Era inevitable que en esta bitácora acabáramos hablando de Star Wars: no solo de Buffy vive el fan, y la trilogía es, supongo que como para muchos de vosotros, uno de mis grandes amores. Esta es la crítica que hice en el momento del estreno del Episodio I: La amenaza fantasma, y fue publicada por Stalker. Mañana colgaré la del Episodio II. La polémica está servida


¿Cómo juzgar a una película cuya incidencia va más allá que ningún otro hecho cinematográfico jamás visto en la historia? Las expectativas levantadas por el estreno de La amenaza fantasma, el primer episodio de la saga de La Guerra de las Galaxias, tenían por fuerza que quedarse cortas, y a la luz de los fans irredentos o los fans insatisfechos habría que analizarla, dejando quizá a un lado a los críticos "profesionales" que hayan querido ver en el filme algo que, en cualquier caso, tampoco estaba en la trilogía original. ¿Qué nos ofrece este Episodio 1? Mucho de nada.

Como hecho cinematográfico, como estética, como sucesión de imágenes, como exploración de nuevas tecnologías que sin duda configurarán dentro de ya mismo el séptimo arte, como puro juguete caro, capricho de un Howard Hughes contemporáneo, La amenaza fantasma merece matrícula de honor, doctorado cum laude. Como lenguaje cinematográfico, como descripción de personajes y planteamiento de situaciones, como montaje de escenas o simple colocación de la cámara, la película fracasa.

Para este viaje no hacían falta tales alforjas. Dos horas y pico de sucesión de efectos y contraefectos, de imágenes virtuales y actores de prestigio que no ofrecen emoción alguna en sus actuaciones no comunican aquella magia nerviosa, aquel desconcierto maravilloso de saberse solo contra una galaxia en pie de guerra. En los veintidós años que lleva convertido en mogul cinematográfico, sin perrito que le ladre ni (y es una maldad) ex-esposa que le monte los fotogramas, Lucas parece haber perdido el pulso no ya de la dirección, sino de la historia que quiso contar con emoción adolescente. La amenaza fantasma es una película fría, realizada más con el cerebro que con el corazón, como si el autor y sus técnicos dijeran "mirad lo que sabemos hacer", pero sin una historia válida que contar, sin sorpresas, sin poesía ni magia. La carrera de cuádrigas que torpedea el ritmo de la historia, por ejemplo, por muchos altibajos y obstáculos que pretenda ofrecer, no tiene jamás hueco alguno para el factor sorpresa. ¿Quién no sabe que Anakin vencerá a Sebulba? Y además, ¿a quién le importa?

La presentación y el desarrollo de los personajes es tan torpe que acaba la película y el espectador sigue sin saber cómo es Obi-Wan Kenobi, qué es lo que ve Qui-Gon Jinn en el niñito de marras, cuáles son las motivaciones del futuro emperador o por qué el consejo de Jedis actúa de manera tan obtusa. En La Guerra de las Galaxias (y es odioso hacer comparaciones, pero en este caso resulta obligatorio), la capacidad de síntesis hacía que, en un par de líneas de diálogo, el espectador supiera inmediatamente cómo era Han Solo, cómo era la princesa Leia, cómo era Obi-Wan o cómo era Moff Tarkin. Los diálogos eran sorprendentes y frescos, llenos de chispa en la contrarréplica y, en ocasiones de poesía ("tu camino discurre por sendero distinto al mío"). En La amenaza fantasma los diálogos son prácticamente inexistentes. Darth Maul apenas tiene dos frases, una de ellas de risa. Obi-Wan Kenobi unas siete. Y todos repiten tantas veces "Que la Fuerza te acompañe", como Santiago y cierra España ante todo tipo de argumentos, que la coletilla acaba por parecer estéril. Una mera frase hecha.

Gran parte de la película, efectos especiales a un lado, reposa sobre Liam Neeson, soberbio y lacónico como un John Wayne galáctico en su papel del maestro Qui-Gon Jinn, y desde luego que alguna que otra escena llega a recordar levemente a Centauros del desierto, la película favorita de Lucas. Sin embargo, para ser un maestro Jedi, Qui-Gon se muestra demasiado impulsivo, con una rebeldía contracorriente cuasi-jesucrística que no tiene más base sólida que, en efecto, cumplir al pie de la letra la máxima "confía en tu instinto"... o haberse leído el guión completo de la película antes de rodarla. Qui-Gon parece no plantearse las injusticias del mundo de Tatooine (cuya peculiar situación sí queda bien explicada: "la República no llega a todas partes"), casi ofuscado por su búsqueda de un mesías para el jediísmo. Alegremente cambia al niño por la madre, sin alzar una ceja mete al jovencito en una carrera mortífera, no duda en tratar de manipular a un manipulador con sus poderes brujos, y al final acaba muriendo de una manera menos heroica que tonta. A su lado, el eficaz padawan Obi-Wan Kenobi (infrautilizado Ewan McGregor) está de sobra, y la única función del personaje en la película parece ser la de recuperar la antorcha de la educación de Annie in extremis y emplazar al público hasta la siguiente entrega. Dos horas y pico y la trama galáctica no ha avanzado nada.

Y ese es el gran fallo de la película. Como "episodio uno" no revela nada importante, nada que el seguidor de la saga no supiera o intuyera. Más parecida a un episodio cero, en La amenaza fantasma la casualidad como eje de las acciones concatenadas no tiene nunca la justificación necesaria. Las cosas suceden porque sí, y cualquier posible pega a un curso de acción se resuelve con tres líneas de diálogo: propuesta-duda-réplica que zanja cualquier alternativa. En ningún momento se ve a Qui-Gon dudar sobre sus actos, no se plantea si es lícito o no separar al niño de su madre y lanzarlo a un universo de locos. Y lo que es peor, ni el niño ni la madre parecen sentirlo tampoco. Esa misma sensación de "está ahí porque yo lo digo" puede aplicarse al ataque de Darth Maul en el desierto y su resolución, a la aparición de los dos robots, uno de ellos en construcción, o al fácil y tonto recurso de desconectar a los androides de combate una vez eliminado el reactor de la nave que los anima. No hay trama, no hay subtramas, todo va a tiro hecho.

Quienes esperaban ver una República galáctica en su apogeo pueden darse con un canto en las narices, porque esta República aquí mostrada se insinúa (como siempre en un par de líneas de diálogo) como corrupta y agotada. Quienes esperaban saber cómo eran los Caballeros Jedi, pueden consultar el manual que hace poco se ha puesto a la venta, pues seguimos viendo a un muchacho y su maestro con poncho y botas de caña andar por el desierto y poco más. Quienes esperaban intrigas palaciegas, aunque no fueran precisamente las de Yo, Claudio, sólo verán una magnífica panorámica del Senado galáctico, una frase de moción de censura y poco más. El script de la película no debe alcanzar los cuarenta folios, tan poco aclaran, tan poco dicen. Toda la belleza de los diálogos parecen haber quedado para las voces en off que, en los USA, acompañaron a los anuncios televisivos (y que los afortunados pueden bajarse de la web oficial).

Quitando el hecho de su impecable fabricación virtual, tampoco las escenas de acción superan a las ya ofrecidas en otros capítulos de la saga. El duelo a tres entre Qui-Gon, Darth Maul y Obi-Wan no supera a los encuentros Darth Vader-Luke Skywalker de El imperio contraataca ni El retorno del Jedi. Y la coreografía de la batalla final, con algún bello momento desconcertante para el gran público (Qui-Gon que medita y Darth Maul que se mueve como un gato enjaulado a la espera de que se abra la puerta), no logra transmitir la fuerza necesaria en la maldad del Sith, o el uso de alguna artimaña por su parte para vencer a traición al caballero Jedi. Las cuatro acciones simultáneas que forman los últimos minutos de metraje (Amidala correteando por los pasillos de su palacio, Anakin jugando a marcianitos contra las tropas robóticas de la Federación, los gungan y Jar Jar contra el asalto por tierra y los dos Jedis contra el Señor Oscuro) no engarzan entre sí con la perfección con que lo hacían las tres subtramas de El Retorno. Es más, Lucas comete el sacrilegio de interrumpir la escena de máxima intensidad dramática, allá donde todo parece perdido con la muerte de Qui-Gon y la rendición de las tropas gungan, con alguna mojiganga fuera de lugar a cargo de Jar Jar, para luego volver al gran momento de la recuperación de Obi-Wan y la rápida eliminación de Darth Maul (situación que, en retrospectiva, parece obvia porque el personaje amenazaba ya con comerse a Darth Vader como malvado favorito de los aficionados; se nota que no lo habíamos visto hablar ni actuar).

A pesar de los recelos de Yoda y los miembros del consejo Jedi, a pesar del cartel de promoción en el preestreno, Anakin no ofrece ningún atisbo que indique que vaya a convertirse en el temible Darth Vader, y una escena que aparece en el libro, donde golpea a sus amigos y se deja llevar por la ira y se hace daño en una mano queda incomprensiblemente fuera de la película... a pesar de que veamos a Qui-Gon curarle la herida sangrante. El niño (cuya actuación no es mala, aunque tampoco sea para lanzar cohetes) resulta por un lado demasiado angelical y por otro demasiado pequeño. Su futura relación amorosa con Amidala roza aquí, dada la abrumadora belleza de Natalie Portman, la pederastía... ¿o no? Entre los dos o tres detalles que chirrían del argumento de la historia (siendo el tercero el que atraviesen el núcleo de Naboo para llegar desde la ciudad submarina al palacio), hay dos que, por mucha investigación sobre mesianismo que haya hecho Lucas, no encajan con el tono general que antaño tuviera la saga: Por un lado, explicar racionalmente la Fuerza por medio de unos bichitos microscópicos, los midi-chlorians (que a mí me recuerdan a los filotes de la saga de Ender, y que cada uno interprete lo que quiera), quienes convierten así a los Jedi en una especie de mutantes poseídos por parásitos, sustituyendo por bioquímica la metafísica. Por otro, el convertir a Anakin en "hijo virginal" o de concepción imaculada, pues su madre no puede explicar lo que pasó, sin que Qui-Gon achaque el hecho a ingenuidad de campesina o a los efectos de la resaca. Esa cualidad de hijo nacido de virgen, me temo, sólo sirve para entroncar a Anakin con su papel de elegido para restaurar el equilibrio de la Fuerza. Como ya sabemos que ese equilibrio no sólo no se produce gracias a Annie, sino que se trastoca, únicamente nos queda presuponer que quien de verdad es el elegido, quien va a traer ese equilibrio, como ya hemos visto, será Luke... quien por tanto debería haber sido concebido también virginalmente, ¿no? Ergo poco sexo habrá en futuras entregas entre Anakin y Amidala.

El miscasting de Jake Lloyd para encarnar el papel (el ideal habría sido el modelo de Mickey Rooney de Forja de héroes, me parece: un pillastre baqueteado en la vida en las calles, de buen corazón pero capaz de recortar esquinas, Han Solo niño) se refuerza en las escenas de diálogo con Natalie Portman, disfrazada de Padme o no. Alguien tendrá que recurrir al subterfugio de los "soulmates" para explicar esa relación amorosa, porque tal como se ve en esta película (aunque la reina tenga trece años, Natalie tiene decisiete... y se le notan), no se la cree nadie. ¿O es que Kenobi es ciego? Por cierto que una de las damas de compañía de la joven reina es la hija de Francis Ford Coppola, de aciago recuerdo por su actuación en El Padrino III. Por fortuna, aquí tampoco ella tiene diálogos.

La película abunda en el humor infantiloide y algo escatológico, pedos bestiales incluídos, y presenta al personaje Jar Jar Binks (Jar Jar Stinks, según los que odian su presencia), que no llega a ser tan cargante como nos temíamos. Por lo menos habla. No anda el pobre a la zaga del Rey Huevo o del presentador bicéfalo de la carrera de cuádrigas, un ejemplo más de que la factoría Lucas pasa sin sonrojo de lo sublime a lo ridículo. Un desenlace facilón, y unos precursores de los stormtroopers que dan más pena aún que estos (¡un robot al que, desconectado, se le cae la cabeza!), se ven acompañados de guiños para fans, sobre todo en la banda sonora: el grito de los moradores de las arenas, el "u-chi-ni" de los jawas, el aullido wookie en el Senado, la hoguera donde arden los restos de Qui-Gon, los inevitables precipicios donde los héroes caen y recaen mientras se baten a espada láser, la entrega de premios fin de curso... o el guiño a E.T.. (quien a fin de cuentas conocía a Yoda).

Bellísimas las alusiones a Metrópolis en el planeta-ciudad de Coruscant. Impresionantes las imágenes subacuáticas (tras un planeta desértico, un planeta selvático y un planeta helado, la única referencia a Flash Gordon que faltaba) y los exteriores del palacio de Naboo o el templo con los dioses Gungan, de ligero parecio hindú. La carrera de cuádrigas, o el videojuego insertado en la película como en otras se insertan videoclips (y seguro que esto empieza una moda), tuvo en mí el mismo efecto que en Jabba el Hutt, por lo demás uno de los momentos más memorables de la cinta: Impagable ver que se queda dormido, porque el resultado no le importa.

En resumen, La amenaza fantasma no llega a ser ni siquiera como nos la temíamos. No es que George Lucas esté falto de ideas, lo que necesita es pulirlas, alguien que le escriba mejores diálogos, como ya hicieron Leigh Brackett o Lawrence Kasdan, y posiblemente un director que no parezca que está dirigiendo a unos actores delante de una pantalla azul, que sabe lo que está contando pero no es capaz de dejar claro por qué sus personajes actúan como lo hacen. El diseño de producción no lo es todo en una película.

Y no, no vale decir que es el primer acto de una historia en tres. El vacío argumentístico de este primer episodio, donde se desperdicia tantísimo tiempo cinematográfico para que Kenobi adopte a Anakin Skywalker como pupilo, no presagia un segundo episodio lleno de profundidad o de fintas en la finta de una finta. Y ya Lucas ha anunciado que dirigirá él mismo las secuelas: a fin de cuentas, a la segunda unidad (o sea, a los diversos departamentos de efectos) se debe casi todo lo salvable de la película, y la dirección de actores (tras tantísimos extras virtuales, los extras de verdad de la carrera de cuádrigas se nota que están sentados en una tarima viendo pasar nada por delante) no debe suponer demasiado esfuerzo.

El desangelado marco estructural de la película hace sospechar que, por mucho que nos duela, George Lucas no tenía nada que añadir ni descubrir sobre su histórica trilogía.

No, no lo acompañó la Fuerza.





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Comentarios

1
De: Algernon Fecha: 2003-09-04 01:04

Desangelado. Olé mi niño, eso ha estado bien :P

Excelente review por lo demás. Tal vez demasiado larga para un blog...



2
De: Julius Fecha: 2003-09-04 01:23

Nunca he estado más de acuerdo con la crítica de una película que con ésta. Aplausos.



3
De: [{Brunhilda http://walkyria.blogalia.com}] Fecha: 2003-09-04 01:50

Certero.

No obstante... la obra de Lucas es un reflejo de lo que el espectador medio adolescente consume:

En la actualidad, devora acción desenfrenada cuajada de efectos especiales sin compromiso social o ideológico alguno.

En cambio, la trilogía inicial corresponde a los gustos y deseos del ciudadano joven en las postrimerías de los '70 e inicios de los salvajes '80.

Lucas va a por la pasta, y la consigue satisfaciendo el gusto de la mayoría.



4
De: Brunhilda Fecha: 2003-09-04 02:03

Certero.

No obstante... la obra de Lucas es un reflejo de lo que el espectador medio adolescente consume:

En la actualidad, devora acción desenfrenada cuajada de efectos especiales sin compromiso social o ideológico alguno.

En cambio, la trilogía inicial corresponde a los gustos y deseos del ciudadano joven en las postrimerías de los '70 e inicios de los salvajes '80.

Lucas va a por la pasta, y la consigue satisfaciendo el gusto de la mayoría.



Sería también interesante que alguien hiciera un estudio comparativo de las tres sagas importantes de los últimos 125 años con raíces comunes en los Edda:

Por orden cronológico:

- La Tetralogía de Wagner ('El Anillo del Nibelungo')

- La Trilogía de Tolkien ('El señor de los Anillos')

- La doble Trilogía de Lucas [¿La Hexalogía de Lucas?] ('Star Wars')

N.B. Evidentemente, aunque Lucas reconociera en su momento la influencia del SDLA, la Tetralogía y los Edda, sólo son una pequeña fracción de las influencias míticas y culturales que se pueden descubrir em el mundo de Star Wars



N.B.(2) Me consta que ha habido iniciativas similares como la de 'El Anillo de Tolkien' que, tras hojearla durante una de mis estancias en Gigamesh, a mi juicio resulta una obra 'de encargo' excesivamente superficial, demasiado complaciente hacia la obra de Tolkien y con algún que otro error de bulto en ella.

Brunhilda



5
De: Ctugha Fecha: 2003-09-04 02:23

A mí lo que más me jodió que el determinismo-causal de la fuerza como destino jodido de cumplir se haya cambiado por esa especie de suerte/coña/potra, de la que por ejemplo el joven Anakin y Jar Jar Stinks hacen elenco.



6
De: Taiyou H. Kabra Fecha: 2003-09-04 02:56

Yo estoy de acuerdo con gran parte de lo aquí expuesto. A la película le hacen falta MOTIVACIONES. Ese es el gran problema de La Amenaza Fantasma. El escape de Naboo, la carrera de vainas, y la batalla final. No hay dramatismo. Tan sólo me emociona el personaje de Shmi Skywalker (y ahora más sabiendo lo que le ocurre a la pobre desgraciada).

Recapitulemos: Obi-Wan Kenobi - el gran desaparecido. Su papel es ridículo, jamás tenía que haberse separado del lado de su maestro en Tatooine. De hecho hubiera sido una oportunidad de oro para que Qui-Gon Jinn hiciera prevalecer sus creencias sobre las de Obi-Wan mostrando sus motivaciones, y no con un simple "porque yo lo digo" (al más puro estilo Morpheus "no me crees? y a mí qué, yo sigo el guión y al carajo").

Padmé Amidala: Demasiado adulta para tener 13 años, demasiado simple para aparentar 17. A veces es como un robot, a veces humana en exceso. Es como la Reina Sofía, está ahí, saluda, habla con un acento extranjero y todos la quieren (reconozcámoslo, es como los Reyes Magos, todos quieren a los Reyes Magos).

Qui-Gon Jinn: El hippy de los Jedi, el Rebelde. Se opone a las creencias de los Jedi, pero es el primero que se traga el cuento de los midichlorianos (que se desestimará, ya veréis). El megahippy liberal, al que cuando su pupilo le lleva la contraria en vez de intentar defender sus ideas pasa del hippismo al fascismo más denigrante. Y después cuando su pupilo pasa del fascismo al cinismo con un "jaja, te perdono pobre infeliz". Y es que Qui-Gon no difere tanto de Palpatine, parece.

Anakin: como un querubín de escayola que compran nuestras madres para pintarlo (por cierto, pq siempre los pintan de oro como con purpurina?). Está ahí, es bonito, es angelical, pero ya está. La supresión de la escena de la pelea es una cagada total (a pesar de que la escena es malilla). La carrera de vainas no transmite emociones.. En definitiva, Anakin en la I no tiene personalidad.

Secundarios de oro: Watto - genial. Sencillamente genial. Shmi - adorable. La escena de la despedida es la única que transmite algo de emoción en toda la película.

Y el debate está servido: los Gungan. Hace un tiempo, cuando salió el Episodio II, intenté mostrar a una amiga qué era Star Wars (ni había visto las antiguas). Aquel día echaban el Episodio I en Telecinco y le dije que la viera (pero con reservas, le dije que para mí era la peor). Sorprendentemente le gustó, pero lo más alucinante es su personaje favorito: Jar Jar Binks (o "el mejillón" XD como ella me dijo). De toda la amalgama de personajes de excepción, a ella le encantó aquel bicho que por primera vez en la película era coherente. Sí señores, Jar Jar es coherente. Tonto, pero desde el principio hasta el final. Bueno, pero desde el principio hasta el final. Todo lo que hace Jar Jar, lo hace desde su punto de vista JarJariano, y sus acciones (por muy estúpidas que sean) son propias de su personaje. Otra cosa son las situaciones en las que Lucas le coloca (pisar el mojón, ponerse en el culo de un bicho que se pee, pero éso NO ES CULPA de él).

Darth Sidious: quizás le falte algo más de carisma. Regodearse como una perra en celo con lo malo que es. Yo quería verle disfrutar, "jo jo jo, soy tan malo que no duermo por las noches porque me doy de hostias contra el pico de la mesa camilla, porque soy un malo malote de la hostia jo jo jo". Pero se limitó a dar órdenes a su aprendiz. El frío y contenido Darth Maul, que podría haber sido EL malo de las precuelas, y se ha quedado en un tío cornudo con alcanfor en la cara que nació en una parte y murió en dos.

En definitiva - una película buena para iniciar a la gente en la saga. Una película decepcionante para aquellos que ya la adoran. Sin embargo el Episodio I será mejor criticado cuando TODA la saga se estabilice, es cuestión de tiempo. Pero sin duda, mucho espacio de la película se debería haber usado en vez de sobrecargar el Episodio II (que de momento está siendo CASI mi favorita de la saga, ya veremos en tu otra crítica por qué).

Otro aspecto que quiero comentar es éso de "qué mierda, se nota que a Lucas sólo le importa el dinero". Si a Lucas sólo le interesase el dinero NO dirigiría la película. Si a Lucas sólo le interesase el dinero no las habría pasado PUTAS en Tatoo.. en Túnez, cuando una tormenta destrozó casi todo lo que tenían hecho y se mataron a trabajar todos para sacar el proyecto adelante. Está claro que va a pudrirse de pasta en esta trilogía, pero dudo que sea su finalidad.

El problema de Lucas es haberse endiosado. Sobre todo con respecto a Hollywood. Sí, George, puedes hacer una peli tú solo sin depender de Hollywood: enhorabuena. Ahora coge a gente buena (Jonathan Hales, por ejemplo) y que te ayuden a escribir porque te hace falta. La gente espera más de tí de lo que tú puedes dar: pide ayuda. Menos mal que en la II recapacitó en ese sentido.

Resumiría todo éso en párrafo, pero en una frase me basta: el Episodio I es una mala película, pero a mí me gusta qué coño. XDDD



7
De: Ctugha Fecha: 2003-09-04 03:16

Taoiyou: la mejor defensa de Jar Jar que he visto jamás...



8
De: Taiyou H. Kabra Fecha: 2003-09-04 03:49

Es que precisamente el problema de la Amenaza Fantasma (y en parte un poquitín El Ataque de los Clones) es que los personajes NO tienen un propósito. Padmé está ahí, muy bien, y qué? Qui-Gon Jinn y Obi-Wan lo mismo. Son marionetas al servicio de la trama, no al contrario.

Lo normal es que la trama se fuera transformando en base de las decisiones de los personajes. Aquí no da esa apariencia. Se nota que los personajes están ahí como corchos en el agua cuando viene una ola. La trama los mueve, y todos sabemos la trama.

Sin embargo Jar-Jar es diferente, cumple MUY bien su propósito: hacer reir a los niños en base al contraste que hay entre él y los humanos. De hecho, en un acto de crueldad irónica, Lucas se ha vengado de los fanboys que tanto criticaban y querían a JarJar muerto. De ser un personaje sin más importancia que añadir algo de frescura y humor (ya depende del sentido del humor de cada uno si ésto funciona o no, claro) pasa a ser el punto de inflexión determinante en la creación del Imperio Galáctico. ¿No queríais a Jar Jar menos tiempo? ¡¡TOMA MENOS TIEMPO!! XDDDDD

Está claro que a Lucas le gusta Jar-Jar, el problema es que antes Lucas decía algo y habia dos o tres tíos diciéndole "no, creo que no debería ser así". En el Episodio I nadie le protestó nada. Te ves en el reportaje a todos los chupagluteos de ILM diciendo "ohhhh" ante el storyboard del Ep I. ¡¡NADIE critica nada!! Menos mal que en el Ep 2, por fin Lucas recurre a la crítica de sus más cercanos colaboradores para llevar a la saga a una calidad mayor.

Y es que, por mucho que tengas una idea en tu cabeza para un guión, siempre hay que recurrir a amigos y colaboradores para moldear ciertas cosas que en la mente de uno puede quedar genial, pero en la realidad puede no quedar tan bien. ESE es el problema del Episodio I, nada más.

Lo bueno de ésto, es que de las mejores cosas de la Amenaza Fantasma como película (no como parte de la saga) es Jar Jar Binks, y muchos fans aun no se han dado cuenta.



9
De: Brunhilda Fecha: 2003-09-04 05:08

Reconozco que Lucas no lo hace sólo por dinero, efectivamente. Lucas es de los que disfrutan ganando mucho dinero haciendo algo con lo que realmente disfrutan y en lo que creen. ¿Y quién no? (A mí me encantaría)



Geniales los personajes de Watto y Shmi Skywalker...

La escena de la apuesta entre Qui Gon Jinn y Watto parece sacada del Mahabharata: el valiente guerrero Iudistira, avasallado por el juego, apostando a los dados su propia persona, la de su mujer y todo un reino...

En cuanto a Shmi Skywalker... su vida recuerda demasiado a las bestialidades sufridas por la desgraciada protagonista de 'Justine o los infortunios de la virtud' del Marqués de Sade.

No obstante... y al margen de los errores...

Y estoy de acuerdo con lo de Jar Jar Binks y en general con los comentarios de por Taiyou H. Kabra.

Por otra parte...

No olvidemos 'ciertas sutilezas'. Este tipo de sagas míticas suelen ser un reflejo e incluso una crítica mordaz más o menos soterrada de la sociedad que las genera. Así es el caso de la Tetralogía wagnerina, quizás también en la de Lucas.

Los midichlorianos, ¿un reflejo del temor/obsesión/deseo de que todo sea mesurable científicamente hasta desplazar por completo hasta anular incluso la poesía(*)?

Y en cuanto a a maldad de Sidious... bueno, ese insidioso personaje me recuerda a dos personas verdaderamente malvadas con las que he tenido la ocasión de toparme a lo largo de mi vida... y son exactamente iguales.

Y, Ctugha... los físicos cuánticos adoran al azar... sólo que no comprenden muy bien por qué coexiste con el determinismo a gran escala auqnue esté presente el caos...
(Juas, juas, juas...)


(*) 'La poesía es una estupidez y pérdida de tiempo'(sic) - opinión compartida por un amplio sector de mis compañeros en la Facultad de Física.



10
De: Brunhilda Fecha: 2003-09-04 05:12

Por cierto -y siguiendo con el histrionismo con el que suelo sobreactuar-, el encuentro con uno de esos señores del Sith fue lo que me permitió que me cortara la trenza de Padawan y me convirtiera en una Dama Jedi.

>:P



11
De: Anónimo Fecha: 2003-09-04 05:16

El primer problema es ese que apunta Taiyou; Los lameculos de Lucas.
Lo peor es que esto no se queda en la gente de Lucasfilm/ILM sino que ahí tenemos a Spielberg, Coppola y demás. Lucas reune a sus amiguitos y les hace un pase privado para ver que les parece. Yo no se si es que Lucas no hace puñetero caso o es que los otros le rien la gracia.
En cuanto a la peli en si yo pienso que el fallo mas grande el introducir a Liam Neeson. Al introducir a Neeson en la película se decidio que Quigon fuera un personaje mas importante. La consecuencia fue el traspaso de la practica totalidad de las frases de Obi-Wan quedandose este en lo que vemos en la película.
Lastima que no se pueda hacer un remake...



12
De: Taiyou H. Kabra Fecha: 2003-09-04 05:36

En cierto sentido sí puede ser que Lucas consciente o inconscientemente refleje en su Galaxia cosas de nuestra sociedad.

Al igual que Tolkien, a principios del Siglo XX, creando un universo donde un malvado mago se alía con un poderoso ser para imponer el reino de la Industria sobre los bosques; Lucas refleja un cierto desencanto con su sociedad en las precuelas (sobre todo en el tema político). Sin darse cuenta entre el Episodio I y II ha reflejado la decadencia política de su pais. Y prediciendo, que conste.

Quién iba a decir que en una chapuza electoral (el golpe de estado encubierto contra el Canciller Valorum en la ficción; y el amaño de resultados de las elecciones de Bush y Gore en la realidad) llevaría, usando la excusa del terrorismo y la violencia (la Confederación de Sistemas Independientes y sus ataques contra Padmé en la ficción, y la red terrorista Al-Qaeda y el problema palestino-israelí en la realidad), a un cese de muchos derechos civiles propios de una democracia (declaración de poderes excepcionales al Canciller Palpatine, contra la Ley Patriótica en el Congreso Americano). ¿Se habrá adelantado Lucas a la realidad una vez más? ¿USA se convertirá en un imperio del mal? No creo, pero tan sólo estos hechos (escritos en la ficción al menos un año antes que lo que he descrito de la realidad) dan una idea de que Lucas no siempre tiene malas ideas.

Ya escribió el Juez Garzón un artículo comparando El Ataque de los Clones con el conflicto iraquí.. Eran situaciones IGUALES. Sorprendente en una película cuyo guión se escribió entre 2000 y 2001.



13
De: Mel Fecha: 2003-09-04 07:36

A mi me gustó el Episodio I pero, por supuesto le encuentro fallos gordos. El principal: le falta un personaje con humor(no un payaso). Como Han Solo. Un golfo. Un tío al que le viene grande todo aquello. Han Solo se convierte en el motor de los Episodios IV y V (en el VI se demuestra que su cerebro sufrió serios daños por la congelación en carbonita). En la nueva triología todos los personajes son antipáticos y secos (¡¡¡¡hasta Yoda!!!!!!), o payasos insufribles como Jar Jar (por cierto ¿a qué suena su forma de hablar en la versión inglesa?)



14
De: Vicente73 Fecha: 2003-09-04 08:41

Totalmente deacuerdo con mel. Yoda no hace un solo chiste en los episodios uno y dos. Es verdad q esta preocuopado por el devenir de los acontecimientos pero, ¿no lo estaba en los episodios V y VI?. Hasta en el momento de su muerte tiene tiempo para un chiste: "cuando a los novecientos años llegues no será tu aspecto tan bueno". Esto no es cupla de Yoda sino de los guionistas cuyos dialogos son muy malos. El resumen de tu critica Rafa es que esta pelicula sobra. No aporta nada nuevo a la saga. Cuando vimos el episodio IV no pensamos q Obi-Wan fuese un personaje intrascendente por el hecho de que moria en la primera pelicula (como hemos pensado de Qui-gon en La Amenaza). Y no porque no supiesemos que habría otras peliculas posteriores sino porque su personaje aportaba cosas a la historia, algo que Qui-gon no hace. El papel de Qui-gon como mentor es insulso comparado con el de Obi-wan.
La sustitución del "que la fuerza te acompañe" por el "que la suerte te acompañe" del que hace gala Anakin en el desenlace de la pelicula destroza todo el encanto con el que los tres episodios precedentes se habian encargado de dotar a la Fuerza. Por no hablar de las incongruencias en las que incurre la saga porque ¿cuando Obi-wan conocio al padre de Luke no era ya el mejor piloto de la galaxia?. Pues tanto la carrera de vainas como la batalla final las gana de casualidad. Ah, claro, no me acordaba, los Jedis son mejores Jedis cuanto mejor mienten.



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De: INX Fecha: 2003-09-04 19:02

La última vez que te vi, Rafa, fue en el estreno de esta peli, en el Avenida( con un monton de gente disfrazada, no se si te acuerdas) te saludé y te pregunté que qué tal era...me dijiste: "ya la he visto y no vale ná"...me quedé con la boca abierta...más me hubiera valido fiarme de tu palabra, dar la vuelta y exigir que me devolvieran los dineros...porque la película es de risa...por no decir de lágrimas. Lucas, creo yo , intentó dar a los fans lo que los fans no pedían: efectos especiales y más efectos...para mí se perdió en ellos...deja a un lado la historia, que queda vacía y hueca y los diálogos ni hablemos...¿cómo a podido venderse este hombre? ¿cómo ha podido vender la magia a cambio de lucecitas digitales? ¿es que ya no le importa? La historia, la magia, la esencia misma de Star Wars, para mí murieron ese día, ay.



16
De: RM Fecha: 2003-09-04 21:19

¿En el avenida? ¿No fue en Bahía Sur?



17
De: INX Fecha: 2003-09-04 23:28

Que va, fue en el Avenida...o por lo menos eso recuerdo, aunque ahora que lo dices...pero, no...tuvo que ser en el Avenida porque recuerdo el pasillo central muy grande, yo tenía butaca en ese pasillo inconfundible del Avenida, y los disfrazados se pusieron a simular una pelea entre Darth Moul Y Luke Skywalker (algo imposible, por cierto, pero bastante entretenido) Por lo menos eso recuerdo, pero vamos, si fue en el Bahia Sur, da lo mismo...el caso es que debería haberme "largao" :))



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De: Vicente73 Fecha: 2003-09-04 23:33

Fue en el bahia sur. Lo de la pelea incluido.



19
De: INX Fecha: 2003-09-05 00:13

Gracias, tendré que revisar mi banco de memoria...ultimamente me falla, confundiendo escenarios...será que echaba de menos el Avenida y situé la escena en él. Bueno, Rafa, que fue en el Bahía...pero sigo diciendo lo mismo: " si lo se, no vengo"
¿Y el Bahía Sur tiene en sus salas un pasillo igual de grande que el Avenida? No me atrevo a hacer memoria...hace mucho que no piso ese cine, pero si lo tiene, de ahí que me confundiera ;)



20
De: RM Fecha: 2003-09-05 00:46

Fue en el Bahía Sur, seguro. Por ahí debo de tener alguna foto del personal disfrazado. Con Grimaldi y unos cuantos más. La primera vez que hice el método Montignac y me dio resultado.

YO sólo llevaba, lo digo para los susceptibles, una camiseta blanca de las del 77 (un facsímil) con el cartel de la peli original.

Y cuando entré en el cine, como allí estaba todo lleno de acólitos, digo de ex-alumnos, los aplausos fueron atronadores.

Vicente iba conmigo, por cierto, ¿verdad, Vicente?



21
De: Vicente73 Fecha: 2003-09-05 03:51

Ratifico todos los datos e incluso aporto dos mas.
1.- Es cierto lo de la camiseta blanca del 77. El señor Uncle Sam (por cierto, desaparecido en combate) tambien llevaba una, y no se quien de los dos iba mas ridiculo ;)
2.-No he ido al mejicano del puerto este año y tengo unas ganas...tu ibas a ir mañana ¿no Rafa?



22
De: RM Fecha: 2003-09-05 23:22

Hoy viernes, a las diez. Tais todos invitaos



23
De: rºCkO Fecha: 2005-05-10 16:06

Lo mas complicado de los fans de Starwars es que con el cariño que le toman a la saga... ellos, los fans, quieren ser Lucas y hacer su propia pelicula y les desagrada pues todo lo que ven no se parece en nada a lo que esperaban ver.
Siempre sera asi, pero al final terminan aceptandolos y haciendo suyo todas las figuras coleccionables, que en un principio jamas pensarian ni en obtener.
StarWars trata sobre "Darth Vader" y no sobre la antigua republica, ni sobre el auge de los Jedis aunque, lo acepto, es algo que me hubiera gustado ver... quiza si hace unas cuantas peliculas mas donde no se hable de Darth Vader...
Saludos.



24
De: Atrix Fecha: 2006-06-21 03:26

No puedo decirles que he visto toda la saga de Star wars, ni desde hace mucho tiempo, porque bueno, en mi casa mi familia odia Star Wars(les parecía un mero truco puplicitario), y odia la ciencia ficción! Y las únicas películas que dejan rentar son las de caricaturas que ven mis hermanos! Hace algunos años no sabía nada sobre el tema; si sabía que era famosa pero solo por los comerciales y los juguetes para los niños, y allí las peleas de sables laser me parecían aburridas, y no le entendía a la historia!
Pero da la casualidad (hermosa suerte es esta!!)que un día vi la amenaza fantasma en el canal 5, y la verdád es que me encantó!!!
Yo creo que este artículo está muy bien, pero en mi opinión no tengo ningún "pero" importante que ponerle a la película, con excepción de que no me pareció coherente que convirtieran a Anakin en Darth Vader, hubiera quedado mejor como bueno, pero que desde que vi la amenaza fantasma solo tengo cabeza para agradecerle a Lucas!!
Y lo mejor de todo esto es mi personaje favorito, Jar Jar Binks (Si, SI LEYERON BIEN) pues el fue el mejor personaje de la película (y no como parte de la saga): es noble, espontaneo, y por primera veo un personaje que no era el típico "heroe" que quería decir algo inteligente todas las veces que salía, que no trataba de impresionar a la gente, y que era divertido aún cuando no se suponía que debia ser (como en la escena de cuando Obi-wan, Qui-Gon y rl se meten a la laguna para ir a Otho gunga y los persiguen los peces, y me gustaba el grito que hacía cuando algo estaba bien.
Yo se que muchos no lo quieren, pero deberían tomar en cuenta que el participó en muchos eventos que sin el no hubieran sido posibles: como en la escena donde se topó con sebulba, por ir distraido, y allí conocieron a Anakin, o como cuando le dijo a la reina amidala "Esta preocupada por su gente que va a morir?, yo puedo ayudar con el Ejercito Magnífico de los Gungans" (bueno, en su idioma, ya saben que yo no le se a esto) y que de otra manera no habría batalla de Naboo.
Otra cosa, me gustan los Gungans desde que vi la amenaza fantasma, son una especie muy cool!! Una civilizacion excelente.
Y a los que no les gusta Jar Jar les digo, si no fuera por el no estaría aquí, estaría en mi casa viendo caricaturas de animales que hablan y se revuelcan en la popo aguada. La película como parte de la saga no se como se verá, pero ahora estoy más cerca de entender la saga y disfrutarla, y "que la fuerza te acompañe" ya no es solo un slogan como me decían, conozco a Obi- Wan y Qui-gon, y ya se quienes eran los de la federación comercial.
Ah, una cosa más, estoy de acuerdo en lo que dijo Taiyou, especialmente en lo de Jar Jar (no es su culpa que le pongan esas escenas como la de pisar la caca!), y Taiyou, presentame a tu amiga ¡¡Porque a mi me pasó lo mismo cuando vi la amenaza fantasma!!



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