El sexto episodio es una historia cómica, un sainete, un cuarteto de dos: Chano, gordo, bajito, moreno, algo churretoso (sería el gordito de la chirigota del Selu, el que hace de Superjuan en el programa de Manu Sánchez), y Sebastián, que es alto y flaco, pero con barriguita, cargado de hombros, de esos que andan con los hombros hacia atrás y arrastrando los pies, la nuez salida: el mismo Yuyu.

Es una historia con elementos verídicos (la fuga de los presos franceses del pontón, la estancia de Pepe Botella en El Puerto de Santa María, el brote de fiebre amarilla), y dos personajes ficticios que en el fondo recogen parte de la típica picardía gaditana, el contrabandeo, y la resistencia a los franceses.

Se puede imaginar como una película de El Gordo y el Flaco, una pantomima de acciones donde el tiempo muestra el ridículo. En el mundo del comic, serían Mutt y Jeff. Si en el primer episodio el silencio mostraba sentimientos de amor y tragedia, en éste lo que se muestra es puro teatro cómico. Pese a ser gaditas muy gaditas, de su tiempo, Chano y Sebastián (que se llaman igual pero no son parientes directos ni primos ni nada, y por eso no se parecen físicamente; son cuñados), no hablarán en la historia: la banda sonora de sonido serán algunas onomatopeyas y los diálogos de los prisioneros franceses que ellos no saben entender, y que serán expresiones que todo el mundo conoce: Oh, la la, ça alors, alons enfants, au revoir y esas cosas.

En la historia saldrán en dos viñetas tres personajes ya conocidos por el lector: María y Pepa, en la tahona; y Teresita la Reina, en la calle.

Como siempre, las indicaciones de guión, número de viñetas por página que se indican, etc, son aproximativas. Feel free para retocar lo que te parezca que puedes contar mejor de otra manera. Si los cambios son importantes, eso sí, agradecería que lo consultaras.

Lo ideal sería cuatro-cinco viñetas por página, no mucho más. Como estamos trabajando al estilo Marvel (más o menos), cada punto y aparte indica más o menos una viñeta o una secuencia de viñetas.


PÁGINA 1


Un grupo de cuatro viñetas alargadas, las cuatro casi iguales. Chano y Sebastián en la barca. Son dos patanes, cada uno a su estilo, el tonto y el más tonto, el vago y el más vago. Debe quedar claro que no están pescando, aunque en la primera viñeta lo parezca: en realidad, están contrabandeando.


Al fondo, a partir de la segunda viñeta, se escucha una onomatopeya que va creciendo: piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Chano y Sebastián ladean la cabeza, intentando entender qué es lo que se les viene encima. La onomatopeya crece en intensidad PIIIIIIIIII

La cuarta viñeta de la página muestra cómo la barca es alcanzada por la bala de cañón, el piiii se convierte en un KA-BOOOM, y los dos salen despedidos por la explosión.



PÁGINA 2

Visto desde dentro del agua, los restos de la barca que se hunde hecha añicos, y los fardos que se van al fondo. Ahora vemos que en los fardos hay alimentos, botellas, jarras, paquetes indeterminados: todo lo que pueda contrabandearse.

Chano y Sebastián salen a la superficie resoplando.

Entonces vemos pasar el barco: un mascarón de proa con una mujer desnuda que debe recordar a la imagen de la República francesa con el pecho al aire.

El barco pasa de largo, vemos las cabezas de Chano y Sebastián y la popa del barco, donde luce la bandera francesa. El barco puede que esté disparando a otros barcos lejanos (sería el momento en que los franceses se retiraron de la bahía hacia adentro).

Los dos llegan a la orilla: como el antepasado del Hombre Enmascarado cuando escapa de los piratas.

Desde la orilla, ahora se hacen los valientes: los vemos haciendo cortes de manga, o escupiendo al suelo, o tocándose los huevos.


PÁGINA 3

Se aburren. Los vemos a los dos sentados en un poyete, cabizbajos, al sol. Un perro flaco los mira como con lástima.

Chano se rasca la cabeza, Sebastián se anuda el cinturón de cuerda. Los dos están algo sucios, churretosos.

En la taberna, no les sirven más vino porque no tienen dinero.

En la tahona, María les tiende la mano para pedir dinero, el pan redondo contra el pecho.

Salen los dos cabizbajos. El perro famélico parece más feliz que ellos.

Pepa, la hija de María, a hurtadillas, les da un trozo de pan. Ojo que esta historia se desarrolla en 1810 más o menos, así que la niña ya es algo mayor que como la dibujó Mateo Guerrero en el número 1: han pasado cinco años.


PÁGINA 4

Chano intenta un requiebro a Teresita la Reina, pero ella no le hace ni caso, la nariz al aire. Teresita puede ir vestida con la misma ropa que hemos visto en el número 3, para que sea fácilmente identificable,

Vemos que Teresita se va del brazo de un tipo bizco vestido de militar. Ellos se quedan de piedra, incapaces de comprender cómo elige al bizco (que puede ser zambo, o más viejo que ellos).

La gente en cola, alistándose. Vemos a un soldado comiendo en una terraza, a toda la gente dándoles los buenos días, etc. Entonces comprenden que el uniforme tira mucho.

Chano y Sebastián se alistan también.


PÁGINA 5

Ahora los vemos a los dos de uniforme, estrafalarios, con el mosquetón que se les cae a pedazos. A uno le queda chico el uniforme, al otro grande.

Los vemos paseando por la calle, en plan marcial pero menos: nadie les hace caso.

Tienen calor. Una de las botas le fastidia el juanete a Sebastián.

Un cura pasa corriendo, siguiendo a un hombre que es médico (lo sabemos porque lleva un maletín).

Entran en una casa. Chano y Sebastián se quedan mirando.


PÁGINA 6

El médico y el cura salen con un pañuelo en la cara, aterrados.

Chano y Sebastián, con los ojos como platos, comprenden que es la fiebre amarilla.

Un par de viñetas para mostrar a gente a quien sacan en camilla, cubiertos por mantas. Son los soldados voluntarios los que llevan las camillas.

En una pared, vemos un cartel BANDO: FIEBRE AMARILLA.


Mientras lleva una camilla, un soldado cae víctima justo delante de Chano y Sebastián. Puede ser el mismo soldado bizco que vimos antes con Teresita la Reina.



PÁGINA 7


Los vemos caminando por el muelle, acojonados. Uno de ellos ha pisado mierda.

Ven bajar de uno de los barcos una cuerda de presos franceses.

Escoltados por varios soldados, se pierden en la distancia.

Los dos se ofrecen voluntarios para ir al pontón. Los vemos cuadrándose delante de la mesa de un oficial.



PÁGINA 8


En plano subjetivo, dos manos que sostienen dos salvoconductos: en uno pone TRASLADO, SOLDADO CHANO (y una equis como firma), y en otra TRASLADO, SOLDADO SEBASTIÁN (y otra equis igual).

Los vemos en pose igual que antes, saludando al oficial (ahora de la marina) que dirige el pontón.


El pontón, viñeta grande que muestra el barco viejo y encallado, imposibilitado para navegar. Es un barco de aspecto tenebroso, sin velas, los cordajes sucios y llenos de ratas. Un detalle importante: hay un par de botes cubiertos con lonas.

PÁGINA 9

Los prisioneros franceses, con mala cara. Están encadenados en una bodega. Caras patibularias.

Chano y Sebastián, cuando pasan en plan vigilante haciendo la ronda, sienten cierto canguelo.


Los prisioneros los miran con mala cara.

Sin que ellos lo vean, en primer plano para el lector, vemos cómo se pasan una lima.

VOZ FRANCÉS: ALORS, ALORS!!

La lima desaparece entre las ropas.

VOZ DE OTRO FRANCÉS: TRÈS BIEN!

Los dos bocadillos no tienen hablante definido. Son susurros.



PAGINA 10

Chano y Sebastián se vuelven a aburrir. La viñeta los muestra sentados en la cubierta del barco, en pose calcada de la viñeta primera de la página 3.


Los presos, encadenados por los pies, dan vueltas en la cubierta para no oxidarse ellos también. Chano y Sebastián los vigilan, pero sin mucho interés. Chano está pelando una manzana con una navaja, Sebastián se está cortando con un sable un palo largo para hacerse una caña de pescar.

Escoltados por otros soldados, los franceses son conducidos de nuevo a la sentina.

Chano busca inútilmente su navaja. Sebastián busca inútilmente su sable.

Plano muy cercano de la navaja y el sable, en la oscuridad, pasando de mano encadenada a mano encadenada.

VOZ FRANCÉS: MERCI BEAUCOUP!!


PÁGINA 11

El Puerto de Santa María frente a ellos. Está anocheciendo, viñeta panorámica.

Chano y Sebastián deciden darse una vuelta por el barco: son dos manguis y no pueden evitar pensar qué pueden vender o aprovechar de lo que queda en el barco.

Bajan a los camarotes.

Abren una alacena.

Se toman un par de botellas que encuentran, se emborrachan.


PÁGINA 12

Achispados, en un camarote encuentran los uniformes de los oficiales franceses que están encadenados. Se ve una bandera francesa para dejar claro qué es. Arrugados y todo, los uniformes franceses están más limpios que los suyos.

Se ponen de cachondeo uniformes franceses.

Están como dos cubas, los dos. Los vemos colocándose una peluca blanca (torcida, por supuesto).

Hacen como que bailan un minué.

En una de las chalupas, con una bota en la cabeza a modo de gorro de Napoleón, la mano por dentro de la guerrera, Chano posa para sí mismo. Sebastián, con una botella en la mano, hace un gesto de “a la orden”.


Completamente borrachos, los se quedan dormidos dentro de la chalupa.


PÁGINA 13


Primerísimo plano: la lima que termina de cortar el eslabón de la cadena.

VOZ FRANCESA: VITE! VITE!


En la penumbra, los franceses escapan hacia la cubierta, en plan sigiloso.

VOZ FRANCESA: PAS UN GESTE, PAS UN GRITE!!!

Un francés se pega un cate con algo que cuelga.

VOZ FRANCESA: SANGE ET TRIPES!!!


Los franceses llegan a cubierta. Siempre sigilosamente.

Suben a las chalupas.

VOZ DEL FRANCÉS: HOP!

Botan las chalupas.

VOZ DEL FRANCÉS: ALEZ, ALEZ!!!



PÁGINA 14


Echan a remar.

VOZ DE FRANCÉS: AU REVOIR!!!


En una viñeta, la situación absurda : ellos dos borrachos y dormidos, vestidos de franceses, y los franceses de verdad, remando.

El aire de la noche, el cimbroneo de la chalupa, hace que abran los ojos, y vean entonces que están navegando.

Cuando Chano y Sebastián despiertan, ven que están rodeados de franchutes.

VOZ DEL FRANCÉS: RAMER, RAMER!!!



PÁGINA 15


A la vez, Chano y Sebastián se hacen mutuamente el gesto de llevarse el índice a los labios y pedir silencio.

Como no tienen más remedio, se ponen a remar ellos también. No entienden nada y se les nota en la cara.

Voz del francés: EN AVANT!!!!

Las dos chalupas, pequeñitas, el mar inmenso y oscuro. Al fondo, luces: El puerto


VOZ DEL FRANCÉS: LA BÁS, LE PORT DE SANTE MARIE!!!!

Las chalupas se internan en la desembocadura del río.



PÁGINA 16


Loas centinelas divisan las chalupas. Se dan la voz de alarma, aunque no los oímos.


Una pequeña explosión en el agua, al lado de la chalupa donde van Chano y Sebastián: un tiro de aviso.

VOZ DEL FRANCÉS: NE TIREZ PAS!!!! NOUS SOMMES AMIS!!!


Las chalupas desembarcan en un muelle de madera, hay gritos de alegría, gorros al aire.


En medio de los abrazos, sin saber qué decir, Chano y Sebastián.


PÁGINA 17


Los abrazos se continúan.

Los franceses se separan, dejando paso a….


Pepe Botella, majestuoso y algo creído, como si fuera a dar un paso de baile. Se parece mucho a Napoleón. Tiene en la mano una montera de torero y entre la gente que lo acompaña vemos que hay un torero goyesco. En ese justo momento, Chano y Sebastián están justo delante del rey.

Como Julio César, Pepe Botella le pega a uno de ellos un pellizquito en la mejilla, dándole la enhorabuena por su feliz escapada. (tengo que pedir que me traduzcan bien el texto)

PEPE BOTELLA: NOUS SOMMES TROP JOLI DE VOSTRE HAZAGNE. BON. BON.


PÁGINA 18

Mientras todos siguen la fiesta, Chano y Sebastián se escaquean, caminando de lado, hacia el muelle.

Entonces ven el mascarón de proa del barco que les hundió la barca.

Van vestidos de franceses. Suben sin problemas al barco, saludando a unos centinelas aburridos que puede ser la versión francesa de ellos mismos.

Elipsis narrativa: han encontrado un barril de pólvora y vemos cómo Chano va regando la cubierta de pólvora mientras Sebastián arría una barca que está llena de provisiones.

Le prenden fuego al rastro de pólvora.



PÁGINA 19.

El barco vuela por los aires, o echa a arder.

Viñeta grande donde vemos el barco saltar por los aires y, en contraluz, a ellos que reman de vuelta.



FFXX: KA-BOOOOOMM


PÁGINA 20

En cuatro viñetas, alejándose para el lector, hacia la silueta de Cádiz inmóvil, Chano y Sebastián en la nueva barca robada. La historia termina como empezaba.

C´EST FINI.

O

A SUIVRÉ


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://crisei.blogalia.com//trackbacks/69364

Comentarios

Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.163.168.147 (fe5d1663b0)
Comentario