Paco Roca sigue apuntalando su carrera a puro golpe de intuición. Tras el éxito inesperado de "Arrugas" y el enorme giro con respecto a ésta que supuso "Las calles de arena", Paco Roca se permite el lujazo de contar una historia tan diametralmente opuesta a la una como a la otra. Y lo hace tras un montón de documentación, un enorme deseo de satisfacer su curiosidad y, se le nota, ingentes cantidades de cariño.

"El invierno de dibujante", sin duda el álbum del año y del año que vendrá, nos cuenta en dos inviernos y un verano el sueño de autogestión de cinco de los más destacados dibujantes de la Editorial Bruguera, y la vuelta al redil editorial cuando el experimento sale mal. "Tío Vivo" se llamó la aventura, y en los preparativos de la marcha y la tristeza de la vuelta nos teje Paco Roca esa pequeña gran historia de la historieta española, con una complacencia en los diálogos que casi permitirían el pase tal cual a otro medio, y sin dedicar, quizá porque no le hace ninguna falta, tiempo ni páginas a explicar quiénes son los dibujantes o los guionistas que aparecen, ni cómo es el mundo editorial en el que se mueven. Paco Roca cuenta la historia para sí mismo y para quienes siempre hemos querido asomarnos a ese mundo que existió antes que el nuestro, cuando ni siquiera habíamos nacido, pero que conformó las lecturas de nuestra infancia. Les confieso que tengo curiosidad por ver cómo reciben en el extranjero esta obra tan profundamente española, tan triste, tan dolorosa, tan cargada de frío, dictadura y miedo.

Si en "Los profesionales" (el gran referente al que el lector puede anclarse para encajar esta obra) Carlos Giménez se basaba en sus recuerdos de juventud y en sus amigos y compañeros de profesión, tan poco camuflados para el momento en que se publica la serie que hoy cuesta trabajo identificar, tempus fugit, a alguno de ellos, y lo hace fundamentalmente desde el anecdotario humorístico, Paco Roca explora un mundillo que no ha conocido de primera mano, y en esa exploración, guiado por entrevistas, artículos, estudios sobre la sociedad del momento vemos muchas de las claves de la situación del tebeo en España, entonces, y también de la situación del tebeo en España ahora. Creo que no exagero si digo que en el fondo Paco Roca nos está planteando un tebeo autobiográfico, la historia de un dibujante (de un autor, como es Paco) que se asoma al mundo anterior a él mismo y que no puede evitar identificarse con los autores que ha admirado de niño y remitir su experiencia de entonces a su experiencia de ahora.

Los personajes charlan, charlan mucho, y se definen poco a poco, en un montaje que alterna el antes y el después, y que sin duda debe ganar, en un relectura, si se lee de manera cronológica. En el desfile de autores se vislumbran sus pequeños sueños, sus manías, sus aspiraciones, su visión de la política del momento; se transmite perfectamente el frío de esos dos inviernos, que es también el frío de la España que empieza tímidamente a modernizarse.

Hay unas cuantas escenas sublimes, pero me permiten ustedes que me centre en dos. La primera, por sencilla y dolorosa, porque yo también la he vivido en carnes: los dibujantes autogestionarios del "Tío Vivo" deciden celebrar la salida del primer número haciéndose una foto en el momento de comprar un ejemplar en un kiosco. No saben, lo van a descubrir entonces, que ya la Editorial Bruguera ha castrado el intento cercenando la distribución, y nuestros cinco protagonistas descubren con pasmo que su nueva revista apenas ha sido puesta a la venta.

La segunda escena es al final, la conversación en penumbra, casi como una escena de El Padrino, entre el director Rafael González y un castigado Manuel Vázquez. Paco Roca desmonta dos mitos, dos memes sociales y culturales de nuestro entorno. Por un lado, nos muestra a González como un hombre terriblemente solitario, inflexible, duro, casi un maníaco del orden y lo establecido; González, se nos dice y lo sabemos, fue un represaliado del franquismo, y sin embargo Paco Roca no lo presenta como un líder social, sino todo lo contrario, haciendo trizas esa idea de que en la república todo el mundo era, o habría sido, democrático, comprensivo, buenrollista y socialista. Por otro, nos muestra a Manuel Vázquez, el admirado Vázquez, el simpático Vázquez, el genial e idolatrado Vázquez, como un judas sin escrúpulos, un monstruo de egoísmo, un traidor. Nadando contracorriente, una vez más, Paco Roca nos dice muchas cosas de cómo somos, de cómo fueron realmente nuestros mitos, de qué fríos inviernos se nutren los inviernos de nuestros días de ocio.

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Comentarios

1
De: Electroduende Osborn Fecha: 2010-11-28 21:32

Pero falseados. Lo siento mucho pero mi familia conoció bien a Vazquez y sabemos de sobra que esa visión sesgada de él como un "judas" ni en broma fue tal como decidieron detallarla otros.

Me duelen estos falseamientos.



2
De: RM Fecha: 2010-11-28 21:38

Roca "redime" al personaje en la siguiente página, cuando rompe el lápiz rojo de González.

Joan Navarro, que conoció y bastante a Vázquez, felicita a Paco por su acierto en el retrato: sombras y luces, como somos todos.



3
De: Electroduende Osborn Fecha: 2010-11-28 21:46

Tendré que leerlo y ver... :-/

Qué tal está la adaptación al cine con Santiago Segura haciendo de Manuel? Es que vi fotos el otro día cuando fue a la librería, encima de un tomo de Lo peor de Vazquez.



4
De: RM Fecha: 2010-11-28 21:47

No la he visto: ya la pasará en el plus.



5
De: V. Fecha: 2010-11-28 22:57

Paco Roca es un crack, y el album caerá en cuanto lo vea. Pinta tiene a las obras costumbristas de Will Eisner y Carlos Giménez.
A ver qué tal...



6
De: WWfan! Fecha: 2010-11-28 23:29

El tebeo es cojonudo...



7
De: Javi Lara Fecha: 2010-11-29 12:26

Es muy bueno, imagino que las pegas serán sólo por los personajes reales y la "realidad" que pueda describir....que al fin y al cabo vendrá de recuerdos y puntos de vista de distintas personas....



8
De: Anónimo Fecha: 2010-11-29 14:47

NOTICIA:

Irvin Kershner ha palmado.



9
De: Juan M. Fecha: 2010-11-29 20:45

Las ilustraciones que ocupan una página en el comienzo de cada capítulo son perfectas. Tienen el punto justo de evocación que me produce ternura y escalofríos a partes iguales. Me suena la imagen del botones en la fuente ¿Son fotos de época?

El papel me ha hecho recordar la primera edición de Las calles de arena, que fue mejorada al pasarse a satinado en ediciones sucesivas. Sin embargo creo que esta vez es más adecuado el papel considerando el color de fondo según cada estación.



10
De: emilio aurelio Fecha: 2010-11-30 20:03

me has traido a la cabeza otro artículo tuyo sobre un fracaso, el de Pilote y como fue con malas artes hundido y finalmente comprado por Dargaud. Pero este es mas triste aún, hay todo un submundo de resignación detrás que me deprime. Genial Paco Roca.



11
De: juan miguel Fecha: 2010-12-05 01:17

sorprendome al constatar que nada dices de la paupérrima edición, pequeña y con colores cambiados a como los preparó su autor (a las pruebas del pais me remito).



12
De: RM Fecha: 2010-12-05 08:13

Teniendo en cuenta que leí el comic de un tirón, de madrugada, en un hotel, ni me fijé en la edición.

O será que yo estoy tan curtido en ediciones malas desde hace cuarenta años que hay cosas que ni me chirrían.



13
De: RM Fecha: 2010-12-05 10:00

De todas formas, yo comento el trabajo de Paco, no juzgo al editor.



14
De: juan miguel Fecha: 2010-12-09 16:29

paco es estupendo, me encanta su trabajo. este es también buenísimo.

una pena que no le editen en condiciones.



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