Tienen ustedes la palabra.

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Comentarios

1
De: WWfan! Fecha: 2009-01-23 23:55

¿Abro yo?.
Pues uno viene desde San Roque, con el coche medio pillando las agrupaciones. Con ganas locas de Carnaval...
Coño, y qué día llevamos a cual más mala...



2
De: WWfan! Fecha: 2009-01-23 23:57

Bueno, para no ser malos el coro y la comparsa eran audibles.



3
De: WWfan! Fecha: 2009-01-24 00:08

Coño, por hablar. Buena chirigota la de Paco Rosado y Cárdenas.
Mejor que el año pasado.



4
De: AMS Fecha: 2009-01-24 00:23

Por suerte este año se puede seguir el Falla por internet. Se ve, regulin, pero se ve.
El coro nada mal. El cuarteto pa matarlos y la big band jazz está bastante bien. Seguiremos informando.



5
De: Alfred Fecha: 2009-01-24 00:25

Pues sí, señores, ya ven; aunque parezca mentira pasó un añito más, y aquí estamos otra vez, a las puertas de un nuevo Carnaval, y a la espera de que comience hoy mismo, en apenas unas horas, el mayor espectáculo del mundo, entre los muros del Gran Teatro Falla, para ponerle un poco de cordura, valga la paradoja, durante el reinado de Febrerillo el Loco, a esta vida loca, loca, loca, cada vez más loca, que cantaba aquel. Aunque los judíos de Israel, víctimas antaño, sigan empeñados en convertirse en verdugos, demostrando que de poco o nada sirve la historia, y aunque la economía mundial, toda ella, se ande desplomando, como si lo hiciera el mismísimo cielo, sobre nuestras cabezas.

Sobre ambos temas, al igual que sobre otros muchos, se escucharán coplas a buen seguro a lo largo de los próximos días, pero a los primeros, por de pronto, no estaría de más recordarles, creo yo, aquello que cantaran el Peña y el Masa, vestidos de chaqué, en “Tres notas musicales”, y que tanto se ha repetido luego, por aquello de ser un estribillo que nunca perderá, desafortunadamente, la vigencia, mientras que los señores que dirigen nuestros destinos se sigan empeñando en que siempre haya alguna absurda guerra en marcha, incluso, mira que son malages, en estas fechas: “Ay, qué casualidad / ahora una guerra mundial / La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Con respecto a lo segundo, por otra parte, podríamos recordar asimismo, para ir abriendo boca, otro estribillo más, aquel con el que la comparsa “El bache” acompañaba sus magníficos cuplés, ideal para tiempos de crisis, sin lugar a dudas, no en vano lo cantaron en plena recta final del anterior gobierno del PSOE, y rememorando, además, a todos aquellos carnavaleros que se reunían de forma clandestina para recordar antiguas coplillas, cuando estas quedaron prohibidas, durante los primeros años de la dictadura, en plena posguerra, pues, y en plena Gran Depresión norteamericana, también: “Entre copita y copita, aquí estoy disfrutando / no me asustan las bombas, ni que quiebren los bancos / ¡Camarero! Otras dos botellitas de vino blanco, de vino blanco”.

Y como las coplas carnavalescas vienen a ser la versión gadita de los famosos proverbios chinos, de tal manera que a poco que uno rebusque siempre encuentra alguna adecuada para cualquier ocasión, también convendría aclararle mediante una de ellas, a quien piense, desde su ignorancia y su incomprensión, que no deja de ser una frivolidad andar celebrando y disfrutando los Carnavales ante semejante panorama, que nunca resultará más necesario que en los malos tiempos, como estos que atravesamos y que seguiremos atravesando durante algunos años aun, el divertirse, el alegrarse y el olvidarse de las penas, siquiera por unos días, para recargar las pilas de la energía positiva y el buen humor de cara a lo que se nos avecina, que buena falta nos va a hacer, pero no solo eso, sino también que nunca resultará más necesario que en tales momentos, asimismo, levantar acta de cuanto acontece, y continuar la crónica cantada de la vida de la ciudad, de la nación y del mundo que Cádiz lleva realizando desde hace ya más de un siglo, a través de sus agrupaciones, tal y como siguen haciendo las mismas cada año, y tal y como cantaban en los últimos versos de su presentación aquellos mismos comparsistas de “El bache”: “No te pongas triste, Cádiz, si la suerte no acompaña / canta tus coplas con fuerza / pa la conciencia / de toda España”. Que dentro de otros cien años la historia no sea tan solo la que hayan querido contar estos, aquellos y los de más allá en los libros, sino también la que van a empezar a contar, desde ya mismo, en sus libretos, quienes la andan sufriendo ahora, en vivo y en directo, en sus carnes.

En ese sentido, este Carnaval que ahora comienza se presenta, me parece a mí, con un marcado carácter internacional, y es que la actualidad manda en las coplas, como ya se sabe, y a lo largo de este último año tan movidito que hemos tenido la misma ha dado bastante más juego en dicho ámbito, me temo, que en el estrictamente local. Así pues, temas como los ya citados, la masacre llevada a cabo en Gaza por Israel y la crisis económica que asola al mundo estos días, prometen ser de los más tratados, sin lugar a dudas, en las nuevas coplas que podrán escucharse en el Gran Teatro Falla a partir de esta misma noche, junto a otros, también de índole nacional o internacional, como el ascenso al poder del nuevo presidente de los Estados Unidos, el célebre Obama (que no habrá pasado a la historia, no nos engañemos, por mucho que sea el primer negro en llegar a la Casa Blanca, hasta que no se lleve el primer cuplé en la frente), el triunfo de la selección nacional de fútbol en la Eurocopa de este verano, el trágico accidente aéreo ocurrido en Barajas hace algunos meses, o los ya clásicos dimes y diretes del gobierno y la oposición, aunque tampoco faltarán, supongo, los temas locales, como los posibles homenajes a la larga lista de carnavaleros que nos han dejado, tristemente, este último año, o como esa curiosa noticia acaecida en la ciudad de la que uno ni llegó a enterarse, en su día, pero de la que después resulta que todo el mundo, caramba, lleva una letra, que tampoco suele faltar. Ya lo iremos viendo, en fin, a medida que el concurso avance y todas y cada una de las agrupaciones participantes vayan desgranando sus coplas sobre las tablas del gran coliseo gaditano.

Yo, por mi parte, dejo de aburrirles ya, que las introducciones no conviene alargarlas más de la cuenta, tal y como aprendió hace unos días el amigo Ismael Beiro durante la Presentación del Carnaval en Madrid, y tratándose de nuestra fiesta grande, quedó claro, de igual manera, en el citado acto, la gente de lo que de verdad tiene ganas es de escuchar coplas, y no de aguantarle sus rollos macabeos a nadie. Solo me resta, pues, desearle desde aquí, a nuestro hombre en el jurado, la mayor de las suertes, y que él y sus compañeros de palco anden atinados, aunque solo sea para no tener que soportar más críticas que las indispensables, ni más numeritos, por parte de los energúmenos de turno, que los imprescindibles, y a todos ustedes, si es que han llegado hasta aquí, un feliz Carnaval 2009. Que lo disfrutemos todos con salud, que solo hay uno al año, y no es cuestión de desperdiciarlo, háganme ustedes caso, por nada del mundo. Ni siquiera, no, porque quiebren los bancos, o porque algunos desalmados no respeten, me cago en la mar, ni que estamos en Carnaval.

Un saludo.





6
De: Alfred Fecha: 2009-01-24 00:27

(No, no es que uno escriba la jartá de deprisa; es que ya lo tenía preparado desde esta tarde, para cuando aquí, nuestro anfitrión, diera el pistoletazo de salida; carnavalero precavido vale por dos, en fin)




7
De: EMILO Fecha: 2009-01-24 00:55

Encantado de volver a leerlos a todos.



8
De: WWfan! Fecha: 2009-01-24 01:01

Las niñas de la comparsa de Barbate también se puede escuchar.
Al final no va a ser tan mal día como aparentaba.
Eso sí, trabajando de 9 a 21 horas, uno se va a la camita.
Hasta mañana. (Bueno hasta hoy por la mañana, mejor dicho).
Es más, mañana me leeré el tocho de Alfred.



9
De: Alfred Fecha: 2009-01-24 01:19

La web desde la que puede verse el concurso en directo (bueno, con algunos segundos de retraso), o al menos la fase preliminar, aquí, en internet, desde cualquier rincón del planeta:

http://www.ondacadiz.es/

Un saludo.



10
De: Alfred Fecha: 2009-01-24 07:32

Regulera, sí, por no decir flojísima, directamente, esta primera sesión del concurso, que se ha abierto con un emotivo acto de homenaje a Don Enrique Villegas y a toda su numerosa familia, a quienes se dedica, oficialmente, esta nueva edición del certamen, pero tampoco más de lo que se preveía en un principio, vaya, a la vista del cartel. Tan solo dos de los diez grupos que han cantado en la noche de hoy, el coro “Los Pabellones” y la chirigota “Los a la big, a la band, a la big band blues”, habían levantado expectación, debido a sus antecedentes, entre los aficionados, ante lo cual uno, que cada vez entiende menos de todo este tinglado, se pregunta dónde demonios estarán, exactamente, las tan cacareadas cabezas de serie, que un buen día se inventaron, precisamente, para asegurar una calidad media decente en todas las sesiones, y que estas quedaran equilibradas. Misterios de la fiesta.

Como tampoco creo que los vayamos a desentrañar nosotros aquí y ahora, en fin, mejor será pasar ya, sin más dilación, a comentar una por una todas las agrupaciones que han participado en la presente jornada, que dio comienzo, como viene siendo habitual, con un coro, y más concretamente con el titulado “Los Pabellones”. Un grupo de nueva formación, que concurre al concurso como tal, pues, por primera vez, y que procede del coro que el pasado año participara como “Los proscritos de La Viña”, escindido este año en dos. De aquel coro ha conservado este otro, aparte de varios componentes, a José María Barranco, autor de la música, quien comparte la autoría, ahora, con todo un veterano de la modalidad, el letrista Antonio Miranda, cuya pluma ha acompañado a coros tan señeros como el de La Viña, el de Julio Pardo o el del Lama en algunas de sus etapas más brillantes, aunque últimamente andara, hasta cierto punto, de capa caída, junto al coro mixto de San Fernando. En ningún momento ha dejado de ser, sin embargo, un letrista de lo más capacitado, y así lo ha demostrado esta noche, una vez más, con un repertorio bastante bien escrito, y de lo más agradable, en líneas generales. Con respecto a la música del amigo Barranco, sus tangos, visto el del año pasado y este otro, me siguen pareciendo demasiado reposados, y algo faltos, tal vez, de brío y compás, pero dejando eso a un lado, tampoco deja por ello de ser bonito, la verdad, el que han interpretado esta noche los componentes de este nuevo coro, “Los Pabellones”, así que ninguna pega, tampoco, por ese lado. El principal problema que le he visto a la agrupación, que volveremos a escuchar en cuartos, imagino, ha sido el grupo, de hecho, al que le falta algo de potencia en las voces, quizá, debido seguramente a la elevada media de edad de los componentes, así como al reducido número de los mismos también, supongo, y algo de conjunción, asimismo, pues en algunos momentos ha costado un poco de trabajo entender, por tal motivo, lo que cantaban estos coristas. Me consta, además, que les ha pillado el toro y han tenido que meter buena parte del repertorio de forma algo apresurada, por lo atrasado que lo llevaban y lo pronto que les ha tocado cantar (los primeros del primer día, nada menos), algo que se ha dejado notar, no solo en la interpretación, sino también en el mismo repertorio, ajustado a ratos al tipo que venían representando, y a ratos no. Pero bueno, es de supone que en pases posteriores, si los hay, que esperemos que sí, les haya dado tiempo a pulir todos esos pequeños detalles y a ensayar un poco más, con lo que cada vez irán sonando, imagino, un poco mejor. En lo que respecta al tipo, la agrupación viene a ser, en resumidas cuentas, un pequeño homenaje al conocido bar que le da nombre, sito en la Plaza de San Juan de Dios, como ya sabrán todos ustedes, cuyo interior le sirve como decorado para su actuación al grupo de trabajadores de Astilleros y currantes portuarios al que representan los coristas que la componen, en recuerdo de los que antiguamente formaron la clientela habitual del lugar, y que un buen día deciden, según se cuenta en el repertorio, sacar adelante un coro, disfrazándose apenas, por aquello de las limitaciones económicas, con un pañuelo al cuello y viejos gorros de algunas de las agrupaciones que han pasado por el citado bar a lo largo de su historia. Una idea sencilla, pero bastante bonita, pues, que el coro redondeó, en su primera comparecencia sobre las tablas del Gran Teatro Falla, con un primer tango dedicado, a modo de homenaje, a Pepe el de Los Pabellones, el dueño del local, presente sobre el escenario como uno más de los muchos figurantes que salieron a escena para darle ambiente a la actuación. Figurantes entre los que tampoco faltaron, por cierto, diversas caras conocidas del mundo del Carnaval, varios de ellos ilustres componentes de las antiguas comparsas de Antonio Martín, como el Catalino, no en vano el bar de “Los Pabellones” ha sido, durante años, uno de los enclaves martinistas por excelencia, dentro de la ciudad, tal y como atestiguan las viejas fotos de sus comparsas con las que se adornan las paredes del lugar. El segundo de los tangos, por su parte, estuvo dedicado a la polémica que se suscitó estos meses atrás entre los coristas, a raíz de que algunos solicitaran, desde su asociación, que se aumentara el número mínimo de componentes para intentar cargarse así, descaradamente, al coro a pie que salió por primera vez el año pasado y que logró el pase a la final, y en él los autores de este nuevo coro, como era de esperar, se han posicionado del lado del citado coro a pie, atacando, a su vez, a quienes han pretendido barrerlos de la competición de forma tan rastrera. Digo “como era de esperar”, a todo esto, porque este coro de nueva formación que ahora comento bien podría considerarse, en cierta forma, la primera consecuencia de la aparición, el pasado Carnaval, del susodicho coro a pie, o lo que es lo mismo, el primero que ha seguido, hasta cierto punto, su ejemplo, con un conjunto más reducido de lo habitual, sin llegar a los extremos del otro, y una disposición, sobre el escenario, menos rígida y más relajada, también. No será esta seguramente, en cualquier caso, la única letra que sonará en el Falla sobre este asunto, que promete ser, junto con el controvertido pregón de Martínez Ares, y su no menos controvertida obra de teatro, uno de los temas estrellas de este Carnaval, en lo que se refiere a la actualidad local y carnavalesca. Buen nivel demostró el coro, asimismo, en los cuplés, simpaticones ambos, y en el estribillo, una especie de piropo a la Virgen Cigarrera, que cada Semana Santa pasa ante el bar “Los Pabellones”, allá en la calle Plocia, tras la antigua Fábrica de Tabacos. Poco más queda ya por comentar, en fin, de esta primera agrupación del concurso, salvo tal vez el uso de diversas músicas del citado Antonio Martín durante el popurrí, un detalle muy acorde con las inclinaciones martinistas de muchos de los parroquianos del establecimiento al que vienen representando sus componentes con su puesta en escena, ya digo, o la triste noticia con la que se han tenido que desayunar esta mañana los mismos, relativa al fallecimiento de la madre de José María Barranco, uno de los autores del coro. Descanse en paz, la buena mujer, y vayan desde aquí, si es que llegaran a leerme, todos mis ánimos para Barranco y los suyos.

Tras el coro fue la chirigota de Servando Sabajanes, “Los indecisos”, procedente de San Fernando, la agrupación encargada de que no decayeran los ánimos, dentro del teatro, y el espectáculo continuara, aunque no sé yo si llegó a conseguirlo, la verdad. La cuestión es que se agradece, hasta cierto punto, lo arriesgado de la propuesta de estos chirigoteros, que llegaron a lucir sobre el escenario hasta cuatro tipos distintos, que yo contara, metidos en su papel, pues eso, de indecisos, que no acaban de tomar una determinación acerca de nada, y menos aun del tipo con el que pensaban concursar en el Falla, pero lo cierto es que el grupo no ha estado a la altura de las circunstancias, ni de las ambiciones del autor, ni de las complicaciones derivadas de semejante idea, con lo que todo les ha quedado bastante deslucido. Un repertorio de estas características, en fin, hay que ensayarlo mucho más, o se corre el riesgo de que suceda lo que les ha sucedido esta noche a estos chirigoteros de la Isla, y es que han tenido problemas de conjunción y vocalización a lo largo de toda la actuación, de tal manera que en muchos casos ha costado lo suyo seguirles el hilo, entre eso y lo alocado de su tipo, con sus constantes cambios de ritmo, en lo musical, de tema, en las letras, y de todo, en definitiva. Fallida chirigota, pues, esta que nos ha presentado Sabajanes hoy, que ha naufragado en gran medida, como digo, por culpa del grupo (cualquiera les da a estos, por ejemplo, el tipo de “Aligera que se va el Vapor”, la chirigota que nos trajera el año pasado Luis María Rodríguez Rondán, a cuyo peculiar estilo han llegado a recordar en un momento dado, por cierto, las intenciones innovadoras y experimentales de la agrupación), pero que tampoco era nada del otro jueves, no nos engañemos, en lo relativo al repertorio, del que me cuesta destacar algo en particular, así a bote pronto, aparte de la idea de partida, que esa sí era buena, insisto, o cuando menos curiosa y original. Sea como sea, dudo que volvamos a verles por el teatro este año. Otra vez será.

El debut de la modalidad de comparsas, dentro de este nuevo concurso que ha empezado hoy, tampoco es que haya sido mucho más brillante, a decir verdad, pues “Las américas”, la agrupación de Jerez que ha abierto el fuego en la citada modalidad, ha hecho un papel, siendo generosos, bastante discretito. Y no es que el grupo sonara malamente, porque no era ese el caso, pero es que hoy en día una afinación medianamente buena es lo mínimo que cabe exigirle a esta clase de agrupaciones, de las que muy poquitas suenan ya verdaderamente mal. Otro cantar (nunca mejor dicho) sería ya el tipo, claro, algo así como el enésimo remake de “Los piratas”, de Antonio Martínez Ares, al que han situado, por darle alguna peculiaridad, imagino, en la época del descubrimiento de América (y con el capitán del barco vestido de primera comunión al frente), o el propio repertorio, decididamente mediocre, tanto en lo musical como en lo literario, en el mejor de los casos. Y digo bien, “en el mejor de los casos”, porque en el peor el nivel de las letras ha alcanzado cotas ciertamente bajas, como así ha ocurrido, por ejemplo, con los pasodobles, cuando estos debieran ser, paradójicamente, el punto fuerte de cualquier comparsa. Lamentable, sin más, el primero, en el que estos comparsistas no buscaban hacer amigos, precisamente, al despotricar sobre muchos de sus compañeros de modalidad, y no dejar títere con cabeza tras repasar el panorama de las comparsas, reprochando a Bustelo su regreso, aunque sea parcial, después de su presunta retirada, por ejemplo, o al maestro Martín su insistencia en la reivindicación de los tipos netamente gaditanos, como si eso fuera algo malo, todo ello motivado, probablemente, por la frustración de los eternos perdedores, aquellos que nunca dejarán de serlo, y además con razón, a causa de su falta de talento, y lo que es peor, de clase. Una rabieta a la que le sucedió otra letra, igualmente discutible, sobre el caso Mari Luz, en la que estos comparsistas criticaban, no sin cierta razón, el mal funcionamiento de la justicia española, pero en la que les perdieron, me temo, las formas, debido a lo tosco, lo burdo y lo agresivo de la redacción (“mientras el juez se tocaba la polla”, llegaban a decir en un momento dado del pasodoble). Que en última instancia acabara aflorando el Charles Bronson que todos llevamos dentro, hablando sobre tomarse la justicia por la propia mano y todo lo demás, tampoco es que ayudara demasiado a mejorar la impresión causada por la letra, no, aunque mucho me temo que no serán los primeros que caigan en el mismo error, este año, al abordar tan espinoso tema. Una comparsa, en resumidas cuentas, para el olvido, como tantas y tantas de las que nos quedan aun por escuchar.

Parece que la modalidad de los coros ha sido la única que ha empezado con buen pie el nuevo concurso, de todas formas, porque tampoco se me ocurre nada positivo que decir sobre el primer cuarteto del año, que actuó a continuación. “Los piratas del cadibé”, se llamaba, y volvía a insistir, como la anterior agrupación, en el manido tema de los corsarios y demás rufianes de la mar. Empacho de piratas, pues, el que hemos padecido en la noche de hoy, con dos agrupaciones seguidas luciendo un tipo similar, y ninguna de las dos, para colmo, demasiado aprovechable, que digamos. Del repertorio tal vez cabria destacar, por resaltar algo, el tercero de los cuplés, con el que iniciaron su tema libre estos inexpertos cuarteteros, un simpático homenaje a dos ilustres autores de la modalidad fallecidos durante el pasado año, Agustín González el “Chimenea” y Antonio Villanego, que en paz descansen, los dos. Como quiera que poco o nada bueno voy a poder decir sobre el resto de la actuación, mejor será correr un tupido velo y pasar palabra, yéndome del tirón a la siguiente agrupación de la noche. Baste con decir que a estos tampoco creo que los vayamos a volver a ver por el teatro este año, no.

Menos mal que la chirigota que salió a escena a continuación elevó considerablemente el nivel de la jornada, respondiendo adecuadamente a las expectativas, pues era, desde el principio, el plato fuerte de la sesión, y recordándonos, a los que ya nos lo estábamos preguntando para entonces, por qué uno espera con tantas ganas y tanta ilusión, cada año, que llegue este momento. Y eso que a mí la chirigota no me parece que mejore, con respecto al año anterior, sino más bien todo lo contrario, aunque siga manteniendo una calidad bastante elevada, naturalmente. Se trata, para ir por partes, de “Los a la big, a la band, a la big band blues”, antiguos “Los que van como Cadi”, a quienes siguen escribiendo los inseparables Paco Cárdenas y Ramón Peñalver, pero cuya música no corre ya a cargo de José María Barranco (con quien no han debido acabar muy bien los otros dos, por cierto, viendo que han prescindido de sus servicios tanto en el coro como en la chirigota que los tres sacaron juntos el año anterior), sino de ese gran músico de la fiesta que es el señor Paco Rosado, quien ha vuelto a demostrar, una vez más, su derecho a ostentar semejante título, con el pedazo de pasodoble que les ha compuesto a esta gente este año. Magnífica, sí señor, la música del pasodoble, que en este primer pase de la chirigota se ha visto acompañada, además, de dos letras a su altura, la primera, del propio Paco Rosado, según me chivan, sobre el privilegio que supone poder expresar lo que uno quiera sobre las tablas del Gran Teatro Falla, y el modo en que algunos pretenden pervertirlo, no obstante, aprovechándolo para descargar sus frustraciones y mendigar los premios que no logran ganar por otros medios, y el segundo, también estupendo, sobre el nuevo presidente de los Estados Unidos. Una copla, esta última, con la que Paco Cárdenas y Ramón Peñalver nos han brindado una excelente primera letra acerca del asunto, que ha sabido ir más allá del chiste facilón en torno al miembro viril, presuntamente gigantesco, debido a su raza, del amigo Obama, punto del que muchos temían que no llegaran a pasar los autores al abordar el tema, para regalarnos, en cambio, un contundente alegato antirracista, motivado, claro está, por la llegada a la Casa Blanca, por primera vez en la historia, de un hombre negro. El mismo buen nivel ha demostrado la chirigota, por otra parte, en los cuplés, ambos bastante ingeniosos y originales, tanto en su planteamiento como en su resolución, el primero sobre la presunta adicción de Jaime de Marichalar a la cocaína y el segundo sobre la cantidad de años que han cumplido ya Mickey y otros personajes de la Disney, y la Duquesa de Alba, también. El estribillo, sin ser ningún pelotazo, ha sonado asimismo muy chirigotero, que no es poco, la verdad. Las pegas se las pongo a la chirigota, pues, en el resto del repertorio, o sea, en la presentación y en el popurrí, que no veo al mismo nivel que los pasodobles y los cuplés, o que la presentación y el popurrí que trajeron el pasado año, ya puestos. Les faltan golpes, a mi juicio, en la presentación, que se ajusta bien al tipo y resulta bonita, con esa presentación de “Voces negras” y ese pasodoble de “Los sarracenos” interpretados a ritmo de jazz, pero que carece, como digo, de la adecuada comicidad, mientras que en el popurrí adquieren demasiado protagonismo con sus aspavientos, desde mi punto de vista, los dos integrantes de la chirigota que actúan al frente del conjunto, caracterizados como la típica diva de la música negra, el uno, y como el típico guitarrista estrella del tipo de banda de Nueva Orleáns a la que representa la agrupación, el otro, en detrimento de un humor y unas cuartetas, quizá, algo más elaboradas. Vamos, que veo complicado que la chirigota vaya a estar luchando este año por alguno de los premios de la modalidad, pero lo que sí es seguro es que dejará un agradabilísimo sabor de boca cada vez que actúe en el gran coliseo gaditano, que todavía lo hará un par de veces más, calculo yo.

Pues nada más, por el momento. Mañana por la tarde comento lo que dio de sí la segunda parte de la función, que no fue mucho, en realidad, pero habrá que darle un pequeño repasito también, digo yo.

Un saludo.





11
De: Jeremias Fecha: 2009-01-24 08:17

Me gustaria aprovechar para recordar que los 'posts' son contenido de Foros de Internet, no de blogs. En los blogs se les llama 'artículos' aunque desde hace un tiempo hay mucho newbie que le ha dado por llamarlo 'post' y ale, enfréntese usted al 'saber popular'.



12
De: RM Fecha: 2009-01-24 08:42

En cadi llamamos a las cosas como nos da la gana.

Además, esto no es un artículo: fijate que yo no he escrito nada.



13
De: RM Fecha: 2009-01-24 09:25

También puede verse el concuso online y en directo (o sea, por las noches) en las páginas de los periódicos:

www.lavozdecadiz.es
y www.diariodecadiz.es



14
De: WWfan! Fecha: 2009-01-24 09:29

>>>Me gustaria aprovechar para recordar que los 'posts' son contenido de Foros de Internet, no de blogs. En los blogs se les llama 'artículos' aunque desde hace un tiempo hay mucho newbie que le ha dado por llamarlo 'post' y ale, enfréntese usted al 'saber popular'.


Post fale.



15
De: Vegallana Fecha: 2009-01-24 12:55

Un saludo a los contertulios y mis anuales gracias a don Alfred por postear sus magníficas crónicas y a don Rafael por albergarlas.



16
De: RM Fecha: 2009-01-24 13:01

Este año, por cierto, nuestro amigo Vicente está de jurado... ¡que no le pase ná!



17
De: Fofi de San Fernando Fecha: 2009-01-24 13:26

La primera sesión muy muy mala. Exceptuando los BBB. Que decepción con "Los Desesperaos", muy buen tipo, pero mal desarrollado, incluyendo bromas que a mi me parecieron de mal gusto. Especialmente deplorable un cuplé supuestamente dedicado al flamenco, que yo no le ví sentido alguno excepto el de llamar pueblo a Jerez (encima en medio del mismo, no al final) y cuya gracia final era que se estaban refiriendo al flamenco animal (¿Tenía que haber puesto un aviso de Spoiler? XD). Decepción.



18
De: WWfan! Fecha: 2009-01-24 14:40

Pues enhorabuena a Vicente y que nos lea al menos...
Y claro, que sea todo lo imparcial que se pueda ser, que no es fácil porque si esto te gusta es con sus filias y fobias.



19
De: Vegallana Fecha: 2009-01-24 15:54

Pues me uno a las felicitaciones a don Vicente, cuyas sensatas aportaciones echaremos de menos. No me cabe duda, por lo leído aquí en años anteriores, de que, como gran aficionado, será un buen miembro del jurado. Le deseo templanza, ecuanimidad y toda la suerte del mundo.



20
De: Jeremias Fecha: 2009-01-24 16:31

No, si ya se que en Cadi se habla como le venga en gana al personal pero lo mismo que he leido por aquí alabanzas a lo bien usada que está determinada palabra en cierto contexto, yo comento lo mismo ahora.



21
De: Juaki Fecha: 2009-01-24 16:49

Vale, Jeremías: pa ti la peseta. Ahora céntrate en el carnaval (que es de lo que trata este post) o deja de intentar obnubilarnos con tu excelso conocimiento de la semántica geek (sí, está bien, no estoy seguro de que éste sea el término adecuado, pero no hace falta que lo digas, ya lo reconozco yo).



22
De: RM Fecha: 2009-01-24 18:16

Y, sobre todo, Jeremías, picha, no nos vengas de purista usando luego la palabra "newbie", anda.

Y lo dicho por Juaki: aquí, a hablar de Carnaval.



23
De: Alfred Fecha: 2009-01-24 19:21

Poco más hubo, digno de resaltarse, en la sesión de ayer noche, pero veamos de todas formas qué agrupaciones pasaron por el escenario del Gran Teatro Falla entre el descanso y su finalización.

La comparsa femenina de Barbate “A la mar, Carmela” fue la encargada de abrir la citada segunda parte, y lo hizo con una actuación bastante digna, justo es reconocerlo, pero en la que no encontré, tampoco, nada particularmente destacable, para qué nos vamos a engañar. El conjunto de voces, salvo en algún momento en que hicieron su aparición las temidas estridencias de esta clase de agrupaciones, sonó razonablemente bien, en general, mientras que el repertorio, ajustado al tipo que representaban de oficiales (¿oficialas?) de la marina, cubrió el expediente, sin más. Profundizaría algo más en el mismo, pero lo cierto es que hoy, varias horas después de haberlo escuchado, ya no recuerdo prácticamente nada de lo que cantaron. Como mucho el segundo de los pasodobles, la triste historia de una separación, de redacción algo confusa, que me llamó la atención, más que nada, por pertenecer a ese género de letras, melodramáticas y culebronescas, que tan poco me han gustado siempre. Sí conservo en la memoria, pese a todo, la sensación de que en el resto de su repertorio llevaban cositas mejores, por lo que sería algo injusto, en cualquier caso, quedarse solo con eso. Eso sí, queda definitivamente comprobado que a mí las comparsas castrenses y marciales, salvo contadísimas excepciones, se me hacen terriblemente cansinas. Otra agrupación que dudosamente volverá a cantar en el Falla este año, pues.

“Los que llegaban a lo justo” fue el nombre de la chirigota que sucedió a las comparsistas barbateñas sobre el escenario del gran coliseo gaditano, y que nos llegó, en este caso, desde El Puerto de Santa María. Resulta digna de resaltarse la cierta mejoría que ha experimentado este joven grupo con respecto a años anteriores, pero lo cierto es que tampoco tenían muy difícil lo de superarse, habida cuenta de lo penoso de su trayectoria hasta ahora. Con eso y con todo se agradece el esfuerzo y la evolución, aunque esta esté resultando un poco lenta, que algo es algo, y siempre será mejor eso que nada. Lo más logrado de la chirigota quizá fueran los propios disfraces, con bastantes detalles simpaticones que incidían sobre el lamentable estado de los envejecidos superhéroes a los que representaban, puesto que el repertorio, una vez más, tampoco aportó nada especialmente reseñable. Dejémoslo en que los chavales se defendieron y le pusieron ganas, en fin, y en que es de esperar que continúen mejorando, a lo largo de los próximos años. Sí convendría señalar, sin embargo, algunos de los temas que tocaron en sus esforzadas aunque fallidas letrillas estos jóvenes chirigoteros, tales como la inevitable crisis económica o el caso Mari Luz, de nuevo, porque poco a poco comienzan a perfilarse ya, repertorio tras repertorio, los que serán sin duda alguna los temas más cantados de este Carnaval. Por lo demás, esta es otra de esas chirigotas que no volverán a pisar este año, a buen seguro, las tablas del Gran Teatro Falla, y que deberán intentarlo nuevamente en ediciones posteriores del certamen, que no me cabe duda de que lo harán, viendo que ilusión y ganas, al menos, no les faltan.

De Huelva nos llegaba, a continuación, la siguiente comparsa de la noche, bajo la denominación de “El castillo de los locos”, con un tipo algo incierto, por así decirlo, de guerreros fantasmales, o qué sé yo. Tampoco es que el mediocre repertorio que desgranaron durante su actuación contribuyera demasiado a aclarar la idea que pretendían representar, por lo que nos quedaremos con la intriga, parece. Sea como sea, la comparsa tuvo una actuación, siendo generosos, de lo más discreta, pues ni siquiera el conjunto rayó a gran altura. De la calidad de las letras mejor ni hablamos, que uno de los pasodobles lo empezaron con un sonoro “Hay un hijo de puta”. Así, sin anestesia ni nada; de buenas a primeras, y del tirón. Lo mejor es que el citado pasodoble ni siquiera se encontraba dedicado a nadie particularmente execrable, y eso que hay donde escoger, en esta puerca Humanidad, sino a algún pamplina que se dedica aquí en internet, por lo que contaba la letra, a intentar enfrentar al Carnaval colombino con el gaditano, que ya ves tú qué gran preocupación. caray. Creo yo que hay temas bastante más importantes a los que cantarle que a los típicos trolls que pululan por la red, en fin, pero si Juan Carlos Aragón lo hizo con “Araka la Kana” y se llevó un primer premio, a ver por qué no lo iban a poder hacer ellos también, supongo yo que habrán pensado estos onubenses. Semejante letra, por cierto, da la medida de lo que ofreció la comparsa en lo literario, así que imagínense lo demás. Si nuestro amigo Vicente y sus compañeros hacen bien su trabajo, en suma, no deberíamos volver a ver a esta comparsa, este año, allá en el templo de los ladrillos coloraos. Ah, y me sigue molestando, un año más, que se nos cuelen aquí agrupaciones de fuera cantándole a las cosas de su tierra, como hizo esta comparsa, con continuas alusiones a sus paisanas, las choqueras, y demás. Si vienen a Cádiz que lo hagan para cantarle a Cádiz, que para cantarle a su tierra mejor será que se queden en ella, que tampoco pasa absolutamente nada, por eso. Pues nada, oigan, verán ustedes como no es la única que lo hace, a lo largo del concurso.

Pasando a la siguiente agrupación, lo mejor de la segunda parte de la función llegó, posiblemente, con esta otra chirigota, que salió a escena a continuación, y que nos llegaba desde Chiclana. Se trata de un grupo que ya había concursado en años anteriores sin demasiado buen resultado, pero que en esta ocasión ha buscado el apoyo, en la elaboración del repertorio, de Toni Rodríguez, el conocido monologuista gaditano, y carnavalero de toda la vida, algo que se ha notado, sin lugar a dudas, en la mejoría que ha experimentado la chirigota, en relación a su nivel de anteriores ediciones del certamen. Tampoco es que se vayan a llevar el primer premio de la modalidad, ni nada por el estilo, pero sí que tuvieron una actuación, en general, bastante agradable, gracias sobre todo al divertido tipo que traían, bajo el título de “Los desesperaos”, de pobres diablos desquiciados por lo que tarda siempre en bajar su novia de casa. Muy bien representada la idea, la verdad, mediante la puesta en escena, que formaban varias casapuertas con sus correspondientes telefonillos, ante las cuales cantaron los componentes de la chirigota, mientras que sus novias se decidían a bajar, de una vez por todas, para acompañarles y dar una vuelta con ellos. Por lo demás, los pasodobles, de corte clásico, agradaron al personal, mientras que los cuplés, bastante simpaticones, también cumplieron, sin que vayan a pasar a la historia, ni mucho menos. Será esta una de esas chirigotas, pues, que estarán ahí ahí, dentro de unos días, sobre la delgada línea roja que separará a aquellas que pasen a cuartos de las que se quedarán, para siempre ya, en preliminares. A ver qué pasa con ellos, y qué decide el jurado de la modalidad al respecto.

La comparsa de Marbella con la que se cerró la sesión, por último, no creo que vaya a pasar, en cambio, a cuartos, por mucho que ya pasara a semifinales, aunque por los pelos, en anteriores ediciones del concurso. No en vano esta puede ser perfectamente la peor comparsa que hayan traído, en los últimos años al menos, estos comparsistas malagueños, que si bien mostraron un nivel aceptable, en otras ocasiones, con “El muelle de hierro” o “Los grandes”, anoche se estrellaron, definitivamente, con su nueva propuesta titulada “La cuenta de las verdades”. Les explicaría de qué iban, pero es que tampoco me acabó de quedar claro, si les soy sincero. Algo así como una especie de bardo… con gorro ligeramente arlequinado… jechuras de tuno… un librito en el que contaban que estaba la Verdad, pero que no era la Biblia ni nada de eso… y un mesón, a modo de decorado, con su barra y todo, por lo que también tenían un cierto ramalazo de peñistas reconcentrados. Dicho esto, ya saben ustedes lo mismo que yo sobre lo que pretendió representar anoche, en el teatro, esta comparsa. Por lo que respecta al repertorio, tampoco es que el mismo mereciera demasiados elogios, a mi entender, pues estuvo la cosa cortita, en fin, al igual que sucedió con las voces, algo estridentes, para mi gusto, en más de una ocasión. Ya solo resta, pues, destacar de entre las letras, para mal, la del primero de los pasodobles, una original, aunque cuestionable, apología del “capón” paterno y/o materno, y un furibundo ataque contra el fiscal (“fiscalucho de mierda”, creo que lo llamaron, los componentes de la comparsa) que acusó a cierta madre, hace unos meses, por semejante motivo. Según el autor de la letra, si uno no le da una buena guantá a tiempo, o así, a sus hijos, corre el riesgo de que estos se lo cepillen con una katana, en alusión a un caso acaecido, hace bastantes años ya, aquí en España. Un pasodoble, en resumidas cuentas, sin pies ni cabeza, que vuelve a dar la medida, una vez más, del nivel literario de la agrupación que lo cantó. Tal y como adelanté al principio, dudo mucho que este año vayan a tener la buena suerte que tuvieron en otras ocasiones, pasando a semifinales. De preliminares no creo que pasen, vaya.

Y aquí lo dejo, por ahora, a la espera de disfrutar de una nueva sesión del concurso esta misma noche, que se presenta, además, bastante más prometedora que la de ayer, con un buen puñado de agrupaciones esperadas en el cartel. Veremos a ver cómo se da la cosa.

Un saludo.





24
De: WWfan! Fecha: 2009-01-24 22:05

Día 2.
De momento El coro de Sevilla cortito, pero bueno, van mejorando año a año.
Una de las 2 chirigotas de los viejos, la del Pepón, Romero y el Pellejo, muy agradable y simpática. Buena música y buena letra.

Destacar en lo negativo la retransmisión de Onda Cádiz que me hace ver las imágenes y escuchar la radio por los contínuos cortecitos de audio.



25
De: WWfan! Fecha: 2009-01-24 23:13

La comparsa de Chiclana es más que digna.
Y el cuarteto...
Bueno, el cuarteto de Morera, Selu y Cia ha llegado a tener un nivel en las tablas del que ya no hace falta hacer una gran parodia para partir de risa a todo el Falla.
Creo que pueden dar más de sí, pero vamos, tienen pie y medio en la final.



26
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 00:01

Los Trasnochadores de Bienvenido suena de maravilla, aunque me gustaba más el año pasado.

Pero claro, también es verdad que este tipo de agrupaciones como le ocurría a Tino Tovar en su día, a medida que pasan los días y uno se acostumbra al oído y esta última opinión puede variar.



27
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 00:45

La comparsa de los Majaras también están bastante bien. Mejoran con respecto al año pasado a mi modo de ver. Mejores letras que música. A pesar de todo no creo que luchen por los premios gordos.



28
De: Macafú Fecha: 2009-01-25 02:05

Mi tio es el "amnésico" (que puso de moda el "¡ay que alegriaaa!") del cuarteto ganador del año pasao, y no me perdonará que me perdiese su primera actuación, pero bueno.
Siempre nos quedará verlo online



29
De: Juaki Fecha: 2009-01-25 03:37

Pues a mí no me ha disgustado el cuarteto, la verdad, aunque coincido con WWFAN: se saben en la final y estaban más o menos enseñando las garras, pero sin tener intención alguna de hacer pupa.

Lo que me ha sorprendido de mi mismo es que me ha llegado a gustar la chirigota de Puerto Real que iban de viejos con un gay monitor de aerobic en el centro (lo siento, no presté atención al nombre de la agrupación). Sólo he escuchado los pasodobles y un cuplé. No es que sean pavarotis, ni que su ingenio desborde el Falla, pero... no sé. Será la edad, seguramente.



30
De: Alfred Fecha: 2009-01-25 07:48

Completita, y con muy buen nivel, sí señor, la sesión de hoy, que ha contado con nueve agrupaciones tan solo, aunque estuvieran previstas diez, tras la retirada a última hora de una de ellas, la chirigota de Málaga “Pasando un kilo”, que haciendo honor a su titulo, por lo visto, ha decidido pasar del concurso y no participar. Y nosotros que se lo agradecemos, caramba, imaginando el nivel que debía tener. Las demás agrupaciones de la jornada paso a comentarlas, una por una, como siempre, a continuación.

La función la abrió, como de costumbre, un coro, en este caso uno de los dos que vienen todos los años, desde hace algún tiempo, de allá de Sevilla, y para más señas el que faltó a la cita, no sé por qué razón, durante la pasada edición del concurso, en la que solo vino uno de ellos. “Los del nuevo mundo” es el título que han escogido, para su regreso a las tablas del Gran Teatro Falla, estos coristas sevillanos, a quienes les confeccionan el repertorio una vez más, como ya lo hicieran en anteriores ocasiones, Fali Pastrana y su hijo. Muy discretita, como viene siendo habitual en ellos, la actuación del coro, que no termina de dar, me temo, ese salto de calidad que le permita algún año de estos pasar por fin de fase, y colarse, por lo menos, en los cuartos. El tipo, por cierto, viene a ser algo así como un remake de “Guanahaní”, aquel coro que sacara Julio Pardo en 1992, con motivo del quinto centenario del descubrimiento de América, con la diferencia de que estos otros indios, impacientes ellos, no han esperado a que fuera Colón a descubrirlos, sino que se han venido para acá, del tirón, a descubrirnos ellos a nosotros. Durante todo el repertorio, pues, estos indígenas del continente americano se han dedicado a ir enumerando las diversas maravillas que aquí se han encontrado, realizando, así, un recorrido por muchos de los rincones más típicos y hermosos de la ciudad. No está mal la idea, en fin, pero el resultado global, como decía anteriormente, se ha dejado escuchar, y poco más. Y tres cuartos de lo mismo cabría decir, creo, sobre los tangos y los cuplés, piezas ambas en las que el coro ha mantenido su dignísimo nivel, pero sin aportar nada particularmente destacable, salvo, tal vez, el primer homenaje que se ha escuchado a algunos de los muchos carnavaleros fallecidos a lo largo del año pasado, en el segundo de los tangos, en una letra que se me antojó, no obstante, pelín confusa, la verdad, pues no acabé de enterarme demasiado bien de a cuales de todos esos carnavaleros, exactamente, le dedicaron su homenaje. El trabalenguas que introducían en la mitad del cuplé, a todo esto, también merece la pena destacarlo, como siempre que alguna agrupación echa mano de este recurso tan carnavalesco, y tan en desuso, por desgracia, de un tiempo a esta parte. Un año más, de todos modos, dudo que vayamos a volver a ver a este coro por el gran coliseo gaditano, durante la presente edición del certamen. No quisiera ser más malicioso de la cuenta (aunque me cueste evitarlo), pero tal vez la clave para que el coro termine de dar ese salto de calidad del que les hablaba antes se encuentre, después de todo, en cambiar de autores, y buscarse algunos para los que este coro sea su único proyecto, de cara a los siguientes Carnavales, y no una simple distracción con la que pasar el rato en el poco tiempo libre que les deje su propia agrupación, aquella en la que ponen, de veras, todos sus esfuerzos. Que es lógico, además, que así suceda, pero precisamente por eso, como digo, deberían plantearse, estos amigachos sevillanos, el citado cambio. Ya se verá, en fin, si me hacen caso o no, de cara a futuras ocasiones.

La primera chirigota en tomar posesión del escenario después de que el coro lo abandonara fue “El Niño de las Monjas”, un grupo de nueva creación con el veteranísimo Pepón al frente, que procede, en parte, de la conocida ya como “la chirigota de los viejos”, surgida hace un tiempo en el Hogar del Pensionista de la calle Zaragoza. Hará un par de años dicho grupo ya se dividió en dos, quedándose el del Pepón, precisamente, fuera del concurso, por entregar la ficha de inscripción fuera de plazo, y en esta ocasión se ha vuelto a repetir la historia, después de que volvieran a unirse el año pasado para sacar “Chiclana puede esperar”, con la salvedad de que ahora, claro está, sí se han podido inscribir ambas agrupaciones, siendo esta que ahora reseño la primera en comparecer, ante el respetable, allá en el templo de los ladrillos coloraos. Se han presentado, al hacerlo, con la autoría de Manuel Perales y de Pedro Romero en las letras, y de José Castellón el “Pellejo” en la música, y con un tipo extraído directamente del mundo del cine, e indirectamente del de la tauromaquia, por cuanto vienen rememorando con su disfraz, y su puesta en escena, el argumento de una antigua película española, de la que han tomado también el título, en la que se relataba la vida, por lo visto, de un torero real, el susodicho “Niño de las monjas”, apodado así por haber sido criado por las monjas del mismo convento ante el cual lo fueron a abandonar, tras nacer, sus padres. Tremendamente chirigotera y simpaticona la revisitación de toda aquella historia que realizan, a lo largo de su repertorio, estos veteranos carnavaleros, ataviados la mayoría de ellos como las entrañables monjitas del citado convento, disfraz con el que está monísimo, por cierto, el Pellejo, y del que tan solo se libran dos de los componentes de la agrupación: aquel que va representando al párroco de la congregación y el Pepón, caracterizado para la ocasión, evidentemente, como el famoso Niño de las Monjas. Chirigota de exquisito y rancio sabor, en resumidas cuentas, esta con la que daba comienzo la noche, en lo relativo a tal modalidad, tanto por su puesta en escena, presentación acuartetada y con su puntito grotesco incluida, como por el carácter añejo de sus letras y sus músicas, o la interpretación, y las voces rajadas, de sus veteranos integrantes. De los pasodobles, de corte rabiosamente clásico, naturalmente, destacó más, tal vez, el segundo, sobre los malos tratos que reciben por parte de sus nietos algunos ancianos, un tema de lo más apropiado para esta agrupación, dada la avanzada edad de la mayoría de sus miembros, mientras que en la tanda de cuplés, muy celebrados por el público, destacaron ambos, el primero sobre la primera faena taurina del Pepón y el segundo sobre toda la ropa que estas dulces monjitas envían, desde su convento, al tercer mundo. Magnífico, por último, el estribillo con el que los remataban; travieso y picantón, pero sin llegar a traspasar, como en el resto del repertorio, la fina y casi imperceptible línea que separa lo gracioso y simpaticón de lo desagradable y soez. Muy bien, en consecuencia, por estos ancianos chirigoteros, a los que volveremos a ver y escuchar, a buen seguro, en los cuartos de final.

No es la única agrupación de la noche, de todas formas, a la que veremos de nuevo en los cuartos, seguramente, puesto que la comparsa que la sucedió sobre las tablas del Gran Teatro Falla, por ejemplo, también cuenta con bastantes papeletas para pasar de fase. Nos llegaba desde Chiclana, y su título era “Los comecaminos”, nombre bajo el cual venían representando, estos comparsistas chiclaneros, a una especie de trotamundos, un personaje que harto de sentirse insatisfecho con su vida decide un buen día echarse a los caminos, y recorrer el mundo, guardando en su mochila todo lo malo que deja atrás, para que no ande suelto por ahí, y haciendo que su chistera rebose, en cambio, de todo lo bueno que ha llegado a atesorar, y que anhela seguir encontrando, para que vuele libre por los cielos. Una idea bastante bonita y poética, pues, la que nos trae en su regreso la comparsa de Chiclana, que el pasado año faltó a su cita con el concurso, pero que en ediciones anteriores dejara un gratísimo sabor de boca, a su paso por el mismo, con agrupaciones como “El tambor” o “Los perdedores”, por citar, tan solo, sus dos últimas aportaciones a la fiesta grande de Cádiz. No vuelve la comparsa, sin embargo, de la mano de su anterior letrista, nuestro amigo Miguel Ángel García Argüez, aunque esto no deja de ser relativo, sospecho, porque este mismo tipo es el que planeaba sacar la agrupación, el año pasado, antes de que desistieran de ir al Falla por la razón que fuera, y antes de que su letrista tuviera que buscarse, pues, algún otro grupo al que escribirle mientras tanto, lo que desembocó, como ya sabrán, en su fichaje por parte de la comparsa de Nene Cheza, “El ultimo escuadrón”. Ya entonces había dejado bastante trabajo hecho, sin embargo, el amigo García Argüez, por lo que me da a mí en la nariz que el grupo lo ha aprovechado, ahora, al retomar la idea, aunque tan solo estoy especulando, lógicamente. Un indicio que parece apoyar esta teoría, no obstante, es el hecho de que alguno de los componentes de la agrupación le haya querido aclarar a los medios, o a Canal Sur Radio, por lo menos, que el autor que figura en la ficha, Francisco Javier Bey Baizán, finalmente no ha colaborado, en realidad, con ellos, sin que haya especificado tampoco, sin embargo, quién se ha encargado entonces del repertorio. Pero bueno, aun cuando hayan aprovechado lo que les dejó hecho su anterior letrista para la presentación y el popurrí, ambas piezas bien agradables de escuchar, por cierto, en especial la primera, alguien más, aunque no sepamos quién (¿los propios componentes de la agrupación, tal vez?, se tiene que haber encargado, por fuerza, de las partes del repertorio más indisolublemente ligadas a la actualidad, tales como los pasodobles y los cuplés, que también estuvieron, dicho sea de paso, a muy buen nivel, los haya escrito quien los haya escrito. El primero de los dos pasodobles, más concretamente, me encantó, con ese recuerdo tan entrañable que encerraba para aquella primera pica en Flandes que puso el carnaval chiclanero en el de Cádiz, hace ahora 30 años, de la mano de Don Enrique Villegas, con “Los hombres del campo”, primer premio provincial en el año 1979, y todo un pelotazo, sin lugar a dudas, en su época. Preciosa letra, sí señor, que se acompañó además de la bonita música de pasodoble que traen este año los comparsistas de Chiclana, quienes afirmaron, para terminar de rematar su sentido homenaje a aquella histórica comparsa, que bien se les podría considerar a ellos mismos, de hecho, como uno más de los frutos que plantaron entonces, con sus azadones, aquellos míticos hombres del campo, y que con los años ha terminado germinando, tras crecer y madurar, por cuanto llevan años saliendo en Carnaval, según contaban, a causa de la tremenda afición que el triunfo de aquel grupo de chiclaneros sembró, nunca mejor dicho, entre sus paisanos. Muy bien escrito estaba, asimismo, el segundo de los pasodobles, sobre el controvertido tema de la ley de la memoria histórica, con el que su autor reclamaba el derecho que tienen a enterrar con dignidad a sus difuntos, y a llorarlos, tanto los de un bando como los del otro, sin que nadie se tenga por qué oponer. Los cuplés, para lo que suele ser habitual en la modalidad, estuvieron simpaticones, aunque no recuerde ahora mismo, la verdad, de qué trataron exactamente, mientras que el estribillo, como suele ser habitual, también, en la modalidad, estuvo bastante bonito. Agradabilísima comparsa, pues, la que nos ha traído en su retorno a las tablas del Gran Teatro Falla este conjunto chiclanero, que tan bien ha cantado siempre, por cierto, y al que tendremos la oportunidad de volver a escuchar, estoy convencido de ello, en posteriores fases del concurso, claro que sí.

Muy lucida también, por otra parte, como ya se ha comentado por aquí, la actuación del amigo Morera y los suyos, con el cuarteto con el que pretenden revalidar este año el primer premio conseguido, dentro de la modalidad, durante los pasados carnavales, y que se titula, en este caso, “Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia”. No va de capilleo la cosa, no, aunque pueda parecerlo, y hayan jugado al equivoco con el tema, puesto que de lo que van, en realidad, es de presos de una cárcel un tanto particular, el centro penitenciario “Yonoahecho” (bueno, salvo el calvo, que va de alcaide, claro). El cuarteto, que ha hecho las delicias del público, como era de esperar, vuelve a jugar una vez más con las que sabe que son sus principales bazas, o lo que es lo mismo, con la excelente interpretación de los componentes, y con la creación, al mismo tiempo, de una serie de personajes que les den juego y les permitan sacar el máximo partido posible de su dominio escénico (desternillante, en este apartado, ese psicópata con doble personalidad al que ha dado vida aquel que interpretaba al amnésico el año pasado), mientras que sigue descuidando un tanto, en mi opinión, el repertorio puro y duro, confiando el éxito del cuarteto, casi por completo, a las habilidades interpretativas de sus componentes, como decía. Una vez más, pese a todo, les ha salido bien la jugada, y han logrado gustar sobremanera al respetable, gracias a su derroche de gracia y arte sobre el escenario, aunque es de esperar que en actuaciones posteriores, que las habrá, por descontado, vayan a más. El estribillo, por cierto, vuelve a ser de nuevo, quizá, uno de sus mayores puntos flacos. Pero bueno, pese a tales defectillos, y pese a que esa línea suya tan particular, que mantienen año tras año, fieles a sí mismos, como está mandado, no sea mi favorita, ni mucho menos, dentro de la modalidad, justo es reconocerles, claro está, la calidad que atesoran, y que les permitirá luchar otro año más, si no bajan la guardia, por el primer premio. El jurado habrá de ser, en cualquier caso, quien decida eso, llegado el momento, pero en cuartos, por de pronto, desde luego que los volveremos a ver, no lo duden.

Lo dejo aquí, por el momento, y ya seguiré mañana, si eso, comentando lo que ha dado de si, esta noche, el resto de la sesión, que ha sido mucho y bueno, en general.

Un saludo.




31
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 11:45

Juaki, que a mí el cuarteto me ha gustado mucho.
De hecho tengo el gran problema que me gustan TODOS los cuartetos por malos que sean.

Sólo digo que por ejemplo, el del día anterior estaba quizás igual de trabajado de repertorio, pero la gran diferencia luego es quién los interpreta.

Y esa es la gran diferencia entre unas agrupaciones y otras. Que los primeros parecían niños intentando hacer gracia en la fiesta fin de curso y los segundos son actores de comedia con años y años de tabla y experiencia.

Aunque defiendan el mismo repertorio, no lo hacen igual.

Yo creo que irán a más.



32
De: Anónimo Fecha: 2009-01-25 13:49

No por mucho censurar se gana en razón más temprano.



33
De: RM Fecha: 2009-01-25 14:11

Ni por insultar, "Pili". A mi casa vienes a participar de buen rollo o te quedas en la puta calle



34
De: Toni Fecha: 2009-01-25 15:46

Wenas a todos!
Aquí vengo otro año más, a disfrutar del carnaval, de vuestra compañía y de vuestros comentarios.

Solamente espero que no me pase como el año pasado, que algunas agrupaciones las escuché varias veces porque siempre les tocaba antes del descanso (los de la murga azulejera creo que era una), mientras a otros les tocaba siempre después del descanso y me los perdía (como al selu).



35
De: Alfred Fecha: 2009-01-25 21:04

Dando la bienvenida, en primer lugar, a todos aquellos que se van incorporando poco a poco a la tertulia, e invitándoles a participar más en la misma, prosigo comentando, ahora, las restantes agrupaciones que actuaron ayer.

Los antiguos “Mendas lerendas”, que este año vienen, bajo el título de “Los trasnochadores”, como unos vampiros algo juerguistas y satirones, fueron los siguientes en salir al escenario del Gran Teatro Falla, tras el cuarteto del Morera, y lo hicieron, un año más, con la autoría de Andrés Ramírez y de Jesús Bienvenido. Importante bajón el que ha pegado esta comparsa, desde mi punto de vista, con respecto al año anterior, pero resulta lógico y normal, por otra parte, porque todos los años tampoco se puede traer una agrupación tan redonda como la que sacaron con “Los mendas lerendas”. Y no es que la comparsa no cuente, una vez más, con una puesta en escena espectacular, cuidada hasta el último detalle, que la tiene, o que no esté, de nuevo, magníficamente vestida, que lo está (¡yo quiero una corona candelabro de esas que llevan ellos!). Tampoco se trata de que esté mal escrita, ni mucho menos, porque en ese aspecto la labor de los autores vuelve a resultar impecable, o de que el grupo suene mal, porque no es el caso, ni de coña, ya que el conjunto sigue cantando como los ángeles (o como los angelitos que un día fueron, de la mano de Tino Tovar, más bien), pese a la ausencia de Fali Figuer. La cuestión radica, sospecho, en el enfoque que le han querido dar al repertorio y en el carácter de este. En la presentación, sin ir más lejos, han caído en el error, desde mi punto de vista, de ofrecer más de lo mismo, con respecto a la del año pasado, buscando mantener su línea, pero queriendo disimularlo en un momento dado con el espectacular golpe de efecto de los esqueletos bailarines, sin lograrlo del todo. O esa es la impresión que me ha causado, al menos, en lo musical, ya que en lo literario se ciñen al nuevo tipo, claro, con bastante gracia e ingenio (y muy bueno asimismo, por cierto, el detalle de enlazar con el final del popurrí del año pasado, en los primeros versos de la presentación). El gran punto débil de la comparsa lo constituye a todas luces, no obstante, el popurrí, que se me llegó a hacer bastante pesado, la verdad, con tanta conga y tanto meneíto de vampiro no sé si ligón, o mariposón, o ambas cosas, y con tanta cuarteta a lo Chayanne y a lo Ricky Martin. Del delicioso gaditanismo que impregnaba todo el repertorio de la comparsa el año pasado, pero más concretamente el popurrí, no queda ya en este otro, además, ni rastro, por desgracia para quienes valoramos esas cositas. Les pesará como una losa, pues, y les pasará factura de cara a la competición, sin duda alguna, el citado popurrí, que por de pronto les priva de luchar, sospecho, por el primer premio. Menos mal que los pasodobles, esos sí, estuvieron a un gran nivel, con una hermosa melodía de aires chirigoteros y exquisita musicalidad, y dos letras de campanilla, la primera sobre el buen trato que recibieron, el año pasado, por parte del público (vinieron a besar a Cádiz en la mejilla, cantaban, y Cádiz les besó en la boca), y la segunda, ciertamente emotiva, sobre la tragedia del pueblo palestino, que ellos plasmaron en su pasodoble a través de las palabras de un padre que se dirige a su hijo pequeño, invitándole a jugar al escondite para que busque refugio durante el bombardeo de turno, sin tener que explicarle, y sin poder explicarle, tampoco, por no comprenderlas, las razones del mismo; soberbia letra, sí señor, sobre la indignante masacre que el pueblo de Israel ha llevado a cabo estos días atrás allá en la Franja de Gaza. Los cuplés, por último, resultaron también bastante simpaticones, aunque el estribillo, entre satirón y mariposón, de nuevo, bajó igualmente con respecto al del año anterior. Y es que se les ha terminado notando, creo yo, que han vuelto a sacar la comparsa forzados por el tremendo éxito que obtuvieron durante el pasado Carnaval, y que si por ellos hubiera sido, en realidad, se habrían dejado de rollos y habrían vuelto a sacar, me parece a mí, la callejera que habían venido sacando en los últimos tiempos. Puede que estén luchando por la final, en fin, aunque dudo que lleguen a hacerlo por el primero, como ya he dicho, pero lo que sí que está claro es que los volveremos a ver, faltaría más, en los cuartos de final.

Otra comparsa de las punteras fue la agrupación que tomó el relevo, sobre el escenario, tras el descanso, debido a la retirada a última hora de la citada chirigota de Málaga, “Pasando un kilo”. Fue la comparsa de los Majaras, con el incombustible Pedro al frente, cómo no, la que apareció en escena, más concretamente, bajo el título, este año, de “Perdimos el norte”, con el que hacen alusión a esos antiguos almaceneros, chicucos y montañeses, tan típicos de la ciudad en su momento, y tan ligados a su pasado, que vienen representando ahora con este tipo tan gaditano, aunque provenga, valga la paradoja, de Santander. La letra corre a cargo, un año más, de Antonio Pedro Serrano, el Canijo de Carmona, mientras que la música la ha realizado en esta ocasión José Martínez, Pepito Martínez para el mundo del Carnaval, quien fuera músico durante muchísimos años, ya saben, de la comparsa de Joaquín Quiñones. Pasando a la valoración del repertorio en sí, estoy de acuerdo con el amigo WWFan, sí señor, cuando afirma que la comparsa probablemente viene mejor de letra que de música, aunque esta tampoco esté mal, de todos modos. El pasodoble, no obstante, me pareció, desde este último punto de vista, un tanto plano y falto de vidilla, la verdad, al buscar la fuerza y la potencia del buen conjunto de voces que siempre luce esta comparsa, por encima de una melodía con algo más de musicalidad, además de verlo, también, demasiado reposado. Resulta sintomático, en fin, que en este mismo apartado me llamara bastante más la atención la música del cuplé, ciertamente currada, que la del pasodoble, con esos aires a las musiquillas cántabras, y del norte, en general, con que los aliñan; un muy buen detalle, sin lugar a dudas, de Pepito Martínez. Con respecto a las letras, los dos pasodobles se mostraron bastante bien construidos, el primero sobre el panorama actual de la modalidad, en lo que se refiere al mercantilismo que en ella impera, con una comparación alusiva al tipo, marca de la casa, entre el comercio tradicional, es decir, las comparsas de toda la vida, y las grandes superficies, es decir, las comparsas que hoy en día buscan hacer negocio más que cualquier otra cosa, y el segundo, muy sensato, sobre el caso de la pequeña Mari Luz, a cuyo padre alabaron estos comparsistas portuenses por su admirable templanza y su serenidad, o lo que es lo mismo, por buscar justicia y no venganza. Muy aplaudida, esta última letra, a la que le siguieron los dos cuplés, entre los que destacó aquel en que le supieron sacar partido al tipo de la comparsa que había actuado inmediatamente antes que ellos, “Los trasnochadores” de Jesús Bienvenido, relacionando con la mordida de sus vampiros, en camerinos, la tremenda palidez que lucían, debido a sus orígenes montañeses, estos chicucos santanderinos. Durante el resto del repertorio, tanto en la presentación como en el popurrí, el Canijo se ciñó en todo momento al tipo, como es costumbre en él, incluyendo en esta última pieza cuartetas alusivas al pregonero, el cantautor portuense, y paisano de estos comparsistas, por lo tanto, Javier Rubial, o a la alcaldesa, chicuca de Santander, como el personaje que ellos representan. Me sobró un poco, eso sí, el homenaje al propio Pedro, director de la agrupación, durante el cual este se iba a por tabaco, por aquello de no cantarse a sí mismo, para volver después a la primera línea de la comparsa, y no porque no se lo merezca, naturalmente, sino porque siempre queda un poco feo que sea la propia agrupación de uno la que le cante estas cosas. Valorando a la comparsa en su conjunto, en resumidas cuentas, tal vez cabría señalar que ha mejorado ligeramente, por un lado, con respecto al año anterior, cuando nos trajeron “Mi Cai chiquito”, pero que sin embargo ha perdido aun más si cabe, por el otro, el tradicional sello que siempre tuvo, en parte debido al propio tipo, que no les pega mucho, a mi juicio, y al apartado musical, que tampoco acaba de ir con ellos, y en parte por la marcha, este año, de algunos de los octavillas que les habían venido acompañando durante esta última etapa, y que le daban, quieras que no, un sonido peculiar. En relación a este último punto, no obstante, poco se puede hacer, me temo; llámenme radical, si les parece, pero mientras que a los Majaras no les escriba algún autor de El Puerto, llámese Diego Caraballo, José Luis Arniz, Joaquín Albert, Vicente Ezquerdo, Luis Galán, o cualquier otro, jamás volverán a ser, lamentablemente, lo que fueron. Sacarán comparsas buenas, malas, o regulares, que de eso no hablo ahora, pero jamás volverán a ser lo que fueron, ya digo. Sea como sea, volveremos a verlos en cuartos, a buen seguro, aunque no creo que vayan a estar compitiendo este año, tampoco, por el primero, ni tan siquiera por un puesto en la final.

Turno de nuevo para la chirigota, anoche, en el interior del teatro, tras la actuación de los Majaras, una modalidad cuyo pabellón intentaron dejar bien alto, al salir a escena, los componentes de la agrupación que les sucedió, y que se presentó con el título de “La ruta del colesterol”. Así se llamaba, en efecto, la chirigota que le agradó al señor Juaki ayer, y que no hizo mal papel, no, aunque también baja un poco, me da la impresión, con respecto a las pasadas ediciones del concurso. Recordemos que se trata de la chirigota de Puerto Real que compone, en letra y música, Francisco José Fernández Díaz, el “Tote”, antiguo componente de las comparsas de Antonio Martín, primero, y de la chirigota del Yuyu, después, y que en años anteriores logró el pase a cuartos con “Los reyes del mando” o “Una obra de poetas”. Dudo mucho que en esta ocasión no vayan a pasar, asimismo, a dicha fase, porque la chirigota resulta, en líneas generales, tan simpaticona como siempre, pero también veo complicado, la verdad, que consigan superarla, ya que no terminan de dar, me cachis, el necesario salto de calidad. En su primera actuación este año dejaron un buen sabor de boca, de cualquier manera, con su tipo de viejecitos entregados al deporte por mor de la salud, y de las indicaciones del médico, y con un repertorio en el que vuelve a destacar, un año más, el popurrí, plagado de divertidas ocurrencias y de cuartetas francamente simpáticas. En el apartado musical destaca, si acaso, el curioso remate de los pasodobles, de corte clásico, como es habitual en ellos, mientras que en las letras de los mismos, bien escritas, anoche abordaron tanto el tema de lo lujoso que se ha puesto últimamente el Carnaval, frente a lo cual ellos reivindican los tipos, digamos, mamarrachescos, pero ingeniosos y con arte, tan genuinamente gaditanos, y que el que quiera ver disfraces (costosos, se entiende) que se vaya a Canarias, como el del abandono de los ancianos en las residencias, hoy en día, por parte de sus familiares, un tema que les iba como un guante, naturalmente, dado el tipo que representaban. Con los cuplés, sobre dos prostitutas ambos, redondearon su faena estos chirigoteros de Puerto Real, que bajan un tanto con respecto a otros años, como digo, pero que vuelven a realizar un papel más que digno dentro del concurso, lo que se les premiará, seguramente, con el pase a cuartos. Eso sí, esperemos que para entonces sobreactúe algo menos el tipo que hacía de monitor de aerobic sarasa, al frente de la agrupación.

Volvió a hacerse con el teatro, a continuación, una comparsa, ya que inmediatamente después de la chirigota cantó la de Córdoba, titulada en esta ocasión “Los del más pallá”, con la autoría, como siempre, de Miguel Amate y de José Manuel Aranda. Comparsa insulsa y lacia donde las haya, siento decirlo, esta que nos trajeron anoche los cordobeses, por muy bien que cante el grupo, y por muy bien escrito y desarrollado que esté su tipo. Que ese va a ser el problema, me parece a mí; su tipo. Y es que no me ha parecido particularmente interesante, ni emocionante, ni nada, lo que nos han querido contar este año estos comparsistas, con esta fantasía suya en la que vienen encarnando a aquellos personajes que el día de mañana, cuando la palmemos, nos juzgarán al otro lado de la muerte, con nuestro expediente en la mano, y que decidirán si nos merecemos, por fin, el descanso eterno, o si habremos de reencarnanos, y vivir otra vida más, como castigo por nuestros actos. Mucha pseudofilosofía de tintes apocalípticos, pues, en el repertorio de la agrupación, y muy poco gaditanismo, como imaginaran, pero es lo que tiene, supongo, querer traer una comparsa desde Córdoba y tener que hablar de algo, claro, durante la actuación. Pero bueno, dejando a un lado los rollos macabeos que se marcaron en la presentación y en el popurrí, ciñéndose a su tipo de funcionarios de ultratumba o así (un tipo tan malage, y en el que se metían tanto, con sus aires tan serios y estirados, que en el teatro acababa por crearse algo así como un ambiente de biblioteca, con todo el mundo callado, y medio amodorrado, sospecho), los pasodobles no estuvieron malotes, especialmente el segundo, sobre el caso Mari Luz de nuevo, que cantaron desde el tipo que venían representando, al igual que tampoco estuvieron demasiado mal, en fin, los cuplés. Con eso, y con el buen conjunto de voces que siempre han tenido, insisto, no basta para triunfar en el Falla, sin embargo, por lo que este año tampoco llegarán a gustar tanto, entre el público gaditano, como si lo han hecho otras veces, con agrupaciones como “Los argentinos” o “Los tontos de la tinta”. Pasarán a cuartos, seguramente, por lo trabajada que está la agrupación en todos los aspectos, pero no creo que vayan a llegar mucho más lejos, a decir verdad, porque en esta ocasión, definitivamente, no han sabido dar con la tecla.

Cierro este repaso a las agrupaciones que cantaron anoche con la última chirigota de la jornada, “Un porte, dos portes, las castas quien no aporte”, procedente de Chiclana, que se hizo esperar más de la cuenta, por cierto, a causa de la colocación de su atrezzo. Una agrupación que el pasado año alcanzó por primera vez el pase a cuartos, con “Los tú sí, tú no, tú no, tú sí (gorilas en la niebla)”, una de las sorpresas de la anterior edición del concurso, y que este año viene dispuesta a repetir semejante logro, por lo que se pudo ver anoche. Muy agradable, sí señor, la actuación de estos chirigoteros, que fueron de menos a más, a mi juicio, al culminar su intervención sobre las tablas del Gran Teatro Falla con un popurrí de lo más cuidado y bastante elaborado, en el que estos empleados de una empresa de mudanzas, cuyo atuendo recuerda, a todo esto, al Supermario de los videojuegos, le fueron dedicando cada una de las cuartetas a los distintos trastos que debían cargar en su camión, desde una cama hasta un ropero, pasando por una puerta, una nevera, o un televisor, o una caja marcada como “frágil”, con todas las figuritas del Belén, también, en uno de los mejores momentos del susodicho popurrí. Ahí reside, por lo tanto, su principal arma para pasar de fase, cosa que seguramente conseguirán gracias al esfuerzo realizado, pero tampoco conviene menospreciar todo lo que vino antes, desde luego, ya que también estuvieron bastante atinados, por ejemplo, en los pasodobles, el primero, de última hora, sobre el resto de las agrupaciones que habían cantado a lo largo de la función, incluida la que finalmente se había retirado, y el segundo, más sentimentaloide, sobre un amigo suyo que se había separado y al que ayudaban en la mudanza previa al inicio de su nueva vida, ambos escritos de forma muy acorde con el tipo. Menos afortunados estuvieron, en cambio, en los cuplés, regulares na más, como se suele decir. No creo que eso les vaya a suponer, en cualquier caso, ningún obstáculo para pasar a cuartos, tal y como ya he dicho anteriormente.

Y esto es todo lo que dio de sí la noche de ayer, que no fue poco, como verán. Eso sí, pese al buen nivel que demostraron la mayoría de las agrupaciones, la jornada no dejó de resultar, en cierto modo, algo decepcionante, por cuanto ninguna se superó, respecto al año pasado, sino más bien todo lo contrario, como así ocurrió con “Los trasnochadores”, “Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia” o “La ruta del colesterol”. Otras, como “Perdimos el norte”, “Los del más pallá” o “Un porte, dos portes, las castas quien no aporte”, se mantuvieron, todo lo más. Pero bueno, todavía queda mucho concurso por delante, y esto no ha hecho más que empezar.

Un saludo.




36
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 21:27

El coro de Kiko Zamora y Pastrana....

Qué lastima de un coro que canta como los ángeles se dediquen en sus letras simplemente a pelearse con todo el mundo (cuando no a repetir lo que otros han hecho -aunque a veces sea para dar la vuelta y llevar la contraria-).

Ojalá algún día buscaran un letrista porque de música y de voces van sobrados.



37
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 21:32

Terminada la actuación me los veo llorando y peleados con el jurado y el mundo cuando lo dejen fuera de la final.

Por cierto, añadir que a pesar del pobre repertorio de letras, coincido con el jurado en que el año pasado se merecieron el 2º premio.
Claro que yo le hubiera dado el 1º al coro a pie.



38
De: Anónimo Fecha: 2009-01-25 23:17

Antes de acusar, mejor comprobar a quien acusamos... no sea que nos confundamos de persona.



39
De: RM Fecha: 2009-01-25 23:23

Lo mismo da: un cobarde que no firma y se cree más listo que un puñado de personas que simplemente están aquí charlando de lo que les gusta.

No vuelvas.



40
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 23:47

Las chicas del congelao.

Como siempre el doble sentido del nombre sorprende a más de uno.
Genial la aparición del Canijo en la presentación.

También muy buena la música del Pasodoble de Tino Tovar, muy acorde con el tipo, que es doblemente difícil. Lástima que la segunda letra prácticamente se la pisara el día anterior Jesús Bienvenido.

De los cuplets, mejor el segundo, pero destaca el estribillo, que me imagino cómo puede ser el cachondeito en la calle...

El popurrit, puntazos el de Lola Flores y el Pescailla y el de la lavadora.

Vamos, bastante bien la del Canijo, aunque no creo que esté cerca de sus 2 primeros premios. Me gusta más que el año pasado porque creo que es más chirigotera, que quizás ha pecado últimamente de "acomparsada".



41
De: WWfan! Fecha: 2009-01-25 23:51

Y bueno, viendo el programa que hay, uno se va a la camita que mañana es lunes.



42
De: Alfred Fecha: 2009-01-26 07:53

Tras el repunte de la sesión de ayer, que más pareció, por momentos, una función de cuartos de final que una de preliminares, el nivel, hoy, ha vuelto a ser el habitual en esta primera fase, o sea, y para entendernos, que ha estado la cosa cortita, vamos.

Lo mejor de la jornada nos ha llegado, para colmo, con la primera agrupación de la noche, el coro de Fali Pastrana y Kiko Zamora “Los Cañamaques”, con lo cual, encima, se ha acabado pronto lo bueno, aunque después todavía haya habido, gracias a Dios, alguna que otra cosilla interesante. Centrándonos ahora en el coro, sin embargo, cabe reseñar antes que nada lo lucido de su actuación, en líneas generales, puesto que no ha defraudado y ha estado, un año más, a bastante buen nivel. Después vienen ya, claro, las matizaciones, pues tampoco es que les haya quedado un coro redondo, ni mucho menos. Con el tipo, para empezar, creo que no han terminado de aclararse, y lo que en muchos momentos parece un homenaje al mítico autor carnavalesco del que toman su nombre, Manuel López Cañamaque, similar al que le hicieron a otro de los grandes de la fiesta, Paco Alba, el año de “De Cai, Cai”, se transforma de repente, cuando menos te lo esperas, en los delirios de un loco de la fiesta que se entrega por completo a ella, tal y como se tuvo que entregar el citado Cañamaque para ser el autor más prolífico de la historia, y llegar a sacar hasta siete agrupaciones en un mismo año, razón por la cual, claro, todo el mundo lo apoda así. Total, que tanto en la presentación como en el popurrí se alternan ambas ideas, sin que lleguen a decantarse por ninguna, en una extraña y desconcertante mezcla que no es, en consecuencia, ni lo uno ni lo otro, aunque a la hora de vestirse hayan optado, más bien, por lo segundo, al disfrazarse con una especie de fantasía carnavalesca inspirada en la figura de Napoleón, por aquello, claro, de la cantidad de locos que creen ser el legendario emperador francés. Pero vamos, que al final ni chicha ni limoná, motivo por el cual el coro les ha quedado un tanto descafeinado, a mi entender, este año, aunque tenga puntualmente momentos bastante brillantes, como esa cuarteta en la que enumeran, hacia el final del popurrí, algunas de las numerosas agrupaciones para las que compuso Cañamaque. En la presentación, eso sí, no deja de parecerme pelín facilón lo de engarzar distintas músicas de Cañamaque, primero, para rematarla después con la música de otra presentación, en este caso aquella otra tan recordada con la que iniciaba sus actuaciones “Capricho andaluz”, pues eso es apostar sobre seguro, sin aportar prácticamente nada de cosecha propia, y te deja con la sensación, por lo tanto, de que no se han comido demasiado el coco con el tema. Los tangos, por lo demás, cuentan con una bonita música, aunque desconcierte y no se explique el trabalenguas cantado a capella por el que han sustituido la tradicional falseta, mientras que las dos letras con que la han acompañado esta noche han resultado ser, ambas, bastante agresivas y guerrilleras. Tanto en un caso como en el otro me ha parecido bastante razonable y justificado el mensaje de fondo, pero las formas, una vez más, les han vuelto a perder. Ya fuera en el primero, en el que han arremetido, ellos también, contra quienes pretendieron cargarse estos meses atrás al coro a pie a través de diversos cambios en el reglamento, ya fuera en el segundo, muy crítico con la tremenda carga de propaganda política que los responsables de Onda Cádiz introducen siempre en la programación, y más concretamente en la relacionada con el Carnaval y la retransmisión del concurso. En el primero de ambos tangos me sobró, sinceramente, el lloriqueo de costumbre en este coro, al que le sigue doliendo haber quedado segundo el año pasado, aun mereciendo el primero (como si ellos no hubieran ganado también algún año, vaya, en el que lo mereció más su eterno rival, Julio Pardo), mientras que en el segundo me sobró, asimismo, la alusión al presentador de Onda Cádiz, Germán, que ni pincha ni corta en el uso que la alcaldía le pueda dar a la televisión municipal, y que de hecho le da, como instrumento de propaganda, pero que aun así cató, el pobre hombre, sin comerlo ni beberlo. Esto último me sobró, más que nada, porque la alusión a su risa, que tan falsa les parece a estos coristas, ha terminado por desviar la atención del que era en realidad el verdadero tema del tango, de tal manera que mañana tan solo se hablará de semejante pamplina, y no de lo que la letra pretendía criticar, de veras, en última instancia. Y la Teo, mientras tanto, muerta de risa allá en su casa de El Puerto, venga a colarnos su repugnante propaganda a todas horas por televisión. Una torpeza sin duda alguna, por parte del autor de la letra, lo de meter al amigo Germán de por medio, como queda comprobado. Los cuplés, por último, cubrieron el expediente, sin más, siendo lo más destacable de ellos, que yo recuerde ahora mismo, el hecho de que los cantaran enchampelados, un detalle que siempre se agradece en los coros. Por resumir un poco mis impresiones, en fin, no es este, ni de lejos, el mejor coro que hayan sacado nunca, pero tampoco el peor, con lo que dependerá mucho de cómo vengan los demás, sus opciones para llevarse el primero, o para entrar, siquiera, en la final. De todas formas en cuartos, por el momento, sí que estarán, lógicamente.

Los que definitivamente no cantarán en cuartos, en cambio, serán los carnavaleros de la localidad malagueña de Arroyo de la Miel que salieron al escenario a continuación, con su comparsa “La cieguita”. Un título que hacía alusión, por si se lo estuvieran preguntando, a la Justicia, ya que venían ataviados como una especie de jueces de fantasía, estos comparsistas malagueños. En torno al tema jurídico y judicial, pues, giró todo el repertorio, en algunos de cuyos momentos hicieron verdaderas virguerías con las palabras, para ceñirse al tipo, los autores de la agrupación, con cuartetas que rozaban el surrealismo, la verdad, y en las que más que jugar con el lenguaje, diría yo, lo retorcían. Pondría algún ejemplo de esa poesía judicial, por llamarla de algún modo, de la que echaron mano en determinadas cuartetas, pero si les digo la verdad, prefiero, mejor, ni acordarme. Comparsa chungaleta, en definitiva, esta que sucedió al coro sobre las tablas del Gran Teatro Falla, cuyos pasodobles y cuplés, además, una de dos, o bien eran muy largos, o bien se hicieron muy largos. Parece mentira que lleven ya, a lo tonto a lo tonto, cerca de diez años viniendo a cantarle a Cádiz, y que apenas hayan mejorado en todo ese tiempo. Pero bueno, supongo que a algunos les cuesta más aprender que a otros, y que no todo el mundo tiene, por otra parte, el mismo talento, ni la misma capacidad, tampoco. Afición no parece faltarles, en cualquier caso, y buena falta que les hará, el año que viene, cuando lo intenten de nuevo, si es que lo intentan de nuevo, porque lo que es este año, como decía, no creo que los volvamos a ver por el teatro, no.

Siempre podrán consolarse, de todos modos, pensando que la siguiente agrupación, la chirigota de Almería “Loco quería era venir”, tampoco pasará, a buen seguro, de fase, o no debería hacerlo, claro, a menos que los miembros del jurado estén más locos todavía que los locos de atar a los que venían representando, con su tipo, estos chirigoteros. De lo más floja, en fin, esta chirigota, de aceleradísimos y larguísimos pasodobles, y de cuplés, para qué nos vamos a engañar, más bien reguleros. Lo cierto es que no les presté demasiada atención, después de que los cantaran, así que no puedo opinar con demasiado fundamento sobre su popurrí, pero los retazos que me llegaron de vez en cuando no hacían presagiar, decididamente, nada bueno. La chirigota ha pasado sin pena ni gloria, en resumidas cuentas, por el teatro, y poco o nada destacable encuentro para decir sobre ella. Vino, llegó y cantó, y camino de Almería andarán ahora, supongo, sus componentes. Espero que tengan buen viaje, y que no sufran percances por el camino, que volver no creo que vayan a volver, por aquí, hasta el año que viene, como pronto. Su tabaco, gracias.

Un tanto más acertada estuvo ya, por fortuna, la segunda comparsa de la noche, que nos llegaba desde Córdoba con el título de “Que me lleven los demonios”, y que el año pasado me dejó un buen sabor de boca con “La mar imaginaria”. Lástima que en esta ocasión no hayan hilado tan fino y la agrupación les haya quedado, a mi juicio, pelín espesita, aunque se deje escuchar sin problemas. El vistoso y llamativo tipo que venían representando, por cierto, era el del Diablo Cojuelo, un personaje mitológico del Carnaval de la Republica Dominicana, según contaban. Pues bueno, pues vale. No es que tenga nada contra aquel Carnaval, entiéndanme ustedes, pero la verdad es que este tipo de planteamientos tan exóticos me dejan un poco igual, no lo puedo evitar. Eso sí, la nacionalidad del personaje les permitió adornar su elaborado popurrí con diversas músicas del continente americano, dándole así un poco de vidilla a dicha pieza, lo que no impidió, sin embargo, que se llegara a hacer un pelín espesito, como señalaba antes, en determinados momentos. Los pasodobles, al igual que ocurría con las dos agrupaciones anteriores, se me antojaron demasiado largos, en lo musical, mientras que de letra me parecieron correctos, y bien construidos, pero poquito más. El primero, a todo esto, lo dedicaron a explicar su tipo, por si no hubiera quedado suficientemente claro en la presentación, que va a ser que no, y el segundo, por su parte, estuvo dedicado a rememorar la huelga general que se produjo en España, hace ahora poco más de 20 años, allá por 1988, para criticar, a partir de semejante recuerdo, la desidia y el conformismo que observan en nuestra sociedad, según decían, actualmente. De los cuplés, si les digo la verdad, no recuerdo absolutamente nada ahora mismo, así que poco puedo decir sobre ellos, salvo que los he olvidado ya, lo cual no deja de ser, por otra parte, bastante significativo, supongo. Una comparsa esta última, en definitiva, que no ha hecho mal papel a su paso por el concurso, pero que tampoco ha logrado destacar por nada en particular, salvo por su buen conjunto de voces, quizá, razón por la cual dudo mucho que volvamos a verla este año sobre las tablas del Gran Teatro Falla, aunque en años posteriores, si continúan así, tal vez cuenten con más posibilidades de pasar de fase.

Otro de los platos fuertes de la noche llegó, justo antes del descanso, con la chirigota de Antonio Pedro Serrano, el Canijo de Carmona, y Tino Tovar, que cantó acto seguido, y que este año se presenta, con un tipo de princesitas Disney de lo más simpaticón, como “Las muchachas del congelao”, en clara alusión a esa leyenda urbana según la cual Tito Walt se encuentra criogenizado en alguna parte de los Estados Unidos, que les ha permitido jugar al equívoco, y a los dobles sentidos, como verán, en el titulo de la agrupación. De cumplirse el ciclo que iniciaron, con respecto a su rendimiento en el concurso, el año de “Los que salimos por gusto”, alternando primeros premios con agrupaciones que pasaron, en la siguiente edición del certamen, algo más desapercibidas, este año les tocaría ganar a estos chirigoteros de la capital, pero mucho me temo que dicho ciclo se romperá este año por primera vez, puesto que no creo que vayan a ganar, en absoluto, con el nivel que han demostrado esta noche. Que no es que la chirigota sea mala, pero sí que la he encontrado, la verdad, bastante flojita, para lo que se espera de ellos, al menos. La presentación, más que por los golpes que pueda contener, destaca sobre todo por la propia aparición en escena de los componentes de la chirigota, monísimos todos ellos en su papel de distintos personajes femeninos de la factoría Disney, y más concretamente por la salida al escenario, muy efectista, del mismísimo Canijo de Carmona, que aparece caracterizado como Fiona, la mujer de Shreck, en su forma de ogro, aunque semejante personaje no sea de los estudios Disney, sino de Dreamworks, como ya se encargan de recordarle todas las demás, con mucha gracia, en un momento dado de la presentación. Esto deja ya a las claras, desde el primero momento, que la lograda caracterización de los componentes del grupo va a ser, sin lugar a dudas, una de las principales bazas con las que va a jugar la chirigota, que ha descuidado un poco, en cambio, el repertorio propiamente dicho, o esa impresión me ha dado a mí. El inicio del primer pasodoble, “Érase una gran ciudad con más dignidad que Walt Disney”, sin ir más lejos, me ha parecido de auténtico babuchazo, al igual que el resto de la letra, una de esas comparaciones tan forzadísimas con las que se deja caer de vez en cuando el Canijo, entre la ciudad de Cádiz y el universo imaginario del célebre animador norteamericano. En cuanto al segundo de los pasodobles, ese mismo tema, el de la tragedia de Palestina, y con ese mismo enfoque, aparentemente inspirado en la película “La vida es bella”, además, ya lo trataron, ayer mismo, “Los trasnochadores”, con bastante más fortuna. Regulera, pues, la tanda de pasodobles, cuya música tampoco me ha convencido mucho, para más inri, al verse demasiado lastrada, quizá, por sus deseos de ajustarse al tipo, recordando vagamente las clásicas melodías de las películas Disney. Un tanto mejor estuvieron los cuplés, sin llegar al nivel que cabe exigirle, creo, a una agrupación de esta categoría, si bien el estribillo me pareció muy apropiado para la calle, donde dará mucho juego, a buen seguro (o lo daría, al menos, si la chirigota no cantara solo en tablaos, como tengo la impresión que hace), pero no tanto, por el contrario, para el teatro. Esto no deja de ser, sin embargo, una apreciación muy personal, y el hecho es que a la gente sí que le ha divertido, esta noche en el Falla, la aparición sobre el escenario de Pedro el de los Majaras, primero, y del popular Ramoni, después, como improvisados príncipes azules de estas atolondradas princesitas, por lo que no hay más que hablar. El popurrí, por último, contiene algunos buenos golpes, qué duda cabe, pero me sigue pareciendo, así en general, un tanto más flojo de lo que debería. Mención aparte merece, por cierto, la última cuarteta, en la que chirría un poco, para mi gusto, la moralina feminista, y en la que terminan metiendo con calzador al final, además, las obligadas referencias a la ciudad de Cádiz. Pasarán a cuartos, y sin problemas, naturalmente, pero no los veo peleando este año, la verdad, ni por el primero, ni por la final, tampoco.

La función continuó, tras el descanso, con una nueva comparsa, la de Barbate, para más señas, que regresa así al concurso tras un año de ausencia. Lo hace de la mano de sus mismos autores de siempre, Antonio Reyes y José Manuel Cardoso, y con el título de “Los que vienen en platillo volante”. En esta ocasión no hay juego de palabras que valga, así que la comparsa viene, pues eso, de extraterrestres. Un tipo arriesgado, y complicadillo a la hora de meterle mano, desde mi punto de vista, ya que siempre he pensado que la ciencia-ficción y el Carnaval no se llevan demasiado bien, en la modalidad de coros y comparsas, al menos, por muy alegre y desenfadado que se quiera hacer el repertorio. El resultado que han obtenido estos barbateños al mezclar ambos mundos me da la razón, una vez más, y me reafirma en mis ideas, pues me sigue chirriando, qué quieren que les diga, ver a un marciano cantándole a la Caleta con la manita en el pecho. El disfraz que han escogido, además, para vestirse como extraterrestres, se me ha antojado bastante feo, pues ya podían haber optado por algún otro tipo de criatura, un poquito más agradable a la vista, estos jóvenes comparsistas de Barbate. En otro orden de cosas, tampoco termina de llenarme, dicho sea de paso, la línea que viene siguiendo esta comparsa desde aquel año en que sacaran las hormigas de “La clase obrera”, puesto que desde entonces han hecho gala, cada vez que han concursado, de una alegría, un colorido y una vitalidad ciertamente envidiables, sí señor, pero a costa de haberse dejado por el camino, por otro lado, el gaditanismo que anteriormente habían demostrado en las que son, para mí, sus mejores agrupaciones hasta la fecha, “Los entendidos”, “Los licenciados” y “Los fundadores”, y que de un tiempo a esta parte han cambiado, desgraciadamente, por un enfoque mucho más genérico, y desnaturalizado, en consecuencia, de sus repertorios. Digo esto porque es un defecto del que adolecen, en buena medida, estos extraterrestres que nos han traído ahora, que en lugar de cantarle a Cádiz y a sus cosas, tal y como debería hacer cualquier agrupación de Carnaval, a lo que se dedican es a lanzarle a toda la humanidad un mensaje ecologista, muy loable y muy bonito, sí, pero muy poquito carnavalesco, también. Supongo que la idea de llegar desde el espacio exterior para advertir a los humanos sobre la forma en que se están jugando el futuro, maltratando su ecosistema, se la habrá dado la película “Ultimátum a la Tierra” (el remake, no la original), pero ya digo que no me parece demasiado adecuada, la verdad, para una comparsa. Entrando ahora en lo que fueron los pasodobles, esos sí estuvieron algo más atinados, por fortuna, con una primera letra bastante buena sobre la fama que anda adquiriendo ahora, según parece, Sanlúcar de Barrameda, en relación con el trafico de drogas y demás, similar a la de Barbate, motivo por el cual ellos le brindaban su apoyo a la primera de ambas poblaciones y hablaban con conocimiento de causa sobre el asunto, y una segunda letra, sumamente curiosa en su planteamiento, sobre la educación sexual de los más jóvenes, en la que acusaron a los padres por no hablarles a sus hijos del tema con la debida naturalidad, delegando esa función en el estado y el sistema educativo, y en la que añadieron, a modo de propina, también, un toquecito para el papel represor de la Iglesia en todo este follón (nunca mejor dicho). Muy curiosa, sobre todo, la lección sobre el modo correcto de colocarse un condón con la que iniciaron, para dar ejemplo, este segundo pasodoble. Los cuplés no pasaron, por el contrario, de correctos, con un estribillo en el que hacen trampas, además, desde el mismo instante en que se aprovechan de aquellos inmortales versos de Paco Alba, sobre la luna que bajaba a enjuagarse en el mar, para introducirlos en el mismo, con la excusa de parafrasearlos. Una comparsa un tanto fallida en su conjunto, pues, esta con la que regresa Barbate, aunque siempre se agradecen las ganas de innovar y de explorar nuevos caminos; otra cosa es que luego el experimento, claro, salga bien. Los veremos en cuartos, seguramente, pero no tengo claro que vayan a pasar de ahí. El jurado, no obstante, será quien tenga, como digo siempre, la última palabra.

Mañana termino de comentar la función de esta noche, dándole un breve repaso a las tres ultimas agrupaciones que han pasado por el escenario del teatro, hoy, antes de que este cerrara sus puertas hasta la siguiente sesión.

Un saludo.




43
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 09:35

Alfred, no sólo sobra el ataque a Germán en ese pasodoble, sobra el ataque a todos los espectadores.

Se puede criticar lo que hace Onda Cádiz, coño, son incontables las agrupaciones que han lanzado más de una puyita, pero sin atacar al pobre presentador que se ve que está ahí por lo que le gusta es el cachondeo del mundillo y sus contactos y no por ser político, pero sobre todo sin insultar a todos los gaditanos y no gaditanos que ven el concurso a través de la tele.

Pero claro, con el Tele-Teo que dicen otros con más talento para el mensaje directo y doble sentido gaditano, se les hubiera quedado el pasodoble tan corto de letras como de ideas.



44
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 09:36

En el tango, perdón.



45
De: Manuel Nicolás Fecha: 2009-01-26 10:28

¡Marditos Gaditanos, que envidia me dáis!. ¡Vosotros-ustedes tenéis Carnaval y aquí en Madrí no hay nada de esa cultura!.
Un placer leerles y me dejan realmente perplejo de cómo lo viven. Que sea por muchos años.

¡Salud y chirigota!



46
De: Del ABC Fecha: 2009-01-26 12:56

http://www.abc.es/20090126/espectaculos-musica/sgae-cobro-durante-anos-20090126.html




47
De: virgenyfurioso Fecha: 2009-01-26 13:51

Ganas había de este hilo :) Una pregunta preparatoria: ¿Alguien me podría decir si el año pasado se pudieron ver las retransmisiones de TeleTeo por internet? Es que estoy pensando en ponerme el internet para portatil en casita para verlo, cualquier pistita breve que no moleste mucho en el hilo me vendría bien, graaacias.



48
De: virgenyfurioso Fecha: 2009-01-26 14:14

Perdón, duda resuelta, eso me pasa por escribir antes de empezar a leer. Es que en un día ya me salía un tocho de 33 páginas de impresora. Qué bien, lo seguiremos por internet todo lo que se pueda.



49
De: EMILIO Fecha: 2009-01-26 14:49

¿Alguien me puede dar datos acerca de una chirigota que ví hace unos años? Quizá 3 o 4. El tipo: mayordomos o algo parecido (les recuerdo el candelabro). También recuerdo que todos eran veteranísimos. Gracias.



50
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 15:52

Por cierto, también indicar a Alfred que la chirigota del Canijo sí es de las que se ven el domingo por la calle.
Yo al menos los he escuchado el domingo de coros con los Móviles y los Juan Palomez.



51
De: AMS Fecha: 2009-01-26 16:02

Don Alfred: ¿cual fue esa chirgota?: 1,2,3 responda otra vez.
Respecto a la sesión de ayer el coro de Zamora y Pastrana está bien, como casi siempre, y coincido en que son demasiado plañideros. Pero el que no llora no mama, así que probablemente es un táctica que les sirve.
La chirigota del canijo tiene el estilo musical inconfundible de Tovar. Esa música tiene un sello que es intransferible. A mi no me disgustó. Veremos si mejoran en los cuartos a los que seguro van.
Y poco mas que decir.



52
De: Alfred Fecha: 2009-01-26 16:34

Bueno, WWFan, yo lo de la referencia a los espectadores de Onda Cádiz lo vi más como una forma de construir la letra, un simple recurso literario, que como cualquier otra cosa. Sigo pensando que ahí lo único que sobraba era el ataque a Germán.

Y es posible que los del Canijo actúen, puntualmente, a pie de calle, pero tampoco creo que sea su costumbre, a lo largo de toda la semana del Carnaval. Por eso decía que poquito provecho le iban a poder sacar a su participativo estribillo de este año, que sigue un poco la misma línea, a su manera, que los que suele sacar la callejera de los que fueron "Los ex" y tal.

En cuanto a lo que preguntaba virgenyfurioso, este es el primer año que las preliminares pueden verse, en directo, a través de internet. Un avance bastante importante, la verdad, aunque todavía pueda pulirse.

La chirigota a la que se refiere Emilio, por último, debe ser "Los alérgicos al polvo", del año 2005, la segunda chirigota que sacaron, con Pepón al frente, los viejos del Hogar del Pensionista de la calle Zaragoza. La letra la hizo Juan Rivero, y la música José Castellón Pareja, el Pellejo, mientras que la dirección corrió al cargo de Juan Chaves Reina.

Un saludo.





53
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 17:02

>>>Y es posible que los del Canijo actúen, puntualmente, a pie de calle.

No puedo decir si puntualmente o no, sólo digo que es de las que suelo ver cuando yo sí, puntualmente, voy el domingo de Carnaval o el lunes.
Lo mismo es curiosidad, pero con otras, estas cosas nunca me han pasado. Ni tan siquiera una vez.
Los que se pasen todo el carnaval en la calle podrán asegurarlo más que yo, claro.



54
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 17:11

Y lo de la letra no me vale como recurso.

Es lo mismo que dijo el alcalde ese de que no sabía como había tanto gilipollas que votaba a la derecha.

Era grave no por atacar a la derecha si no por atacar a sus votantes.

Tú puedes criticar al partido, a la tendencia, a las ideas que defiende, a las cosas que hace mal, etc. que supongo serán muchas y seguramente con más razón que un santo (y bueno, el hecho de que la tele está politizada en favor del PP es tan obvio que lo ve hasta Steve Wonder) pero no puedes insultar la inteligencia de todos los que ven Onda Cádiz (y sobre todo Onda Cádiz en Carnavales).

Vamos, que yo veo el Submarino Amarillo y veo los Carnavales retransmitido por Germán (y el Duque del Guano, todo un ejemplo de pensamiento pepero por los cojones) y no voto por ello al PP de la misma manera que escucho Canal Sur y por ello no voto al PSOE.



55
De: Alfred Fecha: 2009-01-26 17:20

"Los que se pasen todo el carnaval en la calle podrán asegurarlo más que yo, claro."

Me temo que yo soy uno de esos, de los que se pasan todo el Carnaval en la calle, y por eso puedo asegurarle que si los del Canijo cantan a pie de acera, es en algún momento puntual, y no como norma general. Pero vamos, lo mismo que casi todas las agrupaciones del concurso, con la excepción de los coros, que si cantan de ese modo, y no en tablaos, lo hacen, tan solo, en algún momento puntual, o solo uno de los días de la semana.

"Los mendas lerendas", el año pasado, por ejemplo, sí que se dedicaron a cantar a pie de calle, no de forma puntual, sino como norma general, y así pasaba, claro, que uno se los estaba cruzando cada dos por tres. Yo los llegué a escuchar así varias veces, vamos, cosa que no he podido hacer, que yo recuerde, con ninguna otra agrupación de las que podríamos denominar oficiales. Bueno, los cuartetos, tal vez, también supongan una excepción a esa norma, pero poquitas más hay.

Pero bueno, cada cual se monta el Carnaval a su manera, faltaría más.

Un saludo.




56
De: Juaki Fecha: 2009-01-26 18:45

A mí la chirigota del canijo me ha parecido una mierda pinchá en un palo. Chiste fáciles, cutres, exceso de "buenrollismo" y todo muy políticamente correcto para poner la puntita del pie en la final.

Me ha dado la misma impresión que "Los Combois de a pejeta": agrupaciones que clavan tanto el tipo (porque los cabrones lo han clavao, que lo cortés no quita lo valiente) que se saben en la final, simplemente porque los productores de la misma saben que "harán bonito" y que son precisamente ese tipo de cosas las que les lucen de cara al resto de las provincias durante la retransmisión de la misma.

He escuchado el repertorio dos veces dos, para no quedarme sólo con una primera impresión, y es intragable. Si hubieran ido vestidos de las niñas del Procosur es que no pasan a la siguiente fase. Hasta dos repeticiones del mismo chiste, las campanillas que le cuelgan a Campanilla, a lo largo del repertorio... eso no es algo que se le pueda consentir a agrupaciones que aspiran a estar entre las grandes.

Aunque, claro, esto no es más que panem et circenses al fin y al cabo. Igual es que el friki soy yo, afortunadamente, y las basca flipa con repertorios y agrupaciones de este tipo.



57
De: Juaki Fecha: 2009-01-26 18:48

Editando:

En el primer párrafo falta una "s" (Chistes) y en el último sobra una (bascas).

Que aquí hay, a Crom gracias, mucho purista de la correcta ortografía :)))



58
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 19:09

Bueno, yo no la veo en la final.
De hecho preferiría que no, dado que significaría que hay al menos 3 con mejor nivel.

Y el tipo no hace un finalista. Que se lo pregunten a un tipo similar, que fue el de Madrinas -y conste que el repertorio de la agrupación del Sheriff me gustó- y se pegaron una hostia padre.



59
De: EMILIO Fecha: 2009-01-26 19:10

¿A qué hora, más o menos, se espera el debú del Selu?



60
De: Alfred Fecha: 2009-01-26 19:29

Bueno, vamos allá con los comentarios correspondientes a las tres últimas agrupaciones que actuaron en la sesión de ayer.

Tras la comparsa de Barbate le tocó de nuevo el turno a una chirigota, “Con los ojitos a la virulé”, unos bizcos de lo más chirigoteros que traían la letra, un año más, de Fali Verdugo y Juan Manuel Pérez, y la música, como novedad en esta ocasión, de Francisco Sánchez Payan, “Pacoli”, el punteao de la comparsa de Antonio Martín. Es esta una agrupación que en los últimos años se había venido colando, por méritos propios, en las semifinales, pero que el año pasado, por primera vez, no pudo superar la criba de las preliminares, quedándose en dicha fase. Semejante traspiés se debió, en parte, a la mala suerte que tuvieron con el sorteo del orden de actuación, puesto que les tocó cantar el último día, justo antes de que el jurado emitiera su veredicto, a las tantas y con el público más pendiente de esto último que de la propia agrupación, y en parte, también, al cierto bajón que pegó la chirigota, para qué nos vamos a engañar, con respecto a sus anteriores apariciones en el concurso. Perfectamente podrían haber llegado a pasar, no obstante, con un poco más de suerte, ya que “Los asustajóvenes” (que así se llamaban el año anterior) era una chirigota más que digna, y agradable de escuchar, pero lo cierto es que tampoco fue ningún escándalo el que no lo hicieran, no. Cuento todo esto porque este año les veo más o menos en la misma situación, ya que no han mejorado significativamente, desde mi punto de vista, en relación a su anterior chirigota, motivo por el cual estarán, una vez más, en el filo de la navaja. El principal problema de la agrupación, a mi modo de ver, tal vez lo constituya su tipo, al no dar para mucho, la verdad, todo este tema de los defectos físicos, como la bizquera en este caso, y acabar haciéndose un poco cansina, al final, la insistencia sobre el mismo asunto, una cuarteta tras otra, todo eso al margen, claro está, de lo cuestionable que siempre pueda resultar hacer humor sobre según qué cosas, y bla, bla, bla. Semejante cuestión, pues, lastra un tanto lo que es el repertorio de la chirigota, en lo referido a la presentación y al popurrí, que no dejan de contener, sin embargo, algunos detalles bastante simpaticones. Del popurrí me hizo especial gracia, por lo poco que venía a cuento, creo yo, la cuarteta que le dedicaron a Luis Rivero, al que le espetaron que estaba, literalmente, “más visto que las bolsas del Carrefour”, a causa de su omnipresencia en la vida social y cultural de la ciudad, ya sea como autor de Carnaval, como impulsor de una nueva cofradía de Semana Santa, o en cualquier otra de sus múltiples facetas, que la verdad es que el hombre no para quieto, caramba. Por lo que respecta a los pasodobles, estos estuvieron mejor, a mi juicio, de música que de letra, puesto que el primero de ellos, sobre el caso Mari Luz nuevamente, con una dura crítica al sistema judicial, no dejó de parecerme, la verdad, algo demagógico y tosco en su redacción, mientras que el segundo, sobre las dificultades con las que se encuentran día tras día los discapacitados, por culpa de las barreras arquitectónicas, fue ya algo mejor. Los cuplés no desentonaron, por último, y resultaron más que aceptables, por lo que la chirigota completó, como decía, una actuación bastante agradable, aunque no tengo claro que eso vaya a ser suficiente para permitirles el pase a cuartos. El jurado habrá de ser, una vez más, quien lo decida.

En el mismo caso se encuentra, creo yo, la última comparsa que actuó ayer, “Los notas”, que nos llegaba desde Tarifa con la incorporación en la autoría del capitalino Antonio Galán, responsable, hace ya unos añitos, de chirigotas tan agradables como “Las gitanas pejigueras” o “Los polillas”. No sé si semejante fichaje habrá tenido algo que ver con la mejoría experimentada por la agrupación con respecto al año pasado, aunque supongo que sí, pero la cuestión es que esta vez, con un poco de suerte, podrían incluso llegar a colarse en los cuartos, estos comparsistas de Tarifa. Venían, por cierto, con un tipo de directores de orquesta loquitos por el Carnaval, por mucho que sus padres les hubieran intentado inculcar desde pequeñitos el amor por la música clásica, y ofrecieron, como digo, una actuación más que digna, tanto en lo referido a la letra como a la música, o a la propia interpretación del repertorio por parte del buen conjunto de voces del que hicieron gala. En los pasodobles, no obstante, destacaron las letras, tal vez, por encima de la música, la primera de ellas, en la que nos leyeron la cartilla a los de la capital, sobre algunas de las cosas que no aguantarían de vivir aquí, aunque todo quedaría olvidado, decían, al asomarse a la Alameda (que lo mismo es lo que nos pasa, también, a nosotros), y la segunda, cañera, sobre la ley de la memoria histórica y lo nerviosos que parece ponerles, la misma, a muchos fachas. De los cuplés, en cambio, ya ni me acuerdo, así que mejor será correr un tupido velo sobre ellos, imagino. Comparsa más que decente, en definitiva, la que nos han traído desde Tarifa estos señores, que quizá lleguen a verse premiados, como apuntaba, con el pase a cuartos. Pero solo quizá, ojo.

Los que no creo que vayan a pasar cuartos son los chirigoteros de Algeciras que cerraron la función con “Los ñañañaña”, que traían la autoría, entre otros, de Ramón López, responsable del cuarteto de Algeciras que tanto ha gustado las veces que ha venido, pero ni siquiera eso les sirvió, me temo, para cuajar una buena actuación. Lo mejor de la chirigota, en efecto, fue la puesta en escena, ciertamente lograda, al aparecer estos esquimales completamente arrecíos sobre una placa de hielo, de mentirijilla, claro, que simulaba flotar en el agua. Menos acertados se mostraron, sin embargo, en su repertorio, del que me cuesta trabajo destacar algo, si les digo la verdad. Muy forzados, a mi juicio, la mayoría de los chistes que quisieron relacionar con su tipo, tanto en la presentación como en el popurrí, y muy poquito graciosos, también, como poca gracia tuvieron, asimismo, los cuplés. Un tanto más interesantes resultaron, por resaltar algo más, los pasodobles, el primero sobre la comarca del Campo de Gibraltar, cuya excesiva industrialización, con todo lo que ello conlleva, criticó la chirigota, y el segundo sobre la Iglesia y su posicionamiento en contra de las investigaciones con células madres, y demás avances científicos a los que siempre se suelen oponer, por norma, los de las negras sotanas. Un chirigota que hizo lo que pudo, en fin, por intentar agradar al respetable, y que en cierto modo lo consiguió, curiosamente, pero más que nada porque los únicos que quedaban ya en la sala, para entonces, eran sus acompañantes. Me encanta, en fin, cuando determinadas agrupaciones se quedan a solas, o casi, con sus amigos y familiares, y el Gran Teatro Falla se convierte en una especie de gigantesco local de ensayo en el que los carnavaleros de turno le cantan su repertorio a sus seres más queridos. Todo el mundo tiene derecho a disfrutar del teatro, no obstante, y si la chirigota y sus simpatizantes lo hicieron anoche, mientras el resto del mundo dormía, pues aquí paz y después gloria. Al fin y al cabo, dudo que vayan a tener otra oportunidad de cantar, sobre las tablas del gran coliseo gaditano, este mismo año.

Pues nada más. Eso es to, eso es to, eso es todo, amigos, que diría el cerdito de la Warner. Por ahora al menos, claro, que esta noche, en apenas unas horas, dará inicio, cómo no, una nueva sesión del concurso.

Un saludo.




61
De: Alfred Fecha: 2009-01-26 19:38

La chirigota del Selu actúa esta noche justo antes del descanso, Emilio, así que cantará alrededor de las 23:00, más o menos.

Y no, no creo que el Canijo tenga demasiadas opciones de pasar a la final, con la que es, creo yo, su peor chirigota en años, por mucho que hayan clavado el tipo. A mí también se me vinieron a la mente aquellos recordados "Comboys dapejeta", pero no creo que se vaya a repetir el fenómeno este año, en fin. O espero que no, vamos, porque muy malita tendría que estar la cosa, la verdad, para que no apareciesen en los próximos días al menos tres chirigotas mejores que esa. Pero bueno, de momento el nivel, en general, no está siendo para tirar cohetes, tampoco, así que quién sabe...

Un saludo.




62
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 21:36

Dios. No sé si es la agrupación o soy yo, que no me gustan los coros mixtos.



63
De: WWfan! Fecha: 2009-01-26 23:48

El Selu genial, en su línea. Con sus virtudes de meterse en el tipo capaz de hacer que todo el mundo piense en alguien cercano.
Y su defecto principal, que de todo su repertorio lo más flojito suelen ser los cuplets.
Pero bueno, el resto es tan buenísimo que como que da igual.
De momento, lo mejorcito de la modalidad a la espera de otros grandes.
Y con esto, a la cama.



64
De: EMILIO Fecha: 2009-01-27 00:00

Muy bien los del Selu. Como siempre, muy encajados en el tipo. La estructura repetitiva de los pasodobles, genial, no solo porque refuerza el tipo de estos enteraos sino porque se ahorran repertorio. Los cuplets me gustaron menos, y el popurrí volvió a elevar el nivel. Me hubiera gustado un vestuario que remarcara más el perfil de estos notas (como, por ejemplo, el de los calzonazos de hace unos años). En fin, meritorio el nivel de esta chirigota que sabe sacar al tío cutre que todos llevamos dentro.



65
De: Alfred Fecha: 2009-01-27 07:59

Qué tediosas y cansinas que se hacen algunas sesiones, oigan. La de hoy mismo, sin ir más lejos. Pero bueno, veamos, con un poco más de calma, lo que ha dado de sí la noche.

No empezó mal la cosa, a decir verdad, pues la función la abrió el coro mixto de San Fernando, que este año se presenta, en su veinte aniversario, bajo el título de “La reserva”, y que ha mejorado notablemente, sí señor, con respecto al año pasado. El nombre de la agrupación no pretende ocultar con juegos de palabras o dobles sentidos, por cierto, el tipo de indios norteamericanos que lucen en esta ocasión estos coristas, y estas coristas, de la Isla de León, cuya puesta en escena está verdaderamente lograda, ciertamente, y que traen, para más señas, la autoría de la agrupación, en la letra, y de Luis Alfonso Betanzos, como siempre últimamente, en la música. Muy metido en el tipo, como está mandado, todo el repertorio, en lo relativo a la presentación y al popurrí sobre todo, piezas ambas en las que introducen ritmos y cánticos propios de las tribus a las que representan, en lo musical, y temas propios de la cultura india, también, en lo literario. En determinados momentos, de hecho, simulan el ortopédico uso del lenguaje que tradicionalmente se les ha atribuido a los indios de Norteamérica, en la cultura popular, para meterse aun más si cabe en el tipo. Un tipo que no es que sea el colmo de la originalidad, evidentemente, pero que al que han sabido sacarle, sin embargo, bastante partido, creo yo. Por lo que respecta a los tangos, la música de los mismos se me antojó, cuando menos, correcta y agradable de escuchar, mientras que las letras mostraron un nivel similar. Mejor la primera, en la que estos coristas recordaban sus veinte años consecutivos asistiendo al concurso, pero hacían, al mismo tiempo, una cura de humildad, reconociendo los baches por los que han pasado en cuanto a su calidad, con el objetivo de enmendarse de cara al futuro y renacer de sus cenizas, que la segunda, en la que tocaron un tema tan manido como el de las madres adoptivas que reclaman su derecho a ser consideradas igual de madres que cualquiera que haya parido a sus hijos, y tampoco de una forma particularmente original, además. Los cuplés, con su correspondiente estribillo, en el que volvieron a recordar su veinte aniversario como coro, cubrieron el expediente, con un par de letras simpaticonas, pero poco más, una de ellas, por cierto, sobre la Duquesa de Alba y su tardía boda, que está compitiendo con el falso secuestro del novio de Falete por el título de tema más tocado, este año, en la vertiente más cómica y humorística de las coplas, y es que hay personajes, estarán ustedes conmigo, que van por la vida pidiendo un cuplé a gritos. Mucho más trabajado que el año pasado, pues, a todos los niveles, el coro mixto de San Fernando, que este año sí que cuenta con bastante posibilidades, por lo tanto, de superar el corte, y de alcanzar los cuartos. Esperemos que tengan suerte, en fin, y que su esfuerzo se vea recompensado.

El buen nivel que hasta ese momento había imperado en la función, aunque acabara de empezar, cayó de inmediato en picado, no obstante, con la aparición en escena de la primera chirigota de la noche, “Las acopladas”, procedente de Arcos de la Frontera. No quiero extenderme demasiado con una agrupación que no merece mayor comentario, a mi juicio, así que baste con decir que venían representando a un grupo de concursantes del programa de Canal Sur Televisión “Se llama copla”, y que el repertorio dejaba, en líneas generales, bastante que desear. Por destacar algo positivo, en cualquier caso, tal vez podría resaltarse la música del pasodoble, muy ajustada al tipo de copleras y folklóricas que traían (demasiado incluso, quizá, pues no parecía en muchos momentos un pasodoble de Carnaval), si bien la estropeaba el hecho de que resultara, como ocurre en muchos casos, demasiado larga. No entiendo, por lo demás, a qué venía rematar la presentación acordándose de los muertos del Jerez, tras lamentar el descenso del Cádiz a Segunda B, como si tuviera algo que ver una cosa con la otra, vaya, pero tampoco es raro, supongo, que las agrupaciones chungaletas como esta intenten obtener el aplauso fácil mediante esta clase de recursos, tan absurdos y oportunistas. Una chirigota para el olvido, en resumidas cuentas, que no volveremos a ver, a buen seguro, por el teatro, durante la presente edición del concurso.

Un tanto mejor estuvo, por suerte, la agrupación que tomó el relevo sobre las tablas del Gran Teatro Falla a continuación, aunque resultara algo más flojilla de lo esperado en un principio a la vista de sus autores, Pepe Mata en la letra y Jesús Monje en la música. Se trataba de la comparsa “El séptimo arte. Los geniales”, que completó una actuación, como digo, bastante decente, pero no a la altura, desde luego, de lo que cabe exigirle a sus autores, y más concretamente al amigo Pepe Mata, que de Jesús Monje, para qué nos vamos a engañar, nunca he sido demasiado seguidor yo. No empezaron demasiado bien, por de pronto, con la presentación, pues en esta se dejó notar, por lo que parece, el cambio de tipo que sufrió a última hora la agrupación, cuando sus responsables vieron que la idea que habían tenido en mente en un primer momento resultaba, no sé por qué razón, inviable. Verán, resulta que dicha idea inicial tenía relación, según cabe deducir, con el mundo del cine, y de ahí lo de “El séptimo arte”, claro está, pero no sé qué pretenderían hacer exactamente, que terminó resultando imposible, con lo que acabaron desistiendo, una vez estaban ya inscritos, de tirar por ahí, decidiendo salir, por el contrario, como un grupo de genios al estilo del de Aladino y la lámpara maravillosa, y de ahí, claro, lo de “Los geniales”, que añadieron luego, de hecho, no sé si de forma extraoficial. Total, que al final ha sido esta última idea la que han desarrollado, pero manteniendo, por lo que se ha podido ver hoy, la primera parte de la presentación, alusiva todavía al mundo del cine y demás. Desconozco si es que habrán querido aprovechar lo que ya tuvieran montado antes de cambiar de tipo o algo así, pero el caso es que me ha parecido una auténtica chapuza, la verdad, eso de empezar con todo el rollo del cine solo para cambiar después, de buenas a primeras, al tema de los genios. Cagada de presentación, en consecuencia, a la que le siguió todo un repertorio correcto, sí, pero de lo más normalito, con una música muy corrientita de pasodoble, dos letras, en estos, bastante sosillas (la primera con un recuerdo para el anterior grupo del letrista, el de los gitanitos de El Puerto, y la segunda con un engañoso piropo que parecía destinado a la mujer gaditana, pero que finalmente se reveló dirigido, en realidad, a la modalidad de chirigotas), dos cuplés, a su vez, en los que lo mejor fue el estribillo y el bonito piropo a la ciudad que encerraba el mismo, y un popurrí, por último, en el que realizaban un recorrido, algo aburrido, a mi juicio, por toda la historia de la ciudad y de la región, que habían podido contemplar con sus propios ojos, estos genios carnavalescos, gracias a su mágica condición, y a sus tres mil años de edad. El conjunto de voces, por cierto, tampoco es que fuera nada del otro jueves, aunque cumpliera el mínimo exigido en estos casos y procurara defender, de la mejor manera posible, las coplas que le ofreció al respetable. Puede que pasen a cuartos, o puede que no, pero lo que sí que queda claro es que cabía esperar mucho más, sin lugar a dudas, de esta comparsa.

Con eso y con todo, me habría dado con un canto en los dientes, de veras, si la agrupación que salió a escena inmediatamente después, el cuarteto “Más perdío quel barco el arroz”, hubiera tenido al menos el mismo nivel que la comparsa anterior, pero mucho me temo que no fue así. Cortita con sifón, por no ensañarnos más de la cuenta con estos cuarteteros de la capital, la actuación de los mismos, que apenas lograron arrancar las risas del respetable en un par de ocasiones, a lo largo de toda su intervención, y que finalmente se despidieron entre los aplausos y el alborozo, con ligero cachondeíto incluido, del público asistente, que tampoco terminó de lanzarse a la yugular de los componentes del cuarteto, pese a todo. Estos representaban, por cierto, a tres excursionistas perdidos, completamente del todo, en medio de la montaña. Qué difícil que es sacar un cuarteto, caramba, y qué patente que queda, semejante gran verdad, en casos como este. No sé si en años posteriores continuarán intentándolo estos tres gaditanos, que no deberían, tal vez, desfallecer en su empeño, a pesar de los resultados obtenidos en esta ocasión, pero lo cierto es que en esta edición del certamen dudo que volvamos a verlos, a ellos tampoco, sobre las tablas del Gran Teatro Falla. Si vuelven el año que viene, no obstante, les deseo la mayor de las suertes, aunque ellos también tendrán que poner de su parte, claro, currándoselo un poquito más.

Menos mal que acto seguido apareció sobre el escenario del gran coliseo gaditano el plato fuerte de la noche, la chirigota de Selu García Cossío “Los enteraos”, para compensar el desaguisado del cuarteto y alegrarle un poco la noche al personal. Buena chirigota, sí señor, la que se ha sacado este año de la manga el amigo Selu, que una vez más vuelve a clavar al personaje escogido para retratarlo, con su agudeza habitual, en su repertorio, el clásico listillo de Cadi, Cadi, maestro liendre que de todo sabe y de nada entiende, en este caso, del que todos conocemos, supongo, algún ejemplar. Chirigota perfectamente vestida, como ya es costumbre en ellos, y plagada de detalles que completan y redondean, a lo largo de la actuación, la caracterización del Selu y los suyos, seguramente sea esta la mejor que se haya escuchado, hasta el momento, durante la presente edición del concurso. De la presentación y el popurrí poco se puede decir, sospecho, salvo que hicieron reír de lo lindo al público con sus numerosos golpes, todos ellos relacionados con el tipo de enteraíllos que vienen representando, por supuesto, mientras que en la tanda de pasodobles volvió a demostrar el veterano autor, una vez más, su incuestionable ingenio, así como la buena mano que tiene, cuando se pone, con los mismos. Magnifica, en fin, la música de los pasodobles, que cumplió a la perfección su cometido y sirvió como inigualable vehículo de las dos divertidas letras que interpretó esta noche la chirigota, la primera sobre la construcción del nuevo puente y la segunda sobre el arte de la pesca, escritas ambas, naturalmente, desde la perspectiva del castizo personaje al que representan. Sensacional además, como ya apuntaba Emilio, la estructura repetitiva de la primera parte de los pasodobles, con la que lograron, en el segundo de ellos, un golpe de efecto verdaderamente tronchante. En los cuplés, en cambio, tal vez bajaran un poco, sí, pero ya hace bastante tiempo que ese viene siendo, curiosamente, el punto débil de este excelente grupo, todo un clásico ya, qué duda cabe, de nuestra fiesta. Tampoco es que estuvieran tan mal, de todas formas, por lo que no deslucieron en modo alguno la gran actuación que cuajó la agrupación, al acompañarse de un estribillo, además, bastante divertido, asimismo. Bravo, pues, por los del Selu, que hoy han logrado meterse, de entrada y por el momento, en la lucha por el primer premio, y que si en las siguientes actuaciones no se desinflan, y encima van a más, por el contrario, podrían terminar llevándose, finalmente, el gato al agua. Todavía es pronto, en cualquier caso, para ese tipo de quinielas, así que dejémoslo, por ahora, en que el Selu se ha portado este año y ha sacado una chirigota que ha logrado gustar desde el primer día, que ya es bastante. Termino mi comentario, por último, con un detalle que me ha llegado al alma, y que me ha parecido sencillamente genial. Me refiero, claro está, al atrezzo que les ha servido de decorado a estos chirigoteros, y que reproducía la entrada del edificio de Hacienda, frente a las Puertas de Tierra, con una reproducción del Pájaro-Jaula, la nueva estatua allí ubicada, delante. Qué manera de decirlo todo sin decir nada, y de dejar que cada cual lo interprete como quiera. Genial, sencillamente genial, ya digo, el detalle de marras.

Tras el momento álgido de la noche, que protagonizó la chirigota del Selu, llegó el descanso, y tras el descanso llegó el primer coro totalmente femenino que ha salido nunca, el titulado “Tirabuzones”, con lo que fue un momento verdaderamente histórico, parece, el que se vivió a continuación en el Falla. Siendo así, poco cabe comentar, la verdad, sobre una agrupación cuyo principal mérito radica en el propio hecho de haber salido, con todo lo que ello supone, y a la que poco más se le puede exigir, imagino, en este su debut. Porque en fin, si dejamos a un lado el hecho de que se trata del primer coro enteramente femenino de la historia, que ya resulta bastante meritorio, por otra parte, lo cierto es que poquito más nos queda, para qué nos vamos a engañar, salvo un conjunto de voces falto de fuerza, que la mayor parte del tiempo sonaba bastante lacio, dicho sea de paso, y un repertorio pelín ñoño, a mi juicio, que parecía más propio, por momentos, de la categoría de infantiles y juveniles que de la de adultos. Con eso y con todo, estas coristas gaditanas se las apañaron para completar, al menos, una actuación medianamente digna, que no es poco, dadas las circunstancias y su absoluta falta de experiencia, y en modo alguno hicieron el ridículo, ni mucho menos, como tal vez estuvieran esperando, y hasta deseando, algunos. Tendrán que trabajar mucho, eso sí, para comenzar a superarse y alcanzar un nivel medianamente competitivo dentro de la modalidad, de cara a sus futuras participaciones en el concurso, si es que estas se llegan a materializar finalmente y al coro se le da continuidad, pero como experiencia piloto, supongo, no se puede decir que haya estado demasiado mal. Por otra parte, tampoco convendría que se las tratara, creo yo, con más condescendencia de la cuenta, que por alguna extraña razón es a lo que se tiende, por lo que voy observando, con esta clase de agrupaciones. Vale que se les aplauda la valentía de haberse lanzado a una aventura a la que nadie más se había lanzado antes, y vale que se les elogie la voluntad de continuar derribando cada vez más y más barreras relacionadas con la participación de la mujer en la fiesta, pero si piensan concursar en igualdad de condiciones con el resto de agrupaciones, tal y como parece, que sepan que recibirán ni más ni menos que el mismo trato que todas las demás, y que con el repertorio que han traído este año, y con el conjunto de voces con el que han intentado defenderse de la mejor manera posible, no van a llegar ni a la esquina, jamás, dentro del concurso; a esforzarse, pues, y a currar como locas en lo sucesivo, si es que de veras quieren llegar a hacerse un hueco, algún día, dentro del complejo mundo de los coros, porque otra no les queda. Volviendo al presente, no obstante, para terminar, y dejando el futuro para más adelante, que es lo suyo al fin y al cabo, la música de los tangos me pareció, insisto, un tanto ñoña, al igual que todo el repertorio, en general, mientras que de las dos letras que interpretaron con ella me quedo, posiblemente, con la primera, un agradecimiento a todos esos coristas que durante años las han piropeado por Carnaval, y una declaración de intenciones, a la vez, por cuanto consideran la cuenta saldada, a partir de este mismo instante, en que ellas también pasarán, dicen, a cantarle a Cádiz. El segundo, que trató el caso Mari Luz indirectamente, puesto que abordaba el tema de los pederastas, me pareció que no pegaba para nada, en cambio, con esa música tan ñoña que les decía antes y esas vocecitas tan lacias que se gastan estas mujeres, a causa de su tono tremendamente agresivo y violento. Lo tosco de la redacción de esta letra, por cierto, me hace sospechar que pueda ser de Valdivia, quien les ha arrimado alguna que otra letra, me consta, a estas inexpertas coristas de la capital. En los cuplés tampoco brilló particularmente, siendo sinceros, el repertorio, que resultó muy discretito, como digo, en su conjunto, por lo que tan solo queda elogiar ya, para acabar con una nota positiva, el tipo que lucían, de mujer gaditana de la época napoleónica durante el asedio a Cádiz por parte de las tropas francesas, de ropajes así como envejecidos y tal, y bastante alejado, por lo tanto, del típico traje de piconera que algunos llegamos a temer que se pusieran, para su estreno como coristas, estas arrojadas gaditanas. Como autora de la letra, por último, figura Lucía Pardo, la hija de Julio Pardo, mientras que la música ha corrido a cargo, para que conste en acta, de María del Carmen Astorga. En esta ocasión no pasarán a cuartos, casi con total seguridad, pero en futuras ediciones del certamen, quién sabe, quizá si lleguen a hacerlo, puesto que todo es ponerse y echarle ganas, en fin.

Dejo para mañana, que no son horas, las cuatro últimas agrupaciones de la función, que ya está bueno lo bueno, por hoy, y toca irse a la cama.

Un saludo.






66
De: EMILIO Fecha: 2009-01-27 15:43

¡Y ojo!, que los tipos de los chirigoteros del Selu se elevan por encima de lo exclusivamente gaditano para acabar conectando con un perfil que va más allá , y que fácilmente puede reconocerse, como mínimo, en el ámbito hispano (que no es poco). Y que un gaditano piense "¡como han retratado a parte de mi gente!" y un toledano, madrileño o calagurritano diga lo mismo tiene mucho mérito. Por cierto, don Alfred (u otros), ¿podría decirse que en esta faceta de retratar a ese tipo cutre y en la penetración psicológica con que captan a sus personajes, son los chirigoteros del Selu continuadores de otros?. Gracias.



67
De: AMS Fecha: 2009-01-27 16:26

Peus no recuerdo yo otra chirigota que se ajuste tanto al tipo, tal vez en algunos casos la del Lobe ( con la "clase" por ejemplo). Pero que continuamente estén dando esa interpretación del tipo año tras años, parece una carácterística única de ellos.
No creo que antes haya habido una chirigota tan teatral. No sólo mantiene el tipo sino que todo el repertorio está relacionado. Ahora que me acuerdo es el caso también de los juancojones y tambien lo fue el de los principes encantados y las momias . Ahora no recuerdo si los borrachos son posteriores o coetáneos de los de Lobe (en todo caso las momias de güete sería muy anteriores a éstos). Porque de ser así, los del Cabra y el Lobe serían sus antecedentes.



68
De: EMILIO Fecha: 2009-01-27 16:45

Yo creo que los borrachos son anteriores a los de la clase. Los borrachos casi seguro de 1992, la del Lobe y el Cabra quizá 2 o 3 años posterior.



69
De: Alfred Fecha: 2009-01-27 16:50

Hombre, que el repertorio se ajustara al tipo sí ha sido muy habitual en las agrupaciones, desde hace muchísimo tiempo, aunque no, quizá, hasta ese extremo. Lo que el Selu y los suyos introdujeron, como principal novedad, con "Los borrachos", fue la idea de ajustarse al tipo, no solo a través del propio repertorio o del disfraz, sino también a traves de la interpretación de los componentes sobre el escenario. Lo de tomar como modelo a determinados personajes de la vida cotidiana, para retratarlos y caricaturizarlos sobre las tablas, también es muy posible que sea aportación suya, pues hasta que empezó a hacerlo él no era tan frecuente, creo yo, aunque luego otros hayan seguido esa línea.

Por cierto, Juaki, ayer le mencionaba el amigo Juan Carlos Aragón en esas memorias de su vida carnavalesca que anda publicando, día tras día, en el Diario, en el capítulo correspondiente a "Qué peasso coro".

Un saludo.






70
De: EMILIO Fecha: 2009-01-27 16:54

De todas formas, yo me refería a si el Selu tuvo antecedentes claros no tanto en lo de ajustarse al tipo (en esto creo que son numerosísimas las buenas chirigotas) sino en lo de ajustarse al tipo cutre con el que todos nos cruzamos en la calle (y que conste que de esa "cutrez" todos somos partícipes en mayor o menor medida). Ahondando más en el tema, lo digno de mención de esta gente, según creo, es la forma que tienen de captar la pobreza de espíritu de ese personal tan vapuleado por la vida, y que dentro de la comicidad en la que se encorsetan poseen un trasfondo de dignidad tan merecedora de respeto. Con estos personajes uno se siente en esa terrible encrucijada entre reirse de ellos, compadecerlos y al mismo tiempo sentir respeto por lo que son, que no es más que lo que podríamos llegar a ser cualquiera de nosotros. No sé, quizá divago, pero a mi es lo que me inspiran estos personajes "seluisianos". Porque de todos es sabido que esos enteraos no tienen ni puta idea de nada, pero al mismo tiempo saben más de la vida de lo que muchos pudieran imaginar. En fin, que no les aburro más, pero es que esta gente me apasiona.



71
De: RM Fecha: 2009-01-27 17:39

Las momias es coetánea de los cubatas, o sea, anterior a Los borrachos.



72
De: EMILIO Fecha: 2009-01-27 17:52

Pero, ¿tienen esas momias algún punto en común con las características que comentaba yo de los tipos del Selu?



73
De: Alfred Fecha: 2009-01-27 19:19

Termino el comentario correspondiente a la función de ayer noche con las cuatro últimas agrupaciones que cantaron en el teatro.

Tras el coro femenino de Lucía Pardo y compañía fue la chirigota la modalidad que cobró protagonismo de nuevo sobre el escenario, aunque no lo hiciera, a decir verdad, con una especial brillantez. Muy discretita, en fin, la actuación de la agrupación isleña que intentó dejar bien alto, sin conseguirlo, su pabellón, la titulada “Después de lo del año pasado nos tienen atravesados”. Un título que hacía alusión al tipo de jugadores de futbolín que lucían estos jóvenes chirigoteros de San Fernando, bastante menos original de lo que ellos puedan pensar, pues ya se ha visto alguna que otra vez, siempre en agrupaciones chungaletas, en anteriores ediciones del concurso, pero que al menos les sirvió, algo es algo, para presentarse ante el público con una puesta en escena bastante cuidada, y muy efectista. Ya el año pasado, con aquellas nadadoras sincronizadas de “Las chicas del cloro mixto (aquí hay que nadar)”, lo mejor de estos chavales fue precisamente eso, el tipo y la puesta en escena, con lo que anoche volvió a repetirse, por lo tanto, la historia, con un repertorio que no estuvo ni mucho menos a la altura de las circunstancias. Tanto fue así, de hecho, que no recuerdo prácticamente nada del mismo unas horas después, salvo lo lacia que me pareció, tal vez, la música de los pasodobles, cuyas letras se contaron, no obstante, entre lo mejorcito de cuanto ofrecieron. La primera estuvo dedicada a la fama de vagos de los andaluces, un “invento del norte” según la chirigota, mientras que la segunda señaló, no se sabe si queriendo descubrir la pólvora, lo contradictorias que resultan, durante el concurso, las ovaciones a las letras contra al alcaldesa, en una ciudad que le da a la rubia de bote, una legislatura sí y otra también, la mayoría absoluta. Poco más cabe salvar, por lo demás, de todo lo que cantó la chirigota, que se despidió así del concurso, seguramente, por este año.

Un tanto más interesante resultó, por suerte, la actuación de la siguiente comparsa de la jornada, que nos llegaba desde Sevilla con el título de “Las murgas del pentagrama” y un tipo que no se contaba, desde luego, entre lo mejor de la agrupación, al que podríamos denominar de fantasía musical. Muy buen conjunto de voces, el de estos comparsistas sevillanos, que tenían un soniquete muy similar, por cierto, al de la comparsa de Sevilla de Francisco Javier Cuevas Herencia que se ha colado varias veces en semifinales, con agrupaciones como “Los majaretas” o “Los carnavalitos”, no en vano integraban parte de este nuevo grupo que ahora nos llegaba desde la capital hispalense varios de sus componentes. También el repertorio, obra de Guillermo Caballero Jiménez, demostró tener un nivel más que aceptable, destacando un tanto sobre el resto, como debe ser en las comparsas, por otro lado, los pasodobles, el primero sobre los ataques que se lanzan muchas veces contra Sevilla en las coplas del Carnaval, y que ellos rechazaban contundentemente, claro, por alusiones, y el segundo, bastante original, sobre las impresiones que a buen seguro tendrán hoy, al día siguiente de su actuación, sobre la misma, todas ellas positivas, aunque la letra la remataran, en última instancia, temiendo leer la prensa y lo que en ella se hubiera podido decir sobre su paso por las tablas del Gran Teatro Falla. Dudo mucho que se hayan llevado ninguna sorpresa desagradable, sin embargo, al leer hoy el Diario, porque las cosas, cuando se hacen bien y se trabajan, siempre suelen ser bien acogidas, como fue bien acogida anoche, por parte del público presente en la sala, esta comparsa sevillana, que redondeó su actuación con una presentación y un popurrí muy cuidados ambos, y unos cuplés, esos ya sí, algo más reguleros, en cambio. Podrían llegar a pasar a cuartos con un poco de suerte, pues, pero es que así empieza a haber ya un buen puñado de comparsas, y no todas podrán superar la criba, obviamente. Veremos a ver, en fin, qué decide el jurado al respecto.

El nivel volvió a decaer nuevamente, por desgracia, cuando la sesión comenzaba a enfilar ya su recta final, a causa de la aparición en escena de la última chirigota de la noche, “Los contraaltos”, que nos llegaron, también desde Sevilla, con su facilón tipo de enanos, y su cargante carga de chistecitos sobre el tema. Qué grueso que resulta siempre, en fin, el humor basado en los defectos físicos del personal, aunque puntualmente, y siempre que se haga bien, pueda llegar a tener su gracia. No fue el caso, de todos modos, de estos chirigoteros sevillanos, que pasaron sin pena ni gloria por el concurso y que no regresarán al teatro, casi con total seguridad, este año. Sí conviene decir, pese a todo, que han mejorado un tanto con respecto al año pasado, en el que nos trajeron “Una despedida loca perdida”, pero es que aquello fue verdaderamente infumable, la verdad. No les presté demasiada atención, lo confieso, entre que la sesión se había hecho ya para entonces bastante cuesta arriba, y que se me acabaron justo en ese momento las pilas de los cascos, con lo que tuve que cambiarlas en mitad de su actuación, pero los trozos de su repertorio que escuché, un poco así como de fondo, no me hicieron pensar que me estuviera perdiendo nada del otro mundo, no. Termino resaltando, por destacar algo más, el segundo de los pasodobles, en el que la chirigota hizo uso de su derecho a la réplica para contestar a la letra que el año pasado cantaran “Los mendas lerendas” sobre el concurso carnavalesco que pretenden organizar los carnavaleros sevillanos, y que no les gustó un pelo, naturalmente, a estos señores. Cierto es, quizá, que la letra de Bienvenido y los suyos resultó algo dura con respecto a las agrupaciones de la capital andaluza, pero no es menos cierto, por otra parte, que el citado concurso sevillano no se presentó ni se promocionó, durante el pasado Carnaval, de la forma más adecuada ni más afortunada, por lo que dio bastante mala imagen, a mi juicio, el colectivo de los carnavaleros sevillanos. Cada cual ha cantado al respecto, de todos modos, lo que mejor le ha parecido, que para eso es Carnaval, con lo que todos contentos. Confiemos en que la chirigota, en fin, siga mejorando en los próximos años, y que cuando menos lo esperemos traigan algo verdaderamente apreciable. Mientras tanto, claro, seguirán pasando más desapercibidos que otra cosa.

La función se cerró definitivamente, por último, con una nueva comparsa, “Los caprichos”, que contaba con la autoría de Fali Pastrana hijo, o Fali Pastrana Jr, o como quieran ustedes llamarlo, con la leche que mamó la dichosa manía de los padres de ponerle su mismo nombre a los hijos. Pese a su tipo de vendedores ambulantes de golosinas, con el canasto bajo el brazo, más visto que el tebeo, y pese a su presentación, al son de una de las canciones de Andy y Lucas o así, un poquito demasiado pop para mi gusto, no estuvo malota, no, la comparsa de estos chavales, que mejoró luego, bastante, en el resto del repertorio. Tampoco es que se vayan a llevar el primer premio de su modalidad ni nada por el estilo, vamos, pero sí que completaron una actuación bastante agradable de escuchar, gracias a su conjunto de voces, más que decente, y a su repertorio, que sin ser sobresaliente, insisto, sí que se mostró lo suficientemente cuidado y trabajado como para agradar al poco público que quedaba ya para ese momento en la sala. Los pasodobles, que versaron sobre las cosas que muchas veces se cantan en Carnaval solo por cantar, y sobre el talante con el que afronta la tan temida crisis Cádiz, frente al pesimismo del resto de España, debido a la cantidad de años que lleva padeciendo ya la suya propia, correctos en lo musical y bien redactados en lo literario, fueron uno de los puntos en los que la comparsa mejoró notablemente, a mi juicio, con respecto al año anterior, en que sacaran “Los increíbles”. También destacaron varias de las cuartetas del popurrí, francamente bonitas y muy gaditanas, aunque los cuplés, como de costumbre en las comparsas, estuvieron, según se suele decir, regular na más. Otra agrupación más, por lo tanto, para el montón de las que lo mismo pasan a cuartos que se quedan en preliminares, con lo que habrá que estar atentos, el día del veredicto, a ver qué pasa con ellos.

Y nada más, por ahora. Me despido hasta después de la sesión de esta noche, que se presenta jugosa, gracias al duelo de comparsas al que asistiremos entre la de Joaquín Quiñones, este año con Bustelo a la música, y la de Juan Carlos Aragón. El coro de La Viña, que a buen seguro le dedicará algún emotivo recuerdo a su director, Selu Monzón, tristemente fallecido esta pasada Navidad, será, asimismo, otro de los platos fuertes de la noche.

Un saludo.




74
De: Fofi Fecha: 2009-01-27 19:19

"No entiendo, por lo demás, a qué venía rematar la presentación acordándose de los muertos del Jerez, tras lamentar el descenso del Cádiz a Segunda B, como si tuviera algo que ver una cosa con la otra, vaya, pero tampoco es raro, supongo, que las agrupaciones chungaletas como esta intenten obtener el aplauso fácil mediante esta clase de recursos, tan absurdos y oportunistas."

Ya lo dije antes. Este tipo de cosas a mi, me dan especialmente asco. Cuando una agrupación toca el tema del enfrentamiento entre localidades se debe hacer con una precisión casi quirúrjica. Una cosa es hacer una copla verdaderamente simpática o denunciar una actitud específica que sea censurable. Pero el fomentar el enfrentamiento entre localidades "por que si" (que además generalmente vienen acompañados de una falta increible de argumentos) es de un cateto que tira pa'tras.

A veces hay "autores" que creen que pueden subir una agrupación a las tablas del Falla (o cualquier otro teatro provincial) y que con exclamar "Puta Jerez" (o "Puta Sevilla") se van a llevar una ovación.



75
De: Fofi Fecha: 2009-01-27 19:28

PD: Seguro que este tipo de personas ignoran completamente lo interrelacionado de las localidades de nuestro entorno. Y que tirando piedras al tejado de su vecino se lo están tirando al suyo propio. Prueba de ello es el patrocinio que hacen varias empresas de Jerez en el concurso, como son González Byass o Cajasol (caja de ahorros de Sevilla, Jerez y Huelva). ¿Por cierto que pasa con Unicaja que debería de hacer estas cosas (Caja de Ahorros de Málaga, Ronda y Cádiz)?



76
De: RM Fecha: 2009-01-27 19:50

UNICAJA organiza fiestas en los tablaos: San Agustín o San Francisco.

y ojo, que Cajasol organiza el sábado en Sevilla, que tanto molesta en Cádiz, porque no se ven las agrupaciones donde tendrían que verse....



77
De: RM Fecha: 2009-01-27 19:54

Fofi: este tipo de lamentables temas se da mayormente en chirigotas o comparsas de muy baja calidad, y que muchas veces ni siquiera son, como en este caso, de Cádiz. O sea, que encima vienen a meter cizaña.

Para muchas de las que caen en esta primera e insoportable criba (yo no suelo ver nada hasta semifinales) el premio es venir al Falla... y que no los lapiden en el acto.

Recuerdo hace un par de años, en semifinales ya, una comparsa de Marbella, bastante buena por otra parte, que se dedican a cantarle a su tierra... Joder, para eso no vengas hasta Cádiz. ¿No tenías más temas en el repertorio?



78
De: WWfan! Fecha: 2009-01-27 21:45

Yo no valdría para jurado.
Yo letra de mal gusto tipo Los muertos de Sevilla, Puta Jerez y demás o las tipo Juan Carlos Aragón de la polla y el pomío, directamente un cero.

Otra cosa es una letra políticamente incorrecta como la genial de los recortes del cuplet del cuarteto del Morera.
Pero es fácil diferenciar una de otra.


La letra de una agrupación que se repite cada año por pesaitas, baja nota... vamos como la letra llorando del Lamas o el Pastrana, las de muertos de Quiñones, la de Juan Carlos con la suegra o el Manolito Santander criticando de la gente que tiene estudios porque antes el carnaval lo hacían cualquiera sin estudios...



79
De: WWfan! Fecha: 2009-01-27 23:59

Que preciosidad de pasodoble ha hecho Bustelo para la comparsa de Joaquín Quiñones que no acusa ni mucho menos las notables bajas y todo lo contrario, mejora con respecto al año pasado. Claro que tampoco es que fuera difícil.
Estribillo precioso por cierto. Los cuplets, ya se sabe, nunca ha sido su fuerte. Buen popurrit, de esos que cuentan cosas.
Brillante actuación que se une a la del Puerto y Bienvenido y demuestra que esta parece la modalidad más fuerte y con más competencia este año.
A ver si el cuerpo me aguanta hasta el Aragón.



80
De: Taiyou Fecha: 2009-01-28 01:08

Lo del Selu ya viene de la época de los Piconeros Galácticos o los Salmonontropos Verdes, ¿no?



81
De: Juaki Fecha: 2009-01-28 01:25

Menudo mojón la comparsa de Juan Carlos Aragón.

Y que sabéis que al que más me cuesta decirlo es a mí. Es que todavía no doy crédito de lo que he visto y (no) oído.

Igual pa¡ mañana ya estoy recuperao.



82
De: Juaki Fecha: 2009-01-28 01:28

Alfred: no había leído lo del peasso coro y el cabessa... pues por eso me duele tanto mi comentario anterior. Por eso.



83
De: Alfred Fecha: 2009-01-28 08:10

Ya lo cantaba Paco Alba, que de esto sabía un rato, en “Los corrusquillos gaditanos”: “A mí esta tierra me encanta / por lo a pecho que se toma / unas cosas que se cantan / lo mismo en serio que en broma”. Menudas pasiones que desata el Carnaval, o algunos autores al menos, caramba, y menuda polvareda que ha desatado a su paso por el Gran Teatro Falla la comparsa de Juan Carlos Aragón, al haber decepcionado, por lo que parece, a muchos de sus seguidores, que se han quedado a cuadros ante lo peculiar de la ultima propuesta del autor y que ahora claman, indignados, por los rincones… como si Aragón tuviera que hacer cada año, por cojones, lo que ellos esperan y desean que haga, y no lo que les salga de las narices, o como si no tuviera derecho el hombre, también, a dar un traspiés de vez en cuando. La gente es mortal. Pero bueno, vayamos por orden, como siempre, y veamos, una por una, qué es lo que le ha ofrecido al respetable, esta noche, cada agrupación.

Un coro fue, como ya es tradicional, el encargado de dar el pistoletazo de salida, y en esta ocasión fue sobre el de La Viña, “La jarca de Manué” este año, sobre el que recayó semejante honor. Resulta una lástima, la verdad, que lo peor de toda la actuación hayan sido precisamente los tangos, a causa de la música de José Manuel Martínez Sierra, el “Taca”, que entre este de ahora y el del pasado Carnaval anda demostrando que los susodichos tangos no son lo suyo, a mi juicio, aunque el de “El Tercio de Cádiz”, hace un par de años, no le quedara malamente, y las dos letras, del propio Martínez Sierra y de José Manuel Sánchez Reyes, que tampoco fueron, para qué negarlo, nada del otro jueves. En la primera, por cierto, le rindieron el homenaje de rigor al difunto Jesús Monzón, que durante tantos años formara parte de este coro tras su extensa trayectoria como comparsista, junto a autores de la talla de Paco Alba, Antonio Martín o Pedro Romero, ahí es nada, mientras que en la segunda, de tono más crítico, abordaron cierta polémica cofrade sucedida en Cádiz, por lo visto, durante los últimos meses, y ahí ya me perdí, claro, porque ese mundo no es el mío, y no creo que nunca lo vaya a ser. En el resto del repertorio, en cambio, sí que hilaron más fino los coristas viñeros, que divirtieron con sus cuplés al público y que relacionaron con bastante gracia, en su estribillo, las lluvias torrenciales que han caído en la ciudad a lo largo de todo el invierno con el hecho de que el cuadro de la Virgen, allá en la calle de La Palma, haya sido retirado momentáneamente de su lugar en dicha calle, debido a la demolición del inmueble en cuya fachada se encontraba. Un estribillo que se ceñía, además, al tipo que traen este año, con el que pretenden ofrecer algo así como una versión en clave gadita y carnavalesca del mito bíblico del Arca de Noé, y del Diluvio Universal. Una idea muy simpática, ciertamente, que supieron desarrollar con habilidad tanto en la presentación como en el popurrí, destacando en este último el modo en el que juegan, a la hora de llenar su peculiar “jarca” con animales, con los disfraces de diversas agrupaciones históricas de tipo animalesco, haciendo que varios figurantes ataviados como los componentes de todas ellas vayan pasando por el escenario, para ir entrando poco a poco en la embarcación que les sirve como decorado, y recordando en las correspondientes cuartetas sus músicas y estribillos. “Los simios”, “Los monos sinvergüenzas”, “Caballos andaluces”, “De plaza en plaza”, “Los pájaros”, “Los pollitos mi compare”, “El gato andaluz y los ratones coloraos” o “Los cegatos con botas” fueron algunas de las agrupaciones que rememoraron en su simpático y vistoso popurrí, tan carnavalesco y gaditano, en definitiva, estos coristas de La Viña, que sin embargo quisieron terminarlo, como no podía ser de otra forma, con una última cuarteta tremendamente emotiva dedicada a Selu Monzón, hijo del citado Jesús Monzón y director de este coro hasta que su muerte nos cogió a todos por sorpresa, y en fuera de juego, esta pasada Navidad. Una verdadera tragedia, sin lugar a dudas, la que ha golpeado estos meses atrás tan cruelmente a la familia Monzón y al coro viñero, que no han querido que la agrupación dejara de salir a la calle, en ninguno de los dos casos, pese a todo, por considerar, con toda la razón del mundo, que no habría mejor homenaje para ambos, padre e hijo, que el hecho de que el coro estuviera cantándole a Cádiz, como siempre, por Carnaval, siendo ambos, como eran, dos carnavaleros de pro. Así pues, el coro ya está en la calle, como ambos habrían querido, a buen seguro, a pesar del oscuro chaparrón que les ha caído encima, tal y como bien cantaban ellos en esa última cuarteta del popurrí, y eso es lo verdaderamente importante más allá de cualquier otra consideración, por lo que no hay nada más que hablar. Vaya por ellos, allá donde quiera que estén.

Tras el momento de intensa emoción que se vivió en el teatro durante la despedida del coro viñero, los ánimos volvieron a serenarse y salió a escena la primera chirigota de la noche. “Este año nos salimos”, se llamaban, y nos llegaban desde Córdoba con un tipo de genios de la lámpara de Aladino que ya salió, curiosamente, en la noche de ayer, si bien eran los componentes de una comparsa, y no los de una chirigota, los que lo habían lucido con anterioridad sobre el escenario. Tienen gracia, de hecho, las coincidencias que a veces se dan en este nuestro concurso, porque precisamente era el autor de dicha comparsa, Pepe Mata, quien se encontraba como invitado, en el palco de Onda Cádiz Televisión, durante la actuación de la chirigota cordobesa. Probablemente fuera eso lo más gracioso de toda su intervención, de todas maneras, con lo que ya se hacen ustedes una idea, supongo, de cómo tendría que ser la agrupación de marras. Decían en su primer pasodoble, estos genios de aires morunos, que venían a cantar con la mayor humildad, y es que no es para menos, claro, con ese repertorio que traían. Como para venir encima con aires de grandeza, vaya. En el segundo, en cambio, abordaron una vez más el que ha resultado ser el tema estrella del concurso, hasta ahora, en la vertiente más dura, crítica, y hasta lacrimógena, incluso, de las coplas, o sea, el caso Mari Luz y todo el rollo este tan escabroso de los pederastas, que con mucha finura hay que tratarlo, la verdad, para no caer en la demagogia, o en las obviedades, o en lo escabroso, mismamente, vamos. Sobra decir que hasta el momento no ha sido el caso, precisamente, salvo contadísimas excepciones como la de Pedro y los suyos, que sí que abordaron el asunto con la delicadeza necesaria, en su comparsa “Perdimos el norte”. El resto del repertorio de esta chirigota de Córdoba tampoco es que despuntara demasiado, por lo demás, siendo la típica agrupación de la que uno desconecta a la altura del segundo cuplé, más o menos, para pasar a oírla, pero no a escucharla. Y es que hay grupos que exigen un esfuerzo de concentración, para prestarles atención, que no todos somos capaces de realizar, y este fue, sin lugar a dudas, uno de ellos. Por descontado, en consecuencia, que no los veremos en cuartos, no.

“La imposible fabrica de sueños” fue la comparsa que les sucedió sobre las tablas del Gran Teatro Falla, con la autoría de Juan Fernández, un autor, para qué nos vamos a andar con rodeos, del que nunca he sido fan. Se supone que es una de las agrupaciones que están todos los años ahí, en la zona media de la clasificación, esperando subir a lo más alto cuando menos se lo espere el personal, pero lo cierto es que a mí, un año detrás de otro, me deja, en el mejor de los casos, completamente igual. Vale que siempre va más o menos bien afinada, y con un conjunto de voces razonablemente bueno, pero los repertorios más mediocres no pueden ser, por lo general, desde mi punto de vista. Y miren que lo intento, oigan, pero es que no hay manera, caray; las comparsas de este hombre me aburren, sin más, y este año, por supuesto, no ha sido una excepción. Detalles como que me meta en una cuarteta del popurrí ritmos de hip-hop, tal y como ha hecho en esta ocasión, tampoco es que ayuden demasiado a que la comparsa me entre por el oído, por otra parte, y es que sí, lo sé, que en la fiesta cabe todo, y que a todo hay que estar abierto, pero hay según que cosas que se las escucho a una agrupación de Carnaval y me chirrían cosa mala, qué le vamos a hacer. Por lo demás, los pasodobles musicalmente cuentan con una primera parte que no está mal, pero se tornan demasiado extraños, para mi gusto, a partir de la mitad, mientras que las letras de las que se han visto acompañados en la noche de hoy demuestran, por millonésima vez consecutiva, las limitaciones del autor a la hora de redactarlas. La primera ha versado, por cierto, sobre el tipo de gente que buscan estos duendecillos fabricantes de sueños para trabajar en su mágico taller, enumerando las cualidades que los aspirantes al puesto han de tener, y afirmando en su remate que muchos gaditanos las poseen, con lo que el problema del paro queda solucionado, supongo, al mismo tiempo que con la segunda, más combativa, abordaron el asunto, de candente actualidad, de la presentación del Carnaval en Madrid, cuestionando la necesidad del acto y acusando a la alcaldesa de utilizarlo con fines partidistas y políticos, lo cual me ha parecido estupendo, pero atacando también, sin motivo ni razón, creo, a las agrupaciones que asisten al susodicho acto a cantar, lo cual ya no me ha parecido tan bien, claro. Pero bueno, ya se sabe que el amigo Fernández no se queda tranquilo si no hace algunos nuevos amigos en cada pase. Por ir terminando con el comentario sobre esta comparsa, en fin, baste con decir que resulta, como siempre, más que digna, pero poquito más, y que mejora un poco, si acaso, con respecto al año pasado. Los volveremos a ver en cuartos, imagino, aunque no tengo claro que vayan a pasar, luego, de ahí.

La sorpresa agradable de la noche ha sido, contra todo pronóstico, el cuarteto que salió a escena a continuación, “Sin previo aviso, los del paraíso”, que se presentaron con un tipo bastante simpático, aunque no demasiado original, tampoco, de Eva y Adán, acompañados en este caso por el mismísimo Dios padre y la pérfida serpiente que los engatusó para que probaran el fruto prohibido. Sembrado, verdaderamente, este último personaje, que hizo las delicias del público embutido en su incómodo y aparatoso disfraz, y que le echó bastante arte, la verdad sea dicha, para dotar de una cierta expresividad, con sus movimientos, a la bicha en cuestión. No solo con la serpiente se divirtió el personal, no obstante, puesto que todo el repertorio fue de su agrado, de principio a fin, desde la parodia, plagada de múltiples pamplinas gaditanas alusivas al tipo, hasta los cuplés, simpaticones y con un buen estrillo, pasando por el tema libre, que interpretaron a la manera de un popurrí tradicional y que remataron con un bonito homenaje a Villanego, autor de cuartetos que falleció, asimismo, a lo largo del pasado año, y que luchó por mantener viva la llama de la modalidad, durante mucho tiempo, cuando la misma no atravesaba, precisamente, su mejor momento. Merecidísimo, pues, el homenaje que le brindaron al difunto autor estos jóvenes cuarteteros de la capital, para finalizar su actuación. Como el público es sumamente agradecido con los cuartetos, a poco que no hagan el ridículo y se ganen las simpatías del respetable con un poco de arte y gracia, y como quiera que con ellos, por lo general, no existe el término medio, de tal manera que o bien salen en camilla o bien salen por la puerta grande, todo el teatro despidió con una cálida ovación a los cuatro integrantes de este, cuando por fin abandonaron el escenario. Pasarán a cuartos seguramente, pues, aunque habrá que ver cómo les va entonces, y si aguantan el tipo (nunca mejor dicho) ante un público más exigente, o bien se desinflan y queda todo, como ha pasado más de una vez, en agua de borrajas. Esperemos que no, y que tengan suficiente repertorio como para continuar escalando posiciones, dentro del certamen. Veremos.

La primera parte de la sesión se cerró, a continuación, con una de las agrupaciones más esperadas de la noche, la comparsa de Joaquín Quiñones, y de José Luis Bustelo en lo musical, “La Pensadora Gaditana”. Muy buena, sí señor, la agrupación que dirige una vez más Fali Mosquera, todo un hermoso homenaje que estos comparsistas le han querido brindar al mundo de la prensa en general, en el centenario de la Asociación de la Prensa de Cádiz, que anda celebrándose estos días mediante diversos actos, y a “La Pensadora Gaditana”, el primer periódico que se fundó en nuestra ciudad, hace ahora aproximadamente cien años, más en particular. Un periódico fundado además por una mujer, con lo que resultó doblemente pionero, como pionera ha sido la ciudad de Cádiz en tantas otras cosas a lo largo de su historia, lo que le sirve al amigo Quiñones para iniciar la actuación de su comparsa recordando a aquel personaje, dejando bien clarito, desde un principio, el tipo de antiguos periodistas decimonónicos que representan, al mismo tiempo que para hilvanar, ya desde el principio, también, un apasionado discurso sobre la igualdad entre hombres y mujeres, tema de fondo, asimismo, de toda la agrupación. De hecho, también en el popurrí, que es de esos que me gustan a mí, por cierto, ceñido al tipo en todo momento, bien construido, cien por cien gaditano y con contenido, con lo cual me encantó, claro, también en el popurrí, decía, reservó un hueco para atacar al machismo que todavía impera por desgracia en nuestra sociedad la comparsa de Quiñones, que fue desgranando cuarteta tras cuarteta diversas cartas de los lectores, dirigidas a la redacción del periódico, una de las cuales giraba, como digo, en torno a dicho tema. Las miserias de nuestra fiesta, con toquecito subliminal para “La comparsa de Momo” de los Carapapas y su celebrado popurrí, intuyo, o un paseo muy gaditano de Cortadura a la Caleta en el que un lector de “La Pensadora Gaditana” iba comentando en tono crítico diversos temas relacionados con la actualidad de la ciudad, tales como el arreglo de la fachada del hospital, absurdo si pensamos que van a trasladarlo en breve, o eso dicen al menos, o la polémica colocación allá en la Caleta de un quiosco dedicado a la restauración, que ha causado no poco rechazo entre la gente del barrio por el modo en que afea, dicen, el paisaje, fueron otros de los asuntos que abordaron estos comparsistas de la capital, ya digo, en su completísimo popurrí. Muy buen nivel demostraron de igual manera en los pasodobles, en los que se agradece desde mi punto de vista la aportación de Bustelo, que le ha traído a la comparsa frescura y aires de renovación, ya que su anterior músico, el “Noly”, se encontraba últimamente ya un tanto quemadillo, a mi juicio, y se repetía algo más de la cuenta, del mismo modo que rayaron a gran altura, en mi opinión, las dos letras que interpretaron, la primera, más poética, sobre la figura de la madre (que yo juraría, por cierto, que era de Bustelo), y la segunda, más critica, sobre la alcaldesa de Jerez y sus desafortunadas declaraciones sobre Cádiz (esta, ya sí, con el sello inconfundible de Quiñones). Un pasodoble este último que recibió una sonora ovación por parte del público, y en el que Quiñones replicó con una tremenda elegancia a la susodicha alcaldesa de Jerez, recordándole la categoría de este pueblo al que nadie, y menos que nadie una figura pública como ella, debería ofender jamás por ninguna absurda y cateta rivalidad entre poblaciones vecinas, sin recurrir al insulto ni atacar en ningún momento, tampoco, al propio pueblo de Jerez. Los cuplés, por último, cubrieron el expediente de forma más o menos simpaticona, aunque se vieron rematados, eso sí, por un estribillo precioso, y muy al tipo, como debe ser. Bravo, en fin, por la comparsa de Joaquín Quiñones, que me ha gustado, no sé si se me nota, como no me gustaba desde hace años, y que cuenta con serias opciones, sin duda alguna, para alzarse con el primer premio de la modalidad. Todavía quedan muchas otras por cantar, de todas formas, por lo que es pronto para hacer semejantes quinielas, pero de las que han cantado hasta el momento, desde luego, esta ha sido la que más me ha gustado, sí señor; a ver que nos tienen preparado para cuartos, en fin.

Mañana por la tarde continúo comentando lo que ha dado de sí la función de hoy, y me meto en profundidad, ya sí, con la comparsa de Aragón.

Un saludo.






84
De: WWfan! Fecha: 2009-01-28 10:25

Ay, no pude escuchar al Aragón. Pero gracias a las nuevas tecnologías lo bajo y ea, ya puedo comentarla.

Hombre, mojón, mojón no, pero sí la peorcita que ha hecho (Los Inmortales no tenían voces -tenían chillíos- pero estaba bien escrita y con buena música, lo malo es que no se escuchaba nada).
Aquí creo que ha fallado casi todo, fallado para competir con las grandes, se entiende.
Destaca el segundo pasodoble por la letra crítica a Martínez Ares, no con cierta razón.

Pensaba uno que con Ramoni el Aragón iba a barrer a Quiñones y ha sido al revés.

Vamos, con tantas agrupaciones de calidad por pasar (Carapapas, Martín, Tino Tovar, etc.) la de Aragón ya para mí se queda fuera de la final porque veo superior a Quiñones, Bienvenido y los Majaras.



85
De: RM Fecha: 2009-01-28 10:37

WWFan: di de donde de las nuevas tecnologías se puede sacar, hombre...



86
De: Taiyou Fecha: 2009-01-28 11:20

Rafa: http://www.vagos.fm/showthread.php?t=43634



87
De: WWfan! Fecha: 2009-01-28 11:21

Hombre, de la sección de audios en Real Player en

http://www.carnavaldecadiz.com/



88
De: Taiyou Fecha: 2009-01-28 11:25

En la pagina que yo he puesto los ponen a 256kbps en MP3. Los van poniendo según salen, casi.

Éso sí, son enlaces de rapidshare pero vamos, que esperar 30 segunditos pa bajarte una actuación no es tanto xD.



89
De: EMILIO Fecha: 2009-01-28 16:47

Taiyou, yo lo de los Piconeros y los Salmonontropos lo veo más por la línea "surrealista" tipo Yuyu que por la más puramente seluisiana en plan "tipo-cutre".



90
De: WWfan! Fecha: 2009-01-28 17:58

Vuelto a escuchar Quiñones, mejora incluso la apreciación inicial.
Preciosa.
Difícil lo va a tener la que quiera quitarle el primer puesto.



91
De: RM Fecha: 2009-01-28 18:15

Genial el Selu, sí.

La del Juancahlo, pues bueno... en su línea, pero con una música y unas voces muy feas, ¿no?



92
De: Juaki Fecha: 2009-01-28 19:06

Feísimas, no la voces, sino la conjunción de las voces... y, no sé, como que ni ellos mismos se creían lo que estaban cantando, ¿no?



93
De: Fofi Fecha: 2009-01-28 19:14

Joé, me habeis estado poniendo a Quiñones por los aires y la he escuchado ahora y esta muy muy bien, pero tampoco hay que ponerse así... digo yo.

Además, esta mañana to'l mundo de Cádiz de mi trabajo (2 XD), estaban locos con el pasodoble a Pilar Sánchez. Y me parece bastante populista. Para empezar, tengo entendido que soltó una carcajada (o una sonrisa, según versiones) cuando descendió el Cádiz. Y Quiñones sostiene que ofendió a Cádiz (sería falso), a partir de ahí se desarrolla toda una defensa de la ciudad (que sobraría), con algunos tópicos (Jerez=caballos=ricos; Cádiz=pescadores=pobres; del mismo modo también se podría sostener Jerez=PSOE=pobres; Cádiz=PP=ricos, sería un argumento igual de endeblito) y lo remata confundiendo capital con provincia al tener el mismo nombre (una cosa que se hace bastante en cadi-cadi). Al crearse las capitales en el 12, a las previamente no existentes se les puso el nombre de la capital, pero no por ello les pertenece, pertenece por igual a todos los habitantes de la misma.

Me gustó más el tratamiento de este mismo tema como lo expusieron en "Los Repartidores de Tortas", donde ensarzaron al jerezano de a pie por encima de la alcaldesa. Pero MUY IMPORTANTE: me di cuenta tal como la escuchaba y he coincidido con el crítico del Diario de Cádiz: luego en el Popurri se ponen a meterse con Jerez entrando en contradicción (entre otras cosas lo llaman "pueblo" y a Pacheco lo ponen de toro (cumpliendo una crítica redonda en contra de todos los partidos (PSOE, PP y PSA) a lo largo de su actuación, sólo se les escapó IU XD). Finalmente uno llega a la conclusión de que se estan llamando "tontos", "catetos" y "fomentadores de una absurda rivalidad" a si mismos XD.

Coincido con WWFan, yo también me hartaría de poner ceros: Rivalidad entre localidades: cero, demagogia barata: cero, ofensa a discapacidades: cero, rebajar al carnaval a la altura del vocabulario de un hooligan del fútbol: cero, etc.

Yo pienso que cuando se tratan estos temas en el concurso se está rebajando a una bervena, de verdad. Lo mismo me ocurre cuando los autores se ponen a meterse entre ellos, o cuando tratan temas excesivamente locales (como, yo que sé, que se alquitrane una calle o que pongan más papeleras, por poner un ejemplo absurdo).

Por cierto: no los he escuchado (por si ellos mismos lo dicen en la letra), pero alguién más se ha dado cuenta de que Fiona de Shreck no es de disney (Las del Congelao)?? XD



94
De: WWfan! Fecha: 2009-01-28 19:59

>>>no los he escuchado (por si ellos mismos lo dicen en la letra), pero alguién más se ha dado cuenta de que Fiona de Shreck no es de disney (Las del Congelao)?? XD

Sí, se nota que no los has escuchado.



95
De: AMS Fecha: 2009-01-28 20:37

Vaya por delante que las comparsas es la modalidad que menos me atrae.
Pero, la comparsa de Quiñones, que acabo de escuchar, mueve sentimientos. Joer, desde los punteos del guitarra en la introducción de los pasodobles, pasando por la letres, pelin panfletarias (pero impactantes), de los dos pasobles y unos cuples resultones hacen una comparsa completa y de primera categoría.
Estoy bastante sorprendido agradablemente.
Vamos a ver que nos trae la sesión de hoy.



96
De: Alfred Fecha: 2009-01-28 20:50

Bueno, pues vamos allá con la segunda parte de la sesión de ayer, a ver qué fue lo que se pudo ver por el teatro durante la misma.

“Cuadro flamenco al pan, pan y albino, vino” fue la chirigota de Puerto Real que salió a escena tras el descanso, la misma que hace un par de años se quedara a las puertas de las semifinales con “Los gomina. República independiente de Jerez”. Ya en aquel momento defendí yo que la chirigota había llamado la atención del personal únicamente por su polémico tipo (que después ni siquiera resultó serlo tanto; todo más descafeinado que la leche, vaya), y si bien el año pasado quedó demostrado, creo yo, que poquito más tenían que ofrecer estos chirigoteros puertorrealeños, cuando cambiaron de tercio y nos trajeron “Los Ákratas Ruiz de la Prada”, anoche terminó de quedar claro, a mi juicio, que aunque apunten maneras en algunos momentos, todavía les queda mucho camino por recorrer, sin duda alguna, a estos jóvenes carnavaleros. De gitanos flamencos y albinos, tal y como se puede deducir por su título, fue de lo que se presentó la chirigota, que intentó sacarle partido a lo largo de todo el repertorio, sin demasiado éxito, a lo chocante del personaje y a lo ridículo de la idea. No estuvieron muy acertados, no, ni en la presentación ni en el popurrí, piezas ambas en las que intentaron exprimirle todo el jugo posible al tipo, mientras que los pasodobles y los cuplés tampoco es que fueran, por su parte, ningún derroche. Chirigota con más futuro que presente, en consecuencia, esta de Pueto Real, a la que no volveremos a ver por el teatro, pues, durante esta edición del concurso.

Se corrieron las cortinas y se alzó el telón, a continuación, para darle paso a otra de las agrupaciones más esperadas de la noche, la comparsa de Juan Carlos Aragón “Los comparsistas se la dan de artistas”, que así de entrada no parece haber convencido demasiado al personal. Es lo que tiene, supongo, el arriesgar y el quererse apartar casi por completo de lo que suele ser habitual en la modalidad; que el experimento te puede salir bien, y que le guste al público, o te puede salir mal, en cuyo caso la gente, que no tiene piedad en estos casos, te dará el correspondiente babuchazo gaditano, como sospecho que le va a pasar este año, me da a mí en la nariz, al amigo Juan Carlos. También puede haber influido en esa decepción generalizada que parece haber provocado la comparsa lo terriblemente sugerente de su título, que ha podido dar pie a que más de uno se haya montado, antes de escucharla, su propia película sobre cómo iba a ser la agrupación, solo para encontrarse, después, con algo totalmente distinto. Pero es lo que tiene también, claro, el levantar tanta expectación; que es un arma de doble filo que lo mismo te favorece, en caso de que tu agrupación guste, al hacer que todo el mundo ande pendiente de ti, que te hunde, de igual manera, si es que no respondes finalmente a las expectativas. Tal parece haber sido el caso en esta ocasión, mas esas y no otras son las reglas del juego, por lo que deberán saber encajarlo y asumirlo, pues no les queda otra, los comparsistas capitaneados por Aragón. Por lo que a mí respecta, debo decir que siempre me ha gustado que los autores hagan las agrupaciones a su aire, tal y como a ellos les apetece, y no para la galería, calculando todo al detalle para lograr alzarse con un premio, por lo que en ese sentido le aplaudo la valentía y las ganas de salirse por la tangente al célebre autor gaditano, independientemente de que luego le haya quedado mejor o peor la comparsa o de que le haya gustado más o menos al personal. Eso sí, insisto de nuevo en que uno debe asumir las consecuencias, cuando actúa de semejante manera, y no extrañarse después si la cosa no llega a cuajar entre el público, como le pudo pasar el año pasado, por ejemplo, al maestro Antonio Martín, con aquel popurrí tan sui generis, dedicado al Carapalo, con el que nos salió. En este caso también creo que es que la idea que pretende transmitir la comparsa, mediante su repertorio, su puesta en escena y todo lo demás, resulta demasiado abstracta y difícil de plasmar debidamente sobre el escenario, quizá, pero si buena parte del público no ha llegado a captar lo que la agrupación ha intentado contarle, está claro que la culpa también recae, en gran medida, sobre la propia comparsa, por no haber sabido explicarse mejor. Que a todo esto, lo que Aragón ha intentado hacer con esta nueva comparsa suya, creo yo, ha sido jugar un poco con la mala fama que puedan tener los comparsistas, asumiéndola en parte, con ironía, y reconociendo lo que en ella hay de verdad, pero defendiéndolos también, por otro lado, por cuanto le dan y le hacen sentir, con eso y con todo, a la ciudad. Por ello, el repertorio oscila continuamente, con demasiada sutileza como para que lo capte más de uno, tal vez, entre las luces y las sombras que rodean a los comparsistas, o lo que es lo mismo, entre los aspectos más cutres y mundanos de los mismos y el lado más sublime y transcendental de todo este asunto de las coplas del Carnaval, que se elevan por encima de los defectos y de las virtudes de aquellos que las cantan y las componen para pasar a la historia, y alcanzar la gloria, cuando le llegan de verdad al pueblo y este las hace suyas. Un idea bastante complicada de transmitir, de vestir y de poner en escena, como decía antes, razón por la cual ha podido naufragar en el intento su autor, pese a que el repertorio, a mí particularmente, me haya parecido muy muy bien escrito, con algunos versos, en esa descripción del comparsista de a pie que intenta realizar, con toda su dignidad, pero con todas sus miserias, también, realmente gloriosos, tanto en la presentación como en el popurrí. No me extraña, de todos modos, que le hayan desconcertado a la gente los toques de humor que contiene este último, y sus constantes cambios de tono, de la autocrítica jocosa y cruel a la poesía más grandilocuente y refinada, porque no es, desde luego, a lo que estamos acostumbrados dentro de la modalidad, ya digo. En la tanda de pasodobles, por lo demás, me parecieron muy buenas las dos letras, tanto la primera, en la que Juan Carlos Aragón abundó un poco más en la idea que pretende representar este año, como la segunda, en la que arremetió contra Martínez Ares por la actitud de este respecto a la fiesta que le hizo famoso, de la que siempre ha hablado en los últimos tiempos como un auténtico amargado y un resentido, así como por la forma en que le dio rienda suelta a todo su rencor durante el pregón del año pasado. Perfectamente hilvanados los dos, pues, aunque la música, un año más, se me antojó un poco más larga de lo debido. Con respecto a dicha música, por cierto, conviene resaltar que el autor se ha inspirado para plasmar su idea en las comparsas de finales de los 70’ y principios de los 80’, y más concretamente, diría yo, en aquella gran comparsa que fue “Carnaval 76”, con la letra de Pedro Romero (y de Manuel Rosales, “Agüillo hijo”, en los cuplés), la música de Aurelio del Real, la dirección de Jesús Monzón, y la interpretación, magistral como siempre, del grupo de la Peña Nuestra Andalucía. De dicha comparsa toma esta otra de Juan Carlos Aragón, por ejemplo, el disfraz, con esa chistera y ese frac, aunque dándole ahora un toque mucho más colorido y fantasioso. Pero no solo eso, sino que hilando todavía más fino también cabe recordar que aquella comparsa llevaba un estupendo pasodoble en el que rechazaba que a los comparsistas se les llamara, en tono de burla y desprecio, “artistas”, y que empezaba así: “Nos produce pena que ciertas personas / no tengan reparos para criticar / y con cachondeo a unos comparsistas / les llamen artistas / solo por dañar”. Desconozco si el susodicho pasodoble se encontrará en la génesis de esta nueva comparsa de Juan Carlos Aragón, aunque no me extrañaría descubrir que sí, pero lo que está claro es que el autor gaditano le ha querido brindar con ella su particular homenaje, no exento de mala baba, a aquellos comparsistas que triunfaban cuando él todavía era un chaval, así como al resto de todos ellos también, incluidos los de ahora, por extensión. Todo esto viene al hilo de que en la propia música de los pasodobles ha intentado recrear el autor, asimismo, aquella estética de finales de los 70’ y principios de los 80’, algo que queda patente en la acelerada introducción con el pito, por ejemplo, o yéndonos ya a la presentación, en el modo en que la comparsa apareció en escena, cantando en círculo antes de encararse con el público, como solía hacerse antiguamente. Lo que sí que ha fallado estrepitosamente en esta ocasión, a mi juicio, ha sido el conjunto de voces, principal culpable de que el repertorio no luzca en muchos momentos, quizá, como debería, por su falta de empuje, de garra, de gancho, y de todo. No hay más que ver, en fin, cómo destrozan el estribillo, rematándolo sin fuerza alguna. El Ramoni, fichaje estrella de la comparsa este año, además, queda confirmado que no pega ni con cola con el estilo del amigo Juan Carlos, o eso me ha parecido a mí, vamos, tras escucharles anoche. Del acento de “Araka la Kana”, que no se les va ni con agua caliente, como bien señalaba hoy la cronista del Diario, mejor ni hablar, que sigue asomando, de tanto en tanto, en los momentos más inoportunos. La comparsa no llegó a conectar con el público, en definitiva, en ningún momento, salvo quizá en los dos pasodobles, por lo que este año lo tienen crudo, la verdad, para alcanzar la final y hacerse con un premio, por más interesante que nos parezca la idea y el planteamiento a algunos. Pero es a lo que se expone uno, vuelvo a repetirlo, cuando hace la comparsa que a él le da la gana y no la que el público espera escuchar. Veremos a ver, de todas formas, qué nos traen en cuartos, y si van remontando poquito a poco el vuelo.

Nada más, por el momento, que al final me ha cogido el toro y no me ha dado tiempo a comentar todas las agrupaciones que actuaron ayer en la segunda parte de la sesión, antes de que empiece una nueva. Intentaré ponerme al día después, en fin, que tampoco es que haya tanto que comentar de los restantes grupos de la jornada.

Un saludo.



97
De: WWfan! Fecha: 2009-01-28 21:27

Buuuuaaa que mafia tiene el Julio Pardo.
Buaaaaaa que siempre entra en la final.
Buaaaaa que siempre gana.
Que si el Rivas es mala gente...

Pero escuchas un coro de ellos y hay que mamar. Punto y pelota.

Si alguien le gana es porque tiene que hacerlo mejor, no porque ellos vayan a fallar...



98
De: AMS Fecha: 2009-01-28 22:12

Es la venganza de Julio por el patinazo de "El guateque". Y encima le ha salido bien, y encima homenaje a Vlllegas, y encima a los Beatles, y encima es un coro para que la gente se divierta, y, por si acos, he estado varios años en ese coro, pro lo que me ciega la pasión.
Pero aparte de eso, sinceramente, no seran los mejores, pero nunca defraudan.



99
De: Taiyou Fecha: 2009-01-28 22:29

Ya sólo por usar la melodía de "Don't Let Me Down" en el punteo del principio del popurrí se merece todo mi apoyo. Aunque me hastía que cada vez que alguien intenta imitar a los Beatles se limiten a la estética de 1962, cuando a partir de Sgt. Pepper's... variaron mucho más.

Taiyou



100
De: WWfan! Fecha: 2009-01-28 23:24

Brillantísimo el cuarteto de Gago.



101
De: AMS Fecha: 2009-01-29 00:00

El Sheriff, por mi mare, que es igual que Alan Shore vestido de Shirley Schmidt



102
De: AMS Fecha: 2009-01-29 00:00

En moreno, eso sí



103
De: AMS Fecha: 2009-01-29 00:11

Joer, que tipo mas impresionante.



104
De: WWfan! Fecha: 2009-01-29 00:16

Y brillantísimo el Sheriff también.
Vamos, que hoy fácilmente puede haberse visto potenciales primeros premios en coros, cuartetos y chirigotas.



105
De: WWfan! Fecha: 2009-01-29 00:16

A dormir coco nana.



106
De: Alfred Fecha: 2009-01-29 04:17

Bueno, a ver si termino de comentar en un momentito las tres últimas agrupaciones que actuaron en la función de ayer, ahora que acaba de terminar la de hoy.

“Los bienparecíos”, chirigota de Cádiz, fue la agrupación que salió al escenario del Gran Teatro Falla tras la comparsa de Juan Carlos Aragón, aunque tardó lo suyo, no crean, y lo cierto es que no sé por qué razón, porque su puesta en escena desde luego tampoco es que pareciera particularmente difícil de montar, la verdad. Un tema este, el de la excesiva tardanza entre una actuación y otra, que trae por la calle de la amargura a todos los locutores de radio cada año, y a todas las demás personas que trabajan estos días en el teatro también, imagino, pero que no parece que se vaya a arreglar nunca, no, por mucho que quieran poner en las bases que el tiempo para montar y desmontar los atrezzos y los forillos será de cinco minutos solamente. No se lo cree ni el que lo ha escrito, vamos. Volviendo a la chirigota, no obstante, lo cierto es que el atracón de coplas comienza a surtir sus efectos, de tal manera que cada vez va costando un poquito más prestarle atención a cada nueva agrupación que sale a escena, a no ser que capte el interés del personal y se lo gane durante la presentación y los dos pasodobles. No fue el caso, sin embargo, de esta chirigota que nos llegaba con un tipo de gemelos (de varios de ellos, agrupados por parejas, se entiende), y de la que apenas recuerdo ya nada, para qué lo vamos a negar. Echándole un ojo a la crónica del Diario para refrescar la memoria, eso sí, me vuelve a la cabeza el segundo de los cuplés que cantaron, regulero regulero, sobre la omnipresente Duquesa de Alba y su próxima boda, pero descubro, de todas formas, que tampoco la cronista del periódico ha encontrado nada particularmente destacable que resaltar, al menos en lo positivo, sobre la actuación, con lo que me quedo mucho más tranquilo, definitivamente, al comprobar que no me he perdido nada. Y es que dudo mucho, en fin, que vaya a tener una segunda oportunidad de escuchar a la chirigota en los cuartos de final.

A los que sí que escuché con la debida atención porque supieron ganárselo desde el primer momento fue a los comparsistas del amigo Clavaín, que este año se presentan como “Los partitura”, con un tipo de músicos académicos, supongo que podríamos decir, de finales del siglo XVIII y principios del XIX, aproximadamente, muy bien vestidos y con su toquecito chirigotero, coloretes incluidos, que llegan a Cádiz para intentar capturar en esas mismas partituras de las que toman su nombre la propia esencia musical de la ciudad. Una propuesta bastante más alegre y desenfadada que en otras ocasiones, la que nos trae este año con su agrupación Manuel Clavaín, no sé si influido por el éxito el año pasado de “Los mendas lerendas” o “La comparsa de Momo”. El caso es que la comparsa ha mejorado sensiblemente con respecto a ediciones anteriores del certamen, desde mi punto de vista, dejando en la noche de ayer una gratísima impresión entre el público asistente a la sala, que en todo momento disfrutó con la amena actuación de este grupo de la capital. El buen conjunto de voces del mismo acompañó a la perfección, además, el salto cualitativo dado por el repertorio en general, con lo que este año Clavaín y los suyos no creo que vayan a tener demasiados problemas para colarse en los cuartos. Eso con respecto al planteamiento general de la agrupación, su elaborada presentación, convenientemente ceñida al tipo, y su entretenido popurrí, muy cuidado asimismo. Con respecto a los pasodobles, brilló un tanto más, quizá, el primero que el segundo, entre otras cosas por el tono excesivamente dramático de este último, sobre un hijo que se lanza a la calle a matar al borracho de su padre para que no vuelva a maltratar a su madre, que desentonó de todas todas con el tono tan divertido y jovial del resto del repertorio. Pese a todo, sí que merece la pena destacar a modo de curiosidad el recurso literario empleado por el autor a la hora de construir la letra, relatando su encuentro con el citado personaje de antes, una noche cualquiera, al salir de los ensayos, recurso que ya ha empleado alguna que otra vez en el pasado este mismo letrista, y que puede encontrarse, también, en una copla mítica del Carnaval gaditano, el pasodoble aquel de la comparsa portuense de “Los galanes” que comenzaba: “Al salir de los ensayos / por una callejuela / a pedirme candela / se acercó un borracho”. Todo un clásico de nuestra fiesta, sí señor. El primer pasodoble de “Los partituras”, por su parte, sí que estuvo ya algo más atinado, al defender la tremenda afición que sienten por nuestras coplas muchos andaluces, que para sí la quisieran, decían, muchos de esos fundamentalistas gaditanos a los que les parece mal que así sea. En los cuplés, por último, también mantuvieron, tal y como correspondía, esa misma línea tan simpaticona y alegre del resto del repertorio, con lo que completaron una actuación, como apuntaba antes, de lo más agradable. Los veremos seguramente en cuartos, repito, aunque será el jurado, obviamente, quien tomará la decisión.

La última chirigota que salió a escena, y la última agrupación que cantó en el teatro en la noche de ayer, también, “Los repartidores de tortas”, de nuevo se me hizo prácticamente imposible escucharla con atención, a causa de lo poco prometedora que resultó su presentación, aunque de las ráfagas que me llegaron a ratos, entre el “runrún” de fondo en el que se transformó su actuación, los pasodobles, de corte clásico y añejo, me parecieron probablemente lo más destacable. No me pidan que les dé más detalles, de todas formas, porque el empacho de coplas era ya para entonces ciertamente considerable, y de su paso por el teatro no me ha quedado más que una ligera impresión de que la chirigota se defendía como buenamente podía, sin ser nada del otro jueves, decididamente, y de que cantaron, asimismo, ante una sala prácticamente vacía, lo que será norma general de aquí en adelante, me temo, para todas las agrupaciones que canten entre semana en ultima posición. Eso sí, también me dio la sensación, aunque los escuchara un poco de refilón, de que estos grises de la época de tito Paco (que de ahí venia el título, claro) habían bajado un tanto con respecto al año pasado, en que sacaron “Los inmigrantes del polo”, aquellos pingüinos tan chirigoteros que no eran ninguna maravilla, tampoco, pero que sí que dejaron un buen sabor de boca, entre el público, tras su única actuación. Si entonces no lograron el pase a cuartos, sin embargo, no creo que lo vayan a lograr ahora, no.

Me retiro por ahora y luego vuelvo, dentro de un rato, con la primera parte de la crónica de hoy.

Un saludo.







107
De: Alfred Fecha: 2009-01-29 04:47

Aprovecho esta pausa entre crónica y crónica para responderle al amigo Fofi. Una figura pública como lo es un político, o una alcaldesa en este caso, nunca jamás, nunca jamás, debe descender al fango de las rivalidades catetas entre poblaciones, para revolcarse en él, y fomentarlas, como ha hecho según parece la tal Pilar Sánchez, porque una cosa son los piques, todos ellos absurdos, pero más o menos permisibles, a pie de calle, y otra muy distinta el comportamiento del que debe hacer gala siempre una persona que ostente un cargo como el que ella ostenta. Ni aunque lo haya hecho con una simple sonrisita, que esto es como cuando al payaso de Pacheco le preguntaron por los carnavales y contestó, también con una de esas sonrisitas, que los de Venecia le encantaban. Y si lo hace, y mea fuera de tiesto, pues que sepa que siempre habrá ahí una agrupación dispuesta a ponerla en su sitio, y mandarla al orden, ya que nadie más lo hace, por lo que parece, desde otros ámbitos.

En cuanto a la letra en sí, si el maestro Joaquín Sabina ha dicho en alguna que otra ocasión que una canción, para que sea verdaderamente buena, debe tener su puntito demagógico, una copla de Carnaval ya ni le cuento. Forma parte, en fin, de la retórica de las coplas, cuyas claves también hay que saber entender. Con eso y con todo, el truco y la dificultad están, claro, en encontrar ese punto justo, y no quedarse corto ni largo. Creo que en este caso, al igual que otras veces ocurre lo contrario, Quiñones lo ha conseguido, redactando una letra que en ningún momento ofende a Jerez, creo yo, pero que sí replica con la pertinente contundencia a su destinataria. Lo de los caballos para los ricos, y las barcas para los pobres, responde una vez más a esa singular retórica de las coplas de la que hablaba antes, puesto que en estos casos siempre es de referencia obligada aquel célebre pasodoble de "Los Julianes" de Paco Alba, al que aluden tales versos ("Si [Cádiz] no sabe lucir el traje de montar / es porque a los de aquí no les sirve el caballo para ir a pescar / Comprendo que es de maravilla / tener una jaca enjaezá / pero yo tengo una barquilla / con una gracia en la quilla / que pa qué te voy a contar").

De todo eso que dice usted del nombre de Cádiz, como ciudad y como provincia, y de la pertenencia de esta última a la primera, por su condición de capital, o viceversa, y yo no sé que más, la verdad es que no vi nada de nada en la letra de marras. Esta simplemente acababa recordándole a la destinataria de la misiva el nombre que encontraría en el remite del sobre cuando la recibiera, es decir, quién se la estaba dirigiendo, que no era sino Cádiz, como ciudad, y capital de la provincia del mismo nombre. Nada más, vamos. O así lo vi yo, como digo.

Un saludo.







108
De: Alfred Fecha: 2009-01-29 08:25

Venga, va, a ver cuantas agrupaciones, de las que han pasado esta noche por el Gran Teatro Falla, me da tiempo a comentar.

La sesión se abría con uno de los platos fuertes de la jornada, el coro de los inseparables Julio Pardo y Antonio Rivas, que este año se presenta bajo el título de “Cuando yo me pele”, realizando así un hermoso homenaje a aquellos Beatles de Cádiz que durante varios años consecutivos pasearon el nombre de la Tacita por toda España y parte del extranjero (hasta en Puerto Rico, recordemos, llegaron a actuar los componentes de aquella mítica agrupación, cuando no había tanta prensa, tanta radio, tanta televisión y tantas páginas web pendientes de nuestro Carnaval), bastante oportuno, por cierto, si se tiene en cuenta que este año el concurso se encuentra dedicado por entero a su genial autor, el entrañable Enrique Villegas. Muy bien montado, como ya es costumbre en este coro, todo el repertorio, así como la puesta en escena, con la que recrean una de aquellas actuaciones que realizaban Los Beatles de Cádiz en las principales salas de fiestas de la época. La presentación, como no podía ser de otra forma, dio comienzo con los sones del pasodoble de “Los escarabajos trillizos” (que ese era, por cierto, el nombre con el que se presentaron al concurso en un principio los que serían bautizados luego como Los Beatles de Cádiz), para pasar luego a una música menos carnavalesca, pero más movida y marchosa, con la que terminaron por rematarla, no sin antes haber dejado perfectamente claro, desde el principio, la idea que este año pretenden representar, que para eso está la presentación, precisamente, para presentarse, y que el personal sepa enseguida qué es lo que está viendo. La idea la desarrollarían mucho más después, no obstante, durante el popurrí, en el que reprodujeron, como decía antes, lo que pudieron ser aquellas gloriosas actuaciones de Los Beatles de Cádiz lejos de su tierra, y en el que estos coristas jugaron a imaginar cómo debían transmitirle al público de los rincones más remotos de la geografía nacional, aquellos comparsistas, toda la magia, el colorido y la alegría de Cádiz y de su Carnaval, para acabar triunfando, como triunfaban, allá por donde iban. De esta forma, a lo largo del popurrí, muy hábilmente construido, vuelven a escucharse una vez más los sones del pasodoble de aquellos Beatles tan gaditanos, así como su recordadísimo estribillo, que el amigo Rivas aprovecha para lanzar tiritos relacionados con la actualidad local y nacional a diestro y siniestro, o los compases del Charlot, esa pieza que Don Enrique Villegas compusiera, como tantas otras, para amenizar las actuaciones del grupo y complementar su repertorio puramente carnavalesco, pero que se terminó quedando en la memoria de todos los buenos aficionados gracias a su exquisita musicalidad y a la magistral forma en que la interpretara, con la dulzura de su voz de caramelo, durante años, el Catalán Grande. No solo hay sitio para las melodías carnavalescas, sin embargo, en el citado popurrí, puesto que también emplean en el mismo, con la habilidad y el sentido de la oportunidad que siempre les han caracterizado, otras muchas músicas de aquellos años, de esas que seguramente se escucharían cada noche en los locales y salas de fiestas que vienen representando, tal y como ya dije, mediante su puesta en escena. Tanto es así, de hecho, que el popurrí culmina con sonidos de guitarra eléctrica y batería para intentar recrear de algún modo el fin de fiesta con el que se debía poner punto y final a los saraos en tales establecimientos, en aquella loca década de los 60’, tan marcada aquí en España por aquello que se dio en llamar lo ye-yé. Por lo que respecta a los tangos, la música de estos se me ha antojado en un primer momento pelín rebuscada, aunque habrá que escucharlo más, mientras que me ha parecido muy bueno, por su parte, el detalle de comenzar la falseta de ambos tangos con sendas músicas de pasodobles compuestos por Enrique Villegas, “El oro de Andalucía”, en el caso del primero, y “Hombres del campo”, en el caso del segundo. Es de esperar que en las sucesivas actuaciones del coro, en fin, se vaya ampliando el abanico y vayan dándole cabida en sus falsetas a las músicas de otros pasodobles suyos, para redondear así, aun más si cabe, el hermoso homenaje que este año le han querido rendir a Don Enrique Villegas y a la gesta que realizaron sus inolvidables Beatles de Cádiz, que llegaron a participar en varias películas del momento, para que se hagan una idea de la repercusión que alcanzaron quienes los desconozcan, a causa de su gran popularidad. Dos buenas letras, por otra parte, las que han soltado en esta primera aparición suya dentro del concurso los coristas de Julio Pardo, que se presentaron y saludaron al respetable, como ya es tradicional, en el primero de ellos, reafirmándose en su filosofía de mirar siempre hacia delante y empezar de cero cada año, al contrario de lo que hacen otros, empeñados en lamerse una y otra vez las heridas del pasado (esto no lo ha dicho el coro, aunque sí lo haya insinuado, sino que lo digo yo), mientras que en el segundo le dieron un par de consejitos a toda España para afrontar la crisis que se nos avecina, desde aquí, desde este Cádiz nuestro que lleva en crisis prácticamente toda la vida, como quien dice, y que tanto sabe en consecuencia sobre pasar mil fatiguitas y pegar mil volteretas para llegar a fin de mes. Los cuplés no estuvieron a la altura, quizá, del resto del repertorio, tanto por los temas escogidos, el omnipresente Falete y el nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, como por el tratamiento que les dieron, no demasiado original (especialmente en el segundo, vaya, con el que tuvieron que ser ellos, precisamente ellos, manda castaña, quienes cantaran el primer cuplé sobre la picha de Obama, echando mano para colmo de la gracieta, tantas veces repetida, del posado desnudo para el calendario de turno, y la cantidad de meses que puede llegar a abarcar un buen miembro). El estribillo al menos sí que estuvo bastante bien, pues en él estos coristas proclamaron, haciendo honor a su tipo, que por Cádiz no se cortan, no señor, ni un pelo. Total, que el Gordo ha dejado claro esta noche, como hay que hacerlo, con la actuación de su coro, que nada, que es posible que el año pasado ganara injustamente con aquellos frailes del “Coro la Catedral”, pero que este año viene dispuesto a que nadie, absolutamente nadie, se le suba a las barbas, o al bigote, que para el caso es lo mismo. Que no quiere decir necesariamente que vayan a ganar, claro, pues esto no ha hecho más que empezar, pero que van a pelear hasta el final, y que no se van a arrugar por el primer premio tan agridulce que ganaron el pasado Carnaval, desde luego que sí. Los cuartos de final, sobra decirlo, les esperan, para que continúen batallando, como todos los demás coros clasificados, por llegar a lo más alto.

Tras el coro fue una joven chirigota la agrupación que pisó las tablas del Gran Teatro Falla, y más concretamente la titulada “Pa un desavío aquí está el tío”, que procedía de aquí de Cádiz y que no lo hizo malamente, la verdad, para ser este su primer año como grupo. De propietarios de ultramarinos, de esos que venden de todo y no cierran ni en el Día del Trabajador, según contaban, venían estos jóvenes chirigoteros de la capital, que se defendieron bastante bien, como decía, y que hicieron que el público pasara, cuando menos, un ratillo distraído. La música de los pasodobles, por ejemplo, no estuvo malota, aunque les faltara rematarla bien, mientras que las letras de los mismos cubrieron el expediente, por lo menos, con cierta dignidad. Y esa fue en general la tónica de toda la actuación, en la que destacaron más, tal vez, la presentación y el popurrí, por algunos de los golpes alusivos al tipo que contenían, bastante simpaticones, que los propios pasodobles o los cuplés, que ya ni siquiera recuerdo, si les digo la verdad. Sea como sea, el público supo agradecerles el esfuerzo realizado y las sonrisas que lograron arrancarle con un cariñoso aplauso al final de su actuación, que certifica, en cierto modo, el prometedor futuro que podrían llegar a tener estos chirigoteros, si es que siguen mejorando en lo sucesivo. Este año lo tienen complicadillo, no obstante, para pasar a cuartos, aunque nunca se sabe, claro está.

De la siguiente agrupación de la jornada de hoy, la comparsa de Valverde del Camino, provincia de Huelva, “El Informal”, no pude escuchar más que el final del popurrí, desafortunadamente, por aquello de que llegaron visitas a casa y hubo que atenderlas. La gente, oigan, que no respeta ni que estamos en Carnaval. Por lo que pude alcanzar a ver en la tele y por lo poco que pude escuchar, no obstante, deduzco que iban de algo así como de fantasía relacionada con el mundo de la prensa escrita (“El Informal” del título era, según parece, el nombre de un periódico imaginario en torno al que habían montado todo el repertorio estos comparsistas onubenses), y poco más puedo decir sobre la agrupación, en fin, salvo que el conjunto de voces parecía bastante decente. Si mañana tengo ocasión de verla en la repetición de la sesión de la noche anterior que todas las tardes emite Onda Cádiz Televisión (y que también puede verse, por cierto, en su pagina web: http://www.ondacadiz.es/ ), ya descubriré si me he perdido algo interesante, o no, aunque me inclino a pensar que va a ser que no, pero bueno. Desconozco, a causa de todo lo anterior, si cuentan con posibilidades de pasar a cuartos, o no, pero una vez más me da que va a ser que no. El jurado, que sí los habrá visto y escuchado, espero, tendrá la última palabra, de todos modos.

Paso raudo y veloz, pues, a comentar otra de las agrupaciones más esperadas en la noche de hoy, el cuarteto que todos los años dirige Ángel Gago y que en esta ocasión participa en el concurso bajo el título de “Esta boca es mía”. Poco se puede decir sobre el cuarteto, salvo que cuajó una actuación bastante completita que fue del agrado del respetable. Yo particularmente no termino de ver que hayan acertado del todo con el tipo que traen, representando a los Rolling Stones, y con el que han roto la línea que llevaban en los últimos tiempos de sacar tipos de tema histórico, no porque no le hayan sabido sacar partido en esta primera actuación, que lo han hecho, sino por las pocas posibilidades que veo de sacar de ahí tres buenas parodias. Si lo han logrado o no habrá que verlo, en cualquier caso, en las siguientes actuaciones, pero con la de esta noche, por el momento, han superado la prueba y han logrado hacer reír de lo lindo al personal, que al fin y al cabo es de lo que se trata. En la tanda de cuplés, que interpretaron dispuestos como la famosa banda de Mick Jagger y compañía durante uno de sus conciertos (de arte, por cierto, el detalle de utilizar la batería a modo de claves), estuvo mejor, tal vez, el segundo que el primero, puesto que me hizo bastante gracia la maldad que soltaron en el mismo sobre las enfermeras del hospital de San Rafael y la polémica que han protagonizado estos meses atrás, a causa de sus protestas contra la obligación de llevar un uniforme que consideran sexista. El estribillo, siendo pegadizo y tal, me pareció inferior, por otra parte, al del año pasado, que además de cumplir el citado requisito contenía una importante carga de profundidad, recuerden, relacionada con la progresiva degeneración del ambiente el domingo de coros en la plaza. Pero bueno, no siempre se puede dar con la tecla en todo, y este otro, ya digo, tampoco está mal. En el tema libre, por último, se mostraron un poco menos certeros que durante la parodia, a mi juicio, incluso aunque el mismo, cantado a modo de popurrí, contuviera varios golpes verdaderamente hilarantes, como el alusivo al famoso Pájaro-Jaula, que se ha revelado, obviamente, como uno de los grandes temas cómicos a nivel local. Los volveremos a ver en cuartos, sin ninguna duda, y será entonces, y en los sucesivos pases, cuando el público y el jurado deberán decidir de nuevo qué tipo de cuarteto les gusta más, si este, algo más tradicional, por así decirlo, o el del Morera, más suelto sobre el escenario y más dado a la improvisación, o cual de los dos viene mejor este año, simplemente. Todo esto, claro, sin olvidar el rival que les puede haber surgido a ambos con el cuarteto de ayer, “Sin previo aviso, los del paraíso”. Ya se irá viendo qué pasa con esta modalidad tan complicada, en fin, durante las siguientes fases del concurso.

Y aquí lo dejo, hasta mañana, que retome el hilo de mis comentarios para acabar de darle el repaso de rigor a la sesión de esta noche.

Un saludo.






109
De: EMILIO Fecha: 2009-01-29 16:56

Perdón de antemano por la indiscreción, pero es que si no se lo pregunto reviento. A tenor del horario intempestivo de sus comentarios, usted ¿cuándo descansa en carnaval, don Alfred?. Es que no comprendo como aguantan esos cuerpos. Gracias y ya digo, perdón por la indiscreción.



110
De: Alfred Fecha: 2009-01-29 17:01

Juaki, el amigo Aragón volvía a nombrarle ayer, en sus memorias por fascículos del Diario, dentro del capítulo correspondiente a "Los guiris".

Unas memorias que el otro día avivaron el morbo en el duelo entre la comparsa de Joaquín Quiñones y la suya, ya que en la primera entrega contaba Juan Carlos Aragón que allá por 1981, siendo solo un chaval, escribió cierto pasodoble dedicado al difunto Félix Rodríguez de la Fuente para la comparsa del primero, con música de Aurelio del Real por aquel entonces, "Gallos de pelea". Contaba el autor de "Araka la Kana", además, que lo había hecho por mediación de su tio, que mantenía buenas relaciones con aquel conjunto, pero que Quiñones, por lo que le dijeron, le cambió un par de frases al pasodoble y le dijo al grupo que lo había escrito él. Una acusación que negaba tajantemente desde su columna del Diario, la misma mañana de la actuación de las dos comparsas, Joaquín Quiñones, tal y como puede leerse aquí: http://elcarnavalysuscoplas.blogspot.com/2009/01/joaquin-quinones-habla.html.

Lo cierto es que la polémica ha quedado reducida al final a la palabra de uno contra la del otro, por lo que nunca sabremos, parece, qué hubo de verdad, si es que hubo algo de verdad, en todo aquello, pero carnavalescamente hablando, desde luego, Quiñones se las devolvió todas juntas al otro, en la noche del martes, dándole un auténtico baño con su agrupación a la de Juan Carlos.

Un saludo.




111
De: Alfred Fecha: 2009-01-29 17:07

Descanso por la mañana, amigo Emilio, aprovechando que terminé la carrera hace poco y que todavía no me encuentro trabajando, por lo que este año tengo todo el tiempo libre del mundo para dedicarme al seguimiento del concurso. En caso contrario le aseguro que ni de coña me daría tiempo a escribir todo lo que escribo por aquí, vaya, porque es así, y ya voy contrarreloj, así que imagínese si estuviera trabajando, o hasta el cuello de exámenes y entregas, como durante los años más duros de la carrera. Por eso aprovecho a hacerlo ahora que puedo, porque a partir del año que viene, probablemente, mis circunstancias serán otras, y ya no tendré esa suerte.

Un saludo.




112
De: Fofi Fecha: 2009-01-29 18:12

Don Alfred, no si buena si es. Pero en mi modesta opinión, simplemente esa letra me pareció algo demagógica. Pero si se tolera ese grado de demagogia, y si lo dice Sabina, no tengo nada que objetar. A mi es que me da bastante corage que se ahonde en clichés, que no es que sean ya falsos, si no que son todo lo contrario (por ejemplo, eso de unir Cádiz con pobreza, resulta que de 10-15 años a esta parte la renta per cápita de los gaditanos ha subido enormemente, debido a que la ciudad expulsa a los jóvenes, generalmente con escasas o nulas rentas, y retiene a la población más madura con buenos puestos de trabajo y/o funcionarios. Esto esta dando como resultado que los ciudadanos de Cádiz tengan una alta renta per capita respecto al resto de la provincia. Escuchando la letra parece todo lo contrario). Pero vamos que ancha es Castilla (y estrecha la castellana).



113
De: Alfred Fecha: 2009-01-29 20:58

Prosigo repasando ahora las restantes agrupaciones que cantaron dentro del teatro anoche, durante la sexta sesión de preliminares del concurso.

Tras el buen sabor de boca que le dejó a la concurrencia el cuarteto de Gago y los suyos, le llegó el turno a otra de las agrupaciones más esperadas de la jornada de ayer, la que capitanea Juan Manuel Braza Benítez el “Sheriff” y que este año se presenta, con un divertidísimo tipo de cajeras y demás trabajadores del supermercado, como “Esta chirigota vende”, perfectamente envuelta, para regalo, en una puesta en escena de lo más cuidada. No solo este último aspecto de la agrupación se mostró convenientemente elaborado, sin embargo, puesto que todo el repertorio de la chirigota en general consiguió el favor del público, que echó un rato magnífico con las aventuras y desventuras cotidianas de estas cajeras del MercaFalla, la singular cadena para la que trabajan todos los componentes del grupo. El popurrí, si acaso, bajó un poco el nivel con respecto a todo lo anterior, aun estando bastante simpático, al faltarle uno o dos de esos golpes que arrancan la carcajada de todo el teatro entero, si bien su construcción, basada en algunas de esas anécdotas que pueden vivirse cada día en cualquier comercio de este tipo, resultó irreprochable. La presentación, por su parte, cumplió a la perfección su cometido de poner a la gente en situación de inmediato y levantar los ánimos del respetable desde el primer momento, gracias a esa cuidadísima puesta en escena de la que hablábamos antes y a la energía que siempre derrochan sobre el escenario estos veteranos chirigoteros. En este sentido se agradeció sobremanera, asimismo, el regreso del Lulu, monísimo con su peluca rubia y su disfraz de cajera, al que se le notaron cantidad las ganitas que tenía de volver a pisar las tablas del Gran Teatro Falla con su chirigota, tras su ausencia del año pasado, y que no paró de liarla sobre el escenario entre copla y copla. Y hablando de coplas, qué bonita, como siempre, la música del pasodoble de estos señores, qué bien cantados estos, también, gracias al buen conjunto de voces que poseen, y qué pedazo de letra, de verdad que sí, la del segundo, en el que estas cajeras abordaron el tema del progresivo abandono de los mayores, por parte de sus propios hijos y nietos, a través de una pareja de ancianos que cada semana aparece por el supermercado para hacer la compra y preparar una comida familiar el fin de semana, solo para acabar comiendo los dos al final, solitos en la cocina, cuando unos y otros declinan, entre excusas y mentiras, la invitación. Pasodoble de los que dejan un nudo en la garganta, sí señor, y de los que siempre ha sabido escribir el Sheriff, sin salirse del tipo que representan en cada ocasión, con una sensibilidad exquisita. El primero de los pasodobles, que causó menos impacto ya, estuvo dedicado en cambio, como es tradicional, a saludar un año más al respetable y dedicarle el correspondiente piropo a Cádiz y su Carnaval, mientras que los cuplés, bastante divertidos ambos, versaron sobre cierto incidente sucedido en la sección de perfumería del supermercado, que acabó con su poquita de sal gruesa, pero soltada con arte, y sobre lo que dirían ciertas estatuas de la ciudad si pudieran hablar, lo que les sirvió para arremeter desde un nuevo frente contra el restaurante que construyeron este año pasado, en forma de quisco, junto a la Caleta. Para quienes gusten de este tipo de curiosidades, por cierto, tal vez convendría señalar que este último cuplé bien podría considerarse como una especie de remake en clave cómica de cierto pasodoble de la chirigota “Las Madrinas” del mismo autor, en el que este ya utilizó, si bien de forma mucho más seria, el mismo recurso. La chirigota, en fin, demostró muy buen nivel, siendo de las mejores que se han escuchado hasta ahora en el Falla, junto con “Los enteraos” del Selu. Habrá que escucharlas antes a todas, sin embargo, para saber hasta qué punto pueden estar compitiendo las dos por el primer premio de la modalidad, o por la final al menos, pero lo que sí que está claro, de momento, es que a ambas las volveremos a ver en cuartos.

“A los que se les ve la pluma” fue la comparsa de Cádiz que tomó el relevo a continuación sobre el escenario, una agrupación que nos llega de la mano de Jonathan Pérez, el Jona que le llaman, y su jovencísimo grupo, que el año pasado se estrenó en la categoría de adultos, tras triunfar en la de juveniles, con muy buenos resultados, bajo el nombre de “La escuela de Carnaval”. Siguen demostrando una vez más que les aguarda un futuro verdaderamente brillante dentro de la modalidad estos chavales de la capital, que siguen sonando a gloria, gracias al buen gusto con el que cantan en todo momento y a la suavidad de sus bonitas voces, pero que tendrán que continuar puliendo según qué cosas antes de que lleguen a luchar, como lo harán dentro de unos tres o cuatro años a más tardar, a buen seguro, por el pase a la final, y hasta por el primer premio, si me apuran. La elección del tipo, y más que la elección el tratamiento del mismo, quizá, ha sido uno de los aspectos cruciales en los que han patinado este año este prometedor autor y su conjunto, pues no se entiende que vengan como unos poetas de la Caleta ligeramente afeminados, y más que afeminados con un venazo como un bajante, en fin, y luego sin embargo apenas traten ese aspecto de su personaje a lo largo del repertorio, más que en determinados momentos muy puntuales, con lo que empieza a estar de más, por no aportar absolutamente nada a la agrupación, desde ese mismo instante. No me he acabado de enterar, en definitiva, de qué es lo que me han querido contar con esa faceta de su tipo estos jóvenes carnavaleros, si es que realmente me han querido contar algo con la misma, que lo dudo, y es que más bien me ha parecido un simple detalle secundario, puesto ahí sencillamente para darle algo más de colorido a la agrupación, distinguirla de otras similares y sacarle un poco de punta desde el punto de vista humorístico, sin demasiada fortuna, dicho sea de paso. En efecto, me sobraron totalmente en su actuación de la noche de ayer todos esos momentos del repertorio en los que los componentes de la comparsa intentaron hacerse los graciosos, con bastante malage, interpretando su desconcertante papel de poetas mondrigones, entre otras cosas porque semejante caricaturización de los mariquitas, tan trillada y estereotipada, da un poco de vergüenza ajena a estas alturas de la película, la verdad. Centrándonos ahora en lo positivo, que también lo hubo, cómo no, dentro del repertorio que le ofrecieron anoche al respetable destacaron por encima de todo lo demás los dos pasodobles, con una bonita música de aires chirigoteros que trajo la sencillez por bandera y con sendas letras bastante bien escritas, la primera de salutación, podríamos decir, rematada con un toquecito a Sevilla que no acabé de comprender (¿de nuevo el asunto de su futuro concurso de Carnaval?), y la segunda, más melodramática y menos de mi gusto, en consecuencia, sobre la responsabilidad que uno adquiere cuando engendra a una criatura, independientemente de que haya sido como resultado de una única noche de pasión, y la obligación moral de cuidarla y ayudar a la madre que se tiene desde ese mismo momento, aunque no vayas a compartir tu vida con ella. En los cuplés, en los que volvieron a lucir repentinamente su famosa pluma estos jóvenes comparsistas, bajaron un tanto el nivel en mi opinión, aunque más tarde lo compensaron con las cuartetas más acertadas del popurrí, entre las que se contó aquella que destinaron a analizar el típico discurso de los políticos de turno, dándole luego la vuelta y cambiándole así por completo el significado, por más que se me antojara un poquito metida con calzador. Por lo demás, en otras cuartetas creí ver un cierto deseo de emular el espíritu crítico para con la propia fiesta de “La comparsa de Momo” del año pasado, puesto que en algún que otro momento se dedicaron a repasar los distintos tipos de plumas, literarias se entiende, que se pueden encontrar dentro del Carnaval. Bien es cierto que ya el año pasado llevaban algo similar en su popurrí, con “La escuela de Carnaval”, pero en ningún caso sale bien parada la cuarteta a la que me refiero, ya que no resulta recomendable, desde mi punto de vista, ni apuntarse como borregos sin personalidad a las moditas de turno, ni repetirse tampoco de un año para otro. El balance general de la agrupación no deja de ser positivo, en cualquier caso, pese al tropiezo sufrido con la elección del tipo, como decía, o con el torpe tratamiento del mismo más bien, con lo que sigo insistiendo en que de aquí a tres o cuatro años como mucho estará luchando por la final este joven grupo de carnavaleros. En esta ocasión, sin embargo, no sé hasta dónde llegarán, aunque a cuartos sí parece probable que pasen, claro.

Resulta una lástima que el nivel de la función, bastante bueno hasta entonces, decayera definitivamente tras la actuación de la comparsa, pues la chirigota que salió a escena acto seguido no se puede decir que lo mantuviera, ni mucho menos. “No nos la damos… somos artistas” era el título que traían, inspirados por la nueva comparsa de Juan Carlos Aragón, estos jóvenes chirigoteros de Cádiz, que intentaban realizar con su tipo una especie de parodia mordaz de los comparsistas más divos de la modalidad. Una parodia que tuvo su gracia y la mordiente necesaria solo a ratos, como en el incisivo estribillo que cantaron tras los cuplés, regulares na más, por no decir directamente malos, y que ya hizo mucho mejor el Yuyu en ciertos aspectos, además, con “Tampax goyescas. Comparsa fina y segura”, hace unos cuantos añitos. En los pasodobles también mantuvo más o menos el tipo, pese a todo, este joven grupo de chirigoteros, con dos letras bastante ácidas, la primera sobre la propia idea que venían representando y la segunda sobre el tema de la inmigración. En el popurrí, horriblemente monótono desde el punto de vista musical, se acabaron de desinflar, sin embargo, aunque todavía salieran de vez en cuando con alguna coña simpaticona y cargada de mala leche. Chirigota que hizo lo que pudo, dejémoslo ahí, sobre las tablas del Gran Teatro Falla, que no creo que vuelvan a pisar este año, no.

Tampoco creo que las vuelvan a pisar, en principio, los componentes de la siguiente agrupación de la noche, la comparsa mixta de El Puerto de Santa María “Doña Flora”, cuyas chicas nos llegaban con un bonito tipo de jardineras, no sé si de la Alameda o algo así (por el forillo y tal, digo), pero con un repertorio, para qué lo vamos a negar, más cansino que sus castas. Plagado de tópicos en lo literario, y bastante plano y monótono en lo musical, lo cierto es que la tremenda mediocridad del mismo me hizo desconectar enseguida de la actuación, que pronto pasó a convertirse, como ocurre tantas veces, en un simple murmullo de fondo, mientras me dedicaba a hacer otras cosas. Del paso de esta agrupación por el teatro, de hecho, tan solo recuerdo lo interminable que se me hicieron los pasodobles, que eran de esos que no se acaban nunca, así como el soniquete que poseía el conjunto de voces, similar al de la comparsa de las niñas de Luis Ripoll, y agradable de escuchar en general, por lo tanto, salvo cuando saltaba la estrellona de turno queriendo lucir palmito y dando berridos, más que otra cosa. Por fortuna, no creo que vayamos a tener que escucharlas de nuevo durante el presente concurso, a la vez que confío en que mejoren notablemente, de cara a futuras ediciones del mismo, que buena falta les hace.

Termino esta crónica mía comentando la última agrupación que pasó por el escenario del Gran Teatro Falla en la sesión de ayer, la chirigota de Huelva “El marqués de pocas tierras”, que sacan los parientes onubenses de Francisco Abeijón “Carapalo”, con una pequeña ayudita de este, y que tan buen sabor de boca dejara el año pasado, en que se quedó a las puertas de cuartos, con “La tía Manoli (en peligro de extinción)”. Lástima del bajón que ha pegado este año la chirigota, con respecto a la pasada edición del concurso, porque ya digo que con “La tía Manoli (en peligro de extinción)” sí que gustaron y sorprendieron mucho estos chirigoteros de Huelva. En esta ocasión siguen ajustándose al modelo de chirigota que ha popularizado el Selu, tan difícil de imitar, aunque muchos lo intenten, con un tipo de aristócrata venido a menos y más bien decadente, con el que no lograron alzar el vuelo sin embargo en ningún momento, pese a que puntualmente tuvieran algunos detalles simpáticos. No empezaron malamente, de todas formas, en la presentación, bien desarrollada, con algún toquecito de gracia y en la que explicaron perfectamente aquello que querían representar, pero pronto comenzaron a perder la confianza del poco público que se encontraba para entonces en la sala, cuando cantaron los pasodobles. Estos resultaron ser bastante sosetes, aunque pretendieran hacer reír, por mucho que el grupo los defendiera de la mejor manera posible, siempre metido en el tipo, mientras que los cuplés estuvieron un poco mejor, por su parte, ya que el segundo, sobre la modita de grabar barrabasadas con el móvil para luego colgarlas en internet, tuvo su gracia. El estribillo también resultó simpaticón, con ese detalle de sacarse un puñado de arena del bolsillo y derramarla sobre el escenario al hacer referencia a las pocas tierras con las que cuenta ya el patrimonio de estos marqueses, pese a lo cual el repertorio terminó por naufragar definitivamente durante el popurrí, bastante insulso y aburrido, a decir verdad. En los próximos años, si es que la chirigota continúa acudiendo al concurso, descubriremos si fue flor de un día lo del pasado Carnaval o si ha sido este otro, en cambio, la excepción a la norma, pero lo que no ofrece dudas es que de preliminares este año no pasan, pese a la dignidad con la que se condujeron, en todo momento, sobre el escenario.

Veremos a ver, en fin, qué nos depara la función de hoy, que dará comienzo, qué stress, carajo, en apenas unos minutos.

Un saludo.




114
De: WWfan! Fecha: 2009-01-29 23:50

Manolo Santander más que un sello personal parece que saca cada año la misma agrupación.
Ese "complejo" hace infravalorar generalmente su agrupación.
Dicho esto, como siempre destaca los pasodobles, esta vez con música de Juan Carlos Aragón. Me quedo con el segundo con el sello inconfundible de Manolo, pro clase obrera y se pasa por el forro los dobles sentidos y utiliza el lenguaje más directo...



115
De: Alfred Fecha: 2009-01-30 08:45

Qué malamente, oigan, cuando en una función hay pocas agrupaciones de las esperadas, y esas pocas, encima, no se muestran a la altura de las expectativas, como ha ocurrido esta noche. Menos mal que siempre surge alguna agradable sorpresa por ahí, como ha ocurrido también esta noche, para compensar los ocasionales tropiezos de los más laureados. Pero bueno, vayamos por partes, como siempre, y veamos qué se ha podido escuchar dentro del Gran Teatro Falla durante la jornada de hoy.

La primera decepción del día llegó con el coro puertorrealeño, encargado de abrir la sesión, que este año se presenta como “El trocadero de Puerto Real” para recordar mediante su tipo a todos aquellos ciudadanos de dicha localidad que tuvieron que refugiarse en Cádiz, después de que las tropas francesas arrasaran su villa, prácticamente, durante la Guerra de la Independencia. El año pasado me gustó muchísimo más el coro de estos buenos amigos de Puerto Real, definitivamente, aunque no lograran pasar a cuartos, entre otras cosas porque lo vi bastante más trabajado en todos los sentidos que este otro que ahora nos traen, empezando por el propio tipo y la idea a desarrollar sobre las tablas del Gran Teatro Falla (esto de los fanfarrones y el asedio a Cádiz y todo ese rollo ya está un poco visto, la verdad), un aspecto en el que se habían venido distinguiendo en los últimos tiempos por su imaginación y su creatividad y en el que este año han empeorado sensiblemente, a mi juicio, y terminando por algo tan fundamental como lo es la música del tango, que en esta ocasión me ha parecido, siento decirlo, un tanto regulero. El año pasado además fueron uno de los pocos coros que lo remataron como Dios manda, es decir, en seco y hacia abajo, en lugar de hacerlo hacia arriba y en sostenido, lo que yo denomino un remate “a lo Broadway”, vaya, como sí que lo han hecho, en cambio, en este caso. Total, que muy floja para mi gusto la tanda de tangos, tanto por la citada música como por la interpretación, en la que creí detectar ciertos problemas de vocalización durante determinados pasajes, y por las letras, asimismo, que no fueron nada del otro mundo, la primera sobre la estrecha relación que siempre ha unido a Cádiz con Puerto Real, creo recordar, y la segunda sobre una anciana gaditana que regresa a la ciudad tras muchos años de ausencia, reviviendo así en cierto modo su niñez. En la tanda de cuplés, que cubrieron el expediente y poco más, destacó sobre todo el estribillo, en el que jugaban con los distintos ritmos que pueden marcar la caja y el bombo, más serios y marciales o más alegres y chirigoteros, según se toquen, probablemente lo que más me agradó de todo el coro, para que se hagan ustedes una idea de cómo ha sido la cosa. Tampoco es que la presentación o el popurrí estuvieran particularmente mal, por último, pero siendo piezas tan subordinadas al tipo (o así debería ser al menos), y siendo el tipo en esta ocasión, a su vez, tan sosete y poco original, lo cierto es que no terminan de enganchar en ningún momento, pese al esfuerzo realizado por estos coristas de Puerto Real, dejándote a mi juicio un tanto indiferente. En resumidas cuentas, como verán, no me ha entusiasmado demasiado la nueva propuesta del coro de Puerto Real, que ha sufrido un considerable bajón con respecto a los últimos años, desde mi punto de vista, no sé si por la ausencia de su último director, que este año ha descansado, o por los cambios experimentados en la autoría, en la que se han incorporado, creo, un par de nuevos nombres, al mismo tiempo que han desaparecido otros. Tal vez el coro haya decidido que ya era hora de darle paso a un cierto relevo generacional, a raíz del batacazo del año pasado, pero de ser así la verdad es que podrían haberse quedado como estaban, que quien falló el pasado Carnaval, además, no fueron ellos, sino el jurado de la modalidad. Sea como sea, verán ustedes como el año pasado, que me gustaron mucho, se quedaron en preliminares, y cómo en esta nueva edición del concurso, en la que me han dejado completamente frío, sí que pasan a cuartos. Yo es que cada vez debo entender menos de esto, me parece, porque si no es que no me lo explico, vaya.

El chasco que me llevé con el coro, no obstante, pronto encontró su compensación en la agradable sorpresa que supuso la actuación de la siguiente agrupación de la noche, la chirigota de Cádiz “Huele a ropero”. La sorpresa fue relativa, eso sí, porque uno de sus autores, el amigo Bocuñano, ya sacó hace un tiempo alguna que otra chirigota bastante agradable, como “Si no valgo po me lo dices” o “Los Holiday”, antes de incorporarse al coro de Valdés, en donde había venido militando últimamente, aportando repertorio además, y después de formar parte de algunos de los cuartetos más recordados de dicho autor, como “Aquellos maravillosos años” o “Los micromachín”. No es que esta chirigota que tanto ha gustado al público en la noche de hoy haya surgido de la nada, por lo tanto, si bien nadie esperaba que su paso por el escenario del Gran Teatro Falla fuese a dejar tan buen sabor de boca. Una de las claves de su éxito seguramente se halle en su arriesgado tipo de mariquitas que permanecen todavía dentro del armario (y digo mariquitas y no homosexuales por el importante ramalazo del personaje al que venían representando estos chirigoteros, que tampoco es que todos los gays lo tengan, claro), al que han sabido sacarle punta con la poca vergüenza, la frescura y la sal gruesa imprescindibles en estos casos, pero también con el suficiente tacto y la suficiente habilidad como para que la caricatura no resulte ofensiva para nadie, creo, ni caiga en más tópicos que los estrictamente necesarios. No faltan los momentos en los que rozan ese difuso límite, evidentemente, pero en líneas generales creo que han sabido tratar bastante bien el tema, lo que les ha valido, por otra parte, el encendido aplauso del respetable, que se lo pasó pipa con ellos desde el mismo instante en que se encendieron las luces y se pudo contemplar la divertida puesta en escena de la agrupación, con toda la chirigota cantando dentro un gigantesco ropero. La buena impresión causada por la presentación se vio confirmada a continuación con los dos pasodobles que cantaron, bonitos de música y acertados en las letras, la primera de ellas para defender su hombría, independientemente de su orientación sexual, frente a todos aquellos que la cuestionan por tal razón, para lo que enumeraron toda la larga serie de barbaridades que pueden llegar a cometer quienes se consideran tan machotes a causa de su heterosexualidad (abuso de menores, violencia de género, complicidad en el turbio negocio de la prostitución, etc, etc…), y la segunda para dar cuenta de todos esos tópicos y todas esas leyendas negras que acompañan al gaditano desde su nacimiento (que si tiene que ser gracioso, que si le tiene que gustar el Carnaval, que si siempre tiene que ir vestido del Cádiz, que si tiene que ir por la vida con el aro, pisha, quillo constantemente en la boca, etc, etc…), muchas veces sin razón, motivo por el cual estos chirigoteros rechazaban de plano la forma en que muchas veces somos presos, sin quererlo, de la propia imagen que nosotros mismos nos hemos creado, o que nos han creado otros, no se sabe muy bien. No decayeron tampoco en los cuplés, el primero con una maldad gaditana, un tanto cruel pero ciertamente ingeniosa, sobre una de las concursantes de la última edición de Gran Hermano, ya imaginarán ustedes cual, y el segundo sobre el GPS tan bueno que habían instalado en su coche estos mariquitas con olor a ropero, que un buen día se extralimitó y les soltó a sus dueños cierta impertinencia relacionada con su pérdida de aceita. Como además los remataron con un estribillo de lo más divertido y ajustado al tipo, el público, que estaba a gustito, volvió a premiarles con una atronadora salva de aplausos. Durante el popurrí, por último, continuaron las carcajadas del respetable, que se rió a placer con la mayoría de las cuartetas que fueron desgranando, una detrás de otra, estos chirigoteros de la capital, tremendamente picantonas y subiditas de tono casi todas ellas, pero también muy ocurrentes y bien llevadas. El broche de oro a la intervención de la chirigota lo puso el momento en el que por fin se decidieron a salir del gigantesco ropero en el que habían permanecido metidos durante toda la actuación sus componentes, entre los solemnes sonidos de las trompetas y las fanfarrias. Bastante buena, en definitiva, la chirigota del Bocu y compañía, que si mantiene el nivel en los próximos pases (porque a cuartos, creo yo, pasa seguro) podría llegar a convertirse en la gran revelación de este año.

Sin llegar al nivel de la chirigota anterior, que ciertamente sorprendió a todo el mundo, también la siguiente agrupación, la comparsa de Ceuta “Los del 27”, hizo un buen papel sobre las tablas del Gran Teatro Falla, sin que apenas nadie lo esperara. No es que sea nuevo en estas lides, este grupo de comparsistas ceutíes que ya trajeron en el pasado agrupaciones más que decentes como “La hora de los valientes” o “Los fareros”, pero nadie sabía a ciencia cierta, naturalmente, qué sería lo que nos traerían en esta ocasión. Y resulta que lo que nos han traído ha sido, miren ustedes por donde, una comparsa de lo más agradable, cantada suavito y con sencillez, bien desarrollada en lo literario, y con un tipo de artistas de la generación del 27 que ellos condensan en las figuras de tres de sus principales exponentes, el escritor Federico García Lorca, el pintor Salvador Dalí y el cineasta Luis Buñuel, de los cuales vemos distintas versiones encarnadas en los diversos componentes de la agrupación, bastante bonito, a mi juicio. Los autores que aparecen acreditados son Francisco José Sánchez Navarro y Manuel Alonso Panadero, pero Tino Tovar les ha echado un pequeño cable en lo musical, por lo que parece, de forma extraoficial. Bien que se nota, creo yo, en el gusto con el que la comparsa ha cantado todo el repertorio y en su agradable musicalidad, puesta de relieve, por ejemplo, durante la tanda de pasodobles. Las letras de estos, más que correctas sin ser ningún pelotazo, giraron en torno a las relaciones entre Cádiz y Ceuta, a las que imaginaban en su copla como dos hermanas, Cádiz la mayor y Ceuta la más pequeña, la primera de ellas, y en torno a nuestra tierra, evocada desde el punto de vista de la figura de Rafael Alberti, del que confesaban no haberse vestido, en el remate del pasodoble, porque para hacerlo tendrían que ser gaditanos, la segunda. Los cuplés, por su parte, aportaron alegría y vitalidad a la actuación, aunque no fueran nada del otro mundo, contribuyendo así a mantener ese tono tan ameno y desenfadado que marcó, en general, todo el repertorio de la comparsa, desde la presentación hasta la ultima cuarteta del popurrí. No digo que sea una gran comparsa ni nada por el estilo, en fin, pero sí que se veía bastante trabajada, que contaba con una puesta en escena ciertamente atractiva y con un conjunto de voces que sonaba bien, y que le hizo pasar al respetable un rato agradable y distraído, sin aburrir en ningún momento al personal, que ya es más de lo que se puede decir, creo yo, sobre buena parte de las agrupaciones que pasan por el teatro cada día. Tal vez el jurado considere que la agrupación no debe pasar a cuartos, llegado el momento, pero a mí particularmente, si les digo la verdad, no me importaría en absoluto volver a escucharla de nuevo. Ya veremos si se puede o no.

Después de la comparsa volvió a salir a escena otra de las agrupaciones más esperadas de la noche, sin que sea tampoco un grupo de primerísima fila, el cuarteto de Sevilla “Rito, rito, gorgorito”, que el año pasado alcanzara los cuartos de final con “Un, dos, tres”, y de nuevo volvió a defraudar las expectativas depositadas en ella, como ya había sucedido anteriormente, al menos en mi opinión, con el coro de Puerto Real. En este caso no hay duda alguna sobre si solo me defraudaron a mí, o al resto de la gente también, porque el público asistente a la sala dejó bien claro su descontento con el cuarteto en varios momentos de la actuación, poniéndose revoltoso, brindándole aplausos de pitorreo y liándole la pajarraca, en definitiva, en más de una ocasión. La parodia, en la que representaron una especie de versión carnavalesca de la misa católica sin demasiada fortuna, la pudieron desarrollar tranquilamente, no obstante, estos cuarteteros sevillanos, si bien chocaron al hacerlo con una sala completamente silenciosa que solo llegó a reírse un poco con dos o tres de los golpes que desgranaron a lo largo de la misma. En la tanda de cuplés, tampoco particularmente inspirados, el personal continuó dándoles cuartelillo, aun cuando ya se mascara para entonces la tragedia, como bien dijo alguna voz por ahí. Fue a la altura del tema libre, pues, cuando el público terminó por amotinarse y decidió montarse su propia juerga, aunque no llegó la sangre al río, después de todo, de tal manera que el cuarteto pudo completar sin mayores incidentes su actuación, aunque lo hiciera, ya al final, a trancas y barrancas. Está claro que el cuarteto nunca llegó a conectar con el público, en fin, pero no deja de resultar una lástima que el personal se haya alborotado por primera vez este año con una agrupación como esta, que se notaba trabajada a pesar del resultado, cuando se han visto otras mucho peores, me da la impresión, a lo largo de estos últimos días. Pero bueno, ya se sabe que en estas cosas influyen mil factores, y si les ha tenido que tocar a ellos, en vez de a otros que se lo merecieran más, no les queda otra que aceptarlo y asumirlo, como así lo hacia ante los micrófonos de Canal Sur tras la actuación, de hecho, Agustin Peña, el autor del cuarteto, en un alarde de cordura y sensatez. Vista la reacción del publico y la poca gracia que ha hecho el cuarteto, por último, dudo mucho que el jurado vaya a estimar oportuno el pasarles de fase, y casi que les hará un favor, en realidad, dejándoles este año en preliminares.

No fueron los únicos que no estuvieron a la altura de las circunstancias, con eso y con todo, durante la primera parte de la función, pues también la chirigota de Manolito Santander, “Los primerizos” este año, resultó un tanto decepcionante, a mi juicio, sin llegar tampoco a los extremos del cuarteto, claro está. Y digo que resultó decepcionante porque no es este un autor del que se espere ya gran cosa a estas alturas, a la vista de sus últimas agrupaciones, pero sí que había una cierta expectación, o una cierta curiosidad, si lo prefieren, por ver si la música de Juan Carlos Aragón, que es quien se la hace este año, le había dado nuevos bríos a la chirigota. No ha sido así, finalmente, con lo que Manolito Santander y los suyos habrán de resignarse a pasar una vez más sin pena ni gloria por el concurso. El tipo de hombres embarazados que traen, para empezar, no deja de ser un poco así como de chirigota chunga (ya lo trajo en anteriores ediciones del concurso, de hecho, alguna que otra agrupación de las reguleras), mientras que esa extraña fusión entre el estilo de Manolito Santander y el de Juan Carlos Aragón que se puede apreciar sobre todo en los pasodobles y los cuplés, no me termina de convencer, la verdad, porque difícilmente podrán encontrarse dos autores, creo yo, que peguen menos el uno con el otro. En efecto, escuchando los pasodobles me dio la sensación de que el grupo no ha sabido asimilar demasiado bien, por ejemplo, la melodía que el amigo Aragon debió darles allá por el mes de agosto, destrozándola en el proceso, seguramente, al querer adaptarla a su forma de cantar de toda la vida. De tal manera, el primer tercio del pasodoble sí que se ajusta bastante bien al sello habitual de las chirigotas de Santander, mientras que el segundo tercio, en cambio, suena muchísimo más al estilo de Juan Carlos, si bien hasta ahí no hay problema, en mi opinión, porque la música es bonita, tanto en una parte como en la otra, y la interpretan de forma adecuada. El problema viene en el último tercio del pasodoble, que no sé al estilo de quién coño responderá, la verdad, pero que lo arruina por completo, a mi parecer, con un remate feo de cojones, o lo que es más probable, mal interpretado por la agrupación. Tres cuartos de lo mismo ocurre con los cuplés, que la chirigota se empeña en interpretar como si fueran los suyos de siempre, acaso porque tampoco sepa hacerlo de otra manera, cuando salta a la vista, en cualquier caso, que esa música requiere de una interpretación muy distinta, como aquella que realizaban, con su tono chulesco y desvergonzado, las chirigotas del propio Aragón, cuando este las sacaba todavía. Tampoco resulta justo echarle toda la culpa al grupo, de todas formas, porque el desenlace del cuplé me volvió a parecer una vez más, musicalmente hablando, raro, raro, raro, que diría el padre de Julio Iglesias, y poco efectivo para rematar convenientemente las letras. Total, que Manolito Santander ha intentado renovarse este año con la ayuda del amigo Juan Carlos Aragón, pero el tiro le ha salido, me parece a mí, por la culata. Las letras de los pasodobles tampoco es que los arreglaran, por lo demás, pues fueron de lo más normalitas las dos, la primera una típica copla de salutación y presentación, como las que suele traer siempre esta chirigota, y la segunda, bastante tosca en su redacción, acerca de la actual crisis y el poco derecho que tienen a hablar sobre la misma gente como Zapatero, que tanto cobra y que tan bien vive, según la agrupación. No digo que no lleven razón con semejante mensaje estos chirigoteros, pero no me parece de recibo rematar una letra de estas características con un sonoro “me cago en tus muertos”, la verdad. Más que nada por lo facilón que resulta y por lo bruto que queda, en fin. En cuanto a los cuplés, sobre la nueva cofradía que se ha creado en la ciudad allá en los Salesianos y sobre las enfermeras de la clínica de San Rafael y sus protestas laborales, se vieron lastrados como antes decía por lo mal rematada que está la música de los mismos, pero no se puede decir que estuvieran malotes, tampoco, como no lo estuvo, de igual manera, el estribillo, gamberrete y al tipo. No les van a abrir las puertas de la final, desde luego, pero resultaron simpaticones. La presentación y el popurrí, por último, contienen alguna que otra ocurrencia igualmente simpaticona alusiva al tipo que representan, pero la verdad es que no creo que vayan a entusiasmarle a nadie. En definitiva, pasarán a cuartos, imagino, pero se las verán y se las desearan seguramente para pasar de ahí. Menos mal que este año, por lo menos, no traen pistolas de agua con las que estropearles intencionadamente los portátiles a los profesionales de la prensa que trabajan en el foso, una vez que estos publiquen que la chirigota de Manolito Santander viene, nuevamente, regular na más.

Mañana prosigo comentando las actuaciones de la noche de hoy, reseñando las agrupaciones que actuaron en el segundo bloque, tras el descanso.

Un saludo.




116
De: Alfred Fecha: 2009-01-30 20:01

Bueno, vamos allá con los comentarios correspondientes a la segunda parte de la función del día de ayer, que se hizo poco más o menos que eterna a causa de la escasa calidad de los distintos grupos que pasaron por el escenario a lo largo de la misma.

La primera de estas agrupaciones, que salió a escena tras el descanso, probablemente fue la mejor de todas, puesto que el coro de San Fernando “Quillo, ten carma” ofreció una actuación, cuando menos, amena y distraída. No es que el coro sea un derroche en ningún sentido, ni de música, ni de letras, ni de voces, pero sí que se defendió, un año más, con bastante dignidad. No acabo de entender, eso sí, el título que traen en esta ocasión, puesto que yo siempre había creído que el rollo ese del karma y tal era cosa de los budistas, y no de los hindúes (qué buena comparsa aquella, por cierto), que es de lo que vienen este año estos coristas de la Isla, aunque lo mismo siempre he estado equivocado, quién sabe. Sea como sea, esta nueva apuesta suya bien se podría considerar, pues, una especie de remake de “Pasaje a la India”, aquel recordado coro de los niños de 1989, si bien los hindúes a los que viene representando ahora esta agrupación de San Fernando son un poco más actuales, con lo que ya no queda ni rastro, claro, de las referencias al tema del colonialismo y demás que sí que estaban presentes, en cambio, en el coro de Nandi y los suyos. En lo que respecta al repertorio propiamente dicho, una vez establecido el tipo del coro y la puesta en escena, con elefante y todo, que no estuvo nada mal, poco cabe decir, salvo que lo defendieron, como ya dije, con una cierta dignidad, y que en todo momento resultó razonablemente distraído, gracias en gran medida a lo movidito de las músicas seleccionadas, de forma acorde con su tipo, para la presentación y el popurrí, con amplia presencia de la banda sonora de “Aladdin”, el clásico de Disney, entre las mismas. Un tono bastante alegre y desenfadado, como ya es habitual en ellos, el que mantuvieron a lo largo de toda su actuación estos coristas, cuyos tangos, por otra parte, se mostraron correctos y con aires clásicos en lo musical y aceptables sin más en lo literario, con dos letras, la primera, mejor que la segunda, con un entrañable recuerdo para la Plaza, escenario del carrusel de coros durante muchísimos años y actualmente apartada del mismo a causa de las aparatosas obras de rehabilitación a las que se está viendo sometida, y la segunda, peor que la primera, sobre el tema, que empieza a estar demasiado explotado ya, de las madres que utilizan a sus hijos como armas arrojadizas durante los procesos de separación, negándoles a sus padres la posibilidad de verlos y de disfrutar con su compañía. Los cuplés, cortitos de letra, sirvieron para seguir animando la actuación, no obstante, con ritmos muy vivos y alegres en el estribillo, y para enlazar después con el popurrí, que también se mantuvo dentro de esa misma línea, como ya dije. El coro de José Manuel Contero y los Montiel lo tendrá difícil nuevamente para superar el primer corte, y más en un año en el que compiten nada más y nada menos que 17 grupos dentro de la modalidad, pero el caso es que ahí están un año mas estos coristas isleños, aportando su particular granito de arena a la fiesta grande de Cádiz, con la humildad y la simpatía que les caracteriza.

Lo bueno de la siguiente agrupación que cantó sobre las tablas del Gran Teatro Falla en la noche de ayer, la comparsa de Punta Umbría “El príncipe de los sombreros”, es que me demostró que el concurso nunca dejará de sorprenderme, por más que ya crea haberlo visto todo en materia de Carnaval, pero lo malo es que no todas las sorpresas resultan siempre agradables, ni mucho menos. En efecto, nunca jamás imaginé que llegaría a ver a una comparsa cantando en el templo de los ladrillos coloraos con sus componentes vestidos como percheros de pie, que eso era, aunque parezca mentira, lo que venían representando los integrantes de esta agrupación onubense con su estrafalario tipo, y la verdad es que ahora, un día después, todavía sigo sin creerme que aquello fuera verdaderamente real, y no un sueño mío. Vaya tela, oigan. Me gustaría poder comentar algo sobre el repertorio que cantaron anoche estos amigachos de Punta Umbría, pero lo mismo que los árboles no dejan ver el bosque muchas veces, en este caso fueron los percheros, que es que mandan cojones las ocurrencias del personal, los que no me dejaron ver la comparsa. Toda la actuación me la pasé, en fin, sin dar crédito a lo que estaba viendo, y esperando que la vieja cómoda pintada de verde que colocaron al fondo del escenario a modo de decorado se levantara, de un momento a otro, y se pusiera a bailar por tanguillos en alguna cuarteta del popurrí. Lo único que recuerdo de forma un tanto vaga, por lo poco que pude percibir de la actuación tras entrar en estado catatónico a la vista de estos percheros, es que el pasodoble se me antojó interminable y alargado hasta la extenuación en lo musical, y que el que tocaba la caja sigue aporreándola de mala manera y metiendo un ruido horroroso con ella un año más. Porque lo más triste de todo esto, no crean, es que los responsables se semejante esperpento no son ningunos desconocidos aquí en Cádiz, ya que lograron colarse en la siguiente fase del concurso en las dos últimas ediciones del mismo con “El desembarco de la chirla” y “La cárcel de febrero”, aunque lo hicieran, eso sí, de forma absolutamente incompresible, a mi juicio. Si este año se repite el disparate y vuelven a pasar a cuartos con la monería esta de comparsa que nos trajeron ayer, de verdad que habrá que empezar a plantearse la transparencia del certamen, porque mucha lógica desde luego no tendría. Pero bueno, confiemos en que el jurado, esta vez sí, sepa poner en el sitio que verdaderamente les corresponde a estos comparsistas onubenses, y en que no tengamos que volver a verlos este año, en consecuencia, por el teatro. La cuchara de palo en la categoría de tipos, además, se la habrán llevado al menos, así que tampoco podrán decir que se han ido de Cádiz con las manos vacías.

“Cádiz, 3000 gigas de historia… metiítos en la red” fue la joven chirigota de la capital que tomó el relevo tras la comparsa ante el escaso público que asistió al gran coliseo gaditano anoche, y del que quedaba ya bastante poco, además, para cuando actuó la misma, pero tampoco puede decirse que sus componentes redondearan una faena particularmente brillante, por lo que nadie se perdió nada. El tipo de “frikis” enganchados a internet, a los videojuegos, al anime y a toda esa movida que traían estos jóvenes chirigoteros gaditanos, por otra parte, coincidía casi totalmente, incluso en la propia vestimenta que lucían ellos, con el de una de las chirigotas callejeras más buscadas por todos los rincones de Cádiz el pasado Carnaval, “Los guapitos del chat”, si es que no estaba copiado directamente de la misma, claro. Dejémoslo en que la coincidencia resultó cuando menos sospechosa, y en que semejante detalle no ayudó demasiado, la verdad, a que la chirigota causara una buena impresión entre quienes la escuchamos. El repertorio además resultó cortito con sifón, aunque los chavales le pusieran voluntad, con lo que definitivamente no cuentan con demasiadas posibilidades de pasar a cuartos, no. Deberán volver a intentarlo, pues, en alguna otra ocasión.

La función continuó arrastrándose agónicamente, camino de su ansiado final, con la aparición en escena de la última comparsa de la noche, “El escondite del viento”, procedente de El Puerto de Santa María. Una alegoría sobre los vientos de levante y de poniente que luchan por el amor de la Tacita, inspirada en el famoso pasodoble de “Los buscavidas” de Antonio Martín, por lo tanto, tal y como quedó confirmado con el inicio del primero de los pasodobles, en el que estos jóvenes comparsistas portuenses lo recordaron, para pasar a darnos después su poquito de caña a todos los gaditanos por nuestro conformismo y nuestra falta de espíritu combativo, que hacen que así nos luzca el pelo luego, según estos amigachos. Se ve que allá en El Puerto las cosas deben irles mucho mejor, o algo así. En el segundo de los pasodobles, musicalmente bastante mediocres, aunque bien cantados por el grupo, procedieron a darle su poquito de caña, también, a la Familia Real y a la Corona, al hilo de la actual crisis económica que atraviesa todo nuestro país y parte del extranjero. Los cuplés podríamos decir que fueron los que cabía esperar de una comparsa de estas características, al igual que había sucedido antes con la presentación y que sucedió después con el popurrí. Total, que un coñazo de comparsa, vamos. No creo que el jurado vaya a premiar su tremenda mediocridad con el pase a cuartos de final, aunque cosas más raras se habrían visto, cualquiera sabe.

Costó trabajito, como habrán visto, pero la sesión llegó finalmente a su cierre con la ultima chirigota de la jornada, “Los buscarruinas de la Plaza Mina”, que cantó para un teatro prácticamente vacío ya, salvo por los miembros del jurado, las ninfas, los profesionales de los medios de comunicación y los simpatizantes de la agrupación. No creo que ni siquiera estos últimos defiendan, de todos modos, la calidad del repertorio que desgranaron sobre las tablas del Gran Teatro Falla los jóvenes chirigoteros de San Fernando, que llegaron con un curioso tipo de arqueólogos, al que no le supieron sacar demasiado partido sin embargo, y a los que quizá cabe disculpar a causa de su inexperiencia. Nadie nace aprendido y nadie ha dicho, además, que esto de hacer Carnaval sea fácil, sino más bien todo lo contrario, pero tienen toda la vida por delante para ir aprendiendo estos chavales de la Isla, y espero que sepan aprovecharla con los años, primero para divertirse a tope durante las fiestas, que para eso se celebran, y segundo para ir sacando, poquito a poco, agrupaciones cada vez mejores. Con la de este año, no obstante, no creo que vayan a llegar muy lejos dentro del concurso, por lo que seguramente tendrán que despedirse del mismo hasta el año que viene.

Una de las funciones más flojas de lo que llevamos de concurso, sin lugar a dudas, la de la noche de ayer, que trajo más de una decepción por parte de las agrupaciones más esperadas del cartel, aunque también alguna que otra sorpresa agradable, como ya se ha visto. Veremos a ver qué tal está, dentro de un rato, la de hoy.

Un saludo.





117
De: WWfan! Fecha: 2009-01-30 22:59

Dicen que los del cuarteto se han llevado 4 meses ensayando.
O han perdido 4 meses de su vida o sus mujeres se han dado cuenta tras la actuación que el bulo que se han montado para estar fuera de casa, como que no cuela.



118
De: WWfan! Fecha: 2009-01-30 23:13

Parece que he metido la pata y son unos críos que este año salen en adulto.
Entonces cambia. O sea, no me ha gustado pero no hay meta si no hay comienzo.



119
De: WWfan! Fecha: 2009-01-30 23:39

Los Superabuelos... Siendo una buena agrupación no deja de causarme cierta decepción tras dos años increíbles.
No me gusta lo rebuscado de la música del pasodoble de Bustelo y mucho menos el remate final (con lo maravillosa que es la que ha hecho a Quiñones).
Vamos, que no la veo este año repetir final.



120
De: Vegallana Fecha: 2009-01-31 01:42

Maravillosa me ha parecido la comparsa de Romero Bey. La agrupación más fresca en su modalidad que he oído hasta hoy día. Musicalmente deliciosa, con letras que han estado a la altura (incluso la del polémico, atrevido y un tanto epatante segundo pasodoble). No sé qué les habrá parecido a ustedes.

Un saludo.



121
De: Juaki Fecha: 2009-01-31 03:07

Juanma Romero Bey es un monstruo de la afinación y con una sensibilidad prodigiosa para las músicas. Tuve la inmensa suerte de sacar una agrupación con él, "Mano Negra", y lo que de verdad me sorprende es que a estas alturas todavía no esté entre los grandes.

Será que tiene otras prioridades antes que el carnaval, seguro.



122
De: Alfred Fecha: 2009-01-31 09:00

Bueno, bueno, bueno, a ver cuánto de lo que se ha visto esta noche en el templo de los ladrillos coloraos me da tiempo a comentar antes de que amanezca, que hoy se me ha hecho tarde comentando la jugada en el irc y hemos tenido un poco de todo: agrupaciones de nivel medio, pero más que dignas, como el coro de Sevilla “Martes de Carnaval” o la comparsa de Algeciras “La arena. Leyenda de un navegante”, y otras más flojitas, como la chirigota de Marbella “Si me pagas, te la enseño” o la comparsa de Córdoba “Los renglones torcidos del Carnaval”, cuando no directamente infumables, sin más, como la chirigota de Murcia “Una chirigota de Cadi” o la de Sevilla “Los genios”. Por tener hemos tenido hasta una buena chirigota, la de “Los superabuelos. Una chirigota niñera” del Manolín, y dos comparsas diametralmente opuestas, pero sumamente interesantes las dos, la de Juan Manuel Romero Bey, “Los calavera”, más atrevida y experimental, y la del maestro Don Enrique Villegas, que ha vuelto por la puerta grande con “Un paseo por el tiempo”, mucho más clásica y tradicional, naturalmente, como resulta lógico. Pero vayamos por partes, no obstante, un día más.

La sesión la abrió el segundo coro que nos llega desde Sevilla en esta edición del concurso, “Martes de Carnaval”, con la letra de Pepe Marchena, antiguo autor del coro de los niños, y de Miguel Ángel Cáceres, y la música de este último. Un coro, el de estos amigos de Triana, que está algo mejor que el de sus paisanos de “El nuevo mundo”, creo yo, aunque también se encuentre un tanto estancado de un tiempo a esta parte, desde mi punto de vista, y vaya a tener un poco complicado el pasar a cuartos. El conjunto de voces, por ejemplo, peca de lo mismo que el del otro coro sevillano, es decir, de demostrar la fuerza necesaria tan solo en algunos momentos, sonando el resto del tiempo un poco lacios, por lo general, mientras que siguen sin comerse demasiado el coco por lo que parece con el tema de los tipos, trayendo ideas y propuestas bastante sobadas y poco elaboradas. De tal manera, si “Los del nuevo mundo” eran algo así como un remake de “Guanahaní”, este otro coro, “Martes de Carnaval”, viene a ser una especie de remake de “El Congreso”, aquel colorido y vistoso coro del Lama en el que este quiso reunir los carnavales más conocidos de todo el mundo. Efectivamente, esa es más o menos la idea que nos vuelven a traer ahora con su agrupación estos sevillanos, al representar mediante una llamativa puesta en escena y unos disfraces multicolores tres de los principales carnavales del mundo mundial, el de Venecia, el de Brasil y el de Tenerife, que acaban por venirse a Cádiz, tras darle paso a la Cuaresma en sus respectivas tierras y despedirse de las carnestolendas hasta el año que viene el Martes de Carnaval, para continuar disfrutando con la misma, aprovechando que aquí en Cádiz se puede y que después del Miércoles de Ceniza todavía continuamos celebrándola unos cuantos días más. Una propuesta con la que buscan resaltar esta última peculiaridad del carnaval gaditano, imagino, pero que no resulta particularmente novedosa como hemos visto, aunque les haya permitido, tanto en la presentación como en el popurrí, sobre todo, jugar con los sones y los ritmos propios de cada uno de los tres carnavales que vienen representando para construir un repertorio bastante ameno y movidito desde el punto de vista musical. Un poco menos inspirados se mostraron ya, ay, durante los tangos, cuya música se me antojó correcta y poco más, con algún giro raro hacia el final, y cuyas letras tampoco fueron, para qué nos vamos a engañar, nada del otro jueves. La primera la dedicaron, si mal no recuerdo, a saludar al pueblo de Cádiz un año más y transmitirle el cariño que le traen desde Sevilla con su coro, mientras que la segunda, por su parte, estuvo dedicada a piropear a nuestra región, contemplándola desde el punto de vista de un personaje imaginario, un poco así como de cuento, que un buen día decide viajar hacia el sur y se va encontrando, poco a poco, con todas sus maravillas. Muy correctas las dos letras, en fin, pero sin aportar nada especialmente reseñable. La misma tónica siguieron, por último, los dos cuplés, aunque el primero, sobre Fernando Alonso, tuvo su gracia. Al igual que todos los años, en fin, tanto este coro sevillano como el otro demuestran un nivel bastante aceptable y más que digno, pero insuficiente, con eso y con todo, para competir con garantías con todos los demás conjuntos de la modalidad. Dudo que los veamos en cuartos, pues, a ninguno de los dos.

“Si me pagas, te la enseño”, fue la chirigota de Marbella que salió a continuación al escenario y que se defendió como buenamente pudo, aunque no estuvieran a la altura de las circunstancias, me temo, ni el repertorio ni la interpretación del grupo. Mejoran un tanto con respecto al año pasado, pese a todo, estos jóvenes chirigoteros de Marbella, aunque no lo tuvieran demasiado difícil que digamos para superarse, pasando de ser, el anterior Carnaval, una chirigota más digna de la fiesta de fin de curso de un instituto que del concurso de agrupaciones carnavalescas del Gran Teatro Falla, a una más de las chirigotas chungaletas que pasan por el mismo, en esta ocasión. Bueno, bien; algo es algo, supongo, y menos da una piedra, además. Entre lo mejor de la chirigota se encontró su tipo de adiestradores de perros, relativamente original, al que le podían haber sacado mucho más partido, sin embargo, de haber contado con el talento necesario. Tal vez tendrían que habérselo montado de otra manera, quizá, con la mitad de la chirigota disfrazada de los propios adiestradores y la otra mitad de los perros correspondientes, en lugar de ir todos de lo primero, con un peluche cada uno; un poco al estilo de “Esto está manipulao”, de Luis María Rodríguez Rondán, y de aquellos ventrílocuos que interactuaban con sus respectivas marionetas. Pero bueno, ahí queda la idea, por si alguien quiere intentar sacarle un poco más provecho en el futuro, ya que esta chirigota de Marbella no ha sabido hacerlo, prácticamente, en ningún momento de su repertorio. De los pasodobles destacó el primero por lo peculiar de su construcción, ya que cada verso lo habían compuesto con palabras en las que apareciera tan solo una de las cinco vocales, distinta cada vez, o tal vez reconfigurando las palabras para provocar semejante efecto, no me quedó claro (vamos, que la letra estuvo muy curiosa y tal, pero absolutamente nadie se enteró de qué carajo habían querido decir con la misma, si es que habían querido decir algo en realidad, y si es que aquello, también, tenía verdadero significado), mientras que en los cuplés, los dos con su correspondiente estribillo, apuntaron maneras, pero nada más. Puede que el año que viene, quién sabe, tengan un poco más de suerte, pero por ahora tendrán que conformarse, sin embargo, con haberlo hecho lo mejor posible hoy. No creo que los veamos en cuartos, no.

La primera comparsa de la noche, que actuó tras la anterior chirigota y que nos llegaba desde Algeciras bajo el título de “La arena. La leyenda de un navegante”, sí que le dejó un buen sabor de boca al respetable, en cambio, gracias fundamentalmente a su buen conjunto de voces, al que le sobró alguna que otra estridencia con eso y con todo, y a su repertorio, razonablemente bien escrito, musicado, y montado, en resumidas cuentas. Resulta una lástima que lo peor de toda la actuación fueran quizá los pasodobles, que en toda comparsa deberían ser lo mejor del repertorio teóricamente, a causa de su música, excesivamente larga a mi juicio, de su interpretación, excesivamente recargada en cuanto a los juegos de voces y demás, y de sus letras, la primera con un homenaje a Enrique Villegas al hilo de su vuelta al concurso este año y la segunda con una historieta algo lacrimógena, de esas que tanto le gustan a los comparsistas, sobre una madre y su niño, que se salvó de milagro en un accidente de tráfico, muy muy normalitas las dos. Los cuplés tampoco es que estuvieran pa matarse, como se suele decir, aunque el estribillo sí brillara un poco más, pero eso se les perdona con mucha más facilidad, obviamente, a las agrupaciones de esta modalidad. Fue durante la presentación y el popurrí, por lo tanto, cuando más se pudo lucir esta agradable comparsa algecireña, que tanto en una pieza como en la otra se ciñó en todo momento al tipo que venían representando sus componentes, de antiguo navegante que se quedó para siempre en tierra y nunca más volvió a navegar, hechizado por la belleza de nuestras costas, y que se convirtió con el tiempo, o eso cuenta la leyenda a la que alude el título de la agrupación, en arena de sus playas. Un poco rebuscadillo, ciertamente, pero la verdad es que la idea no dejaba de tener su aquel, al permitir un tratamiento más poético o más desenfadado según la cuarteta del popurrí de la que se tratase, y al dar pie a una puesta en escena bastante resultona, a la que contribuía notablemente además el bonito diseño de los elegantes disfraces que lucían los componentes del grupo. Una nueva comparsa más que viene a sumarse, en definitiva, al nutrido grupo de agrupaciones que lo mismo pasan a cuartos que se quedan en preliminares, y cuyo destino deberán decidir en los próximos días, naturalmente, los miembros del jurado.

La función continuó, acto seguido, con la aparición de un cuarteto en escena, y más concretamente con el titulado “C. P. La Salle de la Mar”, procedente de Medina. Un buen número de vecinos de dicha localidad debían encontrarse hoy en el teatro para apoyar a sus paisanos, o algo por el estilo, porque en caso contrario no me explico, la verdad, el relativo éxito que han cosechado esta noche estos cuarteteros de la provincia. Que no es que el cuarteto fuera particularmente malo tampoco, pues sus componentes se defendieron más o menos bien sobre las tablas del Gran Teatro Falla, pero su calidad no justificó en ninguno momento, desde mi punto de vista, la calurosa respuesta que obtuvo por parte del público. El tipo que venían representando estos cuarteteros de Medina, por cierto, tenía como escenario una antigua escuela cuyo almanaque marcaba el año 1980 y como protagonistas a un profesor de aquella época con sus tres alumnos, un joven Juan Carlos Aragón y un joven Antonio Martínez Ares que no paraban de reñir entre ellos, y un tercer niño, apodado el carnavalero por su tremenda afición a nuestra fiesta, que completaba el cuadro. Un esquema este, el del profesor con sus alumnos, que se ha visto ya mil veces dentro de la modalidad (recordemos por ejemplo aquellos “Don Anacleto y sus tres analfabetos” del difunto Chimenea), y que no es que aportara demasiado en ese sentido, por lo tanto, como tampoco me pareció que aportara nada particularmente reseñable el repertorio en sí, salvo por un segundo cuplé sobre la omnipresente Duquesa de Alba y el Rey Don Juan Carlos bastante simpático y original, sí señor, y algún que otro detalle con cierta gracia durante la parodia y el tema libre. Tampoco faltaron de todas formas, para compensar semejantes destellos de calidad, otros muchos golpes bastante menos afortunados, con un humor, así en general, pelín grueso y chabacano. Podría haber sido un cuarteto que simplemente hubiera pasado por el concurso manteniendo el tipo con una cierta dignidad, sin más, pero al haber logrado el favor del público no sé yo si el jurado de la modalidad se sentirá tentado de darles una segunda oportunidad, a estos carnavaleros de Medina, pasándolos a cuartos. De ser así, mucho me temo que se pegarán un buen batacazo en su segunda actuación, cuando se encuentren con un público mucho más exigente, y con que han soltado ya, casi seguro, lo mejor de su repertorio.

La primera parte de la sesión se cerró, justo antes del descanso, con uno de los platos fuertes de la noche, la chirigota de Manolín Gálvez y los suyos, “Los superabuelos. Una chirigota niñera”, que este año llega con la autoría del propio Manolín, de Rafael Valero y de José Luis Bustelo, que ha sustituido a Francisco Sánchez Payán, “Pacoli”, como autor de la música, y al amigo Antonio Rivas también, sospecho, como letrista de los pasodobles. Lamento decirlo, la verdad, pero estoy de acuerdo con el amigo WWFan en que la chirigota ha sufrido un cierto bajón con respecto a los dos últimos años, en los que estos chirigoteros de la capital estuvieron luchando hasta el último minuto por el primer premio de la modalidad, aun cuando finalmente tuvieran que conformarse, tanto en “Los gladiadores de la Caleta” como en “El código La Viñi”, con sendos terceros. Uno de los principales errores que han cometido este año, a mi juicio, ha sido el modo en que han querido vestir a la agrupación, pues la estética superheroica me sobra completamente, la verdad, desde el mismo instante en que no aporta absolutamente nada, sino más bien al contrario, puesto que desluce la puesta en escena dándoles a los componentes de la chirigota un aspecto demasiado ridículo y estrafalario, y desde el mismo instante, asimismo, en que a lo largo del repertorio no se alude para nada a ninguna cualidad especial de estos superabuelos, que la pudiera llegar a justificar en un momento determinado. Cuando una agrupación ha de quitarse el gorro durante la interpretación de los pasodobles para que el público se la pueda tomar mínimamente en serio, en fin, es que algo falla ahí, digo yo. De haberse vestido de abueletes normales y corrientes, que es de lo que hablan al fin y al cabo en su repertorio, de un humor además, como viene siendo habitual en ellos, bastante cotidiano y costumbrista, creo yo que la agrupación habría ganado bastante, y que habría resultado mucho más eficaz a la hora de arrancarle la carcajada al respetable, también, con todas esas divertidas anécdotas que desgranan durante la presentación y el popurrí, por ejemplo, sobre los ajetreados abuelos a los que representan y sus revoltosos nietecitos. Cualquier agrupación, se quiera o no, le llega mejor al público si antes le entra por los ojos, y si se ajusta adecuadamente con su vestimenta, asimismo, a lo que quiere contar y al tono en que lo quiere contar. Craso error, pues, el de Manolín y compañía, al vestir como unos extravagantes superhéroes a los que no son más que simples abuelos, encargados de cuidar a sus nietos durante todo el día mientras sus hijos trabajan, y no me cabe duda de que les pasará factura, desafortunadamente, de cara a la competición. Por lo que respecta al repertorio propiamente dicho, la idea está bien desarrollada, y con bastante gracia además, tanto en la presentación como en el popurrí, lo mejor de toda su actuación posiblemente sin que llegue al nivel del del año pasado, pero la chirigota no responde a las expectativas, en cambio, ni en los pasodobles ni en los cuplés. La música de los primeros, eso sí, no me parece tan rebuscada como comentaba WWFan, si bien estoy de acuerdo en que el remate, con uno de esos finales postizos que tan poquito me gustan, resulta bastante desafortunado. Las letras tampoco estuvieron al nivel esperado, por otra parte, con una primera que no estuvo mal pero que resultó un tanto tópica a modo de presentación y salutación, y una segunda, sobre la igualdad de género, que empezó bastante bien pero que no supieron rematar del mismo modo, a mi juicio. La idea de que ambos pasodobles estuvieran construidos como sendos consejos que estos abuelos tan chirigoteros les dirigían a sus nietos, sin embargo, sí que me pareció bastante buena, independientemente del resultado que obtuvieran luego en la redacción del uno y del otro. Los cuplés, sobre todas las medallas que se llevó en las últimas olimpiadas el nadador estadounidense Michael Phelps y sobre un nuevo móvil que se habían comprado hace poco estos chirigoteros, respectivamente, estuvieron bastante simpaticones, por último, pero sin rayar a la altura deseada, al igual que el estribillo, vaya, que será muy coreado este Carnaval por lo pegadizo de su música y de su remate, pero que tampoco terminó de parecerme demasiado logrado, a decir verdad. Buena chirigota esta, sin embargo, en líneas generales, aunque no hayan logrado alcanzar nuevamente, quizá, el listón tan alto que se habían venido poniendo de un tiempo a esta parte. Tendrán oportunidad de irse creciendo en las próximas actuaciones, pese a todo, ya que en los cuartos, por de pronto, los volveremos a ver sin lugar a dudas.

Mañana continúo reseñando las agrupaciones a las que les ha tocado cantar hoy tras el descanso, en fin, que hoy se me ha hecho ya tardísimo.

Un saludo.





123
De: Alfred Fecha: 2009-01-31 20:36

Prosigo comentando ahora cada una de las restantes agrupaciones que configuraron anoche el cartel de la octava sesión de la fase preliminar del concurso, a las que les tocó pasar por el escenario tras el descanso, durante el segundo bloque de la función.

La primera de ellas fue la comparsa de Córdoba “Los renglones torcidos del Carnaval”, cuyos componentes venían representando, bajo este pretencioso título, a una especie de bufones fúnebres o así, que intentaron poner de manifiesto el lado más oscuro y perverso de la fiesta a lo largo de su repertorio. Así lo hicieron en el segundo de los pasodobles, por ejemplo, en el que se encargaron de enumerar muchas de las miserias y mezquindades que rodean al mundo del Carnaval, aunque anteriormente habían afirmado en el primero que todo el esfuerzo que les suponía venir a cantarle a Cádiz desde su Córdoba natal quedaba sobradamente compensado y recompensado con las sensaciones que se viven sobre el escenario del Gran Teatro Falla, con lo que tan malo y tan negativo no será todo, digo yo. La música de ambos pasodobles resultó tan mediocre como era de esperar, por otra parte, con un remate realmente torpe, siendo lo mejor de los mismos, al igual que en el resto de la actuación, el conjunto de voces, que tampoco es que fuera para tirar cohetes de todas formas. Los cuplés siguieron en esa misma línea, al ser más bien normalitos y tirando a reguleros, como así lo hizo también, por lo demás, todo el resto del repertorio, tan pretencioso a ratos como el propio título de la agrupación, y tan terriblemente mediocre y aburrido a la vez. Comparsa de esas que se hacen cuesta arriba y que parecen no terminar nunca, pues, la que trajeron anoche estos cordobeses, cuyo tono tenebrista no es que ayudara demasiado a hacerla más amena. Dudosamente los volveremos a ver sobre el escenario del Gran Teatro Falla, en fin, durante la presente edición del concurso.

Para buen ratito, además, el que echamos los habituales del irc por estas fechas comentando en vivo y en directo, sobre la marcha, la siguiente agrupación de la noche, la chirigota de Sevilla “Los genios”, que nos llegaba, oh, sorpresa, con el tercer tipo de genio de la lámpara de Aladino que llevamos visto ya este Carnaval (qué peshá de genios, pisha), y no precisamente por lo buena que resultó, claro está. Firmes candidatos para la cuchara de palo de este año 2009, sin lugar a dudas, ya desde la presentación se intuyó toda la diversión que ofrecerían a lo largo de su actuación estos chirigoteros sevillanos, que tan malamente cantaban, por cierto, como bien demostraron a continuación durante la interpretación de los pasodobles. Comentario aparte merece, en fin, la música de estos últimos, cuya primera parte resultó simple y llanamente esperpéntica bajo cualquier punto de vista, y que hizo que Paco Rosado afirmara tras el primero de ellos, en Onda Cádiz Radio (http://www.ondacadizradio.es/), con un tono de mala leche tremendo y una ironía sangrante, que le daba la enhorabuena al músico, pues le había salido, decía, “un pasodoble al más puro estilo Fletilla”. Lo que me pude yo reír con el comentario y con la bilis que desprendía, caray, porque es que de verdad que vaya tela con los pasodobles de los cojones, oigan. El cajilla además los remataba con un gracioso redoble que los engarzaba directamente con el pasacalles, sin solución de continuidad, lo que ya acababa de darles la puntilla, claro, y de hacerlos, muy a su pesar, francamente hilarantes. Ni siquiera recuerdo de qué trataron exactamente las letras que cantaron con semejante soporte musical, aunque sí que su tono pretendía ser serio, pues la estrafalaria melodía y la interpretación del grupo me tenían completamente fascinado, vaya que sí. Los cuplés fueron ya un poco más normales, con lo que no tuvieron ni la mitad de gracia que los pasodobles, por supuesto, aunque el estribillo, que repitió por millonésima vez consecutiva el chiste de que era muy pegadizo porque en él nos traían un trozo de fiso (sigh), sí que estuvo a la altura de estos últimos. La traca final llegó no obstante con el popurrí, que contenía cuartetas verdaderamente demenciales, destacando por encima de todas ellas, quizá, aquella en la que estos genios chungaletas se marcaban una especie de rap, al ritmo del “tum tum pa” que repetían una y otra vez, haciendo los coros, parte de los componentes de la agrupación. De la chirigota esta era malo hasta el disfraz, en definitiva, aunque en el irc, como apuntaba antes, nos hartamos de reír con ella anoche, y eso, amigos míos, no tiene precio. Pese al inolvidable rato de risas que nos proporcionaron estos esforzados chirigoteros sevillanos, sin embargo, no creo que los volvamos a ver por el teatro, ni de coña, a lo largo de las próximas semanas.

Menos mal que la siguiente comparsa de la jornada, “Los calavera” de Juan Manuel Romero Bey, sí que aportó calidad, además de una agrupación de lo más interesante, asimismo, en determinados aspectos. Siempre ha sido este un autor al que ha convenido seguirle la pista muy de cerca, por su exquisito gusto musical y por el modo en que se suele desmarcar de lo habitual con sus innovadoras propuestas, no siempre de forma afortunada, eso sí, pero es lo que tiene arriesgar, razón por la cual tenía yo bastantes ganas de escuchar este año esta nueva comparsa que ahora nos ha traído desde El Puerto de Santa María, con un grupo bastante joven, procedente en parte de la comparsa de Los Majaras. El resultado, como siempre me suele pasar con sus agrupaciones, se me antoja un tanto desigual, con algunos pasajes y algunos detalles verdaderamente brillantes, sí señor, pero con algunos otros también, en cambio, que no me convencieron demasiado. Lo que menos me gustó probablemente fueron los pasodobles, que siempre deberían ser lo mejor de las comparsas tal y como decía ayer, debido en gran medida a su música, excesivamente lenta para mi gusto, al menos durante la primera parte, y que incluso llegó a rozar lo amuermante, pero también a las dos letras que interpretaron, que en el caso de la primera no estuvo nada mal, con ese bonito canto a la llegada de febrero un año más, pero que en el caso de la segunda apostó por plantear, sin demasiado éxito a mi parecer, una crítica de tono abiertamente escatológico dirigida contra la justicia, al hilo de diversas cuestiones de actualidad relacionadas con el mundo de la judicatura, que no terminó de cuajar del todo, desde mi punto de vista, o esa impresión me dio, al menos. No sé a ustedes, oigan, pero a mí particularmente la utilización de conceptos tales como “tirar de la cisterna”, “palomino” o “cagarse en las bragas” se me antoja demasiado grotesca y ridícula para hablar de un tema tan serio como este, lo que hace que la letra pierda muchísima fuerza, creo yo, por muy bien hilvanada que esté. Bastante más me gustaron los cuplés, en cambio, tanto por su curiosísima música, que apenas echaba mano de la percusión, como por sus simpaticonas letras, sobre la famosa obra de teatro de Martínez Ares y sobre el discurso navideño del Rey, respectivamente, o por el precioso estribillo con el que los remataron estos comparsistas de El Puerto de Santa María, en el que volvió a brillar una vez más, lógicamente, el exquisito gusto musical del autor. Y tres cuartos de lo mismo sucedió por último con la presentación y con el popurrí, bastante elaborados tanto en el aspecto musical como en el literario, ya que ambas piezas desarrollaron muy correctamente el tipo de esqueletos que retornan a la vida para cantarle a Cádiz que venía representando la agrupación, claramente inspirado en el Jack Skellington de “Pesadilla antes de Navidad de Tim Burton” y al que Romero Bey le ha sabido sacar bastante partido, además, jugando constantemente con las palabras a lo largo de todo el repertorio. Lástima que el conjunto de voces no siempre estuviera a la altura de las circunstancias, eso sí, puesto que las músicas de este hombre son bastante complicadas de interpretar al resultar tan sumamente peculiares, de tal manera que la comparsa se encontró con alguna que otra dificultad anoche, en ese sentido, a la hora de defenderlas correctamente. Los contraltos, por ejemplo, a los que tan bien amarrados tenía Pedro cuando cantaban con Los Majaras, aquí se desmelenan demasiado a menudo, desde mi punto de vista, con lo que la comparsa suena a ratos un pelín estridente. Pese a todos sus posibles defectos, sin embargo, la agrupación resulta digna de aplauso por lo arriesgado y lo experimental de su propuesta, así como por haber sido la primera en acordarse del bueno de Ricardo Villa, también fallecido durante el pasado año, en la misma cuarteta del popurrí en la que le brindaban el correspondiente homenaje, asimismo, a otras grandes figuras de la fiesta desaparecidas a lo largo de estos últimos meses, tales como Jesús Monzón y su hijo Selu, Agustín González el Chimenea o Antonio Villanego. Si la comparsa volverá a cantar o no en los cuartos dependerá de la poca o mucha gracia que le haya hecho al jurado el experimento, aunque a mí personalmente me gustaría volver a escucharla, la verdad, siquiera para ver si mejoran un poco en las letras de los pasodobles, que seguro que las tienen mejores.

La agrupación que cantó tras la comparsa de Romero Bey, por su parte, se encargó de poner la nota exótica en la noche de ayer, ya que nos llegaba, bajo el título de “Una chirigota de Cadi”, nada más y nada menos que desde Beniaján, una localidad de la provincia de Murcia. La autoría de la música corría por cuenta de un gaditano, sin embargo, Miguel Ángel García Cossío, el hermano del Selu y gran punteao de muchísimas comparsas de renombre, lo que no impidió que la chirigota completara, pese a todo, una actuación de lo más discretita. Se desenvolvieron con cierta dignidad sobre las tablas del Gran Teatro Falla, no crean, estos chirigoteros de Murcia, que no cantaban demasiado mal además, pero que obviamente no tenían demasiado gracejo, no. Que no es que los murcianos, al igual que el resto de la población mundial, no puedan resultar graciosos en cualquier otro campo, estaría bueno, pero una chirigota que canta con un acento tan correcto como el que demostró tener anoche este grupo de Beniaján, pronunciando de esa forma tan acusada todas las “j” y todas las “s”, en la vida va a poder arrancar una carcajada dentro del Gran Teatro Falla, creo yo, no por nada, sino porque suena extrañísima, sencillamente. Tampoco es que al repertorio se le pudiera sacar mucho provecho, por otro lado, con lo que ambas cosas se unieron para dar como resultado una chirigota que pasó por el concurso con más pena que gloria, en resumidas cuentas. El estribillo, acorde con el tipo de golfistas escoceses que representaban los componentes de la chirigota, recordó poderosamente, por cierto, a aquel otro que inmortalizara Don Ramón Díaz Gómez “Fletilla” con “Los jugadores de golf”en el año 1970, y que decía así: “Yo juego al golf, yo juego al golf / meto en el bujero las dos pelotas con palo y tó”. Y es que los clásicos, ya se sabe, nunca mueren. No es el caso, me temo, de esta otra chirigota que nos llegó ayer desde la provincia de Murcia y que no pasará a cuartos, evidentemente. Lo mejor de su actuación, de hecho, probablemente fuera contemplar el modo tan peculiar en que el cajilla tocaba su instrumento, que no portaba él colgado de sus hombros, sino que se mantenía en pie sobre un soporte a la manera de una batería, y que el citado componente de la chirigota percutía durante las sucesivas piezas del repertorio, además, sentado en una especie de taburete. Para que luego digan que los de Cádiz somos flojos, pisha.

La última agrupación de la noche, la comparsa de Don Enrique Villegas “Un paseo por el tiempo”, mejor la comento más tarde, con un poco más de tiempo, que ahora quiero desconectar un poquillo antes de que empiece la función de esta noche, que promete bastante, a priori.

Un saludo.



124
De: Juan Fecha: 2009-01-31 21:44

Lo primero, un saludo a todos contertulios. A partir de ahora, intentaré participar en la medida de lo posible.

Sobre el coro a pie, me ha encantao igual que el año pasado el estilo que tiene, pero el tipo me recuerda demasiado a la Comparsa de Momo del año pasado, la verdad.

A ver que nos depara el resto de la noche.



125
De: Juan Fecha: 2009-01-31 21:58

Hoy todo me suena de algo. El estribillo de los faquires me recuerda demasiao al del cuarteto Windows'95.



126
De: AMS Fecha: 2009-01-31 22:52

Y el popurrí es un pelin "mojonero", la verdad. Y, como el año pasado, suena mas a comparsa que a coro.



127
De: WWfan! Fecha: 2009-01-31 23:56

No he podido escuchar el coro a pie.
Pero sí he podido escuchar al Subiela y Tino Tovar que han mejorado y mucho con respecto al año pasado.
No sé si lo suficiente para luchar por el primer premio o la final, pero sí, suena mucho mejor, que todos los fallos no fueron las dichosas pelucas.



128
De: Toni Fecha: 2009-02-01 00:26

Llevo un par de días con ganas de comentar algo que me está gustando este año, el que no se escuchen gritos del estilo de "Cai!" interrumpiendo las canciones de cualquier agrupación, y espero que por comentarlo no se rompa la tendencia.



129
De: Toni Fecha: 2009-02-01 00:28

Ah, por cierto, Jesús García Rincón siempre estará en mi recuerdo por los buenos ratos en el trabajo y por llevarme a un ensayo de la comparsa que dirige... pero leñe, que les gusta llorar (a los prendas, digo).



130
De: WWfan! Fecha: 2009-02-01 00:42

He escuchado al Coro a pie en el descanso gracias a CarnavaldeCadiz.com.
Lo veo ligeramente inferior al año pasado, pero sólo ligeramente...



131
De: Juan Fecha: 2009-02-01 00:56

La comparsa de Tovar genial, bajoncillo en el popurri, pero de nuevo estará en la pomada.

Por cierto Alfred, como se entra en el irc comentais??



132
De: WWfan! Fecha: 2009-02-01 01:13

Antonio Martín, en su línea.
Me gustó mucho más el año pasado eso sí, claro que todavía uno se pregunta qué carajo se fumaron los miembros del jurado para que no estuviera en la final Los Héroes del 3x4 y sí La Banda del Capitán Veneno.



133
De: Alfred Fecha: 2009-02-01 07:08

Bueno, termino de comentar la sesión de ayer en un momentito, reseñando la actuación de la comparsa de Don Enrique Villegas “Un paseo por el tiempo”, que actuó en último lugar, y a continuación me meto ya con las agrupaciones de hoy, en un nuevo cajetín.

Confieso que tenía mis reservas, y hasta incluso mis temores, si les digo la verdad, antes de escuchar la comparsa que este año ha preparado el maestro Enrique Villegas junto con uno de sus doce hijos, Juan Miguel Villegas, para regresar a su casa, el Gran Teatro Falla, quién sabe si por última vez ya, puesto que el tiempo no pasa en balde para nadie, como es obvio, y tampoco sería la primera vez que alguno de los grandes de la fiesta retornara de mala manera, con una agrupación muy inferior a aquellas otras que le dieron la fama en su día, mancillando así en cierta forma su buen nombre y dejándonos a todos los aficionados con un amargo sabor de boca motivado por semejante quiero y no puedo, una situación en la que por nada del mundo querría haber visto yo, evidentemente, a nuestro entrañable Enrique Villegas, pero lo cierto es que me alegra poder decir, una vez que la he escuchado, que el autor de agrupaciones tan recordadas como “Los gitanos errantes”, “Los dandys negros”, “El oro de Andalucía”, “Los escarabajos trillizos” (más conocidos como “Los beatles de Cádiz”), “Hombres del campo”, “Los hijos de la noche”, “Quince piedras”, “Los braceros de pueblo” o “Hombres lobo”, ha retornado al Carnaval, casi una década después de que nos trajera su ultima obra, la comparsa “De La Viña”, allá por el 2000, con una agrupación de gran categoría, a la altura de su inmejorable trayectoria carnavalesca, que ya es decir. No solo me inquietaba la posibilidad de que el buen hombre hubiera perdido parte de sus facultades creativas con los años, lo que resultaría completamente comprensible a causa de su avanzada edad, por otro lado, sino también que el grupo no diera la talla, aun cuando no fuera así, y no respondiera como es debido ante la tremenda responsabilidad que ha de suponer para cualquier conjunto el defender un repertorio elaborado por un autor de semejante valía en su vuelta a la fiesta, con la fuerza y la dignidad necesarias. Tras la preciosa presentación de la comparsa se desvanecieron todas mis dudas, por fortuna, al comprobar durante la misma que Don Enrique continúa conservando su talento totalmente intacto y su pluma perfectamente afilada, a pesar de sus 85 años de edad, que se dice pronto, y que los quince hombres de los que se ha rodeado para que interpreten sus últimas coplas en el templo de los ladrillos coloraos han sabido responder a la perfección ante el reto que planteaba semejante honor, con lo que por fin pude relajarme y disfrutar a gusto del resto del repertorio, tan elegante, sencillo, exquisito y reposado como su propio autor. No resultaría justo olvidarse de la importante labor de apoyo que ha debido realizar Juan Miguel Villegas, quien habrá pegado mil viajes durante estos meses atrás, de casa de su padre al local de ensayo de la comparsa y viceversa, puesto que ha sido él quien ha actuado como enlace, por lo que parece, entre la agrupación y el maestro Villegas, demasiado mayor ya lógicamente para esos trotes. El esfuerzo de todos ellos ha merecido la pena, en cualquier caso, porque la comparsa resulta una auténtica delicia, a mi juicio, y se encuentra sin lugar a dudas entre las mejores que se han podido escuchar hasta ahora dentro de la fase preliminar del concurso. Pasando al repertorio propiamente dicho, en la presentación, que ya dije antes que me pareció preciosa, le dieron inicio a su particular paseo por el tiempo, a bordo de un imaginario coche de caballos, estos comparsistas de Villegas, que se presentaron elegantemente ataviados con ropajes de comienzos del siglo XX, como unos auténticos caballeros, y que derrocharon buen gusto y paladar durante su interpretación. El recital de cante prosiguió a continuación con los correspondientes pasodobles, cuya encantadora música cuenta con el sello inconfundible del veteranísimo autor, al igual que las dos letras que interpretó la comparsa, la primera con una pequeña explicación sobre el tipo y el evocador viaje al pasado que representa, y un cariñoso saludo a la Tacita tras tantos años de ausencia, y la segunda con un mensaje de rechazo absoluto al tema de los pederastas, al hilo del caso Mari Luz supuestamente, pero escrito con muchísimo tacto, al abordarlo a través de las palabras de un crío que se dirige a su padre asustado porque el temido hombre del saco, del que tanto le han hablado, pueda venir para llevárselo cualquier noche, lo mismo que se ha llevado ya a tantos y tantos niños de cuyas desapariciones nos enteramos cada día a través de la televisión. Los cuplés, por su parte, se mostraron simplemente simpaticones, aunque me hizo bastante gracia la entradilla del segundo, que comenzaba con “un monaguillo marica”, así, sin anestesia ni nada, y es que se nota que Don Enrique, en fin, es de antes de que se inventara la pamplina esa de la corrección política. El estribillo sí que me pareció en cambio francamente bonito, al igual que me pareció muy gracioso el otro que llevaban en medio de los cuplés. El popurrí, por último, le puso el broche de oro a la completísima actuación de la comparsa, realizando un hermoso recorrido por algunas de las épocas pasadas de la ciudad que se inició con un precioso pasaje sobre el aspecto que ofrecía allá por los años 40’ la zona de Puertatierra, antes de que se urbanizara, y en el que también hubo un recuerdo para la década de los 60’ y los aires de libertad que trajo consigo, cerrándose luego al final, justo antes de que la comparsa se despidiera, con una última cuarteta sencillamente escalofriante en la que Villegas afirmaba estar esperando ya “la noche más oscura”, y en la que le rogaba a Cádiz asimismo que nunca jamás se olvidara de “el viejo de Ayamonte”. Espectacular, por lo tanto, el punto y final que le puso a su paso por las tablas del Gran Teatro Falla, el pasado viernes por la noche, la comparsa de Enrique Villegas, que volveremos a ver en cuartos sin ningún género de dudas.

Al final se me ha ido toda la noche y no he comentado absolutamente nada sobre la función de hoy, pero bueno, es igual, que mañana será otro día y ya habrá tiempo de hablar largo y tendido sobre lo que se ha podido escuchar hoy en el teatro.

Un saludo.





134
De: Alfred Fecha: 2009-02-01 08:24

Juan, para entrar a chatear sobre Carnaval al irc lo primero que tiene que hacer es instalarse el programita de marras (se lo puede descargar, creo, desde aquí: http://www.mirc.com/), y después conectarse a través del servidor del Irc-Hispano (no me pida demasiados detalles, tampoco, que yo hace años que lo tengo instalado y todo esto lo tengo bastante oxidado, me temo). Una vez allí, por último, puede meterse en alguno de esos dos canales: #carnaval_red o #criticas_carnavalescas.

Y bienvenido a la tertulia, por cierto. Pase usted y póngase cómodo.

Un saludo.





135
De: Toni Fecha: 2009-02-01 12:08

No sé si será la edad, el trabajo... pero antes escuchaba las sesiones casi enteras, y este año pego cabezadas hasta en las punteras, como en el popurrí del Canijo... que malo es escuchar carnaval tumbado en un sofá xD



136
De: Juaki Fecha: 2009-02-01 16:28

Hombre... es que el popurrit del canijo era para dormirse, pero en plan Bella Durmiente... pa no despertá hasta que acabara, vamos :))



137
De: Toni Fecha: 2009-02-01 22:22

Cuando veo el listado de agrupaciones que canta hoy, me pregunto por lo de las cabezas de serie (en esto coincido con los prendas)... ¿cómo es posible que en el mismo día coincidan quiñones y aragon, o martín y tino... y hoy no haya ni una finalista de los últimos años?.

Que Rivero lleva sin mojar unos cuantos años, y el vera luque tendrá mucha fama pero el año pasado se quedaron en cuartos.



138
De: Toni Fecha: 2009-02-01 22:26

Uyyyy... otro que llora (el vera luque)...



139
De: WWfan! Fecha: 2009-02-01 23:04

El Lamas lamentable. De música se salva, pero de letra muy flojos. Además... ¿De qué carajo van?.

La de Vera Luque me ha gustado bastante. Mejoran con respecto al año pasado pero creo que no llegan al nivel de la de Franco. Eso sí y a falta de unos días y viendo el nivel medio la veo candidata a final.



140
De: Toni Fecha: 2009-02-01 23:15

Otro que se mete con martinez ares... es que me he perdido algo?, tan chungo fue su pregón?, y qué es eso de que ha cambiado el carnaval por un musical? (o algo así me ha parecido).



141
De: WWfan! Fecha: 2009-02-01 23:25

Pues parece ser que tanto en el pregón como en su obra teatral se dedica a despreciar a las fiestas y el concurso.

Como no vi ninguna de las dos prefiero no opinar.

Aunque el Luis Rivero parece que es amiguete del Aragón y lo mismo camino del curro lo han estado hablando entre ellos y se nos pasa al resto de los mortales.

Por cierto, la comparsa del Rivero está bien, pero veo difícil que compita para la final viendo cómo están gente como Tino Tovar, Bienvenido o Quiñones, pero nunca se sabe.



142
De: AMS Fecha: 2009-02-02 08:55

El coro del Lamas va de ¿Piratas del caribe chungaleta, coñeta de fantasía, burgaillo recocido? El tipo es horroroso, pero feo, feo. Y después dice que el jurado debería de puntuar el tipo de ellos porque está adecuado a la repertorio o viceversas. Y un mojón, con perdón.



143
De: Alfred Fecha: 2009-02-02 09:02

Bueno, a ver si voy ligerito con los comentarios correspondientes a la sesión de ayer, la novena ya de la fase preliminar del concurso, y me pongo al día. Que no me lo creo ni yo, vamos, con lo que a mí me gusta enrollarme charlando de Carnaval, pero al menos habrá que hacer el intento, digo yo. Vamos allá.

La sesión la abrió un coro, como de costumbre, pero no uno cualquiera, sino el controvertido coro a pie de Francisco Javier Sevilla Pecci y Tino Tovar, que en esta nueva edición del certamen del Falla se presenta con el título de “El maravilloso mundo de Cadilandia” y un tipo muy colorista (¿demasiado incluso, quizá?), de guías del parque temático del mismo nombre. Una idea que les sirve como excusa a estos coristas para hablar de Cádiz y de todo cuanto la rodea, para bien o para mal, y que en un principio se me antojó algo ñoña a causa de esa estética tan infantilona, propia de Disneylandia y demás, de la que han echado mano para ajustarse al tipo que representan, pero que se termina revelando bastante menos edulcorada de lo que podría pensarse en un primer momento, a lo largo del repertorio al que ha dado pie, gracias sobre todo al puñado de cuartetas de contenido crítico que se incluyen en el popurrí. Todo el repertorio en general está bastante bien escrito, de hecho, ya que han sabido desarrollar el tipo sin caer en esa gazmoñería a la que les podría haber conducido y que evitan hábilmente al combinar los pasajes más alegres y poéticos de la actuación, insisto, con otros de carácter mucho más crítico y comprometido. Musicalmente además tanto la presentación como el popurrí, las dos piezas en las que se desarrollan fundamentalmente las ideas que cada cual quiera poner sobre la mesa mediante su tipo, resultan bastante animadas y variadas, a mi parecer, con lo que la actuación del coro se hace bastante amena y agradable. En lo que respecta a los tangos, la música de estos supera ligeramente a la que trajeron el año pasado con “La calle del arte”, aunque uno siga echando en falta que se rematen, nunca me cansaré de repetirlo, en seco y hacia abajo, mientras que de las dos letras que cantaron en la noche de ayer tal vez destacó la primera, en la que se pronunciaron sobre la polémica de la que han sido protagonistas estos meses atrás replicando con bastante elegancia a sus detractores, por encima de la segunda, impecablemente redactada, sí, pero sobre un tema demasiado visto ya últimamente, con las castas de los niños, de los padres divorciados y de la madre que los parió. Los cuplés, en último lugar, me parecieron un tanto más logrados desde el punto de vista musical que desde el punto de vista de la letra, al haber sido esta regular na más en el caso de los dos que cantaron, al mismo tiempo que el estribillo me pareció, por su parte, ciertamente simpaticón, pero un poco ombliguista también, para qué lo vamos a negar, puesto que en él vuelven a sacarle punta de nuevo a su singular condición de coro a pie, tal y como ya hicieran el año anterior. El coro de Javi Bohórquez y los suyos se mantiene, en resumidas cuentas, en la misma línea que inició durante el pasado Carnaval con “La calle del arte”, conservando los mismos defectos y las mismas virtudes que entonces, por lo que seguramente le gustará bastante a quien disfrutara con esta última agrupación, y no le gustará demasiado, en cambio, a quien no lo hiciera. Yo, por mi parte, sigo pensando que es una agrupación muy agradable de escuchar, y que canta muy bien, y que lleva un buen repertorio, y todo lo que ustedes quieran… pero que no suena a coro, lo siento mucho, se pongan como se pongan. Claro que difícilmente puede sonar a coro cuando los bajos brillan por su ausencia en muchos momentos del repertorio, y cuando echan a la orquesta hacia atrás cada vez que pueden, para ponerse ellos delante, como se hace en una chirigota o en una comparsa. Este es un debate, de todas formas, que al jurado le pilla bastante lejos me parece a mí, por lo que volveremos a verlos en cuartos, y más allá, con total seguridad.

De la localidad sevillana de Álcala de Guadaira nos llegó, tras el coro, la primera chirigota de la noche, “La alegría de vivir”, cuyo título no acabé de entender, si les soy sincero, por más que lo intentaron explicar. Según contaron en la presentación, en el estribillo y en algunos momentos de su popurrí, creo, estos fakires chungaletas y algo torpones a los que representaban habían sido víctimas del estallido de la denominada burbuja inmobiliaria y de la actual crisis económica del país, habiéndose visto obligados a dedicarse por ello, sin demasiada fortuna, al citado oficio de fakir, y de ahí, se supone, el nombre de la chirigota, presuntamente irónico. Un rollazo, vamos, que no logró ocultar la poca originalidad del tipo. Lo mejor de la agrupación probablemente fuera el disfraz del componente que simulaba estar metido, como un auténtico contorsionista, en una caja de cristal, un efecto bastante logrado y que quedaba de lo más simpaticón. Por lo demás, ni el repertorio, bastante desafortunado, ni el conjunto de voces, cuya escasa calidad quedó en evidencia como siempre suele pasar en estos casos durante la última cuarteta del popurrí, en la que todas las chirigotas reguleras intentan cantar bonito, sin conseguirlo, y emocionar al respetable con los piropitos de rigor, ninguna de las dos cosas, insisto, mereció la pena en absoluto. Lo único que destacaré será el primero de los dos pasodobles, sobre los hijos de padres separados y/o divorciados otra vez, para que vean ustedes lo cansino que se está haciendo el temita este Carnaval, caramba. Y es que cuando a los autores les da por algo, queda claro, vienen todos con la misma cantinela. Que además, ni que fuera algo nuevo ni nada por el estilo, vaya, que el coro de La Viña ya llevaba una letra sobre lo traumático que le resulta a cualquier chiquillo el proceso de separación de sus padres cuando sacó, allá por 1983, “Los caballitos que suben y bajan”. Entonces probablemente sí que fuera un tema bastante novedoso para abordarlo en las coplas, ya que en España no se aprobó la ley del divorcio hasta unos pocos años antes, pero no creo que ahora tenga demasiado sentido seguir insistiendo tanto sobre el particular como se está haciendo este año. Todo viene sin embargo, me da a mí la impresión, de que un par de agrupaciones denunciaron el pasado Carnaval el modo en que algunas mujeres utilizan a sus propios hijos como moneda de cambio en los susodichos procesos de divorcio, para apretarles las tuercas a sus antiguas parejas, con lo que todos los autores sin imaginación, algunos de ellos reconocidos, ojo, se han apuntado al carro este año. Que digo yo que si un determinado año hay una determinada letra sobre un determinado tema que pega especialmente fuerte entre el público, eso ya debería ser suficiente motivo para que todas las demás agrupaciones intentaran evitarlo, al siguiente, y no todo lo contrario, como luego resulta que sucede al final. Pero bueno, divagaciones aparte, el caso es que esta chirigota de Álcala de Guadaira fue chungaleta del tó, por lo que no la volveremos a ver por el teatro durante la actual edición del concurso.

La primera comparsa de la noche, titulada “Los prendas”, supuso una agradabilísima sorpresa, en cambio, al conservar este grupo de la capital el excelente conjunto de voces que siempre ha lucido, en agrupaciones como “La ostionera” o “Los ladrones”, estos dos últimos años, y al haber mejorado considerablemente por lo que respecta a su repertorio, también, debido al cambio de autor, que ya no es Manuel Sevilla Pecci, como en anteriores ocasiones, sino Francisco Javier Díaz Quintana, quien ya había apuntado maneras, hace un tiempo, en las comparsas “Los tristealegres”, del 2004, y “Los enviados”, del 2005. Este año ha confirmado, no obstante, que es un autor a tener en cuenta, ya que la comparsa me pareció bastante bien montada, de principio a fin, con un sencillo y bonito tipo de sastres, y con un repertorio muy bien escrito además, muy ceñido en todo momento (nunca mejor dicho) al personaje que representan, al abordar en distintos momentos del repertorio diversos temas relacionados directamente con el mismo (el popurrí se inicia con una cuarteta en la que hablan sobre las sucesivas modas y la forma en que nos las intentan imponer, por ejemplo, y se cierra con una reflexión acerca de la importancia que se le concede en nuestra sociedad hoy por hoy a las apariencias), o al tratar otro tipo de asuntos, más relacionados ya con la actualidad de Cádiz, también desde su punto de vista. El popurrí, en el que también destacó la cuarteta sobre los comparsistas que le llegan cada año a estos sastres para que les confeccionen el disfraz, lo ví si acaso un poco falto de fuerza en su final, puesto que termina un poco abruptamente, desde mi punto de vista, con una última cuarteta muy bien desarrollada, pero no demasiado apropiada, quizá, para despedirse del respetable, cosa que en realidad ni siquiera llegaron a hacer, que yo recuerde. No deja de ser un detalle secundario, en cualquier caso, que no empaña en modo alguno la excelente calidad demostrada por la agrupación en la noche de ayer. El estribillo tal vez sea, por su parte, otro de los grandes puntos débiles del repertorio, al intentar resultar gracioso sin conseguirlo del todo, aunque se agradezca, eso sí, el tono alegre y desenfadado que tuvo en general toda la actuación, mientras que los cuplés, sumamente normalitos ambos, no desentonaron dentro de la modalidad, dejémoslo ahí. Los pasodobles, que he dejado para el final a causa del interesante tema que plantearon en el segundo, cuentan con una bonita música, en mi opinión, si bien me parece una torpeza el rematarlos, desde el punto de vista de la letra, con un verso libre que no rima, o eso me pareció, con nada de lo anterior, una forma como otra cualquiera de restarle gancho al desenlace, en definitiva. Decía anteriormente, ya por último, que en el segundo de los pasodobles habían planteado un tema bastante interesante estos jóvenes comparsistas de la capital, tras dedicarle el primero, un poquillo más flojo, al problema de la ludopatía, porque en dicha letra rechazaron contundentemente la actual organización del concurso, articulada a través del Patronato, en el que participan activamente los propios autores a través de las oportunas asociaciones, recordemos, por considerar que el Ayuntamiento está cometiendo de tal manera una importante dejación de funciones al mismo tiempo que está permitiendo que la competición la regulen los propios participantes, lo cual siempre ha sido pelín rarito, para qué nos vamos a engañar, pero no solo eso, sino que tales participantes ni siquiera sean, para colmo, todos los que acuden a concursar, ya que no todos los autores, recordémoslo también, se encuentran inscritos en alguna de las susodichas asociaciones. Muy bien escrito y muy bien argumentado, sí señor, este segundo pasodoble, que supo poner de relieve de forma muy elocuente, como digo, las indudables carencias del sistema por el se rige actualmente la organización del concurso. Y es que resulta completamente normal, supongo, que a todos aquellos participantes a los que no representa ninguna asociación en el Patronato no les haga demasiada gracia el hecho de que las normas del concurso las están alterando a su antojo los que sí que se encuentran inscritos en alguna de ellas, lo que conlleva el peligro de que pase lo que ha pasado estos meses atrás con toda la polémica del coro a pie (que de ahí viene, me parece a mí, el pasodoble de la comparsa), es decir, que una de esas asociaciones intente hacer las bases a su medida, con el objetivo descarado de quitarse de en medio a algún incómodo rival, que sospechosamente además no pertenece a su asociación. No fue esta la única agrupación que cantó una letra sobre este mismo tema en la noche de ayer, curiosamente, ya que la chirigota de Luis María Rodríguez Rondán, “Los políticos”, volvió a ponerlo sobre la mesa en uno de sus pasodobles unas horas más tarde, lo cual quiere decir que algo se empieza a mover entre los carnavaleros que van por libre, y que este año han visto cómo las asociaciones involucradas en el Patronato pueden llegar a aprovecharse de la posición de ventaja que eso les proporciona para escalar posiciones dentro de la competición. Que no quiere decir que siempre lo hagan o lo hayan hecho, ojo, pero que están en disposición de hacerlo cada vez que quieran sí que ha quedado comprobado, vaya. Y no faltará quien piense, claro, que nada les impide a los que se quejan el meterse en alguna de esas asociaciones, para poder participar activamente, ellos también, en la organización del concurso, pero digo yo que tampoco debería ser condición indispensable para poder participar en el mismo con todas las garantías el pertenecer a ninguna de ellas. Lo que siempre ha parecido más sensato es que el certamen lo organice alguien imparcial, como el Ayuntamiento, y que los que compiten, o peor aun, solo una parte de los que compiten, no sean juez y parte a la vez. Claro que entonces surgirían enseguida las sospechas de que el partido en el poder pudiera estar manipulando la competición para premiar a los de su misma ideología y perjudicar a quienes lo criticaran, o las protestas porque esto estuviera en manos de gente que no conoce el tema de primera mano, con lo que nunca lloverá a gusto de todos, naturalmente. Un tema muy complejo, en fin, el que sacaron a relucir ayer tanto “Los prendas” como la chirigota de Luis María Rodríguez Rondán aunque ha estado bien que lo hayan hecho, creo yo, porque ya iba siendo hora de plantearse estas cuestiones y de abrir un debate serio sobre el funcionamiento del Patronato. La comparsa de Francisco Javier Díaz Quintana volverá a cantar en cuartos, sea como sea, o eso espero, al menos, a tenor del buen papel que realizaron anoche.

La chirigota que el año pasado alcanzara los cuartos de final como “Los proscritos (regalos y pastelitos)”, con la letra y la música de José Miguel Choza, llegó en esta ocasión, tras la comparsa, como “Los O.N.G. (Orgullosos de Nacer Güenagente)”, con la letra del mismo autor y la música de David Márquez Mateos, uno de los hermanos Carapapa. La agrupación se superó ligeramente anoche, desde mi punto de vista, con respecto a la anterior edición del concurso, en la que se colaron en los cuartos, sí, pero un poco por los pelos, gracias al nuevo tipo que traen este año, relativamente original, de buenazos voluntarios de diversas O.N.G., y al modo en que han sabido sacarle partido, que no era nada fácil, a lo largo de todo el repertorio. Tampoco es que la chirigota vaya a llegar este año de repente a la final ni nada por el estilo, claro, pero lo cierto es que ayer completaron una actuación bastante agradable, sobre las tablas del Gran Teatro Falla, estos chirigoteros de la capital. Dejado a un lado la presentación y el popurrí, piezas ambas bastante entretenidas y con buenos detallitos (aunque me pregunto si la última cuarteta del popurrí la modificarán en pases posteriores, ya que parecía hecha expresamente para el día de ayer, al bromear en ella sobre el misterio que rodeaba todavía entonces el tipo de Subiela y los suyos, que cantaban inmediatamente después de la chirigota), lo que más destacó del repertorio probablemente fueron los pasodobles, a causa del agradable soniquete clásico de los mismos, que versaron sobre la O.N.G. que es Cádiz, para la que estos chirigoteros rogaron todas las ayudas posibles, y sobre lo difícil que resulta ceñirse al refrán, y ponerle al mal tiempo buena cara, en estos tiempos de crisis. Los cuplés arrancaron alguna que otra carcajada entre el público, por último, pero no se contaron entre lo mejor de la actuación debido a lo normalito de sus letras, la primera sobre la famosa Almudena de Gran Hermano y su supuesto parecido con el punteao de la comparsa de Antonio Martín, Francisco Sánchez Payán “Pacoli”, y la segunda, un tanto escatológica, con un juego de palabras basado en las distintas acepciones que puede tener la palabra “china”. La chirigota, en resumidas cuentas, resultó bastante simpaticona, lo que le podría llegar a valer una vez más el pase a cuartos. Veremos a ver qué decide el jurado al respecto el próximo viernes.

Después de la chirigota se alzó el telón para darle paso a uno de los platos fuertes de la noche, la comparsa de Tino Tovar, que dirige Ángel Subiela y que este año se ha presentado con el título de “Voces”, representando a un coro de religiosos africanos. Gran decepción la que me llevé en la noche de ayer con esta agrupación, que dejó de interesarme enseguida, poco después de que comenzara la presentación, ante su absoluta falta de gaditanismo. No me cabe la menor duda, en fin, de que esta comparsa ganaría el primer premio de calle en el Carnaval de Kenia o Camerún, pero resulta que estamos, aunque muchos lo olviden, en el Carnaval de Cádiz, por lo que no entiendo qué coño pinta aquí un repertorio como este. Que una comparsa, de aquí de la capital para más señas, termine su actuación y lo único que me haya contado de Cádiz sea que Carlos Díaz de repente es el mejón, porque todos los días saluda al amigo Tovar Tovar allá en su barrio y porque la Teo es una shufla (como si eso hiciera necesariamente bueno al otro, vaya), en el primero de los pasodobles, me parece un auténtico mamarracho, sin más. Cuando escucho una agrupación de Carnaval, créanme, de lo último que me interesa que me hablen a lo largo de todo el repertorio es de algún remoto lugar de la quinta puñeta, pongamos por caso África, y menos aun si lo hacen, como esta comparsa lo hizo, en forma de misa, que si tuviera ganas de escuchar una, incluso cantada por gospel, me iría a una iglesia. Por lo demás, a quien no le preocupe demasiado el contenido y se interese más en cambio por los gorgoritos y todas esas chuminadas, lo flipará con la elaborada polifonía de la presentación, imagino, aunque no se entienda un carajo lo que cantan y te quedes igual al escucharla, así como con todo el meritorio trabajo vocal que desarrollan estos comparsistas de Tino Tovar durante el popurrí, que a mí no me interesó lo más mínimo, no obstante, a causa de lo lejos que nos pilla todo lo que cuentan en él. En el Carnaval de Kenia o Camerún sin embargo, insisto, a buen seguro que habrían pegado un verdadero pelotazo con semejante popurrí. Por lo que respecta a los pasodobles, el segundo de ellos, al que hacía referencia anteriormente y que el teatro aplaudió a rabiar, me pareció una chuminada del sociata del Subiela, con esa reivindicación tardía de la labor del anterior alcalde de la ciudad, aunque estuviera muy bien escrito, eso sí. Nunca entenderé, de todos modos, por qué los autores desperdician tantas letras reprochándoles a sus compañeros que no critiquen más a la alcaldesa, en lugar de aprovechar ellos ese mismo tango o ese mismo pasodoble para hacerlo y dar ejemplo, como podría haber hecho Tino Tovar, sin ir más lejos, con esta misma copla de la que hablamos, que ya podía haberla dedicado a cuestionar con argumentos la gestión de la Teo en lugar de destinarla a ensalzar, fitetú qué monería, la figura de Carlos Díaz. Pamplina tó. El primer pasodoble, sobre la labor que realizan los misioneros en el Tercer Mundo, estuvo ya un poco mejor, más que nada por no tener tantas tonterías en lo alto, mientras que la música de ambos, por su parte, no sonó malamente, no, por mucho que yo particularmente me quede de todas de todas con la que llevaban el año pasado, bastante más sencillita y menos barroca. Pero bueno, puestos a comparar, yo es que me quedo con todo el repertorio de “Los perfumistas” antes que con este otro, por resultar mejor y más gaditano, sobre todo, que si uno lo escuchaba sin tener que ver a los componentes de la comparsa con la peluca aquella puesta la verdad es que no estaba nada mal, independientemente de que al gran público no le llegara a convencer demasiado, por lo que parece. Que a todo esto, si Subiela no quería cachondeíto con su comparsa este año después de todo el que tuvieron que aguantar el pasado Carnaval a cuenta de la desafortunada puesta en escena de su agrupación, lo cierto es que lo lleva claro, porque hoy mismo, tan solo un día después de su actuación, ya se ha pitorreado del estribillo que llevan la chirigota del Petra. Pero bueno, Subiela y los suyos también es que van provocando, las cosas como son, con ese homenaje al Rey León de la Disney que se marcan en el citado estribillo y con ese bailecito con el que lo acompañan. Por las letras de los cuplés no me pregunten, en último lugar, porque no las recuerdo en absoluto, si les soy sincero. Resumiendo; que de todo tiene que haber en la viña del Señor, supongo, y no faltarán aficionados a los que les guste este tipo de comparsas, tan terriblemente desnaturalizadas, en mi opinión. No es mi caso, sin embargo, con lo que espero tener que escucharla lo menos posible durante la presente edición del concurso, aunque a cuartos y a semifinales, por de pronto, seguro que pasarán.

“Los salíos del cielo” fue la chirigota de Sevilla que actuó tras la comparsa, después del correspondiente descanso, y la verdad es que no se defendieron demasiado mal sobre las tablas del Gran Teatro Falla, estos peculiares angelitos un tanto golfos, sátiros y guarrones, que venían a ser algo así como “Los guarrindonguis” del Selu, pero con alitas, para que ustedes me entiendan. Llegaron incluso a arrancarle alguna que otra tímida carcajada al publico durante su popurrí, de hecho, que no es moco de pavo, no, en el caso de este tipo de agrupaciones, de calidad más bien bajilla. En efecto, cuesta trabajo resaltar algo en concreto de toda su actuación, dada la mediocridad general del repertorio que cantaron ayer estos chirigoteros sevillanos, pero quizá podría mencionarse el estribillo, que resultó bastante simpaticón, y notablemente mejor además que los dos cuplés que lo precedieron. La chirigota pudo irse razonablemente satisfecha a su casa, en consecuencia, a la vista del respetuoso trato que el público de Cádiz les dispensó, aunque no cuenten con ninguna opción, creo yo, de pasar a cuartos.

Se hizo esperar, y mucho más de lo que teóricamente permite el reglamento además, pero después de un buen rato apareció en escena por fin el otro gran plato fuerte de la noche, la comparsa de Antonio Martín, “La mare que me parió”. Se nota que el veterano autor gaditano viene este año a por todas, después de que el pasado Carnaval arrojara tontamente por la borda sus posibilidades de hacerse con algún premio a causa de aquel desconcertante popurrí que se sacó de la manga, y que le quiso dedicar íntegramente a su amigo Carapalo por su 60 cumpleaños, porque en esta ocasión se ha dejado de chaladuras y ha hecho una comparsa de esas que se encuentran diseñadas específicamente para competir en el concurso y aspirar a lo más alto dentro del mismo, repleta de toda esos recursos que se suelen emplear en tales casos para enganchar al personal y arrastrar a las masas, tales como por ejemplo una interpretación más contundente y agresiva, que busca impactar mediante la fuerza y la potencia de las voces antes que lograr una determinada musicalidad, así como más recargada, con más coros y adornos similares a lo largo de todo el repertorio, lo que también cabe decir, por otro lado, del apartado musical de la agrupación, menos sencillito y más complejo que en los últimos años, en todas y cada una de las piezas que componen el repertorio. Y será precisamente por eso mismo, tal vez, que en esta ocasión no me ha convencido tanto como en los dos últimos años, con “Los hijos de la Libertad” y “Los héroes del 3x4”, la comparsa del amigo Martín, porque a mí me gustan las cosas más sencillitas, me temo, y no tan complicadas y recargadas como se me ha antojado este año su agrupación, en todos esos aspectos de los que hablaba antes. Tampoco ese estilo por el que ha optado con esta nueva propuesta suya el autor de “Los mayordomos”, tan acelerado y agresivo, ha sido nunca mi preferido dentro de la modalidad, la verdad, pues no me termina de agradar que una agrupación busque apabullarme de semejante manera, sin darme ni un solo momento de respiro a lo largo de toda la actuación, como hizo su última comparsa el sábado, sino que prefiero que las agrupaciones resulten, muy por el contrario, un poco más relajaditas y sosegadas, y que sepan combinar a lo largo de su repertorio, asimismo, los pasajes más potentes y cañeros de este con otros de carácter un tanto más sereno y reposado, que lo hagan más liviano y digerible. Lo contrario, es decir, lo que hace este año la comparsa de Martín, que desde los primeros acordes de la presentación hasta la última cuarteta del popurrí es un auténtico torbellino en escena , acaba por resultar un tanto agotador, tarde o temprano, y hasta un pelín estresante, diría yo, si es que me apuran. Bien es verdad que ese tono tan exaltado y guerrillero que le ha imprimido este año a su comparsa el autor se encuentra en consonancia con la idea que pretende representar la misma mediante su tipo, pero es que ese es otro de los pequeños problemillas que le veo a la agrupación, la verdad, independientemente de que tampoco hacía falta cargar tanto las tintas, creo yo, para ajustarse debidamente al tipo de marras. Sobre este último, en fin, he de decir que otra de mis particulares manías en materia de Carnaval se refiere precisamente al tema de los tipos, y es que me gusta que tengan detrás una idea mucho más clara, concreta y tangible que la que se intuye aquí, bastante vaga y poco definida en el mejor de los casos. A decir verdad, bien podría afirmarse que Martín se ha limitado este año a construir un repertorio en el que ha expresado todo aquello que quería expresar, sin tener que ceñirse a ninguno de esos soportes que suelen proporcionar los tipos cuando se plantean como Dios manda y sin más referencia que dote de una cierta unidad a su discurso que el tono encabronado que lo recorre de principio a fin, al que alude el título de la agrupación, evidentemente, vistiendo luego de lo primero que se le ha ocurrido a los componentes de la misma, para que la comparsa quede bonita sobre el escenario del Gran Teatro Falla. Un modo de enfocar el asunto que se me antoja demasiado cómodo y facilón, ya que los autores deben escribir y componer en Carnaval lo que más les apetezca, por descontado, pero siempre a partir de un cierto tema o una cierta idea, lo que se conoce habitualmente como el tipo de la agrupación, en definitiva, que les sirva como plataforma desde la que lanzar sus mensajes, pero a la que se tengan que adaptar también, al mismo tiempo, al hacerlo, que ahí radica precisamente, claro está, la gracia y la dificultad de elaborar un repertorio carnavalesco. De todas formas, aun admitiendo como válida de cara al tipo esa idea tan abstracta de que vienen a defender a su madre, que no es otra sino Cádiz, de cuantos quieran humillarla y maltratarla, como bien cantan en la presentación, no me parece que el disfraz que han escogido para vestirse estos comparsistas de Antonio Martín sea el más adecuado tampoco, por más que resulte bonito, puesto que se presentan con una especie de atuendo de guerrero de fantasía plagado de referencias al glorioso pasado de la ciudad y a todas las civilizaciones que en ella dejaron su huella, cuando luego no mencionan nada de todo eso, que yo me diera cuenta, en todo el repertorio. Este último, de hecho, más que un tipo de fantasía de inspiración histórica como el que llevan, lo que me sugirió al escucharlo fue una puesta en escena de carácter mucho más castizo, tal vez similar a aquella otra con la que el propio Antonio Martín le diera forma, allá por 1994, a “Las verdades del barquero”, una agrupación suya cuyo tono y planteamiento me recuerdan ligeramente, dicho sea de paso, a los de esta otra que ha sacado ahora. Dejando ya a un lado, no obstante, todas estas consideraciones generales sobre la agrupación y las pequeñas pegas que yo le pueda encontrar, el caso es que la comparsa tuvo una actuación bastante brillante en la noche del sábado, desde que se abrieron las cortinas y conmocionaron al respetable con la atronadora presentación que traen este año, hasta que se cerraron un rato más tarde, después de que hubieran interpretado ya su vertiginoso popurrí, dedicado por entero a defender con uñas y dientes a la Tacita, aunque también hubiera hueco en el mismo, no se crean, para la autocrítica. Los pasodobles, por otro lado, se me antojaron bastante buenos en lo musical, al menos por lo que respecta a su primera parte, ya que la segunda parte y el remate se me hicieron un tanto extraños, mientras que las letras tampoco estuvieron nada mal, la primera reivindicando una vez más que el Carnaval es de Cádiz y no de Andalucía, como ahora nos quieren vender algunos, y más que de Cádiz de La Viña, según afirmaron ellos, rizando quizá demasiado el rizo del gaditanismo reconcentrado, y la segunda lanzando un mensaje de apoyo, en defensa de las prostitutas, cuya dignidad reivindicó Martín frente a la indignidad de todos esos hombres que hacen uso de sus servicios y luego las vejan. En la tanda de cuplés, por último, el tremendo gancho del estribillo destacó por encima de los propios cuplés, que no pasaron de regulares. La comparsa estará este año en la pelea por el primer premio de la modalidad, en resumidas cuentas, y en los cuartos de final también, por lo tanto, aunque sigo insistiendo en que otros años me ha gustado más, qué le vamos a hacer.

La que también tuvo una actuación bastante completita fue la nueva chirigota de Luis María Rodríguez Rondán, que se presentó a continuación sobre el escenario del Gran Teatro Falla como “Los políticos” con un divertido y original tipo de obreros que se reúnen en el bar, después de haber sido despedidos por sus respectivas empresas a causa de la crisis, para lamerse las heridas y despotricar un poco, entre copita y copa, sobre los políticos de turno (de ahí el titulo de la agrupación, claro está), verdaderamente logrado, sí señor, gracias a la magnifica interpretación y caracterización de los componentes de la agrupación, que ciertamente lo clavan en su papel de curritos borrachuzos y encabronados, y más que encabronados desesperados ya de la vida, diría yo. Una idea que inmediatamente supieron transmitirle al público mediante su animada presentación, a la que le siguieron los dos pasodobles, considerablemente cañeros ambos, vaya que sí, como no podía ser menos, por otra parte, con el tipo que trae este año la chirigota. De tal manera, en el primero de los pasodobles, cuya música también me pareció bastante apreciable, arremetieron contra la clase política española, manifestando su absoluta desconfianza hacia la misma y optando en última instancia por la abstención a la hora de votar, visto lo visto, mientras que en el segundo se posicionaron, como ya dije antes, en contra del actual organismo que organiza el concurso, el Patronato del Carnaval, por el modo en que convierte en juez y parte a un determinado sector de los participantes, con el agravio comparativo que eso supone, evidentemente, para todos los demás, que se ven así sin voz ni voto en todo este tinglado y abandonados a su suerte en manos de sus propios rivales. Muy buena esta segunda letra, sí señor, que invita a un debate que considero necesario en el seno de la fiesta, repito, y que se vio seguida por los dos cuplés, bastante simpaticones y originales ambos, tanto por su construcción como por su resolución, el primero sobre la omnipresente Duquesa de Alba y el segundo sobre la modita de grabarlo todo con los móviles para luego colgarlo en internet. El popurrí, con sus lógicos altibajos, continuó en esa misma línea un tanto desconcertante y alocada al relatar las vivencias de estos obreros en paro, siempre dentro del bar, con bastantes buenos golpes repartidos a lo largo de las distintas cuartetas. El bueno de Luis María Rodríguez Rondán, pues, continúa haciendo Carnaval a su aire, algo por lo que siempre le he admirado, y estrujándose el coco cada año para intentar traer siempre algo novedoso y rompedor, sin que le importen los batacazos que se pueda llegar a pegar por el camino, y que alguna que otra vez ya se ha pegado, de hecho, y yo que me alegro de veras, oigan, sobre todo cuando le sale bien la cosa, como es el caso en esta ocasión. Espero que la penalización que han sufrido por excederse en el tiempo estipulado para la presentación no les pase factura, que no creo, y que los podamos volver a ver, por lo tanto, en la siguiente fase del concurso.

De la última agrupación de la noche, la comparsa de Sanlúcar “El tren de la fantasía”, no me pidan que les cuente mucho, pues si les digo la verdad apenas les presté atención mientras cantaban, salvo que el tipo y la puesta en escena me parecieron terriblemente tristones para lo que parecían querer representar, que el conjunto de voces era poco más o menos que pa esharlos, por lo poquito que pude escucharles, y que el segundo de los pasodobles lo dedicaron a un tema tan tremendamente banal como lo es el criticar a Eduardo Bablé, el presentador de sala durante el concurso, por su enfado del año pasado, cuando el público del teatro le pidió desde el gallinero, de forma un tanto irrespetuosa, “que vote el gafas, que vote el gafas”. Para la interpretación de tan trascendental pasodoble, por cierto, los componentes de la comparsa se colocaron unas gigantescas gafas de colores, lo cual les parecería una magnífica idea cuando se les ocurrió, supongo, aunque al resto de la humanidad nos pareciera una pamplina del quince cuando lo vimos. No será esta, decididamente, una de las comparsas que veamos en cuartos.

Pues nada más. Aquí lo dejo, por el momento, tras haber completado los comentarios correspondientes a la sesión del sábado por la noche. A ver si mañana me pongo con la de hoy.

Un saludo.




144
De: Toni Fecha: 2009-02-02 13:37

Estoy yo todavía dándole vueltas a las críticas a Martínez Ares por su pregón y su "obra de teatro"...

De qué obra esta estamos hablando?, no creo que sea lo que sacó hace tela de años de "Esto no es carnaval, pero lo parece".

Por favor, aquellos que estén más puestos en el tema, que nos informen a los demás...



145
De: Alfred Fecha: 2009-02-02 16:55

Toni, Martínez Ares estrenó hace unos meses, en el mismísimo Gran Teatro Falla, una obra teatral, que más bien podríamos denominar un musical carnavalesco, titulado "La gran final". En ella, según parece (yo no la he visto), el autor realiza una especie de sátira de la gran final, y de todo lo que rodea al concurso y al Carnaval por extensión. Para dicha obra teatral, por cierto, el amigo Martínez Ares ha compuesto una chirigota, un coro y una comparsa (bueno, más bien una presentación, dos tangos o dos pasodobles, y dos cuplés para cada una de esas modalidades), que van pasando por esa gran final del título, y que suponían, claro, uno de los grandes atractivos de la obra en cuestión, sobre todo por lo que se refiere a la comparsa. Era una oportunidad única de escuchar un nuevo pasodoble compuesto por el hombre después de tantos años, en fin, y muchos no quisieron perdérselo. La comparsa en cuestión, a todo esto, se titulaba "Los volaores" y se pueden encontrar videos de su actuación en youtube; del coro y de la chirigota es posible que también, aunque eso ya no lo sé seguro.

En la susodicha obra teatral, que todavía sigue representándose por la provincia de Cádiz (los próximos días 6 y 7 de febrero, por ejemplo, en el Teatro de las Cortes de San Fernando), participa curiosamente el Ramoni, que este año sale con Juan Carlos Aragón en "Los comparsistas se la dan de artistas" y que la semana pasada tuvo que interpretar, por lo tanto, el pasodoble que cantaron en contra de Martínez Ares, pese a sus reticencias iniciales.

Lo que se le anda criticando a Martínez Ares, al margen de la sátira más o menos ácida y punzante que pueda realizar en su obra de teatro sobre el mundo del Carnaval, son sus aires de suficiencia al hablar sobre la fiesta actual, en la que hay mucha menos calidad que cuando él salía, por supuesto, y todo ese rollo, lo quemado que se muestra con el mundillo, cuando le dio tanto en su día (por darle le dio hasta de comer, como él mismo reconocía en sus memorias del Diario del año pasado), la soberbia y la ingratitud que demostró durante su pregón del año pasado, que aprovechó para menospreciar a todos sus antiguos rivales y algunos más, aunque lo hiciera un poco en plan de guasa, simulando que los arrojaba a los tiburones desde el tablao de la Plaza de San Antonio, y el hecho de que no queriendo saber nada del Carnaval, por lo que comenta, ahora venga y saque una obra teatral sobre el tema, quizá porque sabe que si la hiciera de cualquier otra cosa lo mismo no iría a verla ni Cristo.

En fin, espero haberle aclarado la duda, amigo Toni.

Un saludo.

P.D.: Vegallana, buen hombre, anoche le vi asomarse al irc, pero se fue enseguida. Yo es que estaba ausente cuando usted apareció, y no pude saludarle, pero puede usted volver a entrar por allí cuando quiera, para charlar sobre Carnaval y eso, que el amigo Juan estuvo anoche y creo que no se lo pasó malamente.





146
De: Vegallana Fecha: 2009-02-02 20:00

Estimado don Alfred, disculpe usted --y haga mi disculpa extensible a los contertulios del IRC-- mi fugaz aparición de anoche. Seguí sus instrucciones para unirme a la tertulia, lo cual me llevó un buen rato --no por sus directrices, sino por mi torpeza-- y entre que accedí desde un portátil con Linux --y por tanto a través de un simulador de Windows-- y que encima lo del mIRC me resultaba totalmente nuevo y extraño --tardé varios minutos en descubrir que mi nick aparecía en la pantallita de marras-- me frustré un poco e hice mutis por el foro lo más discretamente que pude (que ya veo que no lo fue tanto). A ver si puedo intentarlo de nuevo cualquiera de las noches venideras, y coincido con usted.

Por cierto, chapó de nuevo por sus crónicas. Totalmente de acuerdo con usted respecto a los repertorios de Tovar y Martín.

Un saludo.



147
De: Alfred Fecha: 2009-02-02 20:43

Bueno, veamos qué le ofrecieron al respetable las nueve agrupaciones que pasaron por el Gran Teatro Falla en la noche de ayer.

La función la volvió a abrir un día más un coro, en este caso el de Juan Antonio Lamas y José Antonio Valdivia, “La bien nacida”. Como veo que se andan preguntando ustedes de qué coño iban disfrazados estos coristas de la capital, ya se lo aclaro yo, verán: iban de “Quince piedras”, la mítica comparsa de Don Enrique Villegas. En realidad se supone que representan una especie de fantasía con la que pretenden encarnar el espíritu de la playa de La Caleta, la bien nacida, por agradecida, del título, que viene a cantarle a Cádiz para devolverle tantos piropos como le han dedicado sus poetas a lo largo de las décadas, pero entre que el disfraz recuerda bastante al de la citada comparsa y que la propia idea del coro es prácticamente la misma también (“De las mismas entrañas de La Caleta vengo a cantarte / como agradecimiento por tus piropos y admiración”, rezaba el comienzo del pasodoble de salutación de “Quince piedras”), lo cierto es que perfectamente se les podría considerar, a estos señores, como una especie de versión corista de aquella histórica agrupación, o así lo veo yo, al menos. Total, que ya desde la misma presentación (que a su vez utiliza la música de la presentación de “Quince piedras” también, para más inri), cuando vi de qué iban, me cayó antipático el coro, porque me parece de muy poca vergüenza y de una falta de imaginación absoluta, la verdad, el colarse en el Falla plagiando uno de los mejores tipos de la historia del Carnaval y quedarse tan panchos, encima. Para qué comerse el coco buscando un buen tipo, original y novedoso, cuando ya se lo han comido antes los demás, imagino que habrán pensando este año el Lama y Valdivia, de cuya unión va quedando cada vez más claro que no podía salir nada bueno. No en vano son dos de los autores más mediocres que pueden encontrarse actualmente en el mundo del Carnaval, lo que volvieron a demostrar anoche con este coro tan rematadamente insulso que han sacado. En la tanda de los tangos, por ejemplo, no se supo qué era peor, si la música del Lama para los mismos, rematada una vez más como el culo, o las letras del Valdivia, la primera con un piropito a La Viña y a La Caleta no particularmente brillante y la segunda con un lamento por el mundo que heredará su nieto, en el que hicieron un recorrido por todas las miserias y ruindades de la humanidad. Los cuplés, por su parte, no pasaron de reguleros, mientras que el popurrí apenas lo escuché ya, a decir verdad, un tanto irritado con el coro por la desfachatez de su tipo y por su rampante mediocridad. Eso sí, por los trocitos sueltos que capté de vez en cuando tenía pinta de resultar un auténtico coñazo, con mucha humedad y mucho marisco de por medio, por aquello de ir representando a la playa de La Caleta. Total, que bien puede ser este, entre unas cosas y otras, el peor coro que haya sacado el Lama en bastante tiempo, a causa del bajón que ha sufrido con respecto al año pasado, tanto en lo referido al conjunto de voces, que no resultó espectacular ni mucho menos, como en lo relativo al propio repertorio de la agrupación o al tipo de los cojones. El pasado Carnaval, con “El periquitúliqui”, al menos contaba con un buen grupo, una bonita presentación, una interesante música de tango, por mucho que también estuviera mal rematada, y un disfraz vistoso, aunque en el popurrí se salieran completamente del tipo que parecían querer representar en un principio, un homenaje al trabalenguas, para llorar un rato sobre la fama de peseteros que tienen los carnavaleros, y lo mucho que tardan en pagarles en determinados sitios (todo muy coherente, sí), y algunas otras cuestiones, todas ellas sin relación alguna con la supuesta idea de partida. Este año, en cambio, ni eso. Supongo que el jurado los pasará a cuartos, nada más que por no escucharles, pero espero y deseo que no lleguen mucho más lejos dentro del concurso, francamente, porque mandaría cojones la cosa, en mi opinión.

La siguiente agrupación de la noche, la comparsa femenina de Sevilla “Al fresquito”, tampoco contribuyó a elevar el nivel de la sesión, pues tuvieron una actuación de lo más discretita, estas comparsistas sevillanas, que venían realizando un homenaje con su tipo, según contaban, a sus abuelas, todas aquellas mujeres a las que les tocó sufrir en sus carnes la Guerra Civil, primero, y la posguerra, casi peor aun que la propia contienda, después, y a las que representaban ya de ancianas, sentadas en corrillo, se supone que ante su casapuerta (de donde venía, claro está, el titulo de la agrupación). El conjunto de voces no sonó demasiado mal, salvo por alguna que otra estridencia, mientras que los pasodobles se me antojaron un tanto mejores de letra que de música, al ser esta última, para variar, demasiado larga. Los cuplés, por su parte, tampoco depararon ninguna sorpresa, aunque el segundo, sobre el carril bici, bastante picarón, hizo reír al respetable, que algo es algo, imagino, dadas las circunstancias. Tanto en la presentación como en el popurrí, por último, supieron desarrollar el tipo que venían representando de forma bastante correcta, por lo que no tengo ninguna queja en ese sentido, si bien esta última pieza del repertorio se me hizo, para qué nos vamos a engañar, un pelín aburrida. La agrupación de estas chicas sevillanas, con eso y con todo, realizó un papel más que decente en la noche de ayer, lo que no quita para que no las vayamos a volver a ver más seguramente durante la presente edición del concurso, o sí, quién sabe.

Los que sí que volverán a cantar un par de veces más por lo menos sobre las tablas del Gran Teatro Falla, a poco que mantengan el nivel, serán los chirigoteros de José Antonio Vera Luque, que desde mi punto de vista se han superado en relación al año pasado con “Los mákina”. Efectivamente, la agrupación dejó un magnífico sabor de boca ayer por la noche, a su paso por el templo de los ladrillos coloraos, gracias en gran medida a un tipo sumamente cuidado, por cuanto cada uno de los componentes de la chirigota viene representando a un modelo distinto de robot, según la labor que desempeñe (tenemos así al robot cocinero, al robot mayordomo, al robot policía, al robot funcionario, al robot bombero, al robot cartero, etc, etc…), claro aspirante desde ya, me parece a mí, a la aguja de oro de este año. No solo el disfraz y la puesta en escena, francamente espectaculares a la par que muy chirigoteros, se mostraron cuidados hasta el más mínimo detalle en esta agrupación, sin embargo, puesto que también el repertorio se lo han currado bastante en esta ocasión los de Vera Luque, ajustándose perfectamente al tipo con cantidad de coñas alusivas al mismo tanto en la presentación como en el popurrí, cuya construcción destacó además, en el caso de este último, por el modo en que el autor le fue dedicando cada una de las sucesivas cuartetas a los distintos prototipos de robots a los que vienen dando vida este año, y a cada una de las profesiones que representan todos ellos, en consecuencia, al mismo tiempo. La música de los pasodobles, por otro lado, se ve un tanto lastrada quizá por su deseo de ceñirse al tipo, sin que por eso resulte fea ni mucho menos, mientras que las dos letras que interpretaron, la primera sobre lo robotizado que ven el concurso últimamente, no sin cierta razón, y la segunda sobre la ley de la memoria histórica, demostraron el buen nivel habitual del autor, en este apartado en concreto del repertorio. Tres cuartos de lo mismo sucedió con los cuplés, el primero sobre el zapatazo que casi se lleva Bush y el segundo sobre el extravagante peinado de la cantante Amy Winehouse, bastante logrados ambos, aunque el remate del segundo recordara a otros que ya se han escuchado anteriormente, dentro del teatro, en pasadas ediciones del concurso. Sea como sea, el caso es que la chirigota tuvo anoche una actuación de lo más completita, sorprendiendo al personal con su impactante tipo de robots, lo que de momento la sitúa en la lucha por la final, y hasta por el primer premio de la modalidad, diría yo. En cuartos desde luego, no les quepa la menor duda, los volveremos a ver.

Y tras la chirigota de Vera Luque le tocó el turno a otro de los platos fuertes de la noche (sí que se ha hecho este año con el culo lo de los cabezas de serie y el reparto de las agrupaciones a lo largo del calendario, sí), la comparsa de Luis Rivero, que este año dirige Francisco Trujillo, uno de los hijos del Catalán Grande, y que se presenta, en esta ocasión, como “La Factoría”. Sigo pensando que resulta sumamente importante el que una agrupación le entre a uno por los ojos, en fin, y a mí esta estética tan hortera y tan amariconada que nos trajeron los comparsistas de Luis Rivero anoche, un poco a lo “Fama”, el reality show de danza de la cadena televisiva Cuatro, la verdad es que me echó para atrás desde el primero momento, con lo que no me predispuso nada bien, en absoluto, de cara a su actuación. Tampoco me causó demasiada buen impresión, además, la propia presentación de la comparsa, en la que Rivero echó mano de un recurso que ya empleara hace algunos años en uno de sus pasodobles, al enumerar a todos los principales autores y grupos de la modalidad, achacándoles los defectos que siempre se les achaca con malicia en los mentideros carnavalescos solo para terminar diciendo que a pesar de todas esas críticas que reciben son los que sacan adelante la fiesta grande de Cádiz cada año, y los que ponen en marcha, añadían en este caso, la gran factoría de sueños que es la Tacita de Plata por Carnaval, si bien esta vez le ha quedado un poco más confuso el asunto, me da a mí en la nariz, y algún que otro despistado puede llegar a interpretarles mal. Un tipo este, el que trae Luis Rivero en el presente Carnaval, que se asemeja un poco por lo tanto al de la comparsa de Juan Fernández, “La imposible fabrica de los sueños”, al representar también una especie de factoría, como indica el propio título de la agrupación, en la que se construyen ilusiones y fantasías por igual. Una idea pelín abstracta e inconcreta para mi gusto, y que no creo que hayan desarrollado particularmente bien a lo largo del repertorio, además, al incluir en su popurrí algunas cuartetas alusivas al tipo y bastante acertadas, como la del inventario, junto con otras, como la que le dedican a las mujeres, que no guardan en cambio relación alguna con el mismo. De igual manera, tampoco me gustó ese cierto afán por emular a “La comparsa de Momo” de los Carapapa que creí observar en determinados pasajes del popurrí, en los que Luis Rivero lanzó algún que otro tirito dirigido a los propios protagonistas de la fiesta, por lo que hablábamos el otro día de los autores sin imaginación ni personalidad, esos que se apuntan al carro que haya que apuntarse para alcanzar la final y que siguen como borregos las dichosas moditas de turno. Una actitud que también me pareció vislumbrar en el primero de los dos cuplés, en el que estos jóvenes comparsistas trataron de imitar las famosas letras hortifrutícolas de Juan Carlos Aragón, quedándose la cosa en un intento bastante patético por su parte (que si el original del que partían ya era malo, la copia barata que hicieron ni les cuento), si bien es verdad que estuvo algo mejor que el segundo, sobre la Duquesa de Alba, cuyo remate me pareció lamentable ya, directamente, por lo sumamente manido que está a estas alturas el chistecito con el que lo resolvieron. Lo mejor de la actuación llegó, en definitiva, con los dos pasodobles, que sí que estuvieron bastante bien, tanto en lo musical como en lo literario, con una primera letra destinada a criticar una vez más al amigo Martínez Ares (que me pregunto yo dónde demonios habrá quedado aquello de “Martínez Ares, baja aunque sea en pijama” que le cantara el propio Luis Rivero en “Gaditanos”, aunque tal vez lo siga pensando y se haya limitado a subirse al mismo carro que la mayoría, también en esto), y una segunda letra, un poco más melodramática ya, pero bien construida, sobre la terrible enfermedad del alzheimer. La comparsa pasará a cuartos, y algunos incluso la ven luchando por el primer premio por lo que parece, pero a mí personalmente debo decir que no me ha convencido mucho. El año pasado, con “La Catedral del Mar”, me gustaron bastante más, en fin, aunque sigan cantando estupendamente.

Lo dejo aquí, por el momento, que dentro de un rato empezará una nueva sesión, la undécima ya de la fase preliminar del concurso.

Un saludo.







148
De: Alfred Fecha: 2009-02-03 07:26

Venga, va, a ver si me ventilo rapidito el resto de los comentarios relativos a la sesión de ayer domingo por la noche, que comienza a notarse que ya hemos escuchado a casi todas las agrupaciones punteras, vaya, por lo insufribles que se están empezando a hacer las funciones, con la leche que mamó el que haya hecho este año el calendario y haya distribuido tan malamente, caramba, las dichosas cabezas de serie.

La chirigota que abrió la segunda parte de la función en la noche del domingo, tras el descanso, fue la que dirige este año el Petra, quien regresa así a la modalidad que le hiciera famoso, que respondía al nombre de “Una chirigota exagerá”, en alusión al tipo de pescadores y cazadores un poco fantasmones que representaban, y que nos llegaba con la autoría de Mario Rodríguez Parra, el hijo de Chatín. Una combinación que a priori prometía, la del célebre director de chirigotas tan recordadas como “Los del perejil lacio”, “El crimen del mes de mayo”, “Hasta que la muerte nos separe”, “Bebé a bordo” o “Bien nos diste coba, Cristoba”, con el autor de otras, no tan recordadas quizá, pero que sí que dejaron bastante buen sabor de boca en su día, como “Los malos de las películas”, “Los primeros”, “Los puros habanos” o los mismos “Gladiadores de La Caleta”de hace un par de años, a los que les hizo la música, pero cuyo resultado no ha terminado de cuajar, sin embargo, ya que la agrupación pasó ayer por el escenario del gran coliseo gaditano, como aquel que dice, con más pena que gloria. Baste con decir, en fin, que lo más gracioso de toda la actuación probablemente fuera el momento en el que se pitorrearon del estribillo de la comparsa del Subiela, antes de darle inicio a la presentación, con lo que ya se podrán imaginar ustedes las pocas carcajadas que le arrancó al publico la chirigota. Igualmente sintomático de esto que les comento resulta el hecho de que lo mejor de todo el repertorio seguramente fueran, además, los dos pasodobles que interpretó la agrupación, ambos muy bien cantados y con una bonita música, el primero con una letra cargada de escepticismo sobre los fastos con los que se piensa celebrar en la ciudad dentro de unos años el Bicentenario de La Pepa, que algunos pretenden vendernos como la gran panacea que sacará a Cádiz de la ruina o algo por el estilo, y el segundo con otra, también de tono bastante crítico, sobre la cantidad de obstáculos que siempre le ponen los papanatas de la Iglesia a determinados avances médicos. Los cuplés apenas alcanzaron a provocar alguna que otra sonrisa, al igual que el estribillo, y que todo el resto del repertorio, de hecho, puesto que los chirigoteros del Petra intentaron sacarle partido al tipo de exageraos con ganas que representaban tanto en la presentación como en el popurrí, pero sin demasiado éxito, me temo. Tal vez cometieran un error de cálculo al escoger el tipo, teniendo en cuenta lo complicado que debe resultar construir todo un repertorio a base de hipérboles, y que además tenga gracia, pero el caso es que lo mejor de toda la actuación, junto con la mencionada coña del principio y los dos pasodobles, fue sin duda alguna el buen hacer chirigotero del grupo que capitaneaba el Petra, que integraban veteranos chirigoteros que ya le habían acompañado recientemente, en algunos casos, en agrupaciones como “Los veteranos del Vietnam”, “Golfus de Roma” o “Robinsón de la isla”, y que hizo lo que pudo, asimismo, por defender de la mejor manera posible lo que llevaban, aunque finalmente no les sirviera de mucho. En esto del Carnaval, como en todo, a veces se gana y a veces se pierde, y en esta ocasión les ha tocado perder, ya ven, al amigo Mario Rodríguez Parra y al Petra. No llegaron a conectar en ningún momento con el respetable, pese a traer una agrupación que se notaba bastante trabajada, en fin, lo que seguramente les costará quedarse en preliminares y no pasar ni siquiera a cuartos. Otra vez será.

Una comparsa femenina tomó el relevo a continuación sobre las tablas del Gran Teatro Falla, y más concretamente la que viene escribiendo y componiendo desde hace un par de años Luis Ripoll, todo un clásico de la fiesta al que nunca le ha importado bailar con la más fea (y conste que esto no va con segundas), ya fuera formando sus grupos con chavales completamente desconocidos, procedentes en muchos casos de la cantera, tal y como hizo siempre, ya sea atreviéndose a sacar una agrupación mixta como esta, cuando todavía no se encuentran asentadas por completo dentro de la fiesta, ahora en la actualidad. “Al aire libre”, ese es el título de la agrupación que este año nos traen estas jóvenes comparsistas gaditanas, y que alude evidentemente al tipo con el que salieron al escenario, con el que quisieron representar, sobre las tablas del Gran Teatro Falla, a todos esos artistas que pueden verse por las calles de cualquier ciudad, músicos, malabaristas, mimos y estatuas vivientes, desarrollando sus espectáculos en mitad de la vía pública a cambio de algunas monedas. Una simple excusa, en realidad, para lanzar a los cuatros vientos su hermoso canto a Cádiz y a la Libertad, en el que no faltaron sin embargo, tampoco, las correspondientes pinceladas de crítica, todo ello escrito con la elegancia y la sencillez que siempre han caracterizado al autor gaditano. Desde el punto de vista musical, por otra parte, también resulta fácil apreciar el inconfundible sello del amigo Luis Ripoll en esta nueva comparsa suya, por el buen gusto que derrocha la misma también en ese sentido, y por la exquisita musicalidad de todo el repertorio. Los pasodobles, bastante agradables musicalmente hablando, asimismo, y muy bien interpretados por la agrupación, que no cayó en ningún momento en las estridencias en las que muchas veces incurren otros conjuntos femeninos, estuvieron dedicados al machismo que tradicionalmente ha imperado en las letras del Carnaval, y que ellas demostraron citando a modo de ejemplo algunos antiguos pasodobles, como aquel tan recordado de “Los tarantos” de Antonio Martín sobre el inglés que se encontraba con el gitanito o el de “Los cristaleros” de Juanito Poce sobre aquel chapú en una montera que acababa en revolcón con la marmota de turno, así como a los Derechos Humanos, que estas jóvenes comparsistas de la capital reivindicaron denunciando con su letra muchas de las situaciones en las que actualmente se violan sin ningún pudor. Los cuplés, típicos de comparsa, no constituyeron lo mejor de su intervención ni mucho menos, aunque ambos contaron con la curiosidad de verse rematados por sendos finales que parafraseaban, a su vez, dos de las coplas más recordadas de Paco Alba en este campo, el cuplé de “Los Fígaros” sobre el pedazo aquel que encajaba pal matrimonio y el de “Los sarracenos” sobre el pescuezo del buitre que vino a Cádiz, y que no se sabía muy bien qué es lo que le recordaba exactamente, vaya por Dios, a cierta marmota que lo divisó. La comparsa completó, en resumidas cuentas, una actuación de lo más correcta, con la que se metió al público en el bolsillo, y que bien podría valerle el pase a cuartos, una vez más, a este grupo de chavalas. El año pasado con “La tarantella” quizá me gustaran algo más, por aquello de contar con un tipo un tanto más definido, aunque luego no se ciñeran al mismo durante la mayor parte de su repertorio, pero la cuestión es que la comparsa continúa sonando muy bien y manteniendo la misma línea en general, por lo que seguramente volveremos a verlas, como acabo de decir, otra vez más.

La recta final de la sesión, que se inició una vez se hubo retirado del escenario la anterior comparsa, se convirtió en un auténtico vía crucis, sin más, a causa de la pobrísima calidad de los tres grupos con los que se cerró la jornada de ayer, al igual que ha sucedido hoy, con lo que vuelve a comprobarse que algo ha fallado este año, en fin, a la hora de elaborar el calendario del concurso. Tales grupos fueron, para más señas, la chirigota de San José de la Rinconada, provincia de Sevilla, “Un mal día lo tiene cualquiera”, la comparsa de Calañas, provincia de Huelva, “Los botánicos”, y la chirigota de Trebujena “Verano ozú”. Poco les puedo comentar sobre ninguna de las tres, en fin, porque acabé por no prestarles demasiado atención mientras actuaban, así de soporífera se puso la cosa. Sí les puedo decir, por ejemplo, que los componentes de la primera chirigota venían con un tipo de gafes, a cada uno de los cuales le había ocurrido alguna de esas cosas que siempre nos suelen pasar a todos cuando tenemos, pues eso, un mal día (uno llevaba un nubarrón negrísimo sobre su cabeza, a otro se le había cagado encima una paloma, otro tuvo que escayolarse sobre la marcha tras fingir una caída en plena actuación, etc, etc…), mientras que los comparsistas onubenses de la segunda agrupación aparecieron representando a diversos insectos del reino animal, que por obra y gracia de la fantasía más carnavalesca y acascarañada se dedicaban, también, al estudio de las plantas. La otra chirigota, que cerró definitivamente la función y que contaba con la colaboración en la autoría del capitalino Ramón Peñalver, venía representando con su tipo, por último, a los famosos personajes de la serie televisiva “Verano azul”, tantas veces repuesta a lo largo de los años en la pequeña pantalla. Ya sobre los repertorios que cantaron unos y otros, eso sí, no me pidan que les cuente absolutamente nada, porque no tuve narices de concentrarme lo suficiente como para escucharlos en condiciones, se lo digo de verdad, con lo cual me limité a tenerlos puestos ahí, de fondo, y a captar algún que otro retazo de sus actuaciones muy de tarde en tarde. La crónica del Diario, no obstante, afirma sobre la primera de las tres agrupaciones, por si les interesara saberlo, que lo mejor de la misma fue su popurrí, junto con su tipo, de la segunda que desafinó una jartá, y que de repertorio estuvo más bien cortita, y de la tercera que el tipo estaba bastante conseguido, lo que podría considerarse lo más destacable de la chirigota junto con sus dos pasodobles, ya que fueron de más a menos en su actuación, por lo que parece, y la cosa acabó malamente.

Y con esto y un bizcocho lo dejo por ahora, que ya mañana me pondré con los comentario correspondientes a la sesión de hoy.

Un saludo.




149
De: Taiyou Fecha: 2009-02-03 10:16

OffTopic> Felicidades Rafa!



150
De: Toni Fecha: 2009-02-03 12:59

Estoy de acuerdo con lo dicho sobre el mal reparto de las agrupaciones a lo largo de los días... no es posible que hoy tengamos a dos fuertes candidatos (a priori) para finalistas (el yuyu y el coro de los niños), y que para mañana una comparsa que por haber llegado a semifinales el año pasado sea la única cabeza de serie.

Fatal.



151
De: AMS Fecha: 2009-02-03 21:37

Madre del amor hermoso: que tipo mas horroroso el del coro de los niños. ¿Migueles no ha visto ciencia ficción nunca? Me recuerda al coro atlantes, en el tipo, claro aunque este es azul y el otro era verde. El tango no es nada feo, aunque tiene una cuarteta enmedio que lo desmerece, todo lo contrario que la presentación que es aburrida. Curioso estribillo que varía de un couplet a otro, algo pero varía. En el popurrí en algunos trozos sigo sin enterderlos. Pero está simpático, aunque demasiado Serrat para mi gusto y con arreglos "raritos".
Desde luego estará en semifinales y probablemente, por lo visto hasta hora, puede que en la final. De momento no es un pelotazo como me habían contado por ahí



152
De: Juan Fecha: 2009-02-03 23:07

Malditos sean los exámenes de Febrero de la Universidad!!!

Les leo a diario, y prometo participar más a menudo en cuanto acabe, que afortunadamente va a coincidir con la llegada de los cuartos de final. :)



153
De: AMS Fecha: 2009-02-03 23:26

Las cuatrimestrales es lo que tienen. Pero al menos terminas antes de que empiecen los carnavales. Que tengas suerte :)



154
De: WWfan! Fecha: 2009-02-04 00:09

Yuyu genial en la presentación.
Bien en letras algo más flojitos en música y voces, sobre todo en pasodobles, lo más flojito del repertorio, aunque mejores en línea general de lo que nos tiene acostumbrado esta agrupación.
Estribillo normalito y popurrit muy alegre.
Ha pegado fuerte y es candidato claro a final y primer premio junto a Sheriff, Selu y Vera Luque.
A ver quién empieza a destacarse en las siguientes actuaciones.



155
De: AMS Fecha: 2009-02-04 00:15

El pasodoble de las pelusas absolutamente delirante. Tienen mas genialidad en un solo pasodoble que dos o tres chirigotas juntas que yo me se. El cuple de las cucarachas es de antología y el popurri flojito tirando a churri, aunque tiene cosas muy graciosas. Yuyu casi nunca ha defraudado y ahora tampoco. Mejor que la del sheriff, y es que a mi las ordinarieces no me terminan de gustar.



156
De: Alfred Fecha: 2009-02-04 08:08

Interesante primera parte la de la sesión del lunes por la noche, que fue seguida, no obstante, por una segunda parte poco más o menos que atroz. Pero vayamos poco a poco, como siempre digo, y veamos una por una qué agrupaciones cantaron hace dos noches en el teatro.

La función se abrió un día más con un coro, “Los celtas largos y con boquilla”, que escribe el tándem compuesto por Paco Cárdenas y Ramón Peñalver y que procede en parte, por lo tanto, de aquel otro que saliera durante el pasado Carnaval como “Los proscritos de La Viña”, dividido este año en dos, el presente y el de “Los Pabellones”, como ya les comenté en su momento. Estos guerreros celtas un poco a lo “Braveheart” que cantaron hace dos noches en el Gran Teatro Falla constituyen aproximadamente la mitad de aquel conjunto, pues, lo que se dejó notar en el número relativamente reducido de componentes que integraban este nuevo coro, que no debe haber fichado apenas gente, por lo que parece, tras la ruptura del grupo original. Una lástima, la verdad, porque lo mismo les habría venido bien reforzar un tanto el conjunto de voces, al que le falta un poco de fuerza en determinados momentos, desde mi punto de vista, y que flaquea algo, también, en todo lo que se refiere a la conjunción y la vocalización. Yo por lo menos tuve algunas dificultades a la hora de seguir el repertorio, en fin, y más de un pasaje del mismo se me escapó. Ese sería, de hecho, uno de los grandes puntos débiles del coro, que tampoco ha estado demasiado acertado con la propia elección del tipo, a mi juicio, a causa de lo poco gaditano que resulta el mismo, con esa antigua tribu de guerreros celtas a los que tanto choca ver cantando cositas de Cádiz, o con el mismo título de la agrupación, un chistecito sin gracia que queda explicado en el estribillo, cuando estos bravos guerreros afirman no cantar lo que cantan “de boquilla”, sino con los cinco sentidos (que digo yo que entonces deberían haberse llamado “Los celtas largos y sin boquilla”, pero bueno). También habrán querido recordar con semejante título, imagino, aquella histórica chirigota que nos llegara en 1981 desde San Fernando, “Los celtas cortos”, pero lo cierto es que el tono desenfadado del nombre no pega para nada con el aire combativo y guerrillero que le han querido dar al coro, con lo que a la hora de bautizarlo han cometido el mismo error que cometiera Julio Pardo el año de “Enseñando er culito”, que debe ser uno de los peores títulos de coro de toda la historia del Carnaval. No todo son defectos en la agrupación de Paco Cárdenas y Ramón Peñalver, sin embargo, puesto que en el lado positivo de la balanza también cabría poner, por ejemplo, la música que Antonio Martín les ha compuesto para el tango en su regreso a la modalidad, bastante bonita a pesar de no estar rematada, sigh, como a mí me gustaría, en seco y hacia abajo, ya saben, o el desarrollo musical de los cuplés y del popurrí, asimismo, bastante ajustado todo al tipo al incluir esta última pieza diversas melodías de claros sones célticos, acompañadas varias de ellas por la utilización de las gaitas, además de una cuarteta con musiquita de Silvio Rodríguez, que eso siempre constituye, claro, una demostración de buen gusto y paladar. Por lo que respecta a las letras, el primero de los tangos nos trajo una típica copla de piropo al propio tango y a su incuestionable cuna, el barrio de La Viña, mientras que el segundo lo dedicaron, en tono crítico, al tema de la sanidad, con algunas alusiones al dueño de la clínica San Rafael y a toda la polémica en la que se ha visto envuelto estos meses atrás, por el asunto de los uniformes de las enfermeras y demás. Esta segunda copla fue uno de esos pasajes del repertorio que me costó bastante seguir y que no llegué a escuchar por completo, de hecho, no sé si porque la cantaron más bajito de lo habitual, en señal de respeto al hospital que se encuentra a espaldas del Gran Teatro Falla, que algo de eso dijeron en la letra, o porque el conjunto de voces falló, sin más. Los cuplés, por último, no pasaron de regulares, al igual que el estribillo, “algo largo y poco rimado” como bien apunta la cronista del Diario, mientras que en el popurrí se dedicaron a darle un buen repaso a la actualidad de Cádiz y de su Carnaval, estos coristas gaditanos, que volvieron a sufrir dificultades con el tema de las voces durante esta última pieza de su repertorio. En resumidas cuentas, no es un mal coro, este que nos han traído de nuevo Paco Cárdenas y Ramón Peñalver, con la música ahora del maestro Antonio Martín, pero sí que baja un poco con respecto al año anterior, creo yo, por lo que esta vez tampoco tendrán opciones, me temo, de alzarse con ningún premio. En los cuartos sí que espero volver a verlos, pese a todo, aunque eso queda ya, evidentemente, en las manos del jurado.

“Las barconeras”, por su parte, fue la primera chirigota que actuó en la noche del lunes, con una puesta en escena bastante elaborada y espectacular, aunque también un tanto incómoda para los componentes de la agrupación a la hora de cantar, quizá, puesto que venían representando a un grupo de vecinas de una casa cualquiera del barrio de Santa María, cada una de ellas asomada a su respectivo balcón de la fachada. La autoría del repertorio de estos jóvenes chirigoteros de la capital, por otro lado, corría a cargo de José Juan Pastrana, que en estos últimos años había venido firmando agrupaciones como “Las ajogaíllas (más gaditanas imposible)” o “Los de la carpa”, y que en esta ocasión se ha separado de su anterior grupo para pasar a escribirles y componerles a varios de los chavales con los que ya había trabajado anteriormente, en la categoría de juveniles. Chirigota con la frescura y el desenfado propios de este autor y de la juventud, pues, esta que nos llegó el lunes desde el barrio de Santa María, y que completó una actuación, en líneas generales, más que decente. Los pasodobles, que no estuvieron nada mal, con el sello del amigo José Juan Pastrana en lo musical, los destinaron a denunciar algunas de las calamidades que sufre el citado barrio de Santa María y a defender a los carnavaleros de la mala fama que les precede, afirmando que quien es putero, drogadicto o pesetero, dentro del mundo del Carnaval, también lo sería aun cuando no saliera en ninguna agrupación, mientras que los cuplés pusieron ya un tanto más bajo el listón, pese al divertido estribillo con el que los remataron. Tanto la presentación como el popurrí, por último, se mostraron algo irregulares, con algunos detalles bastante buenos y otros no tanto, al igual que toda la chirigota en general, de hecho, si bien cabe agradecerles que se ciñeran constantemente al tipo que venían representando, tal y como debe ser. Será el jurado quien habrá de decidir, en fin, si cantarán o no en cuartos estos jóvenes chirigoteros gaditanos, pero ciertas posibilidades sí que tienen, me parece a mí.

La primera comparsa de la noche, que nos llegaba desde la localidad sevillana de Álcala de Guadaira con el título de “Los del euribor”, no pude oírla apenas porque aquí en casa me distrajeron con otras cosas, así que solo puedo decirles sobre ellos que venían representando una especie de alegoría sobre el mundo de la banca, al hilo de la actual crisis económica y del papel que en ella andan desempeñando los banqueros, supongo, así como que el conjunto de voces no parecía sonar del todo mal, por lo poco que alcancé a escuchar de su actuación. El Diario dice hoy en su crónica, no obstante, que los pasodobles resultaron un poco “rococós” desde el punto de vista musical, así como que estuvieron dedicados al tema de las amas de casa y al de la juventud de hoy en día, demasiado conformista y aletargada según ellos, mientras que en los cuplés no se mostraron mucho más afortunados, por lo que parece, aunque en el popurrí soltaran, dice la cronista, “una verdad tras otra sobre el feroz capitalismo”, sin demasiada “alma poética”, eso sí. Pues nada, oigan, si lo afirma el Diario digo yo que será verdad, en cuyo caso no creo que cuenten con demasiadas opciones de pasar a cuartos, no, estos comparsistas de Sevilla.

De Algeciras nos llegó a continuación la segunda chirigota de la noche, con el cinematográfico título de “Virgen a los 40”, la misma que el año pasado lograra colarse en cuartos con “Peña Los Inmortales”. Quizá hayan bajado un poco con respecto a entonces, estos chirigoteros del Campo de Gibraltar, que no lo hicieron malamente anoche, pese a todo, metidos en su nuevo tipo de maduritos sin estrenar. Toda la actuación resultó de lo más simpaticona, al fin y al cabo, gracias a una presentación y a un popurrí en los que desarrollaron bien la idea, con un buen puñado de golpes alusivos al tipo bastantes divertidos, aunque también acusaran algún que otro altibajo, y gracias a unos pasodobles y unos cuplés que tampoco desentonaron, asimismo, por más que no fueran ningún pelotazo, vaya. Los susodichos pasodobles los destinaron a hablar, por cierto, sobre el escabroso asunto de la pederastia, tan en boga este año a raíz del caso Mari Luz, así como sobre cierta actuación que llevaron a cabo el año pasado en una escuela de educación especial, que les llenó tanto debido a la respuesta de los chiquillos que desde entonces les sobra, decían, hasta el mejor de los teatros, mientras que en el caso de los cuplés destacó el segundo, con una coña sobre el torero Ortega Cano y su participación en el programa televisivo “Mira quien baila”, por encima del primero, sobre la crisis, un tanto más regulero ya. Buen papel el que realizó la chirigota anoche en el Falla, en cualquier caso, lo que tal vez les proporcione una vez más el pase a cuartos. Eso sí, en algunos momentos de la actuación todavía se dejaba notar, sin que viniera ya a cuento, ese particular deje con el que cantaban el año pasado, de peñistas jartos de tinto.

El plato fuerte de la noche, no obstante, llegó con la siguiente comparsa del día, la de los gitanitos de El Puerto, “La tribu del compás”, que un año más vuelve a contar con la letra del maestro Pedro Romero y la música de Ramón de los Ríos Núñez. Un grupo al que se le suele achacar que cada año hace poco más o menos que lo mismo, por ese estilo tan marcado y tan inevitablemente aflamencado que tienen y por la clase de tipos que suelen sacar, siempre de carácter muy castizo, al verse condicionados por su raza gitana, razón por la cual seguramente han intentado ofrecer algo un tanto más novedoso este año, aunque no sé yo si con demasiada fortuna, la verdad, por más que se les agradezca el esfuerzo. En efecto, quizá sea esta la primera ocasión en la que nos han traído un tipo algo más exótico, desde que irrumpieran en el mundo del Carnaval durante la segunda mitad de los 90’, al presentarse como un conjunto de hindúes, no tan alejados de sus raíces gitanas como podría parecer, en realidad, puesto que toda la agrupación supone un guiño precisamente al origen de estas, que muchos estudiosos sitúan allá en la India. El experimento que semejante cambio supone para ellos no empezó nada mal, a decir verdad, ya que la presentación de la comparsa, perfectamente envuelta en una atractiva puesta en escena, sí que se apartó notablemente de lo que siempre han hecho, por aquello de no echar mano del flamenco desde el primer momento para liarla en el Falla y utilizar otro tipo de música más acorde con su nuevo tipo, con unos resultados más que interesantes, dicho sea de paso, pero pronto comenzó a echarse de menos su tradicional estilo, sin embargo, cuando interpretaron los dos pasodobles y su melodía sonó, cuando menos, un tanto extraña, al resultar menos aflamencada asimismo que en otras ocasiones. No digo que fuera fea o mala, ojo, pero sí que sonó un poco rara en las voces de estos comparsistas portuenses, que nos tienen acostumbrados, me temo, a otro tipo de soniquete. Las letras sí que respondieron a las expectativas, en cambio, con un primer pasodoble bastante emotivo de homenaje a Rafael Ricardi, el hombre que pasó 13 años en prisión acusado de violación y al que pusieron en libertad recientemente, al descubrir que había sido condenado por error, y un segundo pasodoble, después, sobre nuestros vecinos de Sevilla nuevamente, y las intenciones de algunos de ellos de robarnos el Carnaval, o así, organizando allí un concurso que intente rivalizar con el de Cádiz en cuanto a participación de agrupaciones y repercusión en los medios. “Se comenta por to Cai, en las comidillas / de que nuestros Carnavales se van a Sevilla, se van a Sevilla / No me río, por respeto a esa preciosa ciudad / pero le falta la esencia; pimienta y sal, pimienta y sal”, escribía el maestro Pedro Romero, grande, en este segundo pasodoble sin desperdicio alguno, antes de pasar a enumerar todas aquellas cosas que le faltan a Sevilla para poder enarbolar el estandarte de la fiesta más gaditana, casi tantas como las que nos faltarían aquí en Cádiz, supongo, para organizar una Feria de Abril como la de la capital hispalense, con la única diferencia, claro está, de que aquí nunca se nos ha pasado por la cabeza siquiera hacer nada semejante. No es la única copla que se ha escuchado ya este año sobre el particular, dentro del Gran Teatro Falla, ni será la última tampoco, a buen seguro. Los cuplés resultaron, por otra parte, bastante simpaticones, el primero con una coña sobre lo voluminoso de algunos de los componentes de la agrupación y el segundo, algo más subidito de tono, sobre las vicisitudes de sus relaciones sexuales, pero ambos rematados, curiosamente, de un modo similar. Donde se les torció el experimento definitivamente a estos gitanitos de El Puerto de Santa María fue en el popurrí, la última pieza de su repertorio, en el que ya no pudieron aguantar más y volvieron a su estilo y sus tics de siempre, por mucho que lo intentaran disimular, lo que no terminó de encajar demasiado bien, decididamente, con ese tipo de hindúes con el que este año han intentando sorprender y cerrarles la boca a quienes comentaban que nunca se apartan de lo mismo. Quedó demostrado anoche, no obstante, que lo mejor que pueden hacer es continuar con su línea habitual, para bien o para mal, de cara a los próximos años, porque no parece que se les dé demasiado bien lo de probar con otros estilos y otros planteamientos. De la chalaura esa de parar de cantar en mitad del popurrí, cargándose por completo la continuidad musical del mismo para hacer la coña sobre la vuelta, en última instancia, a su tradicional sello aflamencado (como si verdaderamente lo hubieran abandonado en las cuartetas anteriores, vaya), mejor ni hablamos, oigan, que me pareció un efectismo de lo más barato para intentar arrancar de forma absurda el aplauso del personal. Considerable bajón, por lo tanto, el que pegó la actuación de la comparsa portuense con el popurrí, que junto con todo lo que ya he comentado anteriormente les puede dejar, en esta ocasión, fuera de la lucha por la final. Pero bueno, en cuartos, por de pronto, seguro que les vemos.

El acostumbrado descanso en mitad de la función, del que pudimos disfrutar acto seguido, dio pie un rato más tarde a “Y llegaron los de la Mancha”, la chirigota que este año ha venido a concursar nada más y nada menos que desde Herencia, un pueblo de la provincia de Ciudad Real, cuya actuación se convirtió en una continua suplica, mal disimulada, para que el público los respetara y no los linchara allí mismo, tanto era el miedo que traían metido en sus cuerpos, no había más que verlos totalmente quietos y rígidos sobre el escenario, estos buenos amigachos de Castilla-La Mancha. No sin cierta razón, de todas formas, porque a través de la radio se percibía claramente la tensa aunque callada pugna que seguramente tuvo lugar en el gallinero, entre los partidarios de cachondearse de los chavales, y reventar la actuación, y aquellos otros a quienes les debían dar lastima las criaturitas, en cambio, por lo que preferían respetarlos. Finalmente se impusieron estos últimos, sin embargo, a pesar de que la calidad de la agrupación era tan baja como cabía esperar dadas las circunstancias, aunque bien es cierto que los chirigoteros de Ciudad Real también estuvieron hábiles, las cosas como son, y supieron evitar el desastre a tiempo en un par de momentos críticos de la actuación, en los que la tragedia parecía inevitable, con algunos giros inesperados de su repertorio específicamente pensados para agradar al público gaditano y amansar a las temibles fieras del paraíso. Lo que les decía antes, en fin, sobre la continua petición de clemencia en la que se convirtió su actuación. Uno de esos hábiles giros llegó, por ejemplo, con el remate del segundo cuplé, en el que los chirigoteros manchegos solicitaron una vez más que se les respetara su deseo de cantar en el Falla y se les acogiera bien, que total, ni que ellos fueran de Jerez, con lo que recurrieron al rastrero truco de atacar a terceros para congraciarse con el personal, si bien lo hicieron con una cierta gracia al demostrar conocer a la perfección la dinámica del concurso, mientras que el segundo de tales giros, de nuevo metiendo cizaña con Jerez, se produjo durante el popurrí, en una de cuyas cuartetas metieron la camiseta del Jerez Deportivo en las lavadoras con las que se acompañaban (puesto que venían representando a unos pobres diablos incapaces de entenderse con las mismas para limpiarse la mancha del título sin la ayuda de su parienta, vaya), solo para sacarla unos segundos después, tras el supuesto lavado, convertida en la del Cádiz. Unos recursos un tanto rastreros, como acabo de decir, para ganarse el favor, y más que el favor la compasión del respetable, que les dieron resultado, no obstante, aunque la actuación la terminaran por si las moscas puestos de rodillas, literalmente, sobre el escenario del Gran Teatro Falla, rogando que Cádiz los acogiera con respeto y cariño. No es la forma más digna que se me ocurra de ponerle punto y final a una actuación, en fin, pero allá cada cual con el modo en que se quiera despedir del personal. Lo bueno es que no tendremos que volver a contemplar semejante espectáculo nunca más, porque la chirigota, más lacia imposible, no pasará a cuartos.

La anterior agrupación, eso sí, al menos aportó una nota exótica y de colorido en la noche del lunes, cosa que no hicieron las otras tres que actuaron en último lugar, dentro de la misma función, y que tampoco es que demostraran mucho más nivel, que digamos. Ninguna de las tres se merece, por lo tanto, mayor atención, dado que el tramo final de la sesión resultó verdaderamente demencial y desquiciante a causa de su baja calidad, con lo que me limitaré a repasarlas muy por encima. De tal manera, la primera en pasar por el escenario del gran coliseo gaditano fue la comparsa de San Fernando “La favela”, que venía representando con su tipo a los desheredados de Brasil, como ya podrán imaginar, y que nos llegó con unos sones bastante moviditos a ratos, en consecuencia, aunque también con un repertorio y un conjunto de voces de lo más mediocres. La segunda agrupación, penúltima ya de la jornada, pertenecía a la modalidad de chirigota, en cambio, y nos llegó desde la propia capital gaditana con el título de “1900. El ciego de Cádiz” para representar mediante su tipo a distintas clases de jóvenes en pleno botellón, una idea que no supieron desarrollar correctamente en ningún momento del infumable repertorio y a la que tampoco le sacaron demasiado partido, la verdad, a través de la nefasta interpretación del grupo, todo lo cual acabó por convertir a esta chirigota en una digna candidata a la cuchara de palo de este año 2009, tal y como atestigua el último puesto que ostenta hoy por hoy, por otra parte, dentro de la clasificación del Jurado Diario. Termino ya, por último, con la tercera de las tres agrupaciones que cerraron la función del lunes por la noche, y que no fue otra que la comparsa de Punta Umbría, provincia de Huelva, “Los optimistas”, a la que apenas preste atención ya, lo confieso, por el empacho de coplas (de malas coplas, además) que tenía ya para entonces. Por las ráfagas que alcancé a captar de la actuación de estos pierrones blancos y rosas, eso sí, deduzco que el conjunto de voces sería tan correcto como siempre suele serlo en las comparsas onubenses que nos llegan hasta el Falla, del mismo modo que el repertorio resultaría tan sumamente mediocre, también, como el que siempre suelen traernos, de igual manera, este tipo de agrupaciones. Total, que la recta final de la función se hizo sencillamente insoportable entre unos y otros, y eso que la chirigota que tenía que cantar tras esta última comparsa se retiró, Dios los bendiga, unos días antes del concurso, que si hubiera salido a escena una sola agrupación más de esta categoría me hago capillita, vamos.

Nada más, por el momento. Mañana me pongo con las agrupaciones que han actuado en el Falla hoy, martes 3 de febrero.

Un saludo.




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De: Toni Fecha: 2009-02-04 20:17

Respecto a las actuaciones de ayer, hubo momentos del coro de los niños que me costaba seguirles, que me perdía y no les entendía la letra, especialmente en el popurrí.
No sé si era por la calidad del sonido, porque estaba especialmente cansado o por el coro en sí, pero me defrauda bastante que pase eso.



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De: AMS Fecha: 2009-02-04 21:36

El superocoro", además de su juventud, acaban de meter la música de la serie de Batman. Fan incondicional de ellos desde ya.



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De: AMS Fecha: 2009-02-04 21:38

Aingssssss oma, que ricas:) las del coro, calro.



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De: Alfred Fecha: 2009-02-05 08:33

Bueno, señores, vamos a ver cómo se comportaron las nueve agrupaciones que pasaron ayer, martes 3 de febrero, por el escenario del Gran Teatro Falla.

Los encargados de abrir la sesión, en primer lugar, fueron los componentes del coro de los niños, “El coro del futuro”, que una vez más cuenta con la letra, la música y la dirección de Nandi Migueles. Sí que es feo de cojones el disfraz que lucen este año estos coristas de la capital, sí, con la de posibilidades que ofrecía en ese sentido su nuevo tipo de viajeros del tiempo procedentes del futuro, caray. Se nota que ni Nandi Migueles ni su sastre han visto demasiada ciencia-ficción a lo largo de su vida, como apuntaba el amigo AMS, porque al final recuerdan más a “Los caballeros del zodiaco”, los personajes de aquella serie de anime tan popular en su día, que a cualquier otra cosa, con esas armaduras de cartón piedra, además, tan churretosas. Si a eso le añadimos el maquillaje, un poquito a lo drag queen, así como la ausencia de forillo, nos encontramos con que la puesta en escena del coro de los niños de nuevo deja bastante que desear, tal y como ya sucediera hace dos años, en su última comparecencia dentro del concurso, con “Los africanos”. No sé a qué se deberá semejante cambio en su filosofía (¿tal vez a todas las críticas que han recibido siempre, acusándoles de que se apoyaban demasiado en los montajes y tal?), pero a mí particularmente me parece una verdadera lástima, desde luego, que uno de los coros que más había apostado siempre por traer propuestas novedosas, frescas y sorprendentes, en lo que se refiere a la escenificación de su repertorio, algo en lo que fueron pioneros desde sus inicios, de hecho, haya abandonado esa senda en los últimos años, apostando ahora por unas puestas en escena, en cambio, desconcertantemente pobres. En lo relativo al repertorio, el que cantaron anoche no estuvo nada mal, puesto que le supieron sacar bastante partido a su tipo de visitantes del futuro tanto en la presentación como en el popurrí, en el que nos contaron cómo será el Cádiz del mañana, advirtiéndonos de camino sobre toda una serie de cosas que podrían llegar a perderse a la vista de lo que sucede en la actualidad, tanto en el mundo del Carnaval como en otros ámbitos, pero siempre de un modo alegre y desenfadado, mientras que en los tangos y en los cuplés también demostraron, igualmente, un buen nivel. Por lo que respecta a los tangos, más concretamente, la música de los mismos no estuvo malota, aunque al remate le falta fuerza desde mi punto de vista, al mismo tiempo que de las letras destacó más la primera, con un hermoso recorrido por diversas fotos de los habitantes de nuestra ciudad en distintas situaciones relacionadas con el día a día de la Tacita, “que si Cádiz es muy bonita, más bonitas son sus gentes, y ellas son las que me hicieron regresar”, afirmaban ellos al final de esta primera copla, mejor que la segunda, en la que recordaron algunas de las normas que dicta el código deontológico de los periodistas, ahora que la Asociación de la Prensa de Cádiz cumple cien años, conminando a estos a que las cumplieran también cuando hablaran sobre el concurso del Gran Teatro Falla. Los cuplés, por último, resultaron simpaticones, aunque no tanto como el estribillo que los acompañó, que cambiaron en el segundo para dirigirse al jurado en primer lugar y al público del gallinero después, anticipándose al modo en que tanto unos como otros reaccionarían frente a las descabelladas propuestas que les dirigió el coro en cada uno de los dos estribillos con el fin de demostrar su condición de viajeros del tiempo, mediante su conocimiento de todo lo sucedido desde el momento actual hasta la remota época de la que provenían, lo que les permitía prever, según afirmaban con guasa, cuanto iba a ocurrir en cada momento. Un detalle bastante curioso y original que divirtió al público y que fue recompensado por parte de este con la correspondiente salva de aplausos. En lo que atañe al repertorio, en resumidas cuentas, han mejorado bastante estos coristas de la capital, que siguen cantando tan bien como siempre, con respecto a su anterior agrupación, “Los africanos”, al traer este año un tipo algo más jugoso y mejor desarrollado que aquel otro de animales de la sabana que lucieran en el 2007, si bien sigo pensando que el amigo Nandi Migueles no termina de sacarle todo el provecho que podría a las buenas ideas que suele tener como letrista, al plasmarlas luego sobre el papel con una cierta torpeza. Esto último, unido a lo pobre de la puesta en escena del coro que comentaba al principio, hace que me cueste verles luchando por el primer premio de la modalidad, aunque las pocas o muchas posibilidades que puedan tener en ese aspecto habrá que irlas viendo a medida que avance el concurso. En los cuartos, por de pronto, seguro que volverán a cantar. La buena acogida que tuvo entre el público el toquecito que le dieron al Ramoni en el popurrí, en otro orden de cosas, confirma definitivamente que la comparsa de Juan Carlos Aragón lo tiene bastante crudo este año dentro del concurso, me parece a mí.

“Mis dulces tentaciones” fue el título con el que se presentó, pasando a la siguiente agrupación de la noche, la primera comparsa de la jornada, que nos llegaba desde Conil con un tipo con el que representaban al Señor Wonka, el de “Charlie y la Fábrica de Chocolate” de Roald Dahl, en la versión cinematográfica de Tim Burton y Johnny Deep, y con un estilo de corte más bien clásico, castizo y añejo, asimismo, que no pegaba demasiado sin embargo, la verdad, con semejante disfraz. Escuchando la presentación de estos comparsistas conileños, sin haber visto su puesta en escena por la tele ni haber escuchado la descripción de la misma por la radio, llegué a pensar que venían, de hecho, como el típico vendedor ambulante de golosinas, con el canasto repleto de chucherías bajo el brazo, un poco al estilo de “Los caprichos”, la comparsa de Fali Pastrana Jr que cantara días atrás, vamos. No era el caso, pese a todo, aunque más les hubiera valido tal vez, viendo lo chocante que resultaba contemplar al citado Señor Wonka arrancándose con un solo de flamenco un poco más tarde, durante cierta cuarteta del popurrí. Definitivamente hay gente, en fin, que no acaba de pillarle el tranquillo a eso de escoger los tipos según su particular estilo, o viceversa, que también se puede adaptar el estilo de uno al tipo que ese año le haya dado por representar, naturalmente, aunque esto último resulte ya un tanto más complicado. Sea como sea, la comparsa tuvo una actuación bastante digna, pese a todo, en líneas generales; casi tan digna, a decir verdad, como mediocres fueron su repertorio y su conjunto de voces. Del primero, por cierto, llamó especialmente la atención el segundo de los pasodobles, con un homenaje a María Dolores Amaya, la paisana de estos conileños que fue asesinada durante este último año, en el que la comparsa solicitó que el público no aplaudiera al termino de la copla, sino que guardara un respetuoso minuto de silencio, algo que solo lograron en parte, ya que no faltaron quienes aplaudieron, quién sabe si por inercia o por despiste, cuando la agrupación acabó de cantar, aunque pronto rectificaran. La mayor parte del público, eso sí, respetó la voluntad de los comparsistas y calló por unos instantes antes de aplaudirles. Poco más ofreció de interés la agrupación, la verdad, a lo largo de toda su intervención, por lo que no la veremos en cuartos, a buen seguro.

Los que sí que tal vez se cuelen en la siguiente fase del concurso por primera vez son los chirigoteros de Trebujena que actuaron a continuación bajo el título de “Los mimosos”, con un divertido tipo de mimos, de esos que permanecen totalmente quietos en mitad de la calle, a modo de estatuas vivientes, para ganarse unas perrillas, al que le supieron sacar bastante partido. Ya el año pasado se quedó a las puertas de cuartos este grupo de Trebujena, con “Jamás jamé jamón jabibi 5 jota”, gracias a la colaboración en la autoría del capitalino José María Barranco, que esta vez se ha implicado un poco más aun con la chirigota, por lo que parece, con el consiguiente aumento en la calidad de la misma. Tampoco es que cuenten con opciones de alcanzar la final ni nada parecido, claro está, pero sí que hicieron disfrutar al público del teatro en la noche de ayer, gracias a un repertorio bastante cuidado y simpaticón, y a una interpretación, asimismo, de lo más chirigotera. En los pasodobles destacó quizá la música, con el inconfundible sello del amigo Barranco, por encima de las letras, la primera, de tono muy crítico, sobre la actual situación de la provincia, y la segunda, más melodramática, sobre las madres adoptivas, más madres que las que abandonan a sus hijos y los dan en adopción aunque jamás hayan parido, mientras que los cuplés, sobre las tiendas de los chinos y las relaciones sexuales, siempre presentes en el Carnaval, le arrancaron un buen puñado de sonrisas al respetable, que continuó pasándoselo bien luego con el popurrí de la chirigota. En este último el conjunto abusó un poco de los gags visuales quizá, pese a lo cual lograron que el público pasara un ratito bastante ameno y entretenido con ellos, como digo, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Una agrupación que habrá de estar muy atenta, pues, cuando el jurado de la modalidad emita su primer veredicto el próximo viernes por la noche, para averiguar si finalmente pasan o no pasan a cuartos.

Tras la chirigota fue una nueva comparsa la que tomó el relevo sobre el escenario del Gran Teatro Falla, “Las batallitas del Tío Chusmeta”, una agrupación que nos llegó un año más desde Sevilla con la autoría de Francisco Javier Cuevas Herencia y que en otras ocasiones logró alcanzar las semifinales como “Los majaretas” o “Los carnavalitos”. Yo no sé cuando coño se van a enterar estos señores de que a la hora de sacar una agrupación de Carnaval hay que buscarse un tipo en condiciones, y que no vale eso que hacen siempre ellos de escoger un nombre cualquiera, vestirse de lo primero que se les ocurra y luego cantar lo que les venga en gana, sin que tenga absolutamente nada que ver con todo lo anterior, ni con el nombre ni con el disfraz. Un error que han vuelto a cometer una vez más, en esta ocasión, pues por mucho que lo esperé no llegaron a contar ninguna de esas batallitas que el título de la comparsa prometía a lo largo del repertorio, ni el personaje al que venían representando, una especie de caballero del siglo XVII, pelirrojo para más señas, parecía ajustarse demasiado tampoco al Tío Chusmeta ese que decían ellos encarnar, o será que a mí por lo menos no me sugería un individuo así el mote de marras, vaya. Sea como sea, la cuestión es que cuando el popurrí, la pieza en la que ha de desarrollarse el tipo fundamentalmente, terminó y tocó a su fin, no habían dicho absolutamente nada de nada, para variar, estos comparsistas sevillanos, salvo un puñado de vaguedades y generalidades, como siempre. Durante la presentación, unos minutos antes, tampoco es que concretaran mucho más, la verdad, si bien se intuyó, leyendo entre líneas, una cierta defensa de su derecho a venir a cantarle a Cádiz, aunque se trate de un grupo sevillano, motivada en gran medida, supongo, por la polémica desatada en torno al nuevo concurso que se ha organizado este año en la capital hispalense y el rechazo que semejante iniciativa ha ocasionado aquí en Cádiz, aunque más que la iniciativa, convendría aclararlo, lo que ha ocasionado un cierto rechazo ha sido la forma de plantearla, en realidad. El buen conjunto de voces de la agrupación, que en muchos momentos se situaba por encima del propio repertorio, diría yo, les sirvió a estos comparsistas a continuación, en cualquier caso, para darle mayor lustre a los pasodobles, cuya música, aunque bonita, se mostró un tanto más compleja y menos clásica, más moderna si así lo prefieren, que la que ha traído este mismo autor otras veces, y cuyas letras versaron la una sobre el escabroso asunto del abuso de menores por parte de sus propios padres y la otra sobre su ciudad natal, Sevilla, a la que le dedicaron un encendido piropo con esta segunda copla. Desconozco si esta comparsa se inscribirá en el nuevo concurso que se celebrará este año por allí, y tampoco quisiera ser mal pensado, la verdad, pero no deja de llamarme la atención, qué quieren que les diga, que hayan esperado justo hasta este preciso momento para cantarle a su tierra en el Falla, quizá para ir ganando puntos, quién sabe, de cara a su posible participación en el mencionado certamen sevillano. Sospechosa cuando menos sí que resulta la coincidencia, estarán ustedes conmigo. Dejando a un lado mis particulares teorías, de todas formas, los cuplés de la comparsa estuvieron más bien flojitos, con lo que no ayudaron a mejorar una actuación sobradamente digna, tal vez, pero sin nada especial que la hiciera destacar por encima de todas las demás, tampoco. Lo tendrán difícil para pasar a cuartos, me barrunto, a pesar del despliegue vocal.

Otro de los principales platos fuertes de la noche, la chirigota de José Guerrero Roldán “Yuyu” y José Manuel Sánchez Reyes, “Air con el carair, carair, carair, las compañías aéreas que tiene mi Cai”, llegó inmediatamente después, con lo que actuó justo antes del descanso, tal y como ya viene siendo habitual durante la presente edición del concurso. Que esta es una de esas cosas, ¿no ven?, que las agrupaciones punteras pueden hacer y deshacer a su antojo, y en beneficio propio, aprovechándose de su puesto de privilegio dentro del Patronato, porque ya es casualidad, vaya, que a casi ninguna de las favoritas le haya tocado cantar este año en la segunda parte de la función algún día entresemana, con lo cual los aficionados, que somos a quienes se buscaba beneficiar con todo el rollo este de las cabezas de serie en un principio, nos estamos tragando unos tramos finales de sesión verdaderamente soporíferos y demenciales un día sí y otro también, solo para que dichos conjuntos se encuentren siempre con un público calentito y receptivo al salir a escena. Pero bueno, volviendo ahora con la chirigota del Yuyu y compañía (compañía aérea, por supuesto), lo cierto es que la agrupación tuvo una actuación bastante lucida en la noche del martes, si bien se mostró más acertada, quizá, durante la presentación y el popurrí que durante los pasodobles y los cuplés. No es que esto sea malo, ni mucho menos, puesto que ya tendrán tiempo de mejorar en ambos apartados durante los próximos pases con las nuevas letras que traigan, mientras que la presentación y el popurrí, en cambio, habría sido mucho más difícil modificarlos para ver si así le agradaban más al personal en las siguientes actuaciones, en caso de que no hubieran gustado. Tampoco es que los pasodobles y los cuplés que cantaron estuvieran particularmente mal, además, pero esta chirigota puede dar más de sí en ambos aspectos, sin lugar a dudas, y a buen seguro que lo hará, ya lo verán, tanto en cuartos como en semifinales. Los pasodobles, de carácter cómico, como siempre, giraron en torno al propio tipo de la agrupación, cuyos componentes vienen disfrazados este año, evidentemente, como pilotos aéreos y azafatas, y en torno a las pelusas del ombligo, así, tal cual, mientras que los cuplés, por su parte, estuvieron dedicados a los terribles gases que sufrieron cierto día estos chirigoteros, el primero, y a las cestas de Navidad, tan menguadas a causa de la crisis, el segundo, un tanto más regulero que el anterior, para qué nos vamos a engañar. Con lo que más pareció divertirse el personal, no obstante, fue con la presentación y el popurrí, como les decía, debido a los golpes tan simpaticones que encadenaron los chirigoteros del Yuyu y Sánchez Reyes a lo largo de ambas piezas, todos ellos alusivos al tipo. Yo particularmente me quedaría antes con la presentación, quizá, por lo original de su planteamiento, con esa parodia tan divertida de las indicaciones que siempre se suelen dar en todos los vuelos, tanto en español como en inglés, justo antes de despegar, que con el popurrí, puesto que este último acusa un poco, creo yo, lo explotado que ya está este tipo, no tanto en el Falla, quizá, como en la calle, en donde sí que se han podido ver en los últimos tiempos bastantes ilegales disfrazadas de pilotos y azafatas, ya fuera juntos o por separado. El público del concurso, no demasiado familiarizado con el mundillo de las callejeras por lo general, sin embargo, ni siquiera conocerá ninguna de esas agrupaciones a las que me refiero, seguramente, con lo cual no creo que el detalle les vaya a perjudicar, en modo alguno, de cara a la competición. Así pues, la chirigota ha comenzado con bastante buen pie dentro de la misma, vaya que sí, y ahí está, una vez más, aspirando a lo más alto. En cuartos desde luego los volveremos a ver, no tengan ustedes ni la más mínima duda.

Otra comparsa más de Sevilla, la segunda ya de la noche, fue la encargada de reiniciar la función tras el descanso, y lo hizo con un tipo de ladronas, puesto que se trataba de una comparsa femenina, un poco así como de tebeo, con sus camisetas de rayas blancas y negras y sus antifaces ocultándoles el rostro, salvo en el caso de la supuesta jefa de la banda, claro está, que iba en el centro de la formación y que lucía, en cambio, una especie de gabán de color granate. “La hora de los sombras”, se titulaba la agrupación de estas chavalas, que tuvo una actuación razonablemente digna, la verdad, si tenemos en cuenta que debutaba este año dentro del concurso. El conjunto de voces, en fin, sonó de forma aceptable la mayor parte del tiempo, mientras que el repertorio, que giró en su mayor parte en torno a la corrupción y la avaricia como bien señalaba la cronista del Diario, supo cubrir el expediente de manera relativamente decente, por lo general, sin que tampoco fuera nada del otro jueves. Gustosamente lo comentaría con mayor profundidad, pero lo cierto es que ya apenas recuerdo nada del mismo un día después, lo cual supongo que da, por otra parte, una medida bastante exacta de su calidad. Esperemos que vayan mejorando a lo largo de los próximos años estas comparsistas de la capital hispalense, y que no se estanquen, por el contrario, como sucede con tantas y tantas agrupaciones. En esta ocasión, por de pronto, no creo que pasen a cuartos, no.

De “Los robós de cocina”, la chirigota que actuó a continuación y que también había levantado una cierta expectación en la noche del martes, por tratarse del grupo que en los dos últimos años nos trajera “Las ajogaíllas (más gaditanas imposible)” y “Los de la carpa”, lo primero que convendría señalar, tal vez, es que su actuación fue muy claramente de menos a más. En efecto, tardaron un tanto en conectar con el público, estos jóvenes chirigoteros de la capital, que además han tenido la mala suerte de coincidir en el tipo, poco más o menos, con la chirigota de José Antonio Vera Luque “Los mákina”, al venir representando a unos singulares robots convenientemente programados para realizar todas las tareas del hogar, y que lucen un diseño, por cierto, curiosamente similar al de los soldados imperiales de la saga cinematográfica “Star Wars”. Que no es que la presentación estuviera mal, pues cumplió a la perfección su cometido de introducir inmediatamente al personal en lo que la chirigota pretendía contar mediante su tipo, pero a los componentes de la agrupación no se les veía moverse sobre el escenario, por alguna extraña razón, con esa gracia y ese desparpajo que siempre los había caracterizado. Una sensación que continuó durante los pasodobles, cuya música, obra de Jesús Bienvenido este año, no le acaba de pegar demasiado al grupo a decir verdad, aun cuando la defendieran bastante bien, por no hablar de que suena sospechosamente parecida a la de “Los trasnochadores”, como si el amigo Bienvenido hubiera cogido el pasodoble de su comparsa, le hubiera hecho dos apaños y se lo hubiera dado a estos chavales, en fin. Las letras de los mismos, sobre su amor a Cádiz y el acoso escolar, se mostraron bastante bien escritas en ambos casos, pese a lo cual la chirigota continuaba pareciendo un poco incómoda y rígida en escena, y no precisamente por el tipo de robots que venían representando sus integrantes. Menos mal que cuando ya parecía que estos jóvenes chirigoteros habían perdido definitivamente su desenfado y su frescura de siempre comenzaron a soltarse por fin con los cuplés, bastante simpaticones los dos, aunque mejor el segundo, sobre la crisis y el mensaje navideño del Rey, que el primero, sobre la delicada dieta del dueño de estos singulares robots. Lo que más destacó de la tanda de cuplés, pese a todo, fue el magnífico estribillo, uno de los mejores que se han escuchado este año, hasta el momento, dentro del Gran Teatro Falla. El popurrí, bastante simpático y divertido, continuó en esa misma línea por fortuna, con lo que la chirigota se metió al público en el bolsillo y logró remontar el vuelo, ya sin vacilaciones, tras sus primeros titubeos. No tendrán problemas para colarse en cuartos, pues, estos jóvenes chirigoteros gaditanos.

Buen sabor de boca el que también dejó a su vez la última comparsa de la noche, “El batallón de la orilla”, que nos llegó desde Algeciras con un vistoso y elaborado tipo de soldados de arena, ciertamente conseguido, la verdad. No es de extrañar, de todas formas, esto último, puesto que se trata de una agrupación que siempre ha cuidado bastante el tema, como bien lo demostró en estos dos últimos años con “Yo soy el marino” y “Los reciclaos”, comparsas ambas que superaron el primer corte del concurso y que accedieron, por lo tanto, a la segunda fase del mismo. En esta ocasión vuelven a mantener el buen nivel demostrado con anterioridad, estos comparsistas algecireños, que seguramente no vayan a pelear por la final durante la presente edición del concurso, pero que sí que completaron una actuación bastante interesante el pasado martes por la noche. Un buen conjunto de voces y un repertorio ajustado en todo momento al tipo tan guerrillero y gaditano que traen este año, además de su espectacular puesta en escena, probablemente sean sus principales bazas de cara a la competición, más que la brillantez de sus músicas y sus letras, apartado este en el que siempre se han defendido de forma más o menos correcta, sí, pero sin destacar especialmente por nada. Con eso y con todo, no estuvieron malotes los dos pasodobles, la verdad, el primero con un piropo a la propia fiesta y sus viejos copleros y el segundo con una letra cargada de escepticismo, nuevamente, sobre la futura celebración del Bicentenario de La Pepa, así como los dos cuplés, aunque a mí me siga pareciendo un tanto facilón eso de utilizarlos para lanzar un mensaje reivindicativo en lugar de para provocar la carcajada, tal y como hicieron estos carnavaleros de Algeciras en el segundo de ellos, en el que homenajearon al periodista Jesús Vigorra. Es esta una comparsa que podríamos considerar, en resumidas cuentas, de nivel más bien medio, que no luchará por la final, insisto, pero que probablemente sí sea una digna cuartofinalista.

De la chirigota de San Fernando que cerró la sesión, titulada “Que corra el aire”, no merece la pena destacar prácticamente nada, por último, salvo que venían con un tipo harto concreto de asmáticos, aunque eso no explicara las chaquetitas amarillas que llevaban todos, una auténtica monería, ni esa peculiar caracterización que tan parecidos los hacía a “Doc”, el científico loco de “Regreso al futuro” (“Los Doc en amarillo” los habría llamado yo, de hecho), así como que ofrecieron una actuación de lo más pobre en todos los sentidos. Una agrupación de esas, en fin, a las que cuesta la misma vida prestarles atención, por lo soporíferas que se hacen, y a las que se traga el olvido, asimismo, según termina de sonar la última cuarteta del popurrí. No los volveremos a ver este año, decididamente, por el Gran Teatro Falla.

Sin nada más que contarles me despido hasta mañana, que ya habrá tiempo entonces para comentar lo poquito que ha dado de sí la aburridísima sesión de esta noche. Qué largas que se están empezando a hacer las preliminares, por Dios…

Un saludo.





161
De: Toni Fecha: 2009-02-05 08:40

Respecto al mensaje 159, yo las vi en la calle con "Fiestón pagano" (o algo así)... y desde entonces fan a muerte, como dices xDDD



162
De: Toni Fecha: 2009-02-05 09:06

Ah, se me olvidaba.
Se ha comentado por aquí que el amigo Alfred está ausente de los comentarios porque este año está en el jurado, y yo pregunto... ¿jurado de qué?.

Mas que nada para saber si hay que darle algún "babushazo" con sus decisiones.



163
De: RM Fecha: 2009-02-05 09:42

no, alfred no: vicente. Es jurado de comparsas.



164
De: Alfred Fecha: 2009-02-05 17:31

El amigo Vicente es jurado de comparsas, sí, pero también de cuartetos. A ver qué tal se portan él y sus compañeros este viernes.

Por cierto, yo no sé cuando coño dejarán de faltarnos el respeto a los aficionados los cuatro mamarrachos de mierda que organizan el Concurso. Me parece de vergüenza, un año más, cómo se ha producido la venta de entradas por internet para la fase de cuartos y la de semifinales ¿Qué sentido tiene que se vendan tanto tiempo antes en internet que en las taquillas? Porque si al menos se respetara el 50% de las localidades teóricamente reservado para venderlas en estas últimas, todavía tendría un pase, pero es que por lo que contaba alguien en cierta carta al director del Diario el otro día no se está haciendo. ¿Qué sentido tiene, en fin, que ya se hayan vendido esta misma mañana las entradas para las semifinales, cuando todavía ni siquiera ha terminado la preliminare, ni tampoco se han puesto a la venta en taquilla las entradas de cuartos? ¿Qué sentido tiene que la primera noticia que haya aparecido en la prensa sobre el tema haya sido para decir que ya estaban prácticamente agotadas todas las localidades de cuartos? ¿Qué sentido tiene que el día y la hora a la que se pondrán a la venta las entradas no se anuncie con tiempo suficiente en los oportunos medios de comunicación? ¿Qué sentido tiene que haya que andar echando mano de chivatazos, o llamando todos los días a Unicaja, la entidad que organiza la venta de entradas por internet, para preguntar cuando cojones las van a poner a la venta, o pendiente todo el día de la puñetera página web en la que se venden, no sea que las pongan a la venta de repente, de improviso y sin avisar, como de hecho ha ocurrido? ¿Qué sentido tiene andarse con tanto misterio y tanta polla?

Está claro que hay cosas que no van a cambiar en la puta vida. Pues nada, oigan, tenía yo ganas de ir a alguna sesión del Falla este año, que no iba desde el 96, pero está claro que me tendré que quedar en casita, escuchándolo por la radio, igual que siempre. Las entradas, por mí, se las pueden meter en los huevos los cuatro mamarrachos de mierda que organizan el Concurso.

Un saludo.




165
De: WWfan! Fecha: 2009-02-05 21:26

Genial el primer cuplet del coro del Valdés.



166
De: AMS Fecha: 2009-02-05 21:32

Muy logrado el coro de Valdés, si señor. Otro para cuartos de final. Lo que les falta de voces lo suplen con mucho ingenio y gracia.



167
De: WWfan! Fecha: 2009-02-05 22:00

Coño, que bien viene este año la chirigota de Sevilla. ¿no?.
El final del pasodoble me recuerda al del Noly en Los Caballeros de la Edad Media.



168
De: WWfan! Fecha: 2009-02-05 23:58

La chirigota del Cascana muy simpática y reivindicativa. No es para final pero creo que ni lo buscan.

Lo que sí me ha sorprendido son los Carapapas. Desde la primera vez que los escuché el año pasado aposté por ella como primer premio.
Pero la verdad es que pensé que este año tendrían el lógico bajón.
Pues no.
Quizás me guste más la del año pasado por su frescura aunque quizás este año suenen mejor de voces.
Desde luego en comparsas para mi que en la final, tras este primer pase están Quiñones y los Carapapas. Entre las demás habrá que pegarse de hostias para ver el tercer finalista...



169
De: Vegallana Fecha: 2009-02-06 00:57

Muy completa la de los Carapapa, y sonando, como dice WWfan!, mejor que el año pasado (lo cual, dicho sea de paso, y si se me permite la semi-maldad, tampoco es que fuera muy difícil). En cualquier caso, como el año pasado, me sigue decepcionando la música de pasodoble. Será que me resulta difícil quitarme de la cabeza los pasodobles memorables que llevaban en su etapa de chirigoteros (sin y con guitarra) y siempre espero algo a ese nivel. Estarán arriba, sin duda.



170
De: Toni Fecha: 2009-02-06 09:42

Disculpad por el error, por supuesto que Alfred, y a dios gracias, está por aquí con sus impagables comentarios. Era por Vicente por quien preguntaba, pero se me fueron los dedos.
En fin, veremos que tal resulta sus "fallos".

Cambiando de tema... mira que pensé no decir nada porque basta con nombrar algo para que se gafe... ayer en mitad del primer tango del coro de Valdés el gritito de los coj... de Cai!. Será muy bonito, pero a mí me gusta escuchar a los que cantan, y esos gritos me interrumpen y me descentran.

Respecto a los carapapas, ayer estaba tan cansado que me acosté antes de que cantasen, y veo que hice mal. Veremos en cuartos...



171
De: WWfan! Fecha: 2009-02-06 12:47

El soplanabos subnormal del grito Cai también sonó en el "silencio" del pasodoble de la de Sevilla.



172
De: Alfred Fecha: 2009-02-06 17:30

El dichoso gritito de "¡Cai!" se ha escuchado varias veces ya, sí. Cuando Toni comentó que se alegraba de no haberlo oído todavía este año año, de hecho, ya había sonado alguna que otra vez. Lo que pasa es que este año se está dejando notar mucho menos por aquello de que ya no hay reventa y le costará más trabajo conseguir entradas, al personajillo que lo emite, con lo que bueno, algo es algo.

Un saludo.




173
De: Alfred Fecha: 2009-02-06 18:16

Bueno, vamos a ver si despacho rapidito la crónica de la sesión de antes de ayer, la decimoquinta ya de la fase preliminar del concurso, que poco hubo digno de interés, la verdad, gracias a la absurda programación que han elaborado este año los responsables de todo este tinglado, unos lumbreras ellos, con unas sesiones en absoluto equilibradas entre sí.

Una de las agrupaciones que sí que dio el callo en la noche del miércoles y que ofreció una actuación más que decente, cuando menos, fue “El supercoro” de Desiré Tey y Germán Moreno, que se encargó de abrir la función. Tal vez me agradaran más el año pasado, con “¡Qué bahío!”, por aquello de que entonces dieron con un tipo ciertamente bueno al que le supieron sacar bastante partido además, pero lo cierto es que el coro continúa mejorando en cada nueva edición del concurso, poquito a poco, sobre todo por lo que respecta al conjunto de voces, que va sonando cada vez con más fuerza y más afinación. Ya en lo que se refiere al repertorio sí que tendrán que continuar puliendo muchas cosas de cara a los próximos años, puesto que la música del tango, por ejemplo, sigue sonando pelín extraña, mientras que el apartado correspondiente a las letras también se podría mejorar bastante. Se agradece, pese a todo, que el coro siga manteniendo ese estilo tan alegre y desenfadado que ya mostrara en otras ocasiones, ahora que sus componentes nos llegan vestidos de superhéroes, al igual que los de alguna otra agrupación de este mismo año, curiosamente, que ya son varias las que parecen haberse puesto de acuerdo durante la presente edición del concurso para sacar un tipo de esta guisa, en fin. Sea como sea, tras relatar a lo largo de la presentación su peculiar origen, contado asimismo en las gigantescas viñetas del forillo, estos superhéroes gaditanos acometieron los dos tangos de rigor, el primero con otra letra más de rechazo al nuevo concurso carnavalesco de Sevilla y a las ínfulas de sus organizadores, en la que involucraron explícitamente a Canal Sur sin que sus locutores se dieran por aludidos, claro está, y el segundo, bastante crítico también, con un ataque directo a la Iglesia y a su talante tan capitalista, según aseguraron ellos. En ambos casos los tangos me parecieron de lo más normalitos, tanto en lo musical como en lo literario, si bien mucho mejores, evidentemente, que los que este mismo coro traía en sus orígenes, al mismo tiempo que los cuplés se me antojaron correctos y poco más. Como ya he dicho antes, el coro va mejorando a marchas forzadas en lo que se refiere a las voces, pero no tanto en lo relativo al repertorio, qué le vamos a hacer. En el popurrí, por último, continuaron ajustándose de forma alegre y desenfadada al superheroico tipo que traen este año estos jóvenes coristas de la capital, que se apuntaron un buen tanto, en efecto, al emplear la música del Batman de Adam West en una de las cuartetas, al igual que ya habían utilizado anteriormente, durante la presentación, la de la película de Flash Gordon de los años 80’, que compusieran para la misma los de Queen. Sin que el coro sea ningún pelotazo, en definitiva, puede que cuente con posibilidades de colarse otra vez en cuartos, aunque el elevado número de agrupaciones que compiten este año dentro de la modalidad se lo va a poner difícil, sin duda alguna.

La primera chirigota de la noche nos llegó desde Sevilla, por su parte, bajo la simpática denominación de “El título es lo de menos” y con un tipo de rabiosa actualidad, puesto que venían representando a todos esos jóvenes licenciados universitarios que se ven obligados a trabajar en establecimientos como el Burguer King (“Cutre King”, en la versión de esta agrupación) por cuatro pesetas, ante las escasas salidas laborales que les proporciona su titulación. Lástima que lo mejor de la agrupación fuera precisamente su tipo, que supieron plantear a la perfección en la presentación, ya que el resto del repertorio, así como la interpretación del mismo por parte del grupo, resultó más bien flojillo. Los pasodobles, en fin, los dedicaron al propio tipo, en tono bastante crítico, y al tema de la Corona, mientras que los cuplés, reguleros del todo, giraron en torno a la familia Thyssen, el primero, y en torno a la red Tuenti, el segundo. Poco más cabe decir, en resumidas cuentas, sobre esta chirigota sevillana, que completó una actuación más o menos digna en general, pero a la que no volveremos a ver por el teatro, seguramente, este mismo año.

Muy agradable, la comparsa que actuó en siguiente lugar bajo el título de “El arreglamundos” y que nos llegó desde Algeciras con la letra y la música de José Antonio López Rondón, un autor que ya ha pisado varias veces las semifinales en el pasado, por cierto, con agrupaciones como “Jóvenes flamencos”, “Son del sur”, “El expreso de Andalucía” o “Cantautores”, la mejor de todas ellas, tal vez. Un tipo de lo más colorido y buenrrollista, el que nos trajo en la noche del miércoles con esta nueva comparsa suya el amigo López Rondón, ya que los componentes de la misma se presentaron ataviados con una especie de fantasía solidaria, por así decirlo, al vestir como unos payasitos adornados por todas partes con múltiples referencias al mundo de las O.N.G. y demás asociaciones de ayuda humanitaria (chapitas con iconos pacifistas, lacitos de distintos colores según las causas que apoyara cada uno de ellos, etc, etc…), destacando sobremanera por encima de todos los demás complementos de su ropaje el bonito gorro que lucían estos comparsistas algecireños, un sombrero hongo cuya copa simulaba ser la bola del mundo y cuya ala se encontraba plagada de elementos simbólicos, tales como nubes, corazones y arco iris, que la cubrían y la rodeaban. Un modo como otro cualquiera de escenificar, en fin, el mensaje de alarma sobre la actual marcha del mundo que venía a lanzar la agrupación con su repertorio, así como la invitación a seguir luchando por cambiar semejante situación que igualmente encerraba, a pesar de los pesares, este último, no exento de un cierto optimismo y de una cierta alegría pese a su trasfondo crítico. Siguiendo tal hilo conductor se desarrollaron, en consecuencia, tanto la presentación como el popurrí, bien compuestas, bien escritas y bien cantadas, en general, ambas piezas, mientras que los pasodobles, el primero sobre el flamante pregonero de este Carnaval, el cantautor portuense Javier Ruibal, y el segundo sobre el aficionado de a pie, al que también le tributaron un bonito homenaje, estuvieron bastante bien escritos, asimismo, a la vez que contaron con una música más que aceptable. En los cuplés, por último, flaquearon como suelen flaquear casi todas las comparsas, aunque eso no fue óbice para que la agrupación de estos buenos amigos algecireños completara una actuación, a grandes rasgos, bastante buena. No sé si lo suficiente como para pasar de fase, eso sí, pero con ciertas opciones cuentan, desde mi punto de vista.

También de superhéroes, lo mismo que el coro que abrió la sesión, se presentaron a continuación los chirigoteros malagueños de “Los superolvidaos”, que más aun coincidieron en su tipo con “Los que llegaban a lo justo”, una de las primeras chirigotas que pasó por el Gran Teatro Falla durante la presente fase preliminar del concurso, sin embargo, puesto que venían representando, al igual que dicha agrupación, a los clásicos superhéroes de toda la vida de Dios, pero ya envejecidos y un tanto decrépitos. Mala pata, pues, la de estos jóvenes carnavaleros de Estepona al encontrarse con semejante circunstancia en su debut dentro del concurso, siendo su disfraz, además, bastante peor que el de la otra chirigota que se había presentado algunos días antes con el mismo tipo. Resulta un poco triste decirlo, por otra parte, pero la verdad es que semejante coincidencia es lo más interesante que se puede comentar sobre esta agrupación, que en ciertos momentos apuntó maneras en cuanto al repertorio pero que dejó bastante que desear, en fin, por lo que se refiere a la interpretación. Podría destacarse si acaso el primero de los dos cuplés, no tanto porque fuera bueno, que no lo fue, sino porque en el mismo hicieron alusión a la susodicha coincidencia de tipo con la otra chirigota y a la cantidad de superhéroes que se están viendo este año en el Falla. Una cosa exagerá, vamos. Flojísimo estreno por lo tanto, para qué nos vamos a extender más, el de estos chirigoteros de Málaga, que no pasarán a cuartos ni de coña.

La única agrupación de la noche que fue semifinalista el año pasado llegó justo antes del descanso con “Los ruinas”, la comparsa que componen una vez más José Antonio “Nene” Cheza en lo musical y nuestro amigo Miguel Ángel García Argüez en lo literario, que menos mal que no defraudó ni mucho menos, porque habría sido ya el colmo, la verdad, en la noche del miércoles. Buena actuación, pues, la que ofreció este grupo comandado por Vicente Lázaro “Lali”, que se estrenara el año pasado como tal con “El último escuadrón” y que volvió a causar una gratísima impresión hace dos días en el Gran Teatro Falla, pese a lo cual lo tendrán un poco más difícil en esta ocasión, me temo, estos comparsistas de la capital, de cara a la competición, no porque la agrupación haya empeorado con respecto al año anterior, que no lo ha hecho, puesto que más o menos se mantiene al mismo nivel, habiendo mejorado incluso en algunos aspectos, de hecho, sino por toda una serie de factores, muchos de ellos ajenos a la propia comparsa. En primer lugar, por ejemplo, han tenido bastante mala suerte con el día en que les ha tocado cantar, entresemana y sin ninguna otra semifinalista o finalista en el cartel, lo que provocó que se encontraran con un teatro medio vacío cuando salieron a escena. Un detalle que puede llegar a hacerles bastante daño a la hora de escalar posiciones dentro del concurso, por aquello de haber debutado en una de esas funciones que pasan un tanto desapercibidas para la gran mayoría de los aficionados, al igual que puede perjudicarles también, en este mismo sentido, el hecho de que este sea ya su segundo año como grupo, lo que ha ocasionado que el personal haya estado menos atento a ellos, por cuanto ya no se tratan de una novedad dentro del certamen, a la vez que motivará, a buen seguro, que se les exija más. Y es que ya se sabe, claro, que si difícil es llegar, más difícil es mantenerse, que es lo que les toca hacer a partir de este año, ni más ni menos, al Nene y los suyos, después de que irrumpieran el año pasado en la modalidad con tan buena fortuna. Estos serían, en fin, algunos de esos factores ajenos a la agrupación, pero que podrían llegar a obstaculizar su avance dentro del certamen no obstante, de los que les hablaba antes, aunque también hay algunos otros, por supuesto, que sí que son ya cosa de la propia comparsa. Estaríamos hablando, pues, de sus puntos débiles, entre los cuales se cuentan fundamentalmente, en mi opinión, el estribillo, bonito pero un poco así como de pestiñeo para la carpa, una vez más; el tipo, cuyo tono ligeramente desenfadado quizá le pegue un poco menos a este grupo en particular que el que trajeron el año pasado con “El último escuadrón”, mucho más agresivo y guerrillero, como se pone de manifiesto en esas leves pinceladas de humor que asoman de vez en cuando a lo largo del repertorio, y a las que tan poquito partido le saca el conjunto, aunque se agradezca el esfuerzo por intentar ofrecer algo distinto a lo anterior, y un tanto más alegre, en esta nueva edición del concurso; así como la música del pasodoble, por último, que no digo que no esté bien, ojo, pero sí que carece, me temo, de la fuerza y la garra que tenía la del pasado Carnaval, cuyo potentísimo remate se demostró sumamente eficaz a la hora de enganchar al personal y arrancarle los aplausos, a poco que la letra acompañara, lo que vale su peso en oro, evidentemente, desde el punto de vista de la competición. No se trata de grandes defectos, como verán, pero unidos a todo lo demás que he comentado anteriormente podrían llegar a pasarles factura, quién sabe, cuando el jurado decida su clasificación definitiva. Poco más se le puede reprochar a la comparsa, por lo demás, que sigue contando con uno de los mejores conjuntos de voces de la modalidad y que en su estreno presentó un repertorio bastante completo, a lo largo del cual desarrollaron su peculiar tipo de arqueólogos, con grandes dosis de gaditanismo, estos comparsistas de la capital, jugando constantemente al hacerlo, por cierto, con la doble acepción de la palabra “ruina”, la que tiene Cádiz debajo de su suelo y la que tiene Cádiz encima de sus gentes, tanto en la presentación como en el popurrí, en el que tampoco faltaron, por otro lado, un buen puñado de cuartetas de lo más jugosas desde el punto de vista literario. Buen nivel en las letras demostraron asimismo los pasodobles, el primero con un encendido piropo a la fiesta y a sus múltiples virtudes, en estos tiempos en los que tanto nos recreamos, a veces, señalando sus múltiples defectos, y el segundo con un contundente mensaje a favor del pueblo palestino y en contra de la masacre llevada a cabo con el mismo por parte de Israel, mientras que los cuplés, un poco más flojillos ya, versaron sobre el Ramoni, al hilo de su breve participación en el programa de Canal Sur Televisión “Se llama copla”, y sobre la huelga de camioneros. Los volveremos a ver en cuartos, en fin, sin ningún género de dudas, aunque será entonces cuando de verdad les toque batirse el cobre con todas las demás, para ver si superan un año más la segunda criba y logran colarse de nuevo en semifinales.

Tras la comparsa, a continuación, llegó el descanso, y tras el descanso la tercera chirigota de la noche, “Los Taranto Raptors”, que en este caso nos llegaba desde Sanlúcar de Barrameda con un tipo de gitanos baloncestistas un tanto particular. Es este un grupo que se estrenó el pasado año en la categoría de adultos con “Menuda chirigota (apta para todos los públicos)”, tras triunfar durante un tiempo en juveniles, y que cuenta con bastante experiencia por lo tanto, pese a su juventud, en esto del Carnaval, lo que la otra noche se dejó notar en el buen hacer del conjunto sobre las tablas del Gran Teatro Falla. Lástima que el repertorio que cantaron no estuviera a la altura de la interpretación, ciertamente chirigotera, por más que este año hayan buscado la colaboración de un autor de la capital como Jaime Fernández de la Puente para la elaboración del mismo, lo que hizo que completaran una actuación más que digna, y bastante decente, pero poquito más. Los pasodobles tal vez fueran, por último, lo más destacado de toda su intervención, el primero en defensa de la cantera y el segundo, mezclando churras con merinas, sobre el tema de los crucifijos en las escuelas y las distintas cruces que carga todavía la humanidad, mientras que algunos detallitos sueltos de la presentación y el popurrí se mostraron, asimismo, bastante simpaticones. La chirigota tendrá que mejorar todavía bastante, a pesar de todo, si es que estos jóvenes carnavaleros de Sanlúcar quieren dar el salto algún día y colarse en cuartos, porque este año, en principio, no creo que lo vayan a conseguir.

La siguiente comparsa de la noche, que nos llegó desde Barbate bajo el título de “El clan de los indomables” con un tipo inspirado en la película de Martin Scorsese “Gangs of New York”, tuvo el dudoso honor, por su parte, de ser la primera agrupación de la noche a la que pronto dejé de prestarle atención, en parte por la tremenda mediocridad de su repertorio y de su conjunto de voces, en parte por la saturación de Carnaval, y más concretamente de Carnaval del malo, que arrastramos ya todos a estas alturas de la película. Poco puedo comentar sobre su actuación, por lo tanto, salvo que lo pobre de las voces del grupo, así como la confusa redacción de las letras, tanto en la presentación como en los dos pasodobles, y lo chungaleta de la música de estos, también, enseguida me hicieron desistir del empeño de seguirla con el debido interés, insisto, pasando a no escucharla más que de fondo a partir de los cuplés. Que no es que sea esta la peor comparsa que se haya escuchado este año en el gran coliseo gaditano, ni mucho menos, pero no lograron captar mi interés, para qué nos vamos a engañar, en ningún momento, estos comparsistas barbateños. Habrán de mejorar en años próximos, ellos también, si es que quieren alcanzar los cuartos, en fin.

Lo peor todavía estaba por llegar, sin embargo, puesto que la chirigota de Sevilla que salió a escena a continuación, “Al otro lado del túnel (los ginecólogos)”, sí que podría considerarse una de las agrupaciones más penosas que han pasado por las tablas del Gran Teatro Falla durante la presente edición del concurso, lo que se confirma viendo el último puesto que ostentan hoy por hoy dentro de su modalidad, en la clasificación del Jurado Diario, estos jóvenes carnavaleros sevillanos, situados en semejante ranking 24 puntos por debajo de la siguiente chirigota. Fíjense cómo sería la cosa, caramba, que hasta el bueno de Juan Manzorro, que no se moja ni en la ducha por lo general, se cachondeó de ellos de forma más o menos abierta, solicitándole a Tamara García, la cronista del Diario, que los premiara al día siguiente con la bota de oro, la máxima distinción que le otorga este año el periódico gaditano a las distintas agrupaciones en sus crónicas, y despidiéndolos un poco más tarde, asimismo, con un irónico “nos vemos en cuartos”. Paco Rosado, mientras tanto, se hartaba de reír en Onda Cádiz Radio de lo rematadamente mala que era la chirigota, al mismo tiempo que afirmaba que la misma no valía “ni pa la cabalgata”. No era para menos, desde luego, porque los componentes de la chirigota completaron una actuación bastante lamentable, con su tipo de ginecólogos ataviados a la manera del típico explorador por aquello de que hacían “exploraciones” (sigh), a causa de sus músicas contrahechas, sus letras sin pies ni cabeza, penosamente redactadas, y su lastimosa interpretación. Que todo el repertorio despidiera un considerable tufo a bacalao además, por el modo en que se ajustaron al mismo en todo momento haciendo un chiste tras otro sobre chuminos, a cual peor, tampoco es que ayudara demasiado, definitivamente, a que la actuación resultara un poquito más digna y llevadera. El estribillo, “Jurado, pórtate bien / Jurado, pórtate bien / que mañana tiene cita tu mujer”, causó furor, por último, entre los profesionales de los medios de comunicación (poquita gente más quedaba ya para entonces dentro del Teatro, quitando al citado Jurado, las ninfas y los trabajadores del mismo, en fin), por ser uno de los más heavys que se han podido escuchar este año, aunque tampoco fuera, en realidad, para tanto. Total, que llegaron pidiendo a gritos un babushaso desde la capital hispalense, y pueden irse contentos, sin duda alguna, porque ya se lo llevaron en la crónica del Diario de ayer, aunque solo fuera, cago en la mar, de forma metafórica. De la posibilidad de que pasen a cuartos, naturalmente, mejor ni hablamos.

Los que sí que fue una lástima que se encontraran con el teatro prácticamente desierto ya, cuando salieron a cantar, fueron los componentes de la última comparsa de la noche, “De un plumazo”, que además de contar con un buen conjunto de voces venían avalados, para más señas, por la autoría de José María Barranco. Con eso y con todo se entregaron a fondo sobre el escenario, estos jóvenes comparsistas de la capital, sabedores de que se estaban jugando ante los miembros del jurado el pase a cuartos. El esfuerzo mereció la pena, de todos modos, puesto que redondearon una actuación bastante agradable, la verdad, que encandiló al poco público presente ya para esa hora en la sala, y que tal vez les valga, en efecto, el ansiado pase a la siguiente fase del concurso. Venían representando con su tipo, inspirado en la película “Shakespeare in love”, por cierto, al primer poeta que un buen día viniera a parar a Cádiz, hipotéticamente, y que quedara tan maravillado por su belleza que echara aquí raíces, dando así paso a toda una estirpe de rapsodas gaditanos prendados de su hermosura, un personaje que les sirvió para desarrollar todo un bonito repertorio cargado de lirismo, obviamente, por lo que respecta a la presentación, el estribillo y el popurrí, aunque tampoco faltara en este último, no se vayan a creer, algún que otro toquecito de carácter más crítico. Los pasodobles, muy agradables desde el punto de vista musical, nos trajeron dos letras bastante bien escritas, asimismo, la primera sobre las barquitas de La Caleta, que ahora alguien pretende trasladar al puerto de Puntales, según contaban ellos, y la segunda, de corte más melodramático, sobre una viuda cuyo marido la maltrataba. Los cuplés respondieron, por último, a lo que cabe esperar de una comparsa, o sea, que resultaron simpaticones y poco más, si bien es algo a lo que ya estamos acostumbrados, me temo, dentro de la modalidad. La actuación de la agrupación, que se despidió del respetable con un curioso homenaje a todas las comparsas de este año durante la última cuarteta de su popurrí, resultó bastante agradable en su conjunto, como ya apuntaba antes, sin embargo, con lo cual tal vez los volvamos a ver, quién sabe, en cuartos. Del jurado dependerá, en cualquier caso, como siempre digo.

La noche la cerró, en último lugar, otra chirigota bastante chungaleta, “Fría, tiesa y dura, pero con buena envergadura”, que nos llegó desde El Puerto de Santa María con un tipo bastante conseguido, mediante el que representaban algunas de las fuentes más emblemáticas de Cádiz, y más concretamente las estatuas que pueden encontrarse sobre las mismas, lo cual la convertía, en cierto modo, en una especie de remake de “Los mojosos”. Sobra decir que el susodicho tipo fue lo más destacable de la agrupación, que no sobresalió, por lo demás, ni a causa de su afinación, ni a causa de sus músicas, ni a causa de sus letras. Eso sí, la chirigota tuvo uno de esos detalles delirantes que de vez en cuando tienen esta clase de agrupaciones y que nadie alcanza a comprender, cosa que siempre se agradece por lo desternillantes que resultan. Todavía no termino de entender, en fin, por qué demonios colocarían la bandera española sobre el escenario, delante de la agrupación, antes del segundo de los pasodobles, besándola incluso, fitetú, el chirigotero que allí la colocó. En un primer momento pensé que tendría relación con la letra del citado pasodoble y que se dispondrían a hacer un alarde de patriotismo en el mismo, o algo por el estilo, pero finalmente no fue así, porque la letra de marras se la dedicaron a todas aquellas mujeres que fingen malos tratos para perjudicar a sus antiguas parejas durante los procesos de divorcio. La cuestión es que allí se quedó el resto de la actuación, tirada de cualquier manera sobre el escenario, como si fuera un vulgar trapo, nuestra querida bandera, que alguno de estos chirigoteros portuenses incluso llegó a pisar, por descuido, durante el pasacalles, mientras hacía tipo. Deliciosamente delirante, ya digo. No son cosas que puntúen, desafortunadamente para ellos, de cara al posible pase a cuartos, por lo que tendrán que quedarse inevitablemente en preliminares, sospecho.

Bueno, pues nada, voy a ver si me pongo dentro de un rato con la crónica de la sesión de ayer, que últimamente no hago más que acumular retraso, cago en diez. Menos mal que el sábado tendremos descanso, en fin, y me podré poner al día.

Un saludo.




174
De: Alfred Fecha: 2009-02-07 03:33

Bueno, pues ya tenemos desde hace un rato el primer veredicto del jurado, que ha determinado que pasen a cuartos las siguientes agrupaciones:

COROS

-Los Cañamaque
-La Jarca de Manué
-Cuando yo me pele
-El maravilloso mundo de Cadilandia
-La bien nacida
-Los celtas largos y con boquilla
-El coro del futuro
-Los que mueren por la pipa de la Paz... de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar
-La musigadité

CUARTETOS

-Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia
-Sin previo aviso "los del paraíso"
-Esta boca es mía

COMPARSAS

-El comecaminos
-Los trasnochadores
-Perdimos el Norte
-Los del más pallá
-Los que vienen en platillo volante
-Los notas
-La imposible fábrica de los sueños
-La pensadora gaditana
-Los comparsistas se la dan de artistas
-A los que se les ve la pluma
-La arena, leyenda de un navegante
-Un paseo por el tiempo
-Los prendas
-Voces
-La mare que me parió
-Al fresquito
-La factoría
-La tribu del compás
-El batallón de la orilla
-Los ruinas
-De un plumazo
-La secta de los carapapa
-La última profecía

CHIRIGOTAS

-Los a la Big, a la Band, a la Big Band Blues
-El niño de las monjas
-Las muchachas del congelao
-Con los ojitos a la virulé
-Los enteraos
-Pa un desavío aquí está el tío
-Esta chirigota vende
-Huele a ropero
-Los primerizos
-Los superabuelos, una chirigota niñera
-Los políticos
-Los mákina
-Las barconeras
-Virgen a los 40
-Los mimosos
-Air con el carair, carair, carair, las compañías aéreas que tiene mi Cai
-Los robó de cocina
-Los taranto raptors
-Venimos con lo puesto
-Las minidesnatadas de pascual
-Más p’allá que p’acá
-Salón de belleza ‘El Tijerita’



175
De: Alfred Fecha: 2009-02-07 04:48

Por comentar un poco este primer veredicto del jurado modalidad por modalidad, lo cierto es que poco cabe añadir, para empezar, sobre los cuartetos, puesto que a mi juicio están todos los que tienen que estar, ni más ni menos.

En lo que se refiere a los coros, podría haber pasado alguno más quizá, pero de los que están no me sobra ninguno, creo, savo el Lama, pero a ese se sabía que lo iban a pasar, como dije, aunque solo fuera por no escucharlo. Yo particularmente habría preferido poder escuchar otra vez más, en lugar del suyo, a "Los Pabellones", pese a sus problemas con las voces, o al coro mixto de San Fernando, cuya notable mejora debería haberse visto recompensada con el pase a cuartos, pero el concurso funciona como funciona, claro está, y esto es lo que hay.

Por lo que respecta a las comparsas, de las que han pasado me sobran, tal vez, "Los que vienen en platillo volante", "Los notas", "La arena. Leyenda de un navegante" y "Al fresquito", en cuyo lugar habría metido, sobre todo, a "Los calavera", de Juan Manuel Romero Bey, junto con "Los partitura" de Manuel Clavaín, por ejemplo, "Los caprichos" de Fali Pastrana Jr. o "Los del 27" de Ceuta. Se comprende, no obstante, que en esa zona media de la clasificación todas las agrupaciones se encuentran bastante igualadas, y que de todas las mencionadas lo mismo podían haber pasado unas que otras. La comparsa femenina de Luis Ripoll, por cierto, también se ha quedado fuera, y más concretamente a las mismas puertas de cuartos, aunque esa tampoco es que me entusiasmara a mí mucho cuando cantó. A "Los calavera", esos sí, me hubiera gustado poder escucharlos una vez más, lástima.

En lo relativo a las chirigotas, por último, me sobran asimismo "Con los ojitos a la virulé", pero sobre todo "Pa un desavío aquí está el tío" y "Los taranto raptors", que ya podían haberle cedido sus puestos a "Los O.N.G. (Orgullosos de Nacer Güenagente)", de José Miguel Choza, "Un porte, dos portes, las castas quien no aporte", de Chiclana, y "La ruta del colesterol", del Tote. El jurado es quien tiene, no obstante, la última palabra, que para eso lo han puesto ahí. En chirigotas, por cierto, también se han quedado fuera la del Petra, "Una chirigota exagerá", y la de los viejos de la calle Zaragoza, "Sin tetas no hay paraíso... ni butacas", pero en este caso de forma merecida, me temo, porque ninguna de las dos ha estado a la altura de lo que se esperaba de ellas.

Pues nada más. No se puede decir que haya habido grandes sorpresas, como verán, aunque siempre estarán esas pocas agrupaciones que uno no habría pasado a la siguiente fase, aunque el jurado lo haya hecho, y viceversa. A ver, a partir del domingo, cómo se siguen portando sus miembros.

Un saludo.



176
De: WWfan! Fecha: 2009-02-07 09:29

Este puede ser el primer año en el que no sepa quién va a ganar en ninguna categoría de tan igualado que lo veo.

Creo que el único que para mí ha asomado la cabeza ha sido Quiñones y Julio Pardo, pero la verdad, ni por esas.

Y bueno, incluso para finalistas los únicos claros que veo son los 2 cuartetos del Gago y Morera y supongo Julio Pardo.

Hago aún así una pequeña porra

CUARTETOS:
Los que esperando la sentencia
Esta boca es mía

CHIRIGOTAS:
Air con el carai
Los máquinas
Los enteraos

COMPARSAS:
La pensadora gaditana
La secta los carapapas
Voces

COROS:
Cuando yo me pele
El maravilloso mundo de Cadilandia
Los que mueren por la pipa de la Paz



177
De: WWfan! Fecha: 2009-02-07 09:29

Este puede ser el primer año en el que no sepa quién va a ganar en ninguna categoría de tan igualado que lo veo.

Creo que el único que para mí ha asomado la cabeza ha sido Quiñones y Julio Pardo, pero la verdad, ni por esas.

Y bueno, incluso para finalistas los únicos claros que veo son los 2 cuartetos del Gago y Morera y supongo Julio Pardo.

Hago aún así una pequeña porra

CUARTETOS:
Los que esperando la sentencia
Esta boca es mía

CHIRIGOTAS:
Air con el carai
Los máquinas
Los enteraos

COMPARSAS:
La pensadora gaditana
La secta los carapapas
Voces

COROS:
Cuando yo me pele
El maravilloso mundo de Cadilandia
Los que mueren por la pipa de la Paz



178
De: Toni Fecha: 2009-02-07 11:16

No he escuchado a muchas de las importantes como para poder dar ya mi quiniela, así que esperaré al pase de cuartos.

Respecto al fallo del jurado, me hubiera gustado volver a escuchar a algún coro como El Supercoro o el coro de Puerto Real, y también alguna chirigota como "El título es lo de menos" (que a mí me hizo reir, y eso ya es mucho), pero vamos, tampoco me voy a rasgar las vestiduras.



179
De: Taiyou Fecha: 2009-02-07 16:32

Yo pa la final con lo poco que hemos oído, en chirigotas tiraría por:

- Sheriff
- Selu
- Yuyu

Y dejaría a las puertas a los de "Huele a Ropero" y a los Tijeritas, que no me han gustado tanto como el año pasado la verdad.

Taiyou



180
De: AMS Fecha: 2009-02-07 18:09

¿El sheriif? Mejor la de Love.
Don Juaki mañana te llamo para lo del lunes. Estoy preparando el programa con musiquillas de El brujo, los sanmolontropos, los astronautas y esas cosas



181
De: RM Fecha: 2009-02-07 21:03

¿Y los de "La leyenda de un Navegante" de qué van? ¿De Salther Ladane?



182
De: Alfred Fecha: 2009-02-08 08:49

Vale, vamos a ver qué dio de sí la función del jueves por la noche, la penúltima de la fase preliminar del concurso, ya extinta, y qué agrupaciones fueron las que pasaron por el escenario del Gran Teatro Falla a lo largo de dicha jornada.

Un coro fue el encargado de dar el pistoletazo de salida, para variar, y más concretamente el de José Manuel Valdés y los suyos, que este año se presentan, con un curioso tipo de lesbianas, bajo el título de “Los que se mueren por la pipa de la Paz… de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar”. Siguen buscándole nuevas vueltas de tuerca, pues, a lo de vestirse como mujeres, estos desenfadados coristas gaditanos, y con bastante fortuna en este caso, creo yo, porque si bien de gays y mariquitas han salido ya mil y una agrupaciones a lo largo de la historia, la figura de la lesbiana, o cierto estereotipo de la misma más bien, ha sido mucho menos explorada, en cambio, por los autores del Carnaval. Los tiempos cambian, no obstante, y con ellos los personajes cotidianos que se van viendo reflejados cada año en las distintas agrupaciones, siempre con las correspondientes dosis de guasa, por lo que ya era hora de que les tocara también a ellas, como bien explicaron los responsables del coro en el primero de los tangos, aunque las hayan intentado retratar en todo momento, por descontado, con el máximo respeto, tal y como también se encargaron de puntualizar en la susodicha letra los autores de la misma. Una primera copla que el coro quiso dedicar tras su simpática presentación, por lo tanto, a justificar su atrevido tipo y a realizar toda una declaración de intenciones con respecto al mismo, expresándole su completo apoyo al colectivo al que vienen representando este año y disculpándose de antemano con todas las mujeres que lo integran por si llegaran a ofenderlas, mientras que con el segundo de los tangos, bastante agradable desde el punto de vista musical, se posicionaron asimismo a favor de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, atacando con bastante contundencia, por el contrario, a todos aquellos estamentos de nuestra arcaica sociedad que todavía se oponen a que semejante situación se normalice. No fue hasta los cuplés, sin embargo, que el coro terminó de romper definitivamente el hielo y de meterse al público en el bolsillo, puesto que fue entonces cuando la agrupación de Valdés puso el teatro boca arriba, sin más, con el primero de ellos, en el que estos coristas de la capital demostraron unos reflejos verdaderamente extraordinarios, sí señor, al rematarlo con una divertida alusión al tornado que supuestamente debía haber pasado por Cádiz tan solo unas horas antes, y que causó bastante alarma, durante un rato, entre la población. Chapó, pues, por este primer cuplé, al que le siguió otro, también bastante simpático y muy aplaudido, sobre el nuevo coro femenino que se ha creado este año. El propio estribillo, de lo más picarón, fue magníficamente acogido a su vez por el respetable, al igual que sucedió luego con el popurrí, en el que tuvieron golpes ciertamente buenos estos coristas gaditanos, tan aficionados a sacar a la luz su lado más femenino en todas sus posibles vertientes. Viene con fuerza este año, en resumidas cuentas, el coro de Valdés, y con las mismas ganas de cachondeo que siempre, naturalmente, por lo que una vez más harán reír de lo lindo al personal durante estos próximos carnavales. De momento y por de pronto, los volveremos a ver, con total merecimiento, en los cuartos.

Otra agrupación que logró que el público se divirtiera con sus simpáticas ocurrencias fue la primera chirigota de la noche, que nos llegó desde Sevilla con el título de “Venimos con lo puesto”, la misma que hace unos años lograra colarse en la gran final y obtener un tercer premio con aquellos atolondrados miopes de “¡Esto es pa verlo!”, y que el año pasado viniera, ya sin uno de sus autores originales, como “Los putaítas”. En efecto, Manuel Álvarez Seda, uno de los principales artífices de aquel primer éxito de la agrupación, pasó a colaborar con Enrique García Rosado, “Kike Remolino”, durante el pasado Carnaval, en el que ambos triunfaron con “Las pito-risas”, con lo que la chirigota sevillana quedó en manos de sus otros dos autores, Julián Balmón y José Antonio Alvarado, que en esta ocasión han decidido buscar la colaboración de sendos carnavaleros gaditanos, el cuartetero Manuel Morera, que les ha echado un pequeño cable con las letras, y el chirigotero José María Barranco, autor de la bonita música de los pasodobles que cantaron el pasado jueves estos chirigoteros de la capital hispalense, según las propias palabras de uno de los componentes de la agrupación, aunque ninguno de los dos aparezca acreditado, por eso mismo lo comento, en la ficha técnica de la chirigota. Sea como sea, y lo haya hecho quien lo haya hecho, lo cierto es que el repertorio que le ofreció este grupo sevillano al respetable hace dos noches se mostró de lo más completito, desde el mismo instante en que supieron sacarle bastante partido a lo largo del mismo, creo yo, al simpático tipo de maniquíes de un centro comercial cualquiera que vienen representando este año, y que ya sacara hace un par de carnavales, por cierto, la callejera de las hermanas López Segovia, con “Las maniquiles del Palacio de la Moda”, aunque ellos lo hayan sabido desarrollar ahora, claro está, de un modo bien distinto, a su forma y su manera, podríamos decir. Los pasodobles, bastante bonitos de música, como ya he dicho, y bien escritos además, giraron en torno a la vuelta al Falla de la chirigota un año más, el primero, y en torno a los sentimientos que le despiertan al autor de la letra tanto su hijo recién nacido como su padre, el segundo, mientras que los cuplés, por otra parte, trataron acerca de los modistos sevillanos Victorio y Lucchino, en primer lugar, así como de lo saturados de sexo que se sentían ya todos ellos a estas alturas, según contaban, en segundo y último lugar. Tal vez fuera en esta parte del repertorio, en los cuplés, en donde la chirigota flaqueara más, pero ya tendrán ocasión de superarse en semejante aspecto a buen seguro, estos carnavaleros de Sevilla, durante la siguiente fase del concurso, a la que finalmente han accedido, como el coro anterior, por méritos propios.

“Un as en la manga de Dios” era el pretencioso título original, por otra parte, de la primera comparsa de la noche, que nos llegó desde Valverde del Camino, provincia de Huelva, en siguiente lugar, y que más tarde solicitó, no obstante, que se la anunciara a sala y en los medios de comunicación como “Castillitos en el aire”, aunque oficialmente ya no pudiera cambiar su denominación, claro está, una vez inscrita. Lo mismo podría haber sido presentada con un nombre que con el otro, de todas formas, porque lo que es el tipo, una especie de fantasía relacionada con el mundo de la sastrería pero inspirada en la figura de El Quijote, o argo ajín, no quedó claro en absoluto, en ningún momento de la actuación, ni mediante los disfraces que lucían estos comparsistas onubenses, ni mediante su puesta en escena, que al menos resultó bastante colorida y demás, eso sí, ni mucho menos mediante el repertorio que cantaron. Total, que fue esta una comparsa más de esas sin contenido alguno, y sin ningún tipo de idea o de mensaje detrás, de las que tantas se ven en el Falla cada año, la mayoría de ellas, curiosamente, procedentes de fuera. Será que en otras partes se sigue una filosofía distinta, tal vez, a la hora de sacar una agrupación carnavalesca, o que por ahí le dan menos importancia al tema del tipo y de su elección, quizá, pero la cuestión es que a mí particularmente me parece un punto fundamental en cualquier agrupación, sea de la modalidad que sea, por lo que no me dicen absolutamente nada, la verdad, todas aquellas que se cuelan en el Gran Teatro Falla con esta clase de fantasías acascarañadas, totalmente vacías de significado y que siempre terminan desembocando además, al final de la correspondiente actuación, en uno de esos popurrís en los que el autor se pasa “ocho minutos diciendo sin tener ná que decir”, que cantaban el año pasado los Carapapa. Si a la citada vacuidad del tipo, y de la mayor parte del repertorio, en consecuencia, le sumamos ya por último un conjunto de voces bastante mediocre, aunque se dejara escuchar, una letras correctamente redactadas, pero sin nada especial, y unas músicas tirando a ramplonas, por mucho que cubrieran el expediente de forma más o menos decente en lo que se refiere a semejante apartado, lo que nos queda es una comparsa que se defendió con cierta dignidad, en fin, sobre el escenario del gran coliseo gaditano, pese a lo cual pasó con más pena que gloria, para qué nos vamos a engañar, por la actual edición del concurso, de la que ya se ha despedido definitivamente, por cierto, tal y como era de esperar, tras el primer veredicto del jurado. Otra vez será.

Una de las agrupaciones más esperadas de la noche llegó a continuación con la segunda chirigota que actuó durante la jornada del jueves, la del Cascana y los suyos, que este año lleva por título “Las minidesnatadas de Pascual”, en alusión al desvergonzado tipo que representan, de enfermeras de la clínica de San Rafael en plena protesta contra su jefe, el tal Pascual, por el controvertido asunto de sus uniformes de trabajo y de las minifaldas que se les exige llevar, en fin, como parte del mismo, y cuya actuación fue, a mi juicio, de más a menos. En efecto, por mucho que las susodichas enfermeras seguramente estén encantadas de que la chirigota haya llevado sus quejas hasta el concurso de agrupaciones del Gran Teatro Falla, con el considerable impacto mediático y la importante repercusión que este tiene, lo cierto es que no creo que la agrupación vaya a llegar demasiado lejos, dentro del mismo, por lo que se pudo ver la otra noche. Empezaron bien de todas formas, con la presentación, estos descarados chirigoteros de La Viña, al desvelarle al público, con arte y con gracia, su simpático tipo directamente extraído de la más rabiosa actualidad gaditana, del mismo modo que tampoco desentonaron luego con los dos pasodobles, cuya música es obra de Bustelo, a todo esto, aunque no aparezca acreditado por ninguna parte. La primera de las dos letras que interpretaron durante la tanda de pasodobles, por otro lado, les sirvió para expresar su absoluta fidelidad a Cádiz como chirigoteros, aunque no sabían qué pasaría, terminaban afirmando con una tremenda retranca, en caso de que consiguieran ganar un primer premio, mientras que con la segunda, bastante buena, hicieron honor a su tipo lanzando un mensaje a favor de la igualdad entre géneros y rechazando contundentemente el machismo que todavía impera en nuestra sociedad, como bien se ha podido ver, según denunciaron ellos, en el reciente proceso en el que la justicia le ha dado la razón al dueño de la clínica de San Rafael, por lo que respecta al espinoso tema del uniforme de sus empleadas. En donde ya comenzaron a bajar el nivel decididamente fue en los cuplés, el primero, un tanto flojo, sobre la exhibición aérea que se pudo contemplar en nuestras playas este pasado verano, y el segundo, algo mejor, sobre las inundaciones que sufrimos hace poco en la ciudad, aunque el estribillo, en forma de proclama contra el satirón del señor Pascual (que así lo calificaban ellos en este último, vaya), sí que tuvo su gracia. El popurrí, en el que apenas se pudieron salvar, por último, más que dos o tres detalles, le puso la puntilla definitiva a la actuación, que resultó simpática, en líneas generales, pero un tanto por debajo, tal vez, de lo que se esperaba. Con eso y con todo la chirigota ha conseguido pasar a cuartos, por lo que tendrá una oportunidad más, al menos, para enmendarse, haciendo un mejor papel ante el público. El próximo viernes, cuando los del Cascana vuelvan a cantar, comprobaremos si lo logran o no, en fin.

La principal atracción de la noche, la comparsa que todo el mundo estaba deseando escuchar durante la función del jueves pasado, salió a escena, sin embargo, tras la chirigota, cuando se abrieron las cortinas y se alzó el telón del Gran Teatro Falla para darle paso a “La secta de los Carapapas”, la agrupación con la que los hermanos Márquez Mateos buscan revalidar este año el primer premio obtenido dentro de la modalidad, durante los pasados carnavales, con “La comparsa de Momo”, reto harto complicado, a decir verdad, teniendo en cuenta lo difícil que es pegar dos veces seguidas, en Carnaval, como pegaron ellos el año pasado. Observo que la nueva comparsa de los Carapapas ha gustado bastante por aquí, no obstante, con lo que me voy a ver obligado a llevarles la contraria una vez más, y es que la impresión que me causó la agrupación, cuando la escuché el jueves por la noche, perfectamente podría resumirse con esa vieja máxima que tanto suele aplicarse en el mundo del cine, y que viene a decir, en resumidas cuentas, que segundas partes nunca fueron buenas. En efecto, “La secta de los Carapapas” me ha parecido, qué quieren que les diga, algo así como una secuela chunga de “La comparsa de Momo”, a la que se le notan demasiado las ganas de estirar el chicle y de vivir de las rentas del año anterior, además, con tanta alusión al citado Dios Momo como contiene el repertorio. Más de lo mismo pero en peor, vaya, desde el mismo instante en que le han querido dar una cierta continuidad a su tipo del pasado Carnaval con este otro que nos han traído ahora, de discípulos del citado Dios Momo, guardianes y herederos de su testamento, y desde el mismo instante, asimismo, en que le han querido imprimir también, a esta nueva comparsa suya, un tono similar al que tuvo la anterior, con resultados bastante peores, sobra decirlo, y lo que es más grave aun, mucho menos sorprendentes y novedosos ya. Los hermanos Márquez Mateos, en definitiva, han cometido en esta ocasión el mismo error que Jesús Bienvenido y los suyos, negándose a reinventarse, como han de hacer todas las agrupaciones cada Carnaval, y queriendo exprimir al máximo, por el contrario, su tremebundo éxito del año pasado. Fíjense que ambos grupos, de hecho, se han presentado con un tipo directamente derivado del que lucieran en el 2008, tanto “Los trasnochadores”, la versión muerta, vampirizada y luego revivida de “Los mendas lerendas”, como “La secta de los Carapapas”, con ese grupo de fieles seguidores del Dios Momo al que representan y de que hablaba antes. Lo que en la comparsa de Jesús Bienvenido no pasa de ser un simple guiño a su anterior agrupación, al comienzo de la presentación, no obstante, en la de los hermanos Márquez Mateos se convierte, en cambio, en el tema principal de la misma, aquel en torno al cual gira todo su repertorio. Un conservadurismo que supone todo lo contrario, no sé si ellos mismos se habrán dado cuenta, del auténtico vendaval de aire fresco que trajeron consigo el año pasado a la modalidad, y que quizá les termine pasando factura, de cara a la competición, porque lo que quiere el público de un año para otro es algo nuevo y completamente distinto a lo que más se escuchara el Carnaval anterior, me parece a mí, y no más de lo mismo pero en peor, como ya apunté antes. Dicho todo lo cual, de su actuación del jueves me gustó mucho la letra del primer pasodoble, sobre el desbarajuste que este año ha sido la presentación del Carnaval en Madrid (el segundo, sobre la ley de la memoria histórica, me pareció ya mucho más normalito, y hasta un poco sensiblero, también), así como el primero de los cuplés, en el que jugaron a confundir al personal, haciéndole pensar que estaban hablando de su triunfo con “La comparsa de Momo” cuando en realidad se estaban refiriendo, como aclararon al final, a la Selección Española de Fútbol y su éxito en la Eurocopa. Y hablo de letras y no de músicas, ojo, porque la del pasodoble, así de entrada, y a falta de escucharla más veces, me pareció, cuando menos, pelín rarita. El conjunto de voces, que ha acusado bastante la baja del Salvi por más que yo nunca haya sido fan suyo, tampoco ayudó demasiado, de todos modos, a que los pasodobles lucieran como quizá deberían haber lucido, al igual que sucedió, naturalmente, con el resto del repertorio. La presentación, por su parte, no estuvo malota, aunque sus primeros acordes volvieran a recordar en exceso a “La comparsa de Momo”, mientras que en el popurrí, para terminar, dijeron alguna que otra cosa interesante (eso de que cabría preguntarse cuánto nos ha dado el Carnaval, y cuánto nos ha quitado, sobre todo), que quedó un tanto eclipsada, desafortunadamente, por el fallido intento de la agrupación de querer emular con este nuevo popurrí la agudeza y la mordacidad del del año pasado, sin llegar a conseguirlo, creo yo, en ningún momento. Habrá que volver a escucharla con atención, sin embargo, durante los cuartos, para ver cómo evoluciona y si tiene posibilidades de volver a la final. El disfraz este que se han buscado de obispo de “La Guerra de las Galaxias”, eso sí, me parece una auténtica monería, aunque el gran rosetón que preside la puesta en escena de la comparsa, con una hermosa vista de la Catedral hecha mosaico, está bien chulo, en cambio.

Poco más hubo ya de interés, como ha sido norma general durante la fase preliminar del concurso, tras el descanso, así que intentaré abreviar lo máximo posible al hablar sobre las agrupaciones que cantaron el jueves por la noche en el segundo bloque de la función, para avanzar todo lo que pueda con estas crónicas mías y procurar ponerme al día con ellas, en la medida de lo posible, antes de que empiecen mañana los cuartos.

La primera chirigota que se plantó sobre las tablas del Gran Teatro Falla una vez que ya hubo actuado “La secta de los Carapapas”, “Más vale pájaro en mano que una patá en la cara”, había levantado una cierta expectación, con eso y con todo, a pesar de que debutaba este año como grupo, a causa fundamentalmente de sus dos veteranos autores, Antonio Palo y Francisco Alcántara, uno de los célebres hermanos Alcántara, quien firmaba asimismo la música de esta nueva agrupación. Su actuación supuso, no obstante, una verdadera decepción, por más que la chirigota se defendiera dignamente sobre el escenario con su simpático tipo de adiestradores de aves exóticas, ya que apenas lograron arrancarle alguna que otra sonrisa al respetable, que guardó un silencio sepulcral, por ejemplo, a lo largo de todo el popurrí, si bien es cierto que la agrupación no merecía, quizá, semejante frialdad. Que tampoco es que fuera para tirarse al suelo de la risa, en fin, el repertorio que ofrecieron la otra noche estos chirigoteros de la capital, pero al menos se notaba trabajado, que algo es algo, y con algún que otro detalle bastante simpaticón. El público no lo debió ver así, no obstante, por lo que la chirigota tuvo que irse como había venido, y sin apenas posibilidades de pasar de fase, como se terminó comprobando ayer. El año que viene quizá tengan más suerte, si es que regresan, aunque también tendrán que poner de su parte, naturalmente, y trabajarse un poquito más el repertorio. De este último, en cualquier caso, destacaron los dos pasodobles, el primero con una dura crítica a Manolo Chaves y el segundo sobre la facilidad con la que cualquiera puede acabar cayendo en la indigencia en estos tiempos de crisis, aunque más por la música, de corte agradablemente clásico, que por las letras. Todo lo demás, insisto, resulto más bien discretito, por lo que no merece la pena, supongo, darle más vueltas al tema.

El cansancio y el hastío que termina produciendo tanta mediocridad como la que tenemos que soportar cada año los aficionados al concurso finalmente hizo mella en mí, lo confieso, durante la actuación de las tres siguientes agrupaciones, la comparsa de Ronda, provincia de Málaga, “A flor de piel”, la chirigota de Torremolinos, también de la provincia de Málaga, “Los corredores de bolsa”, y la comparsa de Rota, de nuestra propia provincia, “La ciudad de la alegría”, por lo que apenas le presté atención a ninguna de ellas, la verdad, mientras cantaban, ante un teatro prácticamente vacío ya para entonces, por cierto, un día más. Baste con decir, pues, en lo que se refiere a los respectivos tipos de cada una de ellas, que la primera venía representando una fantasía con la que sus componentes pretendían personificar las emociones, la segunda a un grupo de ancianos afectados por el síndrome de Diógenes, y la tercera, ya por último, a los coloridos gobernantes de una ciudad ideal. La cronista del Diario, de la que siempre suelo echar mano en estos casos, ya saben, destacó ayer además sobre estas tres agrupaciones la buena afinación de la primera, que se vio acompañada, sin embargo, por una pluma “muy básica” en lo literario y unas melodías “algo planas” en lo musical, el buen conjunto de voces que por lo visto demostró tener asimismo la segunda, aunque se desperdiciara con unos pasodobles mediocres, unos cuplés “un poco bordes” y un popurrí “bastante desafortunado”, así como lo largo que le pareció el pasodoble de la tercera, por más que tuviera “un par de giros musicales interesantes”, la cual completó su actuación, según parece, con dos cuplés “malos” y un popurrí en el que sobresalió, si acaso, la cuarteta que interpretaron, como si de un coro se tratara, por tanguillos. Total, que tampoco parece que me perdiera nada del otro mundo, después de todo, pasando tres quilos tanto de las dos comparsas como de la chirigota.

Pensándolo bien, en realidad, quizá debería haber seguido sin prestar atención cuando por fin salió a escena la última agrupación de la jornada, la chirigota de Cádiz “Los malos maléficos”, pero el hecho de que en ella salieran varios componentes de La Orquesta Caballati, ya ves tú, me hizo darles una oportunidad, aunque solo fuera, en fin, por simple curiosidad. Craso error el mío, sin lugar a dudas, porque la chirigota de marras completó una actuación, siendo generosos, de lo más discretita, que en determinados momentos llegó a tornarse incluso algo delirante, además, a causa del estilo tan surrealista del que quisieron echar mano, a ratos, estos chirigoteros de la capital. Se percibía un cierto esfuerzo por sorprender (aunque no se sabe muy bien a quién, porque para entonces ya apenas quedaba público en el teatro, pero bueno), cosa que siempre se agradece, lo que no quita para que los resultados fueran, en el mejor de los casos, discutibles. No terminé de verle el sentido, por ejemplo, a lo de meter un clarinete y un contrabajo, con calzador, en la presentación, o a los constantes cambios de ritmo del pasodoble, claro que tampoco se lo ví, por otra parte, a muchos otros detalles de la agrupación. Por quedarme con algo positivo de la chirigota, en última instancia, tal vez podría resaltarse el primero de los dos cuplés, en el que hicieron referencia a la copla sobre el tornado que había cantado el coro de Valdés un rato antes, rizando así el rizo de las letras de última hora. Salvo algún detalle suelto del popurrí, por lo demás, poco más se podía salvar del repertorio de estos chirigoteros, que representaban con su tipo, por cierto, a la contrapartida malvada de tantos y tantos superhéroes como llevamos vistos ya este año, o lo que es lo mismo, a un grupo de supervillanos. Al igual que sucedía con las tres agrupaciones anteriores, en cualquier caso, sobra decir que no han pasado a cuartos, claro está.

Lo dejo aquí, por el momento, que al final ni me he puesto al día ni ná de ná, caramba. Menudo desastre.

Un saludo.




183
De: Toni Fecha: 2009-02-08 16:24

Acabo de ver por encima el orden de actuaciones de cuartos, y por ejemplo, otra vez el cascana antes del descanso y otra vez kike el remolino después del descanso...



184
De: Alfred Fecha: 2009-02-08 21:27

Quien quiera seguir los cuartos en directo, vía internet, puede hacerlo en el siguiente enlace:

http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/portada

Un saludo.




185
De: WWfan! Fecha: 2009-02-08 21:27

Empieza los cuartos con el coro Los Cañamaques.
De nuevo dos tangos... uno para la diputa diputada de mierda y el segunda para las hijas de puta que usan a los niños.
El cuplet es nos habla del nabo.
Dios, que se busque un letrista a este grupo. Es increíble cómo letras con las que incluso estás de acuerdo terminas rechazándolas por las formas.
O al menos que le expliquen la diferencia entre el doble sentido y lo soez. Si cantaran mal la verdad que no me importarían...



186
De: WWfan! Fecha: 2009-02-08 21:56

Los de la Big Bang creo que bajan un poquito con respecto a preliminares.
Brilla especialmente la música de pasodoble de Paco Rosado ante un grupo que no termina de defenderla.



187
De: WWfan! Fecha: 2009-02-08 23:27

Genial el cuarteto.



188
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 08:50

Al Canijo no se le puede negar que intenta explotar hasta el límite el tema de su tipo, lo cual es meritorio, que hay algunas que una vez termina de cantar da lo mismo que vayan de mejicano que de pierrot triste, pero alguien en la agrupación debería decirle que a veces se pasa de rebuscao llegando al absurdo.



189
De: Alfred Fecha: 2009-02-09 19:29

Probando, probando...



190
De: Alfred Fecha: 2009-02-09 19:34

Uh... esto no me deja colgar la crónica de la sesión del viernes ¿Alguna idea de qué puede estar pasando?

Un saludo.



191
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 20:18

Ni idea. Lo mismo es muy largo. (Más aún XD)
Prueba en 2 partes...



192
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 20:21

Por cierto, me sigue encantando este año Los Majaras.



193
De: RM Fecha: 2009-02-09 20:44

Habrá alguna palabra "tabú" que no cuela. Mira a ver.



194
De: Alfred Fecha: 2009-02-09 21:15

Termino a continuación las crónicas de todas y cada una de las quince sesiones que han compuesto la fase preliminar del concurso, durante la presente edición del mismo, con los comentarios correspondientes a la última de todas ellas, la del pasado viernes por la noche.

Una función que abrió el coro “La musigadité”, de Francisco Martínez Mora, quien asume ahora la autoría completa de esta agrupación tras compartirla durante un buen puñado de años con otros colaboradores, junto a los que sacara anteriormente coros tan recordados como “De tapaíllo”, “La Leva”, “La tourné”, “Válgame San Cleto” o “La tropa del parque”, finalistas muchos de ellos, en su día, dentro de la modalidad. El coro no se ha resentido por semejante circunstancia, sin embargo, ya que el amigo Martínez Mora se las ha apañado para componer en solitario un repertorio que incluso llega a superar, a mi juicio, al que trajeran el año pasado estos mismos coristas de la capital con “Llegan los ilusionistas”, al mismo tiempo que de voces, afinación y vocalización también los vi la otra noche, creo yo, un tanto mejor que en otras ocasiones. El principal problema que le encuentro a la agrupación en realidad se refiere a su tipo, con el que representan a una especie de ejercito musical (¿?), aunque yo más bien diría que van de soldados guapitos para ligar en la carpa, pero bueno, demasiado inconcreto y vago, como ya se podrán imaginar, desde mi particular punto de vista. Que el coro queda muy bien en escena y tal, claro, con todos los componentes en traje de gala, pero esa ausencia de un tema algo más concreto que actúe como trasfondo del repertorio acaba por lastrarlo en muchos momentos, me parece a mí, sobre todo por lo que respecta a la presentación y al popurrí, que no tienen demasiada chicha que digamos al limitarse a divagar la mayor parte del tiempo sobre la música y su relación con Cádiz, un asunto que puede dar para mucho o para muy poco, según se mire. Dejando eso a un lado, no obstante, insisto en que el coro se ha superado ligeramente con respecto al año anterior, algo que se pudo comprobar el pasado viernes con los tangos, sin ir más lejos, y con el buen nivel que demostraron tener los dos que interpretaron sus integrantes, tanto en lo literario como en lo musical. El primero de ellos versó, por cierto, sobre el recientemente fallecido Selu Monzón, director del coro de La Viña, al que le mandaron todo su apoyo en estos difíciles momentos los de Paco Martínez Mora, pese a las rivalidades propias de la competición, mientras que en el segundo, por su parte, ofrecieron un nuevo punto de vista sobre el polémico asunto del nuevo concurso carnavalesco que se celebrará este año en Sevilla, bastante curioso, estos coristas de la capital, que defendieron que los sevillanos puedan hacer lo que les venga en gana al respecto, sin que tengan que recibir por ello tantas críticas, al mismo tiempo que se avergonzaron de todos aquellos que desde Cádiz andan tan preocupados por el tema. Yo sigo pensando que más que la propia iniciativa de organizar un concurso allá en Sevilla, lo que muchos andan cuestionando es la forma en que se ha hecho, pero no está mal, de todos modos, que haya opiniones para todos los gustos sobre el particular, y que todas ellas aparezcan convenientemente reflejadas, cómo no, en las oportunas coplas, que para eso estamos en Carnaval. En la tanda de cuplés, por último, arremetieron contra la imbatilidad de Julio Pardo dentro de la modalidad, en primer lugar, y contra la diputada catalana del PP que criticó la forma de hablar de los andaluces, después, si bien lo hicieron en ambos casos con bastante gracia y simpatía, la verdad. Redondearon así estos coristas gaditanos, en definitiva, una primera actuación de lo más agradable, que les valió el pase a cuartos, evidentemente, y en la que presentaron sus credenciales para luchar desde ya por el acceso a las semifinales, o incluso a la final, quién sabe. Ya se verá hasta donde llegan este año, en fin, a medida que vaya avanzando el concurso.

(Continuará...)



195
De: Alfred Fecha: 2009-02-09 21:31

Con el título de “Sin tetas no hay paraíso… ni butacas” se presentó a continuación la primera chirigota de la jornada, cuyos componentes nos llegaron una vez más, cargados de ilusión y ganas de cachondeo, pese a su avanzada edad, desde el Hogar del Pensionista de la calle Zaragoza, puesto que se trataba de la popularmente conocida como “la chirigota de los viejos”, o parte de ella, al menos, que ya saben ustedes que este año se ha dividido en dos el grupo original, habiendo ido a parar el resto de la agrupación, bajo la batuta del Pepón, a la chirigota titulada “El Niño de las Monjas”. De más a menos fue, en mi opinión, la actuación de estos entrañables chirigoteros gaditanos, que no empezaron malamente, pues, con la presentación, en la que dieron a conocer su simpático tipo de maleantes y narcotraficantes (de vi agra en este caso, por lo que contaban), inspirado en la famosa serie esa del Duque que emite Tele cinco, y que tocaron techo, a mi juicio, con los dos pasodobles, lo mejor de todo su repertorio sin lugar a dudas. Especialmente bonito resultó el segundo de ellos, que interpretaron a capella y con el único acompañamiento de sus nudillos para recordar así como cantaban de chiquillos, en pandilla, por las calles cubiertas de papelillos de Cádiz, durante la semana de Carnaval, después de que el primero se lo dedicaran a este mundo tan lleno de miserias y desgracias que habrán de heredar, por desgracia, sus nietos. En los cuplés, un pelín bordes los dos, empezó ya a flaquear la agrupación, sin embargo, lo que continuaría haciendo de forma aun más pronunciada a lo largo del popurrí, que apenas hizo reír al respetable, que yo recuerde, salvo en un par de momentos. La chirigota de los viejos, como cariñosamente se la llama, insisto, completó una actuación más que decente, en resumidas cuentas, el pasado viernes por la noche, pero no lo suficientemente buena como para resultar merecedora, en cambio, del pase a cuartos, con lo que al final se ha quedado, de forma absolutamente justificada, en preliminares. El año que viene, cuando vuelvan a salir como estoy seguro de que lo harán, tal vez tengan un poco más de suerte estos grandes chirigoteros de la capital, que deberán mostrarse también, no obstante, un poquito más inspirados en lo relativo a su repertorio, si es que quieren volver a superar en futuras ocasiones la primera criba del jurado. Ilusión y ganas para conseguirlo de nuevo no les faltan, desde luego, tal y como ya apunté al principio.

(Continuará...)



196
De: Alfred Fecha: 2009-02-09 21:33

La modalidad de comparsas se estrenó en la noche del viernes, por otro lado, con “La ciudad que sonríe”, una agrupación de Barbate recién llegada a la categoría de adultos, tras su paso por la de juveniles, que hizo gala de un buen conjunto de voces, en general, aunque todavía se dejara notar demasiado en el mismo, de vez en cuando, la juventud de los componentes. El soniquete del conjunto, por cierto, recordaba bastante al modo de cantar de la comparsa de José Manuel Cardoso y Antonio Reyes Alba, “Los que vienen en platillo volante” este año, también barbateña, por lo que no sé si cabría hablar de un determinado sello común a todas las comparsas procedentes de dicha localidad, o de una simple coincidencia, sin más. Sea como sea, el caso es que no llegué a enterarme de qué es lo que representaban exactamente mediante su tipo, si les digo la verdad, estos jóvenes comparsistas de Barbate, que se presentaron ataviados con una cierta variedad de disfraces de fantasía, típicamente carnavalescos todos ellos. Como un surtidito del freidor, para entendernos, pero con pierrones, arlequines y payasitos en lugar de cazón, puntillitas y boquerones. Tampoco es que importara demasiado, de todos modos, porque el repertorio que interpretaron resultó ser tan anodino, ya desde su mismo comienzo, que pronto desconecté y dejé de prestarles atención. Una comparsa más del montón, en definitiva, esta que nos llegó el viernes desde Barbate, y que no ha pasado a cuartos, obviamente, en su estreno dentro de la categoría de adultos. Tiempo tienen por delante, pese a todo, para continuar intentándolo en el futuro, con tipos y repertorios algo más elaborados, y para seguir mejorando en todos los aspectos, claro está, año tras año.

Un tanto tensos (más que el pellejo de una pandereta, de hecho), los momentos que se vivieron allá en el Gran Teatro Falla, unos minutos después de que cantara la anterior comparsa, durante la actuación del cuarteto de San Fernando “Aquí se triunfa cantando”, que tuvo un serio encontronazo, vaya por Dios, con el público presente en la sala. Ya durante la parodia de las tres aspirantes a participar en el programa de Canal Sur Televisión “Se llama copla” a las que venían representando los tres cuarteteros de la Isla que integraban la agrupación comenzó a mascarse la tragedia, debido a la escasa calidad de la misma, si bien la sangre no terminó de llegar al río mientras que duró dicha pieza, no obstante, con la excepción de alguna que otra coña procedente del gallinero. Parece que las susodichas coñas no le debieron hacer demasiada gracia, sin embargo, a uno de los tres componentes del cuarteto, que cometió su primer gran error al encararse con el público antes de cantar los cuplés, invitando a todos aquellos “graciosos de por ahí arriba” que creyeran tener más cojones que él (sigh), a que bajaran y actuaran sobre el escenario con una agrupación, tal y como él y sus dos compañeros estaban haciendo. Por un momento pareció que semejante arranque, que fue vitoreado con cierta coña, había logrado apaciguar al personal, pero pronto volvió a comenzar el pitorreo en la zona alta del teatro, tras la interpretación de los cuplés, lo que condujo una vez más al mismo cuartetero de antes a cometer uno de esos errores que jamás se deben cometer cuando uno está sobre las tablas, y es que ni corto ni perezoso agarró uno de los cocos de la frutería que les servía como decorado para el tema libre y dirigiéndose a uno de sus compañeros soltó algo así como: “ira, ira, un coco; lo que le falta aquí a más de uno”, señalando mientras tanto hacia el gallinero. Craso error, insisto, el que cometió con semejante gesto el cuartetero de San Fernando, que ya son ganas de echarse encima a todo un teatro lleno a rebosar, en fin, sin ninguna necesidad. Después del lógico alboroto que provocó la agrupación, a raíz de esta indirecta lanzada hacia el público por parte de uno de sus integrantes, los tres cuarteteros intentaron proseguir con el tema libre como si nada hubiera pasado, lo que ya era imposible, obviamente, debido al tremendo revuelo que se formó en la sala a partir de ese momento. Pronto lo comprendió el audaz cuartetero que no había parado de enfrentarse con el público a lo largo de toda la actuación, ya que poco después la detuvo para volver a dirigirse directamente al personal y afirmar que mientras cierta gente no respetara a los que se subían allí a actuar, no merecía la pena, en su opinión, venir a cantarle a Cádiz. Inventaron así estos tres amigachos, por cierto, el autotelonazo, al ser ellos mismos los que solicitaron que se bajara el telón y se cerraran las cortinas antes de que terminara su intervención, no se sabe si para irse por su propia voluntad, quizá, antes de que fuera el público quien los echara de allí. El momento más gracioso de toda la actuación, de hecho, fue cuando nuestro indignado cuartetero terminó su diatriba y gritó mirando hacia bambalinas: “¡Miguel Ángel!”, en alusión a Miguel Ángel Fuertes, claro está, el regidor de escena del Gran Teatro Falla, para indicarle así a este que procediera a la bajada del telón. Como quien llama a Ambrosio para que le traiga la bandejita con los Ferrero Rocher, vamos. Ajú qué age. Total, que ya me parecía raro a mí que se fuera a terminar la fase preliminar del concurso, este año, sin que se hubiera montado ninguna pajarraca de estas en el teatro, por lo que me quedé mucho más tranquilo, ya ven, cuando comprobé que finalmente se había producido una, por lo menos, aunque fuera el último día. Bromas aparte, lo cierto es que ninguno de los dos bandos implicados en la pelotera se comportó de forma adecuada, a mi entender, ni los propios cuarteteros, que no supieron aguantar el tirón sin encararse con el público, cosa que jamás debe hacerse en estos casos, repito, porque lo único que se consigue es empeorar todavía más la situación, ni el susodicho público, que quizá fue demasiado duro, a su vez, con un cuarteto que aun siendo malo, y teniendo poquísima gracia, se notaba, al menos, trabajado. Y es que llevaba razón el más conflictivo de estos tres cuarteteros de San Fernando cuando afirmaba luego medio llorando, ante los micrófonos de los medios de comunicación, que este mismo año se han visto cosas mucho peores que su agrupación sobre el escenario del Gran Teatro Falla y nadie las ha abucheado, si bien conviene aclarar que a muchos conjuntos no se les ha linchado durante la presente edición del concurso simple y llanamente porque no había absolutamente nadie para hacerlo, en fin, cuando han cantado, a las tantas de la mañana algún día entresemana. El Falla de todas formas resulta completamente imprevisible (y he ahí, ojo, uno de sus mayores encantos), dependiendo de un gran número de factores la reacción del público asistente ese día frente a una u otra agrupación, por lo que todas aquellas que se apuntan al concurso deberían ir mentalizadas de que allí puede pasar cualquier cosa, una vez que se suban al escenario, y preparadas, en consecuencia, para aceptarlo y encajarlo todo. Esperemos que estos jóvenes cuarteteros de la Isla de León hayan aprendido la lección, en fin, y vengan mejor preparados psicológicamente la próxima vez, si es que el mal trago del otro día no les ha quitado las ganas de Carnaval para el resto de sus vidas, claro está, que no debería, pero bueno.

El mal sabor de boca que le dejó a todo el mundo el incidente con el cuarteto quedó inmediatamente olvidado, por fortuna, gracias a la aparición en escena, acto seguido, del Love y compañía, y de la chirigota que todos ellos nos presentan en este año 2009, en definitiva, bajo el título de “Más p’allá que p’acá”. Tal y como se puede deducir por semejante nombre, la chirigota se presentó por primera vez ante el público, en la noche del viernes, con un tipo de viejos, nada original, seguramente, pero que ellos supieron bordar mediante su interpretación, como siempre, con ese constante tembleque tan logrado y tan cómico por el que se vieron sacudidos sus cuerpos a lo largo de toda la actuación. También a través del propio repertorio, como debe ser, supieron sacarle bastante partido a su tipo estos geniales chirigoteros de la capital, que flaquearon si acaso en algunas cuartetas sueltas del popurrí, así como en el estribillo, al que le faltó gancho, pero que en su debut dentro de la actual edición del concurso hicieron, en líneas generales, un magnífico papel. Especialmente soberbia se me antojó, a mí en particular, la tanda de pasodobles, gracias a la preciosa música de los mismos y a las dos estupendas letras con las que el grupo hizo las delicias del respetable, tanto en el primero, en el que repasaron su larga trayectoria a través de todos los tipos que guardan ya en el armario, para terminar afirmando que ellos no guardan disfraces, que guardan una vida entera, como en el segundo, en el que abordaron con un gusto exquisito, una brillante sensibilidad y una delicadeza excepcional el escabroso asunto de los pederastas y demás maltratadores de niños, relatando a lo largo de todo el pasodoble, con una ternura infinita, el día a día de estos entrañables abueletes a los que representan con sus respectivos nietos, solo para pasar a preguntarse en última instancia, dándole un giro brutal a la letra, “cómo puede haber un malnacío que a un niño le haga daño”. Sensacionales, insisto, los dos pasodobles que cantaron el viernes los del Love, los mejores, quizá, que se han podido escuchar hasta el momento dentro de la modalidad. Los cuplés, bastante divertidos los dos, giraron ya por último en torno a las apariciones religiosas de las que decía haber sido testigo cierta vecina suya, así como en torno al tatuaje que se habían hecho de jóvenes estos simpáticos ancianitos en mitad del pecho, que con los años se había ido desplazando hacia otra parte de su cuerpo, por aquello de las cosas de la edad, claro está, y del pellejo que se va cayendo. Si a todo esto le sumamos algunas de las cuartetas más inspiradas de la presentación o del popurrí, que compensan las más flojillas, por el contrario, comprenderán ustedes que opine que la chirigota de estos señores, un auténtico clásico dentro de nuestra fiesta, ha experimentado una considerable mejoría con respecto al año pasado, en el que no sacaron su mejor agrupación, precisamente, por mucho que tampoco estuviera malota aquella “Vueltecita gaditana (comparsa juvenil)”. El Love y los suyos estarán dando guerra una vez más, pues, durante el presente Carnaval, y luchando hasta el último momento, como muchas otras, por entrar en la final. Veremos a ver qué es lo que nos traen en cuartos, y si siguen creciendo todavía más a medida que se vaya desarrollando el concurso.

El hilo de la sesión lo retomó tras el pertinente descanso, por su parte, la comparsa de Antonio Bustos, que una vez más nos llega desde Jerez, por cierto, como “La última profecía”. Un título de resonancias bastante siniestras, lúgubres y ominosas, y perfectamente adecuado, por lo que pudimos ver el viernes, para esta nueva agrupación que se ha sacado de la manga el autor gaditano, a causa de su inquietante tipo y de su peculiar tono, tan abiertamente apocalíptico. De predicadores góticos, decía la cronista del Diario que iban estos comparsistas jerezanos, aunque a mí más bien me parecieron, la verdad, una especie de grupo de monjes leprosos. Fueran de lo que fueran, exactamente, lo que sí que está claro es que venían dispuestos a anunciarnos el Juicio Final, amenazarnos con las llamas eternas del averno y condenar a las mismas a todos los malvados y corruptos de la humanidad, a los que les dieron un buen repaso, evidentemente, a lo largo de todo el repertorio, tan cañero como sabe hacerlos el amigo Bustos, en fin, cuando se levanta con los cuernos rebelaos, dicho sea esto con todo el cariño y todo el respeto que se merece, por descontado, un comparsista de su categoría. Pasa que uno empieza a estar un poquito harto ya, la verdad, de tantas misas como nos hemos tenido que tragar durante la fase preliminar del concurso, entre la misa al estilo africano que se montan Tino Tovar y el Subiela en su popurrí, la misa carnavalesca que ofrece “La secta de los Carapapas”, asimismo, en dicha pieza de su repertorio, y esta otra tan oscura y agresiva que se marca Antonio Bustos con su nueva comparsa, por no hablar de la que desarrolló durante su parodia, claro está, el cuarteto de Sevilla, “Rito, rito, gorgorito”. Que si tuviera ganas de que me sermonearan y me mandaran al infierno en caso de no abrazar la fe de Cristo, como hace la última agrupación de este autor afincado desde hace años en Jerez durante su popurrí, me iría a la iglesia más cercana, vaya, y dejaría de perder el tiempo escuchando Carnaval. Y no se confundan, ojo, que la agrupación del señor Bustos está cuidada hasta el último detalle, como de costumbre, en todos los aspectos, desde el conjunto de voces, ciertamente afinado y potente, como requería el tono que le han querido imprimir este año a la comparsa, hasta el propio repertorio, irreprochablemente escrito y musicado, a mi juicio, de principio a fin, pasando por la mismísima puesta en escena, tan imponente y sobria a la vez, vaya que sí, como los propios personajes a los que representan en esta ocasión los componentes del grupo. Lo único que sucede es que a mí el tipo este de fanáticos religiosos que han escogido llevar al Falla esta vez, qué quieren que les diga, no me motiva en absoluto, y no solo eso, sino que me echa muchísimo para atrás, de hecho. Por lo que respecta a los pasodobles, la parte del repertorio que más se abstrae, afortunadamente, del tipo de marras, lo cierto es que los dos que interpretaron la otra noche contaron con el sello inconfundible de su autor, tanto en lo musical, con un remate de verdadero infarto imposible de interpretar sin una buena capacidad pulmonar, como en lo literario, terreno en el que pisaron fuerte gracias a dos letras tan contundentes como suele ser habitual en el amigo Bustos, la primera sobre todos aquellos gaditanos de nuestra provincia que reniegan de su capital y la segunda, muy crítica, sobre la actual crisis económica del país, de la que culparon directamente al gobierno de Zapatero recordando de camino, además, la anterior crisis de este tipo que se vivió hace ya algunos años aquí en España, también bajo mandato socialista. En los cuplés, por último, la comparsa intentó divertir al personal, pero lo cierto es que lo tenía bastante complicado, para qué nos vamos a engañar, con ese tipito, la alegría de la huerta, vamos, que nos han traído este año. Total, que la comparsa causó una buena impresión, el pasado viernes por la noche, entre quienes fueron capaces de no darle importancia a su tipo, o entre todos aquellos a los que les agradó el mismo, que algunos habrá también, imagino, lo que les ha valido, por derecho propio, el pase a cuartos. Una fase en la que no desentonará, a buen seguro, debido a la incuestionable calidad de su autor y del grupo, aunque todos ellos lo tendrán un tanto difícil este año, me parece a mí, para alcanzar las semifinales. Si no lo lograron el año pasado con aquella estupenda comparsa que fue “Al tran-tran”, en fin, dudo mucho que lo vayan a conseguir ahora con esta otra. El jurado será, sin embargo, quien tenga la última palabra al respecto.

La última nota de calidad de la sesión, y de toda la fase preliminar del concurso, de hecho, la puso la penúltima chirigota de la noche, “Salón de belleza El Tijerita”, cuyos autores, Enrique García Rosado “Kike Remolino” y Manuel Álvarez Seda, vienen dispuestos a revalidar, si es posible, el primer premio obtenido dentro de la modalidad el pasado Carnaval, con “Las pito-risas”. Parece que se lo han tomado en serio, y que no van a bajar la guardia lo más mínimo, estos chirigoteros de la capital, porque el viernes completaron, sí señor, una actuación de lo más lucida. La única pega que se les podría poner, quizá, es que se apoyan demasiado, durante la presentación y el popurrí, en toda una serie de gags visuales y figurantes para desarrollar su curioso tipo de modernos estilistas un tanto aflamecados, por aquello del bailaor que del que toman su nombre, el Tijerita, lo que en el teatro causa un gran efecto entre el público, obviamente, pero que no sé cómo pensarán reproducir luego, cuando canten por esos tablaos de Dios, para que los distintos golpes que dependen de semejante parafernalia no pierdan su significado. Tanto se basa este año la chirigota de Kike Remolino y los suyos en toda esa clase de golpes de efecto, de hecho, que hasta en los pasodobles hacen pasar al escenario a un grupo de clientes de este singular salón de belleza caracterizados de una forma u otra según el tema de la letra que se dispongan a interpretar, para darle un poco más de colorido a los mismos. En el caso de los dos que cantaron el viernes por la noche, que mantuvieron la misma estructura que los del año pasado, con una primera parte más cómica y una segunda parte más seria, los figurantes de turno aparecieron disfrazados, por ejemplo, de las pito-risas y de un grupo de catalanes, respectivamente, al tratar el primero sobre el tremendo éxito que obtuvieron hace ahora un año con su anterior chirigota y el segundo sobre la diputada catalana del PP que realizó, estas semanas atrás, unas declaraciones bastante desafortunadas acerca del acento andaluz de la Ministra de Fomento. Muy buenas las dos letras, aunque destacó un poco más, tal vez, esta última, mientras que la música con que las acompañaron tampoco estuvo malota, a decir verdad, por más que a mí me pareciera un tanto más agresiva y cañera de la cuenta. En los cuplés, por último, volvieron a dejar el liston bastante alto, los chirigoteros de Kike Remolino, con una primera letra bastante simpática acerca de todos los cambios que se han producido este año en el concurso, en cuanto a la ubicación del jurado y demás, y una segunda letra, aun mejor, sobre los diversos modos en que determinadas clientas de estos peculiares estilistas se arreglan el vello púbico. El estribillo, con una alusión de lo más divertida a la crisis, mantuvo asimismo el buen nivel de todo el resto de la actuación, por lo que la chirigota se lo pondrá bastante difícil finalmente, según parece, a todas aquellas que quieran arrebatarle el primer premio de la modalidad. Será a partir de ahora, en cuartos, cuando todas tengan que empezar a batirse el cobre de verdad, para alcanzar, cuando menos, la final.

Con respecto a las dos últimas agrupaciones que actuaron el pasado viernes, durante la sesión con la que se le puso punto y final a la fase preliminar del concurso, la comparsa de Chipiona “La orden de Don Carnal” y la chirigota de Ronda, provincia de Málaga, “Los imbatidos de chocolate”, lo cierto es que apenas le preste atención, si les digo la verdad, a ninguna de las dos, puesto que para entonces ya andaba uno más pendiente del inminente primer fallo del jurado que de lo que se cantara sobre el escenario del Gran Teatro Falla, como casi todo el mundo en esos momentos, por otra parte. Poco puedo comentar sobre las mismas, pues, salvo que los componentes de la citada comparsa aparecieron vestidos como una especie de guerreros de la antigua Grecia con una jartá de purpulina en lo alto (purpulina en el pelo, purpulina en las capas, purpulina en los ropajes, etc…), realizando un papel medianamente digno, mientras que los chirigoteros malagueños que cantaron después que ellos se presentaron ataviados como un grupo de porteros de fútbol de raza negra (de donde venía, evidentemente, el titulo de la agrupación) y completaron una actuación un poco menos digna ya, salvo por algún que otro detallito suelto, que la de los comparsistas de Chipiona, sin que fuera tampoco, ni mucho menos, la peor chirigota que hayamos visto este año en el gran coliseo gaditano. Dos agrupaciones para el olvido, en cualquier caso, a causa de su indudable mediocridad, que no llegaron a lograr, lógicamente, el acceso a cuartos.

Y hasta aquí llegó, en fin, todo lo que ha dado de sí la fase preliminar del concurso este año. A ver si a partir de ahora puedo abreviar un poco más con mis comentarios, al limitarme ya, por lo general, a los nuevos tangos, pasodobles y cuplés que vayan interpretando las distintas agrupaciones, a su paso por las restantes fases del certamen.

Un saludo.




197
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 22:02

Genial el Selu. Genial, genial y genial.
Ahora si veo un favorito para la final en chirigotas claro clarísimo.
¡¡¡Qué geniales los pasodobles!!!.



198
De: AMS Fecha: 2009-02-09 22:08

Pa matar al inutil de sonido de Canal Sur. Cada vez que suena el bombo se satura el sonido. Vaya tecnico cahapuzas.
El coro de Julio, pues, pa matarlos en el primer cuplé y muy bien en el segundo. Los tangos, pues no se, el segundo dandole caña a todo corista que aparezca por allí.
La chirigota de Selu en us línea. Este año está la cosa complicada en la modalidad.



199
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 22:19

Es cierto, yo he tenido que apagar la tele y encender la radio.
Manda webs que Onda Cádiz lo haga mejor que Canal Sur.



200
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 23:19

El cuarteto no lo había escuchado en preliminares y me parece bastante bueno.
Difícil competir con Gago y Morera, pero hay primeros premios más malos.
Por ejemplo el de Germán.
Se merecen la final.



201
De: WWfan! Fecha: 2009-02-09 23:19

El cuarteto no lo había escuchado en preliminares y me parece bastante bueno.
Difícil competir con Gago y Morera, pero hay primeros premios más malos.
Por ejemplo el de Germán.
Se merecen la final.



202
De: EMILIO Fecha: 2009-02-10 13:23

Por fin los del Selu yendo de menos a más. Que siga así.



203
De: Alfred Fecha: 2009-02-10 19:54

Veamos qué nuevos tangos, pasodobles y cuplés interpretaron las agrupaciones que actuaron por segunda vez el pasado domingo por la noche, durante la primera sesión de cuartos.

- “Los Cañamaque”: Sí que vienen agresivos y cañeros este año, sí, los del amigo Fali Pastrana. Lo que hace, fíjense ustedes, quedarse con la miel en los labios el Carnaval anterior y tenerse que conformar con un segundo premio, cuando prácticamente todo el mundo, menos el jurado, te hubiera dado el primero. Muy críticos y contundentes una vez más, en fin, los dos nuevos tangos que nos trajeron la otra noche estos coristas de la capital, que escaparon del ámbito estrictamente local en el que se habían movido los de preliminares para pasar a tratar ahora sendos temas de carácter un tanto más general, el de la diputada catalana del PP que metió la pata diciendo lo que no debía sobre el acento andaluz de la ministra Magdalena Álvarez, en el primero, y el de las mujeres malas de la vida, por así decirlo, en el segundo, con el que no sé si quisieron compensar la discriminación positiva a la que a veces da pie el feminismo mal entendido, o algo así, recordando todo lo malvadas, ruines y miserables que pueden llegar a ser ellas también en diferentes facetas de la vida. Sea como sea, lo cierto es que la primera de ambas letras me pareció un tanto mejor que esta última, por mucho que las dos estuvieran bien redactadas, aunque solo fuera por aquello de tratar un asunto algo menos vago y más concreto que el de la segunda, que es algo que siempre me ha parecido más interesante en esto de la crítica carnavalesca, la verdad, si bien se esperaba un poco más de ellos, en cualquier caso, en esta nueva fase del concurso. Con el tono tan agresivo y guerrillero del que hicieron gala estos dos nuevos tangos, por otra parte, tampoco es que tenga yo demasiados problemas, qué quieran que les diga, aunque obviamente haya formas más elegantes de escribir, puesto que en este caso, al menos, el objetivo de sus críticas sí que merecía semejante contundencia, y no como ocurrió con el bueno de Germán el primer día que cantaron. La música del tango, por último, me sigue pareciendo bastante bonita, mientras que el grupo me suena mucho mejor este año, definitivamente, al no llevar en medio al Pavarotti sevillano ese que se habían buscado estos últimos años atrás y que no paraba de pegar bocinazos durante todo el repertorio. Que digo yo que ese buen hombre cantará como los ángeles por Wagner o Puccini, pero al Tío de la Tiza, el pobre mío, me lo destrozaba. En los cuplés, por su parte, cubrieron el expediente y poco más, lo que unido a todo lo anterior puede hacer que al coro se le ponga un tanto difícil entrar en la final este año, aunque en las semifinales, claro está, los volveremos a ver casi seguro.

- “Los a la big, a la band, a la big band blues”: Resulta una lástima, la verdad, que Paco Cárdenas y Ramón Peñalver hayan desperdiciado la magnifica música de pasodoble que les ha compuesto este año Paco Rosado con unas letras que no se están mostrando, por ahora, a la altura de la misma, y es que no deja de resultar significativo, ciertamente, que el mejor pasodoble que han cantado hasta el momento, el primero de preliminares, lo haya escrito el propio Paco Rosado, como les contaba en su momento, y no ellos dos. Que tampoco es que estuvieran mal las dos letras que cantaron el pasado domingo estos chirigoteros de la capital, durante la tanda de pasodobles, la primera sobre el propio compás del 3x4 y todo lo que supone poner una chirigota en escena, y la segunda, un poco mejor, sobre el caso del chiquillo cuyo nacimiento sirvió para salvar la vida de su hermano, con un duro ataque a la Iglesia incluido, pero ni la una ni la otra dejaron de estar, a mi juicio, bastante por debajo de la música, que el grupo ni siquiera defiende, además, como es debido. Un verdadero desperdicio, insisto. Menos mal que con los cuplés sí estuvieron más atinados, los de Paco Cárdenas y Ramón Peñalver, puesto que cantaron dos bastante buenos, el primero sobre la falsa alarma que provocó el tornado del viernes y el segundo sobre el zapatazo a Bush, de los mejores que se han podido escuchar hasta el momento, en realidad, desde mi punto de vista. La música del cuplé, por cierto, también es bastante bastante buena, aunque esa no sea ya, me consta, del amigo Rosado. Dos buenos cuplés no son suficientes, de todos modos, para cuajar una actuación verdaderamente completa, por lo que la chirigota, a causa de todo lo comentado ahora y en su momento, lo va a tener complicadillo, me parece a mí, no ya para alcanzar la final, sino para alcanzar las propias semifinales, incluso. A ver qué pasa con ellos, en fin, en la siguiente criba.

- “Los comecaminos”: Magnífica la actuación que redondeó, en cambio, la comparsa de Chiclana, gracias a todas las virtudes de las que ya habían hecho gala en preliminares estos buenos comparsistas de la provincia, pero sobre todo gracias a los dos estupendos pasodobles que cantaron en la noche del domingo, el primero, de corte andalucista, sobre la constante lucha de ocho caminantes, las ocho provincias andaluzas, por ir avanzando poco a poco a través de la senda del progreso, y el segundo, mejor aun, sobre la problemática de las personas sordomudas, un asunto que la agrupación abordó con una exquisita sensibilidad, sí señor, en esta última letra. Una letra que cantaron, por cierto, completamente a oscuras, mientras que una única luz enfocaba a la intérprete que sacaron a escena en ese momento y que situaron a un lado de las tablas para que fuera traduciendo simultáneamente la copla al lenguaje de los signos, mediante el movimiento de sus manos. Un recurso que no supuso más que un simple complemento para el pasodoble de marras, y no tan novedoso como podría pensarse en un primero momento además, ya que el coro del Ensaladilla hizo algo similar en uno de sus tangos el año pasado, si mal no recuerdo, pero que hizo que la letra del mismo, bastante buena ya de por sí, brillara todavía más si cabe cuando la comparsa la interpretó la otra noche. La música de los pasodobles de estos señores, por cierto, se confirma que es bien bonita, y una de las mejores que hayan traído nunca ellos, en mi opinión. Los cuplés de estos comparsistas, como buenos comparsistas que son, al fin y al cabo, estuvieron regular na más, por el contrario, pero siendo eso algo bastante frecuente dentro de la modalidad, me temo, semejante detalle no empañó en modo alguno el brillante papel que hizo la agrupación, ya digo, en su segundo pase. Es muy posible que no la volvamos a ver este año por el Gran Teatro Falla, y que su periplo por el concurso haya terminado ya, pero lo cierto es que a mí esta comparsa me ha gustado bastante más, si les soy sincero, que muchas de las denominadas punteras. Una lástima, la verdad, que el concurso funcione como funciona en estos casos.

- “Los que esperando la Sentencia se tragaron la penitencia”: Con su actuación del otro día los del Morera constataron que en esta ocasión vienen, quizá, un poco más flojillos que el año pasado (lo que era poco más o menos que inevitable, por otra parte), así como que continúan basando el peculiar humor que hacen, más en la interpretación de algunos de los componentes del cuarteto (el mismo Morera, el Meni, que protagonizó el momento más hilarante de la noche con el singular bis a bis del psicópata con doble personalidad al que da vida este año, y en menor medida ya Selu Piulestán), que en el repertorio propiamente dicho, vaya. Con eso y con todo demostraron bastante buen nivel, una vez más, durante la parodia, en la que el amigo Morera dejó ver su disconformidad en un momento dado, por cierto, con todos aquellos que afirmamos que su cuarteto no va rimado (que quizá sí que lo vaya, en fin, pero lo cierto es que apenas se nota la mayor parte del tiempo, por lo poco que marcan las susodichas rimas, en caso de que las haya, y por sus continuas improvisaciones), mientras que en los cuplés, sobre el nadador estadounidense Michael Phelps y los intentos de suicidio de su suegro, o en el tema libre, por su parte, bajaron ligeramente el listón, estos simpáticos cuarteteros de la capital, a mi modesto entender. No tanto como para que vayan a dejar de luchar repentinamente por el primero, eso sí, puesto que los volveremos a ver sin lugar a dudas en las semifinales, y probablemente también en la final, pero esperemos que en la próxima actuación se superen, no obstante, porque buena falta les hará desde mi punto de vista, si es que de veras quieren competir un año más por llegar a lo más alto de la modalidad.

- “El Niño de las Monjas”: La chirigota del Pepón y compañía se desinfló un tanto en los cuartos, tal y como era de prever, aunque mantuvo un buen nivel, justo es reconocerlo, por lo que respecta a los pasodobles. Tanto el uno como el otro, el primero con un hermoso homenaje al difunto Agustín González “Chimenea” y el segundo con un rotundo canto en defensa y apoyo de las prostitutas y de sus derechos, se pudieron reconocer muy claramente como salidos de la pluma del maestro Pedro Romero, gracias a ese estilo suyo tan inconfundible, de honda raíz popular, con el que estaban escritos ambos, tan sencillo, tan directo, y tan desprovisto, en resumidas cuentas, de inútiles florituras. El segundo, el que dedicaron al perverso mundo que rodea a la prostitución, empezó de forma muy similar, de hecho, a otro mucho más antiguo del mismo autor, de la comparsa de 1987 “Con gancho”, para ser exactos, que giraba casualmente en torno al mismo tema y que daba comienzo, ya digo, con esa misma imagen de las mujeres que se ven por la carretera ofreciendo sus cuerpos, tristemente, a cambio de unas pocas monedas, con la que también arrancaba ahora, por su parte, este otro que cantó la chirigota el domingo por la noche. Fue en los cuplés, pues, en donde más se dejó notar ese cierto bajón de la agrupación del que hablaba al principio, ya que el primero, sobre un piragüista olímpico barbateño, estuvo bastante simpaticón, pero el segundo, sobre las inundaciones registradas en Cádiz estos meses atrás, no pasó de regulero. La chirigota, por lo demás, no llegó a conectar en ningún momento con el público tanto como lo había hecho en preliminares, aunque el respetable pasara con estos veteranos carnavaleros de la capital, pese a todo, un ratito de lo más entretenido y agradable, lo que seguramente les costará el quedarse en cuartos, acabando así su participación en la actual edición del concurso durante la presente fase. Fue bonito mientras duró, en cualquier caso, y más que bonito, tremendamente chirigotero, sí señor.

- “La jarca de Manué”: Parece que el coro de La Viña ha gustado bastante este año, gracias a su original puesta en escena y al imaginativo y animado popurrí con el que cierra sus actuaciones, aunque a mí la música del tango, para qué nos vamos a engañar, me sigue pareciendo fea de cojones, y eso, en una agrupación de esta modalidad, estarán ustedes conmigo, es pecado mortal. Menos mal que las letras de los dos que interpretaron el pasado domingo, al menos, sí que estuvieron un tanto mejor que las que cantaron en su anterior actuación, con un primer tango de tono muy crítico, y cargado de escepticismo, para variar, sobre la celebración dentro de dos años del famoso Bicentenario de La Pepa, al que luego le siguió otro, igualmente reivindicativo, sobre la ley de la memoria histórica, tan cantada asimismo este Carnaval. No es que fueran dos pedazos de tango, claro está, pero los temas me parecieron adecuados, la redacción correcta y el mensaje acertado, en ambos casos, por lo que tampoco les pido mucho más, la verdad. Los cuplés, aun resultando aceptables, tampoco pasaron de correctos, sin embargo, por lo que el coro lasaliano completó una actuación, en mi opinión, más bien discretita, que podría llegar a valerle el pase a semifinales este año, con eso y con todo, a causa de las citadas virtudes con las que sí que cuenta en cambio su repertorio, y que tanto han parecido agradarle además al personal. El próximo viernes, en definitiva, averiguaremos si estos coristas de La Viña han hecho los suficientes méritos, a ojos del jurado de la modalidad, como para acceder a las semifinales, o si tendrán que quedarse una vez más, por el contrario, en los cuartos.

- “Los trasnochadores”: De igual modo que antes me parecía un auténtico desperdicio que Paco Cárdenas y Ramón Peñalver no estuvieran aprovechando debidamente la excelente música de pasodoble que les ha hecho Paco Rosado este año para la chirigota, con unas letras que estén a la altura de la misma, de igual modo, insisto, me parece otro enorme desperdicio, y una verdadera lástima, en suma, que unos pasodobles tan rematadamente buenos, en lo literario y en lo musical, como todos los que ha cantado hasta el momento la comparsa de Jesús Bienvenido y compañía durante la presente edición del concurso se malgasten asimismo en una agrupación como esta, cuyo repertorio no está, por lo demás, al mismo nivel, pero ni de coña, vamos, especialmente en lo que se refiere al popurrí, que me sigue pareciendo, después de haberlo escuchado ya dos veces, un verdadero coñazo. Pero bueno, supongo que debemos alegrarnos porque la comparsa de estos vampiros algo satirones nos esté proporcionando al menos, pues eso, unos magníficos pasodobles, cuya música me va gustando cada vez más y más, por cierto, cuanto más la voy escuchando, y cuyas letras han demostrado tener, tanto antes en las preliminares como ahora en los cuartos, un estupendo nivel. Tal es el caso, insisto, de las dos que interpretaron el pasado domingo por la noche, la primera sobre el amor entre dos hombres y el respeto que merece, y la segunda sobre el acento andaluz, y el respeto que igualmente merece el mismo, también, ambas escritas con un tacto, una sensibilidad y una delicadeza, a mi juicio, ciertamente inconmensurables. La segunda la interpretaron, por cierto, pertrechados con diversas herramientas propias del trabajo de la mar y del campo (cañas de pescar, cubos, azadones, etc…), a modo de guiño a esa Andalucía humilde y obrera a la que pretendían rendir homenaje, al mismo tiempo que la cantaron, de igual manera, ceceando, como aquellos “Hombres del campo” de Don Enrique Villegas, para reivindicar así tal vez ese otro deje que convive en nuestra tierra con el seseo, y que todavía no se acepta ni se respeta en determinados ámbitos, quizá, tanto como este último, aun siendo tan digno y tan andaluz, sin embargo, como el que más. Los cuplés, más bien normalitos los dos, no se encontraron ya, al igual que todo el resto del repertorio, repito, a ese mismo nivel, pese a lo cual estos trasnochadores se aseguraron el pasado domingo, me parece a mí, el pase a semifinales. Si merecen o no pasar a la final, en cambio, habrá de verse ya más adelante, a lo largo de dicha fase.

- “Las muchachas del congelao”: Si tras su primera actuación ya comenté que los del Canijo venían este año regular na más, y que lo único realmente bueno con lo que contaban era con su espectacular tipo, después de su segundo pase creo que ha quedado definitivamente confirmado que lo más a lo que podrán optar este Carnaval será a la Aguja de Oro, si es que no se la arrebatan los robots del Vera o alguna otra agrupación. Muy flojita, en fin, la actuación de la chirigota, con dos letras de pasodoble, eso sí, notablemente mejores que las que interpretaron en preliminares, la primera sobre el peligro que entraña esa perversa “Blancanieves” que es la droga, y la segunda, ciertamente buena, sobre las desafortunadas declaraciones de la Reina Sofía acerca del matrimonio homosexual en el famoso libro de Pilar Urbano (aunque la música de los mismos me siga pareciendo demasiado lastrada, ojo, por su afán de ceñirse al tipo y emular las clásicas canciones de las pelis de Disney), pero con dos cuplés que una vez más no demostraron estar, en cambio, al nivel que se espera de estos chirigoteros de la capital. Mejor si acaso el primero, sobre la crisis económica, que también ha llegado ya a los cuentos de toda la vida por lo que nos contaban estas princesitas, que el segundo, sobre la nueva pantalla plana de alta definición que se habían comprado recientemente, y que llegó a dar hasta un poquito de repelús, incluso, como sabrán quienes lo escucharan. De todos modos, que lo más gracioso de la tanda de cuplés fuera la inesperada aparición del Adán del cuarteto “Sin previo aviso, los del paraíso”, en el estribillo del primero, da una idea bastante aproximada, imagino, de lo cortitos que estuvieron. El silencio que mantuvo el teatro a lo largo de casi todo el popurrí, así como la frialdad con la que el público despidió a la chirigota, terminaron por firmar, sospecho, su sentencia de muerte de cara a la competición, con lo cual volveremos a verla en semifinales, casi seguro, pero no así en la final. O eso me barrunto yo, vamos; veremos a ver qué es lo que dice, cuando llegue el momento, el jurado de la modalidad.

- “Perdimos el norte”: Otra agrupación que se ha descolgado de la lucha por la final tras su segundo pase, desde mi punto de vista, ha sido la comparsa de Los Majaras, capitaneada como siempre por el incombustible Pedro, debido a las letras tan normalitas que estrenaron el pasado domingo. Tanto el primer pasodoble, sobre los sentimientos de un abuelo por su nieto recién nacido, como el segundo, sobre los transexuales, en homenaje a ellos/ellas, y más concretamente a la Petróleo y la Salvaora (a la primera de las cuales ya le habían cantado en este mismo sentido, por cierto, tanto el coro de los niños, con “Trinidad”, allá por 1997, como Manolito Santander, con “La Furia Española. Bajitos, cabreaos y de baja”, allá por el 2003), tanto el uno como el otro, ya digo, me parecieron bien escritos, sí, pero sin demasiado gancho, a decir verdad, a causa de lo trillado de ambos temas. A los transexuales, sin ir más lejos, ya les habían cantado anteriormente los propios Majaras, y mejor además, de hecho, el año de “El marinero en tierra”, gracias a un magnífico pasodoble sobre el tema que les escribió su letrista de entonces, el portuense Luis Galán. La música que les ha compuesto este año Pepito Martínez a Pedro y los suyos sigue sin convencerme del todo, por otra parte, al resultar demasiado reposada para mi gusto, y al pegar más bien poquito, asimismo, con el tradicional estilo de este conjunto, un problema que detecto, de todos modos, a lo largo de todo el repertorio, como ya dije en su día. Los cuplés que interpretaron el domingo, por último, tampoco creo que les vayan a abrir las puertas de la final precisamente, por lo que pueden despedirse de cantar esa noche, me da a mí en la nariz, aunque todavía cuenten con ciertas opciones, quizá, de pasar a las semifinales. Ya veremos.

- “Con los ojitos a la virulé”: Esta última chirigota que actuó en la primera jornada de cuartos, para ir terminando la presente crónica, no es que no cuente con ninguna opción de alcanzar las semifinales; es que se tenía que haber quedado directamente en preselección, vaya. No tanto porque sea una mala agrupación, claro está, como porque las había mejores, a mi entender, en la anterior fase del concurso. De lo más discretita, en fin, la actuación de estos chirigoteros gaditanos el pasado domingo, ante un público sumamente mermado ya, además, con lo que se hace un poco difícil destacar algo de la misma. El primer pasodoble, en el que le brindaron un cariñoso homenaje al Pucherito, celebre postulante gaditano, sobresalió un tanto, tal vez, por encima del segundo, de tono mucho más crítico, sobre la ley de la memoria histórica, del mismo modo que en los cuplés destacó un poco más el primero, si acaso, sobre el torero José Tomás y las cornadas que se lleva un mes sí y otro también, frente al segundo, que giró en torno a la crisis. Sea como sea, y en cualquier caso, hasta aquí llegó, me temo, la andadura de Fali Verdugo y los suyos dentro del concurso. Otro año, en fin, quizá vengan más inspirados y tengan un poco más suerte estos chirigoteros de la capital.

Pues nada más, oigan, eso fue todo lo que dio de sí la primera sesión de cuartos. A ver si a última hora de esta noche me da tiempo de colgar los comentarios correspondientes a la función de ayer.

Un saludo.





204
De: WWfan! Fecha: 2009-02-10 22:18

Sí, la diputada que rajó del habla de Andalucía es una hija de puta.
De la misma manera que hay que cagarse en los muertos del político que habla al parado de que aguante la crisis mientras este no sabe ni lo que cuesta un café.
Pero el Carnaval creo que debería ser algo más.
O al menos, si se le critica a unos por una cosa no se les puede aplaudir a otros por lo mismo.



205
De: WWfan! Fecha: 2009-02-10 22:18

Sí, la diputada que rajó del habla de Andalucía es una hija de puta.
De la misma manera que hay que cagarse en los muertos del político que habla al parado de que aguante la crisis mientras este no sabe ni lo que cuesta un café.
Pero el Carnaval creo que debería ser algo más.
O al menos, si se le critica a unos por una cosa no se les puede aplaudir a otros por lo mismo.



206
De: WWfan! Fecha: 2009-02-10 22:36

Muy bueno el pase de Huele a Ropero.
Y Quiñones se perfila como claro finalista en comparsas.



207
De: Juan Fecha: 2009-02-10 23:53

Si yo fuera jurado creo que Aragón se quedaba este año en cuartos....

Creo que hay 8 o 9 que me gustan más.



208
De: Toni Fecha: 2009-02-10 23:54

Quien diría que Juan Carlos era chirigotero... que dos cuplets más malos...



209
De: Taiyou Fecha: 2009-02-11 09:57

Parece que ésto es un juego de rol o algo así, y si gastas energía en escribir pasodobles ya no te queda para escribir cuplés, porque vaya tela... Y me sigue rechinando el resto de acento uruguayo que se les ha quedado desde Araka la kana.

Huele a Ropero me está encantando, si siguen subiendo de nivel pueden acabar en la final y todo.



210
De: WWfan! Fecha: 2009-02-11 21:38

Coño, había escuchado malas críticas del Coro del futuro y me parece genial.



211
De: WWfan! Fecha: 2009-02-11 22:00

Y la chirigota de Luis María sí viene reivindicativa. Y sin tener que decir hijo de puta cada 3 renglones...
Una agrupación a seguir en la calle.



212
De: WWfan! Fecha: 2009-02-11 23:10

Y la de Vera Luque genial.
Su mejor año como chirigotero.
Y vaya qué dos cuplés más graciosos (que recuerden algunos que es lo que más puntua en esta modalidad), sobre todo el primero que, como todos los buenos te torea por un lado y te pega el chiste por otro, no de esos que te lo esperas desde que está el punteao de la guitarra.



213
De: Vegallana Fecha: 2009-02-12 01:18

Estupendos los robots del Vera. A ver si mantienen el nivel en el siguiente pase y por fin consiguen podio este año (creo que tienen muchísimas posibilidades). A mí, desde luego, es la chirigota que más me ha gustado junto a la del Selu en lo que va de concurso.

De Voces, destacaría los pasodobles, sobre todo musicalmente (la letra del primero de hoy, la de la peña Nuestra Andalucía, excelente; la segunda, de tipo lacrimógeno, me ha gustado bastante menos). Creo, en cualquier caso, que el contralto que entra al final chirría un tanto (bastante). Definitivamente, lo del Tino no son los popurrits.



214
De: Alfred Fecha: 2009-02-12 07:19

Vamos allá con el repaso de rigor a la segunda función de cuartos, que tuvo lugar el lunes por la noche.

- “Cuando yo me pele”: Buena actuación la que completó el otro día el coro de Julio Pardo, aunque siga sin enterarme de lo que dicen en los tangos hacia la mitad de la letra, y aunque este año el amigo Rivas se lo haya currado poquísimo con los cuplés. Siendo justos, en realidad, habría que reconocer que el segundo que cantaron el lunes sí que estuvo bastante bien, con esa coña a costa del Concejal de Fiestas y el psicópata del Morera, un poco en desagravio también a Germán el de Onda Cádiz, sospecho, tras el tango de “Los Cañamaque”, pero el primero, sobre la igualdad de género en el lenguaje, resultó tan regulero, en cambio, como los dos que interpretaron en preliminares. Una lástima, la verdad, porque siempre ha sido este un aspecto del repertorio que han cuidado mucho los dos autores del coro, aunque supongo que no siempre se puede dar en la tecla, claro está. Los que sí que estuvieron a muy buen nivel fueron los tangos, con una primera letra bastante crítica sobre todas las nuevas infraestructuras que nos han prometido a los gaditanos con motivo del Bicentenario de La Pepa, dentro de dos años, y que ni siquiera se han empezado todavía en la mayoría de los casos, y una segunda mucho más centrada ya en la propia fiesta, puesto que en ella le dieron la bienvenida a todos los nuevos coristas que se han sumado a la modalidad este año, en que se ha batido el record de participación dentro de la misma con 17 coros, nada más y nada menos, pero eso sí, siempre que lleguen con el debido respeto que se merece tanto Su Majestad el Tango como la labor que han venido desempeñando durante tanto y tanto tiempo los grupos más veteranos, y se suban a la batea, como estos últimos han hecho siempre, por verdadera vocación, y no por ningún otro motivo, como por ejemplo ganar dinero, que ya advirtieron ellos que de eso poquito en el mundo de los coros, rellenar currículum de cara al antifaz de oro, en la recta final de sus trayectorias, o dárselas de artistas, sin más. Buena letra esta última, sí señor, aunque no deja de resultar curioso lo revolucionado que anda el patio este año, caray, en el mundo del Carnaval: coristas veteranos frente a coristas noveles; comparsistas en activo frente a comparsistas retirados, y pelín bocazas, como Martínez Ares; coros a pie, o chicos, frente a coros grandes; agrupaciones oficiales frente a callejeras, etc, etc… Vivimos tiempos convulsos, sin lugar a dudas, dentro de la comparsilandia, o eso parece, al menos, por muchas de las coplas que andamos escuchando estos días en el concurso del Gran Teatro Falla. Volviendo ahora sobre el coro de Julio Pardo, poco queda ya por añadir, la verdad, sobre su segunda actuación, salvo que se confirma como un claro candidato a la final, y al primer premio también, posiblemente. Tendrán que seguir ganándoselo, no obstante, en el siguiente pase. Ah, que casi se me olvida: los pasodobles de Don Enrique Villegas que fueron homenajeados en esta ocasión mediante la falseta de los tangos fueron el de “Pescadores fenicios” en el primero y el de “Quince piedras” en el segundo. Casi ná.

- “Los enteraos”: Otra agrupación que se confirmó en la noche del lunes como una clara aspirante a la final, y al primer premio de su modalidad, fue la chirigota del Selu y los suyos, que se superaron si cabe con respecto a su primera pase, aun habiendo sido este estupendo, gracias sobre todo a los dos magníficos pasodobles que se sacaron de la manga durante su segunda actuación. No sabría con cual de ellos quedarme, de hecho, si con el primero, sobre la juventud actual, en el que estuvo sembrao lo de los bocadillos de Los Salesianos, o si con el segundo, todo un piropo cargado de sorna y guasa a la alcaldesa, verdaderamente hilarante de principio a fin. Sencillamente geniales, en definitiva, los dos nuevos pasodobles que cantó la chirigota el lunes, un tanto por encima de la tanda de cuplés que interpretaron luego, con una primera letra algo flojilla sobre la moderna de su Tía Dolores y el piercing que se había colocado años ha “en la membrana móvil del papo”, y una segunda letra, pelín mejor, sobre las fatiguitas que pasa su butanero cada vez que tiene que subirles una bombona, al tercero sin ascensor en el que viven estos chirigoteros. Queda definitivamente confirmado, por lo tanto, que los pasodobles constituyen este año el punto fuerte del repertorio del Selu, para variar, aunque tampoco se defendieran del todo mal, la verdad, con los cuplés. Sea como sea, volveremos a verles de nuevo sin lugar a dudas en las semifinales, y también en la final, como decía antes, a poco que mantengan el nivel.

- “Los del más pallá”: Hasta aquí llegó en la presente edición del concurso, me temo, la comparsa de Córdoba, que nos ha traído con esta, desde mi particular punto de vista, una de sus agrupaciones más insulsas y aburridas, debido en gran medida al tipo tan antipático que venían representando en esta ocasión. Pero bueno, de todo esto ya hablé en su día, creo, así que centrémonos en los pasodobles y los cuplés que interpretaron la noche del pasado lunes estos amigachos cordobeses, que es de lo que se trata ahora. Los citados pasodobles volvieron a ser, en primer lugar, lo mejor de toda la actuación, gracias a su agradable musicalidad y al buen gusto con el que los cantó una vez más el conjunto, así como a las dos nuevas letras que le presentaron al respetable, la primera, escrita desde el tipo de funcionarios del más allá que traen este año, como la de Mari Luz de preliminares, sobre la ley de la memoria histórica, y la segunda, por su parte, sobre la señora Montserrat Nebrera, la diputada catalana del PP que metió la pata hasta el cuadril, cuando queriendo criticar a la Ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, nos ofendió a todos los andaluces, menospreciando nuestro acento y nuestra forma de expresarnos. Un error que está pagando bien caro la buena mujer durante el presente Carnaval, porque le están dando la del pulpo, y además con razón, casi todos los autores. En los cuplés, por último, volvieron a bajar la guardia estos comparsistas cordobeses, aunque intentaron sorprender con dos letras relacionadas mediante un mismo remate, y escritas nuevamente desde su tipo, la primera sobre los viejecitos de la chirigota del Love y la segunda sobre los miembros del jurado. Muy discreta, en suma, la actuación de esta agrupación, que casi seguro se ha despedido ya por este año, repito, del concurso.

- “Sin previo aviso, los del paraíso”: Nos preguntábamos muchos si este cuarteto que tanto sorprendió durante su primera actuación en la fase preliminar del concurso mantendría el tipo ahora en los cuartos, o si se desinflaría de mala manera, en cambio, como ya le ha sucedido alguna que otra vez a ciertas agrupaciones de esta misma modalidad en situaciones similares, pero lo cierto es que sus cuatro integrantes completaron una actuación bastante simpaticona, de nuevo, en la noche del lunes. No tan divertida como la anterior, quizá, pero sí bastante simpaticona, en cualquier caso. Durante la parodia, que en este caso protagonizaron Eva y Adán con sus dos hijos, los pequeños Caín y Abel, se echó de menos, en fin, al personaje de la serpiente, uno de los mayores hallazgos del cuarteto, sin lugar a dudas, en su exitoso debut, pero pronto lo recuperaron, sin embargo, por obra y gracia del mismísimo Dios Padre, que también se reincorporó al reparto, pues, a partir de los cuplés. Unos cuplés que no estuvieron nada mal, a todo esto, con una primera letra bastante simpaticona sobre la ya mencionada Montserrat Nebrera y su metedura de pata, y otra aun mejor, después, sobre el arlequín que aparece tocando el bombo en los intermedios, durante las retransmisiones de Onda Cádiz, y el exceso de propaganda política de la susodicha cadena municipal. El tema libre, que repitieron con respecto a su anterior pase, y que volvieron a rematar, en consecuencia, con el correspondiente homenaje al difunto Villanego, le puso punto y final, en última instancia, a una actuación bastante simpaticona, insisto, que bien puede haberles valido el acceso a las semifinales a estos jóvenes y desenfadados cuarteteros de la capital. Ya veremos el próximo viernes qué es lo que pasa con ellos, y si el jurado les da la opción de luchar por el pase a la final durante las semifinales, que yo creo y espero que sí. Muy buena, por cierto, la referencia al célebre tornado del viernes, justo antes de que se despidieran del público.

- “Los que vienen en platillo volante”: Sigo pensando, qué quieren que les diga, que la ciencia-ficción y la vertiente más seria del Carnaval no hacen buenas migas, y sigue sin convencerme, en consecuencia, esta especie de versión carnavalesca del remake de “Ultimátum a la Tierra” que se han sacado de la manga, este año, los de la comparsa de Barbate. El jurado consideró, no obstante, que la agrupación debía pasar a cuartos, y ahí estuvieron el lunes, haciéndolo lo mejor posible, estos comparsistas de la provincia. Como quiera que sobre su tipo y sobre el resto de su repertorio ya opiné en su momento, sin embargo, me centraré ahora mejor, al igual que hice anteriormente con la comparsa de Córdoba, en los nuevos pasodobles y los nuevos cuplés que interpretaron hace dos noches dentro del Gran Teatro Falla, que no estuvieron malotes, pese a todo, sin que tampoco fueran ningún pelotazo. Al primero de los dos pasodobles ya hice alusión un poco más arriba, por cierto, cuando hablé de “agrupaciones oficiales frente a callejeras”, puesto que con su letra la comparsa hizo una cerrada defensa del concurso y de todas las agrupaciones que participan en el mismo, motivada seguramente por ese cierto desprecio hacia el certamen del Gran Teatro Falla que parece observarse de un tiempo a esta parte entre las ilegales, algo soberbias a veces, para qué nos vamos a engañar, en determinados aspectos. El segundo de los pasodobles, por otra parte, lo dedicaron a darle un poco de caña a los jóvenes de hoy en día (entre los que no se incluyen ellos, por lo visto, pese a su juventud), a los que acusaron, en resumidas cuentas, de vivir aletargados, y más que aletargados encarajotados, vaya, en su singular mundo de adolescentes, completamente inconscientes de portar sobre sus hombros el futuro de la Humanidad. Más allá de su contenido, lo que llamó la atención de esta segunda letra fue la forma tan curiosa en que estaba redactada, ya que empezaron imitando al angango común y describiendo así su particular día a día, lo que viene a demostrar, creo yo, que el éxito de “La comparsa de Momo” y de “Los mendas lerendas” el pasado Carnaval, así como el del pasodoble al himno de España de “La banda del Capitán Veneno”, ha animado a más de uno a arriesgarse y a probar a hacer las cosas de forma diferente este año, aunque con resultados desiguales, eso sí. Los cuplés, por último, sí que estuvieron ya cortitos con sifón, lo que hizo que la agrupación completara, en definitiva, un pase bastante discreto, que habrá supuesto su despedida del concurso, pues, casi con total seguridad. Esperemos que el año que viene, en fin, se muestren un tanto más acertados estos buenos amigachos de Barbate, que no me han entusiasmado en absoluto, no, con los marcianos estos que nos han traído este Carnaval.

- “El maravilloso mundo de Cadilandia”: Buen pase el que completó el pasado lunes, en líneas generales, el coro a pie de Francisco Javier Sevilla Pecci y Tino Tovar, que sorprendió al respetable con un segundo tango de lo más lucido, y que cantaron completamente a capella, con el único acompañamiento de sus palmas, para explicarles así a sus hijos, según contaban en la letra, todo el duende y el compás que encierra semejante composición carnavalesca, la más genuina, no lo olvidemos, de nuestra fiesta grande. Sobresaliente, sí señor, la interpretación por parte del grupo de esta última pieza, aunque el paripé de sacar allí a un grupo de niños para cantarles el tango me sobrara un poco, la verdad. Que además, para mí que les han salido todos capillitas, porque se quedaron completamente igual las criaturas, vaya, después de que el coro les cantara. El primer tango, menos efectista ya, por otro lado, pero muy bien escrito, giró en torno a una Alicia cualquiera que un buen día se adentró en el País de las Maravillas de Cádiz en busca de un príncipe azul, terminando por conocer lo que pueden y no pueden ofrecer, por suerte o por desgracia, los hombres de esta tierra, mientras que en los cuplés, algo más flojos, echaron mano de una primera letra sobre una casa inteligente un tanto similar, y con esto no quiero decir nada, ojo, a otra de la chirigota callejera de hace un par de años “Los que fuman en el balcón”, así como de un gag visual, en la segunda, mediante el que bromearon con el doble significado del término “bajo”, tan ligado al mundo de los coros. Total, que volveremos a ver a estos coristas de la capital, sin duda alguna, en las semifinales, en donde tendrán que pelear de veras con todos los demás clasificados de la modalidad por el acceso a la final. Está la cosa tela de achuchá este año, sí señor, en lo que respecta a los coros.

- “Pa un desavío aquí esta el tío”: Me parece mentira que habiéndose quedado en preliminares chirigotas como “La ruta del colesterol” del Tote, “Un porte, dos portes, las castas quien no aporte” de Chiclana, o “Los O.N.G. (Orgullosos de Nacer Güenagente)” de José Miguel Choza, hayan logrado pasar a cuartos, en cambio, este grupo de chavales, a los que tanto les queda definitivamente por aprender. Doctores tiene la Iglesia, sin embargo, y entendidos el jurado, por lo que ahí estuvieron el lunes, como dije antes sobre la comparsa de Barbate, haciéndolo lo mejor posible y cantando en cuartos, aunque quedara bien claro, creo yo, que sobraban por completo en esta segunda fase del concurso. Los pasodobles, malísimamente rematados desde el punto de vista musical, no sé si ya lo dije, estuvieron dedicados al Chimenea, a quien le rindieron el correspondiente homenaje en el primero, y a la progresiva pérdida de valores en el mundillo de la comparsilandia, cada vez más movido por el dinero y los negocios, el segundo, mientras que los cuplés, con los que apenas se rió nadie, giraron en torno a lo flojo que era el niño de estos peculiares almaceneros gaditanos y al tipo de la chirigota del Canijo, “Las muchachas del congelao”. Eso sí, la especie de parodia que hicieron entre los pasodobles y los cuplés, con un trasunto de la Teo colocando sendas macetas a ambos lados del escenario, no sé a qué demonios vino, si les soy sincero, pero lo que sí que se vio claro es que estaba completamente de más y que lo único que consiguieron con ella fue prolongar de forma totalmente injustificada su actuación. Pronto llegó esta a su fin, no obstante, con lo que todo el público pudo dejarse de pamplinas y seguir escuchando lo que realmente había ido a escuchar. Qué flaco favor que se les hace pasándolas de fase, en fin, a todas aquellas agrupaciones que no lo merecen, y que luego quedan como quedan, claro está, cuando no dan la talla. Esperemos que en los próximos años vayan mejorando poquito a poco estos jovencísimos chirigoteros de la capital, y que el jurado no vuelva a darles jamás nada que no se merezcan, que así no van a aprender en la vida, me temo.

- “Los notas”: Buena actuación la que completó el lunes por la noche, por el contrario, esta comparsa de Tarifa, aun siendo una de esas agrupaciones que no cuentan con ninguna opción de alcanzar las semifinales. Bonito piropo a su tierra y al viento que nunca la abandona, el que nos trajeron en el primer pasodoble, bastante bien escrito, estos comparsistas de la provincia, que a continuación interpretaron otro, de tono mucho más crítico, sobre la justicia española y la simple multa con la que el mundo de la judicatura le dio carpetazo, en fin, al caso Mari Luz, un asunto bastante cantado este año y que ha causado no poca indignación, naturalmente, entre la ciudadanía. Los cuplés constituyeron, por otro lado, la parte más floja de todo el repertorio, como suele ser habitual en las comparsas, con una primera letra en la que demostraron ir con cierto retraso, además, al bromear en ella sobre la filtración del pasodoble de Juan Carlos Aragón, y su posterior difusión a través de internet, el año pasado. Con eso y con todo la agrupación redondeó, ya digo, una actuación digna de cuartos, que no les valdrá para acceder a semifinales, insisto, casi con total seguridad, pero que supuso un magnifico colofón con el que cerrar, en cambio, su andadura por el concurso. Pueden irse satisfechos a casa, por lo tanto, estos carnavaleros del Campo de Gibraltar, tras el buen papel que han realizado este año en el Gran Teatro Falla.

- “Esta chirigota vende”: Se descolgaron la otra noche de la lucha por la final, me da a mí en la nariz, los chirigoteros del Sheriff, debido a un segundo pase que no respondió del todo a las expectativas. Tampoco es que realizaran una mala actuación, de todas formas, pero entre que las nuevas letras que trajeron no terminaron de pegar y que en el popurrí apenas se rió la gente, para qué nos vamos a engañar, lo cierto es que se les ha puesto un tanto complicado, me parece a mí, lo de cantar dos veces más durante la presente edición del concurso. Sea como sea, los dos nuevos pasodobles que interpretaron la otra noche, cuya música viene a confirmar, por cierto, que lo bueno, si breve, dos veces bueno, giraron alrededor del gobierno de España y su política territorial, comparando las distintas autonomías de nuestro país con las diversas secciones de un supermercado solo para terminar lamentando la eterna mala suerte de nuestra región, el primero de ellos, y en torno al espinoso tema de los malos tratos y la forma en que muchas veces miramos hacia otro lado, cuando conocemos algún caso, en lugar de denunciarlo ante la autoridad competente, el segundo, algo mejor que el anterior, a decir verdad, desde mi punto de vista. Ninguno de los dos estuvo a la altura, sin embargo, del último que cantaron en preliminares, que ese sí que me pareció cojonudo, caramba. En los cuplés, por otra parte, estuvo mejor el segundo, en el que los componentes de la chirigota le revelaban su verdadero sexo a cierta clienta necesitada, según contaba ella, de un buen rempujón, que el primero, algo más flojillo, sobre las recientes inundaciones que asolaron, este pasado otoño, algunas zonas de la ciudad. La chirigota del Sheriff se colará en semifinales sin ningún problema, en resumidas cuentas, pero dudo mucho que vaya a hacerse ya, insisto, con un hueco en la final. En su siguiente actuación, además, sería de agradecer que el Lulu y compañía se moderaran un poquito, aunque estén sembraos, y no abusaran tanto del auténtico show que siempre montan, entre copla y copla, estos animosos chirigoteros gaditanos.

- “La imposible fábrica de sueños”: Menuda decepción que me llevé el otro día, oigan, con la actuación de la comparsa del amigo Juan Fernández. Yo que ya me esperaba un nuevo pase kamikaze, como el que perpetró el año pasado en cuartos este mismo autor con “Los pintureros”, en el que no dejó títere con cabeza, recordemos, tachando de inmoral al pregonero, Antonio Martínez Ares, en el segundo de los pasodobles, y burlándose de la comparsa de Tino Tovar y Ángel Subiela, al mismo tiempo que llamaba carajote a Paco Rosado, después, en el primero de los cuplés, por aquello de echarme unas risas y tal, vaya, al final tuve que conformarme con una letra en la que le replicaba al maestro Martín, pero sin insultarlo ni nada, por habernos llamado conformistas y pasotas a los gaditanos en su popurrí de este año, y por haber afirmado que el Carnaval más que de Cádiz es de La Viña, en uno de sus pasodobles, que eso fue lo mas polémico que se atrevió a cantar el lunes, fitetú, su agrupación. Se nota que la buena puntuación que les otorgó el Jurado Diario durante la anterior fase del concurso les ha debido dar alas, a estos comparsistas de la capital, haciéndoles creer que esta vez sí que tienen posibilidades de alcanzar por fin las semifinales. Espero que finalmente no sea así, de todos modos, porque ya saben ustedes lo poquito que me gusta a mí este autor, cuya comparsa, una vez hubo renunciado al citado pase kamikaze para no cagarla en el último momento, completó el lunes una actuación, a mi juicio, tan insulsa como de costumbre. El primero de los pasodobles, aquel que no le dedicaron a Antonio Martín, trató acerca de lo chungo que está el tema del trabajo y de la vivienda, del futuro, en resumidas cuentas, aquí en Cádiz, a través de los sueños de un gaditano cualquiera que estos duendecillos se veían incapaces de cumplir, pese a todo su poder, mientras que los cuplés, en fin, giraron en torno a la serie del Duque, relacionándola con el divorcio de la infanta Elena, y la celeridad con la que ciertos restaurantes, los chinos, para más señas, despachan los pedidos a domicilio. Todo muy mediocre, vamos, y en la línea de este autor, para que se hagan ustedes una idea. Espero no tener que volver a escucharla de nuevo este año, en definitiva, aunque repito que la comparsa parece haber gustado algo más en esta ocasión, por lo que podría llegar a colarse, quién sabe, en la siguiente fase del concurso. Este mismo viernes se verá, en cualquier caso, si lo han logrado o no.

Mañana, si todo va bien, comento la sesión del martes. Lamento ir tan retrasado, de veras, pero es que al concurso este no hay quien le siga el ritmo, cago en la mar.

Un saludo.





215
De: Toni Fecha: 2009-02-12 08:57

Amigo Alfred, no te preocupes por no seguir el ritmo... yo te agradezco muchísimo, y supongo que será generalizado, tus interesantes aportaciones, especialmente sobre aquellas agrupaciones que cantan tras el descanso y que nunca puedo llegar a oir.



216
De: Vegallana Fecha: 2009-02-12 12:03

Suscribo las palabras de don Toni. Muchas gracias y enhorabuena (de nuevo) por sus bien fundamentadas crónicas.



217
De: WWfan! Fecha: 2009-02-12 15:06

Por cierto, también me han gustado mucho el pase de Tino Tovar y Antonio Martín.
Difícil va estar la final porque Quiñones y los Carapapas (en su primer pase) me han gustado más que otras, pero vamos, que el nivel está muy pero que muy igualadito.



218
De: El banshee Fecha: 2009-02-12 19:33

Jo Alfred, no es q lo niños sean capillitas es q estaban los pobres como flanes, lo digo por mi hija y eso q era la mayor, pero creo q se mostro lo q queriamos comunicar.
Saludos desde Cadilandia



219
De: Alfred Fecha: 2009-02-12 20:10

Hombre, ya imagino, amigo Banshee, que los chavales estarían nerviosos. De todas formas mi comentario no era más que una simple coña, al hilo de lo poquito que me gustan ese tipo de recursos, que tampoco esperaba yo que los críos salieran bailando por tanguillos ni nada por el estilo, evidentemente. Mi problema, en fin, no es con ellos (faltaría más), sino con quienes los pusieron ahí. Pero vamos, que no deja de ser un simple detalle sin mayor importancia, por parte de su agrupación, y lo mío al respecto una opinión completamente personal, sin mayor importancia, asimismo.

Un saludo.





220
De: AMS Fecha: 2009-02-12 22:26

Solo comentar que ¡me encantan las nuevas tecnologías! Estoy en el quinto pino viendo la chirigota de Sevilla gracias al satélite y a internet.



221
De: Toni Fecha: 2009-02-13 09:58

Hombre (o mujer), Vegallana, muchas gracias por el "don", pero vamos, con 30 tacos que tengo creo que todavía no me lo merezco xDDD
Que estamos en carnaval!



222
De: Alfred Fecha: 2009-02-13 15:11

Vale, me pongo con los comentarios relativos a la tercera sesión de cuartos, celebrada en el Gran Teatro Falla, cómo no, el pasado martes por la noche, que el tiempo apremia.

- “La bien nacida”: Ya he escuchado a este coro dos veces, oigan, y sigo sin decidir qué me parece más mediocre, si la música del Lama o las letras del Valdivia. Vaya dos patas para un banco. En este segundo pase, de todas formas, quizá me quede con las letras del segundo, puestos a escoger, que al fin y al cabo mejoraron algo con respecto a las que cantaron en preliminares, mientras que la música del primero siguió siendo la misma que entonces, evidentemente, a lo largo de todo el repertorio. Qué abruptamente que empieza el tango, en fin, precisamente por tangos (tanto que la primera vez que lo escuché, de hecho, pensé que llevaba una falseta cantada, hasta que me di cuenta de que no, de que esa era ya la letra de turno), y qué malamente que está rematado un año más, caramba. En lo que se refiere a las dos nuevas letras que interpretó el coro la otra noche, la primera la destinaron a defender al amigo Martínez Ares de todas las críticas que le están lloviendo este Carnaval, como no podía ser de otra forma, por otra parte, dada la amistad que le une con José Antonio Valdivia, antes de dedicarle la segunda, a su vez, al recientemente fallecido Selu Monzón, director del coro de La Viña, a quien le brindaron un bonito homenaje con esta otra copla, sí señor, los coristas del Lama. Los cuplés, que sin estar mal no pasaron de simpaticones, no obstante, se los dedicaron ya por último tanto a las recientes inundaciones que sufrimos en la ciudad, hace un par de meses, como a todas las prejubilaciones que está trayendo consigo la dichosa crisis, completando así, de tal manera, el ramillete de nuevas coplas que nos trajeron el pasado martes estos carnavaleros de la capital, que no creo que les vayan a proporcionar el acceso a la siguiente fase del concurso, en cualquier caso, por mucho que el coro cantara en esta ocasión bastante mejor que el primer día. Otro año será, quizá, cuando traigan un mejor repertorio, y un tipo que no sea una copia tan descarada de otro anterior, tan recordado además como el de aquellas “Quince piedras” de Don Enrique Villegas.

- “Huele a ropero”: Como bien señaló Paco Rosado en Onda Cádiz Radio el martes pasado, tras la actuación de la chirigota, esta agrupación, más que a ropero, empieza a oler ya a final, la verdad. Muy buen pase, sí señor, el que completaron la otra noche estos chirigoteros de la capital, que confirmaron que no fue flor de un día, ni mucho menos, la buena impresión que causaron durante su primer pase en la fase preliminar del concurso. Si buenos resultaron los dos nuevos pasodobles que cantaron, el primero sobre las desafortunadas declaraciones de la Reina Sofía acerca del matrimonio homosexual, de nuevo, y el segundo sobre el tremendo mérito que tienen todos los copleros que hacen el Carnaval, y que tanto arte derrochan cada año sin ser profesionales del espectáculo, sino simples aficionados, mejor aun estuvieron, en fin, los dos cuplés que estrenaron, de igual manera, el martes por la noche, el primero sobre el hijo de Ben Laden y sus dificultades a la hora de encontrar asilo político en algún país, un tema que nadie había tratado hasta ahora, y el segundo, con un remate bastante subidito de tono pero muy bien encajado en la letra y en el tipo, sobre cierto entrenador de perros que volvió loquitos perdidos a estos simpáticos y picarones gays a los que representa la chirigota. Si en semifinales, donde la agrupación volverá a cantar de nuevo sin ningún género de dudas, continúan manteniendo el listón igual de alto estos chirigoteros gaditanos, bien podrían llegar a colarse, repito, en la gran final del próximo viernes 20 de febrero, consolidándose así definitivamente como la gran sorpresa de la actual edición del concurso. Veremos a ver qué nos tienen preparado, en fin, para su tercer pase.

- “La Pensadora Gaditana”: Otra agrupación que tiene ya un pie en la final, gracias a la excelente actuación que redondeó el otro día, es la comparsa de Quiñones, cuyo conjunto de voces se confirmó el martes como uno de los mejores, si no el mejor, de toda la modalidad. Impresionante cómo suena el grupo, vaya que sí. Las nuevas letras que le presentaron al respetable, de todas formas, tampoco se quedaron atrás, ni en lo que respecta a los dos pasodobles, muy bien escritos y con muchísimo gancho ambos, el primero sobre la libertad de prensa, de la que se cumplen ahora 100 años y que ellos cuestionaban, no obstante, mencionando toda una serie de temas que se dirían tabú, sobre los que parece que nadie quiera hablar nunca, como es debido al menos, en los medios de comunicación (la Familia Real, el clero, la justicia, etc…), y el segundo sobre el espinoso tema de la pederastia, y más concretamente sobre los padres que negocian con sus hijos y colaboran en mayor o menor medida con semejante negocio, muy aplaudido por el público, allá en el teatro, aunque a mí particularmente me pareciera un tanto inferior al otro, por aquello de que este tipo de coplas siempre resultan algo facilonas (y ojo, que ellos trataron el tema bastante bien, a decir verdad, sin caer en ningún momento en lo desagradable o en lo escabroso), ni en lo que respecta, tampoco, a los dos cuplés, el primero sobre el nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y el segundo, aun mejor, sobre los problemas de pareja de estos comparsistas y la Wii. Muy bien, pues, por la comparsa de Quiñones, que el martes completó un pase redondo, como decía, y que ya tiene asegurado un sitio, casi con total certeza, en la gran final del próximo 20 de febrero.

- “Esta boca es mía”: El comentario generalizado sobre la segunda actuación del cuarteto del Gago parece ser que bajó ligeramente de nivel con respecto a su primer pase, pero lo cierto es que mí me pareció todo lo contrario, la verdad, porque me gustaron incluso un poco más que en preliminares. Qué complejo y subjetivo que resulta, en fin, esto del humor. Sea como sea, no sé a los demás, pero a mí en particular se me antojó bastante divertida, si les soy sincero, la parodia que interpretaron el martes, en la que pudimos asistir a un ensayo de estos Rolling Stones tan gaditanos, así como luego me resultó muy simpático, también, el tema libre, en el que enlazaron distintas versiones de algunas de las canciones más conocidas de los Beatles, Michael Jackson, Abba o Los Secretos. Simplemente desternillante, sin más, su peculiar interpretación del tema “Thriller”, con coreografía incluida. En los cuplés sí es posible que flaquearan algo más, con dos letras dedicadas a las inundaciones del pasado otoño en Cádiz, la primera, y al casquete que echaron una noche con su novia, en la copistería en la que trabajaba esta última, la segunda. Si el cuarteto bajó de veras el listón en todo lo demás, no obstante, le pasará factura de cara a la lucha por el primer premio de la modalidad, pero no desde luego de cara al pase a semifinales, que tienen más que asegurado, a mi juicio, estos cuarteteros de la capital. A ver qué tal se les da, la semana que viene, su tercera actuación.

- “Los comparsistas se la dan de artistas”: Muy buenas, sí señor, las dos letras de pasodoble que se sacaron el otro día de la chistera los comparsistas de Juan Carlos Aragón, que aunque lo tengan crudo este año dentro de la competición, por lo poquito que ha pegado su agrupación entre el público, al menos no se despedirán del concurso sin habernos dejado antes unas cuantas coplas de lo más jugosas, como estas mismas de las que ahora les hablo y que el grupo interpretó el pasado martes por la noche. En el primero de los dos pasodobles, en fin, hablaron sobre la famosa crisis, y de qué manera, puesto que abordaron el tema desde el punto de vista de uno de esos miles de obreros que la andan pagando últimamente, y que de buenas a primeras se han visto en la puta calle, sin comerlo ni beberlo, para asombro de sus críos, que no se explican por qué de repente pasa tanto tiempo con ellos papá, como bien reflejaba la letra, que el susodicho obrero remataba además, en última instancia, dirigiéndose directamente al presidente del gobierno, el señor Rodríguez Zapatero, para aconsejarle que cuide bien de que a nuestros hijos no les vaya a faltar de nada en el futuro, que “siete veces más va a faltarle a los tuyos”, ahí es nada, en caso de que así sea. El segundo pasodoble, que giró en torno a la muerte, gozó de un tono mucho más lírico ya, en cambio, y menos reivindicativo, al tratarse de una de esas coplas tan cargadas de poesía por las que se ha hecho famoso el amigo Juan Carlos, como el pasodoble a la soledad del año pasado, con “La banda del Capitán Veneno”, o muchos otros más. Una maravilla de letra, en fin, que le habrá chiflado a todos sus seguidores y que habrán aborrecido seguramente, por el contrario, sus múltiples detractores. Lo que no se le puede negar al amigo Aragón, en cualquier caso, es que este es uno de esos pasodobles que nadie más, aparte de él mismo, podría haber escrito, y eso no es moco de pavo, no. Lástima que los cuplés resultaran a continuación casi tan malos como buenos habían sido, unos momentos antes, los dos pasodobles, lo cual no les habrá ayudado en absoluto, claro está, a remontar el vuelo tras sus titubeantes primeros pasos dentro de la competición, durante la fase preliminar del concurso. Siguen sin contar con demasiadas opciones de meterse en la final, por lo tanto, o eso me parece a mí, aunque en semifinales sí que volverán a cantar casi seguro, y así espero que sea, de hecho, para que nos puedan regalar otros dos pedazos de pasodobles como los que se sacudieron el pasado martes estos comparsistas de la capital, que cantaron algo mejor que el primer día, por cierto, aun estando todavía, como conjunto, muy por debajo del repertorio que llevan.

- “Los celtas largos y con boquilla”: Y hablando de grupos que no están a la altura, por desgracia, del repertorio que les ha tocado defender, el de este coro gaditano sería, creo yo, otro buen ejemplo, aun cuando sus componentes cantaran algo mejor durante su segunda actuación que en preliminares. Claro que en esta ocasión tampoco es que el repertorio de estos coristas de la capital sea de primerísimo nivel, ni mucho menos, puesto que los autores del mismo, Paco Cárdenas y Ramón Peñalver, han vuelto a desperdiciar una estupenda música, la del tango que les ha hecho Antonio Martín en este caso, con unas letras bastante mediocres, al igual que les ha sucedido en la chirigota, de similar manera, con el magnifico pasodoble que les ha compuesto Paco Rosado. Volvió a demostrarse una vez más, en fin, el pasado martes por la noche, con las dos nuevas letras que estrenó la agrupación dentro de semejante apartado dicho día, la primera, muy crítica, sobre la gestión de la alcaldesa, que atacaron utilizando una serie de analogías con el mundo del tabaquismo del que toma su nombre el coro, y la segunda, igualmente reivindicativa, sobre las desafortunadas declaraciones acerca del matrimonio homosexual de la Reina Doña Sofía, la Sofi para los amigos, que Cárdenas y Peñalver aprovecharon para darle un buen repaso, de camino, a la institución monárquica, enumerando muchas de las tropelías que la estirpe de los Borbones ha cometido aquí en España a lo largo de los siglos. Dos letras bastante acertadas en su mensaje, en su fondo, por así decirlo, a mi entender, pero un tanto insulsas, para qué nos vamos a engañar, desde el punto de vista formal. Los cuplés, sobre la vida en Marte el primero y sobre los efectos nocivos del alcohol el segundo, tampoco es que tuvieran demasiada gracia, por último, con lo que el coro completó una actuación, en líneas generales, de lo más discretita, que muy dudosamente les permitirá el acceso a las semifinales, por lo tanto, aun tratándose de un coro, a grandes rasgos, bastante agradable de escuchar. Para el año que viene, en fin, a ver si mejoran en todos esos aspectos en los que han de mejorar, a mi juicio, y se introducen de una vez por todas en la lucha por los premios. Crucemos los dedos para que así sea.

- “Los primerizos”: Tal y como decía el Libi el otro día, las agrupaciones con un cierto renombre no deberían cantar en la fase preliminar del concurso, puesto que total, canten lo que canten, por lo que parece, el jurado las va a pasar a cuartos. Lo decía, evidentemente, por la chirigota de su amigo Manolito Santander, a la que mucha gente habría dejado en preliminares este año, sin pensárselo dos veces, a causa de su escasa calidad. Ciertamente flojito, la verdad, el segundo pase de la chirigota, que apenas logró arrancarle al personal alguna que otra sonrisa. Los pasodobles, el tradicional punto fuerte de esta agrupación, volvieron a verse lastrados, en fin, por el extraño resultado al que ha dado pie en lo musical la unión del amigo Santander con Juan Carlos Aragón este Carnaval, aunque las letras, bastante críticas ambas, no estuvieron del todo mal. La primera estuvo dedicada al tema del 2012, y más que al 2012 al 2013, porque ya se ven venir estos chirigoteros gaditanos, aunque tampoco haga falta ser un lince para ello, el ruinazo que vamos a seguir teniendo en lo alto toda la gente de Cádiz una vez que hayan pasado todas las celebraciones y se haya despilfarrado el dinero a espuertas en ellas, mientras que la segunda, por su parte, la protagonizaron nuevamente la diputada catalana del PP Montserrat Nebrera y las despectivas palabras que le dedicó en su momento al lenguaje andaluz, duramente criticadas por la chirigota, como no podía ser de otra forma, en esta otra copla. Los dos cuplés, sobre la Duquesa de Alba y el reciclaje, respectivamente, dieron una buena idea, por otro lado, de la pobre calidad que atesora en esta ocasión la chirigota de Manolito Santander, que muy difícilmente volverá cantar la semana que viene, la verdad, durante las semifinales. Que dé gracias, en fin, por haber podido cantar una vez más en cuartos, y es que no termina de levantar cabeza, definitivamente, este popular chirigotero gaditano.

- “A los que se les ve la pluma”: Qué pena que esta comparsa no haya sabido dar con un tipo en condiciones este año y que hayan querido apuntarse, a ratos, a alguna que otra modita de esas que ahora imperan dentro de la modalidad, porque los chavales cantan como los ángeles, de verdad que sí, y la música del pasodoble, sencillita pero con mucho compás, me parece francamente buena. Tampoco se le da malamente lo de escribir, además, al joven Jonathan Pérez, el autor de la agrupación, como bien lo demostró el otro día, en mi opinión, con los dos nuevos pasodobles que interpretó su comparsa. El primero, muy crítico con la religión en general, partió de la polémica desatada en torno a los crucifijos de las escuelas y los despachos oficiales para realizar un duro ataque a la Iglesia, que remataron con un buen toquetazo a otra fe, la judía en este caso, al hilo de la masacre que ha llevado a cabo recientemente Israel contra el pueblo palestino, allá en la Franja de Gaza, del mismo modo que el segundo arremetió contra la hipocresía de buena parte de los autores del Carnaval, que no escriben de forma sincera, sino pensando en agradar al público y llevarse un buen premio, según estos jóvenes comparsistas, razón por la cual no merecen el calificativo de poetas, a su juicio, y han de conformarse en cambio con el de simples copleros, que ya con eso van que chutan, por lo que cantaron ellos. Los cuplés, sobre el propio tipo de la agrupación y sobre Barack Obama, el flamante nuevo presidente de los Estados Unidos, no estuvieron al mismo nivel que los pasodobles, desafortunadamente, tal y como ya ocurriera en las preliminares, lo que sumado a todas las demás pegas que se le pueden poner a su repertorio este Carnaval dio como resultado un pase bastante agradable, en líneas generales, pero un tanto discretito también, a pesar de todo, por lo que se les ha puesto ciertamente difícil, desde mi punto de vista, lo de acceder a las semifinales. El jurado, no obstante, será quien tenga la última palabra al respecto, esta misma noche. Un detalle curioso referido a la segunda actuación de esta comparsa, por cierto, es que cambiaron una de las cuartetas del popurrí, aquella en la que analizaban el discurso tipo de cualquier político al uso dándole la vuelta para descifrar así su verdadero significado, y la modificaron, el pasado martes, para aplicársela ahora al discurso tipo de cualquier comparsista al uso, por decirlo de algún modo. Curioso el detalle, ya digo.

- “Los superabuelos”: Sigo sin ver que la chirigota de Manolín Gálvez y los suyos se encuentre este año entre las mejores, por mucho que el Jurado Diario opine lo contrario, aunque en su segunda actuación mejoraron un tanto, justo es reconocerlo, con respecto a la primera. Las letras de los pasodobles, por ejemplo, fue uno de los puntos en los que se superaron estos chirigoteros gaditanos durante su segundo pase, al denunciar en la primera el excesivo gasto en propaganda que realiza el Ayuntamiento y solicitar que ese mismo dinero se utilice en cosas más útiles, tales como la mejora del alcantarillado, para que La Viña no se vuelva a inundar como se inundó este pasado otoño, y al rendirle un hermoso homenaje en la que cantaron después a Ricardo Villa, Agustín González “Chimenea” y Selu Monzón, pero sobre todo al padre de este último, Jesús Monzón, del que alabaron de forma bien bonita su extraordinaria calidad como segunda, mítica dentro del mundo del Carnaval. Los cuplés, en cambio, sobre el modo en que la crisis está afectando a la Familia Real y sobre cierto incidente que vivieron un día en una gasolinera, no pasaron de correctos una vez más, lo que hizo que la chirigota se descolgara definitivamente, en mi opinión, de la lucha por el primer premio, y hasta por la final incluso, diría yo, aun cuando completara, por lo demás, una actuación bastante simpaticona, que seguramente les haya garantizado, eso sí, el pase a semifinales. Veremos a ver si remontan de una vez por todas, aunque ya sea tarde, me temo, en su tercera actuación.

- “La arena. Leyenda de un navegante”: Típica agrupación, esta comparsa de Algeciras, que pasa la primera criba del concurso por los pelos y que bastante tiene ya en cuartos, en fin, con completar una actuación medianamente digna, como la que estos buenos amigachos del Campo de Gibraltar completaron, de hecho, el pasado martes por la noche. En el primer pasodoble, a título meramente informativo, se posicionaron a favor de la adopción por parte de parejas homosexuales, mientras que en el segundo, por su parte, abordaron el tema del alzheimer, con una letra cuyo final pretendía ser sorprendente, creo, aunque el desenlace de marras se viera venir desde los primeros versos. En los cuplés, igualmente mediocres, se preguntaron quién demonios habrá dejado preñado este año a Manolito Santander, en primer lugar, antes de pasar a recorrer diversas playas de nuestra geografía, en la siguiente letra, en la que bromearon acerca de cada uno de los famosos con los que se fueron encontrando en ellas. No lo han hecho del todo mal estos comparsistas algecireños, sin embargo, a grandes rasgos, durante la presente edición del concurso, por lo que pueden irse satisfechos tras haberse despedido del mismo, casi con total seguridad, la madrugada del pasado martes. El año que viene más, y esperemos que mejor, que de eso es de lo que se trata al fin y al cabo en el caso de este tipo de agrupaciones, de ir mejorando y superándose un Carnaval tras otro.

Me despido, por el momento, a la espera de ponerme cuanto antes con los comentarios relativos a la cuarta sesión de cuartos, que se desarrollo en el gran coliseo gaditano el pasado miércoles.

Un saludo.





223
De: Vegallana Fecha: 2009-02-13 15:11

Pues nada, Toni, con tu permiso, "don" retirado. En cualquier caso, utilizaba el "don" como fórmula de cortesía, no de solemnidad, por eso de que no conozco a los contertulios más que de "leídas" esporádicas. Me gusta que vayamos sintiéndonos más cómodos por aquí.
Yo también ando por los treinta, aunque más hacia la mitad, qué le vamos a hacer. Y soy varón, no sé si dandy, pero varón. :-)

Y ya a lo carnavalesco: ¿no te/os pareció bastante decepcionante la actuación de anoche de la chirigota del Yuyu? A mí, desde luego, me dejaron bastante frío, ya que esperaba algo más en pasodobles y cuplés. Desde luego, a no ser que remonten espectacularmente en el último pase, para mí ya han dado un buen tropezón en la carrera por la final, con lo igualada que está la cosa (yo sólo veo algo más destacadas, por ahora, al Selu y al Vera).



224
De: Alfred Fecha: 2009-02-14 00:19

"¿no te/os pareció bastante decepcionante la actuación de anoche de la chirigota del Yuyu?"

Pues con eso y con todo hoy aparecen primeros en la clasificación del Jurado Diario, ya ve. Si es que no hay como trabajar en el Diario (caso de José Manuel Sánchez Reyes), para que te echen un cable los compis y te den un empujoncito.

De igual manera que no hay como trabajar en Canal Sur, vaya (caso del Yuyu), para que los locutores de dicha cadena pongan por las nubes a tu agrupación, cada vez que cante, y repitan siempre coplas de tu repertorio, y no de ningún otro, en algún intermedio o similar, o te promocionen más que a los demás.

El año pasado todos esos empujoncitos los llevaron a la final. Veremos a ver qué pasa este año.

Un saludo.




225
De: WWfan! Fecha: 2009-02-14 00:22

>>>¿no te/os pareció bastante decepcionante la actuación de anoche de la chirigota del Yuyu?

Po sí. De ser favorita a final para mi que se ha caído de la lucha, a menos que tenga dos pasodobles y dos cuplets de esos que pasen a la historia para el siguiente pase.
Capaz es el Yuyu, por eso ver un pase tan normalucho, pues... si su fuerte no son de nunca la música, Yuyu tiene que duplicar en calidad en letras.
Y el pase del otro día no fue.
Yo veo a Selu, Vera, Huele a Ropero o Kike Remolino ahora mismo por encima.



226
De: WWfan! Fecha: 2009-02-14 00:25

>>>El año pasado todos esos empujoncitos los llevaron a la final.

El año pasado el Yuyu era claro finalista. Otra cosa que se mereciera el tercero en lugar del segundo.
No había una cuarta.



227
De: Toni Fecha: 2009-02-14 00:35

Estoy de acuerdo en que la actuación del yuyu de ayer me defraudó un poco.
No tanto en lo de que los más destacados son el Selu y el Vera, aunque para gustos los colores, ya que a mí el Selu no me ha llenado del todo este año.

Por ejemplo del Love solo he podido escuchar los cuples y el popurrí de hoy... y me han gustado bastante, más que el Selu.

Y por ejemplo he visto más interacción del público hoy con el love y el cabra ("disparando" con los bastones...) que con el yuyu ayer, que lo vi bastante frío sin responder al yuyu cabrón...



228
De: Vegallana Fecha: 2009-02-14 00:40

Pues sí, tenéis toda la razón: acabo de ver la clasificación del jurado diario y me parece bastante sonrojante, además de una falta de respeto hacia los verdaderos aficionados. En fin.



229
De: Vegallana Fecha: 2009-02-14 01:18

Pues sí que han estado bien los del Love hoy, sí señor.



230
De: WWfan! Fecha: 2009-02-14 01:39

Visto el segundo pase, mi porra sería:

COROS:
Cuando yo me pele
El coro del futuro
El maravilloso mundo de Cadilandia

CUARTETOS:
Esta boca es mía
Los que esperando la sentencia...
Sin previo aviso...

COMPARSAS
La Pensadora Gaditana
La mare que me parió
La secta de los Carapapas

CHIRIGOTAS
Huele a Ropero
Los enteraos
Los makinas



231
De: Taiyou Fecha: 2009-02-14 01:55

Hay un bajón generalizado en esta fase, la verdad. Yo ahora mismo sólo espero que los de "huele a ropero" pasen a la final, el resto me da un poco igual. Ya sólo por ser un grupo "nuevo", y dar el pelotazo como lo han dado se lo merecen.



232
De: Vegallana Fecha: 2009-02-14 02:03

En coros, coincido con el amigo WWfan!
En cuartetos, eliminaría a los del Paraíso.
En comparsas, cambio a Martín por Los trasnochadores.
En chirigotas, meto al Love por los del ropero.



233
De: Alfred Fecha: 2009-02-14 03:44

Bueno, pues ya ha emitido su segundo veredicto, el jurado de este año. El mismo ha decidido que pasen a las semifinales las siguientes agrupaciones:

COROS

Los Cañamaque
Cuando yo me pele
El maravilloso mundo de Cadilandia
El coro del futuro
Los que mueren por la pipa de la Paz... de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar
La musigadité

CUARTETOS

Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia
Esta boca es mía

COMPARSAS

Los trasnochadores
Perdimos el Norte
La imposible fábrica de los sueños
La pensadora gaditana
Los comparsistas se la dan de artistas
Voces
La mare que me parió
La factoría
La tribu del compás
Los ruinas
La secta de los carapapa

CHIRIGOTAS

Las muchachas del congelao
Los enteraos
Esta chirigota vende
Huele a ropero
Los superabuelos, una chirigota niñera
Los mákina
Air con el carair, carair, carair, las compañías aéreas que tiene mi Cai
Venimos con lo puesto
Más p’allá que p’acá
Salón de belleza ‘El Tijerita’

Un saludo.





234
De: Alfred Fecha: 2009-02-14 06:22

Bueno, por comentar un poco el veredicto del jurado, como siempre, lo primero que habría que resaltar es que todo ha ido según lo previsto, más o menos, que esto del concurso resulta más bien previsible, para qué nos vamos a engañar, a poco que uno esté al quite, y pendiente de hacia donde soplan los vientos cada año.

En lo relativo a los coros, por ejemplo, poco cabe comentar, salvo que están los que tenían que estar y que este año ha pasado uno más que el anterior, lo que le ha ahorrado al jurado el tener que decidir entre el de Valdés y el de Paco Martínez Mora, los dos que estaban, obviamente, en el filo de la navaja.

Por lo que respecta a los cuartetos, no sorprende del todo que el de Adán y Eva, "Sin previso aviso, los del paraíso", no haya superado este último corte, ya que bajaron un tanto el nivel en su segunda actuación, pero yo particularmente sí que los habría pasado a la siguiente fase, la verdad, para darle un poco de cuartelillo a los chavales, aunque ya luego los hubiera dejado fuera de la final, obviamente, a menos que hubieran completado una tercera actuación apoteósica. El jurado es el que manda, no obstante, así que esto es lo que hay. Esperemos que el año que viene regresen, aun mejor si cabe además, y que entonces sí que alcancen las semifinales, al menos, que buena falta le hacen a la modalidad, creo yo, nuevos grupos como este.

En lo referido a las comparsas, por otro lado, han pasado todas las que se veía venir que iban a pasar, incluida la del amigo Juan Fernández, que parece que este año ha gustado un poco más, como decía el otro día, aunque a mí me siga pareciendo tan mediocre como siempre. Sobra decir, lógicamente, que yo en su lugar habría metido la preciosidad de comparsa, auténtica lección de buen gusto, gaditanismo, clase y elegancia, que ha sacado este año, en su regreso a la fiesta, Don Enrique Villegas, pero uno es bien consciente de como anda el patio, me temo, y de lo atrofiado que tiene la gente el paladar a estas alturas de la película, por lo que no contaba con que su agrupación, "Un paseo por el tiempo", alcanzara las semifinales. Que por delante de Don Enrique pase un personaje como Juan Fernandez, en fin, da una idea bastante aproximada, creo yo, de a lo que ha llegado el Carnaval.

En lo tocante a las chirigotas que han pasado de fase, por último, la única que ha llamado más la atención, en general, ha sido la de Sevilla, si bien tampoco resulta descabellada su presencia en semifinales. Yo habría metido antes, quizá, a la de Luis María Rodríguez Rondán, "Los políticos", o a los chavales de "Los robó de cocina", pero tampoco me voy a rasgar las vestiduras porque no haya sido así, vamos.

Pues nada, a ver a partir del lunes cómo se da la cosa, si se van descolgando más agrupaciones, poco a poco, de la lucha por la final, y se va viendo más claro el asunto.

Yo, por mi parte, a ver si escribo los comentarios relativos a las tres últimas sesiones de cuartos a lo largo de este fin de semana que tenemos de descanso quienes seguimos de cerca el concurso, y me pongo al día antes de que empiecen las semifinales.

Un saludo.




235
De: WWfan! Fecha: 2009-02-14 09:14

Yo sigo diciendo que aquí en Cádiz han ganado la final cuartetos con menos gracia que este que se ha quedado fuera de la semifinal.

Si fuera esos tiempos donde el Morera estuviera haciendo chirigotas y el Gago no hubiera salido... seguro que el baremo de puntitos mínimos y esas polladas con las que se justifican se las hubieran pasado por el forro de los cojones.

Pero parece que se olvida el jurado que hay 3 agrupaciones por modalidad y que ya no pueden rellenar con una cuarta comparsita de chillitos chungos.



236
De: WWfan! Fecha: 2009-02-14 09:21

Por cierto
.
¿A quién molestaba -Canal Sur y Pedreño aparte- una final tan larga si a los que no les gusta el Carnaval les daba igual que fueran 11, 12 ó 16?.

Se iban a acostar con Casimiro.

Yo soy de los que prefieren conectar con el día siguiente que dormir 3 horitas, la verdad. Y así habría más cantidad de buenas agrupaciones por ver dando el do de pecho.



237
De: Vegallana Fecha: 2009-02-14 13:42

Pues sí, amigo Alfred, yo echaré también de menos escuchar una vez más a la comparsa de Villegas (igual que eché en falta a la de Romero Bey en el pase a cuartos).

Y a mí también me gustaría, como a WWfan!, una final con un máximo de cuatro agrupaciones por modalidad, pero sin que se cubrieran los posibles huecos que quedaran vacíos en cualquiera de las categorías (porque igual que quedan huecos vacíos en la modalidad de cuartetos, podrían quedar en cualquier otra, digo yo).



238
De: Toni Fecha: 2009-02-15 10:12

Después de escuchar parte del resumen de ayer, puedo decir que el Love me gusta bastante, más que el yuyu o el selu, y para mí deberían ser finalistas claros salvo que en semifinales pase algo gordo.

Respecto lo de la final a cuatro, yo también la prefiero, pero la final a cuatro, no la final a 16, que no es lo mismo.

Por último, me uno a las críticas por los "no-pases" de la comparsa de los villegas y por el cuarteto del paraíso... vaya tino el amigo vicente, que si no recuerdo mal es jurado de comparsas y cuartetos (vaya mezcla).



239
De: RM Fecha: 2009-02-15 11:41

No empecemos con las gilipolleces, Toni: no sabemos cómo funciona por dentro un jurado.

¿Te doy una idea?

Escuchan. Votan. Punto.

Después viene otra agrupación. Y otra. Así todos los días. Pero lo que ya has votado el primer día, por ejemplo, NO SE PUEDE CAMBIAR, aunque luego pienses que, cachis, tal otra es mejor Y RESULTA QUE LE TIENES QUE VOTAR LO MISMO.

Luego es cuestión de aritmética. Sumas y quien más tiene pasa. Y aunque sea por un punto, otra no pasa. Y ya está.

"El fallo del jurado no convence a nadie. Ni siquiera al propio jurado".

Dicho, sí, por un miembro del jurado.



240
De: Toni Fecha: 2009-02-15 12:36

A ver, a ver, que no llegue la sangre al río.

No creo que nadie se pueda ver ofendido por mis palabras, porque como digo siempre, es mi opinión y para gustos los colores.
Solamente digo que a mí me han gustado para semifinales dos agrupaciones, y luego no han pasado, pero creo que no he insultado a nadie.

Y luego lo de "vaya mezcla" me refería a que me parece raro estar de jurado a la vez en cuartetos y comparsas... en cuartetos y chirigotas, pos mira, más lógico lo veo, pero nada más.



241
De: Toni Fecha: 2009-02-15 12:44

Ah, y otra cosa, a lo que me refería es qué casualidad... "conocemos cibernéticamente" a un jurado, y es donde él puntúa donde varios de los aquí presentes hemos estado en desacuerdo...

Pero nada más, una simple curiosidad/coincidencia.



242
De: RM Fecha: 2009-02-15 13:55

Es suplente de cuartetos, no jurado de cuartetos, que yo sepa.

Y me temo que no tiene tiempo, la criatura, ni de pasarse por aquí después de acostarse un mes entero a las tres de la mañana.



243
De: RM Fecha: 2009-02-15 13:56

Es suplente de cuartetos, no jurado de cuartetos, que yo sepa.

Y me temo que no tiene tiempo, la criatura, ni de pasarse por aquí después de acostarse un mes entero a las tres de la mañana.



244
De: Toni Fecha: 2009-02-15 14:44

Ah, no sabía lo de suplente de cuartetos.
Y veo lógico que no se pase por aquí siendo jurado.

Cambiando radicalmente de tema, algo que ya dije a principios del concurso.
La chirigota de Kike el remolino las tres actuaciones (preliminares, cuartos y semis) después del descanso. Eso se debería evitar de alguna manera.



245
De: Vegallana Fecha: 2009-02-15 15:00

"El fallo del jurado no convence a nadie. Ni siquiera al propio jurado".

Muy buena la cita, con la que estoy totalmente de acuerdo. El que haya discrepancias entre nuestros gustos y los del jurado lo veo natural y, hasta cierto punto, inevitable. Se podría proponer, como hacen algunos, eliminar las decisiones basadas en cálculos aritméticos, pero creo que entonces las suspicacias serían aún mayores. Un poco de relatividad y sano escepticismo en estas cuestiones no vienen nunca mal.
Sin conocer al amigo Vicente personalmente (sólo de haber leído algunos comentarios suyos en concursos de años anteriores, en los que queda patente su gran afición y su paladar carnavalesco) me merece todo el respeto como miembro del jurado, y me lo seguirá mereciendo el miércoles por la noche cuando se sepa quiénes pasan, aunque la final que decida el jurado del que forma parte no tenga nada que ver con la mía.

Joder, cómo me he enrollao. Por cierto, aprovecho para proponer al señor Alfred como miembro del jurado del concurso del año que viene.

Saludos.



246
De: WWfan! Fecha: 2009-02-15 16:44

El sistema de votación deberían cambiarlo porque es una mierda.
Dicho por todo el mundo.
Pero que se mantiene por culpa de las gilipolleces de los participantes que creen que esto, en lugar de gusto subjetivo, debe ser medido cual examen tipo test donde sólo hay pregunta bien o pregunta mal. Y encima con un notario... manda cojones.
Es tan sencillo como de los 5 componentes decidan entre ellos qué son las que más gustan.

Oye, yo creo que debe pasar Vera Luque, Yuyu y Selu.
Pues yo creo que deben pasar Selu, Kike y Love.
Yo creo que deben pasar Huele a Ropero, Vera y Selu.
Yo creo que debe pasar Kike, Huele a Ropero y el Canijo.
3 para Selu, este pasa. De entre los de 2 vamos a ponernos de acuerdo. Los de 1, no. Y punto.
Luego las chuminás del tipo o el estribillo que vale 2 puntos más un día que otro, para poder reflejar por escrito lo que seguro que se hace arriba.



247
De: Alfred Fecha: 2009-02-15 18:02

El amigo Vicente sí que es jurado de comparsas y de cuartetos a la vez, por muy rara que nos resulte la mezcla.

De la modalidad de la que es suplente es de la de coros, pero que yo sepa todavía no ha tenido que suplir a ningún miembro de ese jurado.

Yo creo que no pasa absolutamente nada porque todos estemos en desacuerdo en esto o aquello con el jurado. Si pasa todos los años, este no va a ser una excepción, digo yo, solo porque el amigo Vicente forme parte del mismo. Mientras nadie ponga en duda su honestidad, cosa que no hemos hecho en ningún caso, no creo que haya mayor problema, vamos.

Por último, yo me plantearía lo de ser jurado, como ha dicho más de una vez el amigo Paco Rosado, si me dejaran serlo a mí solo, para no tener que cargar luego con los errores de nadie, y si se eliminara el farragoso sistema de puntos actual, con el que debe ser un auténtico coñazo bregar.

Que a ver si se aclaran de una vez por todas, quienes organizan el concurso, de si se fian o no del jurado que nombran cada año, porque si los nombran, se supone que porque se fian, no entiendo que luego los sometan a un sistema de puntuación tan farragoso y tan calculado al detalle para no permitirles el menor margen de maniobra, con la intención de evitar así cualquier tipo de suspicacias, que con eso y con todo siempre seguirán existiendo,vaya, porque la paranoia va indisolublemente unida al Carnaval. Si nombramos a un jurado y nos fiamos de veras de él, dejémonos de pamplinas y démosle libertad de movimientos, para que puedan ir seleccionando agrupaciones a dedo, según sus gustos puros y duros, y tras las correspondientes deliberaciones. Y si en realidad no nos fiamos, pues no sé qué coño hacemos nombrándolos para el cargo, en fin.

Digo yo, vamos.

Un saludo.





248
De: Alfred Fecha: 2009-02-15 20:38

Bueno, procedo a darle el repaso de rigor a las nuevas coplas que se pudieron escuchar el pasado miércoles por la noche, durante la cuarta sesión de los cuartos de final del concurso, que tuve la suerte de poder ver en directo, por cierto, allá en el Gran Teatro Falla.

. “El coro del futuro”: Bastante curiosa y original, sí señor, la tanda de tangos que interpretó el coro de Nandi Migueles durante su segundo pase, al piropear en el primero a toda la buena gente de Cádiz, ciudadanos anónimos de bien que animan y alegran la ciudad con su actitud y sus iniciativas, y criticar en el segundo, por el contrario, a todos esos malages, “culpables de que se quemen los potajes” que cantaron en su día “Los abuelitos chirigoteros” de Paco Alba, que también tenemos, por desgracia, aquí en la Tacita, dándole así un buen repaso, en definitiva, a la cara y la cruz de los gaditanos de a pie, entre los que hay gente estupenda, claro está, y gente pa’esharla, como en cualquiera otra parte. En lo musical, eso sí, sigo viendo que le falta algo de fuerza al remate del tango. Por lo demás, después bajaron un tanto el nivel con los dos cuplés que cantaron, de lo más normalitos ambos, el primero sobre cierto GPS que se habían comprado recientemente, un tema demasiado sobado ya, y el segundo, algo mejor, sobre la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca y la consiguiente mudanza de Bush, con tirito final para el chufla de Aznar, si bien lo compensaron, en cierta forma, con dos nuevos estribillos que volvieron a sorprender y a divertir al personal, a causa de su frescura y su simpatía, al involucrar ahora en ellos a las ninfas y al presentador de sala, el amigo Eduardo Bablé, respectivamente. Sigue luchando el coro de los niños, pues, por una plaza en la final. Ya veremos qué es lo que nos cantan, para intentar terminar de ganársela, ahora en las semifinales.

- “Los políticos”: Definitivamente me encanta, oigan, lo bien que ha estado montada este año la chirigota de Luis María Rodríguez Rondán, que diríase inspirada, por cierto, en determinadas escenas de “Los lunes al sol”, la película de Fernando León, con ese grupo de parados fruto de la crisis que se reúnen en el bar para ahogar sus penas entre copa y copa, y que empiezan todo encabronados, rajando sin parar a diestro y siniestro (o a diestra y siniestra más bien, si de política se trata), durante la presentación y los pasodobles, aunque terminen por olvidarse de todo, bailoteando alegremente y diciendo una jartá de pamplinas, más tarde, durante los cuplés y el popurrí, cuando por fin les hacen efecto los cuarenta pelotazos que se han metido previamente, todos ellos fiados, por supuesto, que está la cosa chunga, a lo largo de la actuación. Un tipo bastante complicado de poner en escena, en principio, por lo abstracto que podía llegar a resultar, pero que el amigo Luis María ha sabido desarrollar a la perfección, sin embargo, con la inestimable ayuda de su magnífico grupo, que realmente lo ha bordado las dos veces que ha pasado por el escenario del Gran Teatro Falla. Centrándonos ya en las nuevas letras que nos trajeron el pasado miércoles, el primero de los pasodobles lo destinaron a responder a todas las reacciones que provocaron los dos que cantaron en su primer pase, tanto aquel en el que cuestionaban la actual organización del concurso a través del Patronato, que parece haberle escocido a más de uno, como el otro que invitaba a la abstención a la hora de votar, lo que le sentó muy mal a la cronista del Diario, sin razón, porque el derecho a no votar, si uno no lo desea, resulta tan sagrado y tan respetable como el derecho a hacerlo, ni más ni menos, con lo que la chirigota se reafirmó una vez más en su postura al respecto de ambos temas, mientras que en el segundo, igualmente cañero, como exigía el tipo que este año representan, arremetieron contra todos aquellos sinvergüenzas que pretenden lucrarse y mangar cuanto se pueda, aquí en Cádiz, con motivo del Bicentenario de La Pepa, traicionando así el espíritu de la celebración. Me hizo gracia, por cierto, que una tipa que estaba sentada a mi lado en el gallinero no aplaudiera en toda la actuación, porque es que “no se puede ir así”, según le explicaba a una amiga. Pues nada, hombre, si ya lo dicen ellos bien clarito en su estribillo: “el que se mosquee que beba agua”. Los cuplés, por su parte, continuaron en esa misma línea reivindicativa que sigue todo el repertorio de la agrupación, con una primera letra, bastante buena y tremendamente ácida, sobre el descenso de la siniestralidad laboral, que ellos asociaban, claro, al aumento del paro, y una segunda letra, algo más flojilla pero igualmente envenenada, sobre esos jueces que condenan a un hombre a 12 años de prisión por robar un jamón y luego sueltan a las primeras de cambio, sin embargo, a gentuza de la talla de Julián Muñoz. Lo que no me gustó nada de este segundo cuplé, eso sí, fue lo de querer levantarlo, por decirlo de alguna manera, mediante una escenificación de la historieta que contaba, en la que participaron varios figurantes, algo que como se ponga de moda terminará con auténticas representaciones teatrales que acompañen a cada nuevo tango, pasodoble o cuplé, para adornar sus letras y enmascarar así la verdadera calidad de las mismas. Y es que a mí todo lo que no sean las coplas puras y duras, desnudas de cualquier otro artificio que se aparte de la propia música, la propia letra y la propia interpretación del grupo, me sobra por completo, qué quieren que les diga, aunque cada vez se lleven más, desafortunadamente, esta clase de recursos, como los continuos gags visuales de la chirigota de Kike Remolino este año o los shows que montan muchos conjuntos, a veces sin que vengan a cuento de nada y sin que tengan relación siquiera con su tipo, entre copla y copla. Esperemos que sea una moda, como todas, pasajera, y que pronto se den cuenta las agrupaciones de que al público hay que convencerlo cantando un repertorio como Dios manda, y no echando mano de según qué trucos y efectismos totalmente ajenos al mismo para intentar ocultar sus carencias. Sea como sea, y dejando esto último al margen, lo cierto es que la chirigota del amigo Luis María Rodríguez Rondán me ha gustado mucho este año, como decía anteriormente, y lamento de veras que no pueda estar, qué le vamos a hacer, en las semifinales.

- “Un paseo por el tiempo”: Exquisita y de dulce, como ya sucediera en preliminares, la actuación que completó la noche del pasado miércoles la comparsa de Don Enrique Villegas, cuya ausencia en semifinales lamento profundamente, como ya comenté ayer, por mucho que me la esperara desde el principio. El Carnaval está como está, en fin, a todos los niveles, y queda claro que no se le pueden pedir peras al olmo. Queda claro, sí, cuando tanta gente afirma que le aburre esta comparsa, o cuando varias personas abandonan su asiento, allá arriba en el gallinero, antes de su actuación. Será que les divierte más el hip-hop del popurrí de Juan Fernández o las cuartetas a lo Chayanne de “Los trasnochadores”, por citar un par de ejemplos de los que me aburren a mí, que siempre he pensado que para bailar ya están el bakalao y el reggaeton y no las coplas de Carnaval, o será que no gusta que un grupo suene tan compacto y limpio de estridencias como el que dirige este año Antonio Herrera, y echan de menos al ortavillita estrella de turno chillando como un cerdo degollado para lucirse con sus gorgoritos y deleitar a los que se pirran por esas cosas, o será que el maestro Villegas nunca ha contado, asimismo, con algunos de esos seguidores que únicamente van al teatro para ver a su agrupación y que se encargan de calentarles convenientemente el ambiente antes de que salgan a escena, como la mayoría de las comparsas punteras de hoy en día. Un fenómeno este último que es conocido por todos, claro está, pero que pude observar personalmente cuando fui al teatro la otra noche, y es que hubo gente, en fin, a la que solo vi allí durante una única actuación, formando mucho ruido y alboroto mientras que duró la misma, eso sí. Aficionados de mierda, ya ven, que los llamo yo, y que dejan en la calle a gente que no se perdería un detalle de ninguna de las actuaciones, como hice yo mismo, para animar y jalear y calentarles el ambiente, repito, a sus familiares y amigotes. Menos mal que ahí estaba María, la de la yerbabuena, sí, para lanzarle su famoso grito de apoyo a todas y cada una de las agrupaciones, y para gritarle al maestro Villegas, como tantísimas veces habrá hecho en el pasado, de tú a tú, “¡qué bonito, Enrique!”. Queda claro, asimismo, lo poquito que pinta en el concurso hoy por hoy una comparsa como esta, cuando la gente aplaude muchísimo más alguna de esas absurdas letras que los autores escriben para darse de puñaladas los unos a los otros y seguirles el juego a la panda de mamarrachos que muchos tienen por seguidores, tan vergonzosamente intrascendentes y banales, que un pasodoble tan bien escrito como el que cantó la agrupación de los Villegas el miércoles, sobre el brutal y desproporcionado ataque a Palestina que llevó a cabo recientemente el pueblo de Israel. No sé si esto tendrá marcha atrás, la verdad, o si la fiesta habrá perdido ya el rumbo definitivamente. Lo único que sé es que tan solo yo despedí a la comparsa de pie, allá arriba en el gallinero (y fue la única agrupación de la noche, ojo, con la que lo hice), y que una vez que pase el Carnaval me hartaré de escucharla a buen seguro, mientras que otras, que quedarán mucho mejor clasificadas, no las volveré a oír probablemente en toda mi vida, no por nada, sino porque no me han interesado lo más mínimo. En lo que respecta a las nuevas letras que le presentó al público la comparsa durante su segunda actuación, el primero de los pasodobles se lo dedicaron a Don Enrique, homenajeándolo mediante una hermosa copla en la que el alma y la garganta de estos comparsistas sostenían un bonito diálogo, que remataban declarándose unas auténticas privilegiadas por volver a la fiesta de la mano del maestro Villegas (“uno de los muy pocos que se lo merecen todo”, como bien afirmaba en su columna del Diario de ayer Fali Pastrana), mientras que el segundo giró en torno a la masacre de la que ha sido víctima estas semanas atrás el pueblo palestino, como ya apunté antes, un asunto que abordaron de forma bastante original, la verdad, desde el punto de vista de un soldado israelí que abandona su fusil en mitad de la batalla, horrorizado por la carnicería de la que ha sido cómplice y clamando por una bala que lo mate, antes de que lo haga la vergüenza. Los cuplés, más flojillos ya, estuvieron simpaticones, pese a todo, con una primera letra sobre la importancia que se le da a la apariencia a la hora de concederle un trabajo a alguien, y una segunda letra, después, sobre la carta de Reyes de su chiquilla y la reacción de esta al encontrarse en el Corte Inglés con la Teo y confundirla con una barbie. El estribillo, por cierto, me parece de los mejores que se han escuchado este año, dentro de la modalidad: “Me subo en el cochecito, lerén / y me doy un paseíto, lerén / y me pongo a recordar las cosas del ayer / El mundo da tantas vueltas, lerén / que se pone del revés / y cuando uno se da cuenta, lerén lerén / tiene que empezar otra vez / lelerén lerenle lerén lerén”. Una auténtica delicia, sí señor, como toda la comparsa en su conjunto. Lástima que no vayamos a poder escucharla de nuevo, insisto, en las semifinales.

- “Los mákina”: Magnífico pase el que ofrecieron el miércoles por la noche, durante su segunda actuación, los robots de Vera Luque. Si bien bajaron un tanto el listón con el primero de los dos pasodobles, en el que repasaron muchas de las miserias de esta España nuestra al hilo del éxito que obtuvimos en la Eurocopa el verano pasado, una letra de lo más normalita, a mi juicio, y hasta algo inferior a las dos que interpretaron en preliminares, de hecho, a continuación remontaron el vuelo, y sobradamente además, gracias a un excelente segundo pasodoble, que giró en torno al habla andaluza y las desafortunadas declaraciones de la tal Montserrat Nebrera, diputada catalana del PP, sobre la misma, una copla estupendamente escrita desde el robotizado tipo que representan este año, así como gracias, también, a los dos divertidísimos cuplés que cantaron, el primero, sencillamente soberbio, sobre el coche ultraprotegido y ultraresistente de Barack Obama, el nuevo presidente de los Estados Unidos, y el segundo, muy simpático asimismo, sobre el Concejal de Fiestas, Vicente Sánchez, en el que encontró un filón de lo más jugoso, el año pasado, la chirigota de Paco Cárdenas y Ramón Peñalver “Los que van como Cadi”, filón que muchos se han apresurado a explotar en esta nueva edición del concurso, por lo que parece, a juzgar por la cantidad de letras que ya se le han dedicado. Si en semifinales mantienen este mismo nivel, en fin, los de Vera Luque estarán luchando con todas las de la ley por entrar en la final. La música del pasodoble, eso sí, me sigue pareciendo que se ve demasiado lastrada por su afán de adaptarse al tipo, haciéndose un pelín espesita por momentos, en mi opinión, aunque hay que reconocer que semejante objetivo lo cumple a la perfección y que en ese sentido sí que está muy lograda, la verdad.

- “Los prendas”: Muy digna, la actuación de esta joven comparsa en cuartos, aunque en las letras flaquearan un tanto con respecto a su primer pase, y aunque se tratara de una de esas agrupaciones que prácticamente no contaban con ninguna opción de superar el segundo corte que se produjo tres días después. En la tanda de pasodobles, en fin, destacó el primero, con una letra bastante dura sobre la despiadada explotación del continente africano por parte de Occidente, más que el segundo, de consumo interno, sobre el modo en que los comparsistas actuales se cambian constantemente de un grupo a otro, sin guardarle fidelidad a ninguno, en busca de un premio (¿iría esto último, quizá, por todos en general, y por el Ramoni en particular?), mientras que los cuplés, por su parte, resultaron más bien flojillos, con sendas letras dedicadas, la una a la alcaldesa y su singular belleza, nuevamente, y la otra al Pájaro-Jaula de las Puertas de Tierra. Si este mismo conjunto que tan bien suena, en resumidas cuentas, continúa contando con este mismo autor, Francisco Javier Díaz Quintana, que tan buenas maneras ha demostrado en esta ocasión, a lo largo de los próximos años, esta podría llegar a convertirse, siempre desde mi punto de vista, ojo, en una de las agrupaciones con mayor proyección dentro de la fiesta, de cara a las futuras ediciones del concurso del Falla. Eso sí, espero que en ese caso no sigan cerrando los pasodobles con un verso libre, como han hecho este año, porque semejante detalle me volvió a parecer una auténtica torpeza, la verdad, cuando los escuché el miércoles en el teatro, debido al modo en que le resta fuerza, de forma completamente innecesaria además, al remate de las letras. De todos los errores se aprende, no obstante, así que esperemos que hayan asimilado la lección.

- “Las barconeras”: Entraron un poco por los pelos en cuartos, me parece a mí, estos jóvenes chirigoteros de la capital, pero lo cierto es que la otra noche completaron una actuación de lo más simpaticona, a mi juicio, y con un nivel perfectamente digno de la segunda fase del concurso. En los pasodobles, en fin, se dedicaron a darle caña, ellos también, a la actual organización del concurso y a todos aquellos que forman la cúpula del mismo, por así decirlo, como los colectivos del Patronato, el Concejal de Fiestas o la mismísima alcaldesa de la ciudad, en el primero, y a ensalzar la figura de la gaditana, a continuación, en el segundo, con una letra bastante bonita, aunque un pelín tópica, desde mi punto de vista, al mismo tiempo. La materia prima para las letras de los cuplés, bastante divertidos ambos, por otra parte, la encontraron en la deteriorada dentadura de los familiares del futbolista jerezano Dani Güiza, en el caso de la primera, así como en la comparsa del Subiela, en el caso de la segunda, con la que se pitorrearon cariñosamente del tipo de su agrupación. Sembrao, vaya que sí, eso de que el Subiela y los suyos son clavados, este Carnaval, a los pajes de los Reyes Magos. Y es que otra cosa no, pero la comparsa de marras da tela de juego cada año, justo es reconocerlo, a la hora de escribir ese cuplecito de última hora que tan bien les viene a todos los autores para completar su repertorio y sorprender al personal. La chirigota, por lo demás, ya se ha despedido del concurso, tal y como era de prever, aunque pueden estar satisfechos, claro que sí, debido al buen sabor de boca que le han dejado a todos los aficionados. Esperemos que en los próximos años, en fin, vayan a más estos chavales.

- “Voces”: Verdaderamente extraordinario, sin más, el primer pasodoble que interpretó el pasado miércoles por la noche la comparsa de Subiela, un precioso homenaje al grupo de la peña Nuestra Andalucía, aquel que tantos éxitos cosechara a finales de los 70’ y principios de los 80’, y que escribiera su nombre con letras de oro en la historia del Carnaval, por lo tanto, al marcar toda una época, en el que su autor, Tino Tovar, fue entrelazando los nombres de todos sus componentes, de los que todavía se encuentran entre nosotros, por fortuna, como el Purri, el Silva, el Habichuela o el Galleguito, y de los que ya no están, por desgracia, como Juanaco, Carlos Brihuega, Pepe el Bombista o Jesús Monzón, el último de todos ellos que nos ha dejado, con los títulos de algunas de las agrupaciones más recordadas que sacaron en su día estos magníficos comparsistas, como “Los rumberos”, la única comparsa cuyo repertorio han confeccionado a medias, aunque no de forma conjunta, Antonio Martín y Pedro Romero, “Requiebros”, la primera agrupación de Antonio Martínez Ares, “Los napolitanos”, “Los tribunos”, “Navegantes gaditanos”, las tres del tándem formado por el mencionado Pedro Romero y Aurelio del Real, “Payos y gitanos”, “Pregones”, “Grandes genios”, también con la letra del maestro Pedro Romero, pero con Emilín Álvarez como músico, o “Los califas”, ya con la autoría completa de Enrique Laínez, solo para terminar declarándose, en el apoteósico remate de la letra, “andaluz, de la peña Nuestra Andalucía”. Muy buena letra, sí señor, que aplaudí a rabiar, por cierto, porque no era para menos, allá arriba en el gallinero. Lástima que el segundo pasodoble me pareciera ya, en cambio, otra de esas telenovelas que se montan últimamente el autor y el director de esta comparsa, a causa de su tono tan melodramático, y que en él se posicionaran además a favor de la mujer que fue condenada recientemente por darle una guantá a su propio hijo, tras ser denunciada por este, una postura que se me antoja, cuando menos, pelín cuestionable. Los cuplés, sobre la alcaldesa y sobre sus pelucas del año pasado, que tanto en Cádiz dieron que hablar, como los duros antiguos, aun estando simpaticones, la verdad, tampoco es que fueran nada del otro jueves, mientras que el resto del repertorio, pues bueno, me dejó tan indiferente como en preliminares, si les digo la verdad. Digamos que esta es una de esas comparsas que por mí podrían salir al escenario, cantar sus dos pasodobles y meterse otra vez pa dentro, vaya. Pero del tirón. El conjunto de voces, eso sí, hay que reconocer que suena de lujo, pero lo que cuentan, qué le vamos a hacer, aburre a las ovejas, como se volvió a comprobar el otro día, vaya, cuando todo el teatro se quedó cuajado de nuevo, o así, durante la interpretación del popurrí, tardando unos instantes en reaccionar y aplaudir una vez que se hubo terminado el mismo. Pese a todo, sin embargo, la comparsa estará luchando claramente por pasar a la final a partir del próximo lunes, me guste a mí o no.

- “Virgen a los 40”: Quizá fuera esta la agrupación más flojilla de toda la jornada del miércoles, ya que completó un pase, en líneas generales, bastante discretito, que vino a confirmar además el ligero bajón de calidad que han sufrido con respecto al año pasado estos chirigoteros de Algeciras. Los pasodobles, aunque simplemente correctos, tanto en lo literario como en lo musical, no estuvieron del todo mal, sin embargo, con una primera letra a favor de la eutanasia, se supone que al hilo del reciente caso de la italiana Eluana Englaro, y una segunda letra, igualmente comprometida, contra el racismo, que los niños ignoran por completo, ya podríamos aprender de ellos, cuando juegan en el parque con chavales de cualquier otra raza, según cantó la chirigota, mientras que en los cuplés, por su parte, destacó un poco más el primero, sobre el tipo de la comparsa del Subiela de nuevo, al ser considerablemente mejor que el segundo, en el que bromearon sobre los juguetitos sexuales, cómo no, de cierta vecina suya. Total, que la agrupación ha hecho un papel bastante digno dentro del concurso un año más, aunque tendrán que seguir mejorando, y mucho además, si es que de verdad aspiran a pasar algún lejano día la segunda criba del jurado.

- “La mare que me parió”: El broche de oro se lo puso a la velada, en último lugar, la comparsa de Antonio Martín, que cantó un poquito más relajada que el primer día, por cierto, y no tan tremendamente acelerada, gracias a Dios, aunque siguiera siendo un verdadero torbellino de principio a fin, y aunque verla en escena fuera un auténtico espectáculo aun, en definitiva, debido a lo electrizante de su repertorio y a la fuerza y la garra que desprende el grupo sobre las tablas del Gran Teatro Falla. En lo que respecta a los dos nuevos pasodobles que interpretaron la noche del miércoles, lo cierto es que ambos estuvieron bastante bien, pese a lo cual no dejo de tener una cierta sensación de que viene flojillo de letras, este año, el amigo Martín, más que nada por los temas que ha escogido tratar hasta el momento durante la presente edición del concurso. De los cuatro pasodobles que lleva cantados por ahora su agrupación, en fin, uno de ellos lo han dedicado a criticar las ínfulas de quienes pretenden organizar un concurso de Carnaval en Sevilla, que no está mal y va a remolque de la actualidad, pero que no dejó de resultar, en el fondo, una nueva repetición de su mismo discurso de siempre, de un tiempo a esta parte; otro lo han destinado, como fue el caso del segundo del miércoles, a defender al pregonero del año pasado, Antonio Martínez Ares, de todas las críticas que le andan lloviendo este Carnaval, lo cual le honra, al maestro Antonio Martín, por aquello de haberse mantenido en sus trece, tras piropearlo hace un año con “Los héroes del 3x4”, y haberse mostrado coherente al respecto (aunque ambas letras también tengan, ojo, su puntito oportunista y efectista, para qué nos vamos a engañar), pese a lo cual se me antoja un tema bastante intrascendente y tontorrón, la verdad, con el que malgastar una letra, que digo yo que habrá asuntos más importantes de los que hablar que de si Martínez Ares sí o Martínez Ares no; y los dos restantes, por último, han girado en torno a sendos temas, el de las prostitutas en preliminares y el de los ancianos a los que abandona su familia en cuartos, que además de estar ya bastante trillados, claro está, ni guardan una especial relación con la actualidad, ni guardan una especial relación con Cádiz, pilares ambos sobre los que debe sustentarse, a mi juicio, cualquier copla de Carnaval. Total, que tras este recuento nos encontramos con cuatro pasodobles impecablemente escritos (faltaría más, vaya, tratándose de Antonio Martín), pero cuyos temas no me parecen, siendo sinceros, particularmente interesantes, ni novedosos, ni emocionantes, ni nada de nada, en resumidas cuentas. Claro que tres cuartos de lo mismo podría decirse sobre casi todos sus rivales de este año, pero bueno. Su comparsa, de todos modos, cuenta además con el problema añadido de la música, puesto que la que ha compuesto en esta ocasión es bastante buena, evidentemente, desde ese punto de vista, pero tan solo admite, me temo, letras guerrilleras y cañeras, lo que puede desembocar en una batería de pasodobles un tanto desequilibrada, a mi entender, en la que falte algún que otro piropillo y demás. No hay más que ver, en fin, cómo el pasado miércoles tuvo que abordar el tema de los ancianos, desde el punto de vista de un niño que se dirige a su padre lleno de rabia por llevarse al abuelo a una residencia, para poder adaptarse así al tono tan condenadamente agresivo de la música que lleva este año. Pese a todo, aun les quedan dos nuevos pasodobles por cantar, al menos, durante las semifinales, con lo que todavía puede sorprendernos en este aspecto, quién sabe, el amigo Antonio Martín. Los dos nuevos cuplés que la agrupación le ofreció al respetable, por último, estuvieron bastante por debajo del resto del repertorio, como suele ser habitual en la modalidad, con una primera letra sobre el programa televisivo “Se llama copla” que no pasó de simpaticona y una segunda letra que ni siquiera intentó hacer reír al respetable, al tratarse de una copla de carácter reivindicativo, en contra de la violencia de género. Una forma como otra cualquiera de quitarse el muerto de encima, ya ven, y ahorrarse un cuplecito. Semejante detalle no ensombreció, sin embargo, una actuación bastante brillante, por lo demás, que les mantiene en la lucha por la final, decididamente, a la espera de lo que nos traigan, como el resto de las favoritas, durante las semifinales.

Nada más. Lo dejo aquí, por el momento, que ya me he enrollado bastante hoy. Próxima parada: la quinta sesión de los cuartos de final, que se desarrolló en el Gran Teatro Falla el pasado jueves por la noche.

Un saludo.





249
De: Vegallana Fecha: 2009-02-15 21:00

La verdad es que a mí no me parecen mal vuestras propuestas, más bien todo lo contrario (bueno, quizás me parezca un poco radical lo del jurado unipersonal propuesto por Alfred, aunque la organización se ahorraría un pico con el catering). Incluso creo que podrían combinarse con la actual: es decir, seguir adjudicando puntuaciones numéricas (aunque más sencillas: no sé, valorar conjuntamente cada actuación del 0 al 10, por ejemplo) y matizarlas con los juicios impresionistas de cada uno, tras la consiguiente deliberación (la deliberación parece ser algo inexistente en los últimos concursos, pues las decisiones del jurado suelen anunciarse apenas diez minutos después de que termine la última agrupación).

Por cierto, y cambiando un poco de tema: ¿podría alguien aclararme si este año en la final se exigirá que cada grupo estrene todas las letras de pasodobles/tangos y cuplés, o si seguirá pudiéndose repetir al menos uno? Porque lo de repetir letras en la final, a mí personalmente, aparte de la consiguiente decepción que me produce, me parece un signo de debilidad de la agrupación que lo perpetre (bien porque no tiene más que una batería de 7 pasodobles/tangos o cuplés, bien porque tienen más de siete pero los consideran de relleno). Con los cuartetos estaría dispuesto a escuchar alguna fórmula alternativa, porque hacer cuatro parodias distintas y de calidad me parece demasiado pedir. De momento, y dado el bajo número de cuartetos que se presentan al concurso, yo propondría, así a botepronto, pasarlos directamente de las preliminares a las semifinales, de modo que se ahorrarían la parodia de cuartos.



250
De: Vegallana Fecha: 2009-02-15 21:26

Me he dado cuenta ahora de que mi último mensaje ha aparecido después de tu crónica, Alfred, aunque tu crónica no estaba ahí cuando yo lo envié. En fin, que parece que hemos escrito casi al mismo tiempo. Por cierto, chapó una vez más por tu brillante desglose de las actuaciones del miércoles. Me he divertido mucho con tus reflexiones acerca de los gustos comparsísticos actuales a propósito de la actitud del público con respecto a la impagable comparsa de Villegas. Yo también me habría levantado si hubiera estado allí en el Falla (qué envidia).



251
De: Vegallana Fecha: 2009-02-15 21:28

Con lo de levantado quiero decir ponerme de pie a aplaudir, no sean malpensados, que ya he expresado mi admiración por esta comparsa en alguna que otra ocasión.



252
De: Alfred Fecha: 2009-02-15 22:36

Hombre, lo del jurado unipersonal está claro que es más una coña que cualquier otra cosa, porque tampoco creo que nadie estuviera dispuesto a echarse sobre los hombros tanta responsabilidad. Eso sí, no es menos cierto que para cualquier componente del jurado ha de suponer un fastidio el tener que cargar con los posibles errores de sus cuatro compañeros, que ya bastante tiene uno con los suyos propios, vaya, como para tener que andar pagando el pato por culpa de los demás. Pero bueno, es una de las cosas a la que se exponen, hoy por hoy, al aceptar el cargo.

En los últimos años los fallos los emite el jurado tan solo unos minutos después de que actúe la última agrupación de la fase correspondiente simple y llanamente porque no hay deliberación que valga, en efecto. Cada vez que una agrupación canta, todos los miembros del jurado la van puntuando sobre la marcha, de tal manera que cuando acaba la actuación se cogen todos esos puntos, se los pasan al notario, para que dé fe, y se introducen en el ordenador, siendo completamente inamovibles a partir de ese mismo instante. Total, que en lugar de decidir cuales pasan una vez que las han escuchado todas y las pueden comparar unas con otras, lo que se hace es darle a la tecla de rigor y ver el listado de los grupos clasificados, según todas las puntuaciones que han ido dando previamente. Y todo para evitar que el jurado delibere, lo que en el paranoico mundillo del Carnaval parece equivaler a conspirar, automáticamente. Que está claro que el jurado ya se buscará sus artimañas, con eso y con todo, para llevar un cierto control de lo que hace, y rectificar posibles errores (cosas como las que apuntaba WWFan, de variarle repentinamente la puntuación del tipo a una determinada agrupación, etc, etc...) pero la verdad es que el sistemita este de los puntos en lugar de facilitarles la labor se la entorpece, me parece a mí, y bastante además.

Este mismo año, por cierto, tanto Manuel Morera, en una columna, como Juan Carlos Aragón, en sus memorias, han sugerido, desde el Diario, que se elimine todo el asunto este tan complejo de las puntuaciones, y se simplifique mucho más todo lo relacionado con el jurado. El debate está ahí, pues.

Por lo que respecta al tema de poder repetir parte del repertorio o no durante la final, creo que eso no se ha modificado este año, con lo que sí, todas las agrupaciones podrán repetir, aparte de la presentación, el estribillo y el popurrí, un tango o un pasodoble y un cuplé.

Yo la verdad es que no veo mal esa fórmula intermedia, que garantiza una serie de coplas inéditas durante la final, pero que al mismo tiempo les permite a los distintos grupos repetir aquellas que más hayan pegado en los pases previos. Si luego alguna agrupación, además, quiere estrenarlo todo para sacarle ventaja al resto, y encima lo nuevo que canta es todo bueno, pues mejor que mejor, claro está.

Un año, no obstante, se obligó a que todas las agrupaciones lo estrenaran todo durante la última sesión del concurso, y lo único que se consiguió fue que cada grupo cantara lo más flojo que llevaba, aquello que no había cantado antes para asegurarse un hueco en la final. Porque no nos engañemos, oigan; una vez dentro de la final el premio casi que es lo de menos. Por el contrario, fue una lástima que agrupaciones como "Los enterraores del siglo XX", por ejemplo, no pudieran interpretar en la final algunas de sus coplas más emblemáticas, tales como el pasodoble a Salvochea o a los mostradores de La Viña, que son las que han terminado quedando luego, aunque alguien que vea ahora la final de ese año no pueda disfrutar de ellas. Por eso digo que no me parece mal, en fin, la fórmula intermedia que hay ahora mismo.

Un saludo.




253
De: WWfan! Fecha: 2009-02-16 14:58

Es que el modelo actual creo que al revés, favorece la especulación y el mal rollo.

El año pasado, por ejemplo, ganó Los Carapapas y resulta que en el primer pase iban sextos.
Caso parecido al de Los que salimos por gusto del Canijo que incluso en la final estaban tercero y parece ser que se dieron cuenta que o les daba el primero o no salían vivos del Falla.
Le preguntaron al Selu por esto y dijo que ganó el que se lo merecía. Esto pasa en comparsas y hay navajazos.

El año pasado tuvo más puntuación en la final Las Pitorisas que en el primer pase.
Y bueno, no hace falta recordar lo que les pasó a Las Pitorisas en la final.



254
De: WWfan! Fecha: 2009-02-16 22:03

Mejoran con respecto al algo decepcionante pase anterior tanto el coro de Kiko Zamora como la chirigota del Canijo... De hecho al Canijo se le nota que todo lo bueno lo tenía para este pase. Quizás sea demasiado tarde...



255
De: WWfan! Fecha: 2009-02-16 22:53

Que bonito suenan Los Trasnochadores. Si no fuera porque me cuesta entrar en su pasodoble me parecería que podría ponérselo difícil a Quiñones para el primer premio...



256
De: Alfred Fecha: 2009-02-17 06:34

Me pongo a continuación con los comentarios correspondientes a la quinta sesión de los cuartos de final, que tuvo lugar el jueves pasado, como decía, en el Gran Teatro Falla.

- “Los que se mueren por la pipa de la Paz… de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar”: Un tanto más flojilla que la primera, en preliminares, la segunda actuación de este coro, la otra noche en cuartos, y no solo porque fuera prácticamente imposible que repitieran el magnífico golpe de efecto que tuvieron el primer día con lo del cuplé del tornado, que de ahí partíamos, sino porque las letras de los tangos, asimismo, también resultaron algo más normaluchas, desde mi punto de vista, en esta ocasión. Lo del primer tango, de hecho, es que no me entra en la cabeza, directamente. No entiendo, en fin, que después de los casi diez años que lleva saliendo ya este coro, a lo tonto a lo tonto, todavía sientan la necesidad de defenderse de quienes los critican mediante una copla, en lugar de asumir de una vez por todas que ya se encuentran completamente consolidados dentro de la fiesta, a estas alturas, como un coro más, cuyo peculiar estilo gustará más a unos y menos a otros, como le pasa a cualquier otra agrupación, y que a estos últimos jamás les van a agradar, qué le vamos a hacer, se pongan ellos como se pongan, hagan lo que hagan y canten lo que canten ¿Tan difícil es hacer lo que a uno le parezca más oportuno, en esto del Carnaval, sin preocuparse por lo que opinen los demás y sin tener que andar defendiéndose y justificándose cada año con un nuevo tango? Es que el coro va a cumplir cincuenta años en la calle, a este paso, y ahí van a seguir el Valdés y los suyos, erre que erre, con la misma cantinela de siempre, que mira que son pesaditos los tíos, cago en la mar. Pero nada, oigan, se ve que hay gente que no tiene remedio y que no se va a quedar con la copla en la vida. El segundo tango, en el que explicaron cómo les gustaría a ellos que fuera el alcalde de Cádiz, alguien que hubiera crecido aquí, de clase obrera, amante de todas nuestras tradiciones y demás, no hubiera estado mal, por su parte, de no ser porque me recordó mucho a otro muy similar, vaya por Dios, que cantara hace años el coro de los niños con “¡Qué latazo!”, justo antes de que la Teo tomara el relevo de Carlos Díaz. Una simple coincidencia, supongo, pero que a mí me chafó el tango de marras, ya ven, al sonarme a algo ya conocido. Los cuplés, en último lugar, se mostraron simpaticones, con sendas letras sobre la posibilidad de que Cortadura quede convertida en una playa nudista y sobre un improbable romance entre la Duquesa de Alba y Felipe González, respectivamente, si bien también me parecieron algo inferiores, la verdad, a los que interpretaron estos mismos coristas de la capital durante su primera actuación. Pese a este ligero bajón de calidad, no obstante, el coro ha logrado el pase a las semifinales de forma totalmente merecida, con lo que tendrá una nueva oportunidad de sorprendernos y agradarnos a todos, el próximo miércoles, si no para entrar en la final, de lo que tienen bastantes pocas posibilidades, sí para dejarnos un buen sabor de boca, al menos, tras su paso por el concurso.

- “Los mimosos”: Otra agrupación que acusó un cierto bajón de calidad el jueves, con respecto a su primer pase, fue esta chirigota de Trebujena, con el agravante de que se trataba, claro está, de uno de esos grupos que se habían colado en cuartos por los pelos, razón por la cual se notó todavía más el modo en que flaquearon la otra noche, al no mostrarse a la altura de la segunda fase del concurso. Vamos, que la chirigota completó una actuación más que digna, en líneas generales, pero demasiado discretita, tal vez, para lo que se espera de una sesión de cuartos. Los dos nuevos pasodobles que cantaron, por ejemplo, no pasaron de correctos, con una primera letra en contra de los padres que abusan de sus propios críos que no dejó de recordarme, por cierto, a otra similar de “Los de Capuchinos”, de Manolito Santander, a causa de su estructura, y una segunda letra, después, sobre el trágico accidente aéreo ocurrido este último año en Barajas, de esas lacrimógenas que no aportan absolutamente nada, a mi juicio, y que lo único que parecen hacer es recrearse en el dolor y en la miseria de la catástrofe de turno. Los cuplés, por su lado, cubrieron el expediente y poco más, con dos nuevas letras sobre cierto niño que no paraba de molestarles un día, en su trabajo de estatuas vivientes, y sobre sus relaciones sexuales con la parienta, respectivamente, que estuvieron simpaticonas, no digo que no, pero que tampoco fueron nada del otro jueves, la verdad. Deberán trabajar duro de cara al futuro, pues, estos chirigoteros de Trebujena, si es que aspiran a seguir pasando a cuartos cada año, por lo menos, o incluso a sobrepasar, dentro de un tiempo, dicha fase del concurso.

- “Al fresquito”: Muy buen papel, el que realizaron finalmente durante su segunda actuación estas muchachas de la capital hispalense, a pesar de que casi nadie contara con ellas, en principio, dentro del concurso, y es que definitivamente se han visto muy beneficiadas, sí señor, por el cambio de autor que han experimentado este año, al haberse puesto ahora en las manos de José Antonio Alvarado, uno de los responsables creativos de la chirigota de Sevilla, que les ha proporcionado un tipo bastante mejor que el que nos trajeron el año pasado con “Mujeres”, a pesar de su sencillez, y que les ha confeccionado un repertorio, asimismo, de lo más completito y agradable. Diga lo que diga un buen amigo mío, eso sí, a mí me parece que la comparsa va un pelín chillada a ratos, y que hay momentos en que sus componentes parecen desgañitarse un poco para alcanzar los tonos necesarios, aunque por lo general no suenen malamente las chavalas, a decir verdad. En lo que respecta a las nuevas coplas que interpretaron la otra noche, me gustó bastante el primero de los dos pasodobles, con una letra sobre la ley de la memoria histórica que cantaron en primera persona, desde su tipo de ancianas, demandando su derecho a conocer el paradero de quien fuera su gran amor antes de que lo fusilaran durante la Guerra Civil, un tanto mejor que el segundo, con el que estas comparsistas de Sevilla celebraron su triunfo de este año, tras haber superado la primera criba del jurado, al mismo tiempo que le dedicaron un afectuoso recuerdo, vaya, a todos aquellos paisanos suyos que no han corrido la misma suerte que ellas dentro de la competición. Y es que no deja de estar un poquito visto, la verdad, eso de “mis gargantas os las dejo prestadas”, que ya le cantaran “Los enterraores del siglo XX” a los Carapapas, en fin, cuando estos se quedaron fuera de la final con “Los clásicos básicos”, creo, aquel mismo año. Lo que sí que me parece bastante destacable de los pasodobles, en cambio, es el modo en que están rematados los mismos desde el punto de vista musical, ciertamente bonito y elegante, en mi opinión. En los cuplés, por otra parte, lograron arrancarle alguna que otra carcajada al personal, como ya sucediera durante su primer pase, que no es poco, desde luego, en estos casos, con dos letras bastante simpaticonas, sobre cierta despedida de soltera a la que acudieron estas entrañables viejecitas a las que representan, la primera, y sobre todas las medicinas que han de tomarse las mismas, de igual manera, debido a sus múltiples achaques, la segunda. Un segundo pase bastante lucido, por lo tanto, el de estas chavalas sevillanas, que agradaron sobremanera al respetable el jueves pasado y que en última instancia se han quedado, para asombro de todos, incluidas ellas mismas, a las puertas de semifinales. Esperemos que la comparsa mantenga en lo sucesivo la línea ascendente que ha iniciado este año, en fin, y que pronto estén luchando por algo más que por el pase a cuartos estas simpáticas muchachas de Sevilla.

- “Air con el carair, carair, carair, las compañías aéreas que tiene mi Cai”: Ya lo comentamos hace un par de días por aquí, creo, así que no le sorprenderá a nadie si afirmo que el Yuyu y compañía sufrieron un pequeño traspiés, de cara a la competición, el pasado jueves por la noche. Efectivamente, bajaron un tanto el listón, con respecto al primer día, al cantar dos nuevos pasodobles y dos nuevos cuplés sensiblemente inferiores, en mi opinión al menos, a los que interpretaron en preliminares, y claramente por debajo, en cualquier caso, de lo que se esperaba de ellos ahora en los cuartos. El primer pasodoble, sobre la diversidad étnica que vienen observando entre los habitantes de su bloque de un tiempo a esta parte estos chirigoteros de la capital, no estuvo mal del todo, por ejemplo, aunque le faltara un poco de pegada a algunos de los golpes que fueron encadenando, como de costumbre, a lo largo de la letra, pero el segundo sí que me pareció ya, en cambio, bastante flojillo, al partir de una premisa, qué hubiera pasado si los franceses nos hubieran conquistado finalmente, que ya habían planteado y desarrollado con anterioridad los Carapapas, qué mala memoria que han tenido el Yuyu y los suyos, caramba, el año de “Napoleón, Pepe Botella y vámono con ella”, como enseguida recordamos, por el contrario, muchos aficionados. Total, que la chirigota no hiló demasiado fino con los pasodobles, en resumidas cuentas, durante su segunda actuación, como tampoco lo hizo luego, desde mi humilde punto de vista, con los dos cuplés. Y es que la coña esa de utilizar la expresión deportiva “romper el servicio”, con connotaciones sexuales, como ellos hicieron en el remate del segundo, está ya más vista, a mí que no me digan, que mear en pared. El primero, sobre los temores del Papa cuando vuela con esta compañía aérea tan chirigotera y tan chapucera, sí que estuvo algo mejor, por el contrario, sin que tampoco fuera, a pesar de todo, ningún pelotazo. Así pues, la chirigota completó el jueves, en definitiva, un pase algo más flojo de lo esperado, que incluso puede haberles costado la lucha por la final, quién sabe, tal y como está hoy por hoy el panorama dentro de la modalidad. Veremos a ver con qué intentan remontar el vuelo, nunca mejor dicho, el próximo martes.

- “La Factoría”: Ya he comentado en alguna que otra ocasión estos días, creo, que este año está el patio especialmente revolucionado, dentro del mundo de la comparsilandia, lo que volvió a comprobarse una vez más la otra noche, ya ven, cuando el amigo Luis Rivero le contestó con su primer pasodoble al maestro Antonio Martín, como ya lo hiciera un par de jornadas antes, asimismo, Juan Fernández, el autor de “La imposible fábrica de sueños”. Pero bueno, ya anuncié yo también el año pasado, y ahí estarán mis comentarios de entonces para certificarlo, que lo del nuevo certamen de Carnaval que quieren organizar algunos en Sevilla iba a traer cola, lo que igualmente se está comprobando ahora, asimismo, durante la presente edición del concurso, y es que ese fue precisamente el tema sobre el que Luis Rivero quiso replicarle, con su primera copla del jueves, al bueno de Antonio Martín, abogando por el derecho que tienen los sevillanos a montarse un concurso de Carnaval, si es que así lo desean (y sin enterarse, como todos los que se han posicionado en ese sentido, de que el problema no es que organicen su propio concurso, sino las ínfulas con que sus impulsores pretenden hacerlo, o sea, que no es una cuestión de fondo, creo yo, sino de forma), y volviendo a reivindicar, como ya hiciera en algún pasodoble suyo anterior, la gilipollez esa de que el Carnaval ya no es de Cádiz, sino de toda Andalucía, quién sabe si para ganarse las simpatías del personal por ahí afuera, de esa forma, y poder pillar así algunos contratitos más a lo largo del año. Sí, digo bien; gilipollez, porque eso es exactamente lo que me parece semejante afirmación. Lo siento mucho, pero a mí particularmente, como gaditano y aficionado a la fiesta, no me sale de los cojones que la misma se desligue, cuando se hable de ella y de nuestro concurso, del nombre de Cádiz, para pasar a considerarse el Carnaval de Andalucía, o cualquier otra soplapollez similar, cuando han sido Cádiz y los gaditanos, y nadie más, quienes se la han currado durante más de un siglo, hasta llegar a convertirla, para bien o para mal, en lo que es ahora. A partir de ahí, y una vez que eso haya quedado bien clarito, que se sume a la fiesta quien lo desee, pero sin perder de vista sus raíces y sin querer desvirtuarla, que ya nos encargaremos nosotros de que todo el mundo se sienta como en su casa, no lo duden, a condición de que nadie olvide jamás, eso sí, que no lo es en realidad, ni descuide por ello las más elementales normas de cortesía que cualquier persona bien educada ha de tener en cuenta cuando se encuentra de visita en un hogar ajeno. Que ya está bueno lo bueno, cago en la mar, y ya va siendo hora de que se pongan los puntos sobre las íes, me parece a mí, en este tema en particular. Como ya lo he hecho y ya me he quedado a gusto, no obstante, prosigo comentando ahora, venga, va, el resto de la actuación de la comparsa. El segundo pasodoble, que cantaron minutos después, me pareció también de lo más endeble, para qué nos vamos a engañar, no ya porque esté de acuerdo o no con su mensaje, como ocurría con el anterior, sino por su tono tan melodramático y su temática tan requetesobada. Tan visto está ya el rollo este de la viuda loca que continúa viviendo como si su marido no hubiese muerto, de hecho, que el año pasado, sin ir más lejos, la comparsa de los Majaras llevaba una letra muy parecida a esta otra del amigo Luis Rivero. No es por nada, en fin, pero los autores del Carnaval deberían escuchar mucho más a las demás agrupaciones, para no repetir temas y enfoques de un año para otro de esta manera. Porque no soy malpensado, claro, y doy por supuesto que se tratará de simples coincidencias, aunque no faltará quien pueda pensar, y con cierta base además, como vemos, todo lo contrario. En los cuplés, curiosamente, sí que estuvieron bastante bien, en cambio, estos comparsistas de la capital, que le dedicaron el primero al ataque terrorista que vivió allá en la India, hace unos meses, la payasa de Esperanza Aguirre, y el segundo a las posibilidades de ascenso con las que cuenta este año el Jerez Deportivo, rematándolos ambos, en un tic muy propio del autor, con el mismo final. Por ir abreviando, no obstante, la agrupación de Luis Rivero y compañía completó la otra noche una actuación, sea como sea, bastante normalita desde mi punto de vista, si bien hay gente, fíjense qué cosas, que sí que la sigue metiendo todavía en su quiniela para la final. Yo reconozco que esta es una de las muchas comparsas punteras que tengo atravesadas este año, a causa de esa estética tan hortera que tiene, de ese tipo tan inconcreto y falto de sustancia que representa (¿?), y de las diversas chorradas que han soltando hasta el momento a mi juicio, también, para qué lo vamos a negar, por lo que quizá no sea completamente objetivo, de todas formas. Ya veremos, en cualquier caso, cómo evoluciona la agrupación durante las semifinales.

- “Los robó de cocina”: Bastante simpática, en líneas generales, la segunda actuación de estos jóvenes chirigoteros gaditanos, que definitivamente se han resentido, con eso y con todo, por la pérdida de su anterior autor, José Juan Pastrana (quien escribe y compone en esta ocasión, recordemos, para “Las barconeras”), porque “Los de la carpa”, su última agrupación, estuvo un tanto mejor, a decir verdad, que estos singulares robots con los que se han presentado este año, y con los que no han logrado, a diferencia de lo que ocurrió el pasado Carnaval, ojo, el pase a las semifinales. La música del pasodoble, obra de Jesús Bienvenido, volvió a parecerme, por cierto, un auténtico cantazo, al sonar a refrito chungo de sus composiciones para “Los mendas lerendas” y “Los trasnochadores”. De cara al próximo Carnaval, pues, deberían buscarse otro músico estos chavales, y a ser posible uno que pegue más con su estilo gamberro y desenfadado de siempre, en fin. Las nuevas letras que estrenaron, por lo demás, no estuvieron malotas, ni por lo que respecta a los pasodobles, el primero, cargado de escepticismo para variar, sobre la presunta panacea del 2012, y el segundo, muy crítico con las puñaladas traperas que se lanzan en las coplas muchos autores actuales, demasiado ombliguistas en ese aspecto, con un bonito homenaje, en última instancia, a los viejos copleros de toda la vida, tan alejados por lo general de semejantes mamoneos, ni por lo que respecta, tampoco, a los dos nuevos cuplés que interpretaron el pasado jueves por la noche, los cuales giraron, en ambos casos, en torno a lo difícil que les resulta encontrar algún sitito apartado en el que gozar de un ratito de intimidad con sus respectivas parejas, a estos jóvenes chirigoteros de la capital. A todo esto, se agradeció el detalle de que cambiaran la presentación, al comienzo de su intervención, para intentar mejorar la que ofrecieron en preliminares, si bien no me gustó nada, por el contrario, la aparición en escena de dos componentes de la chirigota “Huele a ropero” después, justo antes de que cantaran los cuplés, en uno de esos shows sin pies ni cabeza que algunas agrupaciones montan, entre copla y copla, para intentar caldear el ambiente por medios totalmente ajenos a su repertorio, y totalmente ilícitos también, en consecuencia, desde mi particular punto de vista. Hasta aquí llegaron, de cualquier modo, dentro del concurso, por lo que ahora deberán pensar en la calle y en todo lo que les queda por delante a lo largo de la semana de Carnaval, que a buen seguro será, claro que sí, mucho y bueno. En el Falla, por lo menos, nos han dejado uno de los mejores estribillos de este año.

- “La tribu del compás”: ¿Recuerdan ustedes lo que escribía servidor un poco más arriba sobre el primer tango del coro de Valdés, aquel que dedicaron a defender su peculiar manera de entender la modalidad y el Carnaval, por millonésima vez consecutiva, durante su segunda actuación? Pues bien, aplíquenselo al primero de los dos pasodobles que cantó el pasado jueves esta comparsa portuense, en el que el grupo volvió a reivindicar una vez más su particular estilo, no se sabe muy bien ante quién, que así acabamos antes, me temo. Pero qué cansina que es la gente, me cago en la puta. Vamos a ver, señores gitanos de la comparsa de El Puerto, hagan ustedes cada Carnaval la comparsa que les salga de los mismísimos huevos hacer, y dejen que cada cual la acoja luego, a su vez, como le salga de los mismísimos huevos, también. No creo que sea tan complicado, cojones. En fin, me niego a perder más tiempo comentando este tipo de letras, de las que ya paso como de la mierda por lo estúpidas y repetitivas que resultan, así que mejor me centro ya en el segundo pasodoble que interpretó la comparsa, notablemente mejor, gracias a Dios, que el anterior. Muy buena esta segunda letra, del maestro Pedro Romero, sí señor (la otra dudo que sea de él siquiera, vaya), con la que vinieron a criticar, reivindicando el lenguaje y las cosas de Cádiz, a todos esos politiquillos que pretenden gobernarnos ignorando nuestras raíces y nuestras señas de identidad, o eso entendí yo, al menos, ya que el mensaje último de la copla tampoco me terminó de quedar del todo claro, no crean. Supongo que sí que iban por ahí los tiros, pese a todo, y aunque así no fuera el pasodoble me seguiría pareciendo una auténtica maravilla, la verdad, tan solo por el tremendo gaditanismo que derrochó en su vocabulario, que al final siempre tienen que llegar los más veteranos de la fiesta, queda claro, para hacer este tipo de cosas. Los cuplés, por último, estuvieron regular na más, en cambio, por lo que la comparsa se ganó justamente el acceso a las semifinales, la otra noche, pero dudo mucho que vaya a estar luchando este año, entre unas cosas y otras, por pasar a la final. De eso desde luego que se vayan olvidando, en fin, estos buenos amigachos de El Puerto.

- “Los Taranto Raptors”: No me gusta ser mal pensado, por lo general, pero lo cierto es que hay casos en que a uno no le queda más remedio. No deja de llamarme la atención, en fin, que la agrupación que más le sorprendió a todo el mundo que pasara a cuartos, y que peor papel ha hecho, sin lugar a dudas, durante su segunda actuación, cuente con la autoría, fíjense ustedes qué casualidad, de Jaime Fernández de la Puente, mano derecha de Paco Cárdenas, el presidente de la Asociación de Autores del Carnaval de Cádiz, dentro de dicho colectivo, uno de los que organizan el concurso, no lo olvidemos, desde el Patronato. No es que uno esté acusando a nadie de nada, claro está, pero el detalle, para qué lo vamos a negar, da que pensar. Teorías conspiratorias al margen, la chirigota de estos chavales de Sanlúcar demostró no estar a la altura, en absoluto, de lo que cabe exigirle ya a cualquier agrupación en cuartos, con dos pasodobles flojísimos, el primero sobre la crisis y el segundo sobre el mundo de la prensa rosa, que remataron, no sé muy bien por qué, con un toquecito final para la Ministra de Igualdad, la gaditana Bibiana Aido, y dos cuplés, asimismo, de lo más cortitos, uno sobre el uso que la parienta de estos jóvenes chirigoteros le acabó encontrando al anillo vibrador que le compraron y el otro sobre la cuenta naranja del banco ING Direct. Total, que pasaron con más pena que gloria, por los cuartos, estos carnavaleros de la provincia, que jamás debieron haber accedido, definitivamente, a la segunda fase del concurso. El jurado sabrá, no obstante, por qué decidió darles esa oportunidad.

- “El batallón de la orilla”: Los que sí que completaron una actuación digna de cuartos, cuando menos, por más que la misma no dejara de resultar un poquito anodina, al mismo tiempo, fueron estos comparsistas algecireños, cuyo primer pasodoble giró en torno al mundo de la justicia, que criticaron duramente al hilo de la famosa multa que se le impuso al juez Tirado como único castigo por su fatal error, aquel que desembocara, ya saben, en el trágico caso Mari Luz, y cuyo segundo pasodoble, igualmente crítico, abordó el tema de la Iglesia y de sus continuas objeciones a la investigación con células madre. Los cuplés, tirando a reguleros ambos, se ciñeron los dos, por su parte, al tipo de soldados de arena que representa este año la agrupación, con sendas historietas sobre la fauna marina y las familias que visitan la playa durante el verano que apenas lograron arrancarle la sonrisa, para qué nos vamos a engañar, al público presente en la sala. Eso no deja de ser moneda común, pese a todo, dentro de la modalidad, por lo que podría considerarse una actuación más que correcta, en resumidas cuentas, la que realizó el jueves pasado la comparsa de Algeciras, que no ha llegado a agradar tanto como en otras ocasiones, sin embargo, durante el presente Carnaval, pasando más bien desapercibida, me parece a mí, entre los aficionados. El año que viene, quién sabe, quizá tengan más suerte y conecten más con el personal. Este año por de pronto, me temo, hasta aquí han llegado dentro del concurso.

Y eso es todo, ya ven, por lo que respecta a la quinta sesión de los cuartos de final, que se celebró la semana pasada en el Gran Teatro Falla. Mañana intentaré colgar la crónica correspondiente a la sexta, la del viernes, a ver si me da tiempo y dejo de acumular tanto retraso, en fin.

Un saludo.






257
De: WWfan! Fecha: 2009-02-17 23:30

Genial el cuarteto del Gago en la sesión de hoy.
Y genial el punto de Canal Sur...
"Piñas" por el 1er premio.



258
De: WWfan! Fecha: 2009-02-18 00:02

Juan Carlos Aragón debería plantearse qué coño ha hecho este grupo en el ensayo porque cada uno si cada uno cantara por su lado, recordándome a los Sayonaras del Yuyu de hace 2 años, bastante más lamentable en el caso de ser comparsa.
Eso sí, la veo bastante bien escrita. Y el primer pasodoble cojonudo.



259
De: Vegallana Fecha: 2009-02-18 00:50

Pues sí, WWfan!, eso digo yo: ¿qué habrá hecho esta gente en los ensayos? Una verdadera pena, porque llevan una excelente batería de pasodobles: los dos de hoy de chapó.



260
De: Alfred Fecha: 2009-02-18 07:27

Venga, vamos allá con los comentarios correspondientes a la última sesión de los cuartos de final, que se celebró en el Gran Teatro Falla el pasado viernes por la noche.

- “La musigadité”: Al igual que hicieran el día anterior “Los robó de cocina” en uno de sus pasodobles, los coristas de Paco Martínez Mora también abrieron su tanda de tangos, la otra noche, con una primera letra dedicada a criticar las numerosas puñaladas que se lanzan los carnavaleros de hoy en día los unos a los otros, especialmente en el mundo de las comparsas, así como a ensalzar a los viejos copleros, auténticos “señores del Carnaval”, como ellos los denominaron, que jamás descendieron a semejantes arenas. Una copla, como ya me ocurriera con el pasodoble de la chirigota, con la que no podría estar más de acuerdo, obviamente, pero que me parece que sobra, con eso y con todo, por cuanto lo único que se consigue con este tipo de letras al final es añadir más leña aun, si cabe, al fuego de todas esas rencillas y rivalidades que existen, por absurdo que parezca, dentro de nuestro Carnaval, entre muchos de los grupos y los autores. El tango en cuestión estaba bastante bien construido, de todas formas, por lo que pocas pegas más se le pueden poner, en realidad, al mismo. El segundo, que tampoco estuvo nada mal, por su parte, nos trajo ya una crítica de otra índole bien distinta, puesto que en él compararon la ciudad de Cádiz con una goleta, estos coristas de la capital, solo para lamentarse en última instancia por lo mal gobernada que se encuentra la misma, desde su punto de vista, debido a la ineptitud de sus tres principales tripulantes, el Ayuntamiento, la Junta de Andalucía y el gobierno central. Más que correctos, en definitiva, los dos nuevos tangos que interpretó el coro el viernes por la noche, a los que les siguieron luego sendos cuplés, simpaticones, sin más, el primero sobre la llegada de la crisis al concurso y el segundo, con un guiño a las lesbianas del coro de Valdés, sobre el día de los enamorados, con el que coincidió aproximadamente la sesión. Un segundo pase bastante completito, por lo tanto, el de Paco Martínez Mora y los suyos el otro día, lo que les ha valido estar, por derecho propio, ahora en las semifinales, aunque no cuenten con demasiadas opciones de pasar a la final, me temo, durante la presente edición del concurso.

- “Venimos con lo puesto”: Ya era hora, oigan, de que alguna agrupación de Sevilla se pronunciara sobre el polémico nuevo concurso que algunos pretenden organizar ahora allá en la capital hispalense, tal y como hizo esta chirigota el viernes pasado con el segundo de sus pasodobles. Lo más curioso es que en el mismo no desmintieron o negaron la existencia de dicha iniciativa, ni las desmedidas ínfulas que se le han achacado a sus impulsores este Carnaval, sino que se limitaron a desligarse de la misma y a puntualizar que no todos los sevillanos están de acuerdo con ella, o con la forma en que pretende llevarse a cabo al menos, desde el mismo instante en que tan solo Cádiz, por historia, por cultura y por tradición, puede ostentar el protagonismo absoluto en estas fechas del año, y portar, por derecho propio, el estandarte de la fiesta, ante toda Andalucía , España y la Humanidad, que diría el himno de Don Blas Infante. En declaraciones posteriores a la actuación, de hecho, el autor de la letra explicó un poco más su postura con respecto a todo este embolado, para los micrófonos de Onda Cádiz Radio, comentando que todo había sido cosa del alcalde de Sevilla, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, quien había querido aprovechar en un momento dado el tirón del tercer premio que obtuvieron estos chirigoteros en el Falla el año de “¡Esto es pa verlo!”, para organizar un concurso a nivel regional que intentara hacerle sombra al de Cádiz en cuanto a número de participantes, cobertura mediática y demás, utilizando como cebo para atraer a las agrupaciones de toda la geografía andaluza, pero más concretamente a las de la propia Tacita, claro está, unos premios de lo más jugosos desde el punto de vista económico. Una vez vistas las aspiraciones del citado señor Monteseirín, tras reunirse con él, decidieron retirarse del proyecto, no obstante, estos chirigoteros sevillanos, que habrían apoyado, decían, un concurso de carácter mucho más modesto y local, allá en Sevilla, pero no este intento tan descarado de robarle protagonismo a Cádiz durante el Carnaval. Total, que tampoco andaban demasiado desencaminados, como verán, todos aquellos autores que se han posicionado este año y el anterior en contra de la iniciativa, por el modo en que esta se planteó desde el principio, si bien es cierto que tampoco se puede culpar a toda una ciudad por las chaladuras de sus gobernantes, como bien puntualizó esta chirigota. Queda todo aclarado, pues, por el momento, en lo relativo a este asunto. En el primero de los pasodobles, no tan interesante ya, como es lógico, por aquello de tratar un tema muchísimo menos candente, lanzaron una crítica de carácter bastante más general, en cambio, contra el triste panorama de la actual sociedad española, en la que cataron políticos, obispos, maltratadores y demás gente sin corazón, que hacen que estos maniquíes no lamenten, afirmaban ellos, su condición de muñecos sin vida, pues la prefieren antes que parecerse a semejantes individuos, mientras que en los dos cuplés, por último, se mostraron ciertamente acertados, estos chirigoteros sevillanos, con sendas letras bastante divertidas sobre las pasadas olimpiadas y sobre el conocido periodista de la prensa rosa Jesús Mariñas. Un buen segundo pase, en fin, el que completó el pasado viernes esta chirigota, que logró colarse así en las semifinales, donde ya sí que terminará seguramente, sin embargo, su andadura por la presente edición del concurso.

- “Los ruinas”: Buenos pasodobles, los dos que interpretó el viernes por la noche la comparsa de Nene Cheza y de nuestro buen amigo Miguel Ángel García Argüez, si bien yo me quedo particularmente con el primero, sobre la polémica suscitada hace unos meses en torno al restaurante que el jibia de Pablo Grosso quiso levantar frente a la playa de Santa María del Mar, una iniciativa sobre la que ninguna agrupación se había posicionado antes este Carnaval, pese al revuelo que levantó en su momento entre los vecinos de la zona, y que ellos rechazaron contundentemente con esta magnífica letra sin embargo, puesto que en el segundo trataron un tema, el de la ley de la memoria histórica, mucho más sobado ya en lo que llevamos de concurso hasta ahora, y con un enfoque que no me resultó además especialmente original, al abordarlo desde el punto de vista de una anciana que desea dar con los restos de su gran amor, fusilado durante la Guerra Civil, exactamente igual que hicieron el día anterior, o sea, las chavalas de la comparsa de Sevilla “Al fresquito”, solo que con mucho más fundamento, claro está, a causa de su tipo. Este otro pasodoble que cantaron el Lali y compañía sobre el mismo asunto, en la noche del viernes, tampoco estuvo nada mal, de todos modos, incluido ese remate que tan tétrico le pareció, por lo visto, a la cronista del Diario, y que a mí se me antojó todo un acierto, en cambio, aunque solo fuera por lo mucho que siempre me ha divertido el humor negro, en fin. En los cuplés, como viene siendo habitual desde hace ya mucho tiempo dentro de la modalidad, bajaron la guardia, por el contrario, con una primera letra bastante chusca sobre el alargador de pene que se compraron estos comparsistas, ya se imaginarán ustedes para qué, y una segunda letra, igualmente cortita con sifón, a mi juicio, sobre los logros de cierto adiestrador de perros que conocieron. Esto no impidió, no obstante, que los de Nene Cheza redondearan una actuación bastante lucida la otra noche, ganándose así a pulso una vez más, pues, el pase a las semifinales. Eso sí, espero que disfruten a tope con su tercera actuación, el próximo miércoles, porque ahí concluirá casi con total seguridad su periplo por la actual edición del concurso. Tras dicha actuación, en cualquier caso, podrán irse satisfechos por el buen papel realizado este año, de nuevo, dentro de la competición, en la que han vuelto a brillar sin lugar a dudas con luz propia.

- “Las minidesnatadas de Pascual”: Mejoraron un tanto con respecto a las preliminares, los de Juanlu Cascana, durante su segunda actuación, si bien el viernes por la noche quedó definitivamente claro, con eso y con todo, que la chirigota ha sufrido un cierto bajón, así en general, en comparación con el año pasado. El primero de los pasodobles que cantaron, de todos modos, no estuvo nada mal, con una letra bastante buena y acorde con su tipo, acerca de todos aquellos machistas que niegan serlo de boquilla, y que procuran guardar las apariencias al respecto, pero que luego se comportan como tales a la hora de la verdad, aunque el segundo sí que estuviera un poco más flojillo ya, en cambio, con esa guasona y envenenada declaración de amor que el Cascana le dirigió a la alcaldesa. Los cuplés, por su parte, fueron uno de los puntos en los que la chirigota se superó, como decía antes, con respecto el primer día, gracias a sendas letras, bastante simpaticonas ambas, la primera sobre la pista de hielo instalada el pasado invierno, como cada año, en la plaza de San Antonio, y la segunda sobre el modo en que se libraron cierta noche de la correspondiente multa de tráfico a causa de su interminable nombre. El resto del repertorio, en cualquier caso, no encontraron manera de levantarlo estos chirigoteros de la capital, que no pudieron acceder finalmente, en consecuencia, a la siguiente fase del concurso. En la calle, sin embargo, seguro que la lían un año más.

- “De un plumazo”: Agradable actuación, la de esta comparsa gaditana durante la última sesión de cuartos, aunque desde el primer momento no contara con ninguna opción de superar el segundo corte que se produjo un poco más tarde, esa misma noche, y aunque tampoco sea la mejor agrupación de su modalidad que cantó la semana pasada, obviamente, a lo largo de la segunda fase del concurso. Sea como sea, el primer pasodoble, bastante normalillo a causa de su tono tan melodramático y su temática tan insustancial, giró en torno a la diferencia de edad por la que se ven marcadas determinadas relaciones amorosas, a la que ellos le restaban importancia, sin embargo, mientras que en el segundo, por otro lado, el autor de la agrupación, José María Barranco, le dedicó un hermoso homenaje a su madre, fallecida al comienzo del presente concurso, mediante una bonita y sentida letra. Los cuplés, por lo demás, se limitaron a cubrir el expediente con un par de letras más bien reguleras, que no lograron empañar una actuación, sin embargo, bastante agradable en líneas generales, tal y como ya apunté anteriormente. Estaría bien, en fin, que el grupo se consolidara de cara a los próximos años, porque no suenan nada mal estos chavales, a decir verdad, y podrían llegar a colarse en el momento menos pensado en las semifinales, a poco que mejoren en futuras ocasiones su repertorio.

- “Mas p’allá que p’acá”: Buen pase, el que completó el pasado viernes la chirigota del Love, aunque un tanto por debajo, en mi opinión, del que ofreció durante las preliminares. No mucho, quizá, pero sí algo, ya que tanto los pasodobles como los cuplés que interpretaron el primer día estuvieron ligeramente mejor, en mi opinión, que los que cantaron la otra noche, sobre todo por lo que respecta a los primeros. Era muy difícil superar de todos modos, creo yo, los dos pedazos de pasodobles que cantaron en su primera actuación, así que tampoco se lo tendremos demasiado en cuenta, venga, va, a estos veteranos chirigoteros de la capital, que estrenaron otros dos que tampoco estuvieron malotes, además, uno sobre la propia ciudad de Cádiz, a la que decían comprender estos abueletes, por ser tan viejos como ella, y a la que animaban a seguir luchando por salir adelante, pese a todo, y otro, bastante emotivo, sobre su difunta esposa, a la que confesaron echar mucho de menos, en el remate de esta segunda letra, tras haber repasado antes todas las pequeñas disputas que tenían continuamente los dos, esas mismas que conforman, en última instancia, el entrañable día a día de cualquier pareja. En los cuplés, por otro lado, destacó más el segundo, ciertamente divertido, sobre la visita que realizó un día al McDonald’s este encantador grupo de viejecitos, ya que el primero, sobre las ganas de buscarles novias que tienen sus nietos, aun estando bien, la verdad, no llegó a la altura del anterior, a mi juicio. La chirigota, en cualquier caso, mantuvo el listón considerablemente alto tras su paso por los cuartos, con lo que todavía no se han caído, ni mucho menos, de la lucha por la final. A ver mañana qué es lo que nos cantan, durante su tercera actuación, el Love y compañía.

- “La secta de los Carapapas”: Bien escogido el tema del primer pasodoble que interpretó la comparsa el viernes, el problema de la vivienda, al que ya le cantaron el año pasado también, por cierto, con “La comparsa de Momo”, aunque la noticia concreta de la que partieron para hacerlo en esta otra ocasión, la del tal Pocero Bueno este, quizá no tuviera la suficiente repercusión en su momento como para que todo el mundo captara de qué iba la película, y aunque el desarrollo, como algunas veces les pasa a estos dos autores, se me antojara un tanto ramplón, asimismo. Pero bueno, florituras al margen, lo cierto es que lanzaron el mensaje que querían lanzar, al respecto de dicho tema, y de forma bien clarita, además, por lo que tampoco se le puede reprochar mucho más a esta primera letra. El segundo pasodoble me pareció ya un poco más flojillo, en cambio, al tratarse de una de esas coplas un poco así como de telenovela, para poner tierna a la gente, que tan poquito me gustan a mí, y sobre una temática encima bastante manida ya, para colmo, la de los ancianos y los numerosos cuidados que estos requieren, lógicamente, llegados a una cierta edad. La letra estuvo muy bien rematada, eso sí, al igual que sucedía el año pasado con la del famoso pasodoble del trasplante de riñón, lo que arrancó muchos aplausos por parte del personal, naturalmente, si bien la supuesta sorpresa del final se veía venir, las cosas como son, desde los primeros versos. En los cuplés, sobre la polémica de los crucifijos en las escuelas el primero y sobre los juguetitos sexuales que existen hoy en día el segundo, tampoco es que se salieran del pellejo, por otra parte, estos comparsistas de la capital, con las buenas letras que llevaban el año pasado, cago en la mar, en este apartado en concreto de su repertorio. Esto último, no obstante, no es sino otro punto más en el que la comparsa ha bajado con respecto a su anterior agrupación, a mi entender, puesto que esta otra que nos han traído ahora me sigue pareciendo, qué quieren que les diga, una secuela regulera de “La comparsa de Momo”, cuyo éxito han querido seguir rentabilizando este año el grupo y los autores, insisto una vez más, con “La secta de los Carapapas”. No deja de ser una opinión, pese a todo, completamente personal, por lo que la comparsa logró el pase a semifinales el viernes, obviamente, y a buen seguro estará luchando, tras su tercera actuación, por el pase a la final, también.

- “Salón de belleza El Tijerita”: Cuanto más veo a esta chirigota, más me parece que se apoya demasiado en toda la parafernalia que lleva consigo, de figurantes, atrezzos y demás, sin la cual habría que ver, en fin, en qué se quedaría todo su repertorio. Y es que como bien decía el otro día el amigo Paco Rosado, cuando uno se ponga luego el cd de la chirigota en casa a ver con qué cojones se ríe, si casi todos los golpes de la misma son visuales, vaya. Pongamos como ejemplo, venga, el primer pasodoble que cantó el viernes la agrupación, aquel que le dedicaron a las madres ¿De verdad que esa misma letra, tan normalita si uno la lee sobre el papel, habría gustado tanto como gustó en el teatro, de no haber sido por el detalle de sacar a las mamás de los componentes como figurantes durante su interpretación? Porque yo lo dudo, vamos. El segundo, de tono mucho más crítico, sobre el capital que el gobierno le ha inyectado a los bancos para paliar los efectos de la crisis y sobre la actitud de estos últimos en todo este fregado, sí que estuvo algo mejor, por otro lado, pero qué duda cabe de que también se vio enaltecido todavía más, como el anterior, por todo el show que montan durante los pasodobles con los figurantes y tal. Como siempre digo, no obstante, no sé si el jurado tendrá en cuenta todo este tipo de cosas, o si se dejará llevar por el espectáculo, con lo que la chirigota pasó a semifinales, sobra decirlo, y estará luchando por la final, en principio, a la espera de lo que canten mañana miércoles por la noche. De los dos cuplés que estrenaron el viernes, a todo esto, me quedo con el segundo, muy simpático, acerca de la cantidad de parecidos que se le pueden sacar al Remolino este año con esas pintas que se ha puesto, ya que el primero me pareció, por el contrario, más bien regulero, que está muy visto ya también, para qué nos vamos a engañar, lo de la tipa que se pone silicona en las tetas y se dedica luego a sellar ventanas. Esperemos que en su tercera actuación, en fin, hilen un poco más fino con los cuplés.

- “La última profecía”: Dispuestos a morir matando, por lo que parece, salieron a escena el pasado viernes estos comparsistas de Jerez, que de buenas a primeras arremetieron en su primer pasodoble contra el Diario, por manipular a su antojo, según ellos, a los aficionados, así como contra Canal Sur Televisión, por censurar el año pasado el pasodoble aquel de “La comparsa de Momo”, durante la repetición de la final, al día siguiente de la misma. Bien por el amigo Bustos, pues, que ha sido el único hasta el momento que le ha echado en cara a la televisión autonómica semejante desvergüenza y tamaña desfachatez, que es que manda cojones, desde luego, que algunos anden todavía queriendo censurar las coplas a estas alturas de la película. También cargadito de crítica y agresividad vino, a continuación, el segundo pasodoble, en el que estos jerezanos se cagaron en los muertos del Canijo de Carmona, poco más o menos, por el cuplé aquel de tan mal gusto que cantara el pasado año la comparsa de los Majaras, con “Mi Cai chiquito”, sobre el Estadio de Chapín, donde aquellos Gullivers dijeron que se desahogaban, utilizándolo a modo de inodoro, cada vez que les entraba el apretón. Tal vez se le fuera un poco la mano al amigo Bustos, para variar, con el tono tan violento de este segundo pasodoble, que el buen hombre coge a veces unas embalaeras escribiendo que no son normales, pero lo cierto es que aquella letra fue pa esharla, como se suele decir, y no me extraña que le sentara como una auténtica patada en los huevos, la verdad, a todos los jerezanos. Lo más gracioso, no obstante, es que el cuplé de marras ni siquiera era del Canijo, sino de Kike Remolino, que el pasado Carnaval le hiciera la música, recordemos, a Pedro y los suyos, como bien se ha encargado de aclarar el propio Antonio Pedro Serrano en una carta al Diario, sumamente correcta, por lo demás, en la que también explicaba el autor sevillano, de paso, que él se opuso personalmente a que el cuplé de la discordia se interpretara en el Falla, aunque finalmente se hiciera, pese a todo, por deseo del grupo. Él también debe comprender, de todas formas, que si firma un determinado repertorio automáticamente se hace responsable de todo lo que incluya el mismo, y que los otros no se van a poner a investigar ahora en profundidad de quién era exactamente aquella letra, antes de contestar con otra. Pero bueno, ya ha dicho cada parte implicada todo lo que creía oportuno al respecto, así que aquí paz y después gloria, que esto es Carnaval. Por cierto, que en el pasodoble en cuestión, dejando ya al margen su tema principal, también cató de refilón, me parece a mí, el amigo Martínez Ares, porque algo dejaron caer sobre la posibilidad de que el Canijo fuera nombrado pregonero y aprovechara él también la ocasión para vomitar, desde el escenario de la plaza de San Antonio, todos sus improperios. Vaya tela, oigan, cómo está el patio este año, que cuando yo les digo que andan todos revolucionados, por algo será. En los cuplés, por último, se relajaron un poquito ya, pero sin grandes resultados, no obstante, por lo que la comparsa fue el viernes, en resumidas cuentas, pal cajón. No ha estado fino este año, no, en líneas generales, el maestro Antonio Bustos, que desde preliminares parece haberse desentendido de la comparsa además, no se sabe muy bien por qué razón, según comentó de pasada la otra noche, ante los micrófonos de Canal Sur Televisión, uno de los componentes. Imposible imaginar, en fin, qué le habrá pasado con ellos, o viceversa, en este auténtico hervidero de pasiones desatadas que viene a ser nuestro Carnaval.

Eso es todo, en cualquier caso, por lo que se refiere a la última sesión de los cuartos de final, que se celebró el pasado viernes en el Gran Teatro Falla. Mañana mismo me pongo manos a la obra, que al final siempre me pilla el toro, caray, con las semifinales.

Un saludo.




261
De: Toni Fecha: 2009-02-18 12:40

Iba a comentar esta mañana que me parece una vergüenza lo del falso directo de Canal Sur... que si el carnaval no se merece el directo en canal sur, que lo hubieran puesto en canal2andalucía... pero el cuarteto del Gago se me ha adelantado.
Genial ayer, la verdad.

Intenté aguantar ayer la sesión entera... pero con Voces me quedé dormido xD



262
De: EMILIO Fecha: 2009-02-18 20:27

A ver si alguien tuviera ya cojones de meterle la hierbuena por el mismísimo $$$$ a la tal María. ¡Qué coñazo!



263
De: WWfan! Fecha: 2009-02-18 21:40

Voy a hacer mi última porra...

Coros:
El maravilloso Mundo de Cadilandia
Cuando yo me pele
El coro del futuro

Chirigotas:
Los enteraos
Los Makinas
Huele a Ropero

Comparsas:
La pensadora gaditana
Los transnochadores
Secta los Carapapas

Cuartetos
Ambos



264
De: Juaki Fecha: 2009-02-18 21:51

Coincido plenamente, aunque me temo que va a haber tongo en chirigotas. Las princesas saliendo en todos los programas de canal sur (y subtitulados) ya mosquea...



265
De: WWfan! Fecha: 2009-02-18 23:07

Joder, pues con los dos pasodobles tan magistrales del Love y el Cabra no se si yo mismo estoy de acuerdo con lo que he puesto...XD



266
De: Alfred Fecha: 2009-02-19 02:30

Venga, va, ahí les dejo mi quiniela, ahora que ya han cantado todas:

- Cuartetos:

Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia
Esta boca es mía

- Coros:

Cuando yo me pele
El maravilloso mundo de Cadilandia
El coro del futuro

- Chirigotas:

Los enteraos
Los mákina
Salón de belleza El Tijerita

- Comparsas:

La Pensadora Gaditana
Los trasnochadores
Voces

Un saludo.





267
De: Alfred Fecha: 2009-02-19 03:22

Bueno, pues ya tenemos finalistas. Son los siguientes:

COROS

Los Cañamaque
Cuando yo me pele
Los que mueren por la pipa de la Paz... de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar

CUARTETOS

Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia
Esta boca es mía

COMPARSAS

Los trasnochadores
La pensadora gaditana
La mare que me parió

CHIRIGOTAS

Las muchachas del congelao
Los enteraos
Salón de belleza ‘El Tijerita’

Un saludo.



268
De: Alfred Fecha: 2009-02-19 03:48

Siete he acertado al final, tan solo, uno más, aun así, que el amigo WWFan. Pero claro, es que los del jurado de coros se han cargado todas las quinielas, los mamones.

Lo de "Los Cañamaques" todavía entraba dentro de lo previsible, en fin, pero lo de Valdés no alcanzo a comprenderlo, la verdad, como tampoco comprendo lo del Canijo. Se ve que al final iba a llevar razón, aquí el amigo Juaki. Sea como sea, me parece un crimen lo que han hecho con el Vera este año, que ni siquiera ha quedado cuarto, sino quinto, tras el Yuyu. Manda castaña.

En cuanto a las comparsas, me parece bien el veredicto, aunque no me entusiasmen demasiado, así en conjunto, ni la de Bienvenido ni la de Martín. Por lo menos no han pasado ni los Carapapas, ni la de Rivero, ni la de Tino, que las tenía atravesadas a las tres, este año. Aragón tampoco ha pasado, claro, pero ese ya se sabía que no pisaba la final esta vez desde su primera actuación. Total, que siendo este un año regulero de comparsas, por lo menos han pasado las menos malas, a mi juicio.

Y en cuanto a los cuartetos, pues bueno, han pasado los que se veía venir que iban a pasar, también, desde las preliminares. Sin novedad en el frente, por ese lado.

Nos guste o no, en cualquier caso, esto es lo que hay. A ver el viernes, qué tal se da la final, y si hay sorpresas, también, con los premios.

Un saludo.




269
De: RM Fecha: 2009-02-19 06:40

A mí me sigue pareciendo pobre que sólo pasen tres chirigotas.



270
De: WWfan! Fecha: 2009-02-19 08:41

Como dice Alfred, me sobra en chirigotas el Canijo (siendo una agrupación de mi agrado, conste) y me falta Vera Luque, que ya sí, definitivamente, tiene motivos para volverse paranoico.

El Tijeritas no termina de llenarme y lo veo con demasiado escenografía, pero bueno. Es buena agrupación.

Comparsas, pues vale. Me gustaba más los Carapapas pero Martín era una agrupación que me gustó mucho.

Cuartetos me falta el del paraiso desde semis, pero ok.

Y el jurado de coros yo de verdad que directamente creo que ni ha escuchado. A señalado al Gordo y al Pastrana como fijos y le habrá hecho gracia las lesbianas.
Pero escuchar, como que menos que la gente que pidió la baja en Astilleros.
El coro de Pastrana y Kiko estaban fenomenal de música pero lamentable de letras, pero aun así, vale, se acepta como finalista.
Pero la del Valdés no tiene nombre -y conste que a mí me encantó en las preliminares y la puse en mi primer porra-.
Pero es que sólo el tango a capela de los Cadilandia vale por todo el repertorio completo, tipo incluido de los de la Pipa.
Y estoy con Marín, faltan chirigotas, pero Canal Sur decía que era un concurso muy largo y zas.
Cualquier día dice que los coros son muy coñazo y la gente se duerme, los cuartetos pierden la gracia cuando se escuchan por 2ª vez y terminamos como siempre, poniéndoles el culo.
Y metiendo en la final a las que ellos quieren.
Ah, no, que esto ya lo hacemos.
Bueno, y la final en Sevilla, para que no tengan de desplazarse.
Y de comentarista, el hermano mayor de la cofradía del Gran Poder.



271
De: Toni Fecha: 2009-02-19 08:42

Me he quedado totalmente de piedra con el fallo del jurado.
Y al revés de lo que pasó en el pase a semifinales, es donde está el amigo vicente donde más de acuerdo estoy.

Coros: el coro del valdés???... es simpaticote, pero superior al coro de los niños y al coro a pie?, pues no estoy seguro.

Chirigotas: el canijo?... no quiero pensar mal, pero tanto bombo en canal sur... el selu me gustaba muchísimo más.

En fin, esperemos a ver los premios.



272
De: Juaki Fecha: 2009-02-19 12:12

Suena pedante, lo sé, pero os lo dije. Que no es la primera vez ni será la última: el tipo te pasa a la final de cabeza (siempre que tengas un repertorio medio escuchable, claro).

Y lo del coro del Valdés, directamente, no lo entiendo. Otra gracia de Canal Sur y sus absurdas peticiones para que el programa les salga redondo.



273
De: Vegallana Fecha: 2009-02-19 12:32

Pues sí, Juaki, tiene usted toda la razón: la final de chirigotas --exceptuando al Selu-- me parece lamentable. Indignante que el Canijo esté dentro y el Vera fuera (y encima, quinto). Tampoco me hace demasiado gracia que una chirigota exclusivamente visual como el Tijeritas repita final.
Lo de las comparsas, efectivamente, dentro de lo previsible, sin que me entusiasme plenamente ninguna.



274
De: WWfan! Fecha: 2009-02-19 15:49

>>>A señalado al Gordo

Ha señalado.
Capón para el menda.



275
De: Vegallana Fecha: 2009-02-19 17:39

>>>demasiado gracia

demasiada gracia

Otro capón p'a mí.



276
De: Alfred Fecha: 2009-02-20 02:26

Bueno, pues una vez conocidas por fin las agrupaciones finalistas, comienzo las crónicas de las semifinales con la correspondiente a la primera sesión de dicha fase, que se celebró el pasado lunes por la noche en el Gran Teatro Falla, cómo no, y que de nuevo pude seguir en vivo y en directo, por fortuna, desde el gallinero.

- “Los Cañamaque”: Se superaron claramente con respecto a cuartos, sin lugar a dudas, los de Fali Pastrana y Kiko Zamora, después de ese cierto traspiés que sufrieron en su segunda actuación, lo que posiblemente les haya valido, en última instancia, el pase a la final. Lo cierto es que el lunes cantaron dos tangos bastante buenos, en fin, estos coristas de la capital, el primero sobre la crisis, a la que le quitaron importancia, en cierto modo, aconsejándole al resto de España que se la tome con la misma filosofía que se ha tomado siempre Cádiz sus penurias (un enfoque muy similar, curiosamente, al que utilizaron sus archienemigos, Pardo y Rivas, para tratar este mismo tema en preliminares), y el segundo, igualmente cañero, como todos los que han cantado este año, sobre la desvergüenza en la que vivimos inmersos, así en general, entre tantos sinvergüenzas como andan sueltos, ya ven, por el mundo. Los cuplés, sobre cierta visita que realizaron estos coristas con sus parientas a un club de intercambio de parejas, el primero, y sobre los robots de servicio doméstico que se habían comprado asimismo hacía poco, el segundo (una letra, esta última, que quisieron adornar con la aparición de tres componentes de la chirigota “Los robó de cocina”, a todo esto), estuvieron ya un poco más flojillos, en cambio, aunque eso resulta completamente normal, me temo, dentro de la modalidad. La actuación en general estuvo bastante bien, sin embargo, por lo que no resulta descabellada, en resumidas cuentas, la presencia del coro en la final, aun cuando pudieran haber ocupado su lugar perfectamente tanto el coro de los niños como el coro a pie. El jurado es el que manda, no obstante, como siempre digo, así que han sido ellos, para que luego protesten, los que se han llevado el gato al agua en esta ocasión.

- “Las muchachas del congelao”: Vale que el lunes pasado la chirigota del Canijo lo bordó y completó su mejor actuación hasta la fecha, en parte por las buenas letras que estrenaron en los pasodobles y en los cuplés y en parte por las modificaciones que introdujeron en la presentación y en el popurrí, que mejoraron bastante con tales cambios, dicho sea de paso, pero sigue sin entrarme en la cabeza, la verdad, que hayan conseguido llegar a la final después de los dos pases tan rematadamente flojos que habían realizado anteriormente, por el contrario, tanto en los cuartos como en las preliminares. Dicen las lenguas de doble filo, como le gusta escribir al bueno de Quiñones, que Canal Sur puede haberles dado un pequeño empujoncito, para que así puedan lucir por la tele, el próximo viernes, su espectacular tipo, y no sé si será verdad, claro, pero extraña sí que resulta, desde luego, su entrada en la final. Expedientes X carnavalescos al margen, los nuevos pasodobles que cantó la chirigota el lunes, repito, estuvieron bastante bien, con una primera letra sobre Andalucía muy bien montada, puesto que la fueron comparando con cada una de las princesas Disney que representan, y una segunda letra, muy bien escrita asimismo, sobre el racismo y el clasismo de nuestra sociedad, en la que cualquier mujer inmigrante, como Jasmine, Pocahontas, Esmeralda o Mulán, no es más que “una puta extranjera”, por mucho que antes fuera abogada o doctora en su país de origen, mientras que los cuplés, a su vez, también estuvieron bastante bien, el primero sobre un equipo de fútbol sueco cuyos jugadores son todos gays y el segundo, un poquillo escatológico, y peor por lo tanto, sobre los diversos ligues que se han echado este año, estas traviesas princesitas, entre los comparsistas más destacados del concurso. Yo el lunes eché un ratito magnífico con la chirigota, allá arriba en el gallinero, en resumidas cuentas, pero con eso y con todo sigo sin explicarme, insisto, su presencia en la final. Vaya tela.

- “Los trasnochadores”: Quedó definitivamente confirmado el lunes, sí señor, que Bienvenido y los suyos cuentan en esta ocasión con la mejor batería de pasodobles de toda la modalidad, entre otras muchas cosas, y al margen de la incuestionable calidad de sus letras, porque le han cantado, ellos sí, a todo lo que había que cantarle este año, y no han desperdiciado ni una sola copla con chuminadas de consumo interno, totalmente intrascendentes y banales, en mi opinión, como sí que han hecho, en cambio, casi todas las demás comparsas. Buena muestra de lo que digo serían los dos nuevos pasodobles que interpretaron estos jóvenes comparsistas de la capital, insisto, la otra noche, el primero sobre la iniciativa que ha surgido ahora desde el Ayuntamiento, a raíz del hotel que piensan abrir en el antiguo instituto de Valcarcel, de nombrar a La Caleta paisaje protegido y monumento natural, dándose cuenta bastante tarde, decían ellos, de su inmenso valor, que esperaban no sea profanado en adelante, debido precisamente a dicha distinción, y el segundo, de carácter mucho menos local y más internacional, para compensar, sobre el ascenso al poder de Barack Obama y la llegada a la Casa Blanca del primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, un avance que la agrupación celebró recordando aquel sueño que un día tuviera Martin Luther King, y que ahora se ha hecho realidad, en parte, al mismo tiempo que le rogaron al nuevo mandamás de Norteamérica que no olvidara sus raíces y que velara, desde su posición de poder, por las libertades de todo el planeta. Magníficas letras, vaya que sí, las de estos dos pasodobles, y más concretamente la del segundo, una de las pocas que se han escuchado este año al final sobre el tema de marras, y la única que se ha mostrado a la altura de las circunstancias, de hecho, dada la magnitud verdaderamente histórica del episodio protagonizado por Barack Obama hace un par de meses, aunque muchos de los que lo han tratado en sus repertorios lo hayan querido frivolizar, vaya, despachándolo tontamente con un simple cuplé. Semejante tipo de coplas lo aprovecharon el lunes estos vampiros algo juerguistas y satirones para abordar, en cambio, el tema de las numerosas estudiantes erasmus que se ven últimamente por Cádiz, en una primera letra bastante simpaticona, así como el de las continuas disputas que se producen a diario entre Rajoy y Zapatero, en una segunda letra sensiblemente peor, a mi juicio, que la anterior. No fue lo único del repertorio que no estuvo al mismo nivel, por desgracia, que los pasodobles, puesto que ya conocen todos ustedes mi opinión respecto al resto de lo que cantan estos amigachos durante sus actuaciones. Solo por la excelente batería de pasodobles que llevan, no obstante, ya tenían merecido desde mi punto de vista el acceso a la final, lo que han terminado logrando, como ya se sabe, en última instancia. A ver si el viernes nos sorprenden con otras dos nuevas letras, en fin, igual de buenas o más que todas los que han ido cantando hasta el momento.

- “Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia”: Mucho mejor el tema libre que la parodia, desde mi punto de vista, por lo que respecta a la actuación del Morera y los suyos el otro día, puesto que resultó francamente divertido, la verdad, ese peculiar “partido contra la droga” que jugaron estos presos, en la noche del lunes, durante el citado tema libre, cuyo momento cumbre llegó además con la falta que se hizo a sí mismo, cómo no, el psicópata de doble personalidad al que interpreta este año el Meni. Verdaderamente hilarante, sí señor, ese pasaje en concreto de la actuación. La misma resultó bastante divertida, de todos modos, en líneas generales, con esos cómicos intentos de fuga que protagonizaron asimismo durante la parodia los presos a los que interpretan en esta ocasión los componentes de la agrupación, por lo que no sorprende que el cuarteto haya pasado, claro está, a la gran final del próximo viernes 20 de febrero, y optando una vez más, encima, al primer premio de su modalidad. Los cuplés constituyeron, no obstante, y para variar, el punto débil del repertorio que interpretaron durante su tercera actuación estos desenfadados cuarteteros de la capital, puesto que ninguna de las dos letras que estrenaron el lunes dentro de semejante apartado pasaron de simpaticonas, sin más, ni la primera, que llegaba con un cierto retraso, por cierto, sobre el famoso Solitario, ni la segunda, sobre cierta vez que un guardia civil los pilló en plena faena, a ellos y a su novia, con la correspondiente sanción por su parte, claro está, a continuación. Esperemos que los dos que estrenen el viernes durante la final sean algo mejores que estos otros, en definitiva, para que así puedan contar con más opciones a la hora de conseguir nuevamente, insisto, el primer premio de la modalidad.

- “Los enteraos”: Sencillamente espectacular, sin más, el tercer pase que ofrecieron el lunes los del Selu, debido a los dos extraordinarios pasodobles que cantaron, el primero sobre el fútbol y el segundo sobre los toros, las dos grandes aficiones, evidentemente, de cualquier enterao que se precie, inenarrables ambos, porque fueron de esas coplas que hay que verlas, y en directo a ser posible, para comprender la tremenda calidad de su letra, su música y su interpretación, y debido al excelente segundo cuplé que interpretaron, asimismo, a continuación, con un descacharrante homenaje a aquella otra letrilla sobre la reja del muelle que popularizaran en su día “Los borrachos”, al hilo de las aparatosas nuevas obras a las que se está viendo sometida actualmente la calle de Canalejas, la misma que limita, obviamente, con el puerto de la ciudad. El primer cuplé, algo más normalito, pero que tampoco estuvo nada mal, de todos modos, giró ya en torno a un tema bien distinto, lo descuidada que tenía a su mujer cierto amigo de estos enteraos, un auténtico jartible, por lo que contaban, de la arqueología. El resto del repertorio, por lo demás, brilló como ya lo había hecho durante las dos actuaciones anteriores de la chirigota, con la diferencia de que allí en el teatro, viendo en directo a estos geniales chirigoteros, se disfruta mucho más, lógicamente, que escuchándolos por la radio o viéndolos por la televisión, y es que el Selu y los suyos son, qué duda cabe, unos auténticos artistas. Eso sí, el popurrí se lo sabía ya a mi alrededor prácticamente todo el mundo, lo que da una buena idea del modo en que abusan los medios, repitiendo una y otra vez los mejores repertorios, hasta quemarlos por completo. Como un último apunte, en fin, diré que esta fue la única agrupación de la noche a la que despedí puesto en pie, y es que la chirigota se lo ganó a pulso, sin lugar a dudas, lo mismito que el pase a la final que obtuvieron ayer, vaya, estos veteranos carnavaleros de la capital.

- “Cuando yo me pele”: Muy por el contrario de lo que sucediera con la chirigota del Selu unos momentos antes, el coro de Julio Pardo tal vez completara, este pasado lunes, su actuación más floja hasta la fecha, independientemente de que salir a cantar justo tras el descanso siempre es una putada, por aquello de que la mitad del público todavía se está tomando el bocadillo de rigor, fuera en el ambigú, y no vuelve a incorporarse al espectáculo, si es que llega a hacerlo, hasta la mitad del repertorio, poco más o menos. Lo comprobé una vez más, en fin, la otra noche, y es que los quince minutos escasos que dura el susodicho descanso dan para muy poco, la verdad, cuando uno se encuentra allí, dentro del teatro. Ya la semana pasada, el miércoles, cuando tuve la oportunidad de asistir por primera vez al gran coliseo gaditano este año, me perdí la mitad de la actuación de “Las barconeras”, que abrieron la segunda parte de aquella otra función, por salir a tomarme el bocadillo a la calle. Visto lo visto, mis acompañantes y yo decidimos tomarnos el bocadillo de turno, el pasado lunes, dentro del teatro, pese a lo cual tuvimos que hacerlo deprisa y corriendo, cago en los muertos con las prisas y los agobios, para poder contemplar toda la actuación del coro, lo cual logramos finalmente, gracias a Dios, aunque por los pelos, no se vayan ustedes a creer. Entiendo que quienes organizan todo este tinglado no quieran alargar más de la cuenta, claro, unas sesiones que ya son bastante largas de por sí, pero lo cierto es que alguien debería estudiar este tema, porque para el público que asiste al teatro y no se quiere perder ninguna de las actuaciones, ya digo, el descanso se termina volviendo realmente estresante, lo que suele pagar, y con esto vuelvo sobre el coro, la agrupación a la que le haya tocado iniciar la segunda parte de la sesión, que se encuentra al salir al escenario, evidentemente, con una sala medio vacía. Eso fue lo que le pasó el lunes, en definitiva, a Pardo y compañía, que además, insisto de nuevo, completaron su actuación más floja hasta el momento, con lo que todo se juntó para que su tercer pase quedara, finalmente, un tanto deslucido. Y no es que las nuevas letras que estrenaron el lunes estos coristas de la capital estuvieran nada mal, a decir verdad, puesto que ambos tangos, por ejemplo, resultaron bastante bonitos, el primero con un homenaje a la comparsa, como modalidad, por sus cincuenta años de existencia, y el segundo con otro homenaje, en este caso al propio Teatro Falla, pero el hecho de que ambas coplas tuvieran ese tono tan piroposo dio como resultado una actuación, desde mi punto de vista, demasiado blanda, en la que se echó de menos, creo yo, alguna letrita más cañera, que compensara, como en los días anteriores, tantos parabienes. Los cuplés, por otro lado, se mostraron al mismo nivel que casi todos los que ha cantado este año el coro, o sea, normalitos tirando a reguleros, aunque intentaran levantar el primero, sobre cierta despedida de soltera en la que actuaron estos nuevos Beatles de Cádiz, con la aparición en escena del Canijo, caracterizado como Fiona la de “Shreck”, y aunque en el segundo, algo más logrado, sobre la Duquesa de Alba, fueran repasando algunos de los estribillos que más han pegado este año, en una construcción muy típica de esta agrupación. Que este fuera el peor de los tres pases que ha realizado hasta ahora el coro, en cualquier caso, no significa que el mismo fuera malo, ni mucho menos, puesto que hablamos de un grupo de primerísimo nivel, de esos que incluso cuando flaquean, como en este caso, dejan el pabellón bien alto. El coro de Pardo y Rivas vuelve a estar un año más en la final, pues, con total merecimiento, digan lo que digan y se pongan como se pongan los más frustrados de sus rivales. Si merecen o no el primer premio, eso sí, habrá que verlo el viernes, durante la final.

- “Perdimos el norte”: El Canijo no me convence para nada, decididamente, como autor de comparsas. No le pega, vamos, y menos aun con un grupo como el de los Majaras, cuyo tradicional estilo se encontraba tan alejado, cuando aun lo mantenían, de esas pinceladas de humor y desenfado que ha introducido en los dos repertorios que les ha hecho hasta el momento el amigo Antonio Pedro Serrano, queriendo darle un aire mas simpaticón, imagino, a la agrupación de Pedro y los suyos. Tampoco la redacción de pasodobles apropiados para esta otra modalidad me parece que sea su fuerte, vaya, y no hay más que ver, a mi juicio, los dos que interpretó el pasado lunes la comparsa. El primero, por ejemplo, nos trajo una de esas letras de golpecito en el pecho que tanto le gusta llevar a este conjunto, de un tiempo a esta parte, en la que vinieron a decir algo así como “miradnos, miradnos cómo hemos sabido valorar allá en El Puerto a vuestro Pepe Martínez, y la pedazo de música de pasodoble que nos ha hecho, y mirad, también, cómo huele a Cai nuestra comparsa”, cuando la música en cuestión, ya ves tú, no es nada del otro jueves que digamos, cuando habrán fichado al amigo Pepe Martínez porque poco más tendrían donde escoger, déjate de rollos, Pedro, pisha, y cuando este grupo no tiene que oler a Cai, sino a El Puerto de Santa María, que para eso tuvo siempre su sello y su sonido particular, aunque ya lleven un tiempo renegando del mismo y queriendo acercarse, no sé muy bien por qué, al estilo de las agrupaciones de la capital, mientras que el segundo de los pasodobles que cantaron durante su tercera actuación, por su parte, consistió en una de esas comparaciones que tanto le gusta hacer al Canijo, y que tan forzadísimas le quedan en ocasiones, como así ocurrió esta vez, de hecho, en que estableció toda una serie de paralelismos entre el oficio de político y el de prostituta, saliendo mejor paradas del símil, como era de esperar, estas últimas. No es que fueran malas letras, en fin, pero la verdad es que no me parecen adecuadas, insisto, para una comparsa, que requiere, me temo, otra forma distinta de escribir y de aproximarse a los temas. En los cuplés, por último, parece que el letrista quiso demostrarle al amigo Antonio Bustos, después del pasodoble que interpretó la comparsa jerezana de este el otro día, el modo en que él bromea, cuando le dejan, sobre la absurda rivalidad existente, en el plano deportivo más que nada, entre Cádiz y Jerez, puesto que el segundo, mucho más elegante que aquel sobre el que despotricaron el viernes los componentes de “La última profecía”, giró en torno a dicho tema, precisamente, sin que tampoco tuviera, con eso y con todo, demasiada gracia, aunque menos gracia aun tuvo el primero, sobre una muñeca que han sacado, por lo visto, con to la cara de la infanta Leonor, algo bastorrillo y chabacano, la verdad, para mi gusto. No sorprende, por lo tanto, que la comparsa le haya puesto punto y final, con esta última actuación suya, a su participación dentro de la actual edición del concurso, ya que pueden darse con un canto en los dientes, me parece a mí, habiendo llegado hasta semifinales. Y es que la comparsa de los Majaras, no me cansaré de repetirlo, no será sino una más del montón hasta que no recupere su estilo de toda la vida, si es que todavía están a tiempo y no es demasiado tarde ya para hacerlo, que esa es otra, claro está. Mientras tanto, como bien indica su título de este año, Pedro y compañía seguirán teniendo perdido, me temo, el norte.

- “Esta chirigota vende”: Como ya ocurriera anteriormente en los cuartos, el grupo del Sheriff continuó desinflándose a marchas forzadas, durante su tercer pase, el lunes pasado, en las semifinales, con lo que una vez escuchado el repertorio entero de la chirigota, o casi, lo que cabe concluir es que se trata de una agrupación bastante simpaticona y agradable de escuchar, en líneas generales, como siempre ocurre, como poco, con cualquier cosa que saquen estos grandes chirigoteros, pero no digna en este caso, ni mucho menos, de una gran final. La gente ha disfrutado con ellos, no obstante, en cada una de sus actuaciones (aunque más por el auténtico show que montaban entre copla y copla el Lulu y compañía, sospecho, que por el repertorio propiamente dicho), y con eso deberían quedarse este año en última instancia, supongo, los de Juan Manuel Braza Benítez, o lo que es lo mismo, los del Sheriff. El pasado lunes, sea como sea, se descolgaron definitivamente de la lucha por la final, a mi entender, con dos pasodobles de lo más normalitos, el primero, con una dura crítica hacia la Iglesia, sobre el crío al que dieron a luz para que pudiera salvar a su hermano, gracias al milagro de la ciencia, como lo denominó en esta primera letra la chirigota, y el segundo sobre el modo en que se vulneran continuamente los derechos del trabajador, y más ahora con la crisis, con lo que hoy en día cualquier pareja se ve obligada a llevar dos sueldos a casa, el de uno para poder pagar la hipoteca y el del otro para que puedan comer ambos, así como con dos cuplés, de igual manera, simpáticos pero un tanto flojillos, sobre el modo en que confundió unos alfajores con unos tampax cierta señora mayor, clienta del supermercado que viene representando este año la chirigota, y sobre la forma en que intentó robar mucha gente en el mismo el día que se produjo un incendio en su interior, respectivamente. Si el año que viene traen un repertorio mejor, en fin, estos buenos chirigoteros de la capital, tendrán opciones de pasar a la final; en caso contrario, claro, volverán a llegar hasta donde han llegado en esta ocasión, dentro del concurso, y poco más.

- “La imposible fábrica de sueños”: La imposible fábrica de sueño, así hubiese titulado yo a esta comparsa, la verdad, teniendo en cuenta lo tediosa que se me hizo su actuación, el lunes pasado, allá en el Gran Teatro Falla, a causa de lo rematadamente mediocre de su repertorio. Y es que sigo sin saber, en fin, qué coño pintaban en semifinales los de Juan Fernández. El jurado de la modalidad quiso que ahí estuvieran, sin embargo, y ahí estuvieron, por lo tanto, estos jóvenes comparsistas de la capital, con dos nuevos pasodobles, el primero sobre la propagación de la afición por el Carnaval a lo largo de toda España, y parte del extranjero, y el segundo sobre ellos mismos, que nunca se comen ná en el concurso, según contaban, por ser tan críticos con todo y con todos (aro, aro, Fernández, lo que tú digas), así como con dos nuevos cuplés, más mediocres aun que los pasodobles, que ya es decir, el primero sobre todas las agrupaciones que cantaron esa misma noche y el segundo sobre la llegada al poder del nuevo presidente de los Estados Unidos, el famoso Barack Obama. La cronista del Diario, por cierto, ha tardado tres pases en comentar que chirría tela lo del hip-hop del popurrí. Se ve que es lenta de reflejos o algo así, la chiquilla. Alegrémonos, en fin, por no tener que volver a escuchar nada más salido de la pluma y la guitarra del amigo Juan Fernández, hasta el año que viene, por lo menos.

- “Huele a ropero”: Qué lástima, oigan, que esta chirigota flaqueara finalmente durante su último pase, porque de haber completado uno a la altura de los dos anteriores quizá podrían haber llegado a colarse incluso en la final, estos carnavaleros gaditanos, que han quedado bastante lejos de la misma, sin embargo, en última instancia, a causa del ligero bajón que sufrieron la otra noche, ya digo, en su tercera actuación. No es que hicieran un mal pase tampoco, claro está, pero todas las letras que estrenaron el lunes se mostraron claramente por debajo, para qué nos vamos a engañar, de las que ya habían interpretado antes a lo largo de la presente edición del concurso, lo que sumado a la mala hora en que les tocó cantar, cerrando sesión, dio como resultado una actuación, insisto, más discretita de la cuenta, si es que de veras tenían intención de alcanzar la gran final del próximo viernes 20 de febrero. Siendo una agrupación que ha salido este año de la nada además, como quien dice, tendrían que haber estado mucho mejor, en definitiva, para que el jurado se hubiera decidido a concederles, así de buenas a primeras, uno de los tres primeros premios de la modalidad. El primero de los pasodobles que cantaron el lunes pasado, con eso y con todo, estuvo bastante bien, puesto que en él criticaron duramente a la Iglesia, de forma muy acorde con su tipo, por la represión a la que ha sometido siempre a los homosexuales semejante institución, contribuyendo así a hacerles la vida un poco más difícil, si cabe, a todos los gays y las lesbianas que en el mundo son y han sido, aunque el segundo, en cambio, sí que me pareció ya bastante más flojillo, puesto que en el mismo abordaron el tema del paro, pero sin aportar nada realmente valioso o novedoso al respecto, desde mi punto de vista, al hacerlo desde la perspectiva de un obrero cualquiera que ha perdido su trabajo, y que se encuentra desempleado, pues, pese a lo cual se levanta y se coloca el mono todas las mañanas, sin embargo, tras haber soñado que aun lo conservaba. En los cuplés, por último, les pasó tres cuartos de lo mismo, a mi entender, puesto que el primero fue de lo más normalucho, al estar muy visto ya, creo yo, lo del mariquita que limpia los pasos y le coge los bajos a los monaguillos y se muere por un buen cirio, en definitiva, mientras que el segundo sí que estuvo bastante simpaticón, por el contrario, con una letra en la que aseguraron saber ya de sobras quienes iban a pasar a la final, más que nada porque siempre son los mismos, quillo: Federer y Nadal. Pese a que la chirigota se descolgara en el último momento de la lucha por la final, en fin, no cabe duda de que ha sido la gran sorpresa de este año, dentro del concurso, por lo que no queda sino desear que su éxito no haya sido flor de un día, ni mucho menos, y que a partir del próximo Carnaval estén ahí, dando guerra, como una más de las agrupaciones punteras de la modalidad. Habrán de tener en cuenta, eso sí, que el año que viene no solo no contarán con el factor sorpresa, cuando salgan por primera vez al escenario, sino que todo el mundo los estará esperando, dispuestos a exigirles mucho más, en consecuencia, que en esta ocasión.

Y aquí lo dejo, por el momento, a la espera de colgar mañana, si es que me diera tiempo, los comentarios correspondientes a la segunda sesión de semifinales, que se celebró el pasado martes, ya saben, en el gran coliseo gaditano.

Un saludo.






277
De: Toni Fecha: 2009-02-20 12:26

Tengo una reunión de la comunidad a las ocho y media de la tarde... con lo que les gusta discutir, veo que los cañamaque me los pierdo seguro... y espero que nada más.



278
De: Toni Fecha: 2009-02-20 12:34

Por cierto, estamos a viernes a mediodía y creo que nadie ha puesto su porra para la final... voy a probar.

Cuartetos:
1º Los que esperando la sentencia...
2º Esta boca es mía

Chirigotas:
1º Los enteraos.
2º Las chicas del congelao.
3º Salón de belleza.

Comparsas:
1º La pensadora gaditana
2º Los trasnochadores
3º La mare que me pario

Coros:
1º Cuando yo me pele
2º Los cañamaque
3º Los que se mueren...

Que conste que es lo que pienso que va a pasar, no lo que me gustaría, que cambiarían algunas cosas.



279
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 12:56

Aunque estoy en gustos de acuerdo con la porra de Toni, me da que el cuarteto de Gago va a ganar del del Morera y que la comparsa de Jesús Bienvenido estará por delante de Joaquín Quiñones.
Y en coros, la verdad, es que ya me espero cualquier cosa...



280
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 12:56

Aunque estoy en gustos de acuerdo con la porra de Toni, me da que el cuarteto de Gago va a ganar del del Morera y que la comparsa de Jesús Bienvenido estará por delante de Joaquín Quiñones.
Y en coros, la verdad, es que ya me espero cualquier cosa...



281
De: Juaki Fecha: 2009-02-20 18:55

Pos preparaos para la muy probable circunstancia de que no le den el primero al Selu... hay quien piensa que los congelados tienen que cantar mañana en Sevilla...



282
De: Alfred Fecha: 2009-02-20 19:21

Yo esperaré a que hayan cantado todas las agrupaciones antes de hacer mi quiniela, que está la cosa tela de apretá este año, y los premios dependerán muy mucho, en algunos casos, de lo que canten y de cómo canten los distintos grupos hoy.

Eso sí, si "Las muchachas del congelao", además de pasar a la final, se hacen con el primer premio, como apunta Juaki, sería para correr a boinazos, desde luego, a los miembros del jurado de chirigotas.

Un saludo.




283
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 21:31

Buenísima actuación de Los Cañamaques. Si es que este grupo cuando trae buenas letras (y hoy sí las ha traído) es brillantísimo.



284
De: Alfred Fecha: 2009-02-20 21:34

Pero el primer tango... uh... ¿a quién iba dirigido, exactamente? ¿A Fidel Castro? ¿A Julio Pardo? ¿A ambos?

Valiente mamarrasho de letra...

Un saludo.



285
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 21:43

Hombre, yo he entendido que era una letra a Castro.
Que una cosa es la revolución con la que están a favor y otra la dictadura que ahora ejerce.
Ahora, que haya otro palito más a Julio Pardo, pues no lo he visto por ningún lado.
¿A qué se refiere usted para pensar que se trata del Gordo que lo mismo me lo he perdido?.



286
De: Alfred Fecha: 2009-02-20 21:52

Toda la letra la han construido, dése usted cuenta, haciendo alusión a diversos coros de Julio Pardo: "El callejón de los negros", "La tregua", los gatos de "Por los bloques", los tunantes de "Noche de ronda", etc, etc...

Vuélvala a escuchar con atención, cuando pueda, y verá como también puede interpretarse como una crítica hacia Julio Pardo y su supuesta dictadura, dentro del concurso.

La impresión que me da es que han querido lanzarle un ataque a su rival, en fin, pero no se han atrevido a hacerlo directamente, y por eso han metido de por medio el tema de Castro. De ahí que me parezca un mamarrasho de letra, vaya, porque si en realidad va dirigidia contra Julio Pardo, no entiendo qué pintan ahí las alusiones a Fidel Castro, y si va dirigida contra Fidel Castro, las que no pintan nada en la letra son las alusiones a Julio Pardo. Total, un rollazo pa ellos.

Un saludo.






287
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 21:57

Volveré a escucharla.
Si es doble sentido, pues se haría repetitiva la crítica, la verdad...



288
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 21:59

Cojonudo primer pasodoble del Canijo.



289
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 22:03

Y la segunda. Hay que reconocerle que el cabrón se crece en las finales.



290
De: Alfred Fecha: 2009-02-20 22:18

Muy bonito el detalle de acordarse de todas las chirigotas que se han quedado fuera de la final en el primer pasodoble, sí, aunque para mí la han cagado al final, declarando a su propia modalidad, en un alarde de soberbia, como la reina de la fiesta, y reclamando más puestos en la gran final para la misma, que no para todas, por la mísimisima cara.

Aquí o todos moros o todos cristianos, Canijo, con tus castas, que no veo por qué ninguna modalidad va a contar con más derechos que otra, dentro del concurso.

Un saludo.





291
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 22:27

Pero al menos es consecuente.
El Canijo ha dicho ya varias veces que no le parece justo que de sesenta y pico chirigotas pasen hasta 3 y que de 6 cuartetos pasen hasta 3...
Que debiera ser algo más proporcional.

Luego podemos o no estar de acuerdo (Yuyu, por ejemplo dice que prefiere quedarse 4º en una final de 3 que 5º en una final de 6).

Pero él tiene derecho a dar su opinión y encima más aún mediante una letra.
Y reitero que a mí no me molesta para nada una final que acabe a las 7 de la mañana.



292
De: Alfred Fecha: 2009-02-20 22:38

Yo también estaría encantado de acabar la final a las siete de la mañana, como toda la vida de Dios, pero una final con abundante presencia de todas las modalidades, no solo de chirigotas.

Y claro que el Canijo tiene derecho a dar su opinión, hombre; lo mismito que yo, vaya, así que en esas estamos.

En otro orden de cosas, no obstante, los payasos de Canal Sur... ¿por qué coño nunca retransmiten el acto de entrega de los nuevos antifaces de oro?

Qué falta de respeto.

Un saludo.




293
De: WWfan! Fecha: 2009-02-20 22:41

Es que es mejor ver 73 veces su resumen de gilipolleces que han hecho durante 20 años.



294
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 00:01

El cuarteto muy bien, aunque siempre tiene el problema de repetir casi todo y claro, sin música los chistes repetidos pues pierden gracia...



295
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 00:43

Joder, qué flojito el pase del coro Julio Pardo... ¿no?.
Hecho en falta mi primer premio, que era el coro a pie, porque ninguno de la final me merece tal honor.
Es más, visto el mal rollo entre ambos grupos, que se lo lleve el Valdés.



296
De: Toni Fecha: 2009-02-21 00:46

Como temía, la reunión de la comunidad se ha alargado hasta perderme casi toda la actuación de los cañamaque, por lo que no he podido escuchar el tango al que os referís.

Y sobre el pasodoble del canijo, coincido en que está muy bien escrito salvo esa salida de tono final... sacó los pies fuera del tiesto,como se suele decir.



297
De: Toni Fecha: 2009-02-21 01:18

Esperemos que se cumplan los gritos de "campeones, campeones" con el selu.



298
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 01:19

El Selu genial al grito de Campeones, campeones.



299
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 01:23

Si después de la actuación que han completado los del Selu no se llevan el primero ya pueden ir haciendo las maletas los del jurado para irse a vivir a algún otro sitio. Espectacular.

Y Pardo flojillo, sí, pero es que el coro ha ido de más a menos a lo largo de todo el concurso, me temo. Les puede haber costado el primero, veremos a ver.

Un saludo.



300
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 01:58

Y Joaquín Quiñones también fenomenal. Otro primer premio en potencia.



301
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 02:06

A mí me ha puesto un poco nervioso que en el primer pasodoble el hombre haya vuelto a insistir una vez más con lo de la pena de muerte, pero bueno, allá cada cual con sus convicciones.

La comparsa, por lo demás, ha estado bastante bien, sí, sin que haya sido su mejor pase, a mi juicio.

Un saludo.




302
De: RM Fecha: 2009-02-21 02:24

Pues yo le doy la razón al Canijo: la chirigota tendría que tener ventaja sobre las soporíferas comparsas, los engreídos coros y los caricatos cuartetos.

Si se presentan cien chirigotas, debe haber más chirigotas en la final. De cajón. Esta final es un muermo sin golpes de humor.



303
De: Toni Fecha: 2009-02-21 02:31

Me parece a mi que la semana ha sido muy larga, y que antonio martin y el remolino me voy a quedar sin verlo... buenas noches, ya veré el fallo cuando me levante.



304
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 02:34

El cuarteto del Morera, igual que el del Gago...
Los cuartetos deberían tener 2 pases porque mientras las demás agrupaciones pueden repetir presentación y pasodoble que son más de la mitad de su tiempo de reperterio, los cuartetos tienen que tener casi 1 hora de repertorio diferente durante todo el concurso, y claro, nos jode que en la final no haya 20 minutos más diferentes.



305
De: Toni Fecha: 2009-02-21 02:35

Por cierto Alfred, yo no he podido escuchar bien el pasodoble al que te refieres, el de la pena de muerte, porque en ese momento le dio al tráfico por dar por saco bajo mi ventana, pero creí entender que él no defendía la pena de muerte, sino que en su cosa valientes y cobardes, entendía que era de cobardes pedir la pena de muerte para los que mataban niños... entendí mal?



306
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 02:35

Toni, yo estoy reventado también, dolor de cabeza incluído, pero a ver si aguanto... De hecho esto es lo que me hace aguantar.



307
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 02:40

No, Quiñones en alguna que otra ocasión ha dicho que está a favor de la pena de muerte en letras pasadas.

Y recrimina en su pasodoble que parece que sólo son autores comprometidos cuatro que se autoajudican el término, cuando siempre han habido letras que se mojaban, con Franco, con el andalucismo o él mismo con ese tema.



308
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 02:43

Por cierto, otro que lo defendió fue Martinez Ares...

Yo no te condería por mandar a la otra vida a quien antes ha matado...



309
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 02:51

Si lo de meter más chirigotas en la final es por una simple cuestión numérica, entonces también habría que meter más comparsas, por soporíferas que le resulten, Don Rafael, porque cada año se suelen presentar más o menos el mismo número de agrupaciones de una modalidad que de otra. Pero vamos, que tampoco es eso exactamente lo que yo le he escuchado pedir al Canijo, sino que se metan más chirigotas, así, sin más, solo porque.... bueno, solo porque a él le sale de los cojones, poco más o menos. Y claro, como argumento, pues me parece un poco pobre, qué quieren que les diga.

Toni, en el primer pasodoble Quiñones se ha quejado de que hoy en día se considere valiente que un autor escriba lo que "le sangra la pluma" (y el que lo coja pa él, supongo), y en cambio se tenga por cobarde a quien reivindica la pena de muerte... como él ha hecho en más de una ocasión.

En fin, allá cada cual con lo que canta y con lo que pide en sus coplas, como digo, y esto bien que se le podría aplicar a ambos, al Canijo y a Quiñones, en este caso.

Un saludo.




310
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 02:57

Se refiere usted al pasodoble de "La Trinchera" en el que el amigo Martínez Ares (que ya le vale) apoyaba al GAL, supongo, ¿no, WWFan?

Muy bueno aquel otro con el que le contestó la comparsa de Pepe Mata y de Fali Pastrana, "El cajonazo", al año siguiente: "No entiendo yo, por más que intento, no entiendo yo / a ese que es poeta grande y buen gaditano / tú que has bordao los versos con esas manos..."

Un saludo.





311
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 03:05

Po si. Bueno, cada uno es libre de pensar y decirlo.
Y me parece cojonudo que en el Carnaval no se haya instalado la dictadura de lo políticamente correcto.
Otra cosa es que estemos o no de acuerdo, pero prefiero que se diga por convicción a que se calle por un primer premio.



312
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 03:05

Po si. Bueno, cada uno es libre de pensar y decirlo.
Y me parece cojonudo que en el Carnaval no se haya instalado la dictadura de lo políticamente correcto.
Otra cosa es que estemos o no de acuerdo, pero prefiero que se diga por convicción a que se calle por un primer premio.



313
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 03:07

Por cierto, muy simpático el tango del pobre comparsista de Luis Rivero del coro del Valdés.



314
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 03:15

Buenas noches a todos. La verdad es que me está pareciendo, como ya presuponía, una final bastante cortita, la verdad. Personalmente, sólo he disfrutado con Los trasnochadores y con el inconmensurable Selu, que ha estado de diez a pesar de repetir un pasodoble y un cuplé. Espero, como ustedes, que se lleve el primer premio, ya que, en conjunto, y una vez escuchados los cuatro pases, me parece la mejor chirigota con algunos cuerpos de diferencia. Para mí, sólo se le acercaba un poco la del Vera, pero bueno, ya sabemos dónde está el Vera.



315
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 03:20

¿Alguno de ustedes piensa, como yo, que la contribución de Bustelo a la comparsa de Quiñones no se ha limitado a la música del pasodoble?
A mí me da la impresión de que la presentación al completo, el primer pasodoble que cantó en el concurso, y el estribillo, también son de él.



316
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 03:22

Simpático sí, pero no sé yo si muy apropiado para una señora final. Y el público más frío, claro, que en la comunión de Pingu. Yo si fuera componente de alguna agrupación, la verdad, preferiría quedarme fuera de la final antes que pasar así. Me ha recordado a cuando pasó el coro del Lama con "La Reconquista", hace un par de años, que tenían que animarse y jalearse ellos mismos entre sí porque estaba toda la sala (o al menos los que no estaban en la barra) pasando del coro.

Qué razón tenía Paco Rosado, en fin, cuando comentaba que es mejor que un jurado te robe un premio, antes de que te lo regale.

Un saludo.







317
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 03:28

Vegallana, el primer pasodoble que cantaron en el concurso yo mismo le pregunté a Bustelo en su blog (http://jlbustelo.blogspot.com/), porque no me quería quedar con la intriga, si era suyo, y me lo confirmó.

Y yo también sospecho que no ha sido lo único del repertorio que ha escrito, ni mucho menos, porque se ve muy claramente qué partes del mismo suenan a Quiñones y qué partes del mismo suenan a Bustelo, independientemente de los cuplés, que eso los escribe José Martínez Sierra, El Taca, como todo el mundo sabe. Pasa que ninguno de los dos lo va a reconocer, ni Quiñones, por no perder prestigio, ni Bustelo, por no reconocer que en gran medida ha vuelto este año, diga él lo que diga.

Un saludo.




318
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 03:32

Ya decía yo... Gracias por confirmármelo, Alfred. Y una pregunta: ¿no salió Quiñones defendiendo que él firmaba la integridad de todos sus repertorios en un artículo del Diario este año, defendiéndose de algo que le había dicho Aragón a su vez en uno de sus artículos?



319
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 03:32

Por cierto, como estoy reventado me acuesto y dejo el ordenador. Mi porra final es:

Coros:
Los Cañamaques (por eso de quien no llora no mama y a ver si hacen letras para el año que viene)
Cuando yo me pele (por ir de más a menos)
La del Vera
Cuartetos:
Ufff. Ni idea. Gago primero y segundo Morera.
Chirigotas:
Selu, Canijo y Tijeritas.
Comparsas:
Quiñones, A. Martín y Transnochadores



320
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 03:39

Sí que salió en el Diario diciendo eso, Vegallana, sí que salió, pero se dicen tantas cosas en Carnaval...

Un saludo.



321
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 03:50

Un poco descaraos los de Canal Sur (Casal & Padilla, especialmente Casal) insistiendo en lo bien que les parece una final tan reducida. Podían cortarse un poquito, joder.



322
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 03:59

Sí, pisha, sí, llevan to la noche igual. Yo lo he escuchado casi todo por la radio, como siempre, pero cada vez que he puesto el sonido de la tele estaban con lo mismo, los desgraciaos.

En fin...

Un saludo.





323
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 04:02

Definitivamente, creo que me he quedado bastante desfasao en gustos carnavalescos. La gente gritando campeones, campeones a los Tijeritas, con un repertorio que me sigue pareciendo bastante mediocre, y que recurre constantemente al gag visual y al gancho demagógico en la elección de sus temas. A ver qué nos trae Martín y la madre que lo parió.



324
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 04:19

Hablando de demagogia...vaya primer pasodoble de Martín. Si lo llega a sacar Quiñones...



325
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 04:34

Bueno, mi quiniela antes de acostarme:

Coros

1. Los cañamaque
2. Cuando yo me pele
3. Los de la pipa de la Pilar...

Chirigotas

1. Los enteraos
2. Las muchachas del congelao
3. Salón de belleza

Comparsas

1. Los trasnochadores
2. La pensadora gaditana
3. La mare que me parió

Cuartetos
1. Esta boca es mía
2. Los que esperando la sentencia...


Buenas noches y feliz carnaval.



326
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 04:35

Ahí va mi quiniela, ahora que ya han cantado todas las agrupaciones y está todo el pescado vendido:

- Cuartetos:

1)Esta boca es mía
2)Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia

- Coros:

1)Cuando yo me pele
2)Los Cañamaque
3)Los que se mueren por la pipa de la Paz… de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar

- Chirigotas:

1)Los enteraos
2)Salón de belleza El Tijerita
3)Las muchachas del congelao

- Comparsas:

1)La Pensadora Gaditana
2)La mare que me parió
3)Los trasnochadores

Un saludo.





327
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 04:37

Y sí, de lo más oportunista, el primer pasodoble de Antonio Martín. Dentro de lo que cabe tampoco lo ha tratado de forma especialmente escabrosa, al menos, pero está claro que tocando ese tema, tan candente ahora mismo, ha buscado el aplauso fácil.

Un saludo.




328
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 05:07

Ya se han adjudicado los premios, y el jurado lo ha hecho de la siguiente manera:

COROS

1º PREMIO: Cuando yo me pele
2º PREMIO: Los cañamaque
3º PREMIO: Los que mueren por la pipa de la Paz.... de la Paqui, de la Pepi, de la Pilar

CUARTETOS

1º PREMIO: Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia
2º PREMIO: Esta boca es mía

CHIRIGOTAS:

1º PREMIO: Salón de belleza 'El Tijeritas'
2º PREMIO: Las muchachas del congelao
3º PREMIO: Los enteraos

COMPARSAS:

1º PREMIO: La mare que me parió
2º PREMIO: La pensadora gaditana
3º PREMIO: Los trasnochadores

Un saludo.



329
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 05:30

Pues sí, pues sí, han leído ustedes bien: el Selu tercer premio, con dos cojones. Lamentable el jurado de chirigotas este año, en fin, y además desde el principio: primero con esas dos chirigotas tan chungas que pasaron a cuartos, "Pa un desavío aquí está el tío" y "Los Taranto Raptors", en lugar de otras que había, claramente mejores, después con lo de dejar fuera de la final al Vera, metiendo al Canijo en su sitio, y ahora con esto. No sé de donde coño habrá sacado a estos señores el presidente del jurado, pero se han lucido, desde luego.

En coros sí ha transcurrido todo como estaba previsto, más o menos, una vez asumida la presencia de Valdés en la final, y es que el de Pardo, aun habiendo ido de más a menos a lo largo del concurso, seguía siendo el mejor, de estos tres al menos, creo yo, por tipo, planteamiento general, pases anteriores, etc...

En comparsas me ha sorprendido un tanto que haya ganado Martín, aun cuando Quiñones haya flaqueado un poco, cierto es, en sus dos últimos pases. Pero bueno, haya ganado quien haya ganado en esta ocasion, poquito valor tiene para mí un primer premio, la verdad, cuando el nivel es tan bajo como lo ha sido este año, dentro de esta modalidad. Esperemos que el año que viene anden todos más inspirados, en general, y el que gane pueda presumir de veras de haberlo conseguido.

En cuartetos, por último, lo cierto es que los dos han estado bastante igualados esta vez, por lo que yo le habría dado una pequeña alegría al Gago y su gente, pero bueno, tampoco se puede decir que sea un disparate, el que no haya sucedido así.

Y esto es todo, en fin, por lo que respecta al concurso, aunque todavía seguiré colgando, a lo largo de los próximos días, las crónicas que me quedan. Poco a poco, eso sí, que es hora de lanzarse a la calle, por fin, y vivir la fiesta como Dios manda.

Un saludo.

P.D.: El Canijo no solo le ha quitado el hueco en la final, por cierto, al amigo Vera Luque, sino que tambén le ha arrebatado, en última instancia, la Aguja de Oro. Vaya tela.



330
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 09:09

Definitivamente el jurado de chirigotas ha visto un concurso diferente del resto de la gente.



331
De: RM Fecha: 2009-02-21 10:13

SEEEEEELU
SEEEEEELU
SEEEEEELU

y no hay más que hablar



332
De: RM Fecha: 2009-02-21 10:14

SEEEEEELU
SEEEEEELU
SEEEEEELU

y no hay más que hablar



333
De: Anónimo Fecha: 2009-02-21 10:51

Respecto al fallo del jurado, lo que me esperaba en coros y cuartetos, no me sorprende en comparsas, pero en chirigotas... no voy a opinar sobre el primer premio porque casi no he escuchado nada de los peluqueros, pero meter al canijo antes que al selu... manda...

Y retomando el tema de la pena de muerte, ya mientras me acostaba le di vueltas al tema y llegué, antes de leerle, a una conclusión similar a la del amigo alfred,que es una defensa de la pena de muerte, lo cual me desagrada lo escriba quien lo escriba, sea quiñones, ares o el que sea.



334
De: Toni Fecha: 2009-02-21 10:55

El anónimo de antes era yo, que se me pasó firmar...
Lo dicho, si no le podía buscar mejor nombre al "fallo" del jurado...



335
De: RM Fecha: 2009-02-21 11:04

Respecto a los temas polémicos, es una característica del carnaval: el autor carnavalero no se contradice nunca.

Es decir, se contradice siempre: puede defender blanco en un pasodoble o un tango y negro al siguiente.

Es parte de la naturaleza de la cosa.

Más me extraña, en esos temas candentes, que todos los miembros de la agrupación estén de acuerdo y lo canten.



336
De: RM Fecha: 2009-02-21 11:05

Acabo de escribir mi artículo para la Voz del lunes donde hablo del jurado y el concurso. Lo colgaré por aquí, como siempre, el martes.



337
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-21 12:10

Que me dice el primo que lo diga aqui......

¡¡¡¡¡Pero como no ha podido ganar el Selu!!!!!!!!

Es más...el problema no es que no haya ganado el Selu...sino que hayan ganados los Tijeritas y que El Canijo haya quedado segundo. ¿No se puede ganar una final si no se recurre a la demagogia y a vestirse de mariquita?

Selu esta a años luz del resto.

Rafa...una plataforma para pedir el Cervantes para el Selu.



338
De: RM Fecha: 2009-02-21 12:12

El Quevedo, mejor



339
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 12:31

Yo creo que un premio cinematográfico le viene mejor, al fin y al cabo interpreta un "papel". XD.

Y sí, el Selu estaba por encima del resto este año y es más, el único que se le acercaba era Vera Luque.



340
De: Juaki Fecha: 2009-02-21 12:56

Estaba cantao.

Ahora los premios, aunque no sus lo creáis y suene a conspiranoico, los dan los de Canal Sur... Y el humor del Selu es demasiado de Cadi-Cadi, y demasiado inteligente como para que se vea con buenos ojos en el resto del imperio.... Además, su tipo no tiene el colorido que se espera del carnaval exportable al extranjero al modo canalsureslaquemássabedeesto...

Y lo dejo ya porque si abandoné el Carnaval fue precisamente por estas cosas. Nada ha cambiado.



341
De: Juaki Fecha: 2009-02-21 12:57

Qué triste. Añado.



342
De: RM Fecha: 2009-02-21 13:11

Creo que ha sido, una vez más, un concurso y un carnaval "de transición".

O sea, que poco a poco nos vamos pa más pallá del carajo.

La final más sosa y más desangelá que recuerdo.



343
De: Juaki Fecha: 2009-02-21 13:24

Pozí. Salvando al Selu y a los trasnochadores no había nada más que rascar.

A los que vais a la calle: el bi-romancero de mi hermano este año no tiene desperdicio, de hecho se llevaron el premio el otro día en el concurso (y no se hicieron también con el segundo porque se pasaron de tiempo, según nos dijo el propio jurado). Los dos son:

- El Coma-andante Fidel Castro (y no sé qué más)
- La Historia de Alejandro, magno Campeón, y de su "fiel" criado Efestión.

Descojonantes ambos, no es pasión de hermano. Viéndolos allí el Jueves, con el Falla hasta la bandera y el público pasándoselo pipa, me dio un ramalazo de morriña por el carnaval que ya hemos perdido. Sinceramente, y sin argumentos, creo que los romanceros son el último bastión de esa gracia gaditana, de esa chispa que gusta del cuerpo a cuerpo y huye de los grandes escenarios, y, por supuesto, de las televisiones.

No os defraudarán, seguro, ni ellos ni la inmensa mayoría de los 21 romanceros que se presentaron este año. Simplemente espectaculares.



344
De: RM Fecha: 2009-02-21 13:38

Ultima hora: que dicen los diseñadores de Walt Disney que muchas gracias por la aguja de oro.

Manda cojones, no saber lo que coño es un disfraz... un año más.




345
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 13:48

Este año el tipo que merecía la aguja de oro era el de Vera Luque, aunque como era por SMS y votaba el público, pues se puede entender más...



346
De: RM Fecha: 2009-02-21 13:51

Los mákinas, con diferencia, el mejor tipo.


Por sms, y saliendo además de los primeros, estaba cantada la puñetera aguita.



347
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 13:52

Y por cierto, antes de seguir dándole palos, la chirigota del Canijo me parecía cojonuda. Que han sido los que más se lo han currado en semifinales y final y tal.
Otra cosa es que hubiera otras más cojonudas, pero tampoco creo que se merezca el síndrome "Guasa Cubana", gran agrupación despreciada por ser el año de los grandes cajonazos en chirigotas.
La culpa, en todo caso, la tiene el jurado.



348
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 14:17

Aún estoy en estado de shock tras el esperpéntico fallo del jurado chirigotil. Y si miran ustedes las puntuaciones obtenidas por los tres grupos a lo largo del concurso, más aún (el Remolino y el Canijo le sacaron al Selu 20 y 18 puntos respectivamente en preliminares, ahí es nada...). En coros, da la sensación de que Pardo gana cuando tiene que hacerlo y cuando no (lo digo por lo del año pasado). En comparsas, totalmente de acuerdo con Alfred, y aquí hago un inciso (de las cinco comparsas que ha sacao el mítico Martín desde su regreso, tres han llegado a la final, y dos se han quedao fuera. Pues bien, las dos que se quedaron fuera me parecen infinitamente mejores que las que entraron. ¿Algo querrá decir esto, no?) En cuartetos, también estoy de acuerdo con Alfred.
Y en lo del Selu, y el Vera, de acuerdo con todos, está claro.
Sí que da la sensación de que se están cargando esto, vaya... Me uno a la tristeza del señor Juaki.



349
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 14:30

Pero WWfan!, creo que aquí no se le discute el curro que se han pegao los del Canijo. Todos conocemos a gente que se lo curra muchísimo y no da para más. El esfuerzo es loable, por supuesto, y me merece todo el respeto. A mí me ha parecido una chirigota aceptable, sin más, de las que se podían haber dado con un canto en los dientes por estar en las semifinales.



350
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 14:34

Y bueno, lo del Remolino este año...
Creo que el jurado ha debido recompensar con puntos extra cada figurante que subían al escenario (y valga esto para el Canijo).



351
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 14:37

No exageremos. Que una cosa es que se mereciera a lo mejor un 5º-6º ó 7º puesto en lugar de un 2º y otra que no fuera ni de semifinales.
Estaba bien afinaita, la música era cojonuda, el tipo brillante, etc. Tenía más virtudes que defectos.
Otra cosa es que hubiera mejores y que tampoco sea de lo mejor que ha traído este hombre al concurso.



352
De: RM Fecha: 2009-02-21 14:38

El problema es el arrastre: Selu llegaba a la final con un handicap de veinte puntos... porque se le había votado muy bajo en la preliminar. Era imposible sortear esa diferencia, aunque el tiempo y las posteriores actuaciones demostraron que es la mejor chirigota de este año.

¿Tiene sentido que pases a la final y te cuenten los puntos de dos semanas antes? A lo mejor tiene. Pero, en ese caso, los puntos de la final tendrían que valer muuuuuucho más.

O sea, como sospechábamos, no es que el jurado sea malvado, es que las bases son una puta mierda.



353
De: Juaki Fecha: 2009-02-21 14:43

Entre otras muchas cosas, sí... Como que no debería haber tantas bases ni reglas para una expresión popular... ¿o es que ya no lo es?



354
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 14:43

No quiero demonizar al jurado, ni mucho menos, pero algo de responsabilidad tendrán por esos veinte puntos de diferencia insorteables de la preliminar, digo yo. Si hasta el propio Canijo reconoció, cambiando partes del repertorio, que había estado flojito en los dos primeros pases...



355
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-21 15:29

Ustedes perdonen por la intromisión, dios me libre de querer peritar en un tema que no me compete y para el que no estoy preparado....pero hay ciertos lugares democráticos sensu estricto...donde convives durante unos minutos con personal tan alejado de tu fondo y forma como tu lo estas de ellos....useasé un gimnasio (evitemos la sal gorda del chiste de la pastilla...). El caso es que ahí se escuchan conversaciones (incluso se participa) que te dan la medida de la realidad que no vives:

"¡ es que er Selu es demasiado "filosofico"!"

"es que no habla de los problemas que ar pueblo le interesa"...(estructura que encaja en esos pasodobles enteraos).

Al final parece ser que quizá la (de nuevo) sal gorda y la demagogia (lo de los catalanes con la bandera andaluza de los tijeritas pasará a la historia como un terrible ejemplo, al margen del tipo mariquitinoide y el boligrafo margarita....Pajares y Esteso redivivos) es lo que alegra las pajaritas de la gente...o eso es lo que cree el jurado.

Ustedes disimulen, uno....que no sabe de esto, que conste.



356
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 15:57

Puede ser, Carlos. Pero ese tipo de personas creo que no se enteran lo que es el Carnaval.

Primero, que es la fiesta popular y de la libertad. Y tienes la misma libertad para criticar a este gobierno u otro, como la tienes para cantar a la Viña o hacer un pasodoble a las pelusas del ombligo.

Y segundo, que con lo que hace el Selu en broma, consigue, como en ese tebeo clásico español (desde el clásico Carpanta a Vazquez), realizar mayor crítica a la sociedad mediante el reflejo de sus características, sus defectos y sus peculiaridades que una letra llena de gorgoritos de tenores y segundas.

Cuando el Yuyu hace un pasodoble al pavo que asesina a un hombre por nochebuena, lleva implícita una crítica a la ley de menores, cuando lo hizo con los líos como el euro llevaba también la crítica a que cambian las formas pero no el contenido...



357
De: Vegallana Fecha: 2009-02-21 16:17

Y otro ejemplo de lo que dices, WWfan!, si me lo permites: el pasodoble que el mismo Yuyu hizo para Los borrachos sobre el recorte de libertades civiles que suponía la fachendosa ley Corcuera: Muy pronto la pulisía, podrá cualquier día, colarse en tu casa...

Y sí, CarlosP., lo de la banderita andaluza de marras y lo de los figurantes con las barretinas, para una antología de la demagogia más chabacana. Pero como decía, creo, uno de los cuartetos del Gómez, no sé si el insuperable Tres notas musicales (en los antípodas del carnaval que representan Los tijeritas): ...po a la gente le gusta eso.

Un saludo.



358
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-21 16:18

Bueno, Corner....esa es la gente que hace el Carnaval extramuros. Ese es el target de Canal Sur...los "carnvalescos" (como ellos se definen) de provincia...los que no son de Cadi y digamos que el grueso de esos seguidores, al menos los que yo conozco...podrían gritar algo así como..."Ole ole y ole..y el que no diga ole que se lea un libro". Digamos que són algo asi como los Frikis del Carnaval.

Tuyamentiendes.

Me temo que lo que apuntaba Juaki es una realidad más que posible...Si Canal Sur controla el carnaval es para conseguir audiencia no para preservar la esencia de ninguna manifestación cultural (si es que, además, eso es algo posible, amén de deseable)...y si para ello tienen que satisfacer los deseos de esos "aficionados"....go ahead with the streetlamps!



359
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-21 16:23

donde dije "carnvalescos", quise decir..."carnavalescos"



360
De: WWfan! Fecha: 2009-02-21 16:35

A mí me parece que se haga Carnaval de extramuros, que vengan desde Uruguay como dicen que puede ser para el año que viene a participar si quieren.
Lo que no me parece lógico es adaptar lo nuestro al gusto de otros.

Y ya que hablas de frikis que no se enteran... Oye, que conseguir más audiencia, que los superhéroes no lleven trajes horteros que son tan rechazados por la gran mayoría de la población y que vayan con trajes de cuero que molan más ahora...

Y terminan comprándoselo los mismos, pero a disgusto porque no es lo mismo.

Po más o menos igual, picha.



361
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-21 16:57

Po eso.....



362
De: Alfred Fecha: 2009-02-21 19:26

Una de las cosas que tienen los veredictos de los jurados (y de ahí la gran responsabilidad que implica el cargo) es que marcan tendencias, para bien o para mal, y lo peor del de este año, en lo relativo a chirigotas, es que ha primado el show, el espectáculo, lo visual, lo teatral, la vistosidad, por encima del repertorio propiamente dicho, o lo que es lo mismo, la forma sobre el fondo, con lo que casi todas las chirigotas vendrán en ese plan, por desgracia, el año que viene. Y no tendrá sentido, claro, porque el jurado será otro, no con los mismos gustos ni los mismos criterios que el de este año, necesariamente, pero el concurso, ya se sabe, funciona así.

Qué se le va a hacer, en fin.

Un saludo.






363
De: EMILIO Fecha: 2009-02-22 17:04

Un poco indignado si que estoy, para que engañarnos. Si acaso más jode verlo quedar tercero que segundo al Selu, porque parece que a la injusticia se le suma cierto regodeo, pero sinceramente me la pela el primer premio. Para primeros premios los cuatro pases de los enteraos. Primeros premios que los del Selu nos han regalado a todos nosotros. Eso si que son triunfos. A la virgen del Carmen le pido ver al Selu año tras año tercero con chirigotas como esta.



364
De: EMILIO Fecha: 2009-02-22 17:30

Para el señor CarlosP. y su mensaje número 355. Los que dicen que el Selu no habla de las cosas que interesan al pueblo dan sin saberlo la clave del asunto. El Selu no habla de los asuntos del pueblo. El Selu le pone un espejo al pueblo para que se mire en el. Así de genial y terrible. No hay nada que más placer me de del Selu, orgásmicamente hablando, que verlo acabar una actuación sin una puta letra "seria" de reflexión social petarda. Todo letras de coña (y entiendan ustedes la trascendencia que le doy aquí al término coña). El Selu no es el pueblo que canta en carnaval, el Selu es un artista (en el más alto sentido de la palabra) que toma al pueblo como referencia.



365
De: EMILIO Fecha: 2009-02-22 17:38

Ah!, y no soy de Cádiz.



366
De: WWfan! Fecha: 2009-02-22 23:51

Por cierto, al Canijo he vuelto a verlo en la calle por cuarto año consecutivo.
Así como a la de siempre del Love, a los 3 cuartetos cuartofinalistas, varios romanceros, los coros e ilegales y las comparsas de los Ruinas y La secta de los Carapapas.
Lo digo por los que llevamos la cuenta de los que se les ve el pelo.
Por cierto, también hemos visto a la comparsa de Quiñones.
Al laito de la Caleta y junto a un autobus que nos daba cierta mala espina. Vamos, como que se iban a ir fuera.



367
De: WWfan! Fecha: 2009-02-22 23:59

Y hablando del Canijo, again, coño, en el resumen de Canal Sur de chirigotas, han emitido 2 veces el mismo cuplet.



368
De: WWfan! Fecha: 2009-02-23 00:06

Y con el Selu también han hecho lo mismo. Qué carajotes.



369
De: Alfred Fecha: 2009-02-23 02:10

Bueno, por completar este improvisado censo de las agrupaciones oficiales que se han visto cantando a pie de acera hoy, por el centro, conste en acta que también lo han hecho los del Yuyu y los de Jesús Bienvenido, que seguro que vuelven a ser los más vistos por las calles de Cádiz este Carnaval, de todas formas, aun siendo una comparsa.

Un saludo.




370
De: Alfred Fecha: 2009-02-23 02:16

Ah, y "Los robó de cocina" también, ciertamente.

Un saludo.



371
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-23 13:12

Y yo que suponia que la cosa estaba clara.

Quedaba, desde un principio (como no podia ser de otra manera) meridianamente claro que al Selu no se le cuestiona, sino todo lo contrario. Se cuestionaba, precisamente, a la gente que lo cuestiona. En fin....

Espero que nadie se ahogue en un papel de fumar.



372
De: EMILIO Fecha: 2009-02-23 15:15

No, señor CarlosP., si yo entendí desde el principio lo que usted quería decir. Simplemente quise matizar y ahondar en sus comentarios. Y cuando digo que no soy de Cádiz, me refiero a que desde fuera también se valora la esencia de la chirigota gaditana (Selu) frente a la moda efectista que parece imperar, y que ciertamente yo también capto que menoscaba ese humor (más bien esa visión del mundo) "Cai-Cai". Y que yo, no siendo de allí, capte esto, creo que prueba lo grave de la situación.



373
De: Toni Fecha: 2009-02-23 17:48

Al final quien se ha llevado la aguja de oro, las madrinas?... otra decisión para echar a los leones...



374
De: AMS Fecha: 2009-02-23 21:03

Como al amigo Juaki, a mi me gustan otro tipo de chirigotas que no tengan tanta parafernalia como la de los tijeritas o la del canijo. Tampoco me gusta la chirigota revindicativa por cojones, por ejemplo Manolito Santander. Mis modelos de siempre en el ideal chirigotero moderno son Selu y Yuyu, y en menor medida Manolo Cornejo y el Lobe que han tenido cosas sublimes. La media de producción de Selu y Yuyu es impresionante. No hay nada malo en ninguna de sus agrupaciones y siempre han dado una media mas que alta con agrupaciones que todos recordamos.
Pero dicho esto hay que juzgar tambien que las bases de estas chirigotas son el ingenio y la habilidad para hacer letras de cualquier cosa. Tambien la ausencia de crítica política directa es una de sus características. Adolecen siempre de grupos de voces y se limitan a adaptar músicas sencillas a sus gargantas. Eso, supogo, tambien puntúa y mucho. Y así es imposible ganar. Hemos de reconocer que los tijeritas o el canijo cantan mucho mejor que las ya comentadas. Si Selu es tercero es porque están a años luz de los otros dos en letras, humor, ingenio y genialidad. Ese es el problema, o la virtud.



375
De: AMS Fecha: 2009-02-23 21:06

Y. por supuesto, la aguja es un cajonazo de mil pares. Indudablemente los makina están a varias puntadas por encima de todos los demás.
Pero...
La teoría de Canal Sur de Juaki es atrayente pero entonces cómo es que Yuyu no stá en la fina?



376
De: CarlosP. Fecha: 2009-02-23 23:32

Emilio...yo también soy de fuera.



377
De: Alfred Fecha: 2009-02-24 00:59

Este año la Aguja de Oro, ojo, se ha concedido por votación popular, a través de los correspondientes sms y demás. Vamos, que Canal Sur ha convertido el tema en otro sacacuartos más, y se ha quitado de encima el muerto de la elección (si es que dichos votos realmente son efectivos, claro está, y no se la dan luego a quien a ellos les dé la gana, que esa es otra).

Yo nunca he sido demasiado partidario de las teorías conspiranoicas, por cierto, a pesar de que a veces ocurran cosas que ciertamente dan que pensar. Al hilo de lo del Selu y tal, digo. En este caso lo único que ha sucedido, creo yo, es que el jurado de chirigotas ha valorado más (equivocadamente) aspectos como el impacto visual, el contenido crítico de ciertas letras y la calidad musical de los conjuntos, como apuntaba el amigo AMS, que lo que tenía que haber valorado, en esta ocasión. Vamos, que han sido unos auténticos mantas, y no solo por lo del Selu, porque ya digo que no es la única metedura de pata que han tenido estos señores a lo largo del concurso. Yo con que nunca jamás vuelvan a ser jurado, ni siquiera de exornos callejeros, me conformo.

Y hablando del Selu, hoy se les ha podido ver cantando a pie de calle, a ellos también, por el centro, y dándose un verdadero baño de multitudes, obviamente, así como también he visto actuando de esa misma manera, a lo largo del día, a otras agrupaciones, como la del Remolino, "Salón de belleza El Tijerita", o la comparsa de las niñas de Luis Ripoll, "Al aire libre", a las que ha sido un auténtico gustazo poder escuchar de ese modo, porque para mí siguen siendo el grupo femenino que mejor canta, gracias al toque de elegancia y suavidad que les ha sabido imprimir el autor en estos últimos años.

Un saludo.




378
De: Alfred Fecha: 2009-02-24 01:33

Casi se me olvida: la chirigota de Paco Cárdenas, Ramón Peñalver y Paco Rosado también ha cantado hoy a pie de calle, o por lo menos yo los he visto actuando en la Plaza Pinto, junto al bar de Antonio Rivas. Algunos componentes de la chirigota del Cascana andaban asimismo por allí, aunque no sé si habrían cantado anteriormente, o simplemente iban por ahí con su disfraz, para pasar el día, como cualquier otro aficionado.

Un saludo.




379
De: EMILIO Fecha: 2009-02-24 11:02

Pues, a propósito de la calidad musical de los del Selu, recuerdo una música muy encajada al tipo en "Lestaulante chino Casa Lafaé", algo que no suele verse casi nunca. El caso es que para calidad musical ya tenemos a Bach o Mozart. Para calidad de voces, el canto gregoriano, pero para calidad humorística y paródica no crean ustedes que es fácil encontrar algo mejor que lo del Selu. Con esto quiero decir que el salto de calidad lo pone el Selu, y no las otras chirigotas. Y no nos olvidemos que, al menos eso creo, el elemento definitorio de una chirigota es el humor, por encima de otras considerciones.



380
De: Alfred Fecha: 2009-02-24 16:42

"Y no nos olvidemos que, al menos eso creo, el elemento definitorio de una chirigota es el humor, por encima de otras considerciones."

Ya, por eso decía que el jurado se había equivocado este año al valorar más esos otros aspectos que lo que tenía que haber valorado. Dentro de la calidad musical o de voces, por cierto, también entraría el tema de mascar letra, que es algo que hacen mucho últimamente los del Selu, eso sí hay que reconocerlo, pero creo yo que en este caso, frente a la magnífica calidad del tipo, el repertorio, la interpretación y demás se podría haber pasado por alto.

Y a mí el otro tipo de chirigota también me gusta, ojo, y casi más, diría yo, que las que hace gente como el Selu o como el Yuyu, pero este año hay que reconocer que "Los enteraos" eran mucho mejor, dentro de su estilo, que cualquier otra dentro del suyo, y eso es lo que no ha sabido ver el jurado en esta ocasión, qué se le va a hacer.

De todos modos, viendo cómo la gente se está volcando con la chirigota allá por donde va, no les quepa duda de que el Selu y los suyos van a vivir este año uno de los Carnavales más bonitos de su vida, que aquí todo el mundo acaba recibiendo lo que merece, independientemente de lo que diga el jurado de turno.

Un saludo.




381
De: EMILIO Fecha: 2009-02-24 17:05

"De todos modos, viendo cómo la gente se está volcando con la chirigota allá por donde va, no les quepa duda de que el Selu y los suyos van a vivir este año uno de los Carnavales más bonitos de su vida, que aquí todo el mundo acaba recibiendo lo que merece, independientemente de lo que diga el jurado de turno."

Evidentemente, amigo Alfred, porque no perdamos de vista que si alguien cree que de lo que se trata es de ganar una liga o algo parecido con esto del primer premio, está totalmente equivocado. La esencia del carnaval está más allá de los muros del Falla. Por eso da pena cuando algunos componen pensando en lo que no tienen que pensar.



382
De: Alfred Fecha: 2009-02-24 18:05

Por cierto, veo en la portada del Diario del Carnaval de hoy que la comparsa "Los prendas" estuvo cantando ayer en la escalera de Correos. Quede añadida, pues, al listado de las agrupaciones oficiales, coros al margen, que se han podido ver actuando, a pie de calle, a lo largo de este primer fin de semana de la fiesta.

Un saludo.



383
De: Alfred Fecha: 2009-02-25 08:18

Otra agrupación que ha sido vista estos días atrás, cantando a pie de acera, por las calles del centro: la chirigota "Huele a ropero".

Un saludo.



384
De: Toni Fecha: 2009-02-25 11:47

Al final voy a poder ir el próximo domingo para Cádiz.
Como expertos en el carnaval de calle (yo habré ido un par de veces, y nunca el segundo domingo)... ¿podéis indicarme zonas, plazas, calles... donde pueda disfrutar del carnaval?.

Muchas gracias!



385
De: Alfred Fecha: 2009-02-25 18:22

Bueno, vamos allá con los comentarios correspondientes a la segunda sesión de semifinales, que se celebró el pasado martes, a ver si a lo largo de los próximos días voy dando por concluidas, poco a poco, todas las crónicas referidas a esta última edición del concurso, que ya son cuatro semanas seguidas, quieras que no, dale que te pego a las teclas, y el cansancio se termina acusando. Pero bueno, aunque sea poco a poco, como digo, a ver si termino de repasar todo lo que ha dado de sí el concurso en este año 2009.

- “El maravilloso mundo de Cadilandia”: Buen pase el que ofreció con su tercera actuación el coro a pie de Francisco Javier Sevilla Pecci y compañía, aunque esta vez no sorprendieran, como hicieron en cuartos, con algún golpe de efecto similar al que lograron entonces, recuerden, gracias a aquel tango tan bonito que interpretaron completamente a capella sus componentes. Las nuevas letras que estrenaron el martes de la semana pasada, con eso y con todo, demostraron muy buen nivel, por lo que el coro completó esa noche, como decía, un pase bastante bueno. El primer tango que cantaron en su última actuación, por ejemplo, quizá sea el mejor que lleven este año en su repertorio estos coristas de la capital, puesto que me pareció verdaderamente bien escrita, sí señor, esa letra tan crítica en la que el faro de La Caleta le contaba a estos guías del maravilloso mundo de Cadilandia, que ejercen su oficio durante el día, todas las miserias y penurias que Cádiz oculta mientras brilla el sol, y que salen a relucir, sin embargo, durante la noche, cuando el citado faro le presta su luz de plata a la ciudad. Magnífico tango, ya digo, este primero que interpretó el coro el pasado martes por la noche. El segundo, aunque estuviera redactado de forma relativamente original, me pareció ya un poco más flojillo, en cambio, más que nada por el tema al que lo dedicaron, la supuesta mafia que gobierna el concurso y la suerte que corren en el mismo quienes osan denunciarla en sus coplas, en lugar de dedicarse a cantar piropitos, un tipo de letra que no suele ser mi favorito, por aquello de que hay cosas más importantes a las que cantarle, me parece a mí, que a los tejemanejes del concurso, aun en el caso de que estos existan, y por aquello de que no creo que para ganar haya que limitarse a escribir piropos, ni mucho menos, aunque lo que tampoco guste sea que se critiquen chuminadas, insisto, en lugar de todas esas cosas que verdaderamente habría que denunciar en las coplas del Carnaval. De todos modos, a la vista del batacazo que se han pegado este año dentro del concurso (que ya no es que se hayan quedado fuera de la final, vaya, porque eso podría haberse comprendido en un momento dado; es lo tremendamente lejos que se han quedado de la misma, caray, en última instancia), es como para cuestionarse, la verdad, si no tendrían algo de razón, después de todo, con lo que cantaron en su segundo tango el otro día, estos buenos coristas de la capital. Sea como sea, en fin, durante la tanda de cuplés, por último, el primero me pareció de lo más normalito, con una letra simpaticona y poco más acerca de las numerosas promociones que sacan ahora los periódicos, que regalan mil y un cacharros, ya saben, con la adquisición de los correspondientes cupones, mientras que el segundo, sobre la concesión de la Aguja de Oro al coro del Lama, para que sus componentes puedan sacarse con ella los burgaillos de la cabeza, según decían, sí que tuvo bastante gracia, por el contrario. El coro a pie de Javi Bohórquez y los suyos, en definitiva, se ha confirmado durante la presente edición del concurso como una de las agrupaciones punteras de su modalidad, a la que habrá que estar atento todos los años, de ahora en adelante, por muy mal que los haya tratado el jurado, incomprensiblemente, en esta ocasión.

- “Los superabuelos, una chirigota niñera”: Sí que les ha sentado mal a los de Manolín, caramba, no haber gustado esta vez tanto como en los dos últimos años. O eso se deduce, al menos, por el sentimiento de impotencia y frustración que desprendía el segundo de los pasodobles que interpretaron el martes de la semana pasada, una autentica rabieta en toda regla, desde mi punto de vista. En la letra de marras se quejaron, en fin, de que la gente les critique que sus repertorios sean tan de Cadi, Cadi (que no creo yo que ese haya sido el problema en esta ocasión, en fin, porque también eran una chirigota muy gaditana el año pasado y el anterior, y entonces sí que gustaron mucho, como recordarán, pero ellos sabrán por qué lo dicen), al mismo tiempo que arremetieron contra determinados rivales suyos, aunque sin nombrar a nadie, acusándolos de hacer reír al público tan solo entre copla y copla, etc, etc… Y no digo yo que no tengan razón, ojo, en muchas de las cosas que dijeron, pero no me parece que sea demasiado elegante por su parte el señalar de esa forma a los compañeros para reivindicarse ellos mismos, siendo una parte interesada, además, de todo este meollo. En cualquier caso, lo único que consiguieron es que el pasodoble en cuestión pareciera, pues eso, una simple pataleta, motivada por la frustración que debe haberles creado el hecho de no haber pegado apenas este año entre el público, tras los dos carnavales tan buenos que llevaban, ahí arriba, en la cresta de la ola. El primer pasodoble, por su parte, resultó bonito, aunque el tema en torno al cual giró el piropo de turno, el Vaporcito de El Puerto, esté un pelín trillado ya, mientras que en los cuplés, sobre la Duquesa de Alba el primero y sobre un hipotético encuentro entre Jesulín de Ubrique y Vicente Del Bosque el segundo, volvieron a demostrar una vez más estos chirigoteros que han bajado ligeramente el nivel, con respecto a las ediciones anteriores del concurso, porque ambos resultaron, nuevamente, simpaticones y poco más. Total, que después del traspiés sufrido este año por la chirigota, sin que sea una mala agrupación, esperemos que remonten el vuelo, de cara a futuros Carnavales, y que vuelvan a estar ahí, en primera línea de fuego, luchando por entrar en la final, y hasta por el primer premio, si es posible, como habían venido haciendo últimamente.

- “La Pensadora Gaditana”: Quién sabe, quizá si la comparsa de Quiñones no hubiera flaqueado tanto durante su tercera actuación, no les habría arrebatado el primer premio en sus mismas narices, el último día, el amigo Antonio Martín. Nunca sabremos qué habría pasado en ese caso, de todas formas, pues lo cierto es que la agrupación que dirige Fali Mosquera completó su peor pase, sin lugar a dudas, el pasado martes por la noche, debido fundamentalmente al poco gancho que tuvieron, a mi juicio, los dos pasodobles que interpretó el grupo. Los temas de ambos, la polémica en torno a los crucifijos de las escuelas y la violencia de género, al hilo del caso del profesor Neira, me parecieron bien escogidos, en fin, pero la redacción tanto del uno como del otro se me antojó, en cambio, bastante desafortunada, ya que al primero le faltó contundencia, por haber querido ser demasiado respetuoso con la Iglesia, el autor, aun rechazando su actitud en el tema de marras, mientras que el segundo resultó un tanto confuso, a mi entender, al no referirse al citado profesor Neira más que de pasada, así como desprendió también, quizá sin quererlo, un cierto tufillo machista, desde el mismo momento en que parecía dar por sentado que toda mujer necesita, para poder estar a salvo, un hombre a su lado, que la ayude, la guíe y la proteja. Tal vez no fuera eso lo que quisiera decir esta segunda letra, en realidad, pero es que su redacción, ya digo, me pareció un tanto confusa. En los cuplés, por su parte, demostraron el nivel acostumbrado dentro de la modalidad, con una primera letra sobre la operación de nariz de la Leti y una segunda letra sobre Maradona, bastante alejadas ambas, por ejemplo, del cuplé sobre la Wii que esta misma comparsa cantó en cuartos, que aquel sí que estuvo bien, ciertamente, desde mi humilde punto de vista. La cuestión es que por todo lo anterior, insisto, los de Quiñones realizaron su pase más flojo durante las semifinales, demasiado confiados, tal vez, por la buena marcha que habían llevado hasta ese momento dentro del concurso. Semejante tropezón les ha salido caro, en última instancia, aunque yo sigo pensando que deberían haber ganado, sin lugar a dudas, con eso y con todo.

- “Esta boca es mía”: Menuda la que liaron el pasado martes, el Gago y compañía, allá en el Gran Teatro Falla, gracias sobre todo a un divertidísimo tema libre en el que estos Rollings Stones tan gaditanos simularon dar un concierto, solicitando en diversos momentos la colaboración del público, para alborozo del personal, pidiéndole a todo el mundo que sacara sus móviles y los encendiera para iluminarles, como se hace a veces en los conciertos con los mecheros, por ejemplo, o que los acompañaran, un poco más tarde, coreando el estribillo de una de las canciones. Claro que cuando ya la terminaron de liar del todo, durante su tercera actuación, fue al final de la misma, con la punzante pulla que le lanzaron a Canal Sur Televisión, a causa del mamarracho ese del falso directo en que ha ofrecido las semifinales el ente autonómico, y que causó verdadero furor entre el respetable, evidentemente, por la indignación que ha provocado dicho tema, así en general, entre todos los aficionados. Ya la parodia, en la que un fan de estos Rolling Stones acuartetados tuvo la oportunidad de compartir con ellos un rato y hacerles una serie de preguntas, había estado bastante simpática, anteriormente, al igual que los cuplés, sobre el continuo cierre de empresas en Cádiz y sobre la salida del armario de cierto muchacho, con lo que el cuarteto completó esa noche, seguramente, el mejor de todos sus pases. Como ya dije tras la final, la tremenda igualdad que se ha dado este año entre los dos grandes favoritos de la modalidad bien podría haber desembocado, creo yo, en una pequeña alegría para los del Gago, si le hubieran otorgado el primer premio a ellos esta vez, pero aunque no haya sido así, pueden irse bien satisfechos a casa, los integrantes de este cuarteto, por el magnífico papel que han realizado una vez más, claro que sí, dentro del concurso. Esperemos que sigan en la brecha, y con un nivel tan bueno como en esta ocasión, además, durante muchos años.

- “Los comparsistas se la dan de artistas”: Otra de las agrupaciones que curiosamente realizó su peor actuación durante las semifinales, el pasado martes por la noche, fue la comparsa de Juan Carlos Aragón, que al igual que la de Quiñones ofreció esa noche los dos pasodobles más flojos, a mi juicio, de cuantos había cantado hasta el momento. El primero, de corte cadista, en el que recordaron la época dorada del Submarino Amarillo, la de Mágico González, Dieguito, Mejías y muchos más, en contraposición con la actual, evidentemente, y que remataron con un “Irigoyen, baja aunque sea en pijama” o así, me pareció simplemente correcto, sin más, mientras que el segundo, aquel que le dedicaron a la cama, para sorpresa de propios y extraños, me pareció una chorrada del quince, directamente. Habiendo temas tan importantes y de actualidad a los que hincarles el diente en una letra como la masacre de Palestina, la llegada al poder del primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos o las declaraciones de la diputada catalana del PP, Montserrat Nebrera, sobre el acento andaluz, por citar tan solo tres de los asuntos que el amigo Aragón no ha tratado ni de refilón en su repertorio de este año, y que a mí me parecían, en cambio, poco más o menos que obligados este Carnaval, colarse en el Falla con una oda a la cama como la que cantó esta comparsa hace unos días me parece francamente ridículo y grotesco, la verdad, simples ganas de dárselas de original cantándole a aquello a lo que nunca nadie le hubiera cantado antes, o eso debía creer Aragón, al menos, que ayer mismo nos recordaba a todos Quiñones, en su columna del Diario, aunque de forma muy sutil, que él ya había escrito una letra similar, allá por 1987, hace más de veinte años, para su comparsa de entonces “Clásicos de la música”. Si Aragón no hubiera cubierto ya su cupo de poesía caprichosa de este año en cuartos, además, con ese magnífico pasodoble que le dedicó a la muerte, todavía hubiera tenido un pase, tal vez, que se colara en semifinales con una letra como esta, pero habiendo empleado ya uno de sus seis pasodobles, como digo, en recrearse con otro de sus habituales ejercicios de estilo, pura floritura literaria vacía de contenido, no me pareció de recibo, sinceramente, que el hombre volviera a la carga en semifinales con una nueva letra de este tipo, y más aun viendo el temita en el que decidió inspirarse esta vez, de muchísima menor enjundia que el anterior, a mi entender. Un pasodoble a la cama. Si es que suena a cachondeo, pisha; eso te lo sueltan así, sin mayores explicaciones, y lo primero que se te ocurre es que debe tratarse de la última genialidad del Yuyu. Esperemos que esto no sea el inicio de una trilogía, en fin, y que a Juan Carlos Aragón no le dé por sorprendernos, durante los próximos Carnavales, con un pasodoble a la mesita de noche, el año que viene, y con otro al clásico ropero de luna, el siguiente. Visto lo visto, de todas formas, tampoco me sorprendería ya lo más mínimo. Los cuplés, por su parte, tampoco es que estuvieran mucho mejor, sino más bien al contrario, puesto que me volvieron a parecer, una vez más, reguleros tirando a lamentables. Sea como sea, decía Juan Carlos Aragón en el último capítulo de esas memorias carnavalescas que ha publicado durante el concurso, por entregas, en el Diario de Cádiz, que todavía no sabía qué haría el próximo Carnaval, si sacaría de nuevo una comparsa, a pesar de andar algo harto de la modalidad, o si volvería a la chirigota, una idea que le atraía enormemente, según contaba, y lo cierto es que hará bien en reflexionar tranquilamente sobre el tema, creo yo, a lo largo de estos meses de calma que se avecinan, porque el batacazo que se ha pegado este año con su agrupación, a todos los niveles, ha sido monumental, vaya. En el caso de que decida insistir con una nueva comparsa, no obstante, lo primero que tendrá que hacer será procurarse un grupo en condiciones, que defienda como Dios manda su repertorio, y luego afinar un poco más la puntería, a ser posible, a la hora de escoger tanto el tipo de la agrupación como los temas a tratar en sus coplas. De no hacerlo así mucho me temo que volverá a tropezar en la misma piedra, una vez más, el año que viene.

- “El coro del futuro”: Buen pase el que ofrecieron el pasado martes por la noche Nandi y los suyos, sin llegar quizá al nivel que demostraron durante los cuartos, con aquellos dos tangos relacionados entre sí, el primero sobre la buena gente de Cádiz y el segundo sobre la mancha de siesos y malages que también tenemos por el contrario en la ciudad, que tanto me agradaron, recuerden, y que tan originales se me antojaron, a la vez, a causa de su planteamiento. Los dos que cantaron en semifinales, no obstante, tampoco estuvieron nada mal, con una primera letra bastante oportuna, creo yo, en la que le recordaron a todos aquellos autores que escriben para la cantera que su primer deber es educar a los chavales, intentando no inculcarles todos los vicios y los defectos de los que hacen gala en el concurso sus mayores, los carnavaleros adultos, y una segunda letra , escrita con grandes dosis de ironía, en la que rechazaron de plano el fundamentalismo que caracteriza a los gaditas más recalcitrantes, defendiendo la posibilidad de amar a nuestra tierra de otras muchas formas, que no son las que siempre se suelen resaltar en las coplas del Carnaval, alejadas de los mismos cuatro tópicos de siempre, en consecuencia, y por toda una serie de razones bien distintas, asimismo, a todas aquellas sobre las que siempre se suele cantar, por lo general, dentro de la fiesta. Los dos cuplés que estrenaron durante su tercera actuación, por último, resultaron ciertamente simpaticones, en especial el segundo, en el que bromearon sobre su tradicional denominación, el Coro de Los Niños, modificando su voz al final por unos instantes con la ayuda de unos globos llenos de helio, aunque una vez más volvieron a destacar por encima de los propios cuplés, a mi juicio, los dos nuevos estribillos con los que sorprendieron nuevamente al respetable, al que invitaron a cantar el estribillo del mítico cuarteto “Tres notas musicales”, en el primero de ellos, mientras que en el segundo volvieron a dirigirse al público, por última vez, para solicitarles a quienes se encontraran sentados en butacas que levantaran los brazos. Muy divertido y desenfadado, en resumidas cuentas, el pase con el que Nandi Migueles y los suyos se despidieron del concurso, con la misma alegría y la misma simpatía con la que habían regresado a él, tras un año de ausencia, el primer día que cantaron, por lo que pueden estar satisfechos del buen papel realizado, en su retorno a la fiesta, estos coristas de la capital, que perfectamente podrían haber estado además, sin que el suyo sea un pedazo de coro tampoco, en la gran final del pasado viernes 20 de febrero. No ha sido así, sin embargo, por lo que esperemos que tengan más suerte, y nunca mejor dicho, en futuras ocasiones.

- “Los mákina”: Supongo que no tiene demasiado sentido volver a insistir una vez más, a estas alturas, en la tremenda injusticia que el inepto jurado de chirigotas de este año ha cometido con José Antonio Vera Luque y los suyos, pero no quisiera desperdiciar la oportunidad de dejar bien clarita de una vez por todas, no obstante, mi postura con respecto a este tema, y es que la del Vera me ha parecido, junto con la del Selu, la única chirigota verdaderamente completa y redonda de esta última edición del concurso, con lo que debería haber accedido a la final del pasado viernes 20 de febrero, por descontado, y haber obtenido en la misma, además, un honrosísimo segundo premio, tras “Los enteraos”. Si estos robots tan chirigoteros no merecían semejante honor, así como la Aguja de Oro, en fin, que bajen Fletilla y Asimov y lo vean. Y lo merecían, claro está, por haber completado a lo largo del concurso tres pases tan extraordinarios como el del pasado martes por la noche, durante las semifinales, con dos pasodobles de altura, tanto en lo literario como en lo musical, el primero sobre la masacre perpetrada en Palestina por Israel, con la vergonzosa complicidad de toda la comunidad internacional, y el segundo sobre la pamplinosa Bibiana Aido, Ministra de Igualdad, más preocupada por modificar nuestro lenguaje que por encargarse de los verdaderos problemas de los que tendría que estar ocupándose su ministerio, que confirmaron que la mejor batería de pasodobles serios de la modalidad, este año, ha sido la de ellos, y dos cuplés ciertamente inspirados, asimismo, el primero sobre Nuria Bermúdez, musa habitual del autor en este tipo de coplas, y el segundo, aun mejor, sobre el descenso del Cádiz a Segunda B. Bravo, pues, por el Vera y compañía, que en esta ocasión se han superado con creces, creo yo, y me han gustado mucho más que en todos estos últimos Carnavales, incluido el año de los Francos de “Esto conmigo no pasaba”, que siendo una buena chirigota no acabó de resultar tan redonda, en mi opinión, como lo han resultado “Los mákina”. Ojalá que el próximo Carnaval mantengan el mismo nivel que han demostrado en este, y que se les trate más justamente, también, dentro del concurso.

- “Voces”: Lo mejor de la comparsa de Tino y Subiela el martes de la semana pasada, como de costumbre este año, fueron los dos pasodobles, sin que sus letras fueran tampoco, a mi juicio, nada del otro jueves. El primero se lo dedicaron, en fin, al amigo George Bush, a quien despidieron tras su marcha de la presidencia de los Estados Unidos, como hicieran en su día con José María Aznar el año de “Las estaciones”, cuando por fin dejó de ser nuestro presidente, dándole un buen repaso al lamentable legado manchado de sangre que deja tras de sí el de Tejas al finalizar su mandato, una letra con cuyo mensaje estoy completamente de acuerdo, obviamente, pero cuya redacción, así como muy agresiva y tal, no me pareció que le pegara demasiado ni al autor ni a la agrupación, la verdad, mientras que en el segundo, de carácter mucho más localista, se lamentaron por las puñaladas traperas que este año se han lanzado muchos autores entre sí, citando a algunos como Antonio Martín, Juan Carlos Aragón, Antonio Rivas o Fali Pastrana, a quienes dijeron admirar profundamente, en cambio, cuando se dedican a otros menesteres, un tanto más nobles y admirables, por así decirlo, y no a despellejarse mutuamente en las coplas. Un pasodoble este último que el público aplaudió enfervorecidamente en el teatro, por cierto, casi tan enfervorecidamente, de hecho, como alguna de esas coplas de despelleje mutuo que criticaron Subiela y los suyos en esta segunda letra. Las cosas del Falla, en fin, que no hay quien lo entienda muchas veces, y no solo por esto último que digo, sino también porque letras similares a esta las han cantado este mismo año, sin ir más lejos, otras agrupaciones como la chirigota “Los robó de cocina” o el coro “La musigadité”, sin que se ovacionaran sin embargo de esa forma. Claro que a saber dónde estarían entonces, en fin, muchos de los pamplinas que llenaban el Gran Teatro Falla el pasado martes por la noche, cuando actuó Subiela, igual que lo llenan, me temo, cada vez que actúa alguna de las comparsas punteras. Yo, por mi parte, ya dije con motivo de esas otras letras que menciono, la de “Los robó de cocina” y la de “La musigadité”, que estoy de acuerdo con la invitación a la concordia que suponen este tipo de coplas, pero que no dejan de sobrarme un poco en última instancia, la verdad, por cuanto al final no hacen sino aumentar cada vez más y más, sospecho, la gigantesca bola de nieve de las disputas internas de la fiesta, que continúa rodando cuesta abajo y creciendo, así, un año detrás de otro. Si a todo eso se le suma el mal olor que desprenden, cuando en ellas se señala directamente a ciertos rivales de la agrupación que las canta, como en este caso, probablemente con la única intención de quedar por encima de ellos ante los ojos del público, ya se imaginarán ustedes los reparos que me ocasionó, en resumidas cuentas, el segundo pasodoble que cantó en la noche del pasado martes la comparsa de Tino Tovar. Los cuplés que interpretaron a continuación, por lo demás, tampoco merecen mayor comentario, puesto que ninguna de las dos letras que estrenaron dentro de dicho apartado destacó por nada en particular, ni la primera, sobre el Seisdedos, ni la segunda, sobre la visita a Cádiz de estos religiosos africanos. Está por ver, en fin, si el grupo de Subiela saldrá o no el año que viene (aunque llevan varios Carnavales amenazando con ausentarse de la fiesta y nunca lo hacen, pero bueno), y en caso de salir, si lo harán de la mano de Tino Tovar, una vez más, o de algún otro autor que se busquen por ahí, por el contrario, para que este último pueda descansar. Sea como sea, creo que deberían plantearse muy seriamente, a mi juicio, el rumbo que le quieren dar a su agrupación de ahora en adelante, puesto que la comparsa que han sacado este año me ha parecido, como ya he insinuado alguna que otra vez a lo largo del concurso, un auténtico esperpento, sin más. Una comparsa que en todo el popurrí no toca ni la caja ni el bombo, no sé si estarán ustedes de acuerdo conmigo, ni es una comparsa ni es ná de ná, que se suele decir. Esperemos que el próximo año, si es que salen, saquen una comparsa como Dios manda, en definitiva, y se dejen de querer impactar y sorprender al personal con estas extravagancias que a nada conducen.

- “Air con el carair, carair, carair, las compañías aéreas que tiene mi Cai”: Siguieron perdiendo altitud, por decirlo de un modo acorde con su tipo, el Yuyu y los suyos, el pasado martes por la noche, durante su tercera actuación. Muy normalitos, en fin, los dos pasodobles que estrenó la chirigota en la fase semifinal del concurso, el primero sobre los diversos amores que tienen en cada aeropuerto los miembros de esta singular compañía aérea y el segundo, quizá con algo más de trasfondo, sobre la famosa igualdad que predica el ministerio que comanda Bibiana Aido, mientras que los cuplés, por su parte, sí que rayaron a una mayor altura ya, con una primera letra bastante simpática sobre la incineración de mascotas y una segunda letra, igualmente divertida, sobre los juguetitos que se venden en las reuniones esas del tupper sex. Esto último no fue suficiente, no obstante, para que la chirigota terminara de remontar el vuelo, y de ahí que me sorprendiera un poco, la verdad, el hecho de que los del Yuyu se quedaran a las mismas puertas de la final, cuando había varias chirigotas mejores, a mi juicio, tales como “Los mákina”, de José Antonio Vera Luque, “Huele a ropero”, la gran revelación de este año, o “Más p’allá que p’acá”, del Love y compañía. Ya se sabe, en cualquier caso, que el jurado de chirigotas no ha hilado demasiado fino, decididamente, durante la presente edición del concurso. Independientemente de su nivel con respecto al de las demás chirigotas, de todas formas, sí que creo que les ha venido bien a estos dos, el Yuyu y Sánchez Reyes, lo de volver a juntarse de nuevo, porque las dos agrupaciones que han sacado juntos desde que lo hicieron han resultado sensiblemente mejores, a mi entender, que las que cada uno de ellos habían venido sacando anteriormente, en estos últimos años, por separado. Esperemos que sigan colaborando, pues, de cara a los próximos Carnavales, pero eso sí, que se busquen un músico en condiciones de una puñetera vez, por amor de Dios, que el Yuyu lleva con el mismo pasodoble cinco años ya, lo menos. Manda castaña, oigan, el provecho que le está sacando a la dichosa musiquita el gashón.

- “La mare que me parió”: La comparsa habrá ganado el primer premio y todo lo que ustedes quieran, pero yo sigo insistiendo en que de pasodobles ha venido bien cortito este año, el amigo Antonio Martín, como se volvió a demostrar una vez más el pasado martes por la noche, durante la actuación de su agrupación en semifinales. Al igual que comentaba un poco más arriba con respecto a Juan Carlos Aragón, Martín ha pasado de cantarle este año a chuminadas tales como la masacre de Palestina, las declaraciones de la Reina Sofía acerca del matrimonio homosexual, las de la diputada catalana del PP Montserrat Nebrera acerca del acento andaluz, la ley de la memoria histórica, la llegada a la presidencia de los Estados Unidos de Barack Obama y demás pamplinas con las que han decidido desperdiciar sus coplas otros autores (tampoco muchos, dicho sea de paso), para centrarse en las cuestiones verdaderamente importantes, marcadas por la más rabiosa actualidad, como la vida de las prostitutas, la polémica de patinillo en torno a Martínez Ares, el abandono de los ancianos en residencias por parte de sus familias o lo desesperado que puedes llegar a estar cuando te haces mayor, en esto del Carnaval, por arrancar un simple aplauso, tal y como les advirtió en su segundo pasodoble del martes, Antonio Martín, a todos esos chavales que están empezando ahora en este apasionante mundo de las coplas. Un mensaje que se podría haber ahorrado el veterano autor gaditano, por otra parte, si hubiera esperado a dejarlo bien patente, unos días después, mediante la demostración practica que llevó a cabo en la gran final del viernes 20 de febrero, en la que tan desesperado se le vio, tristemente, por arrancar la ovación del respetable y buscar el primer premio, aludiendo al caso de Marta del Castillo en uno de sus pasodobles, con una letra asquerosamente oportunista y sensacionalista, a mi modesto entender. Pero bueno, en ese otro que cantó en segundo lugar el pasado martes por la noche, durante las semifinales, al menos estuvo bonito, algo es algo, el pasaje aquel en que repasó los distintos adversarios que ha ido teniendo, en el concurso del Gran Teatro Falla, a lo largo de su trayectoria, diciendo aquello de: “Y tuve un Paco Alba / un Enrique Villegas, un Pedro Romero y un Martínez Ares / pellizcándome el alma / Ay, qué rivales, ay, qué rivales”. En cuanto al primero de los pasodobles que la comparsa interpretó esa misma noche, tal vez fue la primera ocasión a lo largo de todo el concurso en que trató un tema auténticamente importante y relacionado con la actualidad más inmediata, puesto que en él abordo el asunto de la justicia, al hilo del caso Mari Luz. La letra en cuestión, pese a todo, tampoco es que me pareciera gran cosa, sino simplemente correcta, a decir verdad. Total, que el único pasodoble verdaderamente bueno que han traído este año los de Martín, a mi juicio, ha sido el segundo que interpretaron la noche de la gran final, sobre “la crisis de los mangantes”, que dijeron ellos. Uno de ocho no es que sea un balance demasiado positivo, sinceramente, y menos aun para todo un primer premio de la modalidad, pero ya he advertido yo también, en diversas ocasiones, que ha estado la cosa chunga en esta última edición del concurso, por lo que respecta a las comparsas. En la tanda de cuplés del pasado martes, por último, volvió a brillar muchísimo más, para variar, el magnifico estribillo de la agrupación que los cuplés propiamente dichos, el primero sobre la serie televisiva “Sin tetas no hay paraíso”, con alusión final a ese otro Duque de la pequeña pantalla, el Duque del Guano, y el segundo sobre la crisis y el modo en que la sufre la Familia Real. En resumen, me alegro de que el amigo Martín haya vuelto a ganar, tras tantos años, un primer premio de comparsas, aunque lo haya hecho con una que no me ha convencido demasiado, aunque hubiera alguna otra que lo mereciera más, en mi opinión, y aunque haya tenido que caer tan bajo, para lograrlo, como cayó en la gran final con el citado pasodoble a Marta del Castillo, dicho todo lo cual no queda sino esperar que el año que viene, saciada ya, siquiera momentáneamente, su sed de premios, vuelva con una agrupación menos cuidadosamente diseñada, hasta el último detalle, para arrastrar a las masas y competir dentro del concurso, una comparsa, en fin, con un mejor tipo, que esto de las alegorías acascarañadas siempre me ha parecido de lo más facilón, mejores letras de pasodoble, que él las sabe hacer, y de sobras además, cuando escoge mejor los temas a los que dedicarlas, y un tono menos agresivo, más amable y relajado, aunque igual de gaditano, claro está, de principio a fin. Vamos, una comparsa como “Los hijos de la Libertad”, mismamente, que esa sí que mereció ganar desde mi punto de vista, y debió haberlo logrado, de hecho, a poco que el concurso funcionara como Dios manda, y no como funciona, de un tiempo a esta parte.

Pues nada más, eso es todo por el momento. A lo largo de los próximos días, y en la medida en que mis compromisos con la fiesta en la calle me lo permitan, intentaré colgar la crónica de la última sesión de semifinales, más que nada por terminar lo que empecé hace ya más de un mes, vaya, que dudo que ya le interesen realmente a nadie, a estas alturas del partido, mis comentarios sobre el concurso, pero bueno.

Un saludo.






386
De: Alfred Fecha: 2009-02-25 21:00

Ya lo he comentado antes de pasada, pero merece la pena, creo yo, detenerse un poco más sobre el asunto, que me ha hecho muchísima gracia. Como les decía, ayer Joaquín Quiñones escribía su columna semanal en el Diario del Carnaval, y se la dedicaba a su sucesor en el puesto de Dios Momo, Manolo Camacho, deseándole la mayor de las suertes durante su pregón de anoche y sugiriéndole, de camino, alguna que otra cosilla de nuestra fiesta que bien podría lanzarse a la hoguera. Entre otras cosas, en fin, escribía lo siguiente:

"Ahora, para echar más leña al fuego, nos vamos a ir con algunas agrupaciones que copian el tipo de otras que están en la lejanía -porque aquí todo se sabe- y también con los que llevan pasodoble estrella, incluso con el mismo título de uno que escribí hace más de veinte años en "Clásicos de la música" (a lo mejor también me lo hizo un negro)."

Lo primero tenía bastante claro que iba por la comparsa de los hermanos Márquez Mateos, "La secta de los Carapapas", cuyo disfraz muchos apuntan que podría estar copiado de esta comparsa de Almería: http://4.bp.blogspot.com/_rMOYJy4VUf8/SYwkcuTf--I/AAAAAAAAAaE/PEzziqIVWw4/s1600-h/05-02-2009+23%3B34%3B26.bmp, aunque otros afirmen que ambos tipos podrían haberse inspirado, a su vez, en la primera imagen que te sale en el google si introduces en el buscador "Carnaval de Venecia": http://lh6.ggpht.com/alhadradigital/R8NMH2_bh1I/AAAAAAAAAiU/3BppayYsk1E/CARNAVAL+EN+VENECIA_html_m78a7bf88.jpg, pero lo del pasodoble estrella, la verdad, no tenía ni idea de por quién podría ir. Para no quedarme con la intriga, pues, cogí la cinta de casette de "Clásicos de la música" y comencé a mirar los títulos de los pasodobles, y cual no sería mi sorpresa, y mi hilaridad, claro está, al encontrarme con uno denominado "A mi cama". Pues sí, ya ven, queda definitivamente claro que en el Carnaval está todo inventado, incluso el pasodoble a la cama, que manda cojones, por mucho que algunos se empeñen en no verlo. La letra aquella de Quiñones, por cierto, decía así:

Vestida con su colcha blanca de croché,
la reina de la alcoba dormita feliz;
con un crucificao sobre la pared,
comparte mi inquietud desde que nací.
Y entre pañales dormido,
tus muelles mecían mis llantos de niño,
y cuántas noches con miedo
en su almohada sentía cobijo.
En tus sábanas empapé
los sudores de la gripe,
y en su embozo vomité,
empañando la blancura
y los bordados de locura,
por exceso de beber.
Cuántas noches tu calor
me ha sacao del apuro,
del enfado, del horror;
con un beso interminable
se acababa la cuestión.
Y en la penumbra roneas,
cual mudo testigo
de amores ardientes,
y entre suspiro y suspiro
de tantos idillios
tú eres confidente...
Y aunque sea mucho pedirte,
cuando mi cuerpo esté inerte,
comparte mi último sueño;
que no sea otro lecho
quien tenga derecho
a la hora mi muerte.

Tremendo bofetón sin manos, pues, el que le pegó Joaquín Quiñones ayer al amigo Aragón, al que se las está devolviendo todas juntas, este Carnaval, entre el repaso que le ha dado en el concurso y esto otro de ahora. Que tomen nota también, de paso, tantos aficionados advenedizos, recién llegados a la fiesta, como andan sueltos por ahí, esos que se piensan que el Carnaval se inventó antes de ayer, y que se empeñan en despreciar a los autores más veteranos, idolotrando por el contrario a los más recientes, en la creencia de que solo estos tienen la llave de la creatividad y de la originalidad. Pues nada, oigan, como bien ha demostrado el bueno de Quiñones, un mojón pa tos ellos, y a ver si así aprenden a respetar un poquito más el pasado de la fiesta, y a cuantos la han hecho posible a lo largo de la historia.

Un saludo.




387
De: Alfred Fecha: 2009-02-26 05:56

Por cierto, Toni, a ver si antes del domingo te hago una pequeña guía de callejeras, para que sepas cuales son, así en general, las más recomendables, y puedas localizarlas el domingo, al mismo tiempo que intentaré darte una cierta orientación sobre el carrusel, también.

Un saludo.



388
De: Toni Fecha: 2009-02-26 10:15

Espero con interés tus aportes, amigo Alfred.



389
De: EMILIO Fecha: 2009-02-26 19:04

He estado repasando las últimas chirigotas del Selu, y probablemente estos "enteraos" estén un punto por encima de aquellos calzonazos e incluso de los "compropiso". Que bien han sabido explotar durante los cuatro pases esa estructura repetitiva tan chulesca y "enterá". Por cierto, que me pregunta un compañero que qué es lo que le pasa a Manolito Santander, que no da pie con bola en los últimos años. ¿Alguien tiene alguna teoría?



390
De: RM Fecha: 2009-02-26 19:24

Manolito Santander es capaz de lo mejor y de lo peor. Le falla el protagonismo en su chirigota, me parece. Y el abuso de pichas, cojones y demás. Creo que el final tan malo del famoso "himno oficioso del Cádiz" es la causa de que no sea "himno oficial".

Y eso que cuando tiene gracia, la tiene, ojo.



391
De: EMILIO Fecha: 2009-02-26 22:43

Yo no quisiera ser injusto con Santander, pero lo último que le recuerdo con calidad fue lo de la "familia pepperoni", y de eso hace ya demasiados años.



392
De: Alfred Fecha: 2009-02-27 06:32

Manolito Santander tuvo una época bastante buena, por no decir brillante, desde el año 1996, cuando se separó del grupo del Petra, del que había sido componente durante años, para sacar por su cuenta, primero con el apoyo de José Manuel Prada Durán en lo musical y luego ya solo, y con su propio grupo de nueva creación, "Las viejas glorias", el primer repertorio que firmó por completo en solitario (antes ya había echado un cable también como autor, no obstante, en chirigotas tan recordadas como "El crimen del mes de mayo", "Hasta que la muerte nos separe", "Bebé a bordo" o "Bien nos diste coba, Cristoba"), hasta el año 2001, en que le puso fin a aquella gloriosa etapa con esa magnífica chirigota que fue, en mi opinión, "El Atlético Agujetas (el peor equipo del mundo)", la última verdaderamente buena que sacó.

De ese período que digo también son, por ejemplo, "Guasa cubana", excelente chirigota de 1997, bastante innovadora y fresca, por cierto, en el modo en que interactuaba con el público durante el popurrí, pero a la que le tocó pagar los platos rotos, sin embargo, a causa de la polémica decisión del jurado de aquel año, que dejó fuera de la final a "De plaza en plaza" del Yuyu, "Kadi City" de Juan Carlos Aragón y "Sevilla tuvo que ser, mi arma" del Libi; "La familia Pepperoni (Vendetta)", de 1998, con su famoso pasodoble a la afición cadista, himno oficioso del Submarino Amarillo a día de hoy, y un auténtico clásico ya de nuestra fiesta; "El séptimo de caballería", que en 1999 se quedó a las mismísimas puertas de la gran final, y que debió haber entrado, según mucha gente; o "Los de capuchinos", del año 2000, merecidísimo primer premio en el concurso de agrupaciones del Gran Teatro Falla que todo Cádiz respaldó.

A partir del año 2002, sin embargo, comenzó a bajar ya progresivamente el nivel de sus agrupaciones, hasta llegar a nuestros días, en que da hasta cierta lástima ver lo bajo que ha caido el pobre hombre, en ese sentido, con chirigotas tremendamente flojas. Yo la razón que le veo a esto es bien sencilla: simple desgaste creativo, acuciante falta de ideas, puro agotamiento mental. No le vendría mal, en fin, descansar uno o dos añitos, creo yo, para oxigenarse y coger fuerzas de nuevo. Pero claro, él sabrá.

Un saludo.





393
De: EMILIO Fecha: 2009-02-27 16:12

"De plaza en plaza", ¿eran las palomas?. ¡Qué descojone de chirigota!. Si fueron las palomas y no pasaron a la final, ¿quienes lo hicieron y en que orden quedaron?. Gracias don Alfred.



394
De: Alfred Fecha: 2009-02-27 16:50

Eran los palomos, sí. Las chirigotas que pasaron aquel año a la final fueron "Los aleluya", del Sheriff, primer premio; "La banda de música de Cagarrutas del Monte", del Selu, segundo premio; "Blancanieves y los 7 enanitos", de los Carapapas, tercer premio; y "Guasa cubana", de Manolito Santander y José Manuel Prada, cuarto premio.

Un saludo.



395
De: EMILIO Fecha: 2009-02-27 20:06

Gracias, don Alfred. A propósito de los "De plaza en plaza", recuerdo haber pensado en su momento: "Joer, el chavea este ha tenido que ir por las plazas de Cádiz tomando nota sobre el comportamiento de las palomas". Ese Yuyu David Attenborough gaditano. No es que fuera especialmente gracioso, pero recuerdo como me descojonaba cuando el palomo llegaba tarde a casa tras haberle "echado cojones" a un gato. Que bueno el Yuyu.



396
De: RM Fecha: 2009-02-27 20:28

No solo las plazas; también se nota una observación importante de los recreos de los colegios.



397
De: Alfred Fecha: 2009-02-27 20:50

Venga, va, aparco de momento el comentario de las restantes agrupaciones de las semifinales para elaborar una pequeña guía de las callejeras más recomendables, que le pueda ser de utilidad, espero, al amigo Toni y a quienes nos vayan a visitar este fin de semana. Por sistematizar un poco el asunto, y abreviar, de cada una de ellas pondré el título de este año, seguido del nombre de las anteriores agrupaciones más recientes que sacara el mismo grupo, entre paréntesis, para que las vayan situando, y luego un pequeño comentario acerca de su repertorio, una sucinta descripción del tipo, para que las localicen más fácilmente, y los lugares por los que suelen parar, si es que la agrupación de turno acostumbra a parar en algún sitio en concreto, durante la semana de Carnaval. Naturalmente solo hablo de las que he escuchado, y al final, en un breve anexo, de ciertos grupos que todavía no he podido escuchar, pero cuya calidad está garantizada, a la vista de su trayectoria. Fuera de este saco, por lo tanto, pueden quedar muchas callejeras que merezcan la pena, pero que yo no conozca. Tómese el siguiente listado, pues, a título orientativo, solamente. Vamos al lío.

- “Los detestives privaos” (“Los ginecólogos”, “Los trepas”, “Los misioneros”, “Los cirujanos plásticos”,): La chirigota de nuestro buen amigo Miguel Ángel García Argüez, letrista a su vez, recordemos, de la comparsa “Los ruinas”, semifinalista este año en el Falla. Estén atentos en esta ocasión, sobre todo, a su magnífica tanda de cuplés, la parte más brillante, quizá, de un repertorio ya de por sí excelente. El disfraz no tiene mucha pérdida, pues visten con gabardina, en tono granate, y gorro de fieltro, y se les puede encontrar habitualmente, los días de carrusel (el próximo domingo, por ejemplo), en la entrada del BBVA sito en la calle San Francisco, en las cercanías de la plaza de San Agustín, durante el turno de mañana, osease, desde las 14:00, aproximadamente, hasta las 17:00 o así, hora en que se desplazan ya, como tantas otras callejeras, a las inmediaciones de la calle Sagasta, en donde se desarrolla, fundamentalmente, lo que podríamos denominar el turno de tarde, comprendido entre las 18:00 y las 22:00, momento, más o menos, en que la acción se traslada ya, si acaso, a La Viña.

- “La máquina del tiempo” (“Herodes”, “El regreso de El Salvador”, “A Dios rogando”, “La muerte”): El romancero de Salvador Fernández Miró, todo un clásico de la modalidad, al que le vuelve a echar un cable con el repertorio, y bien que se nota, el gran Gómez, y al que no hay que perderse, por lo tanto, pues no tiene desperdicio. El disfraz, una vez más, no tiene demasiada pérdida, pues el bueno de Salvador representa a una especie de científico loco, un poco al estilo del Doc de “Regreso al futuro”, con larga peluca cana, gabardina oscura, de un tejido así como un poco futurista y tal, y su correspondiente casco, por lo que es muy sencillo localizarle, incluso desde lejos. Como a la mayoría de los romanceros, o de las agrupaciones callejeras, que no establecen su cuartel general en ningún punto concreto del casco antiguo, se le suele ver, durante el citado turno de mañana, por las inmediaciones del mercado (Plaza de las Flores, escaleras de la Torre Tavira, El Palillero, Oratorio de San Felipe Neri, etc…), y por las calles que desembocan en la calle Sagasta, en las inmediaciones de la iglesia de San Lorenzo, durante el turno de tarde.

- “Los botones” (“Los maestros de esgrima”, “Los conquistadores”, “Los pilotos”, “Los barberos”): La exquisita musicalidad, cien por cien chirigotera, y el humor fino y elegante, en las letras, quedan garantizados con este grupo que ya lleva varios años haciendo las delicias del público más callejero. Un año más, en definitiva, vuelve a ser agradabilísimo escucharlos. Tal y como indica su titulo, van de botones de hotel un tanto antiguos, con el típico uniforme, y su correspondiente gorro, en tonos verdes. Un elemento por el que resulta fácil identificarlos este año es por el carrito de perchas que portan.

- “Semana Cultural Versalles-Viña” (“La Patrulla Búho (en adobo o en piriñaca)”, “Chicas de compañía”, “Díseselo con flores”, “Silencio, hacerme el fagot (vulgo los tristes)”): Estos son los del perchero, que un año más vuelven a llevarlo consigo, en este caso adornado a la manera de un candelabro, ya que esta vez vienen representando a un grupo de cortesanas francesas del siglo XVIII. El año pasado quizá fueran, con los del fagot, y junto a “Los tipos de interés”, la mejor callejera que pisó las calles de Cádiz, siendo una vez más la de estos cinco un auténtico lujo de agrupación. Imposible encontrar en estos días, por las esquinas de la ciudad, creo yo, un humor más sutil, mas agudo y más inteligente que el de ellos. Entre los cuplés, como siempre, guardan alguna que otra joya de incalculable valor, pero el punto fuerte de su repertorio quizá lo constituya la pieza con la que lo cierran, dedicada a la Ministra de Igualdad Bibiana Aido. Estén atentos y no se lo pierdan por nada del mundo. En cuanto al disfraz que visten, van, como ya he comentado, de cortesanas francesas del siglo XVIII, con grandes pelucas blancas, y un aparatoso vestido lleno de encajes, en blanco y morado. Para localizarles, en cualquier caso, basta con fijarse en el mencionado perchero y en las velas y los adornos que lo rematan, que se ven desde bien lejos, vaya.

- “GIA (Guatifó Intelligence Agency)” (“Camerata guatifó. Chirigota dieciochesca en concierto”, “Los que fuman en el balcón”, “El gran circo guatifó”, “Los diplomáticos”): Qué vamos a decir a estas alturas de este grupo, conocido últimamente como “los guatifó”, por el modo recurrente en que utilizan tal palabra en los tipos de sus agrupaciones (este año, por ejemplo, vienen como agentes de secretos, osease, espías, del Servicio de Inteligencia de la República de Guatifó, precisamente). Estos señores son, como ya sabrán, parte de aquel grupo que sacara tantas y tantas callejeras verdaderamente míticas con la autoría del Gómez y de Emilio Rosado, y que dejaron de contar con los servicios de estos, a raíz de la ruptura amistosa del conjunto original, sin que hayan perdido, por ello, ni un ápice de calidad. No en vano siguen contando con la música del Caracol, todo un gustazo para el oído, y con el ingenio, la gracia y el arte de todos ellos, desde el Mato hasta Devon Miles, pasando por los hermanos Padilla y los demás, para elaborar sus magníficos repertorios, repletos de auténtico age gaditano, de clase y de saber estar chirigotero. Son una verdadera institución dentro del carnaval callejero, en fin, y como tal hay que escucharlos todos los años, pues nunca defraudan. Por lo que respecta al disfraz, podrán identificarlos ustedes por su gabardina, hecha de papel de estraza, su sombrero de fieltro, y la antena parabólica que portan, para realizar sus radiotransmisiones de alto secreto, un paraguas blanco abierto con el mago hacia fuera. Por este último detalle se les puede localizar desde lejos, puesto que dicha parabólica, tan chirigotera ella, la levantan varios metros por encima del suelo, para que pueda cumplir como Dios manda su cometido, claro está. Estos chirigoteros suelen establecer su cuartel general, los días de carrusel (el próximo domingo, por ejemplo, vuelvo a recordar), en los alrededores de la plaza de San Agustín (no ya en la propia plaza, como habíen venido haciendo estos últimos años), y allí se tiran casi todo el día, desde las 13:00 o así, más o menos, hasta la caída de la tarde.

- “Bomberos de calendario” (“Los niños superdotados”, “Los ligres”, “Los gimnastas bielorrusos”, “Il Divo. Cuarteti Carbonara”): El cuarteto del Mato chico, que un año más vuelve a estar sembrado, con un repertorio descacharrante, y pleno de poca vergüenza gaditana, en el que destacan, principalmente, los cuplés, todos ellos buenos, pero progresivamente mejores, creo, a medida que avanza la actuación, hasta alcanzar un auténtico clímax cómico con los últimos, francamente hilarantes. Un humor algo cafre, un tanto atrevido y totalmente desvergonzado, el de estos cuarteteros, a los que siempre merece la pena escuchar, por la cantidad de carcajadas que siempre le arrancan al público con sus ocurrencias. Este año vienen representando al típico bombero buenorro de calendario, como bien indica su título, por lo que su disfraz consiste en una musculatura desproporcionada de gomaespuma, que les cubre el torso, y unos pantalones y un casco de bombero. Se les suele identificar porque realizan sus actuaciones ligeramente elevados sobre el público, al estar cada uno de los componentes subido sobre una pequeña banqueta, para hacerse ver y escuchar mejor, entre la multitud. Resulta fácil encontrarlos, como a tantos otros, durante el turno de tarde (repito, entre las 18:30, aproximadamente, y las 22:00), en alguna de las calles que desembocan en la calle Sagasta, o lo que es lo mismo, en las inmediaciones de la iglesia de San Lorenzo, no demasiado lejos de la Plaza de las Flores, camino de La Viña.

- “El Padre Don Simón Aguado y los niños del internado” (“Hay más días que ollas”, “Los que fueron a la Olimpiada y no se comieron nada”, “El Capitán Mojarra y sus piratas macarras”, “El Profesor Erectus Miembridge y los becarios de Biología de la Universidad de Cambridge”): La conocida como chirigota de los gordos, o de los heavys, vuelve a lucir un magnífico repertorio, sin desperdicio alguno, de principio a fin, con un humor, asimismo, bastante cafre, picante y desvergonzado, y en el que destacan, particularmente, los cuplés, así como el estribillo que los remata, cortito pero con muchísima gracia, tal y como suele ser habitual en ellos. Este año encarnan a unos problemáticos alumnos del famoso colegio interno de Campano, de tal manera que visten de forma muy sencilla, con sudadera de forro polar roja y pantalones cortos azul marino, salvo el citado Padre Don Simón, claro, que luce la correspondiente sotana negra y una boina sobre su cabeza. Su cuartel general suelen establecerlo en una de las calles situadas en las cercanías del mercado (Rosario Cepeda, creo que se llama), y más concretamente en las proximidades de la puerta de una iglesia que hay por allí, y de la que ahora mismo no recuerdo el nombre. Por allí pueden ustedes encontrarlos por lo general, en fin, a lo largo de casi todo el día, en las jornadas de carrusel, desde las 14:00, o así, hasta bien entrada la tarde.

- “Todo incluido” (“Los ex (ahora estoy mucho mejón)”, “Claustrofobia”, “Los matracadores”, “Los guapitos del chat”): Una de las callejeras más buscadas cada año por las calles de Cádiz, que este carnaval mejora bastante, a mi juicio, con respecto al año anterior, en que flaquearon un tanto, con su nuevo tipo de turistas gaditanos, de Cadi, Cadi, de gira por el mundo. Resulta fácil identificarlos, sobre todo, por las gorras que llevan, como remate de un tipo compuesto por camisita de cuadros en tonos claros, y chaleco y pantalones caqui.

- “Las malitas de los nervios” (“Las maniquiles del Palacio de la Moda”, “Las hijas de la glan China”, “Las puellae gaditanae”, “Rumanía, Rumanía”): La conocida como chirigota de las niñas, que aunque ahora haya muchas callejeras femeninas, por fortuna, fueron estas mujeres, recordemos, las grandes pioneras del asunto, hace ya bastantes años. Con la incombustible Ana López Segovia, que es una auténtica crack, al frente de la agrupación, como siempre, este año nos traen un tipo un tanto delicado, como ya sucediera el año pasado con aquellas inmigrantes rumanas, al venir representando en esta ocasión a unas amas de casa más bien desquiciadas y amargadas, adictas al Prozack y al Orfidal, pero que ellas saben tocar con el suficiente desparpajo y la suficiente simpatía como para que la gente se lo pase pipa con ellas, por muy ácido y corrosivo que resulte todo su repertorio. Un humor tremendamente incisivo y mordaz, como siempre, el de estas chirigoteras, a las que podrán localizar ustedes por su disfraz, cuyo elemento más destacado quizá sean las pelucas y las batas de buatiné que lucen. No dejen de buscarlas, en fin, porque merece la pena verlas.

Y estas son todas las que he podido escuchar hasta ahora. Que todavía no haya podido oír, pero que seguramente merecerán también la pena, a la vista de sus antecedentes, cabría mencionar al romancero de Paco Mesa, “La Duquesa Cayetana se quedó con las ganas” (“El cura del exorcista”, “Momá, quiero ser artista”, “El enfermo”, “El solitario”), con la coautoría del gran Gómez (mediante su disfraz representa, obviamente, al pretendiente de la Duquesa de Alba, por lo que viste a la manera de un dandy y un vividor, además de acompañarse, como siempre, por su señora esposa, disfrazada en esta ocasión, obviamente, como la famosa Duquesa); al cuarteto que componen los integrantes de “Desorden en la sala” (“Los parados”, “Los protestantes”, “Los poetas de la generación del 69”, “Los tipos de interés”), que este año encarnan a un grupo de jueces (van, por lo tanto, con pelucas blancas, a la manera de los lores ingleses, y con una toga negra); o a las chavalas de “Las vedettes churretes” (“Las madam”, “Las ninfas por cojones”, “Las que se quedaron para vestir santos”, “Preparadas para el combate”), que este año vienen representando a unas estrellas de la revista un tanto rellenitas, con un disfraz de gomaespuma con el que simulan enseñar todas sus carnes, apenas cubiertas por un sostén, unas braguitas y una boa de plumas, de tonos rosas, a las que se puede identificar porque todos los años calzan unas llamativas botas de agua.

Entre las novedades más destacables que he podido observar estos días en el mundo de las callejeras, por último, se encontraría el primer romancero que ha sacado Andrés Ramírez, uno de los dos autores de “Los trasnochadores”, titulado “El romancero de Baco”, y en el que va relatando, evidentemente, la historia de dicho dios griego, del que va disfrazado, ciertamente divertido y simpático, el dúo/romancero sin cartel que andan defendiendo por cualquier rincón de Cádiz Quique el Largo y otro de los antiguos componentes de “Los fantasmas”, que en este caso representan a dos niñatas de la movida que desgranan ante el público sus vivencias de todos los fines de semana en el botellón, a través de un texto bastante gracioso escrito nada más y nada menos que por Emilio Rosado, que regresa así este año a la fiesta, en su vertiente preferida, la callejera, lo cual siempre es una buena noticia, y otro regreso más, el de la chirigota que hace dos carnavales fuera “El coro de la cárcel”, y que el año pasado descansara, solo para volver en esta ocasión con “La verdadera historia del Zorro”, una agrupación de lo más simpaticona con la que nos descubren las verdaderas inclinaciones sexuales del famoso héroe de leyenda mejicano.

Pues nada más, tan solo un último consejo para quienes nos visiten, y quieran buscar callejeras. El viernes por la noche, cuando se celebra el carrusel de coros de La Viña, podrán encontrarlas ustedes por las inmediaciones de dicho barrio, y hasta altas horas de la madrugada, ligeramente apartadas, claro, de las bateas de los coristas, y más concretamente en las cercanías de la plaza de José Macías Retes, por donde también andarán, imagino, el sábado por la noche, aunque no haya programado nada, a nivel oficial, mientras que el domingo de carrusel, como he dicho ya varias veces, podrá encontrárselas en distintos lugares, según la hora. Osease, en las inmediaciones de la plaza y otros enclaves anexos durante el turno de mañana, entre 14:00 y 18:00 aproximadamente (Plaza de las Flores, Torre Tavira, Palillero, calle Columela, Plaza de San Agustín, calle San Francisco, Oratorio de San Felipe Neri, calle Rosario Cepeda, etc…), en las calles que desembocan en la calle Sagasta, procedentes de La Viña, como Mateo de Alba, y en la propia calle Sagasta, en las inmediaciones de la iglesia de San Lorenzo, durante el turno de tarde, entre las 18:00 y las 22:00, más o menos, y en las inmediaciones de la plaza de José Macías Retes, o de la Plaza Pinto (también conocida como Plaza del Tío de la Tiza), en pleno barrio de La Viña ya, durante el turno de noche, en el que intentará exprimir las últimas horas del Carnaval oficial, imagino, más de una callejera, antes de acudir, el siguiente domingo, a la cita de los más jartibles, la del Carnaval Chiquito.

Eso sí, si vienen y contemplan la actuación de alguna de las chirigotas citadas no sean siesos y no dejen de contárnoslo, que siempre gusta saber si las recomendaciones de uno agradan o no, y si le han sido de utilidad a alguien.

Un saludo.




398
De: RM Fecha: 2009-02-27 20:57

Bernabé
Aquí tienes las fotos
del seguimiento
que me mandaste de tu mujer
... pero mejó no las vaya a ver.


(Estribillo de Los detestives privados)



399
De: Toni Fecha: 2009-02-27 21:53

Muchas gracias por la información, Alfred.

Ahora a buscar mi gastado callejero de Cádiz para situarme, y a disfrutar el domingo.



400
De: Alfred Fecha: 2009-02-28 18:26

Completo y complemento la información que ofrecí ayer sobre las callejeras más destacadas y las zonas por las que se las podrá ver, casi seguramente, a lo largo del día de mañana, con algunos datos sobre el carrusel de coros propiamente dicho, que empezará a eso de las 14:00, por cierto, y que no sé si acabará sobre las 20:00 o por ahí, aproximadamente.

El elevado número de coros que han salido a la calle este Carnaval (los 17 del concurso, más el callejero de Luis Frade), una cifra record, creo, en la historia de la fiesta, ha obligado a que este año el carrusel cuente con tres recorridos, nada más y nada menos, cuando habitualmente venían siendo solo dos. En cada uno de esos recorridos participarán entre cuatro y cinco coros.

Mañana no sé si será igual, aunque supongo que sí, pero el domingo pasado el primer recorrido siguió este itinerario: Plaza de Candelaria-Montañés-Plaza del Palillero-Columela-Plaza de las Flores-Barrié-Sacramento-Londres-Hospital de Mujeres.

El segundo recorrido, por su parte, discurrió por las siguientes plazas y calles: Plaza de Candelaria-Montañés-Plaza del Palillero-Novena-Ancha-San José-Plaza de Mina.

El tercer recorrido, por último, pasó por estas otras plazas y calles: Plaza de Mina (junto al Museo)-Vuelta a la Plaza de Mina-Tinte-Plaza de San Francisco-San Francisco-Nueva.

Para más información sobre el carrusel de coros de mañana pueden ustedes consultar el Diario del Carnaval, dentro del Diario de Cádiz, mañana mismo, que ahí encontrarán más datos, como los itinerarios exactos de cada uno de los tres recorridos, con un planito indicativo, los coros que participarán exactamente en cada uno de ellos, etc, etc...

Si lo que prefieren es escuchar chirigotas y comparsas de las que participan en el concurso del Falla, por otra parte, y dejando al margen las que se puedan encontrar cantando a pie de calle por cualquier rincón, creo que mañana la Peña La Estrella entrega los premios de los distintos concursos que organiza (mejor música de tango, mejor música de pasodoble y mejor música de cuplés), con lo que las agrupaciones premiadas actuarán en el tablao instalado por dicha peña en la Plaza de Candelaria.

Pues nada, hombre. Eso es todo. Espero que quienes nos visiten mañana lo pasen estupendamente, y que le sepan sacar provecho a toda esta información. Que ustedes lo disfruten, en fin, que no será por falta de cosas que ver y escuchar, y todo completamente de balde. Así es nuestro Carnaval.

Un saludo.




401
De: WWfan! Fecha: 2009-03-01 11:31

Muy bueno lo de la bofetada sin manos de Quiñones a Aragón con el tema de la cama.

Por cierto, ayer disfrazado de Mocito Feliz, recorriendo las calles de Muerto Real.

Que triste ver las calles un sábado de Carnaval casi vacías a primeras horas de la madrugada, con apenas gente disfrazada (nada más que los críos chicos y las niñas con sus disfraces de enseña-muslos).

Lo dicho, Muerto Real. Me imagino que como hay poco presupuesto para las Peñas y no han podido poner muchas tortilladas, camaronadas y putadas (como decían Selu y Yuyu creo que en los Salmolontrópodos Verdes)...

Muerto Real se está convirtiendo más que en un pueblo, en el comedor de un hospicio. Como no repartan nada gratis no se ve un alma.



402
De: WWfan! Fecha: 2009-03-02 21:42

Por cierto, a mí sí me gusta el remate final del pasodoble de Manolito Santander: "Vivan los cadistas, vivan sus cojones"...
Es, de Cadi, Cadi.

Igual que el anuncio-lema de "Hazte socio del Cádiz, sus muertos el que no"...

Que el resto de España no lo entienda o le parezca soez, pues es su problema...



403
De: RM Fecha: 2009-03-02 22:04

Es que tú eres mu bruto, Juan Luis.

Si dijera "vivan los cadistas, vivan sus amores".

O sus tesones.

O sus colores.

Seguro que era himno oficial.

Que, la verdad, alabar las gónadas por alabarla, como que de poético tiene poco, y entra en contradicción con lo que canta (y muy bien) el resto de la copla.



404
De: Alfred Fecha: 2009-03-02 22:10

Yo sigo pasando lista de las agrupaciones participantes en el concurso del Gran Teatro Falla que se han visto cantando a pie de calle, coros al margen, este Carnaval.

Aparte de las ya citadas, este último fin de semana se pudo ver actuando por el centro a la chirigota de Manolito Santander, así como a un buen número de agrupaciones procedentes de Sevilla, que el Domingo de Piñata siempre se suelen acercar por Cádiz para cantar por sus calles. Fue el caso de la chirigota "Venimos con lo puesto", semifinalista en el Falla, la comparsa femenina "Al fresquito", cuartofinalista, o de la chirigota "Los salíos del cielo" y la comparsa "Los murgas del pentagrama", que no pasaron de preselección, en cambio.

A ver si a lo largo de los próximos días remato las crónicas de la última edición del concurso, con los comentarios correspondientes a la tercera sesión de semifinales, celebrada el miércoles anterior a la gran final del viernes 20 de febrero, y con unos breves apuntes sobre esta. Un poco tarde ya, lo sé, pero aun dentro de plazo, ojo, que todavía nos queda, gracias a Dios, la propina del Carnaval Chiquito, este próximo domingo.

Un saludo.





405
De: Alfred Fecha: 2009-03-02 22:15

Yo también veo bien el remate del himno oficioso del Cádiz, la verdad. Cualquiera de las opciones que propone aquí nuestro anfitrión me parecen de un remilgado que espanta (¡¿"Vivan sus amores?!).

Y si por eso nunca jamás se llega a convertir en el himno oficial del equipo amarillo, pues mejor que mejor, que lo que sí que no pega ni con cola con el Carnaval es la oficialidad, la pompa y el boato, me parece a mí.

Un saludo.





406
De: RM Fecha: 2009-03-02 22:30

Eso díselo al 99% de las comparsas y al 88% de los coros, Alfred...



407
De: Alfred Fecha: 2009-03-02 23:08

Bueno, es que lo que puede parecer inapropiado para una chirigota puede resultar adecuado, por el contrario, para un coro o una comparsa, y viceversa, que esto del Carnaval, aunque no lo parezca, es mu complicao.

Un saludo.




408
De: RM Fecha: 2009-03-02 23:28

El propio Manolín Gálvez tiraba con bala en un pasodoble a cuenta de tanto carajo y tanto cojones...



409
De: WWfan! Fecha: 2009-03-04 19:23

Es que el carajo y los cojones se tienen que usar cuando se tienen que usar, ni se puede prohibir en una fiesta de la libertad, ni se puede usar como único recurso para hacer gracia, que es lo que creo que Manolín cantaba, con toda la razón del mundo.

Este año, por ejemplo, por primera vez, no ha habido cuplet al nabo de Juan Carlos Aragón después de... ¿cuántos años?.

Y lo mismo no lo ha habido porque se ha quedado fuera de la final, pero ha habido años con más de 1 letra.

La palabrota no suena igual en boca del Cabessa que en boca de la chirigota del Lobe.
Y es porque hay un sentido estético incluso en los carajos.
Que es lo que tiene la letra de Manolito Santander.



410
De: Alfred Fecha: 2009-03-07 03:07

Bueno, vamos a ver qué es lo que nos ofrecieron, en su tercera actuación, las agrupaciones que cantaron el último día de la fase semifinal del concurso, en el Gran Teatro Falla, el pasado miércoles 18 de febrero por la noche.

- “Los que se mueren por la pipa de la Paz… de la Pepi, de la Paqui, de la Pilar”: Mejoró notablemente con respecto a su anterior pase en los cuartos, durante su penúltima actuación dentro del concurso, el coro de Valdés y Guimerá, si bien no tanto, evidentemente, como para pasar a la final del modo en que lo terminó haciendo, por delante de otras agrupaciones que lo merecían más, a juicio de casi todo los aficionados, salvo los del jurado de la modalidad, obviamente, como “El coro del futuro” de Nandi Migueles o “El maravilloso mundo de Cadilandia” de Francisco Javier Sevilla Pecci. En cualquier caso, insisto, se agradeció que en su tercera comparecencia de este año dejaran aparcadas las letras de autodefensa, estos simpáticos coristas de la capital, para pasar a interpretar, en cambio, dos tangos de tono bastante nostálgico, el primero, de corte más piroposo y bastante bonito, sobre tantos y tantos rincones inolvidables como se han ido perdiendo de un tiempo a esta parte, aquí en la zona de extramuros, en la que tantísimos gaditanos nos hemos criado, beduinos nosotros, a lo largo de los años (la vieja piscina municipal, la bolera, donde un servidor daba clases de gimnasia en el colegio, ay, un día a la semana, las casetas de madera de la playa de la Victoria, etc, etc…), y el segundo, de carácter mucho más crítico, sobre toda esa serie de eventos, tan esplendorosos en su día, que se han ido perdiendo igualmente, por completo o en parte, aquí en nuestra ciudad (las corridas de toros, el Trofeo Carranza, la Velada de los Ángeles, etc, etc…), a causa de la indolencia del gaditano, según afirmaron ellos, que tendrá que andarse con ojito, por lo que advertían asimismo en el remate de esta última letra, si es que no quiere que algún día sus nietos le echen en cara la pérdida, también, de nuestra fiesta grande, el Carnaval. Buenos tangos, pues, los dos que cantó este coro aquella noche, a los que les siguieron luego sendos cuplés, el primero sobre cierto amigacho que se había sometido a una operación de alargamiento de pene y el segundo sobre determinados parecidos razonables de algunos personajes de la Tacita con otros del mundillo de los famosos, bastante simpaticones ambos. El resto del repertorio, por lo demás, resultó tan divertido y desenfadado como ya lo había sido en todas las fases anteriores del concurso, con lo cual tampoco deparó, la verdad, demasiadas sorpresas. El coro, en definitiva, hizo un estupendo papel, en líneas generales, a lo largo de todo el certamen, si bien nunca debió haber pasado, insisto, a la gran final que se celebró dos días después de esta, su tercera actuación. Pero bueno, ya se sabe que aquí todo se hace al revés, en fin, y lo mismo que otros años sí que merecieron pasar y se quedaron sin embargo en la calle, como con “El show de los men-brillos”, pues en esta ocasión se colaron sin merecerlo, qué se le va a hacer.

- “Venimos con lo puesto”: Bonita la segunda letra que interpretaron, durante su tanda de pasodobles, estos chirigoteros sevillanos, puesto que en ella le lanzaron un hermoso piropo a Cádiz, no ya desde el punto de vista de quienes vivimos aquí todo el año, naturalmente, sino desde el punto de vista de quienes nos visitan ocasionalmente, como ellos mismos, sin ir más lejos, sintiendo cada vez que lo hacen todo lo que se encargó de relatarnos la chirigota, con la mayor sencillez, en esta primera copla que les digo, que remataron además con unas palabras de agradecimiento dirigidas hacia José María Barranco, el Cascana y el Morera, a causa del cable que le han echado todos ellos este año, a estos buenos amigos de Sevilla, para que pudieran completar su repertorio con todas las garantías posibles, como así ha sido finalmente, de hecho, y como ya advertí con anterioridad. El único problema que le encontré a este segundo pasodoble, eso sí, fue que ya habían cantado alguno similar estos últimos años atrás, si mal no recuerdo, pero es que pocos enfoques más le pueden dar a sus piropos a la Tacita, por otro lado, siendo forasteros y no habiendo nacido aquí, como reconocían abiertamente, más que nada porque resulta obvio, en la letra de marras. El primer pasodoble, por su parte, se lo dedicaron al tema de la ley de la memoria histórica, un poco al hilo de la exhumación del cadáver de Federico García Loca que se estuvo barajando hace unos meses, y que no recuerdo ya si se llegó a consumar o no, en última instancia, mientras que los cuplés, por último, giraron en torno a la obsesión de las mujeres de estos chirigoteros por el célebre Duque, el primero de ellos, francamente bueno, y en torno a las dificultades que atraviesan los maniquíes en su vida diaria, cuando pierden los dos brazos, el segundo, bastante más flojillo ya, para qué nos vamos a engañar, que el anterior. La chirigota de Sevilla, en resumidas cuentas, ha mostrado un nivel más que aceptable de nuevo, presentándose dentro del concurso como una semifinalista perfectamente digna, por lo que esperemos que en lo sucesivo mantengan el listón igual de alto, cuando menos, estos chirigoteros de la capital hispalense.

- “La Factoría”: Muy normalito, a mi entender, el tercer pase que completó la comparsa de Luis Rivero durante las semifinales, con un primer pasodoble a la celebración del Bicentenario de La Pepa, dentro de unos años, en el que el autor se mostró bastante escéptico con respecto a todas las infraestructuras que se pretenden hacer en la ciudad para esa fecha, como no podía ser de otra forma, al mismo tiempo que arremetió contra el “conformismo ilustrado” del gaditano (¿?), culpable de que nada se haga como Dios manda, a su juicio, en esta tierra, y un segundo pasodoble, sobre el acoso sexual en el trabajo, demasiado parecido, quizá, a otro que sacó sobre el mismo tema hace unos años, no sé si con “El espíritu de Cádiz”, Tino Tovar. La cuestión es que ninguno de los dos pasodobles me pareció particularmente bueno, en fin, sino simplemente correctos y poco más, al igual que los cuplés, el primero construido con diversos estribillos de otras agrupaciones de este mismo año, como suele hacerlo el coro de Julio Pardo, pero cantado con bastante malage, la verdad, y el segundo, en clave de homenaje, sobre algunos de los regresos más sonados de este año, dentro de la fiesta, entre todos los cuales acabaron por destacar en última instancia el de María la Hierbabuena. Se descolgaron definitivamente de la lucha por la final, por lo tanto, si es que alguna vez estuvieron en ella, que yo lo dudo, los jóvenes comparsistas de Luis Rivero, tras este tercer pase suyo, con lo cual terminaron quedando en un muy razonable sexto puesto, creo recordar, dentro de la clasificación general de la modalidad. Esperemos que el año que viene, en fin, se muestren un tanto más inspirados, que aunque su comparsa de este Carnaval parezca haberle gustado bastante a muchos, a mí particularmente, qué quieren que les diga, me ha parecido de las más flojitas que han sacado ellos en un buen periodo de tiempo.

- “Más p’allá que p’acá”: Otra agrupación que fue de más a menos a lo largo del concurso, como ya comentamos que le había sucedido a los de Julio Pardo, fue la chirigota del Love y compañía, que aun así mantuvo, con eso y con todo, un nivel bastante alto durante todo el certamen. Su incuestionable calidad, sin ser merecedora del pase a la final, volvió a quedar demostrada, en fin, con su última actuación, en la que interpretaron dos magníficos pasodobles, el primero sobre el futuro que nos aguarda a todos, cuando lleguemos a cierta edad, y el respeto que le deben guardar los más jóvenes a los ancianos, en consecuencia, puesto que un día ellos también lo serán (ya saben, aquello de que “todos llevamos un viejo encima”, que cantaba el maestro Serrat), y el segundo sobre la tremenda cantidad de homenajes que siempre les suelen caer a los carnavaleros más destacados, una vez que han fallecido, algo que rechazaban estos entrañables abueletes, quienes prefieren, según dijeron, que si alguien los aprecia se lo demuestre ahora, cuando todavía están vivos y pueden disfrutar de esas atenciones, y no cuando ya se hayan muerto, así como dos cuplés de lo más simpaticones, aunque un tanto por debajo de los pasodobles, con una primera letra acerca de los apuros que pasan para ligar, sin más dinero que el de sus pobres pensiones, un grupo de jubilados como ellos, y una segunda letra, en esa misma línea, relacionada con todas las dificultades con las que se encuentran los ancianos, a la hora de desprenderse de tanta ropa en pleno invierno, cada vez que les entra el apretón. Buen papel el realizado por estos veteranos chirigoteros, en resumidas cuentas, en esta última edición del concurso, aunque no les haya sido suficiente como para alcanzar alguno de los tres primeros premios de la modalidad. Semejante circunstancia, sin embargo, seguro que no les sirve sino como acicate para superarse más aun, si cabe, de cara al próximo Carnaval, e intentar pegar otro de esos tremendos pelotazos que ellos saben pegar cada cierto tiempo. Veremos a ver si lo logran una vez más, en fin, el año que viene.

- “La tribu del compás”: Volvió a demostrarse de nuevo, en la noche del pasado miércoles 18 de febrero, que lo mejor que ha traído este año la comparsa de los gitanos de El Puerto han sido las letras de sus pasodobles, o al menos las que han salido de la pluma de Pedro Romero, claro está, que tampoco han sido todas, me da a mí en la nariz. Las que sí que son obra suya, en cualquier caso, se reconocen al instante, por esa forma tan peculiar de escribir que siempre ha tenido el poeta de Santa María, de honda raíz popular, como ya he comentado más de una vez, y tal fue el caso de las dos que interpretaron en su tercera actuación, dentro de la última edición del concurso, este grupo de gitanitos, la primera, sobre el triunfo de la selección española de fútbol este verano en la Eurocopa y el modo en que se celebró en toda España, con una dura crítica hacia este país nuestro, que tan alegremente se lanzó a festejarlo mientras nos vamos a pique a causa de tantos y tantos problemas como tenemos en nuestro suelo, entre los que incluyeron, por cierto, a una Familia Real cuyos miembros se operan la nariz, además de hacer otras muchas cosas, a nuestra costa, y la segunda, sobre el reciente fallecimiento de Jesús Monzón y de su hijo Selu Monzón, una auténtica tragedia, con un hermoso homenaje a ambos carnavaleros y a su barrio de La Viña, en cuyas calles, afirmaron en el bonito remate de la copla, viven pa siempre los viñeros. Precioso, sin lugar a dudas, el retrato de algunas de las estampas más típicas del castizo barrio gaditano que trazó con sus versos, en la primera parte de este segundo pasodoble, el maestro Pedro Romero, que volvió a poner de manifiesto una vez más, con estas dos excelentes letras, que los viejos copleros, como bien afirmara su colega Antonio Martín, nunca mueren. Y es que no deja de resultar meritorio, la verdad, que aun habiéndose aliado con un grupo con tantísima personalidad como este de los gitanos, que tanto tiende a eclipsar a sus autores y a imponer su propio estilo, tan marcado y característico, sobre el de todos aquellos que les escriben, el buen hombre se las apañe con eso y con todo, ya digo, para dejar impreso su peculiar sello, igualmente marcado y característico, en muchos de los pasajes del repertorio. Por lo que respecta a los cuplés, en último lugar, lo cierto es que ninguno de los dos tuvo demasiada gracia, ni el primero, en el que le respondieron al amigo Luis Rivero por la pullita que les lanza este año en su presentación (aunque si la hubieran escuchado atentamente se habrían dado cuenta de que dicha pullita no es tal pullita, en realidad, o eso creo yo, al menos), ni el segundo, sobre la diputada catalana del PP Montserrat Nebrera, que se llevó así otro palo más, como ya imaginarán, a cuenta de las desafortunadas declaraciones que realizó, acerca del acento andaluz, cuando pretendía criticar a la actual Ministra de Fomento, la socialista Magdalena Álvarez. En fin, esperemos que el próximo Carnaval vuelvan a su mismo estilo de siempre, estos gitanos de El Puerto de Santa María, tras el fallido experimento de este año, en el que han intentado salirse un poco de lo que han venido haciendo, tradicionalmente, a lo largo de toda su trayectoria carnavalesca, pero sin demasiado éxito, diría yo. De cara a las futuras ediciones del concurso, por lo tanto, que se dejen de rollos y hagan lo que mejor saben hacer, y a partir de ahí ya, al que le guste que los escuche, y al que no, pues que no lo haga.

- “La musigadité”: Bonitos, los dos nuevos tangos que interpretó durante su tercera actuación el coro de Paco Martínez Mora, aunque algo faltos de gancho también, quizá, en el caso del primero por resultar un tanto tópico, con ese repaso por las distintas músicas y melodías a las que suena Cádiz que hicieron a través de su letra, si bien la nota reivindicativa que introdujeron en la misma, al desmentir que solo tenga sonido de chirigota, o lo que es lo mismo, que en la Tacita solo tengamos de relevante y digno de resaltarse nuestro Carnaval, aportó una cierta novedad, a decir verdad, y en el caso del segundo por lo banal, después de todo, del tema que abordaron en esta otra copla de su repertorio, la importancia de los nombres dentro de la fiesta y de la competición del Gran Teatro Falla, frente a lo cual estos coristas de la capital se enorgullecían, por lo que contaron, de su condición mucho más humilde y anónima, dentro de lo que es el marco del concurso y de las agrupaciones más seguidas por el público, en definitiva, cada año. Supongo que de lo que se enorgullecerían, en el caso de tenerlo, sería de todo el trabajo y el esfuerzo que a buen seguro les habría costado alcanzar un determinado renombre dentro del mundo del Carnaval (que yo creo que ya lo tienen, a todo esto), pero ya se sabe, en fin, que todo depende del color del cristal con que se mire, o del lado de la barrera desde el que se cante. La letra de todos modos, al margen de eso, me pareció bastante bien construida, y como declaración de principios, en realidad, pues tampoco estuvo nada mal, las cosas como son. Los cuplés, por su parte, tuvieron bastante gracia, con una primera letra cargada de guasa sobre el cambio de ubicación del jurado y una segunda letra, igualmente simpaticona, sobre el parecido de los componentes de la chirigota “Huele a ropero” con el famoso futbolista y entrenador Bernard Schuster, lo que sumado al buen conjunto de voces del que hizo gala a lo largo de todo el certamen la agrupación del amigo Paco Martínez Mora dio como resultado, en última instancia, un tercer pase tan lucido, por lo general, como los dos anteriores. Buen papel el que ha realizado su coro, por lo tanto, durante esta última edición del concurso, a cuya fase semifinal logró acceder por méritos propios, dejando bien alto el pabellón de la modalidad, por lo que a ellos respecta, al menos, a lo largo de sus tres actuaciones, aunque luego pudiera haber, claro está, otros conjuntos aun mejores que les impidieran pasar a la final. No deben cejar en su empeño por alcanzarla de nuevo algún año de estos, sin embargo, los de Paco Martínez Mora, que sí que tendrán que mejorar un poco todo lo relacionado con el tipo, no obstante, para volver a conseguirlo, puesto que al Falla, en ese sentido, conviene llevar ideas algo más concretas y menos difusas que la que ellos han querido poner en escena este año, o eso me parece a mí, al menos. Por lo demás, poco más se les puede reprochar a estos coristas gaditanos, creo yo, en esta ocasión.

- “Los ruinas”: Tal y como ya les sucediera el año pasado con “El último escuadrón”, se les volvió a notar demasiado, a los de Nene Cheza, que su principal objetivo dentro del concurso hoy por hoy es alcanzar las semifinales, ya que de nuevo sufrieron un considerable bajón, durante su tercer pase, con respecto a los dos que ya habían dado anteriormente, en cuartos y preliminares. Dicho bajón se debió fundamentalmente, no obstante, a las nuevas letras de pasodobles y cuplés que estrenaron el pasado miércoles 18 de febrero, que sin estar mal del todo, se mostraron bastante por debajo, a mi juicio, de las que ya habían cantado antes, durante sus dos pases previos. El primer pasodoble, en el que se acordaron de cuantos han tenido que emigrar últimamente de nuestra tierra, me pareció muy bien construido en líneas generales, por ejemplo, con esa descripción tan cuidada y tan poética de la vida de las palomas en la ciudad (que me recordó un tanto, a todo esto, a cierto pasodoble de “Los pintores de Versalles”, la comparsa de Antonio Bustos de 1981, en el que también hizo un canto a tales aves dicho autor gaditano), pero su remate me pareció un poco más desafortunado ya, en cambio, y es que no deja de resultar una cursilada del quince, en mi opinión, la idea esa con la que cerraron la letra, afirmando que por cada gaditano que se marcha de la Tacita nace una nueva paloma aquí en Cádiz, por no hablar, claro está, de todo el romanticismo que han perdido con los años las susodichas palomas, que de ser el símbolo de la paz, aquel al que tanto jugo le sacaran Alberti o Picasso en su día, han pasado a ser denominadas “ratas con alas” y a sufrir el acoso de las autoridades sanitarias, desde que se descubrió la cantidad de infecciones y enfermedade