Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

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Comentarios

1
De: V. Fecha: 2008-01-12 10:54

Descanse en paz. Qué buen poeta se nos ha ido.



2
De: RM Fecha: 2008-01-12 11:09

Menos mal que los buenos poetas siempre nos quedan.



3
De: Verdoux Fecha: 2008-01-12 11:21

Esa puñetera manía de los poetas de empezar muriéndose jóvenes.



4
De: V. Fecha: 2008-01-12 15:48

Sí, si lo hecho quedar, queda. Pero ellos ya no lo ven, cagontó.



5
De: www.lacoctelera.com/unademiedo Fecha: 2008-01-12 17:14

Se ha ido uno de mis tres favoritos, cagontó.

He estado a punto de homenajearle en mi blog precisamente con este mismo poema, pero me he decidido por aquél que me hizo descubrirle:

Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.



6
De: Cantamañanasytardes Fecha: 2008-01-12 19:03

Cómo habré adivinado que no iba a rimar...?



7
De: Darthz Fecha: 2008-01-12 19:15

Una lástima, y un hermoso recuerdo...

Qué buenos versos, qué buen recordatorio.



8
De: RM Fecha: 2008-01-12 21:50

Recuerdo que estaba sentado, en la Semana Negra del año pasado, en la terracita del hotel Don Manuel, que es donde nos suelen alojar a todos los escritores y donde tenemos tertulias divertidas y entrañables. Allí, junto a la puerta, en la mesa donde nosotros solíamos sentarnos muchas otras noches, rodeado de otros escritores. Y no sé si le dije a Juanmi Aguilera o lo pensé nada más: "Ese señor mayor de ahí es más escritor que todos nosotros juntos".



9
De: Fragaboy Fecha: 2008-01-12 23:41

Eso tampoco era muy difícil.



10
De: RM Fecha: 2008-01-12 23:42

Teniendo en cuenta la cantidad y la calidad de la gente que había pululando en ese momento por el hotel, sí que lo era.



11
De: Alfred Fecha: 2008-01-13 19:50

"También andaban por allí, según pudimos saber, en principio, por el saludo que Sabina les dirigió desde el escenario, diversas figuras de la cultura, relacionadas con él, tales como las de los poetas Ángel González, Benjamín Prado y Luis García Montero, los escritores Almudena Grandes y el gaditano Felipe Benítez Reyes (último Premio Nadal por su novela "Mercado de espejismos"), o el presentador de televisión, y más concretamente del programa sobre literatura "Estravagario" (con sintonía, dicho sea de paso, de Sabina), Javier Rioyo. Y digo que supimos que andaban por allí, en principio, por el saludo que Sabina les dirigió, porque después del concierto, y en la venta de carretera en la que nos paramos para tomar algo, de vuelta a casa, nos los encontramos de frente, con lo que esta noche compartí barra mugrienta y camionera, ya ven ustedes qué cosas, con lo más granado de la cultura patria.

Eso sí, tampoco es que el conjunto resultara demasiado impresionante, entre el desastrado aspecto de algunos (con lo arregladitos y lo repeinados que se ponen después, oigan, cuando los entrevistan en la tele, y hace un rato parecían recién levantados, con sus vaqueros gastados, su camiseta vieja, y sus pelos despeinados), lo frágil del más anciano de todos ellos, el señor Ángel González, un tipo delgadísimo, de cara chupadita chupadita, y con barba blanca, que parece que vaya a caerse a cada momento de pura debilidad, algo tembliqueante, y con cara de no enterarse demasiado de nada, el pobre, y los gestos y la actitud de la señora Grandes, que tiene pinta de ser lo más grosero, basto y ordinario del globo, la tía, aunque lo mismo luego es la mar de maja, vaya usted a saber."

De la crónica sobre el concierto de la gira conjunta de Serrat y Sabina, "Dos pájaros de un tiro", al que asistí, este verano, en Algeciras, y que ya colgué por aquí, en su día.

No es que sea una aportación especialmente brillante al obituario del buen hombre, lo sé, pero tampoco todo el mundo puede presumir, supongo, de haberse cruzado, a la salida del servicio, con uno de los mejores y mayores poetas de nuestra historia reciente, y hasta de nuestra historia, así, a secas, y en general, según afirman los entendidos en la materia. Una anécdota que demuestra, además, y resulta un consuelo saberlo, que hasta los poetas mean.

Por otro lado, su aspecto, como verán, ya dejaba entrever que si bien el hombre todavía conservaba su lucidez mental, a buen seguro, en lo físico ya habia iniciado, desafortunadamente, la cuesta abajo.

Sea como sea, y en cualquier caso, descanse en paz.

Un saludo.




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