Tengo que presentar dentro de tres horas, dentro del ciclo de encuentros de columnistas de La Voz, a José Javier Esparza, que lleva la columna diaria dedicada a la televisión, tanto en ese periódico como en otros del grupo Vocento. Aquí tienen ustedes en exclusiva el texto que va a servirme de introducción a su charla sobre cómo protegernos de la tele…

PROTEGERNOS DE LA TELE

En el principio fue el aparador. Y la mesa estufa (“abuela, menea la copa”), y como mucho la radio y el parte. Hay gente que todavía recuerda que las casas y ellos mismos existieron antes de la llegada de la televisión, ese aparato desconocido que pronto iba a convertirse en un mueble indispensable sobre el que colocar un pañito de croché y una muñeca de Lola Flores.

Y le dimos cabida a desconocidos lejanos que pronto serían más familiares que los vecinos de arriba. Y nos hicimos fugazmente amigos de Boliche y Chapinete, y vimos en primicia el entierro de JFK. Y aprendimos a reír con Locomotoro, que era conductor de todo menos del codo y que, cuando reía, se le movían los mofletes. Y seguimos los retruécanos de Franz Johann y Herta Franklen, a quienes en algún delirio nostálgico adolescente quisimos Juan José Téllez y yo convertir en asesinos de guerra nazis convertidos en estrellas mediáticas de la España del Desarrollo. Y Mario Cabré y José Luis Barcelona hicieron llorar de emoción a todas y todos con aquello de “reina por un día”, quizá para ir preparándonos para el futuro monárquico que nos esperaba. Todavía Juan Erasmo Mochi era sólo un apellido con melena que cantaba doblando canciones en “Escala en Hi-Fi”.


Y conocimos a otras familias lejanas, que hablaban con voces en español neutro que luego no hemos sido capaces de soportar: la familia de Lucille Ball, la familia de Bonanza. La familia Telerín, que nos decía que nos fuéramos a la cama… ¡y le hacíamos caso! La familia Martínez, que inventó el primer talk show de nuestra vida, cuando llamaban a la puerta y en vez de ser la vecina para pedirte un poquito de azúcar, era un famoso de turno. Nos aburría.

Y conocimos el miedo con El fantasma del Louvre, Belfegor, que después reescribió sin complejos un intelectual italiano llamado Umberto Eco. Y Chicho Ibáñez Serrador con “Usted puede ser un asesino” nos hizo desconfiar para siempre de los paraguas con punta y fue capaz, pura magia, de hacernos ver el color de los ojos de su padre, Narciso Ibáñez Menta, y adelantarse a su tiempo potenciando las lentillas de contacto que entonces eran ciencia ficción y que hoy usan todas las jóvenes.

Nuestros primeros encuentros serios con la literatura vinieron de la mano de la tele: Emilio Gutiérrez Caba con peluca de Príncipe de Beukelaer recitando el ser o no ser; Pepe Martín escapando en un saco del castillo de If en la primera novela rodada en exteriores; el malogrado Julián Mateos pintado de negro y asifixiando con una almohada a Maribel Martín mientras le susurraba con voz ronca “ramera”. No sé si Sancho Gracia será el mejor D´Artagnan de la historia, pero sí es seguro que Víctor Valverde es el mejor Athos que jamás haya filmado nadie.

Simon Templar, el Santo, se convirtió en el primer sex-symbol de la tele yeyé, y hasta Paco Alba le dedicó un cuplé profano donde lo comparaba con El Nazareno, con salamalecún la mojama del atún como estribillo. Y Kiko Ledgard nos enseñó que usaba muchos relojes y un calcetín de cada color, aunque no eran precisamente sus piernas lo que mirábamos los espectadores en el primero e irrepetible Un, dos, tres…


Y una mañana un señor que parecía escapado de la Familia Monster nos anunció que Franco había muerto. Y unos años más tarde otro señor que se parecía al Dick van Dyke de “La chica de la tele” nos pudo prometer y prometió que esto del cambio iba en serio. Y más o menos por entonces Manolo Martín Ferrand inventó un cruce maravilloso entre televisión y radio, y Alfredo Amestoy, que se las daba de progre, se subía las gafas y se soltaba el flequillo y largaba un discurso que acabó por desconcertarnos.


Llegó la transición entre anuncios de Fa que nos ponían como motos. Y Harrelson, el de los Swat, que todavía no era negro, decía aquello de “TJ, al tejado”, mientras Curro Jiménez, que fue sin quererlo el símbolo de la ucedé de la época, no se quedaba atrás y soltaba “Algarrobo, a los caballos”. Y Lalo Azcona se colocaba una corbata ladeada y se tropezaba al salir del plató, y nos daba las noticias de una manera como nunca antes, ni nunca después, se ha dado en televisión. Y nos las creíamos. Y nadie les ponía pegas.


Llegó la modernidad. Y el color, y vimos que los campos de fútbol de dentro de la tele eran iguales que los campos de fútbol de verdad: verde Pepito Grillo. Y aparecieron los electroduendes y la Bruja Avería, pero Sonia Martínez nos avisó desde ya que el camino del futuro no pasaba precisamente por un sendero de losas amarillas.

Y aparecieron las autonómicas, imitando primero el modelo inglés con algún golpecito de caspa que luego ha quedado para las televisiones locales, antes de virar para nuestra desgracia al modelo italiano. Y alguna de ellas, o por lo menos la nuestra, pareció convertirse en el brazo armado del inserso. Y de ahí no nos salva ya nadie.


Llegaron las Mama Chicho y el Ay, qué calor. Y dicen que cada viernes por la noche cien mil personas veían el porno codificado del Canal Plus. Y se empezaron a emitir dibujos animados a las seis de la mañana, y se dejó el horario de las siete de la tarde para confesiones estrambóticas. Nos comió el coco el corazón. Y en eso andamos.


Las series desaparecieron para siempre, o se postergaron a horas de madrugada y sin continuidad. Y nos dijeron “Eh, chaval, ¿tú estás tonto, o qué?, aquí no decimos caracoles, aquí hacemos las cosas de otra manera”. Ya.

Y “La tribu de los Brady” se convirtió en “Los serrano”; y “Aquellos maravillosos años” en “Cuéntame”; los de “Hospital central”, por milagros de la programación, se adelantaron en sus argumentos a los de “Urgencias” (viajar a NY hoy es barato); el capitán Furillo se convirtió en Tito Valverde, “Fama” se metamorfoseó en “Un paso adelante”, y hemos cambiado al teniente Kojak por los hermanos Matamoros. Creo que hemos salido perdiendo con el cambio.


Hoy podemos decir, como en los tebeos de Astérix, que toda la Galia está ocupada. La televisión, que tendría que formar, informar y entretener, deforma, desinforma y aburre. Es como un vampiro al que hemos abierto la puerta de nuestra casa. Y ya sabemos que los vampiros no vienen precisamente a robarnos el whisky.


Hoy la resistencia está en la mula, en los DVD de importación, en esperar que por fin exista algún día una tele a la carta. Y en ser críticos con ese aparato que nos abrió las ventanas del mundo, que se convirtió en parte de nuestra familia, que no podemos dejar de querer, aunque haga algunos años que nos viene dando la espalda.



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De: Más te digo. Fecha: 2005-05-25 14:20

La tele: la educación sentimental de nuestra vida de toda la vida. Por Rafa Marín.: «Hace ya días que tenía separado un post de Rafael Marín (Off topic: no se pierdan el foro que se ha montado en el post sobre el Episodio Tres). Se me había quedado atrás la entrada y por poco la pierdo para siempre. Menos mal que la he rescatado, es »



Comentarios

1
De: The Watcher Fecha: 2005-05-12 17:48

Gran texto. Yo, por mi edad, sólo recuerdo a partir de los electroduendes, pero mi memoria, como la de toda mi generación, está llena de horas y horas frente a la tele, por las tardes, y los sábados y domingos por la mañana, primero con los programas de aquí y con las series de dibujos americanas, y después, ya con las privadas, con las series japonesas que valían la pena, antes de pokemones y digimones. La verdad es que a veces me da por pensar que la tele de mi infancia me parece infinitamente mejor que la actual por una mera cuestión de nostalgia, pero, si nos ponemos a comparar, no hay color. En algún momento el gusto de los chavales cambió, o a la fuerza, se lo cambiaron. Pero comparar La Bola de Cristal o El Planeta Imaginario (injusto olvidado en el revival ochentero de nuestros días) con El Club Megatrix... En fin, que cada cuál juzgue. Pero espero que, algún día, las tardes televisivas, que siempre fueron de los niños, nos sean devueltas.

Un saludo.



2
De: larios Fecha: 2005-05-12 17:51

Pues yo por mi edad incluso me atrevería a recordar a "La mula Francis" o aún más, os acordais de "Beauty"? ¡Qué inocencia por dios!



3
De: Pablo Lata Fecha: 2005-05-12 17:55

Bonito artículo (sí: yo también recuerdo los anuncios de Fa, y los de Tulipán Negro, y los de Belcor Baño...¡Y eso que no tenía ni diez añitos!)

Estamos de acuerdo en que lo de la tele hoy en día es de vergüenza. Yo creo que actúa como anestesia sobre la sociedad y que lo peor de todo es que son muchos los que absorven todo lo que de allí sale cual si de dogmas de fe se tratase. Actitud que hace mucho más daño del que pueda parecer en un principio. Y es que basta con que algo salga en la tele para que, automáticamente, pase a convertirse en auto de fe innegable y creencia pseudo-innata. Es evidente que algunos han tomado buena nota de esto: la información (o información selectiva o sea, desinformación) es poder.

En cuanto al tema de la tele a la carta...¿porqué no está ya en marcha? Quiero decir que combinando los principios tecnológicos de internet con una base de datos global y una pantalla adecuada ya la tendríamos aquí. De hecho, muchos ya la tenemos aquí, aunque sin base de datos reconocible, pues ¿qué es el emule, o la mula, si no televisión a la carta?



4
De: larios Fecha: 2005-05-12 18:00

Ahh, y a lo que iba. El otro día hablando con un compañero pediatra me comentaba cómo hay estudios recientes de que se ha atrasado la edad de la adquisición del lenguaje para los niños. ¿Culpable? Pues este amigo comentaba que los estudios culpan totalmente a la TV. Los padres dejan demasiado tiempo a los niños viendo la tele bajo el lema de..."mientras estén callados". Y mirenustedespordonde resulta que es lo que hace que los niños empiecen más tarde a hablar y peor.
Al final tenía razón mi madre cuando sólo me dejaba ver la tele de cinco y media a seis y listopapeles. ¿Y después qué mama? le preguntaba yo. "La tarea" ¿y si la termino? Y ella con esa pasmosa tranquilidad señalando todos los libros de mi padre (creedme que eran muchos) me decía. Si cuando te los leas todos tienes ganas yo te dejo seguir con la tele.
No hace falta decir que estuve años viendo la tele sólo esa media horita.
Qué tiempos!!



5
De: The Watcher Fecha: 2005-05-12 18:06

Yo de pequeño leía mucho, quizás incluso más que ahora. Pero también me tiraba las horas muertas delante de la tele, porque había una programación que no me aburría y me aportaba cosas que no aprecio en su verdadero valor hasta hoy. Y porque, no sé cómo pero había tiempo para todo. Y larios, no me extraña nada lo que cuentas del retraso en los niños. Cosas de que ya no haya Barrio Sésamo, no sólo de que los niños no lean y los padres no les hagan caso, que también. La tele también puede educar, y Jim Henson, en paz descanse, lo demostró.

Un saludo.



6
De: Pablo Lata Fecha: 2005-05-12 18:07

Los padres de antes, larios, eran padres con mayúsculas.



7
De: lum Fecha: 2005-05-12 18:25

Gracias por el artículo :-)

Un día vi parte de un documental acerca de cómo se creó Barrio Sésamo, y la verdad es que me quedé con la boca abierta. Muchísimo trabajo detrás, enfocado por profesionales de la didáctica, y muchas pruebas hasta dar con un mecanismo que tuviera gancho con los chavales. Desde luego esas cosas no parece que se hagan así hoy en día. Ni se intenta.

Me sumo a la reivindicación de internet y el p2p. Uno de los principales (que no el único) problemas del modelo de tele actual, es que es una comunicación uno-a-muchos donde los espectadores son la parte pasiva. Y muy pasiva. Y con muy poca libertad de elección (porque al final todo esto lo manejan 3 o 4), si bien esto podría mejorarse muchísimo... Y supongo que se hará, como dice Pablo, a no ser que internet sea derrotado antes.

Otro problema es uno muy común que también afecta a la música, entre otros. Y es la mercantilización llevada al extremo, dictando cuáles son los contenidos de las cadenas. Que esté tan extendida una expresión como "industria musical" y todos lo aceptemos como natural creo que ya dice bastante. Todo es industria, no hay arte y nisiquiera entretenimiento sino producto y nosotros no somos más que consumidores sin exigencias. Hay quien afirma que los clientes de las cadenas de TV no somos los espectadores, sino las empresas que pagan a las cadenas... Y creo que no es una mala argumentación.

Lo dicho, que viva internet, donde cualquiera es potencialmente capaz de ser emisor de información, o de elegir cuáles son los enlaces interesantes.



8
De: Vicente73 Fecha: 2005-05-12 18:42

Quillo, ya que has puesto el texto ¿hace falta que vaya? :P



9
De: RPB Fecha: 2005-05-12 21:14

Me sumo a las críticas a la TV actual, y a las alabanzas al eMule. ¡Alabado sea Merkur!



10
De: Life is short, watch TV Fecha: 2005-05-12 22:43

Agghhh, Esparza! No hay crítico de TV más ultraconservador y reaccionario en este país. Por cierto, en una ocasión calificó a Dragon Ball como, y cito textualmente, "porquería japonesa".

Y “La tribu de los Brady” se convirtió en “Los serrano”; y “Aquellos maravillosos años” en “Cuéntame”; los de “Hospital central”, por milagros de la programación, se adelantaron en sus argumentos a los de “Urgencias” (viajar a NY hoy es barato); el capitán Furillo se convirtió en Tito Valverde, “Fama” se metamorfoseó en “Un paso adelante”, y hemos cambiado al teniente Kojak por los hermanos Matamoros. Creo que hemos salido perdiendo con el cambio.

Tiene gracia que uses este párrafo para presentar a alguien que no tuvo reparos en decir que aquella infumable serie de Verónica Forqué y Tito Valverde "Pepa y Pepe" era un producto muy original, cuando era un plagio aún más descarado de los que tú mencionas, personaje por personaje, escenario por escenario, de una serie americana, en este caso Rosseanne.



11
De: Melkart Fecha: 2005-05-12 22:53

No sé si la tele antes era mejor, pero las series desde luego. Ahora las series solo son buenas si las puede ver el padre, la madre, el niño, la abuela y (ya si me apuras) el perro y la tortuga.
Y así nos salen, series que no terminan de gustar a nadie, porque están pensadas para que cada miembro de la familia disfrute 5 minutos.



12
De: morri Fecha: 2005-05-12 23:58

Buenísimo el artículo, yo, a pesar de tener nadamás que 22 años he vivido mejores épocas de televisión. La verdad que de pequeño aún se podía ver la tele y no había tanto corazón. Y tampoco me pasaba nada por ver las tetas del Ay, que calor jaajaj, pero ese es otro tema.
El caso es que la tele ha degenerado muchísimo con el puñetero corazón que no deja que haya otro tipo de tele que no sea el que le guste a las marujas...



13
De: Ricardo Fecha: 2005-05-13 05:52

Estupendo resumen sentimental, como somos todos los españoles al hablar del totem familiar: la tele.

Lo mejor: Maravilloso tu recuerdo de ese personaje trágico que fue Sonia Martínez. Has hilado muy fino, y quizá pocos se den cuenta. Ya es cosa de hace mucho tiempo, un tiempo en que esa pobre criaturilla podía ser arrojada de su podio por enseñar las tetas en Interviú. Con lo que se ve ahora. Madre mía. Alguien deberia hacer una película de eso.

Sólo una corrección: Bonanza y aquellas series no eran, creo, en español neutro, sino mexicano. Un excelente doblaje que se hacía en ese país en aquel tiempo. Creo que tampoco es cierto que hoy nadie lo soporte. En Embrujada y Los Picapiedra, creo que sí. Es decir, en las comedias de entonces y en los dibujos animados (Don Gato, etc.).

Excelente doblaje, creo que todos estaremos de acuerdo en eso. TAmbién forma parte de nuetro legado sentimental. Al César lo que es de el César.

Un abrazo, maestro.
Ricardo.



14
De: Nausicaa Fecha: 2005-05-13 07:59

No puedo recordar ninguno de los programas que mencionas en tu artículo, pues yo todavía no existía... Entonces, qué culpa tengo de haber nacido en la era Gran Hermano, Crónicas Marcianas, etc?? Mi padre dice que para no ver nada, no le gaste luz; y practicamente no veo la televisión. Dicen que "la programación basura" es lo que gusta a la gente!!! Claro, también dicen que en música los jóvenes tiran por el Reguetton y Andy&Lucas!!! Alguien nos ha descubierto algo más!??!!!??! NOOOOOOOO!!



15
De: INX Fecha: 2005-05-13 08:16

Lo siento, no veo la primera parte del texto: lo tapa la foto de la tele.
¿Sabe alguien por qué?
¿Me podeís ayudar a arreglarlo?



16
De: Pablo Lata Fecha: 2005-05-13 08:29

Dice Nausicaa: "Alguien nos ha descubierto algo más!??!!!??!"

Y tiene razón. En parte.

Si la montaña no viene a Mahoma tendrá que ir Mahoma a la montaña. Hay que buscar, investigar, probar, experimentar... tener un poco de curiosidad intelectual, vamos, y hacerse uno a sí mismo. Cultivar el criterio propio con independencia de lo que diga la adoctrinada mayoría.

A los que nacimos en épocas anteriores tampoco nos dieron la comida ya masticada. Otra cosa es que actualmente vista más el aborregamiento consumistas que en otros tiempos, claro. Pero ¿para qué está la juventud sino es para rebelarse contra las imposiciones? ¿Tan mal van las cosas que ahora los adolescentes y universitarios aceptan sin rechistar la papilla anestésica que les chutan desde las altas instancias?



17
De: RM Fecha: 2005-05-13 10:01

Es muy simple, Nausicaa: basta con apretar el botón, para zapear o para desconectar. Dar prioridad a cualquier película, por mala que sea, a cualquier programa basura.



18
De: WWfan Fecha: 2005-05-13 10:09

Tengo la tele para los partidos de fútbol -no todos- y para los DVD.

Es más, cuando estuve en San Roque currando, como el ordenador tiene DVD, la tele no me la llevé.

Me he llevado 6 meses sólo viendo los partidos del Cádiz de Localia y Canal Sur.

No he visto el programa de Buenafuente, ni el de Sardá, ni Salsa Rosa ni la madre que los parió.



19
De: Magnus Majere Fecha: 2005-05-13 10:49

Pido perdón por la familiaridad por adelantado:

Joder, Rafa, que texto más bonito!!



20
De: Vicente73 Fecha: 2005-05-13 12:07

Bueno, pues para los que no estuvieron, que no estuvo casi nadie de por aquí, le cuento un poco.

Este texto de Rafa, que sirvió como presentación al verdadero protagonista del acto, gustó mucho y despertó los mismos comentarios que habeis dejado escrito por aquí. Porteriormente, la charla de Esparza fue muy interesante también, además de resultar muy amena. El conferenciante se centró en los efectos perniciosos de la televisión, desde un punto de vista psicológico, comentando temas como los mensajes subliminales y haciendo incapié en la necesidad de proteger a los niños de tanta violencia que parece, equivocadamente, inocua.

El coloquio posterior, sin embargo, no estuvo tan interesante. La repetición de la temática en las preguntas de los asistentes y alguna extravagante propuesta de revelión contra las cadenas televisivas hicieron que la charla bajara un poco de nivel con respecto a la conferencia y la presentación anteriores. El coloquio, desgraciadamente, se centro en los efectos perniciosos de la televisión y se dejaron de lado otros temas interesantes que podrian haberse tocado, porque digo yo que en la televisión también hay cosas buenas y podrian haberse comentado

Un saludo



21
De: Juanmi Fecha: 2005-05-13 12:58

Ay, Rafa, ¡que viejos somos!



22
De: Juanmi Fecha: 2005-05-13 13:08

"anuncios de Fa que nos ponían como motos"
Es increíble como todos sentíamos los mismo al miamo tiempo. Y también tu talento al contar tantas sensaciones de esos años con tan pocas frases. Me descubro, maestro.



23
De: jmponcela Fecha: 2005-05-13 13:42

Rafa, te propongo (si no las has hecho ya), unas reflexiones y un hilo sobre la ética y los valores que los superheroes transmiten a los niños.

¿Es Peter Parker una persona admirable? ¿Y Steve Rogers? ¿Es Bruce Banner un buen ejemplo para los pequeños?



24
De: Darkmon Fecha: 2005-05-13 14:25

"Hoy podemos decir, como en los tebeos de Astérix, que toda la Galia está ocupada. La televisión, que tendría que formar, informar y entretener, deforma, desinforma y aburre. Es como un vampiro al que hemos abierto la puerta de nuestra casa. Y ya sabemos que los vampiros no vienen precisamente a robarnos el whisky. "

QUÉ GRAN FRASE.



25
De: Darkmon Fecha: 2005-05-13 14:25

Rectifico: Qué gran párrafo. XD



26
De: Darkmon Fecha: 2005-05-13 14:42

Realmente me ha afectado mucho el texto de Nausicaa (comentario 14). Y es que sus palabras son mucho más graves de lo que parece a simple vista, puesto que su voz no es ni más ni menos que la voz del 95% de los jóvenes españoles del ahora. Y eso debe hacernos pensar.

Yo no puedo identificarme plenamente con el artículo, puesto que soy relativamente joven y muchos de los programas que se comentan ni siquiera los conozco de oídas. No obstante, el mensaje implícito de Rafa está ahí, y es poderoso. Considero que pertenezco más a la nueva generación que a la que pudo disfrutar de todas aquellas "maravillas" y, sin embargo, no me he dejado vencer por el onanismo mental al que las altas esferas pretenden destinarnos.

Creo que Pablo y Rafa han contestado con tal maestría que todo añadido por mi parte sobra. Se trata de eso, de buscarte las habichuelas como sea, porque la alternativa cultural está ahí, tal vez no al alcance de nuestra mano pero sí relativamente cerca. Se trata de eso: de pulsar un botón. El botón del televisor. El botón del chip de nuestro cerebro.



27
De: RM Fecha: 2005-05-13 14:54

Implícito en el artículo, y en la charla anoche con Esparza (que es todo un caballero y con quien da gusto conversar), está la idea de que muchos de esos programas que yo cito eran, sin duda, malos, y hasta no nos gustaban ni pizca en su tiempo (Los hombres de Harrelson, por Dios!!!). Pero luego uno aprende a perdonar y le puede la nostalgia.

Implícito en todo esto queda la reflexión de qué sentiran jóvenes como Nausicaa dentro de veinte años. ¿Nostalgia de Crónicas Marcianas, de Upa Dance, del señor Imedio?



28
De: Darkmon Fecha: 2005-05-13 15:04

Interesante reflexión.

Argh, qué ganas de vomitar a la hora del almuerzo. :-p



29
De: Alfred Fecha: 2005-05-13 15:35

Pues ya que lo menciona, Don Rafael...ahí va el cuplecito aquel de "Los Beduinos", de Paco Alba, al que usted hace referencia en su texto, y que cantó dicha comparsa en el año 1966, teniendo sus más y sus menos con la censura de la época, estribillo del salamalecún incluído:

Las películas de el Santo traen a las niñas mochales,
pues por más tiros que peguen
a él nunca lo hieren,
como ya se sabe.
Vaya un santito con suerte,
seguro que ese
no irá a los altares.
Si saliera en procesión,
no crea usted que le exagero,
iba a llevar ese Santo más penitencia que el Nazareno.

Salamalecún,
la mojama del atún
te la vas a jamar tú
que yo jamo jalufó.
Salamalecún,
salamalemalecún,
que yo jamelo jalú,
que yo jamelo jamón.

Un saludo.



30
De: esparza Fecha: 2005-05-13 17:13

POR ALUSIONES

Perdón por invadir la casa de Rafael, pero es que tengo algo que decir. Primero: gracias, Rafael, por tu encomiástica presentación y tus elogiosos comentarios. Gracias a Vicente73 por haber estado críticamente en la conferencia. Y gracias incluso al visitante ese en cuyo corazón despierta borborigmos mi nombre. Uno, que no termina de acostumbrarse a los elogios, sin embargo se habitúa muy rápido a este otro tipo de actitudes. En realidad, lo único que quiero decir es que me lo he pasado muy bien en Cádiz, he disfrutado mucho con la gente de La Voz y, sobre todo, me ha impresionado mucho el debate posterior a la charla: los temas eran, en efecto, reiterativos, como dice Vicente, pero nunca -y llevo quince años en esto- había estado ante un público tan participativo y que dijera cosas tan sensatas. O sea que muchas gracias a todos. A ver si vuelvo. Abrazos,

José Javier Esparza



31
De: Vicente73 Fecha: 2005-05-13 19:04

Hombre, pues aunque eso deberia hacerlo el propietario de la casa, me atrevo, como uno de los inquilinos a darle la bienvenida, Don Jose Javier. Espero que no sea esto flor de un día y que en la medida que sus obligaciones se lo permitan se pase usted por aquí de vez en cuando. Sus opiniones serán interesantes en los (muchos) posts en los que aquí hablamos del invento del maligno, una de nuestras aficiones favoritas.

Con respecto a mi comentario 20, decir que mi crítica no era negativa hacia su intervención, sino hacia la temática a la que le llevaron los asistentes con sus preguntas que, como digo, fueron muy reiterativas. Su participación, como ya he dicho antes, me pareción muy interesante y amena.

Un saludo



32
De: EMPi Fecha: 2005-05-13 19:08

Echo en falta Daktari!



33
De: RM Fecha: 2005-05-13 19:40

Sabes que esta es tu casa, José Javier. Siempre.



34
De: Fran Fecha: 2005-05-14 01:08

Pues ahora se hará peor televisión que nunca, pero se hacen mejores series que nunca. No en España, claro, sino en los Estados Unidos, el país de los caracoles.

Que, ya que estamos, vaya tontería de anuncio, si esa expresión tan ñoña no es americana, sino española. Anda y ríete de los pamplinas de los traductores españoles de cine. Ahora resulta que "y un jamón con chorreras" es una expresión americana porque la decía el Capi América en su época verticiana.

Y el demasié de Spiderman que comentaba Rafa, también muy yanqui.



35
De: RM Fecha: 2005-05-14 08:45

También en los USA están preocupados por la gradual sustitución de las series de ficción por los realities. Recuerda casos como Angel o Firefly, sustituidos porque eran caros, y reemplazados por bazofia.



36
De: Francisco Fecha: 2005-05-14 23:14

Poco más puedo añadir a lo dicho por Rafa. El texto me ha encantado, y recoge a la perfección todo lo que yo pienso. Soy de la época de la Bola de Cristal (aquello sí que era "pensamiento crítico"), y creo que la tele ha perdido mucho. De hecho, yo llevo sin encender la tele para ver algo que no sean noticias o películas desde hace seis años, cuando me tragaba un par de series españolas entre tema y tema de las oposiciones. El año del primer Gran Hermano, además, que fue lo que me hizo renunciar por completo al apéndice del DVD.



37
De: kastellanoson Fecha: 2005-05-28 16:00

los programas o series de mi tiempo eran por la tarde teleñicos locomotoro el tio aquiles bonanza viaje al fondo del mar rin tin tin,el virginiano el llanero solitario,el santo el fujitivo los intocables,etc creo que eran mas sanas divertidas y mocho menos sangrientas que las de ahora.La educacion empieza para mejor salud de la sociedad no emitir tantas peliculas y series de violencia y apoder ser en los informativos aunque esto es mas dificil de evitar.Somos lo que vemos y aprendemos si queremos que nuestros jovenes sean como los que han vivido en la balasera como en colombia o bastante parte de paises africanos por no mencionar el de irak o quesean como los jovenes suecos ingleses noruegos etc de paises mas cultos y de menos violencia .
Alejemos la violencia y el asesinato de nuestras ninas de los ojos please o porfa



38
De: VADER Fecha: 2005-10-13 21:15

Buenas el texto me parece muy a tono con la epoca de la que vengo, fue nacer yo y morise Franco asi k se d k va la movida un poco, pero hay algo k parece enterrado y es la muerte de Sonia Martínez, por mas k intento buscar y rebuscar no encuentro referencia alguna, si alguien pudiera mandame informacion sobre ello estaria agradecido, un saludo



39
De: RM Fecha: 2005-10-13 21:41

Sonia Martínez era una chica de unos 17 años, la mar de mona, que presentaba programas infantiles. Sabadabada y esas cosas. Acabó enganchada a la heroina y murió de sida al poco tiempo. Una lástima.



40
De: JML Fecha: 2006-01-17 02:24

Gracias por el art. No sabía que había muerto Julián Mateos. Alguien tendría que hablar de él, como actor en la serie de Cervantes (Salió en la segunda de "los 7 magníficos" también) y como productor de "Los Santos Inocentes", y "El viaje a ninguna parte". Lástima.
Un saludo.



41
De: Anónimo Fecha: 2007-11-26 08:58

Sonia Martínez Recordada:

Enlace directo a Memorial Sonia Martínez. Pinchar



42
De: UxioN Fecha: 2008-03-04 17:04

Acabo de localizar un blog donde se hablaba de Belfegor, una serie de los años 60 que me tenia acojonaillo!. Sin embargo aun recuerdo con mas panico un pelicula de esa misma epoca que solian repetir los fines de semana, tras Herta Frankel, creo, y cuyo argumento de terror iba de vampiros y no se si monstruos. Me encantaria volver a ver aquella pelicula y quitarme meigas!. Era mala de solemnidad, con vampiritos de plastico flap-flap, revoloteando por ahi, pero me daba panico!.



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