En estos días del año vivimos en el espejismo de creernos en una encrucijada. El calendario manda y nos obliga a hacer balance: mira uno hacia atrás y se evalúa en doce meses. Piensa que a partir de unas pocas horas tendrá un cheque en blanco para conseguir todo aquello que desea en la vida.

Me fastidia. Evaluarse uno a estas alturas acaba siempre por hacerle recordar lo que quiso y no consiguió, lo que pudo ser y no fue, lo que se quedó en el camino o no llegó a arrancar siquiera. Le guste o no le guste a uno, acaba haciendo balance de un montón de sueños rotos. O por lo menos yo, este año, no tengo un balance optimista.

Es lo de menos. Lo pasado, pasado está. Más me joroba la segunda parte de la fecha: mirar hacia el futuro creyendo de verdad que va a ser no ya distinto, sino mejor que ahora, como si colgar otro calendario fuera a significar que todo va a cambiar, que es cierto que un anciano con un reloj de arena se marcha para que entre un niño pequeño envuelto en una gasa larga con un número terminado en cuatro.

Y entonces vienen las supersticiones: prendas interiores rojas (qué horterada), quemar no sé qué a tal hora ante una ventana abierta que el año pasado tenía que estar cerrada, beber champán con un anillo de oro dentro, guardar un corcho húmedo, doblar en treinta partes una carta. Todo para hacernos, de nuevo, creer que la suerte cambia a gusto del consumidor, que la casualidad tiene una causa que alguien puede controlar y no es ella misma la que nos controla.

Como resultado, mirando hacia atrás y haciendo perspectiva de lo que viene por delante, uno, que siempre vive en el futuro, acaba temiendo el futuro que se embosca. Y, como vivo en ese futuro, pienso ya en dentro de un año, y en qué habrá pasado con mi/nuestras vidas, con mi/nuestras suertes, con mi/nuestros seres queridos. Y me da miedo, y me preocupa, y hasta me asusta.

No quiero ser contable de mi tiempo. Que no quiero. Que no me da la gana.

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Comentarios

1
De: RPB Fecha: 2003-12-30 21:47

Ya somos dos, Rafa. Y qué difícil es conseguir no hacer ese maldito balance qe sólo sirve para terminar preguntándose si uno ha desperdiciado su vida.



2
De: shered Fecha: 2003-12-30 22:58

Totalmente de acuerdo....los balances para los contables.

De todas formas... nunca esta de mas el deseo de que tu proximo año sea al menos un tanto mejor...



3
De: RPB Fecha: 2003-12-30 23:21

Sí, pero si terminas con la sensación de que este año no fue gran cosa, es más difícil pensar que todo irá mejor el próximo.



4
De: POTUS - El Regreso - Fecha: 2003-12-30 23:58

EEUU anunció ayer su exigencia de incluir agentes armados en algunos vuelos para evitar posibles atentados terroristas.
Francia ya la está cumpliendo, y Reino Unido lo hará a partir de la próxima semana.
México ha aceptado la petición de EEUU. Otros países, como Canadá y Australia, llevan hasta dos años aplicando esta medida.
Cada día hay unos 35.000 vuelos de aviones que llegan o parten de aeropuertos de Estados Unidos, y miles de ellos son internacionales y están a cargo de cientos de aerolíneas extranjeras.
Así que preparaos: PICOLETOS en los vuelos de IBERIA (próximo tipo para el Carnaval de Cádiz)



5
De: INX Fecha: 2003-12-31 18:25

Rafa, el ayer ya pasó, el mañana todavía no ha llegado, así que solo tienes el hoy para hacer lo que quieras...difrutalo...y no hagas valance que no sive para nada, ni aunque el resultado fuera optimista...
¿para qué? si ya pasó...
pero enfrenta el año nuevo con esperanza, que las casualidades no existen y lo que tenga que venir, vendrá, por muy rojas que sean las bragas...pero no pierdas la esperanza...
un besote a todos, y sinceramente les deseo un felíz año nuevo!
:*



6
De: RM Fecha: 2003-12-31 19:56

Igualmente, Inx. Yo cada vez estoy más convencido de que la casualidad gobierna nuestras vidas. O, en palabras de Serrat:


Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Tú estabas donde
no tenías que estar;
y yo pasé,
pasé sin querer pasar.
Y me viste y te vi
entre la gente que
iba y venía con
prisa en la tarde que
anunciaba chaparrón.

Tanto tiempo esperándote...

Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Yo estaba donde
no tenía que estar
y pasaste tú,
como sin querer pasar.
Pero prendió el azar
semáforos carmín,
detuvo el autobús
y el aguacero hasta
que me miraste tú.

Tanto tiempo esperándote...

Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué,
ni me viniste a buscar.







7
De: Jesus Fecha: 2003-12-31 23:14

Carpe Diem... vivir el momento, olvidar el pasado y dejar que el futuro se haga día a día..



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